Una biblioteca viajera: final de trayecto…

«El viaje no termina jamás. Solo los viajeros terminan. Y también ellos pueden subsistir en memoria, en recuerdo, en narración. El objetivo de un viaje es solo el inicio de otro viaje». José Saramago
‘Instantes’ Fotografía: mp_dc

Los días pasan aunque quizá no con la lentitud deseada. Poco a poco la rutina se deshace, se desmonta como cada año porque enseguida llegará ‘la tropa’, la familia y todo cambiará durante unas semanas. Confieso que no solo no me importa sino que lo disfruto y lo estoy deseando. En breve y conforme vayan llegando, tomarán posesión de la casa, ocuparán los espacios ordenados y compartidos a diario con mi queridísima Cara, mi galga, mi compañera inseparable. Ella también verá alterada su propia rutina porque entre los visitantes también cuenta Bimba, la golden de mi hija. Entre todos llenarán el silencio de voces, de risas y de algún que otro ladrido… La espera ha transcurrido esta vez más lenta y pesada a causa de la pandemia aunque, no obstante y pasados los primeros días, la estancia acontecerá a velocidad de vértigo ante el lamento de todos, incapaces de detener el reloj o ralentizar el tiempo para que las horas duren más… La batalla contra el tiempo está perdida. En fin, no sé cuánta disponibilidad tendré para escribir y por eso, a pesar de dar por cerrado el monográfico dedicado a los viajes, me decido a reseñar en esta entrada algunos libros de viaje para quienes gusten de este género. Salgan de viaje o no, viajar es posible a través de la lectura. El poder de las palabras es tan inmenso como poco valorado. Con ellas destruimos y creamos, odiamos y amamos…Las palabras pueden transportarnos a lugares remotos, mostrarnos las costumbres, la gastronomía, narrar las historias, dibujar los paisajes, pormenorizar los colores y hasta especificar los aromas y fragancias propios de cada rincón… De manera que si este año, por razones coyunturales obvias no salimos de nuestra ciudad, cualquiera de estos libros (entre otros muchos) pueden constituir una buena opción para conocer cualquier punto de la geografía universal o anticipar un viaje aplazado para mejor ocasión.

1.- Cartas desde Estambul, de Lady Mary Wortley Montagu. Una noble británica viaja con su esposo a Estambul en 1716. Allí, ante la Sublime Puerta, en una ceremonia acorde a tal evento, el marido acepta el cargo de Embajador. Como suele ocurrir, sobre todo en aquel tiempo, la esposa cumple la tarea de acompañar a las recepciones, socializar y asumir las encomiendas que se estimen necesarias en su rol de esposa. No obstante Lady Mary tuvo tiempo de iniciar una asidua correspondencia con sus familiares y amigos informando de las costumbres orientales en la corte otomana, de los harenes, de la vida en general. Lady Mary fue considerada la primera extranjera que penetró en esta corte y en este tiempo en que se inició la gestación de lo que hoy se conoce como ‘orientalismo’. Por cierto, sobre la construcción del paradigma que los occidentales identificamos como ‘orientalismo y sobre la formación y desarrollo de los tópicos del Islam, el ensayo histórico de Edward W. Said, Orientalismo, resulta sumamente esclarecedor.

2.- De sultán en sultán, de May F. Sheldon. Si sueñan con África este libro puede ser una buena opción. May F. Sheldon, una millonaria estadounidense, organizó una expedición al Kilimanjaro, al Congo Belga y, después, por el resto del mundo. Miles de kilómetros recorridos sin escatimar un dólar como turista y exploradora, la autora narra su larga y famosa expedición por África allá por el año 1891.

3.- El tiempo de las mujeres, de Ángeles Espinosa. Y si de la mano de Lady Mary conocíamos oriente, Ángeles Espinosa nos habla de sus mujeres. Narrado a través de diversas crónicas, entrevistas y artículos, haciendo gala de su oficio de corresponsal y reportera, la autora describe la situación de las mujeres en Oriente y plantea las conquistas pendientes y los objetivos por cumplir. Este es un libro para leer a priori, antes del viaje. De ser así nos capacita para una mejor comprensión de la situación y el rol que representan las mujeres actualmente en el Próximo Oriente.

4.- La India en que viví, de Alexandra David-Néel. (Este podría ser para mí) La novedad de este libro reside en la autora, la primera mujer que visitó Lhasa, la capital del Tibet, en 1924. Allí prolongó su estancia durante largos períodos antes de la independencia de la India. Su obra es fruto de sus reflexiones, del contacto con el país, con su gente y las transformaciones interiores que esta experiencia le proporcionó. En 1911 se convirtió al budismo y al año siguiente peregrinó hasta los lugares sagrados  del budismo en Nepal. Alexandra escribió después una treintena de libros entre los relatos de viajes y la espiritualidad.

5.- Viajeras de leyenda, de Pilar Tejera. Pilar Tejera es historiadora y ha estado vinculada a la comunicación y al periodismo de viajes durante dos décadas. En 2008 y con el sello editorial de Ediciones Casiopea (editorial que dirige), crea el que será su proyecto estrella: la web ‘mujeres viajeras’ (www.mujeresviajeras.com) que merece la pena visitar. Durante más de 15 años ha investigado y biografiado a las mujeres viajeras en época victoriana y en este volumen dedicado al siglo XIX, rastrea la vida de algunas damas que viajaron por el mundo al tiempo que relata sus increíbles aventuras.

6.- Oasis prohibidosde Ella Maillart. Se la conocía como ‘la vagabunda de los mares’ porque se enrolaba en tripulaciones y organizaba viajes en yate por el Mediterráneo con una tripulación exclusivamente femenina. En este libro nos cuenta el viaje que realizó en caravana desde Pekín al interior de China, viaje que realizó con Peter Fleming, corresponsal del Times. Desde allí se dirigieron a Cachemira atravesando las cumbres de Karakórum en un tiempo en que el país vivía bajo el asedio de la guerra civil.

7.- La señora Dalloway, de Virginia Woolf. “Junio en Londres es mi momento favorito del año…” Esta novela de la célebre escritora nos impedirá movernos de  nuestro lugar de lectura. Sin pestañear, con esa inquietud que nos impulsa a seguir leyendo sin parar la autora nos conducirá por la ciudad para mostrarnos el Londres de 1925. De su mano conoceremos el espíritu anglosajón de entreguerras, sus inquietudes, sus valores, sus preocupaciones…Una ciudad que nada tiene que ver con la actual.

8.Japón inexploradode Isabela Bird. Escritora, naturalista, fotógrafa y exploradora Isabela dio tres veces la vuelta al mundo. Fue la primera mujer aceptada en la Royal Geographical Society la primera que exploró las zonas más recónditas de Japón a finales del siglo XIX. Este libro contiene un bellísimo relato de viaje que nos muestra a Japón como un país lleno de encantos y a la par desconocido para los occidentales. La escritura de Isabella Bird revela su espíritu extraordinario a la altura de una mujer de su talla.

9.-La ruta de Alejandro, de Freya Stark.  Historiadora, filósofa, deportista, exploradora y artista…Con más de 30 libros en su haber, Freya Stark viajó por destinos como la Unión Soviética, Asia Central, China, Cachemira, entre ellos, este libro refleja su interés por la historia pues describe la ruta de Alejandro Magno, una crónica que describe su viaje iniciado en Alepo a través de Turquía. El libro resulta útil e interesante por la cantidad de datos que contiene al tiempo que resulta sumamente ameno y divertido a consecuencia del sentido del humor de la autora.

10.-Viaje de Egeria, de Carlos Pascual. El relato de viajes más antiguo del que se tiene noticia en España fue escrito por una mujer… (Vid. ‘Ellas también viajaron solas: el ‘Itinerarium’ de Egeria…‘).

Mis mejores deseos para el verano, que lo disfruten en buena compañía.

‘Ladys viajeras’: intrépidas, aventureras y escritoras…

La literatura de viaje es un género nacido gracias a la inquietud de algunas personas que recogieron por escrito emociones, sentimientos y vivencias experimentadas durante sus recorridos, que despertaron la curiosidad e interés por otros lugares y culturas…
Fotografía: mp_dc

La primera ‘hornada’ de ‘guiris’ ya está aquí. Este año la mayoría son compatriotas del interior deseosos de atrapar un trocito de playa para tumbarse en la arena y dejar que la mirada se pierda en el horizonte. La pandemia nos dejó exhaustos. Todos necesitamos recuperar poco a poco aquella normalidad que se nos arrebató y que ahora hemos elevado a la categoría de excepcional…A la palabra ‘guiri’ se le asignan varias procedencias: podría ser un apócope del término euskera ‘guiristino’ o cristino que era como se conocían durante las guerras carlistas a los partidarios de la Reina Mª Cristina y a los liberales. Para otros procede del vocablo ‘guiri-gay’ que significa algo así como ‘lenguaje oscuro y difícil de entender’ (de ahí la expresión), según la RAE, el que hablan los extranjeros. Finalmente para el escritor Juan Goytisolo guiri derivaría del turco guiur, infiel o extranjero…Luego están los que ‘viajan sin salir de casa’ porque no pueden o lo dejan para más adelante, como yo….Y en el impás, saboreamos libros y ‘coprotagonizamos’ aventuras y viajes acomodados en el sofá o la butaca…Y para quienes no gusten de la lectura siempre les quedará el recurso de la imaginación, ‘la loca de la casa’ según decía Santa Teresa. De su mano podemos recrear nuestras propias ficciones, transportarnos al pasado para revivirlo y hasta fantasear con nuestro futuro…

Y retomando la temática de post anteriores en los que he ido desgranando el simbolismo del homo viator desde la antigua Roma, pueblo viajero donde los haya, cuya geografía atravesó la célebre Egeria de paso hacia Tierra Santa y, una vez desentrañado su significado semántico, histórico y religioso (cuyo espíritu encarnaron los caminantes y peregrinos que deambularon por Europa y el resto del ‘mundo’ entonces conocido) salieron a la luz, a resultas de aquellos tránsitos, las obras de Herodoto, Estrabón y Homero (su famosa Odisea podría ser la primera crónica de un viaje ‘ficticio’ desde Ítaca, punto de partida y final del relato) hoy por hoy consideradas las semillas de la incipiente narrativa viajera que prosiguió con otra obra escrita en la cumbre del medievo: el Libro de las maravillas del mundo, fruto de las inquietudes de Marco Polo por abrir nuevas rutas para el comercio de la seda…

El itinerario histórico podría continuar de la mano de Bernal Díaz del Castillo (siglo XV) quien tras el descubrimiento del Nuevo Mundo escribió un relato sobre La verdadera historia de la conquista de Nueva España… Por aquel entonces no se conocía la ‘literatura de viaje’ como tal, aunque su obra se considera entre las pioneras dentro de este género porque contiene información sobre geografía, la naturaleza, gentes y costumbres tan nuevas como extrañas… La llegada de la Ilustración impuso nuevos códigos y la razón se reivindicó como el medio para alcanzar el conocimiento denominado -desde entonces- ‘científico’. Será justo en este momento cuando el relato de viaje comience su verdadera andadura antes de eclosionar en la centuria siguiente. A este siglo (XVIII) pertenecen las obras de Johann Georg Adam Foster, uno de los precursores de la literatura de viajes, que acompañó a James Cook en sus viajes alrededor del mundo así como también destacó Antonio Ponz  y su Viage de España

La entrada del romanticismo impuso la moda viajera impulsada por el desarrollo de los medios de transporte y comunicación (que acortaron notablemente las distancias) y de los alojamientos, que sufrieron una considerable mejora respecto a los siglos anteriores. Al paraguas del romanticismo algunos países del viejo continente se erigieron en focos de atracción del incipiente ‘turismo’ entre ellos España, que constituyó uno de los destinos estrellas para los europeos y europeas. El país se presentaba entonces bajo un halo de leyendas que los propios viajeros se encargaron de exagerar y difundir. Y es que los ciudadanos decimonónicos se iniciaron en el viaje por placer, de ocio, de vacaciones que diríamos hoy…(Vid. la entrada sobre el Grand Tour). Así fue como los románticos comenzaron a preocuparse por el viaje de recreo, a consecuencia del cual circularon los primeros manuales y guías semejantes a las actuales, las mismas que consultamos a la hora de programar un viaje. Ni que decir tiene que estos manuales nada tuvieron que ver con lo literario tal y como afirmara en su tiempo la ilustre escritora Emilia Pardo Bazán: «Yo no escribo guías; voy a donde me lleva mi capricho, a lo que excita mi fantasía, al señuelo de lo que distingue a una población entre las demás».

En cualquier caso, se podría decir que a medida en que maduraba el concepto del viaje en sí mismo fue surgiendo la inquietud por su relato. Me explico. Los viajes se hacían al tiempo que se comenzó a escribir sobre ellos, es decir: los viajes se hacen y se escriben (confieso que en esto me reconozco). Los viajeros y viajeras escribían para sí mismos y para otros, recopilando sus experiencias a fin de prolongar el viaje tras el regreso y recordar. Sobre todo para recordar (también en esto me reconozco). A diferencia del viajero ilustrado, preocupado por el carácter científico de su periplo y, por tanto, más objetivo en sus relatos los románticos, en general, usaron una escritura subjetiva, proyectando su personalidad y las experiencias del propio ‘yo’. De ahí que los escritos del XIX tengan mayor interés artístico y literario que los precedentes. Los célebres ‘cuadernos de viajes’ (conservo unos cuantos) constituyen un remanente, un poso, una memoria personal de fechas, lugares, historias que entrelazan lo personal y lo colectivo, capitales básicos de todo buen viajero que se precie…

En el caso de España, es necesario reconocer que si bien es cierto que se convirtió en un centro ‘turístico’ por lo excelencia, también lo es que lo fue gracias a las féminas inglesas y francesas las más viajeras e intrépidas de toda Europa, entre las que se encuentran notables representantes de la escritura femenina de viaje. Fue a partir de la segunda mitad del XIX cuando estas mujeres, impulsadas por la curiosidad y deseo de romper la rutina diaria y vivir alguna que otra aventura, se lanzaron a recorrer el mundo a pesar de los condicionamientos de género, algunos ya mencionados en otros post. Pues no solo tuvieron que superar barreras geográficas, a veces las más fáciles, sino también aquellas nacidas al calor de las funciones socialmente asignadas acordes a su rol de mujeres, asumiendo el reto de poner en entredicho su prestigio y honestidad. Ellas, como los peregrinos, también hicieron un doble viaje: el exterior o geográfico y el interior., una catarsis o metamorfosis hacia la autoafirmación, la búsqueda de reconocimiento y respeto, reconocimiento que las escritoras extrapolaron a sus textos. Esta literatura narra en primera persona las impresiones de estas ‘ladys’ a su paso por nuestro país: sus costumbres, modas, gastronomía, establecimientos, incluyendo críticas a favor o en contra.

Las inglesas que viajaron por España, como Elizabeth Mary Gosvenor, Louisa Tenison, Sophia Dumbar, Matilda Betham Edwards o Frances Minto Elliot,  buscaban una experiencia que les avalara una cierta “autoridad moral” a la hora de narrar lo que han visto y lo que han sentido en un lugar extraño, ajeno al habitual. El viaje las colocará en una posición de superioridad desde el que opinar, con libertad, sobre lo que ven y sobre la gente conocen. La escritura se convierte así, para estas damas, en una válvula de escape. Sus relatos están construidos sobre  descripciones, observaciones y opiniones sobre sexo, religión o política, opiniones que expresan con mayor libertad que los hombres. Su consideración social les permite confesar sin pudor sus miedos a los posibles peligros, algo que jamás harían ellos. Por otro lado estas viajeras-escritoras no pretenden ganarse la vida escribiendo aunque sus libros se hacieran populares como los de Lady Morgan sobre Francia e Italia, o la señorita Pardoe sobre Turquía… Sólo Louisa Costelo se a ganó la vida escribiendo sus viajes, “abriendo camino a una generación posterior de viajeras eruditas e investigadoras, que con sus textos llegará a ejercer gran influencia política e intelectual y se codeará con sus colegas del sexo masculino casi en igualdad de condiciones (Freya Stark, Gertrude Bell, Alexandra David Néel…)”.

Los relatos de estas aristócratas británicas que visitaron España decimonónica continuaban una tradición iniciada en siglos anteriores, como la francesa Mme D’Aulnoy, autora de Relación del viaje a España una obra llena de curiosidades sobre nuestro país en el siglo XVII a modo de cartas escritas a sus amigos de París o el de Lady Holland en su diario The Spanish joumal of Elizabeth, Lady Holland, Londres 1910, que relata el viaje que realizó con su marido por España en 1809. Su testimonio resulta muy interesante para comprender la época, aunque sus diarios fueron publicaron más de un siglo después.

Otra pionera fue la Marquesa de Westminster, Elizabeth Grosvenor, que solía viajar en yate o en calesa, acompañada por su marido, sus criados, la tripulación y abundantes provisiones. Así cruzó el Mediterráneo y conoció las costas españolas en un periplo que duró más de dos años. Todas sus impresiones e intereses quedaron recogidos en Narratíve of a yacht voyage in the Mediterranean during the years 1840-1841, publicado en Londres, en 1842. Louisa Tenison (1819-1882), culta, inteligente y aficionada al dibujo, viajó y vivió en España más de dos años durante los cuales escribió, Castile and Andalucía, aparecido en 1853, ilustrado con preciosos dibujos propios y del artista sueco Mr. Egron Lundgren, que vivía en Sevilla cuando ella llegó a esta ciudad. Sophia Dumbar es otra de las aristócratas que escribió sobre sus viajes por España. Ella representa un modelo de viajera más cercano al que hoy entendemos por ‘turista’, aunque viajó en diligencia y en tren acompañada por su familia por una criada española que hacía de intérprete. “Sus andanzas quedan reflejadas en la obra. publicada en 1862: A family tour round the coasts of Spain and Portugal during the winter of 1860-61″.

Ya en la segunda mitad del XIX aparecen otro tipo de viajeras que nada tienen que ver con la aristocracia. Son mujeres de clase media, algunas institutrices, que viajan acompañando a familias adineradas con el encargo de ocuparse de los niños. Así recorrían nuestro país y muchas forjaron su identidad de escritora, como fue el caso de Mathilda Barbara Betham Edwards. Finalmente será Frances Minto Elliot quien encarne la figura de la auténtica escritora viajera. En 1884 publicó Diario de una mujer ociosa en España,  una especie de guías “para mujeres ricas y aburridas, amantes de la buena vida y el confort”. Lamentablemente, no existen traducciones al castellano de las obras de estas viajeras.

Resultaría interesante ojear algunas de estas obras y conocer de primera mano la opinión de aquellas primera ‘guiris’ que llegaron a nuestro país. Comprobar sus impresiones, saber qué opinaban sobre los españoles, sobre la moda y las costumbres o sobre nuestra gastronomía…Por si alguien gusta, les dejo el link de acceso al libro digitalizado de Madame D’Aulnoy…Que lo disfruten…

Ellas también viajaron solas: el ‘Itinerarium’ de Egeria…

Egeria ha pasado a la historia por ser la primera mujer que llevó a cabo un largo y heroico viaje de peregrinación, cuyo testimonio ha quedado recogido gracias a sus cartas las mismas que, hoy por hoy, se reconocen como antecedentes de la literatura de viaje…
Fotografía: mp_dc

En casi todos los viajes que he realizado a lo largo de mi vida, siempre llamaron mi atención las mujeres que viajaban solas. Por entonces no podía imaginar que, pasado el tiempo, yo también lo haría. Si he de ser sincera me costó tomar tal decisión, acostumbrada a hacerlo siempre en familia, con amigos o en pareja. Pero la vida nos hace transitar por estadios muy diversos que requieren aceptación y adaptación a las circunstancias, añadiendo también altas dosis de positividad: contemplar el vaso medio lleno e intentar observar siempre el lado bueno…En definitiva desdramatizar, alejar esa sensación de incapacidad que tantas veces se apodera de quienes hacemos camino solos y, en ocasiones, voluntariamente solos…La soledad elegida o impuesta tiene muchas caras que explorar y ofrece muchas oportunidades de aprender a gestionar nuestros capitales emocionales y a disfrutar cada momento presente, único e irrepetible…

Naturalmente viajar solos en pleno siglo XXI no tiene tanta ciencia y, en el caso de las mujeres, oferta bastantes garantías y múltiples seguridades. Pero, en general, viajar en tiempo de la Antigua Roma o durante el medievo era cosa arriesgada y difícil… Es fácil imaginar los peligros que cualquiera corría en semejante contexto, por no mencionar las incomodidades, inclemencias y enfermedades a las que, en el caso de las féminas, debemos sumar las dificultades intrínsecas o propias a la condición de género. Sin embargo la historia de las mujeres ha avanzado a impulsos de quienes, como Egeria, transgredieron la línea de la ‘normalidad’. Mujeres intrépidas que asumieron el desafío de las propias inquietudes a la par que renunciaron a llevar una vida encorsetada entre los márgenes socialmente establecidos -en una sociedad dominada por hombres- que la obligaban a vivir sometidas a los varones del entorno, en papel de hijas, esposas y madres…

No obstante, desde las culturas clásicas la historia nos demuestra lo que la literatura constata, es decir, cómo las mujeres encontraron las vías para hacerse oír desarrollando estrategias que les permitieron desenvolverse en foros y/o adentrarse en los márgenes de contextos propiamente masculinos. También es cierto que muchas lo hicieron utilizando la fórmula de ‘hijas de…’ o ‘esposas de…’ e incluso desde lugares más sombríos, en el papel de queridas o amantes que convirtieron el lecho en un espacio donde compartir, entre otros placeres, el de conversar haciendo hueco a las confidencias y complicidades varias. (Dejo al margen la consideración sobre la bondad o maldad de las intenciones y objetivos pretendidos por ambas partes).

Y hechas estas consideraciones iniciales, entre las primeras viajeras de la historia destaca la figura de Egeria (s. IV) Los datos biográficos de los que se disponen son escasos pero parecen indicar que procedía de la provincia romana de Gallaecia, en la diócesis de Hispania. Valerio, asceta y monje del Bierzo, la sitúa en la actual comarca y la llama por su nombre en sus escritos. Así mismo, cabe la posibilidad en opinión de los estudiosos, su parentesco con la primera esposa de Teodosio el Grande, Aelia Flacila, emperatriz romana descendiente de una familia prerromana, madre de Honorio y Arcadio, herederos de cada una de las partes en que fue dividido en Imperio Romano (Oriente y Occidente) a la muerte de su padre. Junto a esta hipótesis circulan otras que intentan aclarar cuál pudo ser la familia de procedencia de Egeria, aunque lo único que parece seguro es su ascendencia noble, su posición económica acomodada y su notable formación cultural. En opinión de Rosa Mª Cid, profesora Titular de Historia Antigua en Universidad de Oviedo quien ha encabezado diversos proyectos sobre la Mujeres en la Antigüedad, ha señalado que «su experiencia (refiriéndose a Egeria) muestra hasta qué punto podían romperse los roles de género en la sociedad de la antigüedad tardía, al presentarse como una auténtica aventurera».

Efectivamente. Ya en el año 384 esta mujer escribía: «Como soy un tanto curiosa, quiero verlo todo». Y así fue. Egeria atravesó tres continentes y recorrió más de 5.000 km a pie y a lomos de un burro o una mula convirtiéndose así en la primera mujer viajera conocida de la historia. Su hazaña es del todo loable no solo por lo que implica tal recorrido pleno de peligros de todo tipo, sino por el peso que representaba ser mujer en aquel tiempo y la consideración social que esto suponía. A este respecto Cristina Morató en su libro Viajeras intrépidas y aventureras, recoge un refrán de la época que dice así: “Peregrina salió, puta volvió”. Resumiendo así las sospechas que levantaba una mujer que mostrara este tipo de inquietudes tan poco frecuentes. Por otro lado, tal y como suele ocurrir cuando se trata de épocas tan remotas, algunos expertos han indicado que posiblemente debido a su estatus, podría ser que viajara con algún salvoconducto de los que se expedían a personalidades relevantes. De ser así dicho pasaporte le hubiera permitido cruzar fronteras con ciertas garantías, lo cual no es óbice para desmerecer su osadía.

En cualquier caso Egeria, sin proponérselo, ha pasado a los anales no solo como aventurera sino como escritora. Sumamente religiosa y culta, durante su periplo escribió numerosas cartas recopiladas en una obra conocida como Itinerarium Egeriae, del que se conserva solo una parte. Dicha obra ha sido interpretada como un antecedente de la ‘literatura de viaje’, de la que hablaré más pormenorizadamente en otro post. Algunas voces importantes procedentes del ámbito literario como Menéndez Pidal, colocan a Egeria al frente del elenco conformado por escritoras hispanas, aunque no hubo intencionalidad consciente de crear un texto literario porque su única motivación fue compartir con sus hermanas cuanto descubría. De ahí el uso de un lenguaje fresco, cercano, cotidiano propio de la escritura epistolar, íntima y personal. Un camino recorrido posteriormente por otros escritores, como Flaubert, que llegaron a la literatura de viaje de la mano de este mismo género. Las cartas muestran el carácter curioso y crítico de Egeria, en los que muestra su profunda religiosidad al tiempo que cuestiona e intenta realizar sus propias comprobaciones.

El viaje partió de la Actual Galicia, atravesando a continuación Tarragona hasta el Ródano desde donde cruzó toda Italia. Desde aquí embarcó dirección Constantinopla para partir hacia Palestina con intención de visitar Jerusalén realizando así una peregrinación que tiempo atrás inauguró santa Helena, madre de Constantino. Visitó Jericó, Belén, Nazaret, Cafarnaúm, aunque estableció su base en Jerusalén. En el 382 continuó por Egipto, donde conoció a los anacoretas que vivían en el desierto, pasando nuevamente a Jerusalén para peregrinar al monte Sinaí (momento en el cual comienza la parte encontrada de su relato) y después visitar Antioquía, Edesa, Mesopotamia y Siria…Ya de vuelta hacia Constantinopla escribía así a sus hermanas: «Tenedme en vuestra memoria, tanto si continúo dentro de mi cuerpo como si, por fin, lo hubiere abandonado». Sus textos permanecieron durante siglos presos del polvo en una biblioteca hasta que en 1903 se sacaron del olvido para realizar un trabajo de historia. Así Egeria fue rescatada y su pericia sacada a la luz….

La experiencia viajera de Egeria reflejada en su Itinerarium, ha sido traducida a varios idiomas. Una calle en Ponferrada y otra en León llevan su nombre así como también una empresa familiar de cerveza artesana en El Bierzo. Finalmente, en el pequeño municipio leonés de  Villaquilambre, desde 2007 funciona una Escuela de Formación de mujeres Egeria… Hermoso homenaje en recuerdo de una mujer que quería verlo todo y escribió todo lo que vió…

Peregrinos, caminantes y exploradores…

El término ‘peregrino’ se refiere en su significado más clásico a la visita a un santuario o algún lugar considerado sagrado. En su acepción más general es todo aquel que anda por tierras extrañas. En sentido estricto, para el español de religión católica, es quien se dirige a la catedral de Santiago de Compostela a visitar la tumba del apóstol
Fotografía: mp_dc

Durante la Edad Media fueron constantes las idas y venidas de personas desde unos sitios a otros, un trasiego que alcanzó su cenit tras el descubrimiento de tumbas y reliquias cuyos hallazgos consiguieron transfigurar algunos lugares, desde entonces, consagrados al culto, transformados en focos de peregrinación y objetivo de las múltiples Cruzadas (expediciones militares a Jerusalén para rescatar los Santos Lugares del poder de los turcos). Así nacieron en Europa y en Jerusalén los principales destinos para la cristiandad, muchos de los cuales se mantienen vigentes aunque, a diferencia de aquellos peregrinos, los actuales ‘hacen el camino’ movidos no sólo por razones religiosas sino culturales o simplemente de ocio.

El mapa de Europa tras la caída de Roma se dibujaba empobrecido y ruralizado. Atrás quedaron las numerosas ciudades fundadas en tiempos del Imperio, organizadas con sus cardos y decumanus, sus foros, termas, coliseos, anfiteatros…La entrada masiva de aquellos pueblos sin romanizar conocidos como ‘bárbaros’, arrasaron la grandeza que durante años Roma había atesorado a través de sus conquistas: de oriente a occidente los romanos crearon uno de los más grandes imperios de la Antigüedad Clásica. Y para facilitar los desplazamientos por tan vastos territorios, los romanos construyeron una red de calzadas y caminos que conectaban entre sí las diversas regiones del Imperio. Casi 400 vías, es decir, aproximadamente unos 70.000 kilómetros de caminos trazados (la mayoría por razones militares o administrativas) para comunicar los puntos más recónditos con la metrópolis principal que ostentó la capitalidad: Roma.  No obstante el dicho ‘todos los caminos conducen a Roma’ no es baladí pues “la organización investigadora de temas de movilidad urbana Moovel Lab al mapear rutas terrestres de toda Europa comprobó que convergen en la actual capital italiana”. En fin, en sus días de gloria, desde Gran Bretaña a Turquía las 113 provincias del Imperio estuvieron interconectadas… Con el tiempo la expresión se popularizó y adoptó un significado simbólico o metafórico utilizado para indicar la diversidad de opciones que podemos explorar para llegar a donde queremos, si es que queremos…

En este período se forja e instala en el imaginario colectivo la imagen del homo viator. Viajar en esta época constituyó una realidad cotidiana que pocas veces se propulsaba desde el ocio y casi siempre de la mano del trabajo, la economía o la guerra, hasta que la religiosidad popular promovida desde determinados sectores eclesiásticos, publicitaron el poder sobrenatural de las reliquias, los milagros, las apariciones y otros tantos fenómenos religiosos, que convirtieron determinados lugares en focos de atracción para caminantes y peregrinos llegados desde puntos lejanos de la toda la geografía conocida…

Etimológicamente la palabra peregrino se deriva del adverbio latino peregri o peregre que significa “en el extranjero”. De ahí que primitivamente se refiera a ‘andar por tierras extrañas o extranjeras’. En opinión de Ortega y Gasset, su primer fonema (per-) procede del indoeuropeo cuyo significado original sería algo así como “caminar por el mundo cuando no había caminos” y, por ello, todo viaje resultaba más o menos desconocido y peligroso. Posteriormente, en época cristiana, el término pereginatio adquirió un matiz religioso para referir ‘el viaje a los Santos Lugares’ (así fue también también para los musulmanes que van a La Meca), de manera que en castellano el ‘peregrino’, en su acepción clásica, es sobre todo aquel se dirige a la Catedral de Santiago para visitar o rezar ante la tumba del Apóstol (también llamado ‘conchero’ por la costumbre de llevar una concha de vieira como seña). No obstante en España, aunque con menos arraigo, también se peregrinaba al Monasterio de Santo Toribio de Liébana, en Cantabria, donde se conserva un trocito de la Cruz –Lignun Crucis. A quienes recorren este camino se les llamaba ‘crucenos o cruceros’. Existieron, además, otras rutas de peregrinación como las realizadas por los ‘romeros’ que recorrían las vías romeas para dirigirse a Roma o los ‘palmeros que iban a Jerusalén, así llamados porque si regresaban traían una ‘palma’. Ir de peregrinación o romería son expresiones nacidas durante la Edad Media que se mantienen vigentes aunque actualizaron su significado para adecuarse a los nuevos tiempos… Finalmente solo decir que, antes como ahora, todos los ‘caminantes’ transitaban dos caminos: el ‘real’ y el ‘simbólico’ o interior, que representa el encuentro personal consigo mismo. El ‘camino de Santiago’ constituye, hoy por hoy, una ruta de encuentro que reúne a caminantes nacionales y foráneos. Un camino pleno de Historia y de historias. Una ruta de intercambios culturales que se ha mantenido ininterrumpidamente vigente desde sus nacimiento.

En este momento sería interesante recordar que la sociedad medieval desarrolló una cultura extremadamente sacralizada pues era misión del estamento eclesiástico dedicarse al rezo y a preservar el saber y la cultura, no en vano la locución latina orat et labora –reza y trabaja- fue la máxima que presidió la vida monástica de cientos de varones apartados de la vida en el siglo,  precisamente para poder dedicarse en exclusiva a rezar, conservar obras de arte y manuscritos y copiar códices. La novela de Umberto Eco ‘El nombre de la rosa’, después llevada al cine, recrea con bastante acierto la vida monástica, asesinato aparte… Y, por cierto, me refiero a los conventos masculinos conscientemente, porque las monjas se dedicaban a rezar, por supuesto, pero no realizaban las misma actividades que los frailes sino aquellas relacionadas con las funciones socialmente asignadas por su género, las mismas de las que aún quedan residuos en los actuales conventos en los que permanecen dedicadas a la vida contemplativa además de hacer dulces, embutidos y manualidades varias…

Por otro lado la peregrinación también constituyó una pena que los tribunales eclesiásticos imponían a quienes cometían adulterio (la tasa de adulterio era muy elevada pues el matrimonio como institución no se regularizó hasta el Concilio de Trento en el s. XVI). Los reos eran expuestos públicamente y condenados a vestir con determinados colores y signos distintivos, como las sayas blancas en las mujeres. Símbolos conocidos, socialmente identificados que pretendían adoctrinar mediante la pedagogía del miedo al castigo y el temor a la condena eterna. Muy conocida fue también la túnica impuesta por la Inquisición, popularmente llamada ‘sambenito’, de color morado con cinto amarillo. La práctica inquisitorial obligaba a pasear con ella pretendiendo el descrédito del supuestamente culpable. Esta costumbre dio lugar a otro célebre dicho: “colgar el sambenito” a alguien, o sea, marcarlo, etiquetarlo, encasillarlo, desprestigiarlo…

En definitiva las peregrinaciones formaron una parte esencial de la vida espiritual y cultural de la Europa medieval que dieron lugar a numerosas rutas, en torno a las cuales crecieron innumerables instalaciones equipadas para atender las necesidades físicas y espirituales de los caminantes. Las posadas y mesones ofrecían habitaciones escasas de muebles y poco higiénicas que, en ocasiones, albergaron a más de una persona en la misma estancia. Amuebladas con gran austeridad apenas contenían una yacija o cama de madera o un jergón de hojas de maíz, donde los huéspedes dormían cubiertos con el tabardo (prenda de abrigo ancho y largo) o una manta. Las distancias recorridas cada día podían ser de hasta 25 km, las más de las veces a pie, a través de dos tipos de vías: las de ‘herradura’  -por las que sólo podían circular mulas, bueyes, caballos y personas- y las carreteras -que unían las ciudades principales- destinadas a la circulación de los carros. Unas y otras eran muy inseguras y expuestas a múltiples peligros, desde el robo y la violación hasta el asesinato, del que muy posiblemente, el criminal solía salir impune. No obstante nada pudo impedir el flujo de personas, ni los escasos medios de transportes existentes -a pie, a caballo o en carro y marítimo- ni los exiguos recursos: viajar por aquel entonces requería, sobre todo, tiempo. Mercaderes, emigrantes, militares, mensajeros, juglares, recaudadores de hacienda, nobles, religiosos, artistas, prostitutas, mendigos e incluso una novia que marchaba a vivir con su futuro esposo, fueron susceptibles de viajar al menos una vez en la vida…

Junto a los peregrinos otro tipo de viajeros fueron los misioneros, conquistadores, exploradores y, finalmente, los aventureros, auténticos viajeros a la búsqueda de lugares ignotos. En general durante esta época perduró la concepción cristiana de la vida como un viaje “por el valle de las sombras” en el que todos somos peregrinos. Sin apego a sus lugares, los estudiantes universitarios eran jóvenes errantes que usando el latín como lengua vehicular vagaban entre Salamanca, París, Bolonia, Oxford… Los trovadores y juglares deambulaban de palacio en palacio ofreciendo su talento…  Los caballeros andantes y los “justadores” competían en los famosos torneos evidenciando su valor. Otros simplemente emprendieron largos viajes de los que no siempre regresaban…Quienes lo consiguieron construyeron maravillosos relatos. Narraciones extraordinarias que hablaban de lugares exóticos, extrañas costumbres, animales raros considerados monstruos de la naturaleza, como las ballenas o las jirafas…Objetos, telas, bebidas, plantas, paisajes de ensueño que poco a poco fueron dando cuerpo y engendrando un nuevo género literario como fueron los relatos de aventuras… Dos siglos más tarde, después de cientos de viajes alrededor del orbe, asistiremos al nacimiento de la literatura de viaje…

Viajar en la antigua Roma: entre los negocios y el placer…

La vida en la antigua Roma no era tan idílica como la muestran en el cine…La vida para un romano de a pie, entre los sesenta millones de habitantes del Imperio, era corta, con libertades limitadas y una gran incertidumbre económica…Por aquel entonces, como ahora, viajar solo estuvo al alcance de unos pocos…
‘Ituci’ colonia romana…Fotografía mp_dc

Huele a verano. A estas alturas del año y, en esta ocasión con más ganas que nunca, los bares y restaurantes de las ciudades despliegan sus terrazas, muchas renovadas y nuevas, dispuestas a ofrecer un servicio seguro que atraiga a todos, particularmente a los más temerosos al contagio. Al pasear por las calles y plazas cientos de aromas nos envuelven. Son los efluvios culinarios que nos incitan a cerrar los ojos para deleitarnos en ellos. Aquí, en mi tierra, la esencia aromática por excelencia podría ser la del ‘pescaito frito’ y ahora, en verano, las sardinas o las caballas asadas y los caracoles…También las playas se preparan  tendiendo cientos de caminos de madera sobre la arena caliente, senderos que se adentran para facilitar el acceso a lugareños y foráneos llegados desde diferentes puntos de nuestras geografía, de Europa e incluso de otros continentes. Somos viajeros por naturaleza tal y como lo demuestra la historia. Viajamos por múltiples razones pero hemos aprendido a separar los negocios del placer o eso se deduce de nuestro sabio refranero: ‘antes la obligación y después la devoción’, ‘primero lo necesario y luego lo voluntario…’

Desde los comienzos de la historia la humanidad solos, en manadas o en grupos organizados, hombres, mujeres y niños se veían obligados a desplazarse desde unos lugares a otros. Primero para poder cubrir sus necesidades. Puesto que nuestros ancestros vivían al amparo de una economía de ‘consumo’ y depredadora, cuando se agotaban los recursos debían trasladarse para subsistir. Luego, cuando desarrollaron la agricultura y la ganadería y se hicieron sedentarios, las salidas de población se produjeron a fin de impulsar la colonización. Posteriormente movidos por el afán de conquista, la ampliación de fronteras, la búsqueda de recursos y a consecuencia del nacimiento del comercio, vieron la luz los grandes viajes de exploración. Todos estos traslados nada tuvieron que ver con el ocio del que se habla por primera vez en tiempos de la Antigua Roma.

Los romanos viajaron mucho y por muy diversos motivos: familiares, profesionales, religiosos, intelectuales, económicos…Pero la gran novedad es que comenzaron a desarrollar ese otro tipo de viaje que en la actualidad se realiza al paraguas del fenómeno conocido como ‘turismo’, palabra que etimológicamente procede del verbo tornare, ‘volver o hacer girar’  señalando a las idas y venidas que implican trasladarse.  Y de nuevo acude a mi memoria el recuerdo del anuncio de la televisión que señalé en el post anterior: ‘la vida da muchas vueltas, las vueltas dan mucha vida’. La verdad es que los publicistas tuvieron mucho acierto con el eslogan, aunque el anuncio no se mantuvo mucho tiempo en pantalla…

Entonces como ahora, viajar por placer no estaba al alcance de cualquiera. Para empezar el medio de transporte más frecuente entre los romanos para este tipo de periplos era la ‘litera’ portada por esclavos, mano de obra de la que solo disponían los más acaudalados. También usaban la ‘basterna’, parecida a la anterior aunque tirada por mulas. Sólo los nobles podían poseer esclavos y mulas. Viajar era, por tanto, una prerrogativa de los patricios y de los altos militares que prestaban sus servicios al ejército por lo que poseyeron gran prestigio y contaron con la simpatía del pueblo al colaborar en la grandeza del Imperio. Todos ellos supieron distinguir perfectamente entre el negotium y  el otium, términos similares a los que hoy usamos para distinguir al ‘viajante’  (el que viaja por trabajo) del ‘viajero’ (el que viaja por placer).El negotium y otium fueron actividades practicadas por orden riguroso pues es sabido que los romanos fueron pragmáticos y más retóricos que filosóficos a diferencia de sus vecinos griegos. Así pues, una vez concluido el trabajo, se entregaban al descanso sin reservas y lo hacían generalmente instalándose en la villa marítima de uno de los municipios más o menos cercanos, a elegir a lo largo y ancho de la geografía imperial. Un ejemplo muy cercano a mí es la ciudad de San Fernando, villa romana donde descansaban altos mandos militares que servían en Gades, posteriormente convertida en lugar donde se retiraban, una vez jubilados, los generales del ejército romano.

No obstante la grandeza de Roma no hubiera sido tal si al afán de conquista no se hubieran unido las ganas de conocer mundo. Tal vez sea por eso que durante los siglos II y III d.C. tuvieron mucho éxito los relatos exóticos, citados por boca de autores conocidos, entre los que destacan Las aventuras de Leucipa y ClitofonteLas efesíacas, Las etiópicas, narraciones que contaban las aventuras y desventuras de jóvenes enamorados y por las periégesis, género literario practicado por los griegos que narraban descriptivamente países y monumentos de manera semejante a nuestras actuales ‘guías de viajes’. Las periegésis informaban sobre los ritos y costumbres de los diferentes lugares describiendo los grandes complejos religiosos, sus fiestas y tradiciones. Plinio el Viejo, Séneca y otros, hacen mención de grandes obras que versaron sobre  Egipto y Grecia en las que se citan el Nilo o el Tigris que, hoy por hoy, constituyen una valiosa fuente de información.

Los destinos más frecuentados por los romanos fueron Grecia y Egipto. Por proximidad realizaron numerosas ‘escapadas’ a Grecia para visitar ciudades como Corinto, Epidauro, Esparta, Delfos u Olimpia sede de los famosos festivales y juegos olímpicos, un destino de gran éxito durante las fechas de su celebración. Los viajes a Egipto fascinaron a los romanos, sobre todo fueron foco de atracción las pirámides de Gizet o las Tumbas de famosos Faraones. Los innumerables grafitos que cientos de excursionistas dejaron -que contienen datos interesantes: nombres, fechas, poemas, opiniones…- se asemejan a nuestra costumbre de grabar nombre, corazones o frases en libros de visitas, en las puertas de los baños públicos o en las paredes de algunos monumentos visitados, aunque no gozan de aprobación unánime, gusten o no, representan una fuente de la que obtener datos para la reconstrucción de la historia. En fin, los romanos supieron combinar trabajo y placer e invirtieron una parte de su tiempo en hacer turismo, eso sí, una vez concluidas sus obligaciones o misiones bélicas y sin necesidad de cruzar el Mediterráneo pues, el área de la Campania, en Italia, donde estaba situada la ciudad de Pompeya, Herculano o Estabia, localidades cercanas a Roma, bendecidas con buen clima y playas atractivas, fueron sede de un núcleo turístico privilegiado donde, parafraseando a Cicerón, “pasar el tiempo plácidamente entre romances, canciones, banquetes y paseos en bote”.

Muchos consideran una novedad apartarse del mundanal ruido, que diría Fray Luis de León, para dedicar un tiempo a la ‘vida contemplativa’, es decir, a la meditación, el mindfulness o espritualidades varias aunque, a decir verdad, Plinio el Joven (s. I d. C.) ya las mencionaba en sus escritos explicando a qué ‘dedicaba el tiempo libre’ durante sus vacaciones estivales, citando que lo empleaba en meditar, leer, recibir masajes, bañarse, escuchar recitaciones y música, pescar o montar a caballo, ocupaciones que podía realizar solo o en compañía. Muchas ciudades, entre ellas las anteriormente mencionadas, poseyeron complejos residenciales conformados por lujosas villas de recreo que predisponían a sus ocupantes para la realización de tareas de ocio y descanso, en ocasiones compartidas entre vecinos, particularmente cuando se trataba de festejar determinados eventos con copiosos banquetes o ágapes comparables nuestras conocidas barbacoas, auténticas bacanales en las que corría el vino y la comida en abundancia, costumbre de la que tanto gustaban los romanos mientras socializaban y se entretenían ‘charlando largo y tendido’, frase que proviene de la posición mantenida durante el almuerzo o la cena, es decir, tendidos sobre sus triclinium

La arqueología ha permitido rescatar e interpretar la vida de las culturas y civilizaciones que nos precedieron. Gracias a la tarea de arqueólogos e historiadores se han podido reconstruir e incluso recrear estos ambientes de representación social, de ocio y disfrute intelectual donde los patricios romanos pasaron parte de su tiempo viviendo a ‘cuerpo de rey’ incluso en tiempos de ‘la república…’ En fin, salta a la vista que en la antigüedad clásica se encuentran las claves y los orígenes de muchas de nuestras costumbres y tradiciones, por eso constituyen una fuente permanente de inspiración y por eso también, necesitamos mirar al pasado si queremos comprender el presente…

En el país de nunca jamás…

“Marruecos es muy conocido por ser uno de los países árabes más tolerantes. Además, es relativamente seguro y pacífico. Los marroquíes, tanto árabes como bereberes, son hospitalarios, cálidos y amistosos”.
Imagen Internet

Parece que los datos sobre la pandemia van por buen camino. La vacunación masiva de la población y la continua ampliación de las franjas de edad, sin duda, constituyen el factor determinante en la mejora de los porcentajes de contagios y fallecimientos. Una especie de ‘euforia contenida’ parece que se instala entre la ciudadanía aunque sin olvidar que no es momento de bajar la guardia. Deberíamos congratularnos todos por ello, sin excepción, pero no. La oposición se mantiene en clave de negación sistemática. Esa es la consigna y por eso siempre encuentra un resquicio para promover y mantener el ambiente de careo y discordia propio de esta legislatura. La derecha, crecida ante el éxito cosechado en Madrid, presume a boca llena de tener soluciones, de saber más que nadie de geopolítica, de diplomacia, de pandemia, de economía, de sanidad…Parece como si se creyeran en posesión de la ‘piedra filosofal’ aunque, a decir verdad, el movimiento se demuestra andando y su poca altura de miras se ha comprobado ante la ausencia de sentido de Estado tras la actual crisis con Marruecos.

Hace años que visité este país y, sinceramente, me fascinó. El territorio está poblado de rincones con playas vírgenes y oasis en los que perderse constituye un verdadero placer. Sus moradores me resultaron amables, hospitalarios y acogedores. Enseguida se mostraron dispuestos a enseñarme la ciudad por un módico precio acordado mediante la táctica del ‘regateo’, un ritual propio del lugar. Es verdad que los niños se pegan a ti con la palma de la mano extendida, en actitud pedigüeña, pero es que son muy pobres, mucho. Carecen de las cosas más elementales y aprenden a sobrevivir con la misma naturalidad con que aprenden a hablar o a caminar. Tanta calle les dota de cierta pericia y pronto se vuelven pícaros y hábiles en el manejo de aquellos gestos capaces de conmover los corazones y los bolsillos: ‘la necesidad agudiza el ingenio, tal y como afirmó Quevedo…

La ruta en coche transcurrió desde la frontera de Ceuta hacia Tetuán y desde aquí comenzamos un circuito a través de Fez, Khenitra, Ifran, Marrakech, Casablanca, Rabat, Tanger y de vuelta a Ceuta…Reconozco que llevaba algunas ideas preconcebidas fruto de conversaciones y a consecuencia de la lectura de una biografía de Hasam II quien, por entonces reinaba, titulada “Nuestro amigo el Rey”, de Gilles Perrault. El libro suscitó una gran polémica entre la sociedad marroquí dado que, hasta entonces, Francia acostumbraba transmitir una imagen positiva del Rey, su principal aliado en el mundo árabe. De hecho, “Marruecos emprendió infructuosas acciones judiciales para impedir la publicación y la difusión de la obra, que obviamente fue objeto de una fulminante censura en Marruecos, donde a pesar de todo circuló”. Perrault no escatimó detalles a la hora de desvelar ante el gran público la existencia de cárceles secretas, centros de torturas y centenares de detenidos desaparecidos, a lo se sumó ese mismo año un informe de Amnistía Internacional sobre dichas desapariciones. Tanta fue la presión que ambos documentos ejercieron sobre los políticos franceses, estadounidenses y de otros países aliados de Hasan II que se liberaron centenares de detenidos desaparecidos supervivientes al tiempo que se cerraron algunas prisiones secretas poniendo así punto final a una etapa de la historia marroquí conocida como los “años de plomo“.

Al regresar los esquemas previos se habían roto. Fueron dos semanas de aprendizaje en contacto directo con el pueblo llano. Había compartido comida en Fez en casa de Abdul (nuestro guía) y su hermana Aisha, universitaria (Menú: patatas guisadas con despojos de cordero. Como es costumbre, todos en el mismo plato…¡Exquisito guiso!). Antes fui con ella a los baños públicos. Una experiencia inolvidable de contacto con la luz, el agua, el silencio y la intimidad compartida. Recorrí curtidores y zocos. Pasé miedo en Khenitra al pasear por una calle poblada de cafetines repletos de hombres que no nos quitaron ojo. Curiosamente, a excepción de la señora que nos atendió en un kiosko de refrescos, no vimos una sola mujer. Aquella noche dormí con la cama apoyada contra la puerta de la habitación y salimos pitando antes del amanecer… Pasee por la Plaza de Jamaa el Fna. Bebí zumos de frutas y contemplé a los encantadores de serpientes. Visité la Menara, la Koutoubia y un bazar bereber en Marrakech  y me acerqué, hasta donde me fue permitido, al Palacio Real en Rabat, fuertemente custodiado por la guardia personal del Rey armada hasta los dientes…Pero la imagen que permanece grabada en mi memoria es la de las mujeres, muchas con los bebés a la espalda, en los campos, en las puertas de las casas, en los mercados con la mercancía a la venta, espiadas y controladas por los maridos aiguiéndolas de cerca. Mujeres cargadas a tope, con la mirada baja tras los pasos del esposo o del padre quienes suelen caminar tranquilamente tres pasos por delante, disfrutando de un cigarro y un vaso de té… Contemplé desde la ventana del hotel a las ‘chicas de la noche’. Un continuo ir y venir de un coche a otro previo acuerdo cliente-proxeneta, quien esperaba paciente la vuelta del servicio para volver a contratar otro…Aquella noche me alegré infinitamente de ser quien era porque ser mujer en Marruecos no mola nada. Aun así muchos de los tópicos instalados en mi cabeza se desvanecieron durante el trayecto de vuelta…

Estos recuerdos acuden a mi cabeza al calor de la crisis abierta esta semana a raíz de los sucesos de Ceuta. Desde hace años que en mi Comunidad asistimos a la llegada masiva de migrantes procedentes de África, sobre todo de Marruecos. El ‘estrecho’  como el Mediterráneo, se han convertido en un pasillo transitado a diario y un espacio donde la vida y la muerte se cruzan y entrelazan. A menudo me pregunto cuánta desesperación y valentía hay que acumular para meterse en una balsa, abrocharse un chaleco salvavidas de ‘juguete’ y poner la vida en manos de desalmados sin escrúpulos, mercenarios  que trafican con seres humanos por un jugoso puñado de euros. La desesperanza y la falta de expectativas mueven los ánimos de jóvenes que se echan a la mar con las manos en los bolsillos y de madres que cargan en su vientre o en su espalda a sus propios hijos … Pero Europa no afronta este problema y todos escurrimos el bultos y tiramos la pelota de un tejado a otro olvidando que nadie abandona su casa y su tierra por gusto, ni emprende una aventura de este calado así porque sí…Por eso me echo las manos a la cabeza cuando oigo a determinados políticos hablar con tanta ligereza de estas cuestiones, de estos niños y jóvenes, a quienes se refieren peyorativamente, vertiendo falsos juicios sobre su conducta, calificándolos como ladrones o violadores, tratándolos con un desprecio que acaba intoxicando sus argumentos con el fin de obtener réditos electorales. ¿Se imaginan un gobierno adoptando esta actitud oficial y el tipo de política migratoria que de ella se derivaría?

Hace tres días que la frontera española está siendo invadida por ciudadanos marroquíes que han sido utilizados por el actual Rey para llevar a cabo su venganza contra España. La chispa saltó a causa de haber dado cobijo a Brahim Gali , Jefe del  Frente Polisario, enfermo grave de covid a quien se asiste en el hospital de Logroño por razones humanitarias…Pero la verdad va más allá. La verdadera razón de que esto suceda es ‘por ser vos quien sois’ es decir, porque Brahim Gali preside desde 2016 la República Árabe Saharaui Democrática. Él es la figura histórica que encarna la lucha por la autodeterminación de pueblo saharaui, creador del Movimiento Nacional de Liberación. Y como el Sahara está bajo dominio de Marruecos, al Rey no le ha gustado que se le preste ayuda a quien considera enemigo. De ahí el chantaje de la invasión de nuestras fronteras con intención de sembrar el caos, la confusión y la creación de un ambiente de tensión política y diplomática. Según dicen los expertos, era de esperar que Marrueco reaccionara más pronto que tarde y así ha sido. Dicen que la venganza es un plato que se sirve frío. Ya lo creo. Hay que tener la cabeza bien fría, el corazón hirviendo de rencor y un ego insaciable para intentar vengarse utilizando al propio pueblo, de manera particular a niños y jóvenes, ansiosos de futuro y libertad. Resulta verdaderamente paradójico que Mohamed VI, quien detenta una de las mayores fortunas del planeta, reine sobre una población mayoritariamente pobre que subsiste (quienes pueden) a duras penas con un salario medio de 370 euros y jornales de 2,5 euros al día…

Y así están las cosas. A estas alturas de la semana cientos de niños deambulan por las calles de Ceuta y Melilla (en menor proporción) como en el ‘país de nunca jamás’, soñando “con volar alto y poder girar a la derecha en cuanto vean la segunda estrella…” De momento hacen acopio de colchones, mantas, ropas y víveres obtenidos de la caridad de los vecinos. Muchos no quieren volver porque piensan que por mal que les vaya en España o en Europa, nunca será peor que en su tierra. Otros quieren regresar con sus padres pero el gobierno marroquí obstaculiza e incluso niega su regreso. La ultraderecha se persona en el lugar de los hechos intentando hacer leña del árbol caído y enseguida hará cuentas del descalabro económico a consecuencia de la atención a los ‘menas’. La ocasión la pintan calva’ para Abascal que se nutre políticamente de situaciones como esta. Por otro lado los acólitos del líder de la oposición se dedican a difundir grandes titulares sobre las dotes  de quien se postula futuro presidente, presumiendo de cómo las ‘vio venir’, (y no tuvo la decencia de comunicarlo), de su capacidad para gestionar la crisis o de sus habilidades diplomáticas. Incluso el propio líder desoja la margarita jugando con la respuesta a la cuestión: ¿apoyo al Gobierno?: ahora sí, ahora no…ahora sí, ahora no…La ministra de Defensa ha dado la cara y ha felicitado a la Fuerzas de Seguridad del Estado, presumiendo de su humanidad y buen trato para con los migrantes a pesar de que Marruecos difunde opiniones totalmente opuestas… Y mientras unos dicen una cosa y otros otra, los menores se intentan repartir por nuestra geografía y pronto llegarán a nuevos países de ‘nunca jamás…’

