«Spain is different»

Según consta en la hemeroteca, este famoso slogan probablemente pudo haberse gestado a instancias de la mente ‘lúcida’ de don Manuel Fraga, a la sazón, Ministro de Información y Turismo en 1963, ministerio desde el que se lanzó la conocida campaña publicitaria. Los Historiadores de la época han otorgado la autoría a Luis Bolín, un personaje estrechamente vinculado a Franco. El tal Bolín era periodista metido a embajador y consejero personal del Dictador desde antes de la guerra, el mismo que consiguió el Dragon Rapide en Londres que llevó al Caudillo de Canarias al continente donde le esperaban los golpistas.

En 1963 España era un país atrasado al que Bolín pretendía lanzar con su lema a fin de atraer a los foráneos europeos -ingleses, alemanes y nórdicos, particularmente- para que gastaran aquí sus dineros (entonces libras, marcos y coronas) ofreciendo a cambio todas aquellas sensibilidades y matices esparcidos por nuestra geografía, materializados en aquellos aspectos folclóricos que, en su criterio, concretaban nuestra singularidad e idiosincrasia a la par que diferenciaba nuestro país del resto del viejo continente: toreros, cantaoras, caballeros quijotescos, burlones sanchos, pícaros seductores y guapas mujeres morenas, las mismas que inspiraron la mítica copla de Manolo Escobar que decía: “la española cuando besa, es que besa de verdad…”, clichés que se fueron consolidando como exponentes definitorios de una España en la que proliferaban tantos botijos como jornaleros… En fín que el país se nos llenó de ‘guiris’, de mujeres rubias enamoradas de toreros que alardeaban subidos al burladero para brindarles la faena mientras ellas, en pie, apretaban la montera contra su pecho al grito de ¡y olé…! Y también de hombres altos de ojos azules que bebían fino y hacían sus pinitos en los tablaos flamencos, aplaudiendo a los pícaros de turnos que se las daban de famosos a quienes nadie conocía…Entonces no nos consideraban ‘europeos’ pero el buen clima, sobre todo del sur, las tapitas de bar y esos hosteleros entregados, siempre dispuestos a complacer al turista y a ceder atentamente porque ‘el cliente siempre lleva razón’, repuntaron poco a poco nuestra economía hasta escalar una mejor posición en el ranking y difuminar el adjetivo que coleaba junto al sustantivo ‘país’ (‘atrasado’). Así fue como nos convertimos en destino turístico por excelencia…

En la década de los 70 regresó de Inglaterra la cantautora Cecilia quien compuso la canción “Mi querida España”, canción cuya letra fue censurada por la Dictadura. La original decía: ‘esta España viva, esta España muerta’, reflejo atrevido y crítico de la patria en los años finales del franquismo. Patriotismo atrevido sí pero cariñoso y exento de fanatismo que, quienes gobernaban, no quisieron tolerar…Corría el año 1975 y no aún no se podía hablar de ‘España muerta, España ciega o España en dudas…’ Obstáculos que la autora salvó dedicando hermosos elogios a una patria que aceptaba a pesar de todo, a tenor de los versos que decían: “quiero ser tu tierra, quiero ser tu hierba cuando yo me muera…” tal como sucedió poco tiempo después…

Da la impresión que el imaginario colectivo quiso conservar la idea que subyace al slogan y muchos han seguido empeñados en proyectar esa imagen de país diferente…Y así nos va…No hace todavía mucho la Ministra de Trabajo Fátima Báñez, en pleno auge de recortes y el subidón del paro, agradecía de antemano a la ‘Virgen del Rocío’ su ayuda para salir de la crisis… Y ahora proliferan los nostálgicos del pasado que auguran, cual profetas, la apocalipsis de este país, según dicen, en manos de comunistas y populistas. Gurús que intentan sembrar el pánico con el pánico, que hablan de gobierno ilegítimo y antidemocrático, ellos, herederos del ‘yugo y las flechas’, de las camisas azules, de la España del caciquismo, de los pobres pidiendo puerta a puerta o de la misa del domingo a las 12.00… La España de los ‘Botejaras’, del folclore, de la religiosidad popular, de las procesiones, de las romerías y las hornacinas en las calles…

En pleno siglo XXI algunos parecen haberse detenido en el lema, Spain is different, y para muestra un botón…Dicen que la fe mueve montañas y también el ánimo del escultor cuyas manos han modelado la imagen de la Virgen de Nuestra Señora del Confinamiento, protectora de los fallecidos por covid-19… Talla nacida del cincel de Juan Antonio Carrera Páramo, esculpida durante la alarma por coronavirus. La imagen ya ha visitado la ciudad de Cádiz donde fue expuesta en la parroquia de Lourdes. Un pequeño periplo por la bahía antes de llegar al que será su destino definitivo: uno de los altares de la capilla sacramental de los Terceros de la metrópoli de Sevilla…Enhorabuena a los amigos del culto ‘Mariano’ por esta nueva pieza de imaginería religiosa…Y a los melancólicos de la ‘otra España’, la del pasado… Que la Virgen del Confinamiento, mediadora y protectora de los enfermos y difuntos por covid nos coja a todos confesados… Amén…