Soñando el mundo al revés…

#Fase1

Cuando mis hijos eran pequeños cantábamos esta canción infantil… La letra no tiene desperdicio: un lobito bueno maltratado por corderos…un príncipe malvado…una bruja hermosa sin verrugas en nariz y un pirata íntegro y decente que no robaba ningún botín…Todos los tópicos destrozados y todos los íconos de la infancia deconstruidos en favor de soñar con un mundo vuelto del revés como un calcetín y para bien…Un genio Paco Ibáñez…

No sé por qué me levanté tarareando esta canción. Llevo días añorando mi antigua rutina aunque, pensándolo bien, la nueva no cambió demasiado. Lo que en realidad echo de menos es la libertad de acción y quedarme en casa como una opción y no un deber… Y digo ‘deber’ de manera premeditada, consciente, porque es así como lo veo: frente a mi derecho a preservar mi salud está el deber de proteger la de los demás. También yo soy una fuente de contagio en potencia…Ojalá el coronavirus luciera coronas luminosas, perceptibles desde el exterior que nos alertaran, pero no…

Y al hilo de la canción, Eduardo Galeano habló también de un mundo al revés: “El mundo al revés -decía- nos enseña a padecer la realidad en lugar de cambiarla, a olvidar el pasado en lugar de escucharlo y aceptar el futuro en lugar de imaginarlo. En la escuela son obligatorias las clases de impotencia, amnesia y resignación”… El pensador piensa con acierto que los seres humanos no solemos aprender de las experiencias vividas, con sus errores y aciertos, olvidando con facilidad el presente sin darnos cuenta… sin darme cuenta que el ‘ahora’, justo antes de escribirlo, conformaba mi futuro inmediato y apenas escrito ya ha mudado convertido en pasado…El tiempo se diluye, cambia y nos transforma continuamente, sin fisuras, sin descanso, sin quietud alguna…

He defendido las bondades que pueden nacer de la pandemia. He reflexionado sobre el confinamiento como una oportunidad para mirar hacia dentro mientras fuera transcurren el caos y el sufrimiento. He considerado que los grandes acontecimientos constituyen el preludio de un intervalo o etapa marcada por cambios profundos, los mismos que nos aguardan… Pero me temo que va ser verdad el dicho: ‘el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra’, porque no percibo actitudes de cambio entre quienes se supone, deben cuidar de nosotros como sociedad, como colectividad. Por el contrario sigo contemplando ambición, soberbia, presunción, prepotencia, arrogancia y vanidad entre poderosos y gobernantes que compiten a fin de ser los primero en ‘desescalar’ a los ‘suyos’, como sea, para colocarse la medalla y adjudicarse el mérito de un esfuerzo que no les pertenece… Actitudes y disposiciones contrarias, opuestas, antagónicas e incompatibles con un mundo al revés pero para mejor…

El símil del ‘lobito bueno’ seguirá siendo una utopía, una fantasía, una quimera… El lobo cuando tenga hambre devorará a los corderos al igual que quienes nos gobiernan se llevarán por delante a los mismos, a los de siempre y arrasarán con todo para quedárselo…Porque “…de los pobres sabemos todo: en qué no trabajan, qué no comen, cuánto no pesan, cuánto no miden, qué no tienen, qué no piensan, qué no votan, qué no creen…Sólo nos falta saber por qué los pobres son pobres…¿Será porque su desnudez nos viste y su hambre nos da de comer?…” Tal vez sea porque no todos somos hijos del mismo Dios…

La ‘nueva normalidad’: la ilusión de la supervivencia…

#Fase1

Según la RAE ‘normalidad’ es la “cualidad o condición de normal”, lo que nos lleva a otra definición que nos aclare qué se entiende como lo ‘normal’. El mismo diccionario en su cuarta acepción dice: “Dicho de una cosa: que por su naturaleza, forma o magnitud, se ajusta a ciertas formas fijadas de antemano”…Así que efectivamente ya estamos en una ‘normalidad nueva’, a estrenar, porque ciertamente ‘las formas’ han sido ‘fijadas’ de antemano e invalidado las que teníamos hace dos meses…Justamente ayer comenzamos de facto esta etapa para la que poco a poco nos hemos ido preparando, integrando nuevos comportamientos, nuevas formas y usos, hasta completar el universo que conformará el recién nacido concepto, el mismo que nos permitirá que llevar una vida ‘parecida’ a la de antes del covid, teniendo en cuenta que ‘ser y parecer’ no son lo mismo…

Los seres vivos en general poseemos un fuerte instinto de supervivencia y una enorme capacidad de adaptación a la que los humanos sumamos la resiliencia, una excepcional herramienta de conformación o acomodación que nos capacita para soportar situaciones especialmente escabrosas o adversas sobre la que he venido reflexionando desde que comenzara el confinamiento. El coronavirus llegó para quedarse y de paso alterar nuestras vidas, meternos el miedo en el cuerpo y obligarnos a permanecer primero confinados y ahora en régimen de semilibertad…Los gobernantes han tenido que recluir a la población e inducir un ‘coma’ generalizado (incluyendo a la economía) al tiempo que la comunidad científica desarrolla a todo gas la vacuna y tratamientos eficaces para combatir la enfermedad…Mientras, para que no cayéramos en pánico, se nos ha ido preparando, adiestrando e instruyendo de cara al progresivo desconfinamiento. Casi sin darnos cuenta hemos asimilado un nuevo lenguaje y asumido nuevos términos, insertado medidas de higiene en nuestra rutina, modificado los códigos sociales y reprimido casi la totalidad de los gestos que caracterizan nuestras prácticas emocionales…Cambios que se han producido en un clima de buena disposición, disciplina y obediencia sin apenas resistencia …Hemos sido (la mayoría) dóciles y fuertes…

Sin embargo la ‘nueva normalidad’ no deja de ser una ‘ilusión’ o un anhelo, tanto en cuanto es una realidad construida por quienes conocen la envergadura de este virus y poseen la capacidad de proyectar sus efectos adversos a partir de una información top secret, sólo al alcance de las altas esferas de poder. Es posible que desde que comenzó la pandemia expertos sociólogos, psicólogos, médicos y científicos interdisciplinares hayan trabajado sobre la hipótesis de la sociedad postcovid, tal vez la única viable, que nos permita trabajar, producir, relacionarnos y convivir. Una hipótesis construida que se pone en marcha, que comienza a instalarse en nuestro imaginario social y que probablemente, en breve, pase a ser simplemente ‘normalidad’ (sin el adjetivo ‘nueva’)…

En esta primera fase estamos abocados a afrontar una prueba de fuego: el encuentro con pareja, la familia o los amigos sin besos ni abrazos… Un esfuerzo de contención que hemos ido cultivando a nivel mental durante el confinamiento, reforzado mediante consignas de advertencias a través de la propaganda del Estado y un bombardeo de mensajes en los medios de comunicación y las redes sociales. Así hemos trabajado conjuntamente la toma de conciencia por un lado, el miedo y responsabilidad por otro. De fondo subyace una especie de acuerdo tácito, una llamada al establecimiento de redes de solidaridad, empatía y de mutuo apoyo que junto a los vínculos fraternales han ido preparando el ánimo y reconfortando el espíritu para garantizar, con cierto éxito, el desconfinamiento progresivo…