Hasta aquí la versión oficial, la que vemos en la TV o leemos en la prensa. Luego están los relatos de la gente de la calle, de los vecinos de Ceuta y Melilla, cuyos testimonios solo se conocen en ‘petit comité’… Relatos que hablan de la tristeza de la gente sencilla, de las trabajadoras del servicio doméstico que se ven perjudicadas y del aumento del número de suicidios…La única salida de quienes se sienten atrapados en la desesperanza, el hambre , la miseria y, ahora, presas del chantaje de los poderosos … Mi solidaridad para con todos ellos…

Rocío Monasterio: el ‘azote de VOX…’

“Estamos frente a una derecha que ni siquiera defiende su ‘verdad’ porque ‘su verdad’ no resulta sino un puñado de mentiras construidas hilvanando trozos de la realidad, pedazos desgajados de su contexto…”
Fotografía: mp_dc

A veinticuatro horas de la interrupción del debate electoral programado por la Cadena Ser, muchos continuamos estupefactos… Un no-debate al que ojalá en breve podamos estar agradecidos porque, por primera vez, la izquierda se ha unido y acordado establecer un cordón sanitario en tono a la formación ultraderechista y antidemocrática VOX. El caso es que desde que el debate se vio interrumpido ante la actitud desafiante, provocadora e insolente de la candidata de VOX y la negativa del líder de UP a debatir con ella si antes no condenaba explícitamente las amenazas proferidas contra él y otros políticos, periodistas y tertulianos ni hablan ni escriben de otra cosa. Y es que la actitud incorrecta y barriobajera de la  Sra. Monasterio pasará a los anales de la Cadena, a la que calificó como ‘dictadura de la Ser…’. Monasterio, que ya  se insinuó en el debate de Tele Madrid, se creció en la Radio dejando entrever una conducta que Juan José Millás, peso pesado de nuestra narrativa actual, ha comparado con el ‘pellizco de monjas’ en un elocuente artículo al más puro estilo Millás que merece la pena leer.  Cientos de voces, con autoridad y peso mediático, se han alzado para expresar su rechazo adjuntando un argumentario contundente y aplastante no sólo de condena sino de reivindicación de la democracia, reclamando un nuevo estilo de hacer política en el que no tengan cabida estas conductas irrespetuosas y, sobre todo, antidemocráticas. De momento la izquierda acuerda no debatir con la formación mientras no ceje en su actitud y condene las amenazas… Soy consciente que mi voz tendrá poca trascendencia. Yo sólo me represento a mí misma en calidad de ciudadana, radioyente y espectadora que ni siquiera es votante,  sin más pretensión que expresar mi opinión y denunciar hechos tan graves para darlos a conocer y divuldar a qué clase gente (más bien gentuza) pagamos con nuestros impuestos y hasta dónde son capaces de llegar para alcanzar sus fines.

Reflexionando sobre lo sucedido se me han ocurrido algunos símiles para expresar lo que pienso de la Sra. Monasterio y sus secuaces, siempre desde el respeto claro. En ello estaba cuando un par de personajes acudieron que enseguida a mi cabeza. El primero es Atila, Rey de los Hunos, conocido con el apelativo ‘el azote de Dios’, el mismo que afirmaba ser “el martillo del mundo…” y presumía que ‘por donde su caballo pisaba no crecía hierba” ¿Por qué será? Luego me acordé de Napoleón Bonaparte, militar ambicioso que usó sus habilidades de estratega como arma de conquista. Conocido entre sus soldados como el ‘señor de la guerra’ que, a pesar de estar al día de las más modernas innovaciones bélicas, nunca las usó porque buscaba la eficiencia absoluta y vitorias rápida y no fue sino a lo largo de los años que sus rivales aprendieron a conocer sus argurcias y a combatirlas. Seguro que van enlazando similitudes…Y este hombre ‘bajito y regordete’ que aglutinó tanto poder, no dudó un ápice en aplicar la táctica de ‘tierra quemada’, es decir: ir por delante de los enemigos quemando cosechas y asolando todo cuanto salía a su paso. Cuando los contrarios llegaban encontraban tanta  desolación que fallecieron más por inanición que por la guerra…El célebre dicho ‘en el amor como en la guerra todo vale ’, no más que un aforismo de ‘uso y abuso’ de quienes lo practican con el fin de justificarse. En realidad ambos terrenos cuentan con sus propias reglas de juego. Los atajos y desvíos son los caminos elegidos por tramposos que no saben perder…

Cuando Rocío Monasterio saltó a la palestra me dio la impresión de ser fría e inteligente además de parecerme correcta y educada en las formas aunque su discurso, acorde con la ideología de su formación, estuviera poblado de términos y principios anacrónicos llegados de la mano primero de verdades veladas, luego de medias verdades y finalmente de mentiras. Ella junto a Macarena Olona  constituyen los dos pesos pesados femeninos  del partido. Ambas recurren a una verborrea sin fisuras, sin pausas, sin dudas que destila una contundencia mordaz, incisiva y punzante que a mí, a veces, hace que me hierva la sangre y me remueva en mi asiento como cuando en una película ‘el malo’ se sale con la suya…

La verdad es que no acabo de comprender qué juego se trae entre manos la derecha…O sí…No estoy segura. La Sra Ayuso, presente por alusiones, en el debate de Tele Madrid mostró una sonrisa  al estilo de la Gioconda: enigmática, indescifrable y, desde luego, cínica. ¿A qué tanta sonrisa? Daba igual que se hablara de vivos o de muertos. En cuestiones de pandemia nada puede o debe resultar gracioso. Así que no sabemos si su sonrisa era prepotencia, desfachatez, descaro, pasotismo o simplemente de ‘me lo trae al pairo’. La Presidenta en funciones parecía sentirse ganadora a priori, por eso le resbalaban los datos y todo cuanto se decía, dando la impresión de que no iba con ella.

Estamos frente a una derecha que ni siquiera defiende su ‘verdad’ porque ‘su verdad’ no resulta sino un puñado de mentiras construidas hilvanando trozos de la realidad, pedazos desgajados de su contexto, como quien recorta las letras de revistas o periódicos para formar una frase o cose trozos de retales de telas diferentes hasta formar un todo sin más cohesión que la mano de quien las cose… Tampoco Pablo Casado ha condenado la actitud de Monasterio ni las consabidas amenazas. Con una media sonrisa ha soltado una parrafada incoherente al modo ‘ni contigo ni sin ti’. Y ¿qué decir de C’s? Pues poco para variar. La formación se ahoga, languidece y evapora en un centro que le está siendo arrebatado en una flagrante colaboración entre el PP y el abandono de sus propias filas, lo que me recuerda aquella famosa frase que dijera Julio César a Brutus, su hijo adoptivo, al frente de los traidores cuando éste le asestó la primera puñalada: ‘¿Tu quoque, fili mi?’ (‘Tú también, hijo mío’). Y aun así mendigan al PP para que pacte con ellos un próximo Gobierno…La dignidad brilla por su ausencia. Pero no será así. Posiblemente no obtengan escaños…

La que suscribe proviene de una generación de mujeres  guerreras que nos hemos ganado a pulso  la libertad de la que hoy gozamos, la misma que me permite disponer de este espacio para ‘opinar’ a mis anchas, asumiendo que no todas podemos estar de acuerdo, ni tener las mismas creencias, ni compartir idénticos valores aunque tengamos una historia  común de sumisión y de obediencia forzosa impuesta por el patriarcado contra el que nos revelamos y que ellos quieren resucitar y traer de vuelta… La Sra. Monasterio habla por ella misma y en representación de su grupo. Además de maleducada y ordinaria, empleó términos y maneras que me recuerda aquellos “pellizcos de monjas” de los tiempos de mi abuela que “en el sentido amplio de la expresión, aluden al daño ejercido por alguien que sonríe beatíficamente a la vez de producirlo” tal y como describe Millás en su artículo. Así que quienes voten a VOX permiten y consienten que tanto ellas como ellos continúen practicando el arte de la hipocresía, el dominio de la ironía, la sorna y el uso del cinismo como vías para acceder al poder y después utilizarlo en propio beneficio. Ni Monasterio ni Abascal poseen fuerza moral alguna para convertirse en iconos o referentes: ella con más de un pleito a sus espaldas; él presumiendo de no haber dado un palo al agua, ambos la antítesis de lo que representa la democracia, no son sino un claro ejemplo de la España de ‘caciques y señoritos…’

En opinión de los más optimistas no está todo perdido para la izquierda y un rayito de esperanza parece despuntar por el horizonte… Aunque la verdad es que ni Ayuso ni nadie del PP ha criticado la conducta de Monasterio y han sido tibios respecto a las amenazas diciendo sin decir, utilizando genéricos o palabras vacías que para nada comprometan la relación con los futuros aliados, de manera que ‘unos por otros y la casa sin barrer’. Me repatea e indigna que hayan llegado a la política para mermar mi libertad y mis derechos, pretendiendo que la historia se repita… “Sin libertad, la democracia es despotismo, sin democracia la libertad es una quimera…” (Octavio Paz)

La ‘Tierra prometida…’

Si te esfuerzas y consigues, cree. Si te esfuerzas y no consigues, puedes creer (pero considera que quizá ese camino no es para ti). Si no te esfuerzas y consigues, no creas..(proverbio Judío)
Europa Press

Esta semana la prensa y  la radio se hicieron eco de una noticia que ha removido los cimientos del mundo del deporte. Los grandes del futbol se han unido, con Florentino  Pérez a la cabeza, para establecer una nueva competición: la súperliga europea…Así que todo se pospone porque parece que esta ‘buena nueva’ para los amantes del futbol, que hará aún más rico (más todavía si cabe) a los más ricos, no tiene espera, merece la atención de los expertos, los informativos, las tertulias y los tertulianos… A mí la noticia no me interesa lo más mínimo,  me la refanfinfla, aunque la respeto. No me gusta el futbol, ni la violencia que ha engendrado, ni el machismo, ni los iconos que representa para los niños y niñas, ni el insultante dinero que ganan algunos jugadores, ni los extremismos que genera…Hace mucho que dejó de ser un deporte para convertirse en un negocio millonario que ha otorgado poder y capacidad para mover intereses políticos a favor de unos pocos…No queda ahí la cosa. Por si no fuera poco, hace mucho que ha sido utilizado como ‘arma de distracción masiva’: panem et circense para el pueblo…

Y mientras los amantes del deporte ‘rey’ se congratulan y entran en disputa, en Europa los políticos y expertos en Sanidad, continúan la gestión de las vacunas debatiendo sobre las franjas de edad y las pautas a seguir con la segunda dosis… Un mar de dudas sobrevenidas a causa del desconocimiento que paraliza una y otra a vez la inoculación de algunos  grupos de población, al tiempo que se garantiza el cumplimiento de los plazos establecidos para obtener la inmunidad de rebaño con los ojos puestos en el verano, a fin de dar oxígeno a la maltrecha economía comunitaria… Aquí en España al debate común europeo se suma la campaña madrileña…Al final tendré que dar la razón a Ayuso: Madrid es España porque su discurso va contra el Presidente del Gobierno y no contra sus adversarios. Tan segura está de su reelección que no los considera rivales. La Presidenta en funciones, en ocasiones, se otorga demasiadas licencias y se pasa de la raya. Parece que molestan las colas del hambre, tal vez afean las calles por su falta de estética o taponan las entradas a los bares, lugares paradisíacos a los que todos deberíamos ser asiduos. Los ‘mantenidos’, esa nueva especie nacida al calor de los ERTEs y el paro, son un engendro de la izquierda según defiende…Podría ser que su nueva estrategia pretenda el desgaste de la coalición’ a fin de provocar el adelanto de las elecciones. De ser así Ayuso ganaría también la Presidencia del PP de Madrid (a imagen y semejanza de Esperanza Aguirre) y encumbraría a Pablo Casado para que ocupe la Moncloa. Craso error. Ayuso y Casado no llegarán sólo con su electorado sino de la mano de VOX y con ellos regresaremos al pasado, al tiempo de nuestras abuelas, al control parental, a la disolución semántica de los femeninos, al poder reforzado del patriarcado contra el que tanto hemos tenido que luchar…

En el reverso de la moneda otras noticias internacionales adquieren relevancia para una parte de la prensa que ha dedicado sus portadas a Israel estrenando ‘nueva normalidad’. Las fotografías tomadas en Tel Aviv muestran rostros satisfechos y sonrientes,  sin mascarillas, paseando o sentados en bares y restaurantes catorce meses después, con 5400 fallecidos a las espaldas, casi 900.000 infectados y la gestión de un Gobierno que apostó claramente por la vacunación masiva. Así han consumado la vuelta a la normalidad y el inicio de la recuperación económica. Resulta paradójico que sea Israel el primer país del mundo en superar (con todas las reservas) la pandemia. La historia del pueblo judío se remonta milenios antes del nacimiento de Cristo aunque parece que lo que más nos suena tiene que ver con el Holocausto.

Los judíos siempre han despertado cierta curiosidad que, recientemente, hemos podido satisfacer gracias a algunas películas y series que nos han permitido conocer algo más de cerca esta cultura y arrojado luz sobre el  judaísmo ultra ortodoxo, cuya práctica religiosa resulta particularmente devota al afirmar-como todo el judaísmo ortodoxo- que la Torá fue entregada en el Monte Sinaí por Dios, con sus respectivas leyes, y por eso constituye el “manual de instrucciones del mundo”. La película Unorthodox, basada en la biografía de Deborah Feldman,  nos acerca a la vida de una joven judía, a su lucha, abandonar la comunidad y a sus dificultades y retos tras decidir estudiar en Berlín…Las comunidades yasídicas viven al margen de la modernidad y quienes abandonan sufren un duro proceso de integración que algunos no superan. Por otro lado Shtisel  -serie protagonizada por una familia ficticia y ultra ortodoxa de Jerusalén- narra el drama familiar de un joven soltero y su padre viudo. La serie nos acerca a su vida cotidiana, a sus costumbres, modo de vida y, finalmente a la búsqueda del amor que padre e hijo persiguen siguiendo fielmente las estrictas reglas de juego marcadas por su religión. Película y serie, ambas en Netflix, transcurren en esta década lo que motiva la reflexión al contrastar su estilo de vida  con nuestra cultura cristiana  occidental.   

