Miscelánea…

Y la vida continúa…Fotografía: mp_dc

Los rumores sobre la Navidad ya han comenzado. Según parece este año no será lo mismo pasar la Nochebuena o la Nochevieja en Burgos, Vigo, Barcelona o Granada. Si queda alguien por ahí que no haya valorado o pensado aún que somos diversos y plurales, esta es una buena ocasión para hacerlo…Y, aunque aquí en Andalucía continuamos perimetrados por municipios y con toque de queda a las 22.00 horas, los ayuntamiento ya han colgado y encendido el alumbrado para poner color a noche y acompañar e iluminar la soledad de las plazas y calles…No sé si será la inercia o la resistencia al peso de la tradición pero ni siquiera teniendo una excusa tan potente como la pandemia, nos atrevemos a dejar de lado la Navidad…

En el ínterin, el mundo no se detiene sino que sigue girando y nosotros con él. A pesar de la enfermedad, de las muertes y de los dramas humanos, los días se suceden llenos de noticias que llegan desde todos los ámbitos y lugares de un planeta donde cualquier acontecimiento es susceptible de ser conocido a través de la red, una especie de ‘gran hermano’ que todo lo oye y todo lo ve… Esto es lo que a mi más me llamó la atención…

Noticia 1.- ‘Acción de gracias’. En las pelis americanas la trama contempla con frecuencia la celebración del Día de Acción de Gracias. Las familias se reúnen en torno a un enorme pavo además de otras viandas aderezadas con buenos caldos, todo acordes al nivel de cada bolsillo…Es la cuarta semana de noviembre y EE.UU, Canadá o Inglaterra -entre otros- ha celebrado esta fiesta, una festividad sobre la que existe una gran controversia. Por un lado están quienes señalan su carácter religioso, por otro quienes defienden sus orígenes paganos. Según cuenta la historia la costumbre se remontan a la antigüedad y está relacionada con los festivales celebrados tras las cosechas, festejo que muchas culturas primitivas vincularon a los ciclos de la naturaleza, la gratitud a los dioses por las cosechas y a las súplicas para que los inviernos venideros fueran benévolos. De ser así dicha celebración habría sido importada por los ingleses a EE.UU. Otro gran debate histórico…El caso es que con el tiempo y, a pesar de sus posibles orígenes cristianos, la fiesta se ha secularizado y convertido en una tradición popular muy arraigada en estos países que, este año como todo lo demás, ha acontecido entre la covid, las reclamaciones de un Trump que resiste pero que tiene los días contados y un discreto Biden que se prepara para asumir el relevo…

Noticia 2.- ‘Grieta de género…’. Otra noticia que me dio curiosidad tiene que ver con el alzheimer y el género. Me llamó la atención que la brecha existente entre hombres y mujeres, extrapolada a la ciencia más que brecha parezca una enorme ‘grieta’. Me explico. Según han comprobado algunos científicos la mayoría de los ratoncitos utilizados en los ensayos clínicos destinados a estudiar esta enfermedad son ‘machos’. Este dato no es baladí pues, según parece, podría resultar determinante teniendo en cuenta que la enfermedad afecta más a mujeres que a hombres, de ahí que influyan decisivamente los tratamientos ensayados con ratoncitos machos que han resultado menos efectivos para las mujeres, poniendo en evidencia la importancia de la paridad en el sexo de los ratones… Es decir, que los hombres tienen más posibilidades de curarse que las mujeres a pesar de que la incidencia de la enfermedad en los varones sea menor…Y todo esto por usar más ratones que ratonas… ¿Es o no una ‘grieta’ de género?.