La experiencia me ha enseñado a descubrir lo bueno de lo malo, a colocarme siempre en la tesitura de lo ‘menos malo’, considerando la alternativa de que todo aquello no deseable podría ser aún peor.. Y desde esta óptica me hago esta reflexión: la pandemia ha permitido que eclosione el ingenio de unos, la imaginación de otros, la solidaridad de todos y la oportunidad de cultivar un valor en alza: la paciencia. El covid-19, nos guste o no, nos ha enriquecido con ciertas bondades aunque las palabras ‘bondad y virus’ unidas en la misma frase, no casen…

And the winners are…

#HoraDeVencer

Era ya casi de noche cuando el Ministro Illa salía en pantalla para hacer el tan esperado anuncio: and the winners are... Por fin podíamos ver el mapa de España que señalaba con diversos tonos de verde las provincias que pasaban o no a la fase 1…La historia de la pandemia continúa…

Ya lo dijo Rajoy en su día: ‘somos muy españoles y mucho españoles’… Es por eso que no ‘desescalaremos’ todos a la vez, de manera que hoy amanecemos clasificados y divididos a pesar de la apertura interprovincial de fronteras en la mayoría de Comunidades. El 51% hemos aprobado, el resto NM… Lo que viene a decir -lo aclaro para los profanos en cuestiones de nomenclatura escolar- que necesitan mejorar… (No es nada personal, esto va para quienes sean que decidan).

Entrar en la ‘fase 1’ implica ganar una mayor libertad de movimientos y poder desplazarse en un radio que, aunque sigue limitado, ahora nos parece inmenso…Y con esta ganancia podremos acercarnos a ver a nuestros familiares y amigos, aunque con el atuendo pertinente y guardando la correspondiente distancia de ‘dos metros’… Podremos entrar en aquellos comercios que abran previa desinfección…E incluso sentarnos en el 50% de la primera terracita que pillemos, para disfrutar de una cervecita junto al porcentaje de sol que nos toque si estamos bajo una sombrilla…

Cuando era pequeña ante una situación que tanto a mí como a mis amigos nos parecía injusta, solíamos decir con mucha contundencia y seriedad: ‘o todos moros o todos cristianos’. Porque lo que vale para uno o unos cuantos, también debería valer para todos…Supongo que eso mismo pensarán quienes se están quedando rezagados en esta carrera hacia el ‘desconfinamiento’ y habrá poblaciones que nos miren con cierta envidia ‘sana’ o recelo… Se supone que se trata de una decisión ‘sanitaria’ aunque algunos ‘políticos’ se lo estén tomado como una cuestión personal o partidista… para una vez que no tiene nada que ver… Ya lo dice el refrán, ‘nunca llueve a gusto de todos’… Así que los hay que se han dado por aludidos y ya preparan una nueva petición como si se les hubiera negado a ellos en su condición de individuos y hablan de ‘agravio comparativo’ cuando en los criterios de aprobación no existen nombres sino números: estadísticas, porcentajes, recuentos, gráficas…Matemática pura…Así que la ecuación resultante es una de primer grado, muy sencilla de resolver e incluso para mí que soy de ‘letras puras’ y aún cuento con los dedos…

Seguimos siendo iguales y tenemos los mismos derechos pero nuestro país más que dividido ahora está ‘catalogado’… Es más, a la tradicional división administrativa (comunidades, provincias, municipios) ahora se pretenden incorporar ‘las àreas sanitarias’, una unidad más que geográfica salubre, que puede tener su lógica siendo la ‘salud’ el principal objetivo…Son las nuevas coordenadas en las que orientarse en tiempos del covid-19…La verdad, todo es extremadamente complicado y los países se miran mutuamente, de soslayo, por si acaso se iluminan unos a otros a la hora de imponer sus propias medidas, a sabienda, que sean cuales fueren irán acompañadas de polémicas y críticas…

Un peldaño más arriba, en el contexto europeo, las diferencias son aún mayores. Los países nórdicos nos llevan la delantera, como siempre…Son los más ricos y conforman la vanguardia así que presumen de practicar el ‘confinamiento inteligente’ lo que significa que no hace falta restricciones obligatorias porque a la ciudadanía le da para pensar por sí mismos y con cierta lógica que, al parecer traen de ‘serie’, que ante una pandemia lo suyo es recogerse en casa, aislarse y mantener la distancia…!Unos máquinas vamos¡ Tanto frío y no se les hiela la sangre sino que les llega fluida al cerebro… Nosotros, en cambio, somos más mediterráneos, más de estar juntitos, de toquetearnos, de estar en la calle por si se cae el techo que no nos pille…Y traemos de serie ‘otras bondades’ que desarrollamos en el contacto callejero que forja nuestra sabiduría popular y conforma nuestra idiosincrasia, la misma que atrae a esos nórdicos ‘inteligentes de serie’ que se queman como ‘gambones’ bajo un tórrido ‘lorenzo’ en la plenitud del verano… Por eso suele suceder que el verde norte y el azul del sur, como polos opuestos, se atraigan irremediablemente, encontrando cada uno en las diferencias del otro, el anhelado objeto de deseo…

Solo me resta añadir por una vez y para ser justa, que el único que ha demostrado tener cabeza y sentido común ha sido rlel President Torra…Esta vez sí…Claro que también podría ser que fuera demasiado evidente que de pedirlo se lo negaran y entonces, además de sensato ha sido listo…Otro punto para él…

Gracias a Ferran Martín, otro catalán, por poner humor en estos tiempos…

La verdad es un ‘valor’ que no tiene ‘precio’…

#HoraDeVencer

La pandemia ha secuestrado al planeta…Así como quien no quiere la cosa nos ha inoculado a todos, incluso a quienes aún no hemos enfermado. El covid-19, un gigante de tamaño microscópico, nos tiene atemorizados y nos ha recluido en nuestras casas hace ya 52 días. Más que nunca echo de menos la ‘normalidad’ a secas…Ir donde me apetezca a cualquier hora. Coger el coche y conducir hasta la playa, apenas a ocho minutos de casa, a la que no puedo ir ahora porque la distancia supera el kilómetro… Ver a mis amigas, planear un viaje para estar con mis hijos o simplemente por placer… Añoro hacer todo aquello que hacía sin cuestionarme si está permitido o en mi franja horaria…

