Reflexionar es de sabias…

«Hay seis mitos sobre la vejez: 1. Que es una enfermedad, un desastre. 2. Que no somos conscientes. 3. Que somos asexuales. 4. Que somos inútiles. 5. Que no tenemos poder. 6. Que todos somos iguales. «(Maggie Kuhn)
Portada “Tan frescas…” de Ana Freixas

Cuando mi hijo me hizo ‘abuela’, mi hija me regaló un cuento: Abuelas de la A a la Z. El caso es que este es un libro-cuento para saborear en complicidad y en familia…El libro describe los distintos ‘estereotipos’ de abuelas: desde las ‘cocinillas’ o ‘arreglalotodo’ a las ‘modernas’ o ‘coleccionistas’ pasando por las ‘brujas’, ‘reinas’ y ‘melancólicas…’ Según parece mi perfil encaja en el de ‘abuela que nunca abandona un sueño’: “Si quieres, puedes…En el caso de las abuelas que nunca abandonan un sueño, esta no es una frase más, sino una manera de entender la vida. Si a esto sumamos que el paso del tiempo no les preocupa, porque saben que, bien empleado, el tiempo da para hacer lo que una se proponga, y que le fascinan los retos, nos encontramos frente a un tipo de abuela que no se detiene ante nada […] Son de la opinión de que todo lo que quieras, si de verdad de la buena lo quieres, es posible, solo tienes que empeñarte […] Son expertas en levantarse después de una caída […] Y al contrario que las abuelas Tiquismiquis, creen fervientemente que es mejor arrepentirse de algo que se ha hecho que de algo que nunca te atreviste a hacer…” (p. 54). No fue fácil la verdad y exigió mucho diálogo y varios días de paciente lectura hasta que llegamos a un consenso coral en que intervino alguien más además de mi nieto (mi hija). Ser abuela me hizo, sin duda, mejor persona…

Aunque la vejez es otra cosa…

No sé muy bien a qué edad una empieza a sentirse, considerarse o definirse como ‘vieja’, ‘anciana’, ‘mayor’, o si esa consideración más que de una misma llega desde fuera, de quienes nos rodean. A veces de los más cercanos, de los hijos, que comienzan a tratarnos con una repentina indulgencia, se vuelven protectores e incluso pretenden (con buenas intenciones) ejercer cierta ‘tutela’ sobre nosotras, sus madres… Tengo amigas de mi edad a las que veo debatirse y hasta revelarse contra este trato con visos paternalistas porque, en su opinión, es temprano e innecesario… Hacerse mayor no implica (en todos los casos) una disminución de la capacidad de decidir, ni de discernir lo que es mejor para una misma, ni merma el libre albedrío para hacer lo que corresponda si, además, todo ello viene avalado por una buena dosis de sentido común… Porque es una realidad que, llegado el momento, se desencadenará un proceso de ‘autopercepción’ por el cual comenzamos a tomar conciencia del momento que vivimos y de los cambios que se avecinan… Un proceso que se realiza en el marco de la construcción de nuestra subjetividad y de una nueva identidad del ‘yo’…

Comenzamos a cambiar, cierto, pero nos sentimos las mismas…Al menos en nuestro interior. Allí donde el reloj parece haberse detenido para continuar siendo las mujeres que fuimos, las que siempre seremos en esencia (al menos mientras estemos cuerdas). Por eso quienes nos quieren o nos aman, nos ven siempre atractivas, guapas, atemporales a pesar de las arrugas o las canas, porque el amor que nos profesan les otorga la capacidad de percibir y adivinar nuestra ‘esencia…’. Puede que por eso me chirríe tanto que alguien, que no es su nieto, se dirija a una señora mayor con el genérico ‘abuela (cosa que hasta ahora me produce fastidio ajeno, porque a mí no me ha sucedido aún). Yo siempre seré la abuela de mi nieto así como también únicamente madre de mis hijos, hermana de mis hermanos, tía de mis sobrinos o amiga de mis amigos y en su caso, pareja, esposa o amante según corresponda…Más allá de los treinta y pico sinónimos con los que cuenta el castellano para referirse a los más mayores, lo que demuestra la riqueza de nuestra lengua, mi declarada y reconocida pasión por el mundo de las palabras se vuelve antipatía y aversión cuando alguien echa mano de ‘palabras pastel’ y de los diminutivos, tan empalagosos como ridículos, con frecuencia utilizados para dirigirse a las personas mayores… El momento de mayor dignidad y sabiduría elevado al mayor grado de estupidez, de sensiblería y finalmente envuelto en una pátina de ñoñería vergonzante…

La historia esta poblada de ejemplos que revelan e ilustran el peso que han representado los mayores en las diversas culturas orientales y occidentales. Para empezar, cuando ni siquiera se conocía la escritura, eran los ancianos los encargados de preservar las tradiciones y conocimientos gracias a la transmisión oral. Los mayores conformaban la ‘memoria’ de la tribu. Nuestros ancestros no consideraban a los mayores una carga, por el contrario los valoraban, porque ellos eran los depositarios y garantes de la memoria colectiva…Más adelante Aristóteles se posicionó a este respecto separando a los guerreros de los que gobiernan y conforman el Estado. O sea, los ancianos. En la antigua Roma el Senatus Populus Que Romanus (SPQR) vino a simbolizar el poder de los ancianos del Senado y del pueblo.

Y qué decir de las culturas orientales sino que la figura del anciano ha sido (y es) respetada, admirada y elevada la categoría de pilar fundamental de la sociedad…Según parece China es uno de los países más respetuosos con la vejez. Un valor que hunde sus raíces en el pensamiento difundido por Confucio: “si uno no demuestra respeto hacia los ancianos ¿en qué se diferencia de los animales?”.

Ha sido la historia de las mujeres la que ha reivindicado el papel de las ancianas en el ámbito cotidiano. Fueron las abuelas quienes transmitían a las hijas y nietas los ‘saberes’, ese conjunto de conocimientos fruto de la experiencia femenina que constituyen el soporte fundamental para la vida de las personas y para la vida social. Los saberes han discurrido en paralelo a los conocimientos científicos -reservado a los varones pero vetados a las féminas- y conforman un bagaje que ha circulado a través de la historia de generación en generación. En este marco las mujeres mayores, las ancianas, las abuelas, han sido guardianas y transmisoras…

Pero vivimos en el siglo XXI y aunque sigamos transmitiendo ‘saberes’ hemos conquistado el acceso al conocimiento científico y roto algún que otro techo de cristal. Ya no somos las ‘convidadas de piedra’ en el gran teatro de la historia. Las mujeres de mi generación con las me relaciono, casadas, separadas o solteras, en particular quienes vivimos solas, nos preguntamos con cierta incertidumbre qué será de nosotras, acostumbradas a gestionar nuestras vidas, a resolver, a asumir responsabilidades, a decidir…Somos mayores pero libres, independientes y autosuficientes -por ahora- y no encajamos en el cliché de vejez tal y como pervive en el imaginario social colectivo…Nos negamos a reconocernos en una vejez sin sexo y sin pasión (como la de nuestras abuelas) solo porque ya no menstruamos y reclamamos una vejez respetable y digna que nos represente a todas, en la que tengan cabida emociones como el amor, el deseo, la curiosidad -como afirmó Saramago- y la capacidad de asombro, sin que nadie se escandalice por ello…

Por eso algunas mujeres consideramos que la visión, el concepto sobre lo qué es y lo que no es la vejez, necesita una revisión y una perspectiva de género que vierta una mirada más amable, realista, justa e igualitaria. Sin juzgar pero sin condicionar, rebajando el grado de permisividad y benevolencia que separa y distingue nuestra vejez de la de los hombres… Una mirada multidisciplinar para crear nuevos paradigmas acordes con las nuevas generaciones abocadas a la vejez en este siglo. Necesitamos un nuevo modelo que establezca la dignidad y la diversidad como ejes prioritarios que nos represente tal y como actualmente somos: mujeres preparadas, dispuestas a asumir nuestro cuerpo sin dramatismo (a pesar del ‘culto al físico’, de los cánones…), a interpretar las señales del paso del tiempo con cierta gratitud, sin nostalgias…

Las arrugas que nos recorren como ríos y afluentes de sabiduría constituyen el mapa de nuestra trayectoria vital. Representan nuestro itinerario personal. Reflejan las parada en estaciones de trenes y las estancias más o menos prolongadas en los diversos puertos…

Cuando Adolfo Domínguez promocionó el conocido eslogan la ‘arruga es bella’ se refería a la ropa, sí, pero tanto en cuanto para el diseñador el vestido que nos cubre actúa como una segunda piel… Magnífica metáfora…

Y finalmente, creo que también es necesario naturalizar la muerte, incorporarla al ámbito de lo cotidiano, sobre todo en estos tiempos en los que sentimos vulnerables, frágiles y caducos… No somos eternos, ni falta que nos hace… Pero acercarnos a la realidad de la muerte ayudaría a considerar la vida como un valor en alza. Mirarla cara a cara, atreverse a nombrar los miedos, aprender que vivir y morir son las dos caras de una misma moneda: la vida…

Reflexionar es de sabias…

Todas estas reflexiones me surgen a la luz de una larga y animada charla al compás de los recuerdos. Filosofando. Intentando arreglar el mundo y la vida de algunas de las personas que lo habitan…Un diálogo en el que intercambio perspectivas, descubro nuevas sinergias, acuerdo puntos de encuentro y, como disfrutona que soy, disfruto y me regodeo como una enana de la buena compañía y de las cosas sencillas de la vida… Tal como sucedió un domingo cualquiera de cielo azul, de calor, de sudor, de aromas a sal y al mar de mi tierra, en este rinconcito al sur del sur donde vivo…

Y de todo esto y de mucho más va el nuevo libro de Ana Freixas que acaba de salir al mercado: Yo, vieja. Profesora de Universidad, escritora, feminista. Ana Freixas es una reconocida autoridad en el análisis y estudio sobre el envejecimiento femenino, tema en que viene profundizando desde que defendiera su tesis doctoral en psicología que versó en torno a ‘la autopercepción del proceso de envejecimiento de las mujeres’. Aunque formada en la Universidad de Barcelona, alma mater, en el año 1981 ingresó como docente e investigadora en la Universidad de Córdoba, ciudad donde se estableció y vive actualmente. Sus vínculos con Andalucía son, por tanto, añejos y sólidos.

Su línea de investigación ha viajado a través de los tiempos en torno al estudio de la realidad de la vejez y sus múltiples derivadas en el marco de la coeducación y del feminismo además de ejercer la docencia en psicología desde una perspectiva de género. Su pensamiento a este respecto queda reflejado en todas sus obras en las que el binomio mujeres-vejez es el eje principal, la columna vertebral en torno a la cual giran sus análisis y propuestas.

Yo, vieja, contiene “un conjunto de propuestas de resistencia pensadas para la nueva generación de viejas que van estrenando libertades, para las que mantienen su dignidad, para las ancianas que mientras se desplazan por el calendario son capaces de escudriñar la vida y las relaciones cotidianas con perseverancia y agudeza […] y también hacer visibles determinadas formas de situarnos en el mundo que consolidan los estereotipos que la sociedad tiene sobre las veteranas. Es un canto a la libertad y el desparpajo; a la vejez confortable y afirmativa. Con la pretensión de que entre todas consigamos vivir una edad mayor elegante, relajada, firme”.

Personal y ‘transferible…’ (1)

La palabra ‘pensar’ implica la acción de analizar con nuestra razón las ideas y comportamientos para luego adoptar decisiones o resoluciones…o no…
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De vez en cuando a una le gusta compartir lo que piensa. Expresarse. Contar. Como dice Pablo, mi nieto, ‘narrar’… Porque narrar es lo que hacía mientras el avión se desplazaba despacio buscando la pista de despegue. Su mano estrechaba la mía con fuerza porque, aunque lo disimulara, tenía miedo. Por eso le ‘narraba’ paso a paso los previos: la lanzadera, la ruta, los sonidos y las señales hasta que finalmente nos elevamos y pudo encender la tablet para jugar… A mi me desaparecen los miedos cuando tengo información porque cesa la incertidumbre, porque dejo de fabricar historias en mi cabeza, porque me guste o no la respuesta, mi miedo queda refrendado con la verdad y ya no puedo fantasear con supuestas hipótesis. Por eso Pablo se relajó y se soltó de mí tranquilo… Por cierto este ha sido mi primer vuelo postpandemia. El primer contacto con muchos desconocidos a la vez bajo protección del protocolo covid. En mi opinión la mayor parte de la población parece haber asumido las medidas básicas de seguridad y, en general, se nota una dinámica de respeto intentando no invadir el espacio ajeno, ni colarse, ni hacer trampas, ni saltarse las normas… Igualmente percibí cierto nivel de confianza -ausencia o superación del miedo inicial diría yo-. Un alto grado de seguridad seguramente proporcionado por la vacunación. En fin, parece que lo peor ha pasado, que poco a poco nos vamos adentrando en la denominada era postpandémica…

No obstante y, a pesar de todo, cuando tengo ocasión de comentar estas y otras sensaciones con familiares y amigos de mi edad, a pesar de coincidir en la idea de experimentar una normalidad cada vez más parecida a que teníamos, también estamos de acuerdo en el coste personal que ha representado. En las secuelas individuales. En la mayor o menor influencia que sobre cada uno en particular ha ejercido el confinamiento forzoso así como el voluntario y preventivo…La intensidad del miedo ha sido diferente, sobre todo según la edad. Los más mayores piensan que les robaron ‘el mes de abril’ como dice la canción, que aunque Amaia cantara aquello de ‘veinte años no es nada’ lo son y dos años para algunas personas pueden significar la frontera entre poder hacer o no (y esta idea la tomo prestada de mi hermano).

