Celebraciones — Puerta de acceso

Hace muy poco que conecté con su blog…La escritura de Graciela viene de dentro y por eso atrapa…’Celