Búhos, alondras y el «canto del gallo…»

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Mucho se ha dicho y escrito sobre el sueño y los sueños. Desde Calderón de la Barca que habló de la vida y sentenció que ‘los sueños, sueños son’ en ese profundo monólogo de Segismundo, pasando por Freud que fue más allá para adentrarse en la mente humana, apostando por la interpretación onírica…A partir de aquí la disertación podría continuar desde diferentes ángulos y perspectivas…

Según la RAE, el término ‘sueño’ tiene tres acepciones: 1.- Acto de dormir 2.- Ganas de dormir 3.- Acto de representarse en la fantasía de alguien, mientras duerme, sucesos o imágenes. Sobre soñar despierto no se dice nada… El caso es que necesitamos dormir y es una realidad que con la edad suelen aparecer ciertos cambios en los hábitos del sueño. A este respecto existe la creencia popular sobre el número de horas que corresponden según franjas de edad, observándose que conforme nos hacemos mayores se necesita dormir menos, cosa que, a decir de los estudiosos, no es así. Lo que sucede en general es que con el paso del tiempo se pierde dicha capacidad y el sueño se altera e interrumpe, a veces, por la falta de actividad o a consecuencia de la medicación, por estados de ánimos o pérdidas…

Esta curiosa reflexión me viene a la cabeza tras la lectura de un artículo de Juan José MIllás sobre el insomnio. Un análisis pormenorizado, basado en datos científicos y en la propia experiencia, sobre las consecuencias que acarrea para quienes que lo padecen y, a consecuencia de lo cual, según el autor se veran abocados a vivir las noches inmersos una ‘pseudovida noctámbula’, imaginada por Millás, que acontece mientras el resto del mundo descansa. El artículo constituye una reflexión que invita a pensar, sobre todo, si hemos tenido la oportunidad de vivir alguna que otra noche en blanco, mientras los demás duermen a pierna suelta a tu alrededor…El escritor desgrana los diversos escenarios testigos mudos a esas horas intespectivas, explicando que, aunque nos despertemos en el mismo entorno donde vivimos de día, todo parece mutar durante la noche a lo que añade el acompañamiento de un silencio sepulcral que se mastica, apenas interrumpido por algunos ruidos, el maullido de un gato o el paso de algún coche…

Según los entendidos a lo largo de nuestra vida nos vamos decantando hasta quedar, finalmente, inscritos en uno de estos dos grupos: las alondras o madrugadores y los búhos o noctámbulos, preferencia conocida como ‘cronotipo’, que nos viene predispuesto o condicionado por la genética, el ambiente donde vivimos, la exposición a la luz solar o el horario de comidas y de actividad física. En opinión de algunos expertos lo ideal para rendir al máximo sería adaptar nuestro cronotipo al trabajo y al resto de nuestras actividades pero no es así. Tal y como está organizada la sociedad los alondras no lo pasan tan mal, son los búhos quienes llevan todas las de perder por razones obvias, pues experimentan un continuo conflicto entre los horarios marcados por sus genes y los del trabajo. De manera que podría decirse que viven sujetos a un permanente ‘jet lag social’, por lo que suelen necesitar recuperar descanso los fines de semana…

Mucho han cambiado las cosas en la cultura del sueño, al menos, en occidente. Para empezar actualmente las ciudades –tan ruidosas durante el día- se silencian durante la noche lo que, a priori, facilita el descanso. Pero esto no siempre ha sido así, pues los núcleos urbanos en la antigüedad eran muy ruidosos como testimonian algunos escritores y poetas, por ejemplo los hispanos Marcial y Séneca. El primero se quejaba de los ruidos constantes de la populosa Roma de la que, dice, se marchaba a menudo a su ‘casa de campo’, suponemos que más silenciosa. y menos estresante…Séneca se quejaba igualmente de los ruidos porque vivía justamente encima de unos baños públicos… Y no fueron los únicos. En general muchos se quejaban del traqueteo de los carros y algunos documentos de época romana afirman que eran tantos y variados los sonidos que podrían conseguir incluso despertar a Druso, cónsul romano, conocido por la profundidad con que dormía…

Y muy relacionado con el sueño tenemos el canto del gallo, que funcionó a modo de despertador in illo tempore, cuando las horas venían marcadas por los ciclos naturales y las labores del campo. El cacareo matutino indicaba que estaba a punto de comenzar la jornada, cacareo que, a decir de los estudiosos, es debido a un reloj interno que anticipa al gallo la llegada del amanecer. Al parecer, casi todos los animales tienen ciclos diarios de actividad que se conocen como ‘ritmos circadianos’. Aunque según Takashi Yoshimura, coautor de un estudio especializado en relojes biológicos en la Universidad de Nagoya, “nadie [ha] demostrado experimentalmente la implicación del reloj biológico en este conocido fenómeno”. Sea como fuere, los gallos cumplieron un papel, digamos que social -anterior a la invención de los despertadres- a lo largo de la historia. Un ejemplo de su cotidianeidad se comprueba en las palabras de Jesucristo a su discípulo Pedro, en Mateo 26:69-75: «Antes que cante el gallo, me negarás tres veces». Y así fue…

Finalmente, y como curiosidad, comentar lo que sucedió en la ciudad de Síbaris, la ciudad del placer, antigua colonia griega situada en el golfo de Tarento, en el Mar Jónico. Dicha ciudad, gracias a la gran cantidad de recursos con los que contaba y al desarrollo del comercio con las localidades vecinas facilitado por su enclave geográfico, se convirtió en un importante centro comercial en el que sus habitantes disfrutaban de un alto nivel de riqueza además de gozar de un gran desarrollo urbanístico. No obstante, los gobernantes de Síbaris  prohibieron  el establecimiento de oficios productores de ruidos como herreros, toneleros, constructores o criadores de gallos. Y es que  la gran urbe concedía el derecho de ciudadanía a todos sus habitantes, lo que dio lugar a la llegada masiva de emigrantes, mano de obra abundante que contribuyó a su pujanza, a lo que se suma que sus dirigentes eludieron la participación en el arte de guerrear, entregándose a vivir como auténticos ‘sibaritas’ disfrutando del lujo y el placer (de ahí la semántica del término). Fue por esta razón que se denegó la cría del gallo, para que los moradores pudieran descansar tras largas noches de fiestas hasta el amanecer… Una idea brillante que las personas- búhos de Síbaris, sin duda, agradecierían…

Crónica de un verano «normal…»

Fotografía: mp_dec

Se dice que este ha sido el primer verano «normal» después de la pandemia…Verano, que según los meteorólogos y climáticamente hablando, ya ha dado paso al otoño… Otra cosa es lo que nos dice la realidad o la experiencia. Porque el calor continúa acechando aunque, por medio, se crucen algunas borrascas. Personalmente estoy encantada pues, sin eclipsar un ápice de mi identidad andaluza, presento cierto ramalazo nórdico que me decanta por el gusto de las estaciones invernales -dias grises y lluviosos incluidos-, por la paleta de otoño con sus marrones y ocres o el fresco de las mañanas y las tardes más cortas…Me encanta el olor de la casa a chimenea encendida o el aroma a tierra mojada y unos pies bien calzados con calcetines de lana… No es lo usual aquí, lo sé. Quiero suponer que esa ráfaga de pequeños placeres que inclinan una parte de mí hacia costumbres norteñas, no debería resultatme del todo extraño pues, he de confesar, según tengo entendido, que mi abuela paterna era vasca y mi primer apellido hunde sus raíces en la región cántabra de Trasmiera… En fin, a lo que voy y sin más preámbulos: declaro que estos días de ‘veroño’ (mitad verano, mitad otoño) me siento extraña en mi propia casa. Será por el tiempo, será porque más de un mes atareada y acompañada me han dejado un ligero sabor a nostalgia y una pizca de añozanza. Nada que en breve no pueda superar… O eso espero.

Por otro lado, estos días tambien me estuve preguntando cómo retomar el blog, desde qué otra perspectiva una vez abordada la personal… Y pensando en el tema para este nuevo post me acordé de la profecía vaticinada que nos ha acompañado estos meses. Profecía anunciada desde diferentes altavoces tanto nacionales como internacionales, procedentes de las diversas esferas de poder (económica, política) y actores sociales, que nos afectan como colectividad. Ese rum rum que nos están soplando continuamente al oído como miembros de nuestra nación y como ciudadanos del mundo, anunciando un duro invierno y la necesidad de cambiar nuestra cultura energética…

Este aviso o advertencia, por otro lado tan insistente, que ha sonado de fondo durante todo el verano sobre ‘lo que está por venir’, ha llegado de la mano de la guerra de Ucrania y de la presión rusa sobre el control de gas…Y eso que ha sido un verano súper, con casi el 100% de ocupación hotelera. Aquí en mi ciudad no cabíamos: de 80.000 que somos habitualmente, pasamos a 200.000, por poner un ejemplo…Lo que me lleva a pensar dos cosas: o bien el Gobierno quiere poner el parche antes que salga el grano, es decir, prevenir, o bien exageran asustándonos para que luego resulte menos grave y así se apunten el tanto… El caso es que tenemos una ocasion de oro para la solidaridad y los gobiernos tendrán que emplearse a fondo, reinventarse y evitar que los solidarios sean siempre los mismos…La clase trabajadora ya ahorra energía sólo por el mero hecho de no poderla pagarla ¿Qué harán los ricos? ¿Segurán poniendo la lavadora y la calefacción a tutiplen? ¿Cómo se les controlará?

Y ya metidos en harina, en mi opinión la actividad política no ha cesado y se percibe un cierto tufo electoral… A pesar de las vacaciones los ministros se han dejado ver, alternando entrevistas y declaraciones, todos repitiendo el mismo mensaje: ‘cuidado que viene el lobo’.

A nivel nacional ha llamado mi atencion, la reciente noticia sobre Toni Cantó, por entonces director de la Oficina del Español, anunciando que dejaba el cargo… Y digo que llama mi atención por la ‘cara dura’ y el abuso, no por la relevancia. Este hecho ya ha quedado diluido, pues el sr. Cantó, con todos mis respetos, es irrelevante desde que concluyó la serie «7 Vidas» que le dio mucha popularidad…De momento no se aclaró nada más. sobre dicha renuncia. Mutis por el foro… Pero enseguida, los periodista curiosos y sabuesos, delataron lo que había detrás. Y resulta que ficha por una TV privada (7NN) para hacerse cargo como presentador de un nuevo programa en la parrilla de la próxima temporada…Da la impresión que el actor metido a político se ha cansado del interpretar el papel de director del chiringuito, tal vez porque le venía grande o tal vez, simplemente, porque la pela es la pela nen…Sea como fuere, parece que protagoniza una nueva trasición desplazándose peligrosamente hacia la extrema derecha, pues dicha cadena es afín a VOX. Primero vistió el ‘rosa’ con Rosa Díez, luego el ‘naranja’ con Albert Rivera, recientemente el ‘azul claro’ con Isabel Ayuso y ahora parece que marca tendencia hacia el verde Abascal… Que no se diga que el actor no es versátil ni toca casi todos los palos…

En el ámbito internacional, apenas hace una semana, falleció la Reina Isabel II. En su última aparición se la veía una simpática anciana que inspiraba cierta ternura, una mujer longeva cuyo reinado ha sido determinante, clave, en la historia de Gran Bretaña. Con ella se cierra una parte importante de la historia del siglo XX, de cuyo reinado y personalidad algo hemos conocido gracias a series como The Crown. Sobre ella se ha dicho y escrito mucho estos días, así que solo comentaré lo que más llama mi atención de la cultura británica: por un lado, el respeto y profundo afecto que la realeza despierta en su pueblo a pesar de todos los escándalos y por otro, el ferreo protocolo conservado impoluto, intacto e inmutable, a punto de cumplir casi un milenio de historia…

Parece que el nuevo monarca, Carlos III, no goza -según las encuestas- de las simpatías de su madre ni de las de su hijo. Para empezar y, como se ha visto en la Proclamación y en las exequias, el Rey ya ha mostrado gestos poco delicados e incorrectos durante la firma de documentos que tuvieron lugar durante los actos, al querer hacerse hueco en la mesa o tras mancharse los dedos de tintas, gestos que se han hecho virales y han tenido diferentes interpretaciones… Su Majestad debe tener presente que vivimos en una sociedad visual, en la que nada escapa al ojo del espectador…También dice mucho de él que no esperase a enterrar a su madre para despedir a más de cien personas a su regio servicio… A la luz de los testamentos nobiliarios, la historia demuestra que en el pasado a los servidores se les valoraba la lealtad por los años de servicio y eran tenidos en consideración, teniendo en cuenta que algunos pasaban toda su vida sirviendo a la misma familia. La frialdad con que ha tratado Carlos III esta cuestión, da que pensar sobre su personalidad y carácter…La historia lo juzgará en el futuro.

Y esto es casi todo, o más bien una parte, de lo sucedido este primer verano «normal» post pandemia. El nuevo curso se presenta incierto y plagado de incógnitas, cuya gravedad y repercusiones solo el tiempo y la Historia desvelarán…

Mientras, sencillamente vivamos…

De vez en cuando la vida…

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De vez en cuando la vida…(J.M. Serrat)

Así, como quien no quiere la cosa, ha pasado más de un mes desde mi última entrada…Por entonces me despedía anunciando una ‘buena nueva’: la boda de mi hija, que ya se celebró hace apenas una semana, aunque el tiempo nos engañe y parezca bastante más lejana…

El acontecimiento vino precedido de un verano tan ilusionante como tórrido. Días de luz y de calor que hemos ido viviendo despacito… Con la casa a rebosar llena de maletas, de bolsas, de bultos y, sobre todo, de ilusiones. Personalmente me empeñé en vivir en un presente continuo, con conciencia plena, consciente en cada instante. Será por aquello que decía la canción «solo se vive una vez» y, puedo afirmar con satistacción que así ha sido.

Respecto al avituallamiento e infraestructura doméstica, nos organizamos bastante bien y nos apañamos para poner la ropa de la novia a buen recaudo -por si acaso fuera verdad el dicho de la mala suerte- apartada de la vista del futuro cónyuge quien, a su vez, también ocultó la suya. A ratos, lucíamos zapatos nuevos  para andar por casa e ir haciendo el pie o ensayábamos el baile. Sobra decir que con aquellas pintas más que bailar tocaba reír. Y así han ido pasando los días, entre anédotas, sonidos de chanclas, consultas,  puestas en común, llamadas de teléfono, encargos, compras, paquetes que llegaban, pruebas de vestidos, ropas enfundadas, preparativos, nervios, secretos, confidencias, risas, lloros de alegría, idas y venidas y altas dosis de complicidad aderezada con multitud de sentimientos y emociones a flor de piel…

Hemos tenido la oportunidad de conjugar infinidad de verbos: planear, hablar, confiar, soñar, confesar, compartir, reír, llorar, comprar, comer, recordar, ensayar, escribir, envolver… Y realizado multitud de acciones, entre ellas, hacer trenzas a mi hija antes de ir a la playa, además de tomar el sol, largas sobremesas, salir a desayunar churros y, cómo no, recordar aquellos maravillosos años de infancia, de colegio, de juegos…Nos empecinamos en vivir la espera sin prisas aunque sin pausas. Viviendo con toda la lentitud que el reloj nos permitía, sin rebajar un ápice de entusiasmo o pasión. Dejando que los días se deslizaran solos sobre el calendario a su ritmo natural, sin intentar acelerarlos o adelantarlos… Sin ansiedades ni zozobras, con la seguridad y la certeza de que llegaría como llega todo. Y así, poco a poco, hemos ido saltando de fecha en fecha, sin arrepentimiento, ni ansias, ni anticipación…

Quienes me leen conocen de sobra mi admiración por los clásicos y saben que siempre he defendido la sabiduría de los griegos. Cosa que declaro a la luz de las opiniones de reconocidos académicos e intelectuales que lo descubrieron antes que yo, naturalmente. El argumento de fondo es bien sencillo: una cultura que descubrió el «amor por la sabiduría» y dio a luz a las grandes personalidades consagradas a forjar las bases de nuestro pensamiento occidental, no podía sino dejarnos el inmenso legado de sus juicios, discernimientos, reflexiones y algunas de sus conclusiones. Por eso sé que si ellos defendieron y se inclinaron por recrearse en la vivencia de las ‘vísperas’ (del latín «vespĕra» que quiere decir la tarde), preámbulo o antesala de cualquier gran festividad por algo será, entre otras cosas, porque una vez llegado el ‘día del evento’, la experiencia nos ha enseñado que el tiempo transcurre con tal fugacidad que nos pasa casi inadvertido, de puntillas, como si nos pillase distraídos o desprevenidos, sin darnos cuenta…

En fin, solo puedo añadir que ha sido un verano para recordar; Intenso, indeleble, inconmensurable, sempiterno, imborrable…Aunque, a veces, algunos recuerdos nos nublaron la vista y humedecieron los ojos para luego, dibujarnos amplias sonrisas. Y, lo más importante: estuvieron todos, incluso quienes faltaron y los permanentemente ausentes,  a quienes trajimos con nuestro recuerdo para reírlos y llorarlos con lágrimas buenas, amables, sinceras, plenas de amor y respeto…

Ya lo dice la canción de fondo, de vez en cuando la vida nos regala momentos inolvidables que pasan a formar parte de algún ciclo en nuestra memoria. Instantes de plenitud que nos abstraen de la realidad cercana, nos elevan, trascienden, nos llenan de nostalgia y, sobre todo, nos permite tomar una bocanada de aire y degustar un sorbo de ese elixir que tanto se prodiga llamado «felicidad», el néctar de los dioses, del que aún saboreamos los restos retenidos entre los labios…

Momentos efímeros tras los cuales toca, de nuevo, poner los pies en el suelo y retomar lo cotidiano, mientra comienza a sonar la vieja melodía invitándonos a ‘volver a empezar’, porque la vida sigue imparable sin que podamos retener ningún instante…

Regresa ‘la pensadora gaditana’ con energá renovada, satisfecha del deber cumplido…Nos vemos en el siguiente post… Eso espero…

En off…

Fotografía: mp_dc

Tal vez este sea el post especial-verano. Seguramente. Y con él la voz en off de quien suscribe se tomará un receso hasta septiembre. En breve la casa se llenará de voces, de sonidos de chanclas, de idas y venidas y largas sobremesas… La familia llega deseosa del descanso, de la playa, de los mimos…Ansiosa de los sabores y aromas de la infancia, de los besos y abrazos que escasean el resto del año…Confieso necesitar también esas sinergias con las que se nutren y refuerrzan los vínculos y los afectos, a pesar del jaleo y el cansancio que acarrean… Y, si bien es verdad que ningún verano es igual a otro, esta vez lo está siendo con más motivos y fundamentos…

Julio, abrasador, va agotando los días y nosotros con él, al tiempo que transitamos una durísima canícula acentuada por las olas de calor de un verano climáticamente peculiar donde los haya… Ya sabía yo, desde que comenzó el año, que sería especial y diferente, porque mi familia se prepara para un gran evento: la boda de mi hija, de mi única hija. La misma a la que dediqué la entrada titulada ‘La niña de mis ojos’. Esa que ayer mismo (metafóricamente hablando) sostenía entre mis brazos vestida con un faldón blanco y un jersey rosa que le tejió mi madre… La pequeña de los tres, a la que sus hermanos, aliados en el juego, hacían rabiar provocando sus quejas y lloros absurdos y caprichosos… Ella, tan presumida y coqueta, intentando decidir su ropa para el cole desde los tres años, imponiendo sus criterios estilistas desde la adolescencia… Siempre tan apegada a mí y yo tan empeñada en que fuera independiente, capaz, resolutiva y solvente en todos los sentidos, tal y como ha sido… Y si tuviera que destacar algunas de sus cualidades, diría que es una mujer inteligente, resiliente, fuerte y sincera a lo que sumo una bondad natural, a veces oculta tras alguna que otra ráfaga de visceralidad… Por supuesto tiene sus defectos, varios, pero una madre nunca los desvelaría, ni siquiera a los suyos…

Nuestras primeras transiciones familiares las hicimos en otra localidad, en una casa más pequeña, nuestro ático, aquel que todos recordamos como un lugar ligado a cierta magia porque todos y cada uno realizamos algún sueño. Allí abundaron más las risas que los llantos y sobre todo reinó la inocencia, la ilusión y la esperanza…

Luego llegaron los cambios, algunos inesperados. Y las mudanzas, porque la vida es larga y las exige. Y en todos estos recorridos las madres, desde el vagón de máquinas, procuramos una buena conducción, hacemos lo que podemos teniendo en cuenta, como dice una amiga, que los hijos no traen un ‘manual de instrucciones bajo el brazo’, a lo que añado que nadie puede predecir el futuro… O sea que repetiré frase: aprendemos aprendiendo. Ensayo-error, intuiciones, pálpitos, decisiones equivocadas, piedras en el camino con las que tropezamos, a veces, más de una vez…Y así, tropiezo tras tropiezo, como si de un milagro se tratara, de vez en cuando se produce un acierto…Y entonces respiramos hondo agradecidas…

Pero el tiempo pasa demasiado rápido. Y pasan las quejas porque no dejan dormir los fines de semana, los disgustos del cole, las tareas de las tardes de invierno, los programas infantiles de la TV, las preocupaciones de la adolescencia…Hasta que un buen día al despertar, resulta que ya no se les oye gritar, ni reírse, ni pelearse, aunque siguen en casa, acostados en sus camas, durmiendo la mañana porque vivieron la noche. Y aquellos cuerpecitos diminutos que antes arropabas se han hecho grandes y fuertes. Han dejado de ser niños…Renglón seguido, apenas un segundo después, la casa se sumerge en un silencio casi definitivo porque ya no viven con nosotros: La gallina abre sus alas para dejar ir a sus polluelos, ley de vida. Para entonces, la casa se vuelve grande y espaciosa. Es una nueva  transición: el nido vacío.