Es imposible no considerar los daños colaterales e intentar olvidar, pasar a la siguiente pantalla y seguir… No será tan fácil y requerirá tiempo…

Al hilo de estas reflexiones me vinieron otras ideas a la cabeza. Ráfagas, retazos de la vida y del mundo. De cómo me veo, de cómo me proyecto, de como era y como soy, de lo vivido, de lo venidero, de lo que he sentido, de lo que siento…De cómo me siento… Cuando analizo mi mapa emocional veo un puerto marcado con una cruz al que siempre vuelvo aunque solo sea para recordar que una vez eché el ancla y me quedé varada. Que me sumergí en aquella aguas y viví al socaire de días soleados, de noches estrelladas bajo a la luz de la luna. Y aunque Sabina repita que ‘al lugar donde has sido feliz no debieras tratar volver…’ prefiero -como dice su colega Perales- navegar en un ‘velero’, abrir estelas en el mar y, con un poco de suerte, quien sabe si tropezarme con un par ojos azules que me pregunten ¿cómo estás? En fin, lo que quiero decir es que como tengo superados la mayoría de los tópicos si que me atrevería a volver -al menos un ratito- allí dónde fui feliz, incluso a sabiendas de que no puedo quedarme…

¿Adicta al riesgo? No creo…

Puede ser que a estas alturas de la vida, cuando el trayecto recorrido alcanza casi la totalidad de la misma (teóricamente claro) una dedique gran parte del tiempo a revisar, recordar, reinventar…

Me encantan las palabras que llevan el prefijo re-…

Renglón seguido y, aunque nada tenga que ver con canciones y menos con Sabina o Perales (ya anticipo que el post es un batiburrillo de ideas pero con sentido…) recordé aquella célebre frase que pronunció Heráclito de Éfeso cinco siglos a. de C. : ‘todo fluye, nada permanece’. O sea que la vida es ser y no ser, que todo pasa en un plisplás, que somos para dejar de ser pero mientras existimos y somos ansiamos eso que llamamos ‘felicidad’. Una palabra que carece de homóloga y que los diccionarios relacionan con todas aquellas que la conforman y definen: dicha, bienestar, suerte, prosperidad, ventura, fortuna, contento, alegría, bonanza, satisfacción…

Y si alguien dice lo contrario, probablemente se miente a sí mismo…

Mucho ha llovido desde entonces aunque la afirmación ‘heracliana’ se mantiene vigente, no ha perdido pujanza tal y como ha quedado demostrado con la pandemia. Es más, nuestra concepción individualista se tambalea porque hemos experimentado la interdependencia como consecuencia de la globalización, porque ya no podemos ‘pensarnos’ como seres individuales sino en interconexión con resto de seres y con el planeta. Una idea instalada en la memoria colectiva oriental desde hace milenios que nosotros acabamos de descubrir…

Y con el tiempo diremos que la idea fue nuestra…

Los pensamientos continuaron y por si no fuera poco, en medio de este tinglado me vino a la cabeza un libro de Bauman sobre su teoría del ‘mundo líquido’ y su concepción sobre lo que él entiende como ‘sociedad líquida’. Una sociedad en continuo cambio en la que los individuos deben adaptarse constantemente y a velocidad de vértigo…La metáfora del ‘fluido’ resulta verdaderamente clarificadora por cuanto expresa la enorme versatilidad de la época moderna a la que pertenecemos. Cuando Bauman diserta sobre ‘la vida líquida’ estipula que los comportamientos colectivos tienden a devorar el mundo que les rodea, otorgándole la cualidad de cautivar y crearnos la ilusión de la necesidad de consumir constantemente, considerando que tenemos necesidades que realmente no son…Todo los fluidos se adaptan a su recipiente…Eso hacemos en la sociedad actual: adaptarnos sin cesar…

Perdonen si la entrada resulta un tanto caótica, a mitad de camino entre la propia inspiración y la conversación con una ‘musa’ que aparece y desaparece, a quien agradezco el soplo de iluminación insuflado…

Es condición de ‘la pensadora’, como buena cartesiana, considerar que existir es pensar, aunque a veces lo haga en exceso sobre lo que debería y lo que no… Y este es el resultado de la parte que considero ‘personal y transferible…’

Ergo habrá más… Otro día…

Tras las huellas de Reshef-Melqart…

Los fenicios fueron los fundadores de Gadir (Cádiz) y de Onuba (Huelva) allá por el año 1000 a. C.  En ambas provincias se encontraron estatuillas o exvotos  que según los texto podrían  representar al dios egipcio Reshef o el dios fenicio Melqart
Fotografía: mp_dc

Ya de vuelta por estos lares tras haber pasado un verano de encuentros familiares y calor, mucho calor… Menos mal que septiembre nos regala el fresquito mañanero y una leve bajada de temperaturas que a mí me devuelve a mi escritorio, a mi estudio, a este rincón de mi casa ordenado y silencioso: apartado del mundanal ruido, como dijera el famoso fraile en su conocida Oda… Septiembre siempre ha sido especial porque ha marcado el paso de mi vida, el ritmo de mi tiempo. Un tiempo que sigo contando por ‘años académicos’ o ‘cursos’ y no por años naturales. A pesar de haberme reinventado, alterado mis horarios y reorganizado varias veces, no he perdido la costumbre de registrar en mi horizonte este mes como de reinicio, como casilla de salida… Una oportunidad para poner otra vez el marcador a cero y dar marcha a nuevos planes y proyectos personales. Así que regreso decidida a retomar el objetivo primigenio de este blog, con el firme propósito de no hacer incursiones por jardines que, aunque me correspondan por mi condición ciudadana, me pillan a contramano, me incomodan y sobre todo me crispan porque no sé hacerlo sin pasión ni vehemencia y mi salud emocional me lo prohíbe. Desde ya me propongo ensayar una mirada más amable, serena, sin ruidos de fondo, sin juicios de valor, intentando separar ‘la paja del grano’, apartándome -siempre que sea posible- de todo aquello que no sume o no aporte…

Y siendo la que suscribe una apasionada de la Historia -disciplina a la que me dedico desde donde alcanza mi memoria- vivir en el lugar más antiguo de Occidente es un gran privilegio y como tal lo transmití durante mis años de docencia, pretendiendo inculcar y promover en mis alumnos un espíritu curioso e investigador como una cualidad, como un derecho e incluso un ‘deber’ que les impulsara a indagar en nuestro pasado, siempre desde el respeto y la objetividad, a fin de conocer nuestros orígenes y comprender por qué pasa lo que pasa, vivimos como vivimos o somos como somos. Porque mirar al pasado y revisarlo, es necesario para comprender nuestra realidad presente. Mirar atrás con espíritu crítico, examinando de manera pulcra, limpia, sin contaminar, con actitud contemplativa, con el sano propósito de aprender porque nada puede alterar ya el curso de los sucesos que nos trajeron hasta este momento presente…

El gran Pitágoras de Samos, filósofo y matemático, afirmó que el ‘siete’ es el número perfecto. No sé si tendrá algo que ver o es simple casualidad que siete sean los ‘puntos mágicos’ de mi ciudad. Lugares que conectan con la historia desde la fundación del lugar a la Guerra de la Independencia tal y como recuerdan las inscripciones en ‘piedra ostionera’ típica de esta zona (una roca compuesta de restos de conchas marinas propia de toda el área de la desembocadura del Guadalquivir). Trescientos y pico años antes de que Pitágoras sentenciase dicho número, el historiador romano Veleyo Patérculo -según consta en un parágrafo de su obra Historia de Roma I , 2 , 1-3- mencionaba la fundación de Gadir allá por el 1100 a. C. O sea cuatrocientos años antes que Roma, la capital Imperial. No obstante será el geógrafo Estrabón quien recoja de otro historiador más antiguo, Posidonio, el relato más conocido sobre nacimiento de dicha ciudad.

Cuenta la ‘leyenda’ (que no la historiografía) que fenicios procedentes de la ciudad de Tiro llegaron a estas costas para fundar un templo en honor de Melqart (o de su homólogo egipcio Reshef). En dos ocasiones llegaron hasta aquí siguiendo las indicaciones de los oráculos que, sin embargo, no fueron favorables y tuvieron que regresar. En la tercera venida los sacrificios fueron propicios y establecieron la nueva colonia de Gadir (que significa ‘recinto cerrado’). La colonia presentaba un patrón semejante al de los asentamientos fenicios, es decir, una costa volcada al mar con buenas condiciones defensivas, islas cercanas y lugares elevados cerca de la costa (como Medina Sidonia) además de un acceso próximo a ríos navegables como el Guadalete o el Iro…

Pocos datos se conservan sobre la estructura y fisonomía de la ciudad, aunque consta que poseyó templos consagrados a la diosa Astarté y a Melqart, dios principal de Tiro, del que se encontraron algunos exvotos, figurillas de bronce, expuestas actualmente en el Museo de Cádiz.  

Melqart, señor de Tiro y Gadir acabaría fusionándose con el griego Heracles para continuar reinando en el estrecho de Gibraltar, una zona que él mismo creó con sus propias manos al separar las dos grandes rocas que llevan su nombre: las Columnas de Hércules… Pomponio Mela, geógrafo gaditano (s. I d. C) escribió sobre la celebridad del templo de Melqart venerado por su riqueza y antigüedad, añadiendo que “su santidad estriba en que guarda las cenizas de Hércules”. El santuario recibió las visitas de Aníbal y Julio César…

Fotografía: mp_dc

Hasta aquí la leyenda, el relato popular de transmisión oral que ha narrado en el devenir de los tiempos el hecho histórico, eso sí, adornado con elementos fantásticos. Pero… ¿Qué cuenta la Historia? Según coinciden diversos historiadores los fenicios desembarcaron en estas costas allá por el siglo VI a. C. Se trataba de un pueblo que dominaba el arte de la navegación, experimentado en el arte de la construcción de naves tanto para la guerra como para el comercio. Naves que diseñan de forma alargada con doble fila de remeros situados en puentes superpuestos – ‘birrenes’- y un poste central para desplegar la vela. Con ellas cargadas de productos recorrían el Mediterráneo a lo largo de cual establecieron una red de colonias a las que abastecen con la madera de cedro de los bosques del Líbano; el trigo y el lino de Egipto; los bálsamos y la miel de Israel; los esclavos de África; el aceite de Grecia o los mulos y caballos de Anatolia y,más adelante con vinos, salazones y metales de la recién fundada Gadir… Estos productos, aquí en el Sur, se intercambiaban sobre todo por plomo, estaño y plata, los más apreciados y codiciados metales. Más adelante, el color púrpura se convirtió en su ‘producto estrella’. Cuenta otra leyenda que lo descubrió Melqart durante un paseo junto a una ‘nereida’. Desde entonces el tinte rojo púrpura se convirtió en el símbolo de los fenicios. Un producto muy deseado por otros pueblos por su enorme valor transaccional, lo que llevó a los fenicios a custodiar celosamente su fórmula…

En fin parece muy probable que Fenicia quisiera hacerse con un trocito de tierra firme en las islas Gadeiras, (actual Bahía de Cádiz) junto al templo de Melqart, donde pudieran residir sus funcionarios, soldados y sirvientes pues solo los sacerdotes podían pernoctar en el recinto y acceder a ciertas dependencias…A partir de aquí comienza la época fenicia acreditada con numerosos hallazgos expuestos en diferentes Museos y una variada historiografía basada en diversos estudios realizados por expertos en esta materia…

Esta etapa de nuestra historia local ha sido recientemente promovida y recordada a través de un proyecto puesto en marcha en esta ciudad. Proyecto que ha cobrado vida en la obra del escultor local Antonio Mota Aparicio, autor de las 10 esculturas en bronce, inspiradas en los exvotos encontrados en Sancti Petri, (Vid. Foto) que representan al dios egipcio Reshef o al fenicio Melqart. Las esculturas han sido dispuestas a lo largo de diez puntos diferentes de la ciudad comenzando por playa de La Barrosa, frente a la Torre del Puerco, desde donde parte el itinerario que reconstruye la travesía de las naves fenicias cuando alcanzaron las costas gaditanas. El abrigo del Cerro del Castillo, lugar ubicado ya en el interior, pone punto y final a esta ruta inspirada en nuestra historia más remota.

¡Que la disfruten!