La historia del pueblo de Israel deja en evidencia  su capacidad de supervivencia.  Su historia simboliza la superación y la lucha por la libertad. En el Éxodo (que significa ‘salida’) se relatan las vicisitudes de este pueblo esclavizado, su salida de Egipto y su liberación a través de Moisés, quien los condujo hacia la ‘Tierra prometida’, por excelencia en Israel, la ‘Jerusalén Celeste…’. La heredad prometida era la franja comprendida “desde el mar Rojo hasta el mar de los filisteos y desde el desierto hasta el río Éufrates”, la tierra de Canaán de la que Yavéh habló a Abrahám y a la que Moisés no pudo entrar por haber cometido una falta durante la travesía del desierto que Dios no le perdonó…Vituperado, perseguido, expulsados, masacrados, exterminados los judíos han resistido y subsistido sin abandonar sus creencias. 

Luego, a lo largo de su historia, en el devenir de los tiempos, los encontramos asentados en diversos países de Europa dedicados a la agricultura, a la artesanía, al comercio y, tras el nacimiento de la banca, como administradores, banqueros, prestamistas y cambistas. No obstante en la España de los Reyes Católicos apoyados por la política del cardenal Cisneros y el tribunal del Santo Oficio, tras considerar el grave riesgo de heterodoxia que suponía el contacto de los cristianos, principalmente los conversos, se decidió su expulsión en 1492 mediante el Decreto de la Alhambra.  En un plazo de cuatro meses abandonaron Sefarad, nombre que los judíos dieron a España. Desde entonces el término ‘sefardí’ hace referencia a los descendientes de los judíos expulsados de la Península Ibérica quienes en su diáspora formaron comunidades en diversos países de Europa, el Mediterráneo Oriental y el Norte de África.

La historia de pueblo judío está salpicada de persecuciones y expulsiones. Por eso es un pueblo que deambula, que migra de unos lugares a otros casi siempre rechazados sin poder echar raíces. Los ‘progrom’ o persecuciones violentas y devastadoras se han sucedido tras culpabilizarlos de hechos inexplicables  como la epidemia de peste negra de 1346. Entre los progroms más sangrientos encontramos el de 1938 cuando cientos de sinagogas y negocios de propiedad judía fueron saqueados e incendiados, decenas de miles de judíos públicamente humillados, deportados y hasta 1.300 asesinados. Otro de los más crueles fue el de 1941 cuando los funcionarios y las unidades militares rumanas, a veces ayudadas por soldados alemanes, asesinaron al menos 8.000 judíos  en Iasi, en la provincia rumana de Moldavia al que siguió el de Kielce, Polonia, en 1946, realizado durante la ocupación alemana a fin de hacer limpieza étnica antes que comenzara la Guerra. Actos que, con el tiempo, avergonzaron a diferentes líderes dispuestos a reconocer los errores de pasado y pedir perdón como hizo el 7 de julio de 1996 el primer ministro polaco, Wlodzimierz Cimoszewicz, por el pogromo de Kielce. La Iglesia católica se sumó a las conmemoraciones con un llamamiento a los polacos a “examinar su conciencia”.     

Sin embargo, más reciente en nuestra memoria, es el progrom de Alemania contra los judíos en la conocida como ‘la noche de los cristales rotos’ (en alemán Novemberpogrome 1938 o Kristallnacht) una serie de linchamientos y ataques combinados ocurridos en la Alemania nazi llevado a cabo contra ciudadanos judíos por las tropas de asalto de las SA junto con la población civil, mientras las autoridades alemanas observaban sin intervenir…Y finalmente el Holocausto, el intento de exterminación, los campos de concentración, experimentos, aberraciones, violaciones, robo, la mayor humillación y vergüenza de la humanidad…

Parece justo que sea Israel, el pueblo elegido por Dios, tantas veces maltratado y derrotados, el mismo que pacientemente caminó hacia la Tierra Prometida, el que encabece hoy la victoria contra el mayor enemigo de nuestro tiempo, así fue como el gobierno de Israel el pasado domingo 18 de marzo declaraba el fin de las medidas sanitarias impuestas desde 2020 por el brote del nuevo coronavirus. Finalmente las familias judías pudieron volver a reunirse en torno a la mesa del “seder”, la cena ritual que da inicio al Pésaj (Pascua) que no pudo celebrarse el año pasado por un toque de queda que limitó la considerada fiesta de la libertad. A ellos les deseo feliz vuelta a la ‘normalidad…’

Internet

Desde la palestra…

La palestra era la escuela de lucha en la Grecia Antigua. también era el Lugar en el que se celebraron justas y torneos, ejercicios literarios públicos y desde donde se hablaba o actuaba en público.
Imagen Internet

La expresión “salir (o saltar) a la palestra” significa intervenir espontáneamente en un acto público, aunque también se dice de las cosas o ideas que de pronto salen a la luz pública. En general las palestras solían estar ligadas a un gimnasio, pero con el paso del tiempo su papel evolucionó hasta conformar un espacio educativo y social que desempeñó un papel cultural y político. Desde esta perspectiva un blog constituye una palestra tanto en cuanto, simbólicamente, es el lugar desde donde alguien se dirige a los posibles lectores…

Hace ya algunos años estuve en Berlín durante las vacaciones de Navidad. Me costó llegar hasta el apartamento y más aún encontrar a la persona a quien debía pagar una cantidad que no permitía error alguno. Después de contactar con la Agencia de Alquiler supe, gracias a que hablaban castellano, que la casera vivía dos plantas más arriba. La señora, bastante mayor, bajó las escaleras y me salió al encuentro. Aunque vestía un atuendo varonil lo que llamó mi atención fue un escueto y despoblado bigote, que se extendía sumiso sobre la comisura del labio superior, que lucía sin pudor al más puro estilo ‘Frida Kahlo’…La anciana bajaba con lentitud, agarrada al pasamanos, farfullando algo en alemán que, por supuesto, no entendí… Finalmente todo se resolvió. A la mañana siguiente la ciudad apareció cubierta por un espeso manto de nieve que se mantuvo hasta la mismísima mañana que marchamos. Tanta y tanta se acumuló aquella última noche que antes de despegar tuvieron que limpiar las alas del avión con mangueras de agua para quitar la montaña de nieve acumulada…

Berlín me pareció una ciudad hermosa, cargada de historia, cosmopolita e impregnada por ese espíritu austero y pragmático tan propio de los alemanes. El pueblo germano se ha esforzado para diluir esa mancha del pasado de la que muchos han tomado distancia porque no se identifican con aquella causa y se avergüenzan de esa etapa de su historia… Afortunadamente la caída del muro y la reunificación favoreció la construcción de una nueva sociedad. En la actualidad Alemania es una nación puntera en el contexto de Europa, con Ángela Merkel, que goza de mi más sincera simpatía, al frente aunque ya por poco tiempo. Si la crisis económica me hubiera pillado sin hijos y con veinte años menos quizá hubiera puesto los ojos en Berlín…

Qué decir de la caminata hacia la Puerta de Brandeburgo por la avenida ‘Unter den Linden’ o paseo ‘Bajo los Tilos’, una de arterias principales de la ciudad, de obligado cumplimiento para cualquier visitante. La Puerta se construyó a modo de propíleo (a imitación de la puerta de acceso a la Acrópolis de Atenas) a través de la cual se entraba al ‘Nuevo Berlín’ que comenzaba en el parque Tiergarten…Esta grandiosa Puerta está inspirada en el modelo arquitectónico de la Grecia Clásica.

Durante la estancia visité el Museo de Pérgamo –Pergamonmuseum-, uno de los más famosos del mundo, ubicado en la denominada ‘Isla de los Museos’ declarado Patrimonio de la Humanidad en 1999. Jamás olvidaré la sensación que experimenté al contemplar el Altar de Zeus o la Puerta de Isthar. Me recuerdo caminando hacia una enorme sala para encontrarme, face and face, con la puerta del Mercado de Mileto, Una vez allí me tuve que sentar en las gradas porque me temblaban las piernas. Me estremecía estar delante de aquellas majestuosas piedras que sostenían y narraban tantos milenios de Historia….

El Museo, inaugurado en 1930, debe su nombre a esta importante ciudad helena: Pérgamo. Dicha ciudad estaba situada al noroeste de Asia Menor, en la actual Turquía, a treinta kilómetro del mar Egeo frente a la isla de Lesbos. La polis quiso competir con la grandiosidad cultural de Atenas aunque vivió su momento de mayor esplendor en tiempos de Alejandro Magno, cuando junto a Alejandría, pasaron a ser los principales núcleos culturales, científicos y artísticos de occidente. Su riqueza económica y cultural se materializó en la construcción de una gran urbe en la que merece destacar su famosa biblioteca que albergó aproximadamente unos 200.000 libros (rollos más bien), repartidos por numerosos anaqueles que bien podrían recordar a las bibliotecas actuales. Por aquel entonces el soporte utilizado para escribir era el papiro procedente de Egipto. Pero conforme aumentó la demanda aumentó en exceso su precio, de manera que los habitantes de Pérgamo comenzaron a explorar otras posibles alternativas. Así fue como se les ocurrió tratar la piel de algunos animales estirándolas hasta conseguir finas hojas que denominaron ‘pergaminos’, nombre que inmortalizó a la ciudad que lo descubrió. El pergamino, más resistente, acabó imponiéndose al papiro. Y de Pérgamo, justamente, procede el ‘Altar de Zeus’ que yo contemplé, rescatado y enviado a Alemania por el ingeniero Carl Humann, amante de la arqueología, durante la segunda mitad del siglo XIX… 

En fin que aquella estancia, de la que disfruté desde el minuto cero hasta el final, me hizo retroceder a los clásicos y me ratificó que, aunque no somos conscientes, convivimos con nuestro pasado más remoto. Nuestras ciudades miran hacia civilizaciones y culturas milenarias que siguen inspirando nuestro entorno cotidiano: costumbres, rituales, comidas, eventos… El ‘ayer’ sale al encuentro a cada paso formando parte del ‘hoy’. Junto con las matemáticas y sus numerosos algoritmos, la Historia marca el ritmo de nuestras vidas. Cuando hablamos utilizamos términos de origen milenario no pierden vigencia… Mirar hacia el pasado, a la Historia y a sus historias, resulta inspirador a todas luces y ayuda a poner en valor los orígenes de nuestra lengua, nuestras instituciones, el teatro, la tragedia, la ciencia, las matemáticas, la arquitectura, las olimpiadas…Pensamos que nuestra civilización ha descubierto lo que hace siglos nuestros antepasados crearon o pusieron de moda… Como docente que he sido considero necesario la inclusión de las lenguas y la cultura clásica en los actuales planes de estudio. Docendo discimus.

El estudio de los clásicos ha desvelado grandes políticos, pensadores, filósofos, poetas y literatos, varones que forjaron las bases del pensamiento occidental, cierto, pero también lo es que numerosas mujeres destacaron, alguna que otra, a la sombra de los varones de su entorno. Un claro ejemplo lo encontramos en Aspasia, la segunda esposa de Pericles, un modelo de pareja que resultó fuera de lo ‘normal’ por varios motivos. Para empezar Aspasia, originaria de Asia Menor, que era una ‘hetaira’ (prostituta de lujo), las únicas mujeres auténticamente libres de Atenas, fue elegida por Pericles por amor, cosa poco frecuente en aquellos tiempos. Él la amaba y no escatimaba muestras de cariño, besándola ante la mirada de asombro de todos. Poco le importaron las habladurías o comidillas que sin embargo no se preocuparon por difundir, la inteligencia de Aspasia, maestra de retórica, que influyó poderosamente en su esposo a quien escribía sus discursos dando lugar a una profesión que persiste en la actualidad. Además de Pericles, a quien parece que el amor cambió su vida, también se tienen noticias del caso de Sócrates quien confesó: “Todo lo que sé del amor lo aprendí de ella”. Ella era Diotima de Mantinea, una filósofa y sacerdotisa que llegó a Atenas por petición de Pericles…

Tras este período de plenitud, conocido como el Siglo de Oro o siglo de Pericles, la Grecia Clásica vio nacer otras grandes mujeres que también ha inmortalizado la historia, como fue la poetisa Safo de Mitilene, nacida en Lesbos, quien debe su fama sólo a sí misma. Bajita y feucha (según su propia descripción), estuvo casada aunque después se separó de su marido. A partir de aquí se dedicó a una actividad de la que se tiene poca información pues parece ser que convivía con un grupo de muchachas jóvenes  pertenecientes a familias ilustres. El grupo componía poesías, cantaban, bailaban y vivían ajenas a los hombres e incluso mantenían relaciones entre ellas hasta que se marchaban para casarse. Un adiós, en ocasiones, triste y doloroso pues no siempre se realizaba con agrado. Estas relaciones homosexuales entre mujeres, eran bien valoradas desde la perspectiva pedagógica y consideradas en Grecia más dignas que las heterosexuales. La gran poetisa Safo ha pasado a ser un icono entre la comunidad lésbica y Lesbos, de donde procede el nombre de dicha comunidad, se ha inmortalizado en el imaginario como el paraíso por excelencia de las relaciones lésbicas…Y así fue en cierto modo y con matices pues, en realidad este grupo de mujeres se dedicaba sobre todo a componer y recitar acompañadas del sonido de una lira (de ahí la ‘lírica’). No obstante, aquellos movimientos u organizaciones locales, representaron ciertas transgresiones por cuanto la mujer adquiría un protagonismo fuera de lugar en aquella sociedad en la que ocupaba un papel  secundario.