Cuando salgo a hacer la compra percibo con sorpresa la rapidez con que la que nos hemos adaptado y aprendido las nuevas formas de relacionarnos, integrando eso que se ha acordado en llamar el ‘distanciamiento social’: orden en las filas, pausas a la espera de coger un producto determinado… Ni una sola queja, ningún intento de saltarse el turno …A lo que añado el uso, más o menos riguroso, de guantes y ‘mascarillas eso sí, de tipos y modelos muy diversos… En general la ciudadanía está teniendo un comportamiento ejemplar, un espíritu obediente y colaborativo. Está asumiendo la parte de responsabilidad que le corresponde por no mencionar los sacrificios de una mayoría que ha perdido el trabajo, el negocio e incluso las expectativas de futuro. Y así estamos: obedeciendo, asumiendo y aceptando…Mientras, la clase política se supone que debería debatir sobre cómo salvar la economía sin perjudicar la salud: este es el nudo gordiano… Aunque a primera vista más bien parece una confrontación por dejar en evidencia al contrario y por ‘escalar’ el poder… Unos intentan resolver o eso creo y los otros o se oponen a todo por sistema o hacen propuestas imposibles, intencionadamente, a fin de dejarlos en evidencia…

Los ciudadanos nos merecemos mucho más y, desde luego, mejor…Estoy saturada de noticias contradictorias y de las reiteradas alabanzas hacia los sanitarios de los que no conocemos el número real de afectados porque algunas gobiernos no quieren sacarlas a la luz… Es insultante que las Comunidades más ricas y las que menos han invertido en Sanidad, sean las que más dinero reclamen ahora… Me empacha el reconocimiento a los trabajadores esenciales obviando a los inmigrantes, como por ejemplo el colectivo de mujeres cuidadoras, recluidas con mayores a su cargo o a los hombres que malviven en las chabolas de los campos de Lepe … Si no fuera por ellos ¿cómo llegarían a nuestras mesas las fresas que nos comemos? Estoy cansada de oír los cientos de millones de euros pendientes de recibir que, como en el ‘cuento de la lechera’ se gastan antes de que lleguen, que tarde o temprano, de una menero o de otra, pagaremos nosotros… Me siento atiborrada de oír hablar sobre las miles de mascarillas que se reparten para días después enterarme que estaban defectuosas y que se volverán a comprar … Indignada por la actitud prepotente de los políticos tan dispuestos a pregonar los errores de otros, tan obcecados por la soberbia que se consideran imprescindibles, indispensables e irremplazables… Pobres ignorantes… Aún no se han enterado que vivimos en un mundo interdependiente, interconectado, impermanente y vacío de certezas en el que todos somos sustituibles…Tengo una noticia para ellos: el virus nos sobrevivirá a todos, también a ellos…

Sinceramente y desde la humildad: ‘Sólo sé que no se nada’… No solo es que no sepa sino que no voy a saber nunca. Que pasarán años, muchos años, antes de saberse la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad sobre el covid-19, tantos que seguro yo no estaré para oírla…Me preocupa qué futuro le depara a mis hijos y a mi nieto ¿qué será de ellos después de la pandemia…? Me asusta el relato que se gesta bajo el encabezado de ‘nueva normalidad’, plagado de nuevos términos tan fríos como insensibles y distantes: rastreadores, paciente cero, repunte, distanciamiento social… Casi todos parecen dirigidos a separarnos, a no reagruparnos, a taparnos la boca para ser atendidos a solas en consultas médicas, peluquerías, librerías… Y poco a poco parece que nos controlarán con nuevas aplicaciones desarrolladas para localizarnos y de paso a nuestros amigos aunque ‘guardando la privacidad’, dicen… lo que no deja de ser paradójico… Temo que acoten nuestra libertad, que vigilen nuestras vidas, que congelen nuestras relaciones y sometan a una criba los gestos amorosos que conforman nuestra cultura emocional…Y todo en aras de nuestra buena ‘salud’…

Y mientras esta idea se repite para que vaya calando, sin hacer demasiado ruido el fútbol poco a poco va tornando a la palestra…Vuelve el ‘panem et circense‘, una buena cortina de humo para entretener a muchos mientras pasa la borrasca… A ellos, a los futbolistas, sí les harán los test antes de volver a entrenar… Muchos dicen: ya era hora…Mientras, una enfermera de la UCI de un hospital de Madrid a la que cada tarde aplaudimos, sale agotada de su turno de trabajo junto a compañeros a los que a estas alturas NO se le ha hecho ningún ‘test’…Este es su testimonio…Tal como están las cosas es la única verdad que, hoy por hoy, yo me creo…La verdad es un valor que no tiene precio…Gracias María por recordármelo…https://play.cadenaser.com/audio/1588660010284/

Borde (Puerta de acceso)

Graciela Pinto rebloguea un poema publicado en agosto de 2011… Una lectura a la que os invito desde mi modesto blog…

A veces las palabras permanecen atemporales, ajenas al paso del tiempo y al espacio porque expresan emociones, deseos o aspiraciones universales…

Que ustedes lo disfruten…

https://puertadeacceso.wordpress.com/2011/08/06/borde/

Sobre ser ‘madre’ y sus típicos tópicos…

#HoraDeVencer

Como tantas otras tradiciones el día de la madre hunde sus raíces en la Antigua Grecia que, en aquel entonces, celebraba una fiesta en honor de la diosa Rhea, madre de Júpiter, Neptuno y Plutón…Exacto, los mismos que inspiraron los conocidos planetas…Más tarde, el cristianismo asimiló y adaptó muchas costumbres, apropiándose también de esta festividad que dedicaron a la Virgen María…Siglos después, la Iglesia ligó esta celebración a la Inmaculada Concepción, icono irrefutable de la maternidad y modelo cristiano por excelencia que tanto ha influido (desde mi punto de vista para mal) en las mujeres de aquella España Católica, Apostólica y Romana de las que, por cierto, aún hoy algunos sectores sociales se siguen hacen eco… Así que desde 1644 a 1965 el 8 de diciembre era el día de las madres, hasta que al año siguiente se pasó al primer domingo de mayo…Las mujeres de mi generación saben bien que el mes de mayo está muy ligado a la Virgen y en los colegios religiosos nos han machacado con esa especial devoción (puede que alguna recuerde el famoso canto ‘con flores a María’)…Hace mucho tiempo que reflexioné sobre por qué mayo y no cualquier otro mes y saqué mis propias conclusiones que, tal vez, en otro post me atreva a exponer…

Es conveniente señalar otras aportaciones al margen de la Iglesia que incidieron e influyeron en esta celebración como fueron la de la escritora Julia Ward en 1872 o Ana Jarvis en 1907. Ambas reivindicaron este día a raíz del fallecimiento de seres cercanos: un hijo en el caso de la primera y su madre en el segundo…La repercusión fue tan grande que en 1914 que el presidente Woodrow Wilson proclamó el Día de la Madre como fiesta Nacional. O sea que este día se celebra en muchos países aunque en fechas distintas…