Prodigiosas, superdotadas e invisibles…

Un niño/a superdotado puede ser precoz, prodigio y talento pero no un genio…La Organización Mundial de la Salud considera superdotado (a) a quienes tienen una inteligencia por encima de los 130…
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Todo comenzó mientras escuchaba un programa de radio dedicado, en esta ocasión, a los superdotados, a los niños prodigios, a la luz de cuya temática se plantearon las causan que podrían explicar la escasa presencia de mujeres en las numerosas listas de personas con ‘altas capacidades’, que es como se denomina ahora a los superdotados…Y entonces recordé…

En aquellos tiempos la que suscribe leía a Lucía Etxebarria. Me parecía peculiar porque lo era. Hablaba sin eufemismos, sin pudor y con una claridad meridiana, poco usual en una mujer. Estaba de moda. Salía en muchos programas de TV, concedía entrevistas, recibió el Premio Nadal…Sus obras se centraban en el papel de la mujer en la sociedad de su tiempo, la maternidad, el feminismo, la sexualidad, las relaciones sociales o los estereotipos de género.  Vivía bajo el halo de su época dorada. Pues bien, en el prólogo de una de sus novelas, no recuerdo cual, la autora declaraba sin ambages, ni falsa modestia, ser miembro de la Asociación MENSA. Declararse superdotada y, más tarde, asignar estas dotes a su hija trajo mucha cola, como también dieron mucho que hablar las sucesivas demandas por plagio que afrontó durante algunos años… No me he preocupado por saber cómo acabaron porque para cuando todo eso ocurrió la escritora ya no estaba en mi universo literario. Ya no sufro por amor fue mi última lectura. El título captó mi atención porque me interpelaba a cerrar una herida abierta desde años atrás. Esta es la importancia del ‘título’ que, en este caso, me atrajo por cuanto representaba justamente lo que quería conseguir: que el amor no me doliera ni tanto ni más… Confieso que no recuerdo si aquella lectura me ayudó aunque, a tenor de los resultados, me da que no sirvió de mucho…

La Asociación Mensa toma su nombre de la voz latina (mensa) que significa ‘mesa’,  en recuerdo a la “mesa redonda” del rey Arturo, símbolo de que es un “club cuyos miembros son iguales en derechos y obligaciones”. En caso de Mensa España es llamativo que sólo el 20% sean mujeres, cosa que no sucede en otros países. Una respuesta podría ser el reparo o la resistencia de muchas féminas a realizar los test y pruebas pertinentes para obtener la acreditación que da acceso a la institución y también, me temo, han podido influir diferentes motivos  socioculturales. Es posible que a estas alturas algunas mujeres con baja la autoestima, de esas que no se atreven a realizar los test, puedan tener un alto CI pero ni siquiera lo sospechan…Y no me extraña porque si buscan en Google ‘niñas superdotadas’ no encontrarán ninguna entrada que les lleve directo a esta información, lo que sí ocurre en el caso de buscar ‘niños superdotados…’. Sin embargo ellas también han sido prodigiosas, precoces, superdotadas pero invisibles…

Pues bien, buceando en esas listas de personas talentosas, la mayoría encabezada por el reconocido genio de la música Wolfgang Amadeus Mozart, aparecen intercalados algunos nombres de mujeres no menos ‘prodigiosas’ entre las que llama la atención su propia hermana, María Anna Mozart. Sí, los Mozart concibieron no uno sino dos hijos prodigios. Según el Instituto Smithsoniano así lo reconocía su padre en una carta escrita en 1764: «Mi niña toca las partituras más difíciles que tenemos […], con increíble precisión y de manera excelente […]. Mi pequeña, con tan solo 12 años, es uno de los músicos más hábiles de Europa…». E incluso su propio hermano le confesó su temor de ‘no llegar a ser tan buen compositor como ella’. Tras algunas giras por el viejo continente con críticas muy favorables, «Nannerl», apelativo familiar de María Anna, tras cumplir los 18 años, fue retirada de la música para contraer matrimonio, una decisión tomada por su padre que, desde la visión de su tiempo, no puede sino ser calificada como absolutamente lógica y normal en el marco cultural de la época.

La lista de mujeres con ‘altas capacidades’ continúa con Hipatia, la filósofa griega neoplatónica que vivió en Alejandría allá por el siglo V a.C., una de las grandes matemáticas de la historia e inventora de algunos artilugios como una destilería de agua, un hidrómetro, un astrolabio plano…Y dando un gran salto en el tiempo, Marie Curie, dos veces Premio Nobel de Física y Simone de Beauboir, escritora y filósofa francesa (ambas nacidas en el siglo XIX y fallecidas en el XX), una de las más importantes representantes del existencialismo…

A partir de aquí la nómima se ensancha con grandes actrices del cine norteamericano: Sharon Stone, CI 152. Famosísima por su interpretación en Instinto básico; Geena Davis, CI 142. Se hizo popular tras su papel en Thelma y Louise; Jodie Foster por  El silencio de los corderos; Natalie Portman, ganó un Oscar al tiempo que acababa su Licenciatura, una de las pocas actrices que ha obtenido cuatro grandes premios por la misma interpretación… Meryl Streep (mi favorita), 143 CI. Está considerada como una de las mejores actrices de todos los tiempos. A lo largo de su carrera ha sido candidata en 21 ocasiones a los Oscar, 31 nominaciones a los Globo de Oro que ha ganado 8 veces, acumulando así el mayor número de candidaturas que ninguna otra persona en la historia. Galardones a los que suma 2 SAG, 2 BAFTA y 5 nominaciones a los Grammy… Lisa Kudrow, (otra favorita) actriz, comediante, escritora y directora de cine, nuestra conocida y admirada Phoabe de una serie que ha marcado época Friends, por cuya interpretación fue nominada a los Globo de Oro, ganadora de un Emmy y de dos Premios del Sindicato de Actores. Con un CI de 154 se graduó en el Vassar College con una Licenciatura en Ciencias.Fue codirectora de un estudio sobre “dominancia hemisférica y la relación con distintos tipos de cefaleas en personas zurdas”. Es responsable de The Comeback de HBO, de que fue  productora y también directora…Por último Mayim Bialik, con el CI más alto, 155. Posee un doctorado en neurociencia de UCLA, interpretaba a Amy Farrah Fowler en The Big Bang Theory.

También encontré algunas cantantes como Madonna, 140 de CI, una de las mayores estrellas del mundo de la música pop; Shakira, CI 141 CI (y parece ser que casa con otro ‘prodigio’: Gerard Piquè). La cantante componía poemas con 4 años y canciones con 8 …

Hasta ya entrado el siglo XX algunos estudios, como el de Lewis Terman,  admitían que en las mujeres “el desarrollo hormonal impedía el buen desarrollo intelectual”, lo que justificaba la mínima presencia de niñas entre los niños prodigios. Una teoría afortunadamente superada en la actualidad. Lo que sí es cierto que durante siglos las mujeres tuvieron vetado el acceso al estudio y al conocimiento por lo que conformaron el mayor número entre los iletrados y analfabetos. Sea como fuere y, según comentaron en el programa de radio, los niños y niñas ‘genios’ y ‘prodigios’, suelen pasarlo mal por aquello de ser diferentes. Una de las razones por las que muchos se ocultan, deseando pasar desapercibidos y no ser señalado con el dedo ni etiquetado como ‘raritos’. El mundo que rodea a estas personas suele estar poblado de incomprensiones y soledades… En la actualidad en España existen 25.000 superdotados (as) identificados, con nombres y apellidos. Y según datos del año 2018, las dos Comunidades que registran mayor número son Andalucía y Murcia…Aunque a nivel mundial parece que los ciudadanos más inteligentes son los de Singapur mientras España ocupa el puesto 28…

En definitiva, no cabe duda que genios ha habido siempre aunque pocos, tanto en femenino como en masculino. A lo largo de la historia ha habido mujeres que “no dudaron en utilizar su don para cambiar el mundo y abrir camino a las mujeres del futuro”. Desde entonces se han elaborado listas con sus nombres, méritos y campos en los que destacaron. Las hemos recuperado para que reciban el reconocimiento que merecen…

Shamsia Hassani: la voz de las mujeres afganas…

“La imagen de una bella mujer, saludable, exitosa, próspera, está firmemente arraigada en la mente, cuando pensamos en una mujer, madre, hija, amiga, hermana… Sin embargo, te sorprenderás cuando sepas que, hasta el día de hoy, existen lugares en el mundo donde las mujeres son objeto de violencia, represión, exclusión y discriminación”.(https://www.infobae.com )
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Esta mañana encontré en mi WhatsApp los dibujos de Hassani. Parece que alguien los puso a circular en la red como homenaje a las mujeres afganas que viven estos días bajo la amenaza de los talibanes, dueños del país, a punto de formar gobierno y dar paso a lo que ya está siendo una terrible pesadilla para la población, sobre todo para las niñas y mujeres…

Y dije que no escribiría sobre política y no voy hacerlo. Pero tampoco puedo permanecer indiferente ni callada. Estos días me reconcome la vergüenza por sentirme a salvo, por poseer el privilegio de la libertad, por disfrutar la prebenda de tener mucho más de lo que necesito y, lo que es peor, por no saber apreciarlo …

Me superan las imágenes que se emiten en TV. Esas filas de personas con sus escasas pertenencias en una bolsa de plástico, el alma rota por cuanto dejan detrás, cansados, hambrientos, investidos con una dignidad que pocos aprecian y muchos quisiéramos… Y si esto me entristece, los comentarios de los políticos me indignan. Unos porque presumen cuando solo cumplen con su deber, otros porque van de buenos y el resto porque, aunque no tengan otro plan o alternativa, se empeñan en ponerle siempre la guinda al pastel. Y todos, todos sin excepción, anhelando la medalla y la foto…

Al parecer se haciendo ‘bien’. España lo hace bien, Europa lo hace bien, EE.UU también…según opinan los ‘entendidos’…Y mientras los políticos se reúnen a ver quién está más preocupado o salva a más gente, el pueblo afgano desfallece de calor, de hambre, de sed y pronto también de frío. Porque no se puede perder la perspectiva: las personas que llegan son los colaboradores de UE. O sea, los privilegiados. La mayor parte de la población, las minorías, niños, ancianos, los más pobres, se quedarán a merced de los talibanes. Ese es su destino.

Se avecinan malos tiempos. Otra vez. Tiempos de incertidumbres, de miedo, de muerte y desolación, la misma que continúan padeciendo los miles de refugiados sirios, los olvidados. Ya nadie de acuerda de ellos, ya no son noticias ni consumen las portadas ni protagonizan los grandes titulares…Pero siguen ahí, en campamentos perdidos en tierras de nadie, construidos con ayudas millonarias que apenas han alcanzado para adquirir tiendas de campaña de Decathlon y retretes portátiles. Los campamentos de la vergüenza, donde los niños dilapidan la infancia creciendo sin jugar y sin escuela, donde las niñas pierden la inocencia y se convierten en madres poco después de su primera regla…

Afganistán vive amenazado ante la posibilidad de que el gobierno aplique una sharia dura como la del régimen talibán de los 90. Por eso artistas e influencers se afanan en borrar su rastro de las redes sociales e internet, mientras Shamsia Hassani, la primera mujer grafitera de un país que lleva décadas en guerra, resiste y da voz a sus mujeres, narrando desde Instagram la situación que se vive en el país.

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Ommolbahni Hassani, más conocida como Shamsia Hassani nació en Teherán (Irán), en 1988. Muy pronto dio muestras de su pasión y aptitudes por el arte, particularmente por la pintura, aunque se tropezó con prohibiciones religiosas y culturales que impedían a mujeres afganas acceder a este tipo de estudios, entre otras cosas… Por esta razón se trasladó a Afganistán y estudió Bellas Artes en la Universidad de Kabul, en la que se integró más tarde como profesora asociada e impartió la asignatura de Escultura. Poco después colabora como fundadora del colectivo Berang Art Organization, un grupo dirigido por artistas que promueve el arte y la cultura contemporánea en Afganistán a través de programas, talleres, seminarios y exposiciones…

En 2010 participa en un curso de grafiti organizado en su Universidad e impartido por un conocido grafitero del Reino Unido llamado Chu. A partir de aquí Shamsia se introduce en mundo del grafiti animada por el bajo coste de los materiales utilizados -aerosoles y plantillas- con los que pinta murales que poco a poco pueblan y decoran la ciudad de Kabul. Cada resto de pared aparece ante sus ojos como un lienzo preparado para recibir sus trazos y ser transformado en una obra de arte urbano dispuesto a no dejar indiferente a nadie.