A Safo debemos un verso tan inesperado como evocador: ‘lo más bello es lo que cada uno ama’. Lo dicho: los clásicos nunca mueren porque siempre podremos aprender de ellos…

Safo de Mitilene (Internet)

Intersecciones…

Los sabios son los que buscan la sabiduría; los necios piensan ya haberla encontrado. (napoleón Bonaparte)
Fotografía: mp_dc

Finalmente se acabó la Semana Santa aunque la sensación de que sea festivo, mientras continúe en vigor esta extraña normalidad, subyace camuflado en lo cotidiano. Por eso apenas se tiene conciencia de las vacaciones a no ser por las noticias, todas con voces y rostros de periodistas suplentes. Nada que añadir. Personalmente disfruté de largos paseos matutinos por la playa, de mis libros, de algunas series, de mi casa… A cierta altura de la vida la felicidad se torna muy simple: paz interior, serenidad del espíritu, mirada atrás sin rencor, sin cuentas pendientes, sin deudas del corazón…Todo en perfecto equilibrio, en orden. Las emociones saneadas, los sentimientos filtrados, sin que ‘nada te turbe’ como escribió la Santa de Ávila. A simple vista puede parecer lineal, plano, como ‘ni chicha ni limoná’ que decimos en mi tierra. Nada más lejos…Cada mañana cuando abro la ventana de mi estudio, el sol despunta el día. Es el primer gran espectáculo, una orgía para los sentidos, una bocanada de aire, pulmones henchidos y ya está: una sensación de enorme gratitud me embarga. A partir de ahí, todo cuanto me  ofrece el día  lo considero un regalo. Es lo que tiene haber vivido un largo tramo, que aprendes a valorar lo que tienes, a no pensar demasiado en lo que nos falta y a necesitar poco para estar bien. Pero que nadie se equivoque: la capacidad de amar, de sentir e incluso desear permanecen intactas…Al final casi todo sigue siendo igual aunque de otra manera…Así es la vida…

Y hablando de la vida y de la felicidad algunas personas, por razones que nunca se llegan a saber, son capaces de acortar camino, planteándose algunas de estas cuestiones antes de lo previsto, con un recorrido vital bastante más corto. Es lo que sucedió con el rey de Bután, un pequeño estado al sur de Asia con una población inferior al millón de habitantes. Cuando el monarca contaba 16 años consideró que su filosofía de gobierno debía contemplar no sólo su propia felicidad sino la de todos sus súbditos…!Una genialidad¡ ¿Se imaginan a cualquiera de nuestros políticos planteándose una cuestión de tamaña envergadura? Tal vez influyera la concepción budista (religión mayoritaria del país) de la felicidad, entendida como interés sincero por los demás, considerando que la felicidad de cada uno se nutre y ensancha con la felicidad ajena. Tanta importancia concedió el Rey a esta cuestión que inventó el concepto de Felicidad Nacional Bruta (FNB), que es el indicador del nivel de vida utilizado internacionalmente como complemento al Producto Interior Bruto y se calcula midiendo nueve aspectos: el bienestar psicológico, el uso del tiempo, la vitalidad de la comunidad, la cultura, la salud, la educación, la diversidad medioambiental, el nivel de vida y el Gobierno. En  2012 esta propuesta se llevó a la ONU para que decretara  el Día Internacional de la Felicidad fijado para el 20 de marzo… No obstante este día ha pasado de largo, sin pena ni gloria, puede ser que porque hubiera resultado una crueldad celebrarlo con la que está cayendo y no me refiero solo a la pandemia, que también. Es que hay mucha miseria, muchos niños sin infancia, muchas mujeres sometidas al yugo de la violencia en todas sus formas, guerras, hambre, mafias explotadoras…Demasiadas personas no felices…Tal vez por eso deberíamos valorar vivir donde vivimos, pertenecer a este país -por muy revuelto que ande- tener un refugio, un hogar, un entorno y, tal vez pronto, una vacuna…Enhorabuena a Jihme Khesar y Jetsun Pema, Reyes de Bután, quizá los más felices del mundo…

Claro que aquí en occidente las cosas funcionan de otra forma. Para empezar cada anverso tiene su reverso y mientras al otro lado del planeta alguien deja de mirar su ombligo para fijarse en el de los demás, mostrando así la grandeza de su corazón al pretender para otros lo mismo que para sí mismos, unos cuantos -yo diría que bastantes- no cesan de alimentar su ego y no ven más allá de sus narices. Para muestra el Alcalde del Ayuntamiento de Agolada (Pontevedra), empeñado en hacer festivo el 26 de mayo para celebrar el día que ganó las elecciones. Luis Calvo, del Partido Anticorrupción y Justicia, derrotó a su contrincante del PP, desde entonces no ceja en su idea de marcar esta hazaña en el calendario local. .

La historia tiene su gracia porque resulta que Luis Calvo, emigrante retornado desde Suiza, es el líder, el número uno en la lista del partido PAYJ (Partido Anticorrupción y Justicia) que él mismo fundó ocho años antes de las elecciones de 2019, las mismas que acabaron con la mayoría del PP liberando al pueblo de Agolada del gobierno oligárquico ejercido durante todos los años de la democracia por dos miembros de una misma familia…Toda una proeza.  El PJYA se define como “ni de izquierdas ni de derechas ni de centro”, una descripción algo tibia que nos deja un poco así, como en stand by…”Somos –explica su fundador-un partido para hacer justicia social…no cederemos a ningún chantaje”. El logo es un pan partido y unas espigas, lo que me hizo recordar la publicidad del régimen franquista que mostraba una imagen similar bajo el lema: ‘ni un hogar sin pan, ni un hombre sin trabajo…’

Lo cierto es que desde su llegada a la política y al Consistorio se ha creado tantos amigos como enemigos y algunos ya le comparan con Trump…Puede ser que por sus incorrectos modales en los plenos- parece ser que ha tenido algún que otro encontronazo por sus salidas de tono- o por la falta de autocrítica – expulsó a un edil del PP por compararle con su homólogo de Ourense- ¡Ah! Tampoco lleva bien que se le hagan críticas… En fin, parece que el tipo promete…Aunque, para hacer justicia, la legislatura como suele ocurrir, al principio pintaba bien: convocaba asambleas abiertas, puso la hora del pleno a las 22.00 para que todos los vecinos pudieran asistir, compró una bici a un edil con problemas para desplazarse…Pero poco a poco su populismo se fue disolviendo hasta que, recientemente, la Guardia Civil lo amonestó por estar en una terraza ‘sin mascarilla’…La primera en la frente. Luis Calvo comienza a manifestar los primeros síntomas de la soberbia, de la vanidad, de la prepotencia. Se siente grande, poderoso y por eso se permite hacer lo que sale de sus cataplines… Hay que predicar con el ejemplo don Luis… ¿Conseguirá el susodicho que el 26 de mayo del 2022 sea festivo? Probablemente. Lo conseguirá vía edicto previa anulación de otro festivo pues sólo se permiten dos al año en dicha localidad…

Así es el género humano y así se comporta cuando consigue el poder, aunque el poder tenga el tamaño de una comunidad de vecinos…Y si no que se lo pregunten a Ayuso: de encargada de la gestión de la página de Twitter de ‘Pecas’ -el perrito de Esperanza Aguirre- a Presidenta del Gobierno de Madrid…Y es que Díaz Ayuso agudizó su ingenio haciéndose pasar por Pecas…Dar voz a un perro le permitía una libertad de expresión mayor que como persona y mujer, aunque cueste creerlo. Así aprendió a desenvolverse en el complejo mundo de la política… Tal y como van las cosas, es probable que la ‘alumna’ (Isabel Díaz Ayuso) supere a la maestra (Esperanza Aguirre) para satisfacción de ésta…

Y es que Ayuso no deja indiferente a nadie. Unos la adoran, otros la rechazan mientras ella parece ir a lo suyo y lo suyo es lo que va a misa, o eso intenta. En una ocasión, en uno de sus muchos discursos, afimó a boca llena y ,aparentemente convencida, como siempre, que Madrid es España y España es Madrid, como la ley conmutativa, pero no. Madrid es Madrid, es la capital y allí se vive ‘a la madrileña’, como el cocido o los callos… Durante toda la pandemia la villa ha presentado el mayor índice de contagio, de fallecidos y de ingresos en UCI y, sin embargo, ha sido la única localidad en nuestro territorio con las medidas más laxas, permitiendo que la hostelería y el comercio haya disfrutado de un horario más amplio de apertura, un agravio comparativo para el resto de hosteleros. Qué decir de la gestión hospitalaria…Pues que ha sido un desastre y, aunque no ha vacunado los festivos de la pasada semana, ha convocado a los mayores de 80 años para que hagan cola en la puerta del Zendal, su hospital, para visibilizar y dar la impresión de una movida en torno a las vacunas que no es real…. 

En fin, parece que Madrid quiere autogobernarse tanto como Cataluña, pero unos ‘llevan la fama y otros cardan la lana’. La falta de solidaridad de su gobierno ha llegado al extremo tras saberse que su Consejero de Sanidad, número dos y futuro vicepresidente, ha intentado negociar la compra de la vacuna rusa, Sputnik, a pesar de que la agencia reguladora europea no ha validado aún el fármaco. Ellos se justifican diciendo que lo hacen preocupados por el bien de los madrileños…Pero tiene trazas de ser otra maniobra, otra ‘ayusada’ para dejar en evidencia al Gobierno central y, de paso, sacarle los colores a la Ministra de Sanidad confundiendo a la ciudadanía, a sabiendas de que la gestión de las vacunas sólo depende de Europa y no de Sánchez…Pero el cinismo de la Presidenta no conoce límites…

En boca de Maquiavelo: «Pocos ven lo que somos, pero todos ven lo que aparentamos». Y aparentar sin serlo es una mentira. “La ignorancia engendra más confianza que el conocimiento” afirmaba Charles Darwin. Algunos siglos antes, el gran filósofo Platón, explicaba que ‘ignorar’ significa creer que se sabe, cuando en realidad no se sabe; es decir, lo que se cree saber está ausente de ser, de orden, no sólo no es el ser, sino aún más, no es el no-ser…Vivimos rodeados de ignorantes con grandes ‘egos’, mentes estrechas, corazones pequeños y miradas pobres…Ninguno alcanzará la inmortalidad de los Faraones, ni  una memoria tan larga en el tiempo. Ninguno recorrerá su ciudad con la grandeza, el boato y el respeto de una ciudadanía orgullosa de sus hazañas. Nadie les dedicará poemas épicos alabando sus gestas milenios después del sueño eterno…Ni dioses ni héroes, simples mortales enfermos de poder…

Domingo de Pascua…

La Pascua​ ―también llamada Pascua de Resurrección,​ Pascua Florida,​ Domingo de Pascua,​​ Domingo de Resurrección​ o Domingo de Gloria― es la fiesta central del cristianismo,​​ en la que se conmemora, de acuerdo con los evangelios canónicos, la resurrección de Jesucristo al tercer día después de haber sido crucificado ..

El Pésaj (pascua en hebreo) conmemora la liberación del pueblo judío de la esclavitud de Egipto, relato que contiene el libro del Éxodo en el Antiguo Testamento. Es la fiesta equivalente a la Pascua cristiana, un tiempo litúrgico que comenzó tras el carnaval y va precedido por las carnestolendas (los tres días anteriores al miércoles de ceniza), el miércoles de ceniza, la cuaresma y la Semana de Pasión. Judaísmo y cristianismo, históricamente enraizados, comparten esta celebración considerada  una fiesta religiosa por excelencia que recuerda la Resurrección, el paso de la muerte a la vida…

Por segundo año consecutivo celebramos la Semana Santa de otra manera. El año pasado confinados y este perimetrados pero tanto en uno como en otro aficionados, cofradías y hermandades se han encargado de no dejar la Semana Santa en el olvido. Las hermandades de diferentes ciudades han promovido diversos actos (exposiciones, audios, vídeos…). La prensa y la TV han tirado de archivo y paseado las cámaras a lo ancho de nuestra geografía a fin de mostrar la diversidad de tradiciones culturales y religiosas en torno a este importante evento. Las ciudades con ayuda de las autoridades han tirado de ingenio y así hemos visto el ‘tronocar’ valenciano, una especie de ‘papa móvil’, en mi opinión de pésimo gusto y peor estética, que ha paseado algunas imágenes por la capital. Por otro lado, los templos de casi todas las localidades han abierto sus puertas de par en par para que los vecinos, los mismos que pasarán de largo el resto del año, hagan colas de más de una hora para desfilar ante Cristos y Vírgenes para poder rezar o derramar dos fervorosas lágrimas para después, una vez aliviada el alma, reconfortar el cuerpo en algunos de los bares del entorno. Departir con la familia o los amigos en torno a una buena mesa, quitará la pena de no poder disfrutar de la esperada Semana Grande…Así es. Así somos. Todo esto también conforma nuestra identidad, nuestra idiosincrasia que, curiosamente, resulta sumamente atractiva para los extraños…En definitiva, la sociedad quiere recordar que es tiempo de procesiones, de penitentes, de cirios, de bolas de cera, de mujeres de mantilla, de roscos, de torrijas, de bandas de músicas, de flores, de pétalos de rosa que caen como lluvia, del crujir de túnicas y de los varales de palios de plata y oro que suenan por las esquinas o se balancean en las cuestas, al ritmo que marcan los pies de los costaleros que danzan y calzan los pasos de Vírgenes Dolorosas, portadoras de puñales, madres de luto por la muerte del Hijo de Dios… La máxima expresión de la religiosidad popular, la concepción religiosa de la Pasión marcada a fuego en la memoria de generación en generación, conservada, casi intacta, en el imaginario colectivo desde tiempos remotos…

Y llegó en domingo de Pascua que pone punto final a esta Semana. No sé por qué recordé aquello que me enseñaron de pequeña en el colegio: comulgar al menos una vez al año por Pascua Florida, el tercer mandamiento, de obligado cumplimiento para todo buen católico que se precie…Entonces lo aprendí como se aprendía casi todo, por repetición, hasta que se quedaba marcado en la memoria para siempre. En aquel tiempo la memoria jugaba un importante papel por lo que  poseer una buena base mnemotécnica era esencial en el proceso de aprendizaje: definiciones, reglas ortográficas y gramaticales, declinaciones en latín y griego, poesías e incluso direcciones y números de teléfonos y, por supuesto santos, cumpleaños, aniversarios… Como no había móviles ni internet todos los datos se almacenaban en nuestro pen drive natural, el mismo que traíamos de fábrica: la memoria… En fin,, a lo que iba. La Pascua ‘florida’, locución que no tiene traducción, celebra la resurrección de Cristo. La palabra ‘pascua’ proviene del latín páscae, que a su vez deriva del griego clásico  πάσχα (pasja), una adaptación del hebreo פסח (pésaj), que significa ‘paso’ o ‘salto’, metáfora o simbolismo del paso de la muerte a la vida. Aunque  el verdadero origen de la Pascua se remonta al año 1513 a. de C. fecha en la que el pueblo judío emprendió su éxodo desde Egipto hacia la Tierra Prometida. El calificativo ‘florida’ está relacionado con la primavera, fecha en la que, más o menos, coincide este evento. La Pascua cristiana o el Pésaj judío constituyen una festividad de suma importancia que no pasa desapercibida a sus fieles que la celebran de manera especial mediante una liturgia, rituales y comidas propias, elaboradas específicamente para este día del año…

En España existe una larga tradición en torno a esta celebración, sobre todo por el papel y el peso que la Iglesia ha representado a lo largo de la Historia. Las liturgias y tradiciones son muy numerosas y variadas a lo ancho de nuestra geografía, por lo que podemos afirmar que cuenta con un enorme acervo cultural de gran calado en el pueblo y por ello representa el ejemplo por excelencia de religiosidad popular que no debe ser confundida con la fe o activismo religioso. Al calor de esta fiesta se han desarrollado numerosas actividades económicas de las que han subsistido y todavía subsisten  muchas familias.

Respecto a sus orígenes se puede afirmar que la Semana Santa se ha venido celebrando prácticamente desde los inicios del cristianismo, aunque la génesis de las cofradías y hermandades  es más cercano en el tiempo remontándose al siglo XV, cuando los laicos se asociaron y crearon dichas organizaciones a fin de ayudarse y apoyarse mutuamente en momentos difíciles, sobre todo en la enfermedad y la muerte (es importante recordar que ‘enfermar’ y ‘morirse’ siempre ha sido caro, y no todo el mundo podía costearlo. Los gremios y cofradías subvencionaban los funerales a sus miembros),  además de revivir la pasión de Jesucristo. Así nacieron las procesiones con la finalidad de ‘representar’ la Pasión y muerte de Jesús.

No obstante fue a finales del siglo XV y principios del XVI, al mismo tiempo que se surgió un movimiento reformista que perseguía la búsqueda de un cristianismo más auténtico y acorde con el evangelio, cuando eclosionaron las cofradías de pasión que cristalizaron, sobre todo, en Andalucía desde donde se extendieron al resto del territorio nacional, cuyo acto central era la estación de penitencia (que quiere decir que la procesión haga parada o ‘estación’ al menos en un templo a lo largo de su recorrido). Las primeras procesiones portaban un crucificado al que se unió, más adelante, una Virgen de los Dolores colocada sobre unas parihuelas. Ambas imágenes procesionaban a son de un tambor  o una trompeta, cuyos sonidos pretendía añadir, intencionadamente, solemnidad al cortejo fúnebre.

Conforme el barroco fue cuajando se fueron sumando otros elementos (recordemos que el barroco se distingue por la profusión , la exageración y lo recargado…) hasta obtener un formato muy parecido al actual. Es necesario considerar el valor que adquiere en el Barroco la representación, la imagen visual, la teatralidad, la escena que, poco a poco, promovieron el lujo, el boato y la ostentación que permearon la esencia y se afianzaron en cofradías y hermandades que comenzaron a disputarse el prestigio, la reputación, la fama que , desde entonces, anegaron el espíritu cofrade de tal manera que, hoy por hoy, resulta difícil separar y, mucho menos distinguir, el fondo de la forma, lo material de lo espiritual. Con el tiempo la enorme proliferación de cofradías hizo que muchas de ellas se fusionaran y que en algunas ciudades, se regularan sus procesiones “introduciendo la obligación de hacer estación de penitencia en la catedral”.

En el devenir de los tiempos las cofradías y hermandades, desde entonces hasta la actualidad, ha sido muy desigual.  Durante los siglos XVII al XIX experimentaron una fuerte crisis propiciada por la propia jerarquía eclesiástica, empeñada en su regularización y actualización tanto de fines como de reglas, y con ocasión de las guerras. Posteriormente, durante los años treinta del siglo XX y  tras el Concilio Vaticano, se  puso en tela de juicio su misma existencia.

Sin embargo, han sobrevivido a los avatares del tiempo y llegado hasta nuestros días mostrando un vigor que revela las profundas convicciones sus integrantes además de mostrar en el plano artístico una especial sensibilidad que distingue a nuestro país por encima de otros de la órbita cristiana. En opinión del historiador José Escribano, “aun siendo diferentes en el plano de lo estético, las salidas penitenciales de las numerosas cofradías de Pasión que salpican nuestra geografía, continúan mostrando de un modo bello nuestra diversidad y nuestras raíces comunes”.

Obertura…

Una obertura es una Composición instrumental concebida como introducción de una obra musical larga (especialmente una ópera o un oratorio), con la cual “no suele estar relacionada temáticamente…”
Fotografía: mp_dc

Como si de un gran reserva se tratara, algunos libros llegan a nuestras manos para ser saboreados no devorados. Su poder de seducción es tan grande que les reservamos un lugar especial en la casa y les dedicamos un momento particular del día para disfrutarlos. Leer es un acto íntimo que requiere cierta complicidad y comunión… Por eso desplegamos una serie de acciones que conforman una liturgia previa durante la cual nos acomodándonos en el silencio mientras se sucede un baile de sensaciones semejante a las de cualquier cortejo: primero acariciamos la portada, releemos el título al tiempo que sentimos su peso en nuestras manos… Enseguida apreciamos el aroma inconfundible que desprenden sus páginas…Lo abrimos. Deslizamos suavemente la yema de los dedos por el papel, como una caricia o un tibio roce sobre la piel…En ocasiones es necesario echar la vista atrás, retroceder algunos párrafos o líneas para recordar las últimas palabras leídas. Finalmente nos entregamos incondicionalmente a su lectura dejándonos atrapar por las historias ya sean reales o ficticias… En este caso, el libro que al que me refiero, tiene como soporte la historia real transformada en un relato que entremezcla la vida personal de la autora con episodios de la historia más remota de la humanidad: la época clásica. Con la obra entre mis manos, la mirada resbala cada una de las líneas de un texto magistralmente escrito por alguien que conoce las palabras desde su concepción y su intimidad, desde su origen, y es capaz de ordenarlas milimétricamente, adornándolo de manera exquisita, enriqueciéndolo con numerosos sinónimos… Poco a poco la lectura me devuelve a los clásicos desde una nueva e interesante perspectiva que, no solo me proporciona una visión absolutamente nueva de esta etapa remota a través de sus personajes más destacados, sino que también me aporta un canon que aplicar a mis reflexiones sobre la realidad actual…

El mundo clásico dio cobijo a las grandes personalidades que sentaron las bases del pensamiento occidental. “El hombre es un animal político” afirmó el gran filósofo Aristóteles… Los clásicos nunca mueren, es más, al final, como sucede muchas veces en la vida, necesitamos regresar a los orígenes, al principio de todo, al punto de partida… Esto es lo que representa la cultura clásica: la génesis de la filosofía, de las ideas, de la política, de la ética, de la ciencia, de la astronomía, del arte, de la estética, de la arquitectura, de las matemáticas, de la física…Aquellos hombres y, algunas mujeres, pudieron permitirse el lujo de consagrar su vida a pensar e intentar recopilar todo el saber de su tiempo que, aunque era mucho, no era tanto como ahora. Por eso siempre acaban en nuestro horizonte y son nuestros referentes… Renovarse o morir, ese sería un buen mensaje. Podría resultar inspirador volver la mirada atrás justamente ahora que andamos escaso de esa rara especie de individuos paradigmáticos que se distinguen por su lealtad consumada, su integridad intachable y una dignidad sin precio…

Se supone que la mayor preocupación en este segundo año de la pandemia y a estas alturas, debería ser la ‘cuarta ola’, las vacunas, la gestión de la sanidad y las ayudas de Unión Europea… Aunque parece que no lo comprendemos del todo y seguimos enzarzados en otras cuitas…Por el contrario Ángela Merkel da señales de una enorme sensatez y sentido de Estado. Ya me sorprendió gratamente en Navidad, cuando salió en la TV para comunicar a los alemanes la difícil situación que se estaba viviendo y las medidas a tomar. Yo creo que emocionarse públicamente la hizo descender a un plano cotidiano a la altura de los ciudadanos de a pie que, lejos de hacerla parecer débil fortaleció su imagen y, sobre todo, le aportó una pátina de ‘eso’ que tanto escasea últimamente llamado ‘dignidad’ y que muchos políticos quisieran para sí mismos… Esta semana la Canciller volvió a demostrar su calidad como persona y su valía como política presentándose ante los alemanes para rectificar, pedir perdón y responsabilizarse de sus propias declaraciones, disculpándose con una claridad meridiana por la severidad de las medidas adoptadas para tratar de controlar los contagios con motivo de las vacaciones, de las que se retractó… Rectificar es de sabias…¡Chapeau!

Soy consciente de haber repetido alguna que otra vez y ante el panorama que tenemos en nuestro país, que ya casi nada puede sorprenderme. Me equivoqué porque cada semana la actualidad me demuestra que mi capacidad de sorpresa aún no tocó techo. Esta pasada he oído en varias ocasiones a diferentes miembros del PP de Madrid insistiendo sobre la idea de que ‘los madrileños’ tienen derecho a votar lo que quieran… ¿acaso no votaron lo que quisieron hace dos años…? ¿O deberían votar hasta que salgan tantos votos como ellos desean o necesitan?

Otro tema ha sido el trasiego de políticos que van dado bandazos de un partido a otro… La mudanza de Toni Cantó estaba cantada desde antes que abandonara aquella reunión con Arrimadas, con aquel aire de indignación y hasta de enfado… Y es que el ‘actor’ ya había dado señales de ciertos devaneos con el PP y manifestado, a boca llena, su ‘supuesta’ debilidad por Ayuso… El artista, metido a político, interpreta bien ante las cámaras y está a punto de inaugurar su ‘cuarta vida’ de las ‘siete’ que, al parecer tiene, a base de escalar posiciones desde que comenzara su trayectoria en “Vecinos por Torredolones” allá por el 2007… No soy madrileña y no tengo que votar pero me pregunto ¿qué credibilidad puede ofrecer alguien que abandona el barco antes que comience la tormenta? ¿Qué lealtad se puede esperar de quien hoy se siente valenciano hasta la médula y mañana se despierta madrileño de pro? En fin Ayuso-Cantó…Dios lo cría… Tal para cual…

Mientras tanto han comenzado las encuestas en torno a dichos comicios. Parece que Ayuso ganará y podrá gobernar con Monasterio y sus secuaces que, según dicen, ya hablan de ‘Consejerías…’.Luego dirán ofendidos que a ellos no le preocupan los sillones… Ni en sus mejores sueños la formación ultra pudo prever que entraría en el Parlament catalán y ahora es probable que participe en el gobierno de la capital…Nos guste o no la extrema derecha avanza, le come terreno a la izquierda, el mismo que intentan arrebatarnos a costa de menguar nuestras libertades. Craso error despreciarlos porque están ahí, van minando poco a poco, agazapados y silenciosos… Agujereando la democracia como un queso gruyere

Interesante resultó asistir a las declaraciones de los ex presidentes Aznar y Rajoy junto a las del resto de acólitos…Nos dieron una lección de lo que afirmó Aritóteles, dejando claro que ‘su reino ya no es de este mundo, ni ellos tampoco’, que están por encima del bien y del mal. Recordaron que son intocables, hechos de una pasta especial que ya no existe, a imagen y semejanza de su líder y rompieron el molde. Ellos son los elegidos…Uno a uno negaron la existencia de la caja ‘B’ que sin embargo ha sido reconocida por la sentencia de la Gürtel…Los ex presidentes, por su parte, manifestaron ignorar lo que ocurría más allá de sus despachos a pesar de ser los mandamás del partido. Podría pensarse que cualquier subalterno podía tomar decisiones sin contar con ellos. ‘Todo es un invento de Bárcenas y todo es pura falacia…’ Nunca vi tanta prepotencia ni tanta soberbia junta. Tantos egos de tamaña dimensión que sería difícil distinguirlos… La declaración de Federico Trillo fue atrevida e insolente. Adoptó una actitud despótica para con el Juez que resultó irrespetuosa. Pero lo peor fue que se le permitió o fueron con él benevolentes en exceso ¿Qué hubiera sucedido si yo misma hubiera empleado ese tono para dirigirme a un tribunal o a un juez? Desde luego no me hubiera ido de rositas…Trillo lo hizo. Se fue dando un portazo, metafóricamente hablando, indignado por la situación…

La obertura es una pieza musical instrumental interpretada antes de grandes obras musicales como por ejemplo la ópera. Sin embargo son composiciones independientes que, por tanto, no están ligadas a la obras que le siguen. La obertura tiene autonomía propia y constituyen el preludio de las grandes representaciones musicales como el ballet, el oratorio o cualquier otra pieza teatral…Esta idea musical me vino a la cabeza considerando la posibilidad de que toda esta movida que sucede en nuestro país pueda, con un poco de suerte, constituir una especie de ‘obertura’, una pieza independiente de la historia que está por venir y que comenzará cuando acabe la pandemia. Ojalá que estemos en el preludio que precede a una etapa de regeneración democrática, de saneamiento de las instituciones y relevo de nuestros gobernantes…Entretanto, confiemos que los árboles no nos impidan ver el bosque…

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