Mucho se ha debatido sobre el sentido de dedicar un día a quienes ejercemos este oficio tan antiguo como la propia humanidad. Hoy no somos más y mejores madres, somo igual que ayer y posiblemente que mañana…Hoy por hoy el verdadero debate se centra en los tópicos que giran en torno a este concepto y la consideración de la maternidad como una ‘llamada’, una ‘necesidad’ e incluso una premisa sine qua non, esencial e inherente a nuestra condición femenina…El denominado ‘instinto materno’, del que al parecer carecen los hombres, hace tiempo que ha perdido fuelle… La que suscribe, sin ir más lejos, tiene algunos casos a su alrededor que lo refutan como, por ejemplo, mi propio hijo que ha desempeñado el rol de ‘madre’ desde que fue padre, por razones laborales y de diversa índole… Un orgullo decir que durante un tiempo fue un ‘amo de casa’ feliz y a mucha honra…

Personalmente me declaro madre por ‘decisión propia’ y no me tengo por más madre por el hecho mismo de haber parido pues considero que la maternidad trasciende más allá de la concepción y el parto. En todo caso, ha sido y sigue siendo un oficio de alto riesgo, un triple salto mortal sin red, sin rescate ni seguro…Ser madre empieza pero no acaba e implica otras muchas profesiones: maestra, enfermera, técnica en juguetes, especialista en moda, animadora, secretaria, consultora, confidente y cómplice… Un oficio tan arriesgado como conducir sin señales de tráfico dejàndote llevar por lo que dicta el sentido común, la buena voluntad y, sobre todo, el amor…Nuestros hijos nacen desprovistos de un manual de instrucciones y nada más nacer nos camelan, nos conquistan y nos secuestran para siempre…Los criamos, jugamos con ellos, ejercemos de ‘ratoncitos Pérez’ y de Reinas Magas… Nos llenan la casa de risas, de mascotas, de pinturas en las paredes…Luego, cuando comienzan los años del cole llegan las peleas por las tareas, las excursiones, las fiestas de cumpleaños con los amigos hasta que se convierten en adolescentes con espinillas y las hormonas revueltas…Y un buen día te despiertas y resulta que ya se hicieron adultos y autosuficientes…Ya no puedes decirles qué deberían hacer porque, supuestamente, ya lo saben…

A cambio ellos esperan siempre nuestra incondicionalidad en prácticamente todo… Somos el lugar al que siempre pueden volver, conscientes de que serán recibidos con los brazos abiertos, dispuestas a perdonar siempre como el buen ‘samaritano’ (una marca indeleble en mi generación). Nos echan de menos aunque no nos llamen, cuentan con nosotras y nos quieren aunque no nos lo digan, nos tienen presentes aunque vivamos lejos…Y llegado el momento comienzan a mirarse en nosotras como en un espejo: sus rasgos nos delatan en su rostro, repiten nuestras frases, cuentan nuestros chistes y cocinan nuestras recetas…Entonces comienzan a idealizarnos y a engañarse pensándonos como seres atemporales y eternos a lo que desean retener… Les asusta pensar que algo nos ocurra y sobre todo que nos vayamos para siempre…Es justamente en este momento cuando nosotras, las madres, tomamos conciencia de que estamos en el camino de vuelta…Poco a poco se invierten los papeles: ellos nos protegen, nos riñen por comer o hacer lo que no ‘debemos’, les preocupa cómo estamos, nos arropan y nos besan en la frente… Cuando esto sucede, sabemos que ya no nos queda otra que dejarnos querer mansamente para vivir entre sus brazos el tiempo que nos quede…Ley de vida…

Finalmente, mi especial reconocimiento a las ‘madres confinadas por coronavirus’. Ha sido un reto sin precedentes en el que, como en tantas ocasiones, las mujeres han demostrado su fortaleza y su capacidad para gestionar la atención a los hijos y desarrollar la propia profesión …Hacemos Historia, hacéis Historia….¡¡Enhorabuena!!

Mayo: con la mirada puesta en la esperanza…

#HoraDeVencer

Quién le iba decir a Puccini que el aria inacabada de Turandot, Nessun Dorma (Nadie duerma), la misma con la que Pep Guardiola arengaba a los jugadores de aquel Barça ansioso de éxitos, que a primeros de mayo de este 2020 (96 años después de su muerte) Josep Pons, director del Liceu de Barcelona la convertiría en todo un símbolo de esperanza en los difíciles tiempos del covid-19… Al compás de todo un elenco de voces, el diario La Vanguardia ( https://www.lavanguardia.com/musica/20200501/48855026687/liceu-video-josep-pons-jorge-de-leon-coronavirus.html#linkcomments-md) acogía así a los barceloneses que han salido por primera vez a sus calles tan vacías como repletas de ausencias, regalándoles el oído con esta maravillosa pieza apta para todos los públicos, especialmente para los amantes de la ópera…Y así me despertaba yo a más de mil kilómetros de esta hermosa ciudad con la que mantengo estrechas sinergias y fuertes vínculos de afecto y amistad…

La música me llega como ‘agua de mayo’ después de un largo día abducida por el recuerdo de mi hijo, ahora vivo en algún lugar de la eternidad. Desde aquel día ‘pasar a mejor vida’, más que una frase hecha fue por encima de todo un deseo, un consuelo y hasta una ilusión…Tenía que ser mejor vida a la fuerza porque la de entonces podía considerarse cualquier cosa menos vida…Él se fue, yo me quedé y todo cambió…Y ayer en su aniversario le dediqué mi recuerdo, agradecida por haberle traído al mundo, por haberle podido acompañar en su corta travesía hasta soltar su barca y dejarle ir … En estas estaba cuando recibí la música, una delicia para los sentidos que me aceleró el corazón hasta que se transformó en un bálsamo sanador que me devuelvió la calma y me serenó el ánimo …Como Calaf anduve en la noche, entre las tinieblas, escondida de la terrible ‘Turandof’, ese malvado personaje al que de vez en cuando todos miramos a la cara para perderle el miedo…Gracias L. mi madrugadora amiga, por enviarme esta pieza el día justo, en el momento justo…Aunque ella aún no lo sepa…

#YoMeQuedoEnCasa, el hashtag que ha encabezado las entradas desde principios del confinamiento, cede hoy el paso a este otro: #HoraDeVencer, que recogerá las experiencias nacidas al calor de esta primera fase de desconfinamiento, de recuperación de la vida fuera de casa aunque sea en torno a un perímetro de apenas un kilómetro. Estoy segura que nunca una distancia tan pequeña nos pareció tan grande, que en ninguna otra ocasión una minúscula cesión ha representado una conquista de semejantes dimensiones…Todo se ha vuelto relativo. Hemos aprendido a minimizar. Y es que ya no somos quiénes éramos porque 50 días en casa no pueden haber pasado en balde y nos han cambiado a unos más y a otros menos, un poco a todos… Porque aquellos que el pasado 14 de marzo cerramos la puerta de casa ya no somos los mismo que hoy las hemos vuelto a abrir, esta vez, para salir fuera…