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Hassani es rápida, ejecuta sus obras con gran soltura, en apenas 15 minutos. Aunque ha señalado que sus obras no tienen carácter islámico, se ha consagrado en la representación de la mujer afgana como símbolo de la opresión frente a la libertad. Mujeres que viven recluidas en sus casas, prisioneras en sus burkas desde donde miran la vida pasar porque todo les está vetado o prohibido y viven tuteladas, bajo el yugo de los varones -padre, marido, hermano- sometidas y silenciadas, víctimas de la violencia de las guerras y, ahora, bajo el poder talibán. Por eso los grafitis de Shamsia representan la libertad y persiguen empoderar a las mujeres y, a la par, reivindicar el lugar que les corresponde en la sociedad y en la historia, en un intento desesperado de hacer justicia y darles voz…

En una entrevista realizada con motivo de una exposición, la joven grafitera afirmaba: “Elegir usar el burka o el hiyab no es el problema; las mujeres no serán verdaderamente libres hasta que puedan hablar por sí mismas y ser escuchadas. Quitarse el pañuelo no es lo mismo que liberarse”. Su trabajo ha sido expuesto desde hace años en Afganistán, Australia, Dinamarca, Alemania, Irán, India, Noruega, Suiza y Vietnam, donde también ha participado en conferencias y talleres.

Tras la entrada en Kabul de los talibanes, Shamsia posteó en su cuenta de Instagram (con casi 200.000 seguidores), en la que aparece en una foto junto a una de las mujeres que pinta, vestida con barbijo y hiyab: “Queridos todos, gracias por pensar en mí en este momento. Sus mensajes y comentarios muestran que la humanidad y la bondad siguen vivas y no tienen límites. Gracias por su preocupación. Estoy a salvo”

Instagram

En la actualidad son muchas las mujeres que, desgraciadamente no están a salvo… Un estudio realizado por expertos internacionales ha revelado los diez países en los que ninguna mujer querría nacer por cuanto la discriminación de las féminas es moneda corriente: Afganistán, Guatemala, República Democrática del Congo, India, Irak, Mali, Pakistán, Somalia, Sudán y República del Chad…

Mujeres de diversas etnias, religión, lengua, cultura… Para todas ellas y por todas ellas, solidaridad, sororidad, justicia, libertad, igualdad, empoderamiento y respeto…

Veranear a ‘cuerpo de rey’

‘veranear’ fue un invento de aristócratas y Reyes…María Alexandrovna paliaba sus tristezas en la Riviera italiana hasta dónde arrastró a otros grandes como Sissi emperatriz de Austria, el Rey Loco de Baviera, el de Bélgica, el príncipe de Gales… Ellos pensaron, como Matisse mientras contemplaba la luz de Niza: “Cuando comprendí que cada mañana iba a ver esta luz, no podía creer en mi fortuna”.
Fotografía: mp_dc

Según podemos comprobar, a pesar de la pandemia y de la quinta ola, los españoles y los europeos en general, no nos resistimos a pasar unos días de veraneo. La situación actual complica las salidas al extranjero, una coyuntura que ha potenciado el turismo nacional: los del interior optan por la costa y viceversa…Solo tengo que girar la cabeza 90 grados (tengo la ventana a la izquierda) para comprobar una larga fila de coches en dirección a las playas. Así toda la mañana y luego otra vez lo mismo de regreso desde las 20.00h aproximadamente hasta entrada la noche… Un no parar desde junio, especialmente en julio y agosto, el mes vacacional por excelencia, con una parte importante del país paralizado menos los hosteleros que hacen, valga la redundancia, el ‘agosto’. Un merecido beneficio pues gracias a ellos disfrutamos la cervecita, los vinos o el vermut del mediodía según la zona y, sobre todo, de un buen almuerzo o cena. La oferta es amplia y para todos los bolsillos porque veranear ya no es cosa de unos pocos sino de muchos. Ya sea de camping, de pensión, de hostal, de hoteles o apartamentos… Hoy por hoy no es necesario ser noble o aristócrata para disfrutar unos días de asueto junto al mar o en la montaña, haciendo un alto en la rutina diaria…Afortunadamente la clase media española, aunque mermada y a duras penas, aún se sostiene…

Sin embargo no siempre ha sido así. Veranear o invernar ha sido durante siglos privilegio de unos pocos, poquísimos diría yo. Los mismos que concentraban la riqueza y el poder, o sea: los reyes y un grupo de privilegiados, los mismos que se acostumbraron a pasar temporadas, más o menos largas, en lugares paradisíacos con gastos pagados tal y como han venido haciendo las Monarquías europeas: María Alexandrovna Romanov paliaba sus tristezas en la Riviera italiana hasta dónde arrastró a otros grandes como Sissi emperatriz de Austria, el Rey Loco de Baviera, el de Bélgica, el príncipe de Gales…O a orillas del Caspio, destino preferido por los príncipes rusos mientras Napoleón III lo hacía en Biarritz, lugar del que fue ferviente asiduo… Todos ellos quedaron prendados de dichos lugares con la misma intensidad que Matisse lo hizo respecto a la luz de Niza: “Cuando comprendí que cada mañana iba a ver esta luz, no podía creer en mi fortuna”.

No obstante la Monarquía española ha preferido veranear en el país. La famosa frase ‘vivir a cuerpo de rey’, nacida seguramente del pueblo, producto de la sabiduría popular, lo dice todo. Pues desde siglos atrás los Reyes han dispuesto de residencias oficiales diseminadas por nuestra geografía y utilizadas para su retiro entre guerra y guerra cuando la había o en diferentes épocas del año, sobre todo en la temporada estival. Escapadas con amantes o breves estancias en familia, por supuesto siempre acompañados de un nutrido séquito de servidores personales, secretarios, guardias reales y guardaespaldas han ocupado mansiones y palacetes preparados y adaptados para un merecido descanso, lejos del mundanal ruido… Ya en tiempos del primer Borbón se estableció la costumbre de pasar algunos períodos de tiempo dedicados al ocio y al reposo tanto en verano como en invierno. Los Reales Sitios del Pardo o Aranjuez, la Granja de San Ildefonso, San Sebastián, Santander y el Palacio de Miravent en Baleares, han sido los lugares tradicionalmente elegidos  por los Austria y los Borbones para veranear junto a los familiares, allegados y amigos…

Los primeros Monarcas medievales disfrutaron de refugios conocidos como ‘Reales Sitios’ entre los que se encuentran los Palacios del Pardo y Aranjuez. El Pardo es más popular tras haber sido durante años la residencia del dictador Franco y su familia. La quinta fue construida en 1405, comenzando a funcionar como coto de caza para Enrique III de Castilla. Su nieto, Enrique VI (hermano de Isabel la Católica), construyó el Palacio que comenzó su època de esplendor tras de las reformas de Carlos I. Los sucesores de la Casa de Austria utilizaron estas instalaciones para descansar aunque no exactamente en verano pues durante la Edad Media fueron frecuentes las disputas entre los territorios: unos contra otros y todos contra los musulmanes invasores. Razones que justifican que los descansos se produjeran cuando se presentaba la ocasión o durante ‘la tregua de Dios’ -período limitado a festivos y fiestas litúrgicas en las que cesaban las hostilidades- o durante el invierno, estación en la que el frío y la nieve obstaculizaban las contiendas…

Respecto al Sitio de Aranjuez se sabe que fue elegido por Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla, los Reyes Católicos, después de visitar la localidad en repetidas ocasiones y quedar verdaderamente satisfechos con su belleza natural y la suavidad del clima. Aunque no fue hasta 1523 cuando Aranjuez pasó a formar parte de la Corona, fecha en la que el emperador Carlos I agrandó los terrenos de la finca y creó el Jardín del Rey. Posteriormente, en tiempos de Felipe II, se construyeron varias fuentes adornadas con figuras mitológicas… Gracias a la iniciativa de este mismo monarca (Felipe II) se edificó también el Monasterio del Escorial del que tanto él como sus sucesores Carlos IV y Fernando VII, fueron habituales durante sus respectivos años como Príncipes de Asturias.

Más adelante Felipe V, el primer Borbón, mandó construir el Palacio de la Granja a imitación de Versalles, donde había nacido y crecido.  El lugar elegido fue Segovia, cerca de capital pero suficientemente apartado si tenemos en cuenta que por entonces viajar requería mucho tiempo. No obstante los asuntos de estado no permitieron al Monarca sino pasar breves temporadas y, a pesar de su intención de retirarse allí una vez comenzara a reinar su hijo, nunca lo hizo pues su vida y su reinado fueron muy longevos…Desde entonces hasta Alfonso XIII los Borbones han utilizado los jardines y el palacio de la Granja como lugar alternativo de veraneo en el que disfrutar de la caza como hizo Carlos III o como escenario de la ceremonia de bodas de Carlos IV, o sede de la Corte con Fernando VII, o celebración de saraos veraniegos con Isabel II e incluso como lugar de encuentro donde se conocieron Alfonso XII y Mª de las Mercedes, su prima y después su esposa…

Sin embargo a pesar de la belleza inigualable del paraje, no deja de ser un lugar de interior y caluroso en los meses de julio y agosto, por lo que a partir del siglo XIX la reina Isabel II, dejándose llevar por la moda de ‘los baños de ola’, comenzó a visitar Santander y San Sebastián. Circulan rumores sobre sus acompañantes, con frecuencia un caballero de la Guardia Real aunque se le supone otros muchos pues era vox populi que su esposo, Francisco de Asís, gustaba disfrutar de compañía masculina tanto como ella y que ambos mantenían oficiosamente vidas separadas aunque oficialmente juntos…Ambos se casaron sin engaño, obligados por conveniencias de Estado. La alternancia entre las Playas del Sardinero y la Concha provocó con el tiempo una cierta rivalidad entre ambas ciudades. Fue precisamente su nieto, Alfonso XIII –que siguió yendo a las dos playas- quien mandó construir el Palacio de la Magdalena pues él, que no se ocultaba en las casetas como su abuela y se paseaba por la ciudad parando a tomar alguna que otra copa en los múltiples locales de la época, sintió fascinación por esta ciudad norteña en la que se le conocía como ‘El Africano’, sobrenombre con el que ha pasado a la historia.

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Finalmente desde 1973 hasta nuestros días los reyes españoles han veraneado en el Palacio de Miravent o el Palacio La Almudaina, en Palma de Mallorca, lugar donde en la actualidad los monarcas disfrutan sus vacaciones y donde el Rey participa, como hiciera su padre, en la famosas Regatas…

Los comentarios sobre lo que pueda o no cocerse en la trastienda, en los salones, fiestas, cacerías, comidas o comilonas no se conocerá hasta más adelante… Sólo entonces comprenderemos algunos asuntos que ahora nos mantienen perplejos…Pero esta será otra historia…

Viajar en la antigua Roma: entre los negocios y el placer…

La vida en la antigua Roma no era tan idílica como la muestran en el cine…La vida para un romano de a pie, entre los sesenta millones de habitantes del Imperio, era corta, con libertades limitadas y una gran incertidumbre económica…Por aquel entonces, como ahora, viajar solo estuvo al alcance de unos pocos…
‘Ituci’ colonia romana…Fotografía mp_dc

Huele a verano. A estas alturas del año y, en esta ocasión con más ganas que nunca, los bares y restaurantes de las ciudades despliegan sus terrazas, muchas renovadas y nuevas, dispuestas a ofrecer un servicio seguro que atraiga a todos, particularmente a los más temerosos al contagio. Al pasear por las calles y plazas cientos de aromas nos envuelven. Son los efluvios culinarios que nos incitan a cerrar los ojos para deleitarnos en ellos. Aquí, en mi tierra, la esencia aromática por excelencia podría ser la del ‘pescaito frito’ y ahora, en verano, las sardinas o las caballas asadas y los caracoles…También las playas se preparan  tendiendo cientos de caminos de madera sobre la arena caliente, senderos que se adentran para facilitar el acceso a lugareños y foráneos llegados desde diferentes puntos de nuestras geografía, de Europa e incluso de otros continentes. Somos viajeros por naturaleza tal y como lo demuestra la historia. Viajamos por múltiples razones pero hemos aprendido a separar los negocios del placer o eso se deduce de nuestro sabio refranero: ‘antes la obligación y después la devoción’, ‘primero lo necesario y luego lo voluntario…’

Desde los comienzos de la historia la humanidad solos, en manadas o en grupos organizados, hombres, mujeres y niños se veían obligados a desplazarse desde unos lugares a otros. Primero para poder cubrir sus necesidades. Puesto que nuestros ancestros vivían al amparo de una economía de ‘consumo’ y depredadora, cuando se agotaban los recursos debían trasladarse para subsistir. Luego, cuando desarrollaron la agricultura y la ganadería y se hicieron sedentarios, las salidas de población se produjeron a fin de impulsar la colonización. Posteriormente movidos por el afán de conquista, la ampliación de fronteras, la búsqueda de recursos y a consecuencia del nacimiento del comercio, vieron la luz los grandes viajes de exploración. Todos estos traslados nada tuvieron que ver con el ocio del que se habla por primera vez en tiempos de la Antigua Roma.