Noticia 3.- Nunca una ‘pelusa’ dio tanto que hablar...Esta semana Argentina gritó: ‘dios’ ha muerto… La expresión me pareció fuera de lugar no ya por irreverente sino por la irrespetuosa e impropia comparación… No me alegro de la muerte de nadie pero me pareció insultante el tiempo que los medios de comunicación han dedicado a la muerte de Maradona por muy ídolo que fuera, por muy fuera de serie, por muy ‘grande del fútbol…’ Este año ha muerto mucha gente anónima y también se nos fueron algunos famosos, unos más conocidos que otros y no todos de covid. A mi personalmente me impactaron las muertes de Pau Donés y Rosa Mª Sardà , ambos nos dejaron después de padecer una enfermedad tan desoladora como el cáncer…Sus vidas tendrán una proyección más universal, no solo como artistas sino por su calidad humana. Jarabe de Palo nos ha legado canciones inolvidables que nos seguirán haciendo soñar y recordar… La Sardá, feminista, solidaria, luchadora, seguirá dibujandonos sonrisas con sus actuaciones conservadas para siempre en nuestra filmoteca…O el gran Chicho Ibáñez Serrador, un icono, un genio de la TVE en sus comienzos que también nos ha dejado una curiosa herencia… los medios apenas les dedicaron unos minutos de imágenes y recuerdos en los telediarios y algún programa para publicitarlos…Así se fueron. Sin exaltación, sin alboroto, sin asaltos…

No queda ahí la cosa. A diario mueren muchos abuelos en los geriátricos, muchos inmigrantes en el Mediterráneo y en nuestras costas, muchos refugiados en campamentos infernales, entre ellos muchas mujeres víctimas de agresiones y violaciones y niños que se ven privados de su infancia, por eso no comparto ni comprendo que la TV o la Radio dediquen 48 horas a la muerte de Maradona. Con todos mis respetos y en mi modesta opinión, el jugador representa la antítesis de los valores que desearía transmitir a mis hijos y nietos…Y es que hay valores que se prodigan muy caros y escasos en estos tiempos convulsos y mudables… Como dijo una ‘pequeña gran sabia’ llamada Mafalda, cuyo padre (Joaquín Salvador Lavado, Quino) se fue recientemente y también con discreción: “Paren el mundo que me quiero bajar…”

Contrapunto…

Fotografía: mp_dc

Hace algunas semanas que decidí bajar el volumen exterior. Demasiado ruido. Demasiada información. Demasiados expertos que parecen saber de todo aunque no sepan casi nada y se limiten a repetir como loros una y otra vez lo mismo en distintas versiones…La radio y la TV no paran ese constante run run anunciando estadísticas sobre afectados, ingresados y fallecidos. Cifras y cifras, a veces corregidas una y otra vez, que lejos de tranquilizar merman mi ya maltrecho ánimo. Y ahora, después de meses sumergidos en esta saturación de datos e infinitas especulaciones sobre los ensayos clínicos en marcha, comienza el bombardeo esperanzador de las vacunas en un intento flagrante por vendernos humo porque, en realidad, la eficacia de estos medicamentos no está del todo probada. A lo dicho se une un profundo sentimiento personal de desafección, incredulidad y orfandad política sobrevenido a consecuencia de gobernantes con poca altura de miras y una gran desconsideración hacia la ciudadanía, a la que desgastan con una actitud de crispación, confrontación e ineptitud cuyo resultado ha desembocado en una situación de descrédito y desconfianza antes nunca vista…

Así que sí. Bajo el volumen de fuera -o al menos pongo mucha voluntad en ello- a la par que elevo el tono de mis emociones y sentimientos, considerando esta coyuntura un buen momento para escuchar-me, mirar-me y atender-me en un intento por regresar a mis orígenes, a ese estado primigenio de no saber para aprender de nuevo (seguramente lo mismo) pero de otra manera. Algo parecido a lo que llamamos ‘reseteo’ o ‘reinicio’: la pantalla se oscurece, el sistema se paraliza apenas unos segundos, suficientes para reparar los pequeños errores de funcionamiento… Y de repente, como un milagro, todo vuelve a conectarse y todo vuelve a funcionar…Misterios de la informática. Una analogía muy clara como ejemplo aunque lleva mucho más tiempo en la práctica, sobre todo cuando se trata de asuntos relacionados con el complejo mundo de las emociones…