Y una suma y suma arrugas en la piel y cicatrices en el alma. Inventa nuevas vidas, se reinventa, cosecha sueños que quizá, solo quizá, un día pueda compartir, aunque ya prevea que no queda mucho tiempo para sueños…Porque el mundo gira y gira sin parar, sin que sepamos qué nos depará cada vuelta, cada cruce de camino o cada puente cruzado…

La gente de mi entorno me pregunta si estoy feliz por la boda. Claro que lo estoy. Por mí, por ella, por ellos y porque tengo la suerte de ser partícipe de una ilusión que comparto y contemplo en primera fila… Aunque inevitablemente, el recuerdo de quienes no están, acuda a mi memoria devolviéndome un sabor agridulce que asumo con dignidad…El sabor de la vida vivida…

Durante un tiempo los hijos creemos que nuestras madres están protegidas o blindadas por una especie de halo de eternidad. Pensamos incrédulos, que nunca nos faltarán -les faltaremos- que siempre estarán -estaremos-… Pero la experiencia nos dice que así no funcionan las cosas…Y ese día llegará también para mí. Para entonces (ojalá sea más tarde que pronto) a mi hija le diría que siento no haber sido eterna ni atemporal, aunque nunca se quedará sola, porque mi sangre fluye por sus venas y mi ADN nos ha proporcionado algunas sinergías que nos unirán a través de la memoria… Porque en verano se refrescas los pies antes de acostarse, porque no es persona hasta que desayuna…Y tiene la manía de cubrir con un paño el sofá. Le gustan los tonos neutros, la tortilla de patatas y las croquetas y, en verano, se tapas medio cuerpo con las sábanas…Igual que yo…

En fin es el momento de brindar por la salud y la felicidad de los novios. Que les vaya bonito, que la confianza, la comprensión y el repeto les guíe en las adversidades y el amor sea la argamasa que siempre los una…

¡Feliz verano a todos! ¡Nos vemos a la vuelta!

This is us (‘Así somos’)

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The Forever Now (This is us)

Pertenezco a la generación ‘analógica’. Creo que en alguna ocasion escribí sobre mi primera cámara (Kodac) y mis primeros pasos por la senda del arte de la fotografía, en la que me inició mi padre. O sea que el asunto digital e informático me salió al encuentro y, al igual que otras muchas, lo solventé a base de aprender aprendiendo. Soy autodidacta, aunque con algunos cursitos como punto de partida. Un conocimieno que ahora viene predeterminado en los niños desde su nacimiento… No obstante sí que viví la expansión de la televisión con sus dos canales: UHF y VHF. Nunca supe qué significaban esas siglas ni en qué se diferenciaban exactamente. Hoy sé que son dos receptores cuya diferencia estriba en el número de megahercios… También recuerdo que la TV no emitía todo el día, que por las tardes había programas para niños (los Chiripitiflaúticos, el Capitan Tan y Valentina…) que me mandaban a la cama cuando una niña llamada Cleo y sus hermanos lo ordenaban, que esperaba a que salieran las imágenes viendo la carta de ajuste y que a las 24.00 la pantalla se oscurecía o se llenaba de gránulos negros y blancos hasta el día siguiente… Eran otros tiempos…

Los siguientes recuerdos son las series. Y es que antes, mucho antes que se inventaran las plataformas yo ya era una forofa. La afición puede que se viera favorecida por mi ineptitud para trasnochar desde que era una joven adolescente. Entonces la hora de volver a casa se corresponde con la franja horaria en la que hoy en día los jóvenes salen…Y esa incapacidad para el noctambulismo me impedía estar despierta hasta el final de las películas y largometrajes… Así que casi nunca los veía, y eso que no había tantos cortes publicitarios… Las seríes emitían un capítulo semanal y de menor duración: Misión imposible, Los Vengadores, Starsky y Hutch, Los ángeles de Charly, Colombo, Koyac y muchas más que no recuerdo…Series memorables, algunas en actual reposición que aún perduran en mi memoria…

En la actualidad creo que pasé de ‘forofa’ a ‘serieadicta’, en consecuencia, usuaria de alguna que otra plataforma y como antaño, mayor consumidora de series que de cine. Y es que para mí el cine tiene su ritual y lo disfruto más en la gran pantalla. El rito o protocolo comienza con la quedada que significa socializar, co-pensar la película, consensuarla, acordar la sesión, establecer un punto de encuentro, ver el pase y luego debatir en torno a una cerveza o degustando un buen vino…La serie es más casera. Implica sofá o butaca, palomitas de microondas (si procede) y si es invierno, mantita y acurrucarse… Dos opciones para combinar. Una y otra tienen su momento y requieren sus condiciones… Son, por tanto, dos maneras de disfrutar de la pequeña y la gran pantalla…

Y de eso quiero escribir, de una serie de la pequeña pantalla. Porque esta semana colgaron en Amazon Prime el último episodio de la sexta y última temporada de la serie This is us. Seis temporadas que analizan y desvelan la trayectoria familiar de cuatro generaciones a través de sus principales protagonistas, siguiendo el método de la prosopografía histórica ( o biografías colectivas). El relato familiar se reconstruye siguiendo un mirada restrospectiva que conjuga y alterna continuamente el presente con el pasado. Una técnica con la que el director conduce a los espectadores hilbanando magistralmente las historias, coordinando los hechos, superponiéndolos, jalonando las escenas de tal manera que los 60 minutos pasan volando…

Corría el 2017 cuando se estrenó la primera temporada. Comencé a verla dos o tres años después y me enganchó. De hecho creo que vi dos temporadas seguidas. Y es que los Pearson se dejan querer desde el primer capítulo.

Al principio pensaba: «en cualquier momento, me sorprenderán con la clásica americanada y se me quitarán las ganas de seguir viéndola». Pero no. Aunque puede que a los cinéfilos con solera, acostumbrados a las emociones fuertes, les parezca algo ñoña o floja…Cuestión de gusto…

La historia puede parecer rebuscada y llena de extrañas coincidencias que , en realidad, no lo son: un niño muere al nacer al tiempo que otro de color viene al mundo y es abandonado en una Estación de Bomberos, donde uno de ellos -que no puede tener hijos- lo recoge y se lo lleva a casa con la esperanza de poder quedárselo y reconstruir así su maltrecho matrimonio…Pero ante la negativa de su mujer lo entrega al mismo hospital donde los Pearson han dado a luz a sus trillizos, uno de los cuales falleció en el parto… La complicidad del médico, la idea de volver a casa con dos cuanto todo estaba preparado para tres, mueve el corazón y la generosidad de la pareja que acaba acogiendo al bebé de color como un hijo más… Este es el nudo gordiano, el meollo, el fundamento, el eje central que articulará la serie, el quid en torno al cual giran los relatos adyacentes que van surgiendo a lo largo y ancho de la vida ( y de las vidas) de los Pearson

A priori podría pensarse ¡qué casualidad! Y sí, puede que haya muchas coincidencias que no casualidades. Personalmente no creo mucho en ellas, pero sí en la ‘causalidad y sus leyes’. Y creo que la serie es un reflejo de lo que suele suceder en la vida real, solo que nosotros no podemos tener una perspectiva global sino sesgada…Nadie puede observar la realidad completa, por todos los lados a la vez. Solo observamos el trozo que tenemos delante… Y, a veces, sucede algo esencial para nosotros que percibimos aislado, pero que que en realidad está ligado y se produce simultáneamente, diacrónicamente a otros hechos que nos pasan desapercibidos e ignoramos… Y esa sucesión de acontecimientos producidos a las par, en perfecta sincronía pero no desligados, pueden definir o decidir toda una vida…La serie podria haber tenido otras deribadas y derroteros si el director hubiera querido mostrar otra historia. Pero este punto de partida resulta vital en la trama de todos los personajes, cuyas vidas veran condicionadas y marcadas…

Como la vida misma, la serie contiene muchos ingredientes e invita a reflexionar sobre la fugacidad de la vida. Sobre la imporancia de lo cotidiano sin perderse en lo extraordinario. Tener un hijo superdotado o estrella de Hollywood no es la cuestión más relevante, lo verdaderamente importantes es la felicidad, en misnúscula, esa que no necesita música de fondo ni que salten chispas… Nada ni nadie es perfecto, por eso los Pearson muestran sus debilidades, sus miserias, sus traumas, sus dependencias, sus secretos, sus mentiras… Por encima de todo, el amor, el cariño y el respeto los mantendrá unidos…

En definitiva, frente a tanta ficción, guerras, asesinatos y futurismo, se agradece una serie que entretiene, relaja e invita a pensar…Y de fondo, por si no fuera ya bastante, suena buena música en las voces de Rebeca y Kate…

This is us, junto a otras pocas elegidas, perivivirá para siempre en el Olimpo de las ‘grandes series’…En mi modesta opión, claro

Las ‘misteriosas mariposas del almas…’

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Superados los primeros efluvios de un estío anunciado antes de tiempo y con una ola de calor anterior al solsticio, el verano se consolida y nos sorprende de nuevo con una segunda ola de aire cálido subsahariano que nos acompañará algo más de una semana… Temperaturas infernales que nos roban la energía, nos obligan a vivir como zombis deambulando de acá para allá  y nos inducen a permanecer guarecidos a la sombra. Para combatir el sofoco todo vale: desde el aire insuflado por un simple abanico o un trozo de cartón, pasando por permanecer encarados frente a los aspavientos de un ventilador o bajo los chorros de una brisa gélida -que pagaremos a precio de oro- procedentes de potentes aparatos de aire acondicionado. Esto último, por cierto, solo al alcance de algunos porque, aunque el calor sea el mismo para todos, no todos pueden combatirlo de la misma manera…