Los romanos viajaron mucho y por muy diversos motivos: familiares, profesionales, religiosos, intelectuales, económicos…Pero la gran novedad es que comenzaron a desarrollar ese otro tipo de viaje que en la actualidad se realiza al paraguas del fenómeno conocido como ‘turismo’, palabra que etimológicamente procede del verbo tornare, ‘volver o hacer girar’  señalando a las idas y venidas que implican trasladarse.  Y de nuevo acude a mi memoria el recuerdo del anuncio de la televisión que señalé en el post anterior: ‘la vida da muchas vueltas, las vueltas dan mucha vida’. La verdad es que los publicistas tuvieron mucho acierto con el eslogan, aunque el anuncio no se mantuvo mucho tiempo en pantalla…

Entonces como ahora, viajar por placer no estaba al alcance de cualquiera. Para empezar el medio de transporte más frecuente entre los romanos para este tipo de periplos era la ‘litera’ portada por esclavos, mano de obra de la que solo disponían los más acaudalados. También usaban la ‘basterna’, parecida a la anterior aunque tirada por mulas. Sólo los nobles podían poseer esclavos y mulas. Viajar era, por tanto, una prerrogativa de los patricios y de los altos militares que prestaban sus servicios al ejército por lo que poseyeron gran prestigio y contaron con la simpatía del pueblo al colaborar en la grandeza del Imperio. Todos ellos supieron distinguir perfectamente entre el negotium y  el otium, términos similares a los que hoy usamos para distinguir al ‘viajante’  (el que viaja por trabajo) del ‘viajero’ (el que viaja por placer).El negotium y otium fueron actividades practicadas por orden riguroso pues es sabido que los romanos fueron pragmáticos y más retóricos que filosóficos a diferencia de sus vecinos griegos. Así pues, una vez concluido el trabajo, se entregaban al descanso sin reservas y lo hacían generalmente instalándose en la villa marítima de uno de los municipios más o menos cercanos, a elegir a lo largo y ancho de la geografía imperial. Un ejemplo muy cercano a mí es la ciudad de San Fernando, villa romana donde descansaban altos mandos militares que servían en Gades, posteriormente convertida en lugar donde se retiraban, una vez jubilados, los generales del ejército romano.

No obstante la grandeza de Roma no hubiera sido tal si al afán de conquista no se hubieran unido las ganas de conocer mundo. Tal vez sea por eso que durante los siglos II y III d.C. tuvieron mucho éxito los relatos exóticos, citados por boca de autores conocidos, entre los que destacan Las aventuras de Leucipa y ClitofonteLas efesíacas, Las etiópicas, narraciones que contaban las aventuras y desventuras de jóvenes enamorados y por las periégesis, género literario practicado por los griegos que narraban descriptivamente países y monumentos de manera semejante a nuestras actuales ‘guías de viajes’. Las periegésis informaban sobre los ritos y costumbres de los diferentes lugares describiendo los grandes complejos religiosos, sus fiestas y tradiciones. Plinio el Viejo, Séneca y otros, hacen mención de grandes obras que versaron sobre  Egipto y Grecia en las que se citan el Nilo o el Tigris que, hoy por hoy, constituyen una valiosa fuente de información.

Los destinos más frecuentados por los romanos fueron Grecia y Egipto. Por proximidad realizaron numerosas ‘escapadas’ a Grecia para visitar ciudades como Corinto, Epidauro, Esparta, Delfos u Olimpia sede de los famosos festivales y juegos olímpicos, un destino de gran éxito durante las fechas de su celebración. Los viajes a Egipto fascinaron a los romanos, sobre todo fueron foco de atracción las pirámides de Gizet o las Tumbas de famosos Faraones. Los innumerables grafitos que cientos de excursionistas dejaron -que contienen datos interesantes: nombres, fechas, poemas, opiniones…- se asemejan a nuestra costumbre de grabar nombre, corazones o frases en libros de visitas, en las puertas de los baños públicos o en las paredes de algunos monumentos visitados, aunque no gozan de aprobación unánime, gusten o no, representan una fuente de la que obtener datos para la reconstrucción de la historia. En fin, los romanos supieron combinar trabajo y placer e invirtieron una parte de su tiempo en hacer turismo, eso sí, una vez concluidas sus obligaciones o misiones bélicas y sin necesidad de cruzar el Mediterráneo pues, el área de la Campania, en Italia, donde estaba situada la ciudad de Pompeya, Herculano o Estabia, localidades cercanas a Roma, bendecidas con buen clima y playas atractivas, fueron sede de un núcleo turístico privilegiado donde, parafraseando a Cicerón, “pasar el tiempo plácidamente entre romances, canciones, banquetes y paseos en bote”.

Muchos consideran una novedad apartarse del mundanal ruido, que diría Fray Luis de León, para dedicar un tiempo a la ‘vida contemplativa’, es decir, a la meditación, el mindfulness o espritualidades varias aunque, a decir verdad, Plinio el Joven (s. I d. C.) ya las mencionaba en sus escritos explicando a qué ‘dedicaba el tiempo libre’ durante sus vacaciones estivales, citando que lo empleaba en meditar, leer, recibir masajes, bañarse, escuchar recitaciones y música, pescar o montar a caballo, ocupaciones que podía realizar solo o en compañía. Muchas ciudades, entre ellas las anteriormente mencionadas, poseyeron complejos residenciales conformados por lujosas villas de recreo que predisponían a sus ocupantes para la realización de tareas de ocio y descanso, en ocasiones compartidas entre vecinos, particularmente cuando se trataba de festejar determinados eventos con copiosos banquetes o ágapes comparables nuestras conocidas barbacoas, auténticas bacanales en las que corría el vino y la comida en abundancia, costumbre de la que tanto gustaban los romanos mientras socializaban y se entretenían ‘charlando largo y tendido’, frase que proviene de la posición mantenida durante el almuerzo o la cena, es decir, tendidos sobre sus triclinium

La arqueología ha permitido rescatar e interpretar la vida de las culturas y civilizaciones que nos precedieron. Gracias a la tarea de arqueólogos e historiadores se han podido reconstruir e incluso recrear estos ambientes de representación social, de ocio y disfrute intelectual donde los patricios romanos pasaron parte de su tiempo viviendo a ‘cuerpo de rey’ incluso en tiempos de ‘la república…’ En fin, salta a la vista que en la antigüedad clásica se encuentran las claves y los orígenes de muchas de nuestras costumbres y tradiciones, por eso constituyen una fuente permanente de inspiración y por eso también, necesitamos mirar al pasado si queremos comprender el presente…

Del ‘homo viator’ y el ‘Grand Tour’

 El Homo viator es un tópico literario que muestra la existencia humana como un camino que el hombre debe recorrer. A través de este simbolismo, el camino representa la vida y El hombre es el sujeto que recorre dicho camino, cosa que hará desde la perspectiva existencial elegida.
Verona, Italia. Fotografía: mp_dc

Aunque no hayamos superado la pandemia y, a pesar de las nuevas cepas de las que cada día tenemos noticias, es justo reconocer las ganas contenidas de viajar que muchos tenemos. El proceso de vacunación parece acelerar las expectativas de cara al verano aunque ya son muchos los que se atreven a coger carretera y manta, dispuestos a pasar unas breves vacaciones en lugares apartados de sus casas. Donde sea: dentro de la Comunidad, del país, en Europa e incluso en otros continentes. Sea como fuere da la impresión de que el turismo renace y cobra vida, aunque no tan rápido como quisiéramos…

Desde la antigüedad circula el tópico literario procedente de la literatura pagana y cristiana del homo viator, el hombre viajero, una metáfora de la vida contemplada como un peligroso y accidentado viaje de aprendizaje continuo que culmina en la madurez, en el autoconocimiento o en la sabiduría. Una idea que extrapolada al cristianismo tenía como fin el perdón, la Gloria e incluso en la nada, según defendió Shakespeare…  ‘La Odisea’ de Homero también relata un viaje iniciático y, al igual que otras propuestas literarias, sus  protagonistas recorren un camino previamente determinado por Dios o por un demiurgo, como en el caso de la Divina Commedia de Dante Alighieri, o de El señor de los anillos de Tolkien. Otra opción es la expresada en el verso de Antonio Machado que popularizó Serrat cantando aquello que decía ‘se hace camino al andar’. O también el homo viator puede caminar en libertad de conciencia y desde su propia experiencia, tal y como sucede en Peregrino, el relato de Luis Cernuda.

El símil del ‘hombre que camina’ o ‘el hombre viajero’ se rescata en la Edad Media para referir la inquietud nacida en aquel entonces, por recorrer los caminos que conducían a los Santos Lugares. La sociedad medieval, la mayoría  iletrada e inculta, se aferraba a la religión, a la brujería, a la superstición y a la superchería en general. De ahí que el fenómeno de los milagros, las apariciones y la conservación de reliquias en iglesias y monasterios, produjera un trasiego de peregrinos que iban y venían hasta determinados lugares, convertidos en centros de atracción, junto a los cuales se inició un proceso de transformación que trajo consigo la aparición de numerosos  mesones, posadas, hospitales y albergues que ofrecían refugio y atención a los caminantes (Vid. ‘Camino de Santiago’) En general se puede afirmar que durante la Edad Media el fenómeno de los viajes fue una constante a tenor de los numerosos desplazamientos de los que se tienen noticias. El contacto y los vínculos creados en los nuevos lugares facilitaron el desarrollo de un proceso de apertura a nuevas culturas, a nuevas realidades y nuevas posibilidades que fueron forjando el espíritu que posteriormente cristalizó junto a los ideales del renacimiento. En este contexto vieron la luz los primeros ‘libros de viajes’ entre los que destaca el de Pero Tafur, un viajero español que escribió las Andanças e viajes durante el siglo xv, obra que narra los viajes de un caballero sevillano por el Mediterráneo y Oriente entre los años 1436 y 1439. La obra refleja el encuentro con otros pueblos y gentes, “la percepción del mundo y la naturaleza y las relaciones sociales, políticas y culturales que mantiene con los diversos reinos y territorios por los cuales se desplaza”. Los libros de viajes alcanzarán su época de esplendor durante los siglos XVIII y XIX.

El desarrollo de las ciudades y el comercio así como el nacimiento de la burguesía, revitalizaron la inquietud viajera durante el renacimiento. El homo viator de este tiempo no sólo se desplaza hasta los Santos Lugares, movidos por inquietudes religiosas. No. El espíritu renacentista creó nuevos centros de interés dejando de lado el universo religioso, al paraguas del cual se había vivido hasta ahora, para centrarse en un microcosmos caracterizado por el antropocentrismo: el hombre como medida de todas las cosas. Por eso los viajes durante esta etapa tuvieron una finalidad comercial y cultural.

La burguesía, que no poseyó títulos pero sí dinero, se movía por Europa y por el mundo conocido buscando los productos más novedosos y exóticos con los que comerciar, al tiempo que los artistas lo hacían por ‘amor al arte’, nunca mejor dicho, sin una moneda ni un mendrugo de pan, viajaban al calor de la solidaridad o de sus mecenas para memorizar parajes naturales  y paletas de color antes nunca vista que después proyectarían en sus propias obras.

No hace mucho, antes de la pandemia, un anuncio publicitaba viajes bajo un lema pegadizo y sabio que decía algo así: ‘la vida da muchas vueltas, las vueltas dan mucha vida’. He dicho sabio porque siempre he pensado que viajar enriquece, abre la mente, nos vuelve más abiertos y nos aporta nuevas perspectivas de vida. En la actualidad algunas agencias de viajes promueven tours monotemáticos que giran en torno a un centro de interés cultural, científico, gastronómico o enológico…Afortunadamente todo es cultura y no solo el arte, la literatura o la historia que también…Puede que de esta idea nacieran los ‘viajes de estudio’ de los que como docente ‘doy fe’ a la par que afirmo que han ido perdiendo gran parte del sustantivo ‘estudio’ –al menos en secundaria y bachillerato-. Cuando yo estudiaba los viajes incluían la mayor parte del tiempo visitas a museos, iglesias, monasterios…En ellos repasábamos lo que se ‘suponía’ debíamos saber…Y sí, también había tiempo para la diversión y el ocio, aunque fuera a costa de pasar la noche en blanco…Todos somos ‘viajeros’ por naturaleza, compartimos el viaje común de la vida. Cómo lo hagamos sólo depende de cada uno de nosotros, de la perspectiva en la que nos situemos y de las expectativas que contemplemos…

No obstante y entendiendo que el viaje vital es de aprendizaje en su significado más amplio, la historia y la literatura nos informan de otro tipo de viajes que han influido en la concepción del homo viator, tanto en cuanto ayudaron a conformar ese espíritu e influyeron en el posicionamiento en una perspectiva determinada. Me explico. Algunos pensarán que los actuales proyectos de intercambio universitario como el Erasmus son un invento reciente. Pues no. Ya en el siglo XVIII existió el denominado Grand Tour, un itinerario educativo por Europa cuya duración oscilaba entre los seis meses y algunos años. Con anterioridad el término apareció por primera vez en la obra  de Richard Lassels, Voyage d’Italie, escrita en 1670. En ella se habla del viaje de un grupo de jóvenes aristócratas británicos entre los siglos XVI y XVIII. Seguramente aquellos jóvenes habían cursado estudios en universidades inglesas, las misma que en aquel momento no gozaban de buena reputación frente a lo cual, este viaje ofrecía la oportunidad de consolidar el aprendizaje de lenguas extranjeras, idea que convirtió al Grand Tour en un elemento clave para la formación de los jóvenes de clase media y alta que completaban esta etapa educativa antes de llegar a la edad adulta y, por supuesto, al matrimonio. No cabe duda que el viaje proporcionaba recursos y herramientas de gran utilidad para la vida…La literatura se encargó de difundir las bondades del Grand Tour y, aunque su origen lo sitúa en el ámbito educativo, acabó por identificarse con lo que hoy conocemos como ‘turismo’ a secas. Francia, Italia, Suiza, Alemania o Austria fueron los principales países europeos en torno a los cuales se determinaron los diferentes itinerarios que contemplaban las ciudades y regiones más emblemáticas.