Todo ha vuelto a cambiar, esta vez de manera evidente…También la ciudad cambió. Tal vez no su fisonomía pero sí nuestra percepción. Tenemos la sensación de mirar con otros ojos para descubrir lo que siempre estuvo ahí… Es posible que ahora prestemos atención a lugares por dónde pasábamos a diario cada cual metido en su dinámica personal, en su ajetreo, en su prisa, en su stress…Todos ensimismados, deambulando de un sitio a otro como robots programados, ignorando la belleza de nuestro entorno, pasando por alto los sonidos gratuitos de la naturaleza mientras caminamos a solas con los auriculares en los oídos enchufados a la música de spotify por la que pagamos, aislados de aquello que acordamos en llamar ‘mundanal ruido’ hoy más que nunca reivindicado y que ahora suena gloria bendita…

Las ciudades se han quedado desnudas por primera ante nuestros ojos mostrando su belleza más íntima, descubriendo algunos rincones secretos que, como apasionados amantes presos por el deseo, nos disponemos a conquistar poco a poco, acariciando la idea de no dejar escapar esta oportunidad que ojalá sea única…

Así se presenta mayo, abriéndonos la puerta, mostrándonos un nuevo camino por recorrer con sus luces y sus sombras seguramente, pero también un camino para transitar con la esperanza de conquistar la nueva vida… Porque no hay vuelta atrás, no queda tiempo para la nostalgia del pasado sino para la construcción del futuro…Pasemos unidos el primer Rubicón poniendo en ello nuestra energía y empeño porque es cosa de todos y de todos depende…Desoigamos las voces incrédulas que pretenden distorsionar los mensajes con mentiras…Impidamos que se instale una falsa posverdad que nos coma el ánimo y nos impida observar la realidad no sólo con espíritu crítico sino con la ecuanimidad necesaria porque estaremos consintiendo que ganen los insensatos, los aprovechados, los miserables sin escrúpulos que hacen proselitismo con la desgracia ajena… Es la #HoraDeVencer…Hagámos que sea posible…

Abril: un balance en claroscuro…

#YoMeQuedoEnCasa #UnDíaMenos

Día 47… ¿El covid nos robó el mes de abril…? A lo mejor es esto lo que podríamos responder al maestro Sabina si nos lo preguntara ahora…Pero no es así. Casi estuvimos a punto … ‘Casi nos vemos en abril’ como cantaban Los Secretos, pero será en mayo porque abril se nos va…Y lo hace cargado de ausencias, de fiestas sin celebrar, de encuentros aplazados, de discursos de ánimo, de aplausos, de llamadas telefónicas, de conciertos para acompañar y sentirnos acompañados…Treinta días de cifras mortales, de personas ingresadas, de familiares asustados, de incertidumbres, de miedo y de soledades…Y siempre, siempre, contando con el apoyo de un impecable colectivo: el personal sanitario que se ha desvivido para curar el cuerpo y aliviar el alma e insuflar esperanza a quienes más lo han necesitado…Gracias, nunca distéis tanto por tan poco…

Abril también ha sido el mes del silencio colectivo, del cierre y el vacío de las calles…El mes de los empleos perdidos, del acopio de personas que han engrosado las filas del paro…De niños y niñas que se quedaron sin la comida de los comedores escolares…De familias que acudieron por primera vez a los bancos de alimentos e instituciones como Cáritas o Cruz Roja…Personas con las despensas vacías y la cuenta corriente a cero o en rojo… Abril impulsó la crisis hasta su punto más álgido, nos dejó contemplar el paso de sus días con más pena que gloria para acabar prometiéndonos una bocanada de aire y un sol sobre el horizonte al aprobarse una ruta para la desescalada que permitirá paliar el confinamiento…

Afortunadamente compartimos el planeta con otros seres sintientes a los que mantenemos fuera de nuestras expectativas y apartados de nuestras vidas. Para muchos el mundo animal tiene escasa relevancia, a menudo pasa desapercibido y con frecuencia no lo tenemos en cuenta…Los seres humanos constituimos su mayor peligro. Nos hemos apropiado poco a poco de la mayor parte de sus espacios naturales obligándolos a retroceder hasta quedar apartados, confinados, constreñidos… Y ahora que hemos abandonado las ciudades, despejados los cielos de aviones, los mares de barcos, las carreteras de coches y con las calles libres del bullicio cotidiano, ellos han protagonizado tímidas incursiones, quien sabe, si con el fin de ‘recolonizar’ diversos puntos del planeta… Aquí en España se han observado ‘razias’ de pavos reales deambulando por el Retiro en Madrid; cabras sueltas en Chinchilla (Albacete); jabalíes en Barcelona… Algún zorro en Vigo e incluso un oso en Cangas de Narcea, Asturias…Urracas, mirlos, golondrinas, palomas, gaviotas sobrevolando grandes áreas urbanas…Delfines en Baleares y en Castro Urdiales, Cantabria y hasta ballenas en las costas almerienses…La naturaleza ‘reconquista’ las ciudades vacías por el coronavirus…

Y si bien es cierto que abril ha sido un mes super intenso, mayo se asoma entre abriéndonos la puerta -apenas una rendija- para dejarnos ver más allá de las ventanas y balcones…Cuando salga de casa a pasear tendré en mi haber 50 días de confinamiento, de soledad, de compañías virtuales, de lecturas, de escrituras en este blog que me han devuelto a cambio sinergias interesantes…50 días ganados para concluir temas pendientes, madurar ideas, concebir nuevos proyectos, reconectar con personas lejanas y retomar hábitos sanos…Y, en otro orden de cosas, también me han ayudado a descubrir algunos recovecos de ese otro espacio al que tan poca atención prestamos: el interior… En este plano, disponer de tiempo me ha servido para revisar el alma, aliviar viejas heridas, reordenar emociones, limpiar algunas telarañas ocultas en los rincones, mirar la cara de algún que otro fantasma, eliminar temores, reconocer y afrontar ciertos apegos…

En fin, un balance en claroscuro pues Abril ha resultado para mí tan escabroso como enriquecedor… Más de dentro de que fuera, más de dar que recibir, de sembrar que recoger, de ser que de estar… Y mañana será mayo… La aventura continúa…

‘Desconfíname despacio que tengo prisa…’

#YoMeQuedoEnCasa #UnDíaMenos

Día 45. Hoy se aprobarán las medidas para la ‘desescalada’ que según parece se hará ‘laminando’ la hora punta…O sea que van a ‘filetear’ y ‘repartir’ el día. La mañana entre quienes pasean, hacen la compra diaria o deporte y el pequeño comercio que, al parecer, podrá levantar pronto la persiana. Por la tarde los niños, asegurando así que hagan sus tareas en la jornada matinal…