Y ha sido en esa vigilia de largas noches insomnes, en las que el reloj parece que no corre, cuando mi cabeza -la ‘loca de la casa’ que decía Santa Teresa- no ha dejado de dar vueltas y vueltas, ya sea para entretenerse revisando una y otra vez el pasado, ese que ya no tiene regreso, el mismo que tantas veces nos da una punzada y nos hace cerrar los ojos deseando regresar y cambiarlo, ya sea para proyectar un futuro, cada vez más a corto plazo, cada vez con más respeto y expectativas más realista, cuando una cae en el análisis de conciencia y piensa incluso en la situación actual ecónómica, geopolítica, climática, etc… Pensamientos que sobrevienen (supongo) impelida por las constantes noticias de la prensa, la radio o la TV. Una vorágine de ideas y un marasmo de imágenes que suelen acechar en esas horas rezagazadas del descanso, que llevan a cuestionarnos el sentido de la vida y hace que una acabe preguntándose qué puñetas está pasando, que mierda de sociedad y de planeta le va a dejar a sus nietos y demás congéneres…

Razones no faltan:: incendios forestales, fenómenos naturales anormales que desecan la tierra y deshacen los glaciares y, como guinda, una inflación de no te menees y una guerra que parece ir para largo, con las consiguientes consecuencias…Así mismo, el panorama nacional es igualmente desolador. Desde hace unas cuantas semanas la radio y la prensa, nos ameniza las mañana con reveladoras conversaciones entre un comisario corrupto y diferentes miembros del principal partido de la derecha, hoy en la oposición ¿Y qué? -Me pregunto-. No-pasa-nada -me respondo-. Hablamos de asuntos de extrema gravedad ejecutados por antiguos ministros y acólitos, que gozan en la actualidad de los privilegios inherentes al cargo que desempeñaron, descubiertos en flagrantes mentiras, manipulaciones, complots y conspiraciones varias, con el fin de desprestigiar y aniquilar a sus adversarios políticos y, de paso, atentar contra a democracia (y ahí entramos todos).

Pero estamos cansados porque hemos sido bombardeados con noticias como esta desde hace demasiado tiempo y parece que todo nos resbala o funciona como un ‘disco rayado’. Vamos que oímos pero no escuchamos. Porque la escucha requiere atención y hemos dejado de prestala exhaustos, descreídos y desafectados… Hemos acabado adaptando el oído a ese murmullo de fondo. Y eso, los causantes de semejante tropelía, lo saben y se aprovechan. Aguantan el chaparón y esperan medio camuflados a que pase la tormenta o encienden y avivan un fuego enemigo para distraernos… Ek círculo está trazado…La estrategia es conocida, pero no sirve de nada…

Está claro que el mundo necesita solidaridad, empatía, compasión, generosidad y líderes carímaticos capaces de gobernar para todos, con menos ego y que además sepan gestionar el planeta…Un nuevo contrato social que contemple compromisos más igualitarios y tenga en cuenta a los que menos tienen que son muchos más y siempre son los que acaban pagando, los ignorados, los silenciados, los miserables…Pensar esto me pone de muy mala leche porque me indignan los hechos pero también la pasividad ciudadana que calla (mos) y, en consecuencia, otorga (mos)…

En el silencio de algunas noches largas y tórridas, pienso que estamos hartos de que nos mientan, nos manipulen, nos engañen y nos traten como a ignorantes…O al menos eso siento yo…

En El Príncipe de Maquiavelo encontré una cita importante que viene a colación : “Cuando veáis al servidor pensar más en sus propios intereses que en los vuestros, y que interiormente busca sus propios beneficios en todas las cosas, ese hombre nunca será un buen sirviente, ni jamás podréis confiar en él …”. Ahí la dejo…

Y en mi humilde condición de aficionafa bloguera, considero que hace falta mucha pedagogía y formación ciudadana, cosa nada interesante para quienes pretenden gobernar únicamente para ‘los suyos’. Los políticos a los que elegimos, olvidan que están obligados a rendirnos cuenta y hablarnos desde la verdad, sin eufemismos y, sobre todo, sin engaño. Hablar con palabras sencillas y accesibles y no con claves y códigos que la ciudadanía no está obligada a saber interpretar, por muy versada que sea…

El célebre Ramón y Cajal, padre de la neurociencia, además de científico fue un magnífico divulgador. Por cierto, cosa nada fácil. Y para acercar la ciencia a un público bastante menos iletrado y formado que el de ahora, acudía a constantes, sencillas y maravillosas metáforas. Un recurso retórico que consiste en trasladar (de hecho la palabra ‘metaphöra’ en latín significa eso, ‘trasladar’) el significado de un concepto a otro, estableciendo una relación de semejanza o analogía entre ambos término. Pues bien, Cajal cuando hablaba de las neuronas las llamaba ‘las misteriosas mariposas del alma’ que se comunican unas con otras mediante ‘besos’. Exactamente así lo explicaba: «las neuronas son células de formas delicadas y elegantes, las misteriosas mariposas del alma, cuyo batir de alas quién sabe si esclarecerá algún día el secreto de la vida mental». Es de suponer que la metáfora de las mariposas se le ocurrió gracias a otra de sus grandes pasiones: la entomología.

Ahí lo tienen: todo un Premio Nóbel buscando la manera de hacer entender un mecanismo biológico tan complejo como es el funcionamiento de las neuronas, a un público profano, movido por la pasión de lo que hacía, el afán de dar a conocer su trabajo y el deseo de hacer avanzar a la sociedad y revolucionar el mundo…

Mientras recordaba el artículo decidicado al Premio Nóbel español, no podía dejar de repetir esa preciosa metáfora: «Las misteriosas mariposas del alma…» «…Neuronas que se comunican besándose…» Me parecio un simil demasiado poético para los varios unineuronales que andan sueltos, un especímen que se reproduce a una velocidad sumamente peligrosa… Y pensé: los uninerunales no tendrán a quien besar…Triste…

En fin, todo esto girando en mi cabeza a velocidad de vértigo hasta que Morfeo me hace el enorme favor de rescatarme, acogerme en su seno, acunarme y velar mis sueños…

La ‘alfombra roja’: más allá del protocolo, una metáfora…

«En su tono más puro el rojo expresa sensualidad y energía, Considerado símbolo de una pasión ardiente y desbordada. Por su asociación con el sol y el calor es un color propio de las personas que desean experiencias fuertes» (El color rojo).
Fotografía: mp_dc

Hace apenas unos días celebré mi cumpleaños…Bueno, celebrar, celebrar, lo que se dice celebrar, tal y como generalmente se entiende no, pero sí que hubo festejo en petite comité y por todo lo alto. Andaba yo con el ánimo bajo, un tanto reflexiva y nostágica. A estas alturas de la vida cada año cuenta, de manera especial en una coyuntura tan compleja e incierta como la actual. Será por eso que una se siente agradecida por estar viva, gozar de buena salud y tener un plato que llevar a la mesa. No obstante a nadie le amarga un dulce. Quiero decir, que si no tienes nada planeado y te sorprenden, pues mejor que mejor…Y, la verdad, me sorprendieron muy gratamente con una visita inesperada. Como soy más de salado que de dulce y quien me obsequió me conoce de muchísimo tiempo, acertó de pleno con el regalo: un exquisito y delicioso pastelito. Desde el envoltorio al relleno, el pastelito resultó pecato di cardinale, aderezado con productos salados, sabrosos, ricos, mezcla de varios sabores, que desprendían aromas agradables y estimulaban el apetito. Todo natural, artesanal, adornado con una pizca de mermelada de fresa con la que, por cierto, me manché las manos y el mantel…Un pastelito del tamaño justo, a mi medida, como para que no me quedara con hambre pero que tampoco me saciara del todo y que me quedaran ganas de repetir…O sea, perfectamente amoldado a mis gustos culinarios. Y claro, como está feo comer sola, lo compartí y lo disfruté, como se suele decir, en amor y compañía… Siguiendo la tradición soplé una vela, pedí un deseo para mí y mucha salud para todos, en particular, para quienes nos quieren. Así que desde este foro tan personal te doy las gracias querida…Por la compañía, el detalle y el gesto de cariño…El sentimiento es mutuo, lo sabes. Sólo me resta añadir que, aunque falte todo un año para el próximo aniversario, te prodigues menos y me visites más…Por mi parte siempre estaré dispuesta a compartir cualquier presente que se te ocurra, aunque no sople velas y aunque no siempre lo elaboren tus manos…

En fin, eso fue todo, que fue mucho más de lo que esperaba. Y aunque hubo ausencias irremediables, vacíos inexorables y olvidos que no interpreto de mala fe -lo digo sin acritud- el resto de la jornada transcurrió tranquila, salpicada de llamadas, wasaps y felicitaciones de familiares y amigos… Y ya está: desde ese día tengo un año más…A saber qué me depara…He aquí la metáfora…

Y ya al margen de este pequeño homenaje de reconocimiento y exaltación de la amistad, con las contradicciones del color rojo, seductor y cruel a la vez, rondándome la cabeza, no sé si por alguna suerte de asociación o por arte de birlibirloque, me asaltaron a la memoria imágenes de esas largas alfombras rojas desplegadas en los grandes eventos. Instantáneas a modo de flashes, probablemente sobrevenidas al calor de las recientes noticias sobre las diversas recepciones que han tenido lugar durante la Cumbre de la OTAN en Madrid. Y es que nada imprime tanto glamour a cualquier evento como una extensa alfombra roja, deslizada cual largo sendero, a la entrada de una institución, mansión, palacio o edificio, sede de algún acontecimiento excepcional… Pero vayamos por parte ¿De dónde procede esta tradición? ¿Cuáles son sus orígenes? ¿Cuál es la metáfora?