En esto ando. En el reinicio. Serena, tranquila, refugiada en este bastión que representa mi casa donde paso las horas pegada a una mesa repleta de documentos, papeles, libros, lápices y un modesto ordenador, herramientas mediante las cuales me entrego a mis aficiones, aunque ahora, de momento, pase un poco menos por este blogY es que, como cantaba Serrat, siento que las musas ‘han pasao de mi…andarán de vacaciones…’ No seré yo quien las coarte. Si han de volver -cosa que espero y deseo- que así sea pero que lo hagan libremente…Y como escribo menos leo más pero no de lo mismo, esa es la novedad…

El pasado martes 15 de octubre en el Palau de la Música Catalana, de Barcelona, en una ceremonia íntima cuyo formato tuvo que ser adaptado debido a las actuales circunstancias, se entregaron los Premios Planeta 2020. Premios que además del consabido prestigio, conllevan una suculenta dotación de 601.000 euros para la obra ganadora y 150.250 para la finalista capitales que, en esta ocasión, recibieron dos mujeres…A bote pronto esto se convirtió en un bombazo, un notición. Pero no nos quedemos ahí, hagamos una segunda lectura o una tercera si fuera necesario. Y en esas relecturas me cuestioné no ya la publicidad o el mérito del galardón sino el hecho de que las premiadas fueran mujeres. Ese fue el matiz que me hizo reflexionar en la excepcionalidad de la noticia que llegaba de la mano del ‘género’ de las ganadoras…El día que esta ‘excepcionalidad sea normal’ -permítanme el oxímoron- y dicho ‘matiz’ no constituya el corazón de la noticia, ese día habremos avanzado en la igualdad… Aún así creo que todas las mujeres nos congratulamos ante cualquier merecido reconocimiento. Sea mi enhorabuena para Eva García Sáenz de Urturi por ‘Aquitania’ y a Sandra Barneda por ‘Un océano para llegar a ti’.

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La escritora premiada Diplomada en Óptica y Optometría, profesión que ejerció durante diez años, recientemente incorporada al mundo de la literatura, nada más llegar (2012) ‘besó el santo’ con su primera novela La saga de los longevos: La vieja familia que fue un rotundo éxito, el mismo que ha seguido cosechando desde entonces. Muy conocida es la  Trilogía sobre La ciudad blanca, llevada al cine in illo tempore (2019), cuando podíamos disfrutarlo que era hace nada aunque parece mucho y de las que se han vendido más de un millón de ejemplares, por lo que se puede afirmar que Eva García Sáenz de Urturi es, actualmente, la novelista de más éxito en España.

“Aquitania” nos acerca a la figura y personalidad de una mujer singular en su tiempo (primera mitad del s. XII). Noble, miembro de la casa francesa de Poitiers y desde 1137 por derecho propio duquesa de Aquitania y Guyena, condesa de Gascuña y, por matrimonio, primero reina consorte de Francia y después de Inglaterra. Leonor de Aquitania fue una de las mujeres más ricas y poderosas de Europa Occidental durante la Edad Media, adelantada a su época, una figura controvertida por su actitud tímidamente feminista en torno a la cual nacieron multitud de leyendas que han servido de excusa a la autora para construir una historia en el marco de la Historia apta para todo tipo de lectores, incluso para quienes no gusten de la novela histórica…”Un poderoso thriller histórico que atraviesa un siglo repleto de venganzas, incestos y batallas. «Actúa como un león. Arremete como un águila. Ejecuta como un escorpión.» (Entrecomillado textual) Este fue el legado recibido de su padre, el hilo conductor que atraviesa el relato.

La novela finalista pertenece a Sandra Barneda, periodista barcelonesa presentadora de una gran variedad de programas en cadenas de Mediaset y en la televisión catalana. La escritora quedó finalista con un relato que habla sobre las relaciones familiares, sobre los secretos silenciados…A través de los personajes la autora explora las emociones experimentadas en el tránsito del duelo ante la pérdida de un ser querido a la par que propone algunas cuestiones: “¿Y si el destino de las personas pendiera un hilo invisible que las conecta con aquellos que deben encontrar? ¿Y si la vida solo fuera un viaje para encontrarlos?” (Entrecomillado textual).