No sé ustedes pero a mi me embarga la extraña sensación de que algo se cuece en las altas esferas, en las más altas, en esas a las que sólo acceden un pequeño grupo de parásitos forrados a los que me imagino frotándose las manos, soñando con sus ‘criptas repletas de monedas de oro’, en plan ‘tío Gilito’ (el tío rico del pato Donald…Tenía que llamarse así…). Independientemente de cualquier teoría conspiratoria que a muchos se nos haya pasado por la cabeza, no podemos negar la realidad del coronavirus. Otra cosa es que nos preguntemos por qué nos miramos tanto en Italia que, al parecer, no lo hizo tan bien teniendo a Portugal mucho más cerca que lo ha hecho bastante mejor…O por qué desde el principio no se contabilizaron los afectados con un mismo criterio en todos los territorios…O por qué se compraron test no homologados…etc…etc… No quisiera estar en la piel del Presidente ni 30 segundos. Debe ser francamente complicado decidir con tanta presión y falta de apoyo por parte de la oposición y, así como aplaudí el confinamiento severo con todas las consecuencias, ahora siento una cierta inquietud ante la desescalada sobre todo porque, aunque coordinada, las decisiones las tomarán los gobiernos autonómicos…Así que ‘desconfíname despacio que tengo prisa…’

El presidente de la Junta de Andalucía (PP) ha comentado a los periodistas algunas de las medidas que adoptará el ejecutivo de cara al desconfinamiento, provocando la correspondiente réplica de algunos alcaldes (entre ellos el de Cádiz) al considerar una ‘deslealtad’ que lo haya comunicado antes a la prensa y no a ellos…¿Dónde he oído yo esto antes?…¡Ah sí! Es lo que dice cada 15 días Pablo Casado a Pedro Sánchez…Parece que sea un hábito extendido en el PP ver ‘la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio’. Otra queja: Las diputaciones Provinciales que han solicitado al gobierno de la Junta los datos sobre los efectos de la pandemia en la población, no comprenden por qué no los tienen aún en sus manos… Esto también me suena…Y por si fuera poco a la Ministra Montero se le critica su claro e indudable acento andaluz, acento del que saca pecho y con razón…Me tomaré la licencia de recordar a los ‘finolis’ que realizan tales comentarios, por si no lo saben, que la descortesía y desaire hacia el habla andaluza viene de muy atrás en la Historia, casi desde tiempos de Antonio de Nebrija… Sí, ese señor natural de Sevilla que redactó en 1492 -año del Descubrimiento- el primer tratado de Gramática para una lengua romance…Y digo yo… ¿Han prestado atención y puesto oído al Consejero de Sanidad? ‘Aquel que diu’ refiriéndose al aborto: “lo fácil es llegar y el chupetón”… El Consejero no solo dio muestras de una gran ‘sensibilidad’ y profundo conocimiento de la ‘jerga andaluza’ sino de un gran dominio en su terreno profesional… Con todos mis respetos para comunidad médica…

Sigo. El presidente Juan Manuel Moreno (PP) hace apenas quince días apelaba la ‘vuelta al cole’ …De inmediato vino la doble rectificación de Juan Marín (C’s) que dio un pase de pecho a favor del Presidente y luego se autocorrigió añadiendo a su afirmación de acabar el curso en julio, que el curso acabaría como siempre en junio y que en julio él se había referido a la Selectividad (querría decir EBAU, la Selectividad quedó derogada)… ‘Donde digo digo, digo Diego’…Y así estamos: que si se abrirá el pequeño comercio, que si también los bares aunque no se podrán compartir raciones o menús, ni reunirse más de cuatro personas a no ser que convivan…Que si se podrá acceder a las playas; que los hoteles servirán desayunos cada media hora… en fin, que se acabaron las sobremesas y tendremos que comer o cenar en 90 minutos…

Un totum revolutum que como ciudadana de a pie me tiene absolutamente desconcertada. Las informaciones son tan diversas como dispares según procedan de una u otra Comunidad, de partidos de derechas o de izquierdas e incluso del mismo, en función de quien opine o haga declaraciones oficiales u oficiosas… Eso por ceñirme al panorama nacional…

Tengo tantas ganas como la que más de cerrar la puerta de mi casa y quedarme fuera y no dentro…Echo de menos ir a caminar a la playa, estar con mis hijos, con mi nieto, con mis hermanos, con mis amigas y con las personas que quiero. Deseo abrazar y que me abracen (tal vez esto sea lo que más me urge) pero no a cualquier precio…Comprendo la incertidumbre de los hosteleros, de los autónomos, de todos aquellos que en mi tierra viven casi todo el año de los frutos del verano: trabajando en las terrazas, en las tiendas de chanclas, sombrillas y sillas de playas; en las heladerías; en las ferias artesanales confeccionando pulseras y collares; de aparcar coches cosa que hacen los parados, tostandose al sol durante tres meses; de vender refrescos, vestidos, cartuchos de camarones o sultanas de coco y huevo playa arriba, playa abajo…

Nadie quiere perder aunque todos hemos perdido ya en mayor o menor medida…Personalmente desearía, querría confiar de todo corazón en nuestros gobernantes, en su buen juicio, en su sensato criterio y en el mejor funcionamiento de sus ‘neuronas espejo’… Unas entradas atrás comentaba que ‘en España sobran políticos y religión y falta ética’, entre otras cosas…Me reitero. En mi modesta opinión el ‘consenso científico’ debería primar frente a todos los demás ‘consensos’…Ojalá que los árboles no nos impidan ver el bosque … En la trastienda o rebotica no sé si algo se maquina o se trama… Una cosa es segura: el coronavirus, para bien y para mal, ya nos ha cambiado…

Fallecidos anónimos por covid-19: “In memoriam…”

#YoMeQuedoEnCasa

La pandemia cumple hoy la primera cuarentena completa, es decir, 40 días desde que comenzó. Ahora que miro hacia atrás parece que pasó más tiempo, que ocurrieron demasiadas cosas, tantas que creo que aún no fui capaz de asumir o asimilar… El bombardeo informativo es, en mi opinión, tan excesivo como innecesario. Tanta tertulia, tanta opinión y tantos juicios y dictámenes, al final confunde e inquieta. La ciudadanía no participa en ese juego de verdades, medias verdades y mentiras que la clase política se trae entre manos. Un juego de tronos del que somos meros espectadores, peones sobre quienes recaen con mayor incidencia consecuencias de todo tipo: personales, sociales, económicas… Y en esas estamos, en el ínterim, en el intervalo, en el compás de espera, en el mientras tanto, en el ahora qué y el después qué…Pensando y manteniendo la serenidad que se nos pide mientras contemplamos estupefactos los errores, rectificaciones, rivalidades, protagonismos, críticas destructivas, enfrentamientos y prepotencia de los gobernantes en una lucha de ‘egos’ sin escrúpulos, deseosos de obtener réditos incluso de una situación tan dramática como la pandemia…