Como casi siempre hemos de remontarnos a los clásicos para comprobar que la primera mención a la ‘alfombra roja’ aparece en el siglo V a. de C., en la tragedia «La Orestíada», escrita por el poeta y dramaturgo griego Esquilo. En dicha obra, Clitemestra,  mujer de Agamenón, espera el regreso triunfante de su marido desde Troya y, para que sus pies no se posen directamente sobre el suelo, ordena a sus criados que extiendan una moqueta carmesí que lo conduzca hasta su casa. Y así insistía a su servidumbre: Esclavas, ¿por qué demoráis dar cumplimiento a la orden que se os ha dado de alfombrar el suelo por dónde ha de pisar? ¡Que quede al momento el camino cubierto de púrpura para que la Justicia lo lleve a una mansión inesperada… 

Hemos de recordar que el color púrpura era difícil de obtener -cosa que se comprende teniendo en cuenta que se elaboraba a partir de las secreciones de caracoles marinos- razón por la cual sólo se teñían de este color telas muy costosas, muy especiales y muy caras, fuera del alcance del común de los mortales, de ahí que el color simbolice nobleza y fuera exclusivo de los emperadores o césares y después de los cardenales de la iglesia católicas y Príncipes de la Iglesia…Otra metáfora…

En Europa Oriental, si bien las primeras muestras de ‘alfombras rojas’ aparecen en Siberia allá por el siglo V,  no fue hasta el XII cuando empezaron a llegar a  Europa, imponiéndose como signo de distinción. En las pinturas del Renacimiento a menudo se muestran tapetes y tapices predominantemente de color rojo, dispuestas a los pies de tronos o estrados donde se colocan gobernantes o figuras sagradas.

De la Grecia Antigua el color púrpura pasó a ser exclusivo de los Césares en Roma y, muy porteriormente, en el siglo XIX, concretamente en 1821, se dio la bienvenida a Georgetown al Presidente de los Estados Unidos James Monroe, colocando una dicha moqueta en su recibimiento, algo que desde entonces ha marcado la etiqueta de protocolo en la diplomacia.

Más tarde, ya en 1902, el ferrocarril New York Central Railroad desplegó pequeños tapetes carmesíes para guiar a sus pasajeros hacia los vagones. Desde entonces, las compañías que se vanagloriaban de tratar bien a su pasaje crearon el concepto red carpet treatment (trato de la alfombra roja). Esta fue la génesis de otros tratos de distinción, como por ejemplo los vagones VIP… Fue a primeros del siglo XX cuando la famosa alfombra acabó imponiéndose en eventos de la talla de la entrega de los Oscars…

Como curiosidad la alfombra roja más larga del mundo mide 6.358,60 metros y fue expuesta y usada en las calles de la ciudad de Almería, con el fin de lograr entrar en el Libro Guinness de los récord, tal y como sucedió…

Y así fue como los tapices carmesíes quedaron ligados a los rituales de protocolo como seña de identidad de la gente principal, una metáfora de pertenencia a la creme de la creme, de las altas personalidades del mundo de la política, la aristocracia, los Jefes de Estado, la realeza y también de las estrella de cine y demás miembros prestigiosos del papel couché…Más allá de un simple tapiz, es una pasarela por la que desfilan personalidades instaladas en esferas superiores, las más de las veces, fuera del alcance de los mortales de a pie, de la gente de la calle, de la ciudadanía corriente y moliente que, como mucho, contempla , admira y, en ocasiones, envidia…En definitiva la ‘alfomvra roja’ se convirtió en un símbolo, un escaparate por ponde pasean y posan hombres y mujeres luciendo sus mejores galas, conscientes del papel mediático, del poder e influencia que representan. Por ende, el protocolo impuso sus propias reglas a fin de facilitar un desarrollo correcto y exacto de cualquiera de los acontecimientos que requieran el uso del mencionado tapiz…

«Desfilar por una alfombra roja, no solo tiene el componente material del vestuario y los complementos que se lucen sino que supone poner en valor la forma de caminar, de expresarse, de gesticular, de mirar… En definitiva, saber moverse con elegancia, con estilo y saber estar en todo momento…» Puntualidad, gestos y movimientos prudentes, elegancia, amabilidad, educación, diplomacia y cortesía, conforman un pequeño listado de aptitudes a tener en cuenta por quienes protagonizan el ‘paseillo’.

En definitiva el color rojo, el primero del arcoiris, tan terrorífico como atractivo, tan sensual como despiadado, cuyo significado se ha intentado desvelar desde la física y la óptica pasando por la magia y la alquimia, parace que permanece ligado a las civilizaciones y denota un enorme peso cultural. Así, en India, corresponde al principio universal de la acción, al calor luminoso del fuego. En Japón, es usado casi exclusivamente por las mujeres, como símbolo de felicidad y de autenticidad. En China es el color de la vida, del fuego, de la sangre y de la unión, y en Egipto está asociado, junto con el verde, a Hator y a Isis como diosas madres, dadoras de vida, de protección y calor a todos sus hijos.

Y en el ámbito de lo cotidiano, una rosa roja simboliza pasión y se regala entre enamorados…Y en Fin de Año el rojo de la ropa interior, según dicen, parece que da suerte…A lo mejor es verdad que todo depende del color del cristal con que se mire…

Y ustedes, ¿qué opinan?

Felices como perdices…

“La felicidad es como una mariposa, cuanto más la persigues, más te eludirá. Pero si vuelves tu atención a otras cosas, vendrá y suavemente se posará en tu hombro”. (Henry David Thoreau)
Fotografía: mp_dc

Tradicionalmente los cuentos se han venido narrando desde, tiempo inmemorial, comenzando con la palabra ‘érase’. De igual manera concluían añadiendo la frase ‘y fueron felices y comieron perdices’, de ahí el refrán popular ‘ser feliz como una perdiz’. Pues bien, mi curiosidad me ha llevado a cuestionarme más de una vez sobre la relación que podría tener la perdiz con la felicidad y, realizadas las pesquisas pertinentes, parecer ser que se trata simplemente de la rima…O sea, que la perdiz no es un ave particularmente predispuesta a la felicidad. Al menos no más que el pavo real o cualquier otra compañera de su misma familia…

Respecto a  los seres humanos tengo una buena noticia: estamos diseñados para ser felices. Sí. Así es. Nuestra naturaleza trae de serie un dispositivo –el cerebro, concretamente el hipotálamo- dotado de recursos capaces de generar felicidad mediante la actividad de cuatro hormonas determinantes: endorfina, dopamina, oxitocina y serotonina. Cuando sentimos calma y un buen humor de narices que contrarresta cualquier vestigio de ansiedad, significa que las endorfinas entraron en acción Estas moléculas nos hacen sentir capaces de todo aquello que nos propongamos…Escuchar música, pasear o hacer el amor son actividades que ayudan a potenciarla. La dopamina, por su parte, actúa sobre el placer y la satisfacción. Es la que coopera al experimentar la curiosidad, la motivación y la confianza. También se conoce como la ‘molécula del amor’ porque interviene en todos esos estados emocionales que nos embelesan al comienzo de una relación, tales como la euforia y la vitalidad. Pero ojo, porque tiene otra cara adictiva que puede hacernos caer en  la búsqueda exclusiva e irrefrenable de todo aquello que nos proporcione sensaciones agradables y placenteras como único objetivo. Es decir, que puede hacernos caer en cualquiera de los tipos de adicción que nos acechan…

La oxitocina es la sustancia que nos anima a crear vínculos con los demás. De ahí que intervenga en el establecimiento del vínculo materno y tenga especial relevancia durante el parto y la lactancia (aunque los hombres también la producen). Esta hormona influye en la construcción de las relaciones humanas. Nos incita a facilitar relaciones estables e incluso a controlar el miedo. La segregamos de manera natural cuando hablamos con nuestros amigos, cuando nos acarician, cuando nos sentimos atendidos y queridos…  Finalmente, la serotonina es la encargada del humor y el bienestar, por eso cuando los niveles bajan se pueden producir estados depresivos, ansiedad, agresividad… Cuando estamos equilibrados produce una sensación de dicha y de relajación. Percibimos autoestima y enfoque óptimos. Hacer ejercicio al aire libre, meditar, relajarse, echar una buena siesta o simplemente incorporar a la dieta algunas raciones ricas en plátano, piña, aguacate, ciruelas o cacao, puede contribuir a elevar los niveles evitando así episodios depresivos.

Visto lo visto, vuelvo al refranero para mencionar otro dicho popular, pues cabría pensar, con todos estos argumentos en la mano, que la ‘naturaleza es efectiva y verdaderamente sabia’. Y también cabría preguntarse por qué, a pesar de esta predisposición consustancial a los seres humanos, la felicidad se prodiga tanto y con frecuencia escasea. Claro que si nos quedamos aquí la reflexión resultaría demasiado simplista frente a una casuística excesivamente amplia. Porque, aunque hagamos todo lo posible por mantener estas glándulas en buen estado de salud, aprovechando el potencial con todo el caudal de positividad que cada hormona aporta, comprobamos que no es suficiente…Tampoco lo es siempre cuando a todo lo anterior añadimos buena disposición y un espíritu alimentado por la recononciliacion permanente con una misma y con los demás…

Es mucho más complicado. Y es así porque no vivimos solos sino interconectados e interdependientes, de manera que la felicidad viene condicionada o influida por factores externos que no siempre concitan con el buen estado de salud (mental y físico) y el equilibrio hormonal. El bienestar, el buen humor, los deseos sexuales o la motivación están ligadas también al entorno, a las circunstancias, a la coyuntura…Por eso muchas veces se produce una disociación y solo, de vez en cuando, si las condiciones fisiológicas coinciden con una inmejorable situación externa, se produce en mayor o menor medida esa sensación de lo que hemos acordado en llamar ‘felicidad’, un término que los expertos traducen como paz interior, tranquilidad y el sentimiento de que la vida adquiere pleno sentido…

En cuanto a la felicidad colectiva, esa misma que experimentamos como comunidad, como pueblo o nación, esa que no depende individualmente de cada uno pero si de todos juntos haciendo piña, como sociedad y en la que particular y directamente tienen mucho que ver quienes nos gobiernan, tanto en cuanto dibujan, perfilan y encabezan la senda que hemos de seguir (hacia adelante o hacia detrás), ese nivel de felicidad y atendiendo al ranking elaborado en base a una clasificación de 156 países, los españoles ocupamos actualmente (datos de 2022) el puesto 27 de una lista que encabeza Finlandia y acaba Colombia…

Sería necesario acudir a la hermeneútica para una mejor comprensión…Pero no es el foro ni es el caso…

Más allá de la pandemia, de la crisis económica e incluso ahora de la guerra, Finlandia es la nación más feliz del mundo y tras ella sus vecinos daneses, noruegos, suecos e islandeses… ¿Será por el frío? ¿Por la baja densidad de población? ¿Por la religión mayoritariamente luterana? o ¿Por sus eficaces sistemas educativos? Puede que de todo un poco…Aunque los parámetros que han ayudado a definir este índice de felicidad son entre otros: la esperanza de vida saludable, la renta per cápita, el apoyo social, la baja ‘corrupción’ y, agárrense los piños, ‘la generosidad colectiva’ que los convierte en una sociedad con conciencia de la interconexión que practica la ayuda mutua y disfruta de altas dosis de libertad individual respecto a la toma de decisiones vitales…Ahí queda eso…

En fin, mucho se ha dicho y escrito, meditado y pensado sobre la felicidad. El gran filósofo Séneca escribió así en su obra De vita beata:  “Todos los hombres […] quieren vivir felizmente. Aspiramos a ser felices y para ello intentamos descubrir qué es. Sin embargo, cada persona posee una respuesta, una definición de felicidad diferente y es precisamente esa disparidad de opiniones ante una cuestión tan trascendental en la existencia del ser humano, donde reside una de las razones de la aparición de la ética…” Anteriormente Aristóteles había afirmado que  “La felicidad depende de nosotros mismos” y, siglos después, Kant concluyó que “más que un deseo, alegría o elección, la felicidad es un deber”. Con el tiempo llegaron los psicólogos e introdujeron el concepto del ‘locus de control’ que afecta al punto de vista de un individuo y a la manera que éste tiene de interactuar con el entorno…Considero que muy probablemente ahí resida el nudo gordiano puesto que para algunas personas, el locus vive en el exterior y sienten como las fuerzas externas guían sus acciones. Para otros, en cambio,  como Séneca, el locus reside dentro

En cualquier caso, confiemos que los beneficios de nuestras hormonas sumados a una actitud de encarar el mundo con gratitud y sin dramatismo, constituyan una buena fórmula para construir una vida salpicada de instantes ‘felices…’ Debería ser suficiente…Al menos para empezar… ¿Alguien da más?