Viajar constituye una fuente de bienestar para todos, de ahí que los científicos lo consideren bueno para la salud: reduce los niveles de estrés y proporciona bienestar emocional; estimula el cerebro; reduce los riesgos de infarto; representa una fuente de futuros recuerdos y refuerza la autoestima…Finalmente existe una única y poderosa razón: viajar nos hace felices…  Que así sea…

Cuestión de fe…

Treinta y cuatro versículos de la Biblia hablan sobre el perdón frente a los 247 que mencionan la fe, término que aparece a lo largo de 231 versículos, casi siempre acompañado de otros como convicción, confianza, devoción, justificación, lealtad… La palabra perdón aparece asociada a otras que completan su significado: misericordia, compasión, fiabilidad, libertad, arrepentimiento, redención…En el libro de los Salmos se habla del perdón para los ‘transgresores’ (Salmos 32:1)Y al final,casi todo acaba siendo cuestión de fe …
Fotografía: mp_dc

Últimamente a los ciudadanos de a pie se nos ha pedido con demasiada frecuencia que tengamos fe…Así se nos pidió cuando se inició la pandemia: fe en la comunidad científica, en la OMS, en los médicos, en los gobernantes y también en las vacunas…Luego se nos reclamó otro acto de fe para que confiáramos en las medidas económicas: debíamos tener fe en los ERTES, en la buena voluntad de los empresarios, en las ayudas que vendrían de Europa…En estos últimos días se nos ha solicitado de nuevo para validar la actuación del gobierno en la crisis de Ceuta y ahora se nos reclama en favor del indulto para considerarlo el punto de inflexión necesario para dar paso a una nueva etapa de unidad y concordia con la política catalana. Fe y mas fe…Pero la fe consiste en creer en algo que no vemos por eso, mucho me temo, sea un valor cotizado a la baja ante la falta de evidencia y certeza que el acto de creer implica per se

De un tiempo a esta parte las noticias sobre el coronavirus están siendo relegadas a un segundo plano. Es cierto que la historia continúa. Ayer, sin ir más lejos, un titular en la prensa recogía las conclusiones de un estudio realizado por un grupo de investigadores alemanes sobre las causas de los trombos que tan mala prensa propinaron a los laboratorios de AstraZeneca. Ahora toca continuar con los ensayos en niños y la obtención de datos que informen sobre la duración del efecto inmunológico de las vacunas, para saber si será necesario o no una dosis de recuerdo e incluso una segunda dosis.

Y mientras bajan los porcentajes de afectados y de fallecidos con la consiguiente tranquilidad social que ello transmite, regresa de nuevo la política a la palestra, al primer plano, a las portadas, a los grandes titulares…Vuelve, con más fuerza que nunca, el juego de la confrontación convertido en la estrategia por excelencia que, según parece, llevará a cabo la oposición para intentar desgastar (aún más) al actual gobierno y ganar las elecciones (e incluso intentar forzar un adelanto ahora que las encuestas son favorables). Ya se sabe que el papel de la oposición es oponerse y es lo que hacen sistemáticamente, sea cual sea la propuesta o iniciativa. Todo lo que no sea su iniciativa lo califican de error, de deslealtad, de antidemocrático o anticonstitucional…Al tiempo que ante ellos mismos se desdicen de lo dicho y reinterpretan sus propias palabras, cosa que no parece generar problema ético o moral alguno, así como tampoco sesgar continuamente la verdad o publicitarse con medias verdades y mentiras. Sea como fuere ellos también piden fe, nos piden que confiemos en ellos…

También hacía mucho tiempo que nada se comentaba sobre el gobern, sobre la independencia, la autodeterminación, los presos políticos o el desterrado Puigdemon quien continúa en Bruselas, en su mansión de Woterloo, al frente del Consejo para la República Catalana, otro gran acto de fe que se pidió a la sociedad catalana… Y claro, una vez controlada la pandemia –al menos de momento- y conformado el nuevo Parlament, tocaba volver a la carga, esta vez abanderandos del no rotundo respecto al indulto de los presos planteado por el gobierno de Sánchez. Pero no todo es blanco o negro. No estaría de más recordar la poca atención que se prestó a la cuestión catalana durante aquellos años en los que gobernó la derecha en mayoría con Rajoy al frente. Prácticamente se los dejó de lado. No solo no se tendieron puentes, ni se conformaron mesas de diálogo sino que se dejó estar y el independentismo tomó las riendas, voló y creció como la espuma…Entonces se nos reclamaba fe para superar la crisis económica, una fe que debía ser particularmente sólida los viernes cuando, semana tras semana, se nos comunicaban los correspondientes recortes: Hay que apretarse el cinturón, nos decían…Luego supinos que mientras unos se lo ajustaban otros se lo ensanchaban sin escrúpulos…

La reacción de la derecha no se ha hecho esperar. No ha habido sorpresa. Sería más honesto mirar al pasado y morderse un poquitín la lengua… En tiempos de Aznar se hicieron efectivos 141 indultos, entre ellos, el entonces Presidente, se lo concedió al etarra Antonio Elorza Gorosabel. Pero por citar el que podría ser, en mi modesta opinión, no ya polémico sino el más vergonzoso y triste, por citar digo, mencionaré los que firmó Rajoy para el comandante José Ramón Ramírez García y el capitán médico Miguel Ángel Sáez García, condenados por falsear la identidad de 30 de los 62 militares fallecidos en el accidente aéreo del Yak-42. La Asociación de Víctimas calificó el hecho como “golpe de Estado”. Ambos militares, con el Ministro Trillo al frente del Ministerio de Defensa, repartieron al azar los restos de los fallecidos para después entregarlos a las familias para su entierro, sin llevar a cabo la identificación pertinente, una acción incalificable…Cero autocrítica… Cada palo que aguante su vela. Los errores pueden pintarse de colores varios…

Independientemente de las razones que los hayan motivado, la gracia del indulto cuenta una larga trayectoria histórica tanto en regímenes monárquicos como republicanos. En las sociedades primitivas se hacía justicia mediante la venganza individual o familiar, y en las más adelantadas, la venganza privada se trasforma  en  vindicta  pública, la  clemencia  impone la  gracia y se instituye como derecho el perdón, inclinándose así a salvar al reo. La gracia, en aquellos tiempos, se entendía como una atributo divino que se trasladaba al rey concebido un representante de Dios en la tierra. Así se convirtió en una medida arbitraria en manos del Príncipe, un instrumento que caracterizó a las monarquías absolutas.

Existen numerosos documentos que hacen referencia al indulto entre ellas, el Código de Hammurabi (que tiene más de 4000 años) o los Libros Sagrados de la India;. También en el antiguo Egipto el Faraón ejercía el ius puniendi, es decir, el derecho a sancionar. El pueblo judío ejercía este derecho a través de la asamblea del pueblo. Posteriormente Grecia y Roma también conocieron el indulto e incluso estuvo vigente entre los pueblos bárbaros y durante la Edad Media…Se trata por tanto de una medida con honda raigambre histórica.

Respecto a la legislación española, la gracia aparece ya en el Fuero Juzgo elaborado en tiempo de los visigodos, de donde pasó al Fuero Real, a las Partidas de Alfonso X el Sabio, a los Fueros Castellanos, la Nueva Recopilación -basada en las Leyes de Toro- (durante el reinado Reyes Católicos, siglo XV-XVI para ubicarnos) y la Novísima Recopilación promulgada por el Rey Carlos IV en el año 1805, por medio de un Real Decreto de 15 de julio, y editada en 1806. A lo largo del siglo XIX, se suceden una serie de regulaciones que, aunque algunas de carácter infra legal, se van a referir al indulto. Finalmente, en el actual derecho, el indulto es una causa que extingue la responsabilidad penal. Puede ser total cuando al reo se le remiten la totalidad de las penas impuestas, o parcial cuando se conmutan por otras menores. Esta modalidad parece ser la que se baraja el gobierno para los presos del proces pues puede ofrecer ciertas garantías de control, por si acaso a alguno/a se les ocurriera reincidir y volver a las andadas…Ciertamente ninguno se ha comprometido públicamente a no reincidir ni abandonar la lucha por la proclamación de la república…Definitivamente no es una decisión fácil, ni cómoda…

Y en esas estamos. El gobierno da la impresión de ir a por todas . Sánchez cuenta al cien por cien con su spin doctor, Iván Redondo, su asesor y persona de confianza, quien ha manifestado públicamente su incondicionalidad a este respecto. En política hay que pactar y adoptar acuerdos, mucho más cuando no se tiene mayoría e incluso hay que arriesgar y aceptar los desafíos. Muchos se preguntarán (entre ellos yo) qué se cocerá en la trastienda, si será o no el pago de una deuda contraída a cambio de apoyo, si hay o habrá algo más pendiente…Estaremos o no de acuerdo, gustará o no, pero lo que decidan se hará al amparo de la ley, no constituye ninguna ilegalidad. En todo caso, a la derecha le viene como anillo al dedo para atacar con toda la artillería, dispuesta a incendiar el Congreso, a no parar el ruido y convertir a su líder en el justiciero, el defensor de la democracia, el único capaz de salvar a España y, como no, a los españoles…Conviene recordar que hay mucho visionario suelto: el que se vio venir la invasión de Marruecos, la que se adelantó al pasaporte covid e incluso quien ha dicho recientemente que el flamenco nació en la capital…Y sintiéndolo mucho, discrepo y me atrevo a rebatir tal afirmación, habiendo tenido la suerte de nacer en uno de los puntos de la cuna del flamenco situado en el denominado ‘triangulo dorado’, ubicado entre las tierras de Sevilla y Cádiz, concretamente entre Utrera, Jerez y Cádiz… Es en ese Triángulo donde la mayoría de la gente cree que se originó el ‘Cante Jondo’, considerado hasta la actualidad como la forma más pura de flamenco…

Afortunadamente siempre nos quedará el futbol, que esta semana se ha ganado al público con la victoria del Villareal, victoria que a casi nadie ha dejado indiferente. Es la historia de un modesto equipo que ha protagonizado una gran gesta: el ‘submarino amarillo’, que llegó a la élite con el nuevo siglo, ha demostrado la fe en su entrenador y en sus hinchas, ganando la Europa League en un partido memorable según la opinión de los entendidos…A mí no me gusta el futbol pero me alegró esta victoria que imaginé como la de David sobre Goliat, el triunfo de un equipo modesto sobre uno de los grandes…La victoria de quienes persiguen sueños, la derrota de quienes ya lo han cumplido…La gloria para quienes tienen hambre de conquista frente a quienes se acostumbraron a ella…El laurel para un pequeño equipo que ha demostrado su grandeza: al final, todo es cuestión de fe…Vae victis…(¡Ay de los vencidos…!)

En el país de nunca jamás…

“Marruecos es muy conocido por ser uno de los países árabes más tolerantes. Además, es relativamente seguro y pacífico. Los marroquíes, tanto árabes como bereberes, son hospitalarios, cálidos y amistosos”.
Imagen Internet

Parece que los datos sobre la pandemia van por buen camino. La vacunación masiva de la población y la continua ampliación de las franjas de edad, sin duda, constituyen el factor determinante en la mejora de los porcentajes de contagios y fallecimientos. Una especie de ‘euforia contenida’ parece que se instala entre la ciudadanía aunque sin olvidar que no es momento de bajar la guardia. Deberíamos congratularnos todos por ello, sin excepción, pero no. La oposición se mantiene en clave de negación sistemática. Esa es la consigna y por eso siempre encuentra un resquicio para promover y mantener el ambiente de careo y discordia propio de esta legislatura. La derecha, crecida ante el éxito cosechado en Madrid, presume a boca llena de tener soluciones, de saber más que nadie de geopolítica, de diplomacia, de pandemia, de economía, de sanidad…Parece como si se creyeran en posesión de la ‘piedra filosofal’ aunque, a decir verdad, el movimiento se demuestra andando y su poca altura de miras se ha comprobado ante la ausencia de sentido de Estado tras la actual crisis con Marruecos.