La ambición de poder no conoce límites. Algunos políticos se emplean a fondo para hacer demagogia con los muertos, con el llanto de las familias y el honor ultrajado olvidando los propios errores: ‘No hay perdón para los malvados’, ni compasión, ni comprensión para la naturaleza humana…En España sobran tantos políticos como lecciones y dosis de religión. Por contra falta ética, moral, valores y conciencia ciudadana, una asignatura que no debería faltar en nuestras escuelas. De ser así los poderosos y gobernantes serían más honrados, más honestos, más claros, más humildes y generosos y tal vez, quiero creer que sí, se ocuparían más por el bien común que de sí mismos. A ellos les recuerdo que son servidores ‘públicos’ elegidos democráticamente para que nos representen. No son seres excepcionales, todopoderosos y mucho menos, sabios…Si me permiten el juego de palabras lamento decir que la mayoría pocas veces representa a la mayoría…No es momento para que la ‘derechona’ se publicite o busque votos como buitre carroñero entre posibles disidentes, preocupados ante un ejecutivo que se equivoca o duda ante una situación tan insólita como inimaginable… Sinceramente, en mi opinión, ellos (la derecha) no lo habrían hecho mejor…

El coronavirus tiene muchas caras y aristas, algunas ya las he mencionado en diferentes entradas. Hoy toca mirar la cara más amarga y despiadada. Porque la muerte siempre es dolorosa y los familiares nunca estaremos preparados para cuando se nos vayan los nuestros pero en este caso, la muerte conlleva dolor y crueldad. Al dolor de la pérdida se ha sumado la iniquidad de la soledad para los enfermos y para los familiares la impotencia de no poder acompañarlos. El impacto mayor se ha producido en Madrid, ciudad en la que fue necesario habilitar una morgue provisional -el Palacio de Hielo- en cuyo interior se depositaron más de 400 féretros…Hoy por hoy un símbolo de la atrocidad, la desolación y la muerte cuya clausura se efectuó en el día de ayer…El mensaje oficial parecía destinado a subrayar dos cosas: una gestión eficiente y un respetuoso ‘acompañamiento’. El primer tanto se lo apuntaba la Comunidad de Madrid (y por ende el PP de Pablo Casado en su versión más rastrera y desmemoriada) y el segundo contó a favor de la Fuerzas Armadas, ángeles custodios de los fallecidos. No dudo que así fuera. No obstante nunca olvidaremos las emotivas palabras de la Ministra de Defensa, impresas ya en nuestra memoria colectiva no por su oficialidad sino porque destilaban una carga de humanidad tan convincente como necesaria…

Durante generaciones nos hemos olvidado de la cultura de la muerte. Vivimos con demasiada urgencia, deseamos estar a la última en moda o tecnología, lo queremos todo y lo queremos ya…Y por descontado, no pensamos que desde que nacemos morimos un poco cada día…Porque esas cosas les pasan a los ‘otros’, a los ‘demás’… Quizá por estoo se habla tanto de la oportunidad que representa este obligado parón en seco ofreciéndonos ese capital tan apreciado a cierta altura de la vida: tiempo. Un tiempo que ahora corre a la vez en dos direcciones contrapuestas: a favor de la salud, en contra de la economía. y como todos estos pensamientos bullen en mi cabeza quisiera concluir con una reflexión no religiosa sino espiritual y humanista: los budistas hablan del ‘bardo’, un estadio intermedio tras el fallecimiento en el que los seres transitan a la espera de la reencarnación. Lejos de considerar el cielo y el infierno como lugares en los que permanecer eternamente, el budismo no plantea esta dicotomía como un final sino estados por los que pasamos en vida según construyamos nuestras identidades en base a emociones positivas o negativas, virtuosas o perturbadoras… Visto así, la muerte no se contempla como el final sino un nuevo principio, un nuevo comienzo… Una mirada que abre una perspectiva igualitaria y esperanzadora, sobre todo si has perdido la fe…

El pensador judío y lingüista Ludwig Wittgenstein, cuya vida resultó de todo menos fácil, acabó sus días a los 62 años en casa de su médico en la que residía como huésped…Apenas un instante antes de perder la conciencia le susurró al oído: “¡Dígale a los amigos que he tenido una vida maravillosa y que he sido feliz!”… No cabe mayor generosidad… Sea este mi homenaje in memoriam por los fallecidos por covid-19… Sit tibi terra levis …

Una habitación propia…

#YoMeQuedoEnCasa

En 1928 Virginia Woolf impartía una conferencia a las alumnas de Cambridge. Apenas habían transcurrido ocho años desde que se había reconocido el derecho al voto para las mujeres. Un año después Virginia decidió escribir un manifiesto feminista, una obra capital de vital importancia para comprender sus cuestionamientos, un ensayo que no es ficción aunque la autora de vida a un ‘yo’ ficticio a través del cual actúa como narradora: “Una mujer debe tener dinero y una habitación propia si desea escribir ficción”. Ambas premisas constituyen una metáfora a través de las cuáles Woolf reclama los espacios propios que se les negaban a las mujeres en la sociedad de su tiempo. A lo largo de la obra se observan las continuas ‘vallas’ que representan los varones, barricadas que las mujeres encontraban a su paso, obstáculos que impedían su acceso a determinados lugares como por ejemplo en una ocasión en la sin darse cuenta corría por el césped de un parque y se lo prohibieron o aquella otra en la se disponía con toda naturalidad a entrar en una biblioteca y le cerraron el paso…

Un factor digno de tener en cuenta es el hecho de que el libro, curiosamente, se publicase en 1929, el año de la ‘gran depresión’, otro de los episodios más dramáticos de nuestra historia reciente. Un gran cataclismo económico que trajo penuria, hambre y algunos suicidios en Wall Street de magnates que perdieron sus fortunas de la mañana a la noche. Virginia o Mary (el personaje) repasa la historia, la antropología y la sociología con el fin de justificar su tesis principal, que no es otra que reclamar un ‘cuarto propio’ donde desempeñar su oficio, aunque en realidad la habitación es un ‘espacio simbólico’ que encierra todo el cuestionamiento de género: “El cuarto propio es un cuarto (privado) pero es universal, porque implica una lucha de años, una batalla que todavía a día de hoy las mujeres peleamos”…

Se me ocurrió pensar en Virginia Woolf y en la ‘habitación propia’ porque, en cierto modo, su alegoría podría adquirir ahora un nuevo sentido inmersos, como estamos, en una situación de confinamiento que será largo y pasará por diferentes vaivenes…En el mejor de los casos, aunque comencemos a salir a la calle, la casa continuará siendo el espacio decisivo por excelencia en el que pasaremos más tiempo. El reducto, la fortaleza que nos ofrecerá mayor seguridad. Es por esto que hoy, a 38 días d. c. (después del coronavirus) me paré a considerar la importancia de los espacios de intimidad en el marco del ‘espacio universal’ que representa la ‘casa’. Todos juntos pero independientes, salvaguardando un cierto grado de privacidad, dedicados al desempeño de otros nobles oficios en los que expresamos nuestra identidad, nuestra individualidad, nuestro ‘yo’…