Mucho más que ‘musas…’

Con frecuencia quienes se dedican a las artes creativas (música, literatura, artes plásticas en general) cuando se sienten escasos o carentes de inspiración se lo achacan a las ‘musas’. Serrat lo expresó con mucha claridad en su canción No hago otra cosa que pensar en ti, con aquella frase que decía: «pero hoy las musas han ‘pasao’ de mí…Andarán de vacaciones…» Y es que para escritores, músicos, poetas, artistas en general, ‘la musa’ representa la inspiración…Ella insufla el correspondiente soplo allí donde se almacenan las ideas. Agita su varita mágica y las hace fluir. Entonces y solo entonces, una lluvia de sensaciones remueve el espirítu, anima el lugar dónde se almacenan las palabras y las invita a surgir espontáneamente, con exactitud. Una tras otra. Organizadas, dispuestas, ordenadas hasta componer una armoniosa melodía, la letra de esa canción inolvidable, la pintura más bella o el texto más exquisito y excelente…

Lo peor de la musas es que a veces se escapan o bien se atrofia o se pierde la capacidad de verlas o sentirlas y por eso no siempre están cuando se las busca. Da la impresión que, a veces, se quedan dormidas o aletargadas, simulando padecer los efectos de algún desconocido soporífero y entonce no queda otra que esperar pacientes que espabilen y se acerquen, animosas y dispuestas, a ejercer el noble papel que la historia les ha otorgado como iluminadoras capaces de desatar la imaginación y desvelar o hacer intuir la fórmula para materializar lo imaginado o soñado…

A lo largo de la historia algunas se han reencarnado en seres reales, tan reales como nosotros mismos. Y lo peor, han sido amadas y veneradas de principo a fin. Basta una ràpida mirada a la historia de la humanidad para conocer unos cuantos casos…Sirva de ejemplo Simonetta Vespucci que lo fue de Sandro Botticelli. Su bello rostro, su larga melena rubia y sus ojos claros aún podemos contemplarlos en El nacimiento de Venus. Botticelli jamás se olvidó de ella e incluso pidió que le entarran a los pies de su tumba…Elizabeth Siddal  inspiró el famoso cuadro Ofelia, de John Everett Millais, pintura que representa el ahogamiento de la amada de Hamlet, escena incluída en la obra homónima de Shakespeare.

Y¿qué hubiera sido de Dalí sin Gala? El artista español declaró alguna vez que Gala fue la única que lo salvó de la locura y de una muerte temprana. Por eso la inmortalizó una y otra vez,: vestida, desnuda, de frente, de espaldas… Dalí sentía la necesidad de retratar a su musa en su totalidad, desde todas las perspectivas…Podría decirse que nunca dejó de mirarla, que la aprendió hasta conocerla de meomoria…

El cantante Bob Dylan vivió una etapa convulsa en la que dejó que muchas musas lo inspiraran hasta que encontró a Sara Lowndes y se casó con ella. Sara inspiró la única canción en la que Dylan habla directamente a una persona, sin genéricos… La actriz Catherine Deneuve fue musa tanto de Buñuel como de Yves Saint Laurent. El primero descubrió en ella una misteriosa e indescifrable belleza. El segundo su elegancia natural y su estilo atemporal…. 

Sin embargo no todos los artistas han sido correspondidos por quienes adquirieron ese rol o representación. Desgraciadamente algunas relaciones han sido imposibles, por más que se empeñara una de las partes…No obstante, aun en estos casos, las musas han seguido desplegando ese efecto embaucador que engatusa a quien no es capaz de apartarse, ni mirar para otro lado…Es lo que sucedió con el poeta y Premio Nobel de literatura 1923, William Butler Yeats que siguió dedicándole multitud de poemas a la actriz, feminista y revolucionaria irlandesa Maud Gonne, de quien siempre estuvo enamorado, incluso después de casarse (ella) con el revolucionario John MacBride... Y para muestra sirva este delicioso poema: El vino entra en la boca/ Y el amor entra en los ojos/ Esto es todo lo que en verdad conocemos/ Antes de envejecer y morir/ Así llevo el vaso a mi boca,/ Y te miro, y suspiro….

Pero si queremos conocer el origen de estos maravillosos seres, como en tantas otras ocasiones, hemos de remontarnos al pasado remoto, a la cultura clásica, a los griegos. Una cultura que ha sido la génesis de la nuestra y de nuestra lengua. Una referencia a la que acudimos casi siempre porque ahí comenzó todo…

El vocablo ‘Musa’ proviene de palabra griega mousa  que significa canción o poema. De ahí procede el término ‘música’, de la homóloga griega ‘musiké téchne’ -locución que tal vez inspiró el estilo denominado ‘música técno’- o ‘mousike’ que significa ‘el arte de las musas’. Pues bien, estas figuras femeninas, fruto de las nueve noches consecutivas de amor entre Zeus y la diosa de la memoria, Mnemóside, habitaban en el templo Museion, (término que dio origen a la palabra ‘museo) definido como el lugar de preservación de las artes y las ciencias y fueron nueve: Calíope: elocuencia, belleza y poesía épica/ Clío: historia/ Erato: poesía lírica-amorosa/ Euterpe: música/ Melpómene: tragedia/ Polimnia: cantos sagrados y poesía sacra/ Talía: comedia y poesía bucólica/ Terpsícore: danza y poesía coral/ Urania: astronomía, poesía didáctica y ciencias exactas (en la galería aparecen en este mismo orden).

Las musas, consideradas divinidades aunque menos poderosas que los dioses, representaron las distintas artes y sirvieron de inspiración a filósofos, poetas, astrónomos y astrólogos a quienes ayudaron a mejorar en sus actividades. En la antigua Grecia las musas fueron de vital importancia en el desarrollo artístico y científico de la época.

Con el devenir de los tiempos, la palabra ‘musa’ y su significado ha adquirido un matiz semántico que identifica, de manera generalizada o genérica, a la portadora de la inspiración, ya sea en la pintura, en la poesía o en cualquier otra forma de expresión cultural al tiempo que popularmente pervive en el imaginario social, encarnada en la imagen de una mujer cuya belleza inspira las obras y, en ocasiones, también los deseos…

Si se preguntan, como yo, si también habrán existido los ‘musos’, hombre bellos que han inspirado a más de una y de uno, nada se sabe a este respecto…Pero yo pienso que ‘haberlos haylos’.

Política, poder y arrogancia…

Imagen Inernet

Tengo una amiga a la que le encantan las cuñas biblícas mencionadas entre las líneas de los post. Y es que en mi plan de estudios, en mi opinión bastante mejor que los que vinieron después, el curriculum contemplaba una materia complementaria a la Religión en la que se estudiaba el Antiguo Testamento, del cual me considero una gran lectora. De ahí que con frecuencia aluda a algún pasaje que guarde cierta relación con el tema en cuestión…

Como ya sabemos, la campaña electoral andaluza arrancó hace apenas unos días. Por poca atención que quiera prestarle, es imposible no hacerse eco de algunas consignas o escuchar algunos trozos de discursos salidos de las bocas de un puñado de egos, empreñados en convencernos de que sin ellos no somos nada y que son ellos y solo ellos, quienes pueden solucionar nuestros problemas: paro, inflación, deficiencias sanitarias y educativas, salarios, pensiones, clima -esto último, por cierto, sólo planteado por quienes son conscientes del deterioro del planeta, deterioro del que alguna formación hace caso omiso-.

Vaya por delante que estas notas no son sino fruto de mi propia reflexión y constituyen una opinion particular, tal vez compartida con mis círculos cercanos. Y pensando en todo esto, me parece observar en nuestra clase política mucha ansia de poder y mucha arrogancia, ambas disfrazadas de entrega ciuadadana, tramposa y plagada de falsas interpretaciones que a muchos nos acaba resbalando, sin que nos roce la fibra ni siquiera por error…Parece que la historia de la humanidad está plagada de relatos que barruntan una actitud y ansia de ser, cuanto menos semidioses, como los héroes griegos, híbridos de mortales y dioses con capacidades extraordinarias… Aunque hay quien aspira a más y desee parecerse a dios mismo, el que todo lo alcanza y todo lo puede…Estos pensamientos me asaltaron mientras escuchaba las noticias de actualidad, observando la actitud de los diferente líderes, su manera de dirigirse al electorado, a la caiudadanía… Sus intentos de manipulación, su falta de credibilidad y nulo poder para convencerme…Y fue entonces cuando me vino a la cabeza la historia de la Torre de Babel…

Según el relato del Génesis, la Torre fue una construcción realizada por los hijos de Noé -ya saben, el del Arca- liderada por Nimrob, gobernador de Babilonia. Dicha construcción, que ocupaba una parte de la llanura de Senaar, comenzó tiempo después de la gran inhundación conocida como ‘el diluvio universal…’ De hecho, esta pretensiosa edificación representaba un desafío hacia Dios y una venganza por la muerte de quienes perecieron en el famoso ‘diluvio’. Aquellos hombres, dejándose llevar del poder y la arrogancia, consiguieron levantar la torre más alta jamás conocida (hasta entonces): «Edifiquemos una ciudad y una torre cuya cúspide llegue hasta el cielo. Hagámonos así famosos y no andemos más dispersos sobre la faz de la Tierra» (Génesis 11:1-9).