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Dos mujeres, dos thrillers, dos historias concebidas para aprender, entretener y reflexionar en espacios de soledades a solas o en compañía… En un tiempo de incertidumbres y de cambios que, esperamos, nos hagan mejores y nos conduzca a buen puerto…Que lo disfruten. Yo estoy en ello…

Tradiciones y ritos en torno a la vida y la muerte…

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La cultura en torno a la muerte existe desde tiempos remotos. Nuestros ancestros, aquellos cavernícolas más parecidos a los simios que a los humanos, enterraban a sus muertos  elaborando rituales para homenajearlos. Aunque no comprendieran el acto mismo de morir, respetaban a sus difuntos salvaguardando su honor, rindiéndoles reconocimiento mediante ceremonias que adoptaron diferentes formas según cultura y civilización, variando también el tipo de enterramiento: incineración, entierro e incluso dejando el cadáver a expensas de la naturaleza …El misterio de la vida que culmina con la muerte, necesitaba ser explicado y asumido por aquellas mentes humanas y mortales. Así nacieron diferentes narraciones espirituales y religiosas conservadas  hasta nuestros días.

En el marco del cristianismo el poder y el crédito de la Iglesia católica a lo largo de la historia se perciben en la actualidad. Su influencia ha permeado nuestro lenguaje, nuestras frases coloquiales, nuestros dichos y refranes. Creyentes o no, la transmisión oral y la pedagogía social acabó contaminando los usos de la lengua con multitud de expresiones. Por eso se dice ¡Jesús! cuando alguien estornuda, se añade la coletilla ‘si dios quiere’ cuando planeamos algo o nos despedimos ‘hasta mañana’ o nos lamentamos diciendo ¡vaya por dios…! La cuestión fue recordar constantemente que nuestras frágiles vidas penden de un hilo que puede quebrarse en cualquier momento porque todo depende de la voluntad divina…Sí. La Iglesia, como institución, se apoderó de nuestras conciencias a través de diferentes fórmulas impuestas desde su posición de poder, incluso echando mano del miedo, manipulando a través de un discurso basado en la dicotomía condenación-salvación, aunque la experiencia demuestre que en vida es posible ‘sentirnos en la gloria’, padecer ‘un auténtico calvario’ o sufrir un ‘verdadero infierno…’

Hasta tal punto fue influyente que incluso se impuso el calendario litúrgico que rigió los principales actos constitutivos de la vida. Por ejemplo, la mayoría de las bodas se celebraban antes o después de la cosecha o la vendimia, especialmente en mayo – mes mariano por excelencia, conocido como el ‘mes de las flores’- Los arrendamientos de casas y tierras estipulaban los cobros por San Juan o San Miguel. Los gremios y cofradías se fundaban bajo la advocación de Vírgenes, Santos y Santas que pasaron a ser considerados sus ‘patronos’ . A saber: la Virgen del Carmen patrona de los marineros; San José de Calasanz de los maestros; santa Cecilia de los músicos; los santos Cosme y Damián de los médicos o san Cristóbal de los conductores… La Iglesia impregnó  la vida cotidiana ligándose a ella a través de ritos transversales a cualquier trayectoria vital. Rituales de paso que comienzan con el nacimiento y acaban con la muerte, con parada previa en la toma de estado (matrimonio o vida religiosa, ahora podríamos añadir la soltería. Hasta hace poco a los solteros se les denominaba despectivamente ‘solterones’). Acontecimientos a los que el tiempo añadió un toque lúdico-social: los convites, comilonas o ágapes en honor del evento…Y aún hay más. Incluso las campanas que culminaban las torres de las iglesias adoptaron un lenguaje propio puesto a su servicio de manera que, en lugares, villas y ciudades, la vida se ordenaba al son de sus toques, cada uno de los cuales marcaba el ritmo de las actividades que se interrumpían cuando llamaban a misa, al ‘ángelus’, a muertos…