A este respecto se observan grandes diferencias en relación a la mayor o menor intensidad y repercusión del aislamiento al que estamos sometidos. Porque no todas las familias pueden disponer de un ‘cuarto propio’ para cada uno de sus miembros, un lugar donde dar rienda suelta a las emociones, temores, reflexiones o dejarse estar cuando el día lo único que te pide es silencio o soledad…Aún así, citando de nuevo a la escritora inglesa: “No hay barrera, cerradura ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente”… Y aunque ella se refería a la libertad de pensamiento de las mujeres, la comparación puede valer, en este caso, para aludir a la creatividad porque cuando el artista de profesión, de oficio o espontáneo se dispone a crear no necesita nada, solamente inspiración…

Y es precisamente creatividad e inspiración lo que no ha faltado en estos tiempos de pandemia en los que han surgido iniciativas culturales diversas, generosas y originales, tal y como hemos podido comprobar y disfrutar. Así la cuarentena, en una sus caras más amable, ha dejado fluir el talento, la gracia, la agudeza y el ingenio de muchísimas personas -niños. jóvenes y adultos- que han ideado múltiples maneras de crear ‘actividades culturales’ (utilizando el término ‘cultura’ en su sentido más amplio) gestadas en casa y desarrolladas en ese nuevo escenario urbano que tanto protagonismo ha cobrado: los balcones. Ópera, conciertos de música clásica, bailes, escenas de teatro y hasta retransmisiones deportivas de ‘marcha en terrazas’…Todo un elenco de artistas anónimos han dado lo mejor de sí mismos, estrellas anónimas que ya forman parte de los anales de la historia… Hoy me acordé de vosotros…Por vuestras actuaciones, Gracias!

Mozart desde ‘un cuarto propio’…

És(t)e no es país para viejos…

#YoMeQuedoEnCasa

A menudo recurro a títulos de libros, canciones o películas para encabezar mis entradas…Hay quienes puedan considerar incorrecto usar estos ‘préstamos’. Para mí constituye un gran honor pues al hacerlo ofrezco mi reconocimiento y respeto a sus autores, procurando un uso responsable de su propiedad o legado.

“No es país para viejos” es el título de la película dirigida por Joel y Ethan Coen protagonizada por Javier Bardem (entre otros), estrenada en 2007. El film cosechó cuatro ‘estatuillas’, dos Globos de Oro y otros tantos galardones. Como en otras ocasiones, hubo críticas para todos los gustos , pero a tenor de los premios recibidos se puede concluir que tuvo un gran éxito. El título de la cinta hace referencia a la primera línea del poema “Sailing to Byzantium” del poeta irlandés William Butler Yeats, Premio Nobel en 1923. <https://www.biografiasyvidas.com/biografia/y/yeats.htm>. Butler encontró en la filosofía de Plotino la fuente de inspiración en la que cristaliza su espiritualidad proyectada en una escritura intimista que tanto ha contribuido a la lírica del siglo pasado.

“Navegando a Bizancio” escrito en 1927, a los 62 años, constituye una invitación a revisar las experiencias del pasado que con el transcurrir del tiempo se van quedando en el olvido, arrinconadas en nuestra memoria. No importa la edad (metafísicamente hablando) importa la sensibilidad, la inteligencia, la capacidad de aprender…Viejo o vieja es todo aquel ser humano que pierde el deseo de seguir aprendiendo y en consecuencia, deja de avanzar… El autor utiliza la expresión ‘Navegar’ como alegoría del tránsito entre culturas… Sin más preámbulos, os dejo un acceso a su poemario, recomendando la lectura junto con el poema mencionado, de este otro: “El vino entra en la boca…” Bocato di cardinale para los sentidos…<http://amediavoz.com/yeats.htm>

William Butler ha llegado a mí memoria como excusa perfecta para poner sobre el papel una cuestión que está despertado gran interés entre periodistas, ciudadanos y algunos gobernantes. Diría más, ha creado una alerta de tal calibre que ya está en vías de investigación…Y es que la pandemia se ha cebado con nuestros mayores. El número diario de fallecidos en las Residencias resulta escalofriante, tan llamativo, que aviva la sospecha de que algo se nos escapa o está fuera de control. Así ha comenzado un debate que, justamente ahora, tiene poca solución. A mi, como ciudadana corriente, se me ocurre que los Centros de Mayores hace años que despuntaron como un negocio muy rentable y seguro que ha permanecido, demasiado tiempo, abandonada a su suerte y sin la supervisión necesaria por parte de la inspección pertinente. Tal y como discurren nuestras vidas, sobre todo después de la crisis y los ajustes del Gobierno de Rajoy, resulta complicado que nuestros hijos puedan cuidarnos pues apenas pueden hacerlo de sus propios hijos. Y al calor de estas circunstancias se inició el despegue de estos centros dispuestos a acoger a mayores para darles la atención y los ‘cuidados’ requeridos. Muchos centros se publicitaron garantizando una asistencia amorosa, amor que, aunque no sustituía al de la familia, cubría las necesidades básicas a las que los hijos o familiares no podían responder…

Así fue como se emprendió un negocio que no atiende por caridad sino para lucrarse. Se abrieron Residencias por aquí y por allá. Cerca de donde vivo se estrenó una regentada por una matrimonio que, hasta aquel momento, había vivido de un negocio de ropa y tejidos… Un curso rápido les habilitó para abrir y percibir financiación de la Junta…Y por la módica cantidad de 2.000 euros al mes la habitación privada y 1.700 la plaza concertada en habitación compartida, el Centro se puso en marcha con una lista de espera interminable…Afortunadamente cerró… Bajo aquella apariencia respetable, llena de afectos y mimos, el poco personal de que disponían convirtió el lugar en un triste ‘aparcamiento de ancianos’…Una imagen repulsiva, escalofriante y macabra en la que no me quisiera ver jamás…

Periodistas de investigación indagan sobre las Residencias de ancianos desperdigadas por nuestra geografía que suman un total de 372.985 plazas de las cuales 271.696 se encuentran ubicadas en centros privados, 112.000 de ellas financiadas con dinero público…DomusVi, es la multinacional líder en este sector que mantiene acuerdos con 82 administraciones públicas de distinto nivel…Les invito a leer el artículo del que he extraído los datos anteriores por si están sensibilizados o quieren ahondar en esta cuestión. A mi me ayudó a concluir que hoy más que nunca, éste ‘no es país para viejos’ <https://www.infolibre.es/noticias/opinion/columnas/2020/04/13/la_zona_cero_del_coronavirus_105825_1023.html>.

Al día de hoy, al menos 11. 600 personas han muerto en residencias de mayores por coronavirus sobre un total de 18.579 fallecidos…https://elpais.com/sociedad/2020-04-15/al-menos-11600-personas-han-muerto-en-residencias-de-servicios-sociales-por-coronavirus.html…Asusta…Da qué pensar…