Por si no fuera suficiente reto aspirar a ser como Dios, o más que Dios, Mimrob, cuando la torre estaba casi acabada, ordenó a sus arqueros que lanzansen flechas hacia el cielo, intentando atentar contra Él…Entonces Yaveh envió un ejército de ángeles para castigarles sembrando la confusión de sus lenguas, de manera que no se entendieran entre sí…La confusión llegó a tal punto que abandonaron y se marcharon sin acabar aquella inmensa obra…Es por eso que la historia de Babel se relaciona con el origen de las lenguas.

Por aquel entonces todos los habitantes de la tierra hablaban una misma lengua, pero la soberbia, el afán desmesurado de querer ser como Dios, les valió el castigo de Babel, palabra que se traduce como «confusión”. La sílaba ‘Ba-‘ simboliza «la desorganización». Una raíz presente en palabras que tienen un sentido de significado incomprensible como por ejemplo, ‘balbuceo’ o ‘bla bla bla’. De ahí que ‘Ba’ pudiera ser la raíz de la confusión fruto del castigo divino y «la pluralidad de las lenguas que sin traductor era imposible entender»

Taly como sucede con otros relatos contemporáneos a este, no existen pruebas sobre su veracidad, aunque algunos expertos relacionan Babel con la torre Etemenanki, una construcción de siete terrazas que culmina con un templo en honor del dios Marduk, que llegó a alcanzar los 90 metros de altura, cuya construcción ordenó el emperador Nabucodonosor I en el siglo XII a.C. y de la cual no han quedado vestigios pues se destruyó en el ataque a la ciudad de Babilonia allá por el siglo IV a. de C.

No obstante, la tradición mística en Occidente estableció una analogía entre este tipo de construcción y el culto al cosmos y al universo. Algunos estudiosos plantean otras interpretaciones simbólicas al considerar que el baluarte representaba el pecado de la soberbia por la voluntad de querer alcanzar el cielo y, por lo tanto a Dios, para parecerse a él… En el tarot, el arcano de la torre representa el caos y la inestabilidad de la vida y de la condición humana…La destrucción de Babel simboliza la humanidad rendida, destruida, frente al orden y la grandeza divina…

Lo cierto es que el relato refleja tanto la necesidad de la comunicación como la existencia de un gran pecados: el de la soberbia, término que según la RAE tiene dos acepciones: 1. Altivez y apetito desordenado de ser preferido a otros. 2. f. Satisfacción y envanecimiento por la contemplación de las propias prendas con menosprecio de los demás… Esta palabra posee bastantes sinónimos: inmodestia, presunción, orgullo, altanería, arrogancia, vanidad, engreimiento, impertinencia, jactancia, endiosamiento, suficiencia, fatuidad, pedantería, aires, humos, ínfulas… ¿Entienden ahora por qué los discursos de nuestros políticos me trajeron hasta aquí?

No sé qué tendrá el poder, pero debe ser algo muy potente porque crea adicción, engancha y transforma a quienes lo detentan (a la mayoría) en individuos altivos, engreidos que se atreven a pensar que sin ellos es imposible un futuro mejor, por eso nos desafían y nos piden el voto, según ellos, para nuestro beneficio, según la realidad, en provecho propio y de los suyos…De manera menos burda pero mucho mas sutil, a algunos de los políticos actuales les impulsa el todopoderosismo, actitud que les lleva a sentirse por encima de los demás, a creerse en posesión de la verdad absoluta y a considerarse absolutamente imprescindibles, como si el mundo fuera a desaparecer si ellos no están al mando…

Nos acechan tiempos difíciles, plenos de incertidumbre, con una guerra de fondo y algún que otro ‘rey Mimrob’ suelto que ya se considera dios…

Todos ellos, los poderosos, además de pecar de soberbia, pecan de ingenuidad… Porque dirán que sí, pero en realidad aún no han aprendido que el mundo seguirá girando sin ellos y apesar de ellos…

El ‘azote de VOX…’

«Ya hemos alzado la bandera, ahora toca defenderla con alegría desde Andalucía» (Macarena Olona)
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Soy consciente que escribo cual ‘voz que clama en el desierto’ como dijera San Juan (1,19-28). Pero ya he confesado en reiteradas ocasiones que escribo por el placer de escribir, para que me lean unos pocos amigos y seguidores fieles a quienes correspondo como es debido. Este es, pues, un foro creado desde el libre pensamiento, al amparo de la libertad de expresión y a la sombra del legado de la libertad de cátedra, bajo cuya tutela trabajé muchos años…

Escribo también desde mi condición de ciudadana preocupada que observa atentamente cuanto acontece a su alrededor y otea, con gran recelo, no exento de cierto temor, un panorama nada halagüeño. Escribo con la incertidumbre propia de quien contempla con mirada larga y ancha, a fin ver más allá del microcosmos donde vivo que, tal vez por ser un lugar pequeño y en la costa, un tanto apartado de la realidad de la gran ciudad, parece dispensado de las grandes movidas de la capitalidad, donde se perciben con mayor intensidad las desigualdades, las carencias o la violencia en todas sus formas y variedades… Desde aquí, lejos de las Instituciones y de los Poderes que más pueden, desde este lugar dónde resultaría fácil reinterpretar el mundo y editarlo de manera más sutil, simplista o facilona, como si todo lo demás sobrase y se pudiera recortar o prescindir de él, justo desde aqui, escribo sin garantias pero con esperanza…

Dicho esto y sin más preámbulos, como andaluza que soy, me inquietan e interesan, no sé si en este orden, las próximas elecciones de mi Comunidad. Me intranquilizaría de todos modos pero la irrupción de VOX en el espectro político, ha introducido una nueva variable que hace aumentar mi grado de desazón y desasosiego y, por qué no decirlo, me lleva a experimentar cierta irritación acompañada de una fuerte sensación de impotencia: ’Por mí primero y por todos mis compañeros…’. Y es que resulta que tenemos el mayor trozo de tierra de nuestra geografía y una historia que se remonta hasta el 1.100 a. de C. Milenios que han forjado nuestra idiosincrasia, la misma que hemos construido asimilando peculiaridades culturales visibles en nuestra manera de ser, de hablar, de comer, de vivir, a todo lo cual se podría añadir un sin fin de bondades climáticas que nos convierten en una tierra deseada que algunos, a base de hacer proselitismo, quieren convertir en la ‘tierra prometida’ solo para sus propios fines y beneficios.

Hace apenas unos pocos años que VOX irrumpió en nuestro panorama político y se presentó a las Elecciones Autonómicas Andaluzas de 2015, en las que obtuvo el 0,45 % de apoyos por parte del electorado, porcentaje que subió al 10,97% en las mismas del 2018. A nivel nacional la formación irrumpió en el Congreso en 2019 con 24 escaños, pero la repetición electoral de noviembre y tras el adavacle de C’s, se convirtió en la tercera fuerza política con 52 diputados…La insoportable derecha conservadora entró en pugna con la insufrible extrema derecha… Ambas unidas, van pisando los talones a la izquierda progresista y a punto están de comerle el terreno.

El auge de las derechas no se puede negar, por mucho que me duela reconocerlo…

Y en estas circunstancias y después del experimento de laboratorio gestado en Castilla-León, nos toca a los andaluces probar suerte y pasar la prueba de fuego del PP del impertubable Feijoo el 19 de junio y con Macarena Olona subida al caballo de Vox, quien no sé bien por qué extraña asociación, me hizo pensar en el caudillo (término que gusta mucho a VOX) de los bárbaros, Atila – ‘el azote de dios’- cabalgando a lomos de Othar, ‘a cuyo paso -se decía- no crecía la hierba…’

Desde que sonaron las apuestas por Olona, a muchos de mis amigos y conocidos se nos quedó mal cuerpo… Contrincantes y electorado han comentado las recientes noticias sobre su empadronamiento. Una maniobra parecida a la de Javier Maroto hace unos años, encaminada a salvar un escaño en el Senado y mantener ‘la paga’ de la que vive y el estatus dentro del partido. Porque claro, Macarena Olona, alicantina de nacimiento -donde estudió y donde posee actualmente su domicilio habitual, (por mucho que bocee ser ‘vecina de Salobreña’) puede que junto a su pareja, un Guarda Civil de ‘brillante carrera’ (eso dicen aunque otras versiones la definen como ‘divorciada’, para el caso es lo mismo…) y el hijo de ambos- no tiene raíces andaluzas conocidas y ha echado mano de un camarada de partido para empadronarse. Porque otra cosa no, pero cabeza tiene…Por eso y aunque mucho haya dado que hablar dicho empadromaniento, finalmente, tal y como ya se preveía, la Junta Electoral lo ha validado…Y ahí la tenemos: La primera en la frente…Apenas hace unos días la diputada se despedía del Congreso con su ya conocida sobervia y sus aires de sobrada, carpetilla alzada con la mano derecha en alto, al grito de ¡viva España! Así son los de VOX, rancios y retrogrados hasta en las despedidas…

La lideresa ya se ve Presidenta…¡Será por autoestima! Vestida de flamenca se ha paseado por la feria de Sevilla como si fuera su costumbre de toda la vida. Ha visitado bodegas y degustado en catavinos, como andaluza de pro criada para estos menesteres,. Me pregunto si habrá catado con el mismo interés el turrón de su tierra…

Cuando hablo con los míos y le damos vueltas a este asunto, casi siempre acabamos con la misma afirmación: ‘tenemos lo que nos merecemos…’ Pero la verdad es que no. Ni como andaluces ni como españoles nos merecemos a Macarena Olona ni a VOX. Me pregunto cuántos de sus ingenuos votantes saben lo que gana esta señora que entre otros alardes, conduce un Porsche Panamera y se pasea envuelta en abrigos de pieles… Desde esta palestra no tiene pudor alguno a hablar del campo a la gente del campo como si supiera de qué va la cosa… Y si lo sabe, ¿estará de parte del cacique o de los jornaleros?. Imagino que le habrán escrito un guión -que aprende a pies juntillas porque lista es un rato- porque conocer, lo que se dice conocer la realidad de nuestra tierra, eso, no lo creo. Habla, como la mayoría de los políticos de ahora, desde el engaño y la manipulacion de los datos, retorcidos y manoseados una y otra vez, hasta que las cifras y porcentajes se decantan a su favor lo justo para sustentar su discurso.

Y así vamos estos dias, con la candidata haciendo el tour preelectoral, mostrándose, haciendo chistes y gracias para subrayar el tópico que nos considera pasando los días de juerga, como si no necesitásemos trabajar y ganarnos el sustento…Vamos preparando el terreno para la campaña en la que veremos a la auténta Olona en su mejor papel: el de ella misma.