Hace años que visité este país y, sinceramente, me fascinó. El territorio está poblado de rincones con playas vírgenes y oasis en los que perderse constituye un verdadero placer. Sus moradores me resultaron amables, hospitalarios y acogedores. Enseguida se mostraron dispuestos a enseñarme la ciudad por un módico precio acordado mediante la táctica del ‘regateo’, un ritual propio del lugar. Es verdad que los niños se pegan a ti con la palma de la mano extendida, en actitud pedigüeña, pero es que son muy pobres, mucho. Carecen de las cosas más elementales y aprenden a sobrevivir con la misma naturalidad con que aprenden a hablar o a caminar. Tanta calle les dota de cierta pericia y pronto se vuelven pícaros y hábiles en el manejo de aquellos gestos capaces de conmover los corazones y los bolsillos: ‘la necesidad agudiza el ingenio, tal y como afirmó Quevedo…

La ruta en coche transcurrió desde la frontera de Ceuta hacia Tetuán y desde aquí comenzamos un circuito a través de Fez, Khenitra, Ifran, Marrakech, Casablanca, Rabat, Tanger y de vuelta a Ceuta…Reconozco que llevaba algunas ideas preconcebidas fruto de conversaciones y a consecuencia de la lectura de una biografía de Hasam II quien, por entonces reinaba, titulada “Nuestro amigo el Rey”, de Gilles Perrault. El libro suscitó una gran polémica entre la sociedad marroquí dado que, hasta entonces, Francia acostumbraba transmitir una imagen positiva del Rey, su principal aliado en el mundo árabe. De hecho, “Marruecos emprendió infructuosas acciones judiciales para impedir la publicación y la difusión de la obra, que obviamente fue objeto de una fulminante censura en Marruecos, donde a pesar de todo circuló”. Perrault no escatimó detalles a la hora de desvelar ante el gran público la existencia de cárceles secretas, centros de torturas y centenares de detenidos desaparecidos, a lo se sumó ese mismo año un informe de Amnistía Internacional sobre dichas desapariciones. Tanta fue la presión que ambos documentos ejercieron sobre los políticos franceses, estadounidenses y de otros países aliados de Hasan II que se liberaron centenares de detenidos desaparecidos supervivientes al tiempo que se cerraron algunas prisiones secretas poniendo así punto final a una etapa de la historia marroquí conocida como los “años de plomo“.

Al regresar los esquemas previos se habían roto. Fueron dos semanas de aprendizaje en contacto directo con el pueblo llano. Había compartido comida en Fez en casa de Abdul (nuestro guía) y su hermana Aisha, universitaria (Menú: patatas guisadas con despojos de cordero. Como es costumbre, todos en el mismo plato…¡Exquisito guiso!). Antes fui con ella a los baños públicos. Una experiencia inolvidable de contacto con la luz, el agua, el silencio y la intimidad compartida. Recorrí curtidores y zocos. Pasé miedo en Khenitra al pasear por una calle poblada de cafetines repletos de hombres que no nos quitaron ojo. Curiosamente, a excepción de la señora que nos atendió en un kiosko de refrescos, no vimos una sola mujer. Aquella noche dormí con la cama apoyada contra la puerta de la habitación y salimos pitando antes del amanecer… Pasee por la Plaza de Jamaa el Fna. Bebí zumos de frutas y contemplé a los encantadores de serpientes. Visité la Menara, la Koutoubia y un bazar bereber en Marrakech  y me acerqué, hasta donde me fue permitido, al Palacio Real en Rabat, fuertemente custodiado por la guardia personal del Rey armada hasta los dientes…Pero la imagen que permanece grabada en mi memoria es la de las mujeres, muchas con los bebés a la espalda, en los campos, en las puertas de las casas, en los mercados con la mercancía a la venta, espiadas y controladas por los maridos aiguiéndolas de cerca. Mujeres cargadas a tope, con la mirada baja tras los pasos del esposo o del padre quienes suelen caminar tranquilamente tres pasos por delante, disfrutando de un cigarro y un vaso de té… Contemplé desde la ventana del hotel a las ‘chicas de la noche’. Un continuo ir y venir de un coche a otro previo acuerdo cliente-proxeneta, quien esperaba paciente la vuelta del servicio para volver a contratar otro…Aquella noche me alegré infinitamente de ser quien era porque ser mujer en Marruecos no mola nada. Aun así muchos de los tópicos instalados en mi cabeza se desvanecieron durante el trayecto de vuelta…

Estos recuerdos acuden a mi cabeza al calor de la crisis abierta esta semana a raíz de los sucesos de Ceuta. Desde hace años que en mi Comunidad asistimos a la llegada masiva de migrantes procedentes de África, sobre todo de Marruecos. El ‘estrecho’  como el Mediterráneo, se han convertido en un pasillo transitado a diario y un espacio donde la vida y la muerte se cruzan y entrelazan. A menudo me pregunto cuánta desesperación y valentía hay que acumular para meterse en una balsa, abrocharse un chaleco salvavidas de ‘juguete’ y poner la vida en manos de desalmados sin escrúpulos, mercenarios  que trafican con seres humanos por un jugoso puñado de euros. La desesperanza y la falta de expectativas mueven los ánimos de jóvenes que se echan a la mar con las manos en los bolsillos y de madres que cargan en su vientre o en su espalda a sus propios hijos … Pero Europa no afronta este problema y todos escurrimos el bultos y tiramos la pelota de un tejado a otro olvidando que nadie abandona su casa y su tierra por gusto, ni emprende una aventura de este calado así porque sí…Por eso me echo las manos a la cabeza cuando oigo a determinados políticos hablar con tanta ligereza de estas cuestiones, de estos niños y jóvenes, a quienes se refieren peyorativamente, vertiendo falsos juicios sobre su conducta, calificándolos como ladrones o violadores, tratándolos con un desprecio que acaba intoxicando sus argumentos con el fin de obtener réditos electorales. ¿Se imaginan un gobierno adoptando esta actitud oficial y el tipo de política migratoria que de ella se derivaría?

Hace tres días que la frontera española está siendo invadida por ciudadanos marroquíes que han sido utilizados por el actual Rey para llevar a cabo su venganza contra España. La chispa saltó a causa de haber dado cobijo a Brahim Gali , Jefe del  Frente Polisario, enfermo grave de covid a quien se asiste en el hospital de Logroño por razones humanitarias…Pero la verdad va más allá. La verdadera razón de que esto suceda es ‘por ser vos quien sois’ es decir, porque Brahim Gali preside desde 2016 la República Árabe Saharaui Democrática. Él es la figura histórica que encarna la lucha por la autodeterminación de pueblo saharaui, creador del Movimiento Nacional de Liberación. Y como el Sahara está bajo dominio de Marruecos, al Rey no le ha gustado que se le preste ayuda a quien considera enemigo. De ahí el chantaje de la invasión de nuestras fronteras con intención de sembrar el caos, la confusión y la creación de un ambiente de tensión política y diplomática. Según dicen los expertos, era de esperar que Marrueco reaccionara más pronto que tarde y así ha sido. Dicen que la venganza es un plato que se sirve frío. Ya lo creo. Hay que tener la cabeza bien fría, el corazón hirviendo de rencor y un ego insaciable para intentar vengarse utilizando al propio pueblo, de manera particular a niños y jóvenes, ansiosos de futuro y libertad. Resulta verdaderamente paradójico que Mohamed VI, quien detenta una de las mayores fortunas del planeta, reine sobre una población mayoritariamente pobre que subsiste (quienes pueden) a duras penas con un salario medio de 370 euros y jornales de 2,5 euros al día…

Y así están las cosas. A estas alturas de la semana cientos de niños deambulan por las calles de Ceuta y Melilla (en menor proporción) como en el ‘país de nunca jamás’, soñando “con volar alto y poder girar a la derecha en cuanto vean la segunda estrella…” De momento hacen acopio de colchones, mantas, ropas y víveres obtenidos de la caridad de los vecinos. Muchos no quieren volver porque piensan que por mal que les vaya en España o en Europa, nunca será peor que en su tierra. Otros quieren regresar con sus padres pero el gobierno marroquí obstaculiza e incluso niega su regreso. La ultraderecha se persona en el lugar de los hechos intentando hacer leña del árbol caído y enseguida hará cuentas del descalabro económico a consecuencia de la atención a los ‘menas’. La ocasión la pintan calva’ para Abascal que se nutre políticamente de situaciones como esta. Por otro lado los acólitos del líder de la oposición se dedican a difundir grandes titulares sobre las dotes  de quien se postula futuro presidente, presumiendo de cómo las ‘vio venir’, (y no tuvo la decencia de comunicarlo), de su capacidad para gestionar la crisis o de sus habilidades diplomáticas. Incluso el propio líder desoja la margarita jugando con la respuesta a la cuestión: ¿apoyo al Gobierno?: ahora sí, ahora no…ahora sí, ahora no…La ministra de Defensa ha dado la cara y ha felicitado a la Fuerzas de Seguridad del Estado, presumiendo de su humanidad y buen trato para con los migrantes a pesar de que Marruecos difunde opiniones totalmente opuestas… Y mientras unos dicen una cosa y otros otra, los menores se intentan repartir por nuestra geografía y pronto llegarán a nuevos países de ‘nunca jamás…’

Hasta aquí la versión oficial, la que vemos en la TV o leemos en la prensa. Luego están los relatos de la gente de la calle, de los vecinos de Ceuta y Melilla, cuyos testimonios solo se conocen en ‘petit comité’… Relatos que hablan de la tristeza de la gente sencilla, de las trabajadoras del servicio doméstico que se ven perjudicadas y del aumento del número de suicidios…La única salida de quienes se sienten atrapados en la desesperanza, el hambre , la miseria y, ahora, presas del chantaje de los poderosos … Mi solidaridad para con todos ellos…

La hora de la verdad…

El pasado domingo decayó en España el estado de alarma. El panorama se presenta lleno de incógnitas y dudas que deberán resolver los Tribunales, cada uno siguiendo sus propios criterios de interpretación: unos han dicho sí a lo que otros dijeron no…Mientras los reyezuelos en sus diferentes taifas, aplican las normativas vigentes siguiendo los ‘sabios’ consejos de  sus ‘comités de expertos…’
Fotografía: mp_dc

El pasado día 9 a las 24.00 h concluyó el estado de alarma en nuestro país. Una cadena de TV lo anunció a bombo y platillo colocando una cuenta atrás en la pantalla a fin de inmortalizar el momento. Previsible o no, un segundo después de la hora señalada, en algunas de nuestras principales ciudades una oleada de gente se echaba a la calle corriendo despavorida hacia las plazas y avenidas principales para celebrarlo. Abrazos, risas, cantos, brindis… Una alegría y alboroto que no vimos ni en fin de año. Jóvenes y no tan jóvenes deseosos de tomar las calles para congregarse, para reunirse a la antigua usanza, tal como hacíamos durante la tan añorada ‘normalidad’. Unas ganas contenidas de abrir el portal de casa después de las 11.00 llevaba días flotando en el ambiente, esperando poder adentrarse en la noche, en sus vericuetos, en sus rincones, más de uno deseoso de beber esa copa pendiente desde hace más de un año, mientras se conversa con los amigos dejando transcurrir el paso el tiempo sin prisa alguna por volver a casa… Solo que nos hemos adelantado y equivocado el mensaje porque el cese del estado de alarma no coincide con el cese de la pandemia…

Los psicólogos llevaban tiempo advirtiendo sobre el cansancio o fatiga pandémica a resultas del confinamiento, la tensión provocada por el uso las mascarillas y la necesidad refrenada de socializar, por no hablar del temor al contagio o el miedo a la hospitalización en solitario conociendo las deficiencias de un sistema sanitario -aparentemente seguro- que sin embargo parece que hace aguas, aunque haya quien maquille esta realidad o la niegue. Y así fue como se intentó dejar atrás el recuerdo de las calles vacías y silenciosas, los comercios y bares cerrados, la vida paralizada, en ‘cuarentena’ y se desencadenaron las ganas de vivir sin contención…

Los seres humanos tendemos a olvidar lo malo, lo desagradable, aunque tal vez, en esta ocasión, sea todavía demasiado pronto para olvidar y abandonar el luto… Lo ocurrido ha resultado una irresponsabilidad, es más, diría que constituye una falta de respeto y consideración hacia nuestros profesionales de la sanidad que se han dejado la piel en las trincheras. Ha sido su pericia, su arrojo, su valentía y buena voluntad, quienes nos han salvado a pesar de la dudosa gestión de quienes gobiernan. Ellos fabricaron los primeros EPIS con restos de plásticos, se protegieron improvisando, echando mano de cuanto tenían a su alcance. Les enviaron a negociar con un asesino en serie sin chaleco antibalas y lo hicieron. Nos han cuidado, han acompañado a nuestros mayores en el trance final, les dieron la mano y pronunciaron por nosotros palabras de consuelo. Merecen  respeto y reconocimiento. La histeria colectiva por la que muchos se dejaron llevar la madrugada del domingo no tiene justificación, representa una enorme falta de solidaridad, denota muy poca conciencia comunitaria y todavía menos disciplina social. Debemos cuidarnos no solo por nosotros mismos sino porque es la única forma de colaborar y cuidar nuestro entorno…

No deberíamos borrar de nuestra memoria aquella cita diaria a las 20.00 h de la tarde, cuando nos reuníamos en la distancia convocados a través de las redes sociales y nos veíamos en las pantallas para aplaudirles juntos en señal de gratitud, para infundirles ánimo y transmitirles fortaleza…No deberíamos olvidar. Dice el refrán que ‘el sabio teme y el necio se atreve’. El necio insiste en los propios errores o se aferra a ideas o posturas equivocadas. Como dijo Anatole France, “una necedad repetida por treinta y seis millones de bocas no deja de ser una necedad…”. No seamos necios…

Por lo que respecta a los virólogos y epidemiólogos, se han echado las manos a la cabeza. No comprenden ni conciben que se eche por tierra el trabajo conjunto realizado durante más de un año, poniendo en peligro la salud, la recuperación económica y la salida de una crisis cuya dimensión aún desconocemos. Así las cosas, hoy por hoy, nadie se atreve a vaticinar qué ocurrirá en un par de semanas. Habrá que esperar.