En el marco del mencionado ‘calendario litúrgico’, hace siglos que el 1 de noviembre se estableció como día de Todos los Santos para las iglesias católicas de rito latino, día que tiene su correlato en la Iglesia ortodoxa (el primer domingo de Pentecostés) y las católicas de rito bizantino. En el siglo VIII, el papa Gregorio III, consagró una capilla en la Basílica de San Pedro y fijó el aniversario para esta fecha a fin de recordar que todos los cristianos están llamados a la ‘santidad’. En este día se evoca a quienes ya pasaron por el ‘purgatorio’ celebrando que  permanezcan eternamente ante la presencia de Dios. No obstante no debe confundirse con el de los difuntos que se conmemora al día siguiente, o sea mañana 2 de noviembre…La Iglesia marcó así distancia entre quienes ya se purificaron y quienes aún transitan por ese estado intermedio de camino al ‘cielo’. En honor de todos los fallecidos los cementerios se visitan y se limpian, encalan y adornan con flores las tumbas y sepulturas de los seres queridos, una costumbre que exportamos a los territorios hermanos de América donde adoptaron peculiaridades propias.

En mi tierra (recuerdo que soy pensadora y ‘gaditana’) se celebra en la víspera de este día Los Tosantos, una tradición que se remonta al siglo XIX ideada por quienes vivían de las ventas en los puestos del mercado que vieron con buenos ojos aprovechar la festividad pues, al tener que cerrar por feria, los vecinos compraban más de lo habitual. Así fue como en el año 1876 el Ayuntamiento aprobó la iniciativa de abrir el mercado la tarde-noche anterior a la festividad, adornando los puestos, el entorno e incluso animando el ambiente con un baile. Posteriormente se añadió la convocatoria de un concurso que premiaba la originalidad de los tenderos decorando sus puestos. Una costumbre arraigada que cuajó en esta tierra sureña.

A lo largo y ancho se nuestra geografía se han conservado diferentes tradiciones cuya génesis se remontan a la cultura celta. En el noroeste peninsular se celebra el Magosto o ‘Fiesta de la castaña’, todavía  vigente, a fin de reunir a la familia para recordar a sus difuntos. Otra alternativa es la del País Vasco que festeja el Gaztainerre, en la que se degustan castañas al igual que la Castanyada en la que además de castañas se disfrutan los panellets y la malvasía. Finalmente desde hace ya unos años en España, niños y jóvenes, festejan Halloween la noche del 31 de octubre. La fiesta de origen anglosajón se nos coló por la puerta de atrás y va cobrando pujanza tal vez por la alternativa que supone a locales de fiesta además de la predisposición de los jóvenes a la diversión salir a la calle disfrazado e ir de casa en casa, intercambiando ‘truco o trato’ por golosinas…

En fin esta festividad que forma parte de la cultura y la religiosidad popular llegó también hasta nuestras cocinas y, aunque tradicionalmente se comían los frutos de la tierra propios de esta época del año, al alcance de las mesas populares y humildes, poco a poco las despensas se fueron llenando con dulces y otras exquisiteces elaboradas ex profeso para ser degustadas en estas fechas. Antaño, después de los rezos, los vendedores ambulantes paseaban por el entorno de las iglesias ofreciendo boniatos, castañas o buñuelos, a precios asequibles a todos los públicos. Con el tiempo las confiterías comenzaron a elaborar productos más caros, bocata de cardinali, no aptos para glucémicos y diabéticos. Algunos de estos dulces típicos son: huesos de santos, buñuelos, pestiños, dulce de membrillo, rosquillas o flores fritas… Puede que de aquí provenga el refrán: ‘los duelos con pan son menos…’ La experiencia personal me dice que, desgraciadamente, esta vez el refranero no tiene razón…