En fin, que si a Carmen Polo le llamaban ‘la collares’, a la Olona la podrían apodar ‘la perlas’ a tenor de las que salen de su boca. He aquí algunas: «como presidenta de Andalucía no impondré a ninguna mujer su camino, quiero que todas podamos elegir, para que tengamos verdadera elección» […] «la familia debe ser el centro de todas las políticas públicas» […] «Mujeres de Andalucía, especialmente las más jóvenes, quiero daros la libertad que yo no tuve. Quiero romper las cadenas que nos ha impuesto el feminismo. Desde Andalucía seremos luz de esperanza para toda España. Haremos frente a las leyes sobre autodeterminación de género y la ley trans (de Irene Montero) será recurrida…»

Virgencita, virgencita, que me quede como estoy…

Pero sigo siendo el ‘rey…’ (Parte II)

«Don Quijote soy y mi profesión la de andante caballería. Son mis leyes el deshacer entuertos, prodigar el bien y evitar el mal. Huyo de la vida regalada, de la ambición y de la hipocresía. Y busco para mi propia gloria la senda más angosta y difícil. ¿Es eso, de tonto y mentecato? ‘El Ingenioso Hidalgo, Don Quijote de la Mancha’
Miguel de Cervantes Saavedra

Fotografías: mp_dc

Yo sé bien que estoy afuera/Pero el día que yo me muera/Sé que tendrás que llorar…Llorar y llorar…Llorar y llorar…La letra de la canción de Vicente Fernández viene al pelo como telón de fondo de este post dedicado al Emérito. Y es que, como ya todos saben tanto  en España como en parte del extranjero, el Rey ‘ha vuelto’: ¡viva el rey!

Si aún quedaba un alma cándida que contemplase la posibilidad de considerar que lo haría con discreción, con la cabeza un tanto gacha o un poco avergonzado, es que es un pobre iluso… Si además albergaba un mínimo de esperanza sobre recibir alguna escueta explicación o disculpa, entonces es que no es de este mundo. El Emérito ha llegado sin una pizca de discreción Peor aún, ha traído su propio cronista para que intencionadamente grabara las primeras imágenes poniendo pie en tierra, las mismas que han copado las portadas de todos los periódicos. Vino en un Jet privado derrochando lujo, el mismo del que se rodeará estos días porque el Rey viaja ‘de gorra’, como de costumbre. Se alojará en casa de un amigo y recibirá todos los parabienes olvidando, mejor dicho, ignorando, que ser Rey comporta un acuerdo tácito de trabajar para beneficio de sus súbditos y no para sí mismo. El padre de nuestro actual Monarca no ha tenido el menor reparo en romper el compromiso contractual al que estaba ligado, demostrando no solo una ausencia de moral y de ética  sino también de gratitud hacia los españoles, gracias a los cuales ha vivido toda su vida, como mandan los cánones, ‘a cuerpo de rey…’

El Rey ha vuelto sí. Ha venido cuando y como ha querido, según parece, (insisto, ‘parece’) con el principal objetivo de asistir a las regatas (problablemente haya otras razones y la competición es la excusa y el humo de distracción). Tiene gracia que su trayectoria náutica esté relacionada con dos yates llamados ‘Fortuna y Bribón’. Como si de un presagio se tratase el Emérito ha surcado mares y océanos -con gran éxito, por cierto, a tenor de su palmarés- con sendas embarcaciones, cuyos apelativos anunciaban lo que muchísimo más tarde estaría en boca de todos. Y es que un buen día se supo lo que muchos ya intuían: que don Juan Carlos, el rey campechano, poseía  una gran ‘fortuna’, fruto de negocios rentables y lucrativos pero ilegales, transacciones que había efectuado abusando de su condición y calidad. Su posición y estatus  le otorgaron carta blanca para moverse en determinados ambientes que constituyeron el caldo de cultivo ideal para semejantes trueques. Trueques que contaron con el visto bueno de los gobiernos de entonces que, no solo miraron para otro lado sino que lo protegieron corriendo túpidos velos para tapar su conducta e infidelidades a fin de guardar las apariencias, esas mismas que el refrán dice que ‘engañan’, ante una sociedad que miraba a la ‘familia Real’ como el modelo a imitar…Aunque, a decir verdad,  la familia era cualquier cosa menos ‘real’, con minúsculas…

Mucho se hablaba, aunque en voz baja, sobre su salidas nocturnas en moto y sus romances con famosas y vedettes, tanto nacionales como extranjeras…Muchos reían sus gracietas, sus salidas de tonos y su abandono del protocolo interpretado como gesto de cercanía hacia su pueblo. De manera que un gran número de vasallos le rendían pleitesía encantados, presumiendo de monarca sencillo  y dicharachero… Simpatías que con el paso del tiempo se tornaron condescendencia hacia aquel hombre maduro a quien la salud comenzaba a pasarle factura, ‘facturas’ que pagábamos todos incluyendo el famoso bastón con ‘bocina incluida…’.

Acabo de recordar  una frase que me viene como anillo al dedo, ‘el tiempo pone a cada uno en su sitio’ y en este caso aunque ha tardado, finalmente así ha sucedido. Los devaneos y negocios sucios del Rey salieron a la luz a partir de aquel día en que apareció ante las cámaras pidiendo perdón. Lo hacía, según creo recordar, desde una clínica, después de haber sido intervenido de una rotura la cadera producida en una cacería en Botsuana… Resultó una imagen para la posteridad digna de ser incluida en los libros de texto como ejemplo de lo que un Rey nunca debería hacer… El Rey inviolable había violado todos los principios comenzando por el sentido común, en ocasiones como esta, el menos común de los sentidos… Y entonces comenzó el susurro sobre su posible abdicación. Esto sucedía en el 2012, en plena crisis económica. Aquel año los funcionarios no cobramos la paga extra de Navidad y comenzaron los tijeretazos de Rajoy… Dos años más tarde se produjo la abdicación…

Corría el año 2013 cuando algunos periodistas vaticinaron que el entonces Rey, tenía los días contados al frente del Estado. La abdicación era comidilla de Palacio alentada por las señales, cada vez más evidentes, del desgaste de la Corona, tal y como repetían y subrayaban los medios de comunicación nacionales y extranjeros. No obstante y, como las cosas de palacio van despacio, Zarzuela negaba una y otra vez la mayor, afirmando que no había razón para considerar tal cosa. En un reciente artículo, el periodista  Emilio Pizcolano señala a la Reina Sofía como ‘la mano que movió la cuna’ y según Pîlar Urbano, biógrafa de la Reina, ‘éstas (y otras) cuestiones se debatieron en el selectísimo club Bilderberg al que pertenece la Emérita, el selectísimo lobby que presionó a Franco para que nombrase sucesor a don Juan Carlos… Ahí queda eso…Para que luego digan que la Historia es una materia muy aburrida…

En fin que primero vino la abdicación y luego salieron a la luz los tejemanejes ‘reales’ que acabaron con la marcha del Emérito a Abu Dhabi, donde segun parece, ha establecido su residencia. No obstante, desde que se archivaran sus causas por haber prescrito y habiendo efectuado las pertinentes regularizaciones con la hacienda pública (podría ser que el Emérito entendiese que ‘hacienda NO somos todos o somos todos menos él) da la impresión que comenzó a gestarse la idea de su regreso. Y la verdad, tontos, lo que se dice tontos no somos y ya lo veíamos venir. Pero qué casualidad. El rey Felipe viaja a Abudabi para dar un pésame y justamente estando allí llama a su padre -como si desde aqui no pudiera llamar- y enseguida se mueven los hilos para que venga. Y renglón seguido se sabe que viene a las regatas, que se queda en casa de un amigo y que luego irá a visitar a su hijo a la Zarzuela, su ‘casa’ durante 60 años. Al tiempo también se nos comunica que doña Sofía tiene un importante e ineludible evento al que asistirá justamente este mismo fin de seme¡ana y que regresará el domingo. Por lo que la reunión familiar será después y no antes de la competición naútica… Y a partir de aquí suenan las voces anunciando que el Emérito viajará de cuando en cuando, siguiendo su propio criterio, cuando él decida… Comprendo que la tarea del periodista es informar y que este evento representa un suculento bocado, pero tal vez, y lo digo desde mi ignorancia, tal vez debería dársele menos cobertura y restarle un poco de importancia, la misma que es lo él y los suyos buscan.

La Monarquía es ya una institución obsoleta que ha tenido un papel preponderante en nuestra historia que, como sabemos, cuenta con una larga tradición que se remonta a la Reconquista. Los Trastámaras, los Austria y los Borbones han gobernado nuestros destinos durante siglos, pero las cosas han cambiado y seguirán cambiando. Prueba de ello es una reciente Consulta Popular Estatal no vinculante realizada a fin de sondear a los españoles acerca de su preferencia hacia la Monarquía o la Republica. Se disemiraron mesas por todas las CC.AA y el resultado ha arrojado un 93% de votos a favor de la República. Sí. Lo sé. Podría haber sucedido que los monárquicos al no validar esta convocatoria no votasen y que los republicanos, ansiosos de que la haya, asistiera en masa…Aún así da que pensar y el CIS no debería tener miedo a realidar esa consulta ‘no vinculante’ de manera oficial….

En las antípodas de los detractores están los adeptos, entre ellos Carlos Espinosa de los Montero, padre del diputado de Vox, quien ha promovido el proyecto ‘Un legado Real, iniciativa de la asociación Concordia Real Española. El citado proyecto ha realizado un análisis para valorar el papel del Rey Juan Carlos durante su Jefatura, análisis que desvela una cifra de al menos nueve ceros como referencia de las inversiones revertidas en nuestros país a consecuencia de las relaciones establecidas por el Rey con otros países, además de considerar que uno de cada ocho puestos de trabajo se han conseguido gracias al papel de representación realizado por el Emérito… Según sus declaracioes «los 224 viajes oficiales que realizó el rey Emérito Juan Carlos I reportaron a España un total de 62.000 millones de euros de manera aproximada».

Pero claro, el Emérito, un ancianito de 84 años, aparece ahora en el que fue su Reino, revestido de ancianidad, achacoso, exiliado y hambriento de recibir el calor de los suyos para acurrucarse los últimos días de su larga vida…Y a muchos les puede y les gana el perdón o hacer la vista gorda… No nos engañemos: quien tuvo, retuvo… Este es el momento de recordar que hay que «dar crédito a las obras y no a las palabras». (Cervantes)