No obstante, lo sucedido no era tan difícil de presagiar y ‘lo que te rondaré morena…’ pues un nuevo fin de semana se avecina y la libre interpretación por parte de los Tribunales no unificará criterios, ni homologará medidas por igual en todos los territorios. De manera que unas Comunidades gozarán de mayor libertad de aforos y de horarios y dispondrán o no de ocio nocturno en función del Tribunal correspondiente… Estaba cantado que una vez caducado el estado de alarma, muchos se echarían a la calle dispuestos a comerse la vida a bocados. Por eso no se entiende el empecinamiento de no darle continuidad hasta alcanzar un mayor porcentaje de vacunación y menor número de infectados, asegurando así el éxito de la desescalada o en su lugar poner en marcha una normativa legal, clara, sin ambages e idéntica para todos los territorios, sin excepciones…

En mi Comunidad el mayor atractivo reside en sus costas. Kilómetros y kilómetros de playas que han permanecido silenciosas y casi desiertas durante el estado de alerta. Malo para el turismo y la hostelería, bueno para la naturaleza que ha encontrado en este descanso una oportunidad para regenerar recursos naturales, depurar sus aguas de los restos contaminantes vertidos por la acción de los seres humanos. Un placer pasear ahora por arenas limpias comprobando cómo han crecido algunas dunas al tiempo que disfrutamos de nuevo la visita de algunas aves, insectos y otros seres sintientes a los que tanto incordiamos con nuestra constante presencia …

Las playas de mi ciudad se han abarrotado de gente nada más desperimetrar las provincias. Han sido nuestros vecinos sevillanos los primeros en llegar, deseosos de plantar la sombrilla y, cervecita en mano, mirando hacia el horizonte, dejando sentir la brisa en la cara y el sol en el cuerpo…Tras ellos pronto nos visitarán los madrileños, amantes empedernidos del litoral gaditano donde algunos tienen segunda o tercera residencia. Hay quien llega con aire de ‘rico’ aunque no lo sea y, este año, mucho me temo que más de uno lo haga dispuesto a prolongar el estatus proporcionado por ese nuevo estilo de vida  ‘a la madrileña’ olvidando que esto no es Madrid… La verdad es que después de tantos años se les ve venir envueltos en su pátina de capitalidad como si eso les hiciera merecedores de algún que otro privilegio lo que, en ocasiones, les anima a reclamar cierto trato y tomarse determinadas licencias, particularidades que, sobre todo, conocen nuestros pacientes, inteligentes y resabiados hosteleros, que más sabe el diablo por viejo que por diablo…Que nadie se confunda, somos históricamente acogedores por eso recibimos a todos con los brazos abiertos, vengan de donde vengan, sin excepciones…

En fin, la pandemia no ha parado de ofrecer ocasiones a los políticos para que decidan unificar criterios beneficiosos para la ciudadanía dejando a un lado intereses personales o partidistas. Pero no es el caso. Por el contrario cualquier ocasión ha sido buena para desacreditar al contrario y sacar tajada, caiga quien caiga…Y a estas alturas, poco se puede esperar de ellos, tan ocupados en una campaña electoral que parece no tener fin …

Finalmente, hoy miércoles, mientras acabo de escribir esta entrada, se celebra el Día Internacional de la Enfermería. Fue en el año 1974 cuando se decidió esta efemérides, señalada para el 12 de mayo, mismo día del año 1820 que vino al mundo Florence Nightingale, “enfermera, escritora y estadística británica, considerada precursora de la enfermería profesional moderna y creadora del primer modelo conceptual de enfermería…”. En 1859 se publicaron sus “Notas sobre Enfermería” –Notes on nursing: What it is, and what it is not– obra cuyo texto sirvió de referente para la elaboración del programa de estudios de la Escuela Nightingale y de otras escuelas posteriores… El trabajo de Florence inspiró a Henri Dunant que fundó la Cruz Roja y desarrolló las propuestas humanitarias adoptadas por la convención de Ginebra. 

A ellas, las enfermeras, de las que tanto recibí en mis peores momentos mi felicitación, reconocimiento y gratitud por su labor profesional y humana…

El elixir de la vida…

Fotografía: mp_dc

Esta semana me inyectaron la primera dosis de AstraZeneca. Tuve suerte porque el ambulatorio (palabra en desuso, ahora se llaman ‘centros médicos’) está a cinco minutos de casa. Aún así tenía que ir en coche por exigencias del protocolo pues al ser un edificio pequeño atendían sin salir del coche, de manera que la liturgia obligaba a guardar las correspondientes colas: una para que nos pincharan y otra de espera por si se presentaba alguna complicación. Mientras aguardaba me di cuenta de lo cotidiana que me resultaba aquella imagen repetida a diario por la TV, solo que esta vez yo no era una mera espectadora sino protagonista junto al resto de ‘actores’. Reconozco que no había logrado visualizarme en esta realidad, no me veía, e incluso pensé que tararían más en darme cita. Por eso y apremiada por mis hijos y algunos amigos, revisé un par de veces mis datos personales en mi seguro médico, hasta que decidí relajarme. Y entonces lo hicieron. Me llamaron. Sonó el móvil, en la pantalla apareció ‘número privado’ y me dio el pálpito. Lo intuí… Hasta ahora todo parece normal incluyendo los dos o tres días de malestar general, con síntomas de una gripe incipiente… Al parece es una buena noticia porque significa que mi sistema inmunológico se puso en marcha y a estas horas está fabricando linfocitos a ‘tutiplén’ para poder construir barreras defensivas en el caso de contraer la enfermedad…

Y una vez inoculada con las correspondientes gotas de tan ansiado elixir, me embargó un sentimiento de reconocimiento a la ciencia al tiempo que agradecí haber nacido en este país y no en la India, por ejemplo, cuyas desoladoras y dantescas imágenes no puedo apartar de mi cabeza…Más allá del descontento, la desafección, el desacuerdo o la falta de referentes políticos que me han desasosegado (y me desasosiegan) durante todo este tiempo, sentí alegría y gratitud por quienes han hecho posible la fórmula del ‘néctar de la vida’, la ambrosía que nos puede preservar de tan cruel enfermedad y de la muerte. Y sentada en mi coche, esperando esos quince minutos de ‘gracia’, me sorprendí a mí misma imaginando (lástima no saber dibujar) a esos científicos en un gran laboratorio. Todos con sus batas blancas y gafas pegados a sus microscopios, cual alquimistas alrededor de una mesa llena de probetas humeantes, matraces y frascos con líquidos de diferentes colores y, suspendidas en el aire, gravitando sobre sus cabezas, las letras desordenadas de la palabra ‘eureka’, expectantes, esperando a ver quien se atreve a pronunciarlas… Pero no nos engañemos, esto no fue un efecto de las vacunas sino probablemente un ensueño pasajero a consecuencia del subidón experimentado a resultas del instinto de supervivencia, sabiéndome a salvo (o eso espero) de la enfermedad…

Luego mi hermano me escribió ‘de coña’ para decirme que, a diferencia de mi, él se encontraba entre las ‘élites’ del país tras vacunarse con Pfizer. La chanza despertó mi curiosidad y me llevó a consultar el precio y nivel de eficacia de cada una. Y, efectivamente, parece que no pertenezco a esa lista de los ’40 principales’ pues AstraZeneca es la más barata -1,6 euros- y su nivel de eficacia del 76% frente a la Pfizer que cuesta 12,5 euros cada dosis con una inmunidad del 90-95%…Nada que añadir. Quedar excluida de esa relación de favorecidos por la ‘number one’ de las vacunas no resta un ápice a la satisfacción de pasar a formar parte del ‘rebaño’ que protegerá a quienes no puedan o no quieran vacunarse. Por supuesto el comentario viene al hilo de la broma, sin una pizca de acritud por mi parte…

Aquel mismo día supe que EE.UU con Joe Biden al frente, apoyará la liberalización de las patentes de las vacunas para que todos los países de mundo puedan producirla y se universalice su uso. Ya era hora que alguien diera el paso. Se compran las vacunas con dinero público y las correspondientes farmacéuticas se están enriqueciendo a costa de la vida de muchos seres humanos. ¿Somos o no somos seres gregarios? El sentido de pertenencia a una comunidad está desapareciendo. Somos la única especie que tropieza una y otra vez con la misma piedra y, sinceramente, hemos tenido y seguimos teniendo una gran oportunidad para aprender aunque pienso que, en general, no la hemos sabido aprovechar lo suficiente…

La pandemia ha puesto en evidencia la necesidad de cambiar el chip, de comprender que vivimos en un mundo interdependiente y global. Que hay cuestiones que deberían dejar de plantearse en clave nacional y expandir el ámbito de referencia o circunscripción incluso más allá de las grandes entidades de poder aglutinadoras de unidades menores. Los grandes líderes afrontan el que constituye, sin duda, el gran desafío de nuestro siglo y algo de tamaña dimensión requiere mentes amplias, miradas largas y anchas, proyectos que aúnen esfuerzos, grandes dosis de honradez, menos guerra entre ‘egos’, más trabajo en equipo y, por supuesto, una gran inversión en ciencia e investigación porque el futuro que está en juego lo merece.

Algunas voces relevantes en la comunidad mundial alertan sobre las posibles pandemias que se podrían suceder una vez superada la covid-19. En realidad, según dicen los entendidos, la covid pilló a todos por sorpresa, desprevenidos, considerando que las enfermedades que nos asediaban tenían que ver con la pérdida de biodiversidad, con la desaparición de especies por la destrucción de sistemas ecológicos o la multiplicación de las enfermedades zoonóticas, es decir,  las que saltan de los animales a los humanos que han causado pandemias y epidemias con anterioridad: la fiebre amarilla, la rabia o la brucelosis. Una opinión coral a la que se une la del magnate Bill Gates quien considera que la próxima llegará de la mano del cambio climático. El multimillonario que, ha realizado numerosas intervenciones y donaciones de carácter filantrópico durante el año y pico que llevamos luchando contra la covid, escribió en su blog oficial ‘Gates Notes’: “La desafortunada realidad es que Covid-19 podría no ser la última pandemia. No sabemos cuándo llegará el próximo, o si será una gripe, un coronavirus o alguna enfermedad nueva que nunca antes habíamos visto. Pero lo que sí sabemos es que no podemos permitirnos que nos pillen desprevenidos de nuevo. La amenaza de la próxima pandemia siempre estará sobre nuestras cabezas, a menos que el mundo tome medidas para prevenirla”. La inversión en ciencia, el monitoreo de patógenos, la simulación de pandemias y una sólida inversión de los países ricos son, a su entender, las medias ‘preventivas’ que deberíamos ponerse en marcha…

Pero casi nadie cuenta con las posibilidades de Bill Gates (ni por asomo) ni posee la sapiencia de nuestros renombrados científicos. Y sin embargo no estaría de más reflexionar sobre nuestra posible colaboración en la construcción del futuro que nos avecina cambiante, complejo y expuesto a nuevos brotes y enfermedades. El aforismo ‘el saber no ocupa lugar’ debería acompañarse de ‘pero requiere tiempo’. Nuestras vidas discurren encorsetadas en una dinámica de ‘piloto automático’, algo parecido a lo que sucede cuando conducimos: cambiamos de marcha, respetamos las señales mientras nuestra cabeza hace la lista de la compra, repasa los asuntos pendientes o piensa en la persona que está deseando ver…Cuerpo y mente cada uno por su lado…Tal vez por esto, porque la rutina se lleva casi todo nuestro tiempo, algunas personas de reconocido éxito han puesto de moda lo que se conoce como ‘la regla de las cinco horas’ cuya práctica se remonta hasta Benjamin Franklin. El concepto es muy simple: “reservar al menos una hora al día (o cinco horas a la semana) para actividades que puedan calificarse como prácticas deliberadas de aprendizaje”.

Una regla de oro a la que podríamos añadir el Niksen o el ‘arte de estar en casa sin hacer nada de manera consciente’, que en realidad es mucho más que ‘no hacer nada’ porque de lo que se trata es de enfocarnos en algo aunque sea tan simple como mirar por una ventana…Algo aparentemente sencillo aunque no lo es…La práctica del Niksen nos libera de las actividades cotidiana en un intento por dejar la mente conscientemente en blanco, predispuesta a futuros aprendizajes y cambios ¿Para qué? Para aprender a aprender, para promover nuestras capacidades y desarrollar el espíritu crítico…Nunca seremos Bill Gates (ni falta que hace porque ya existe) pero sí una mejor versión de nosotros mismos…Y ahí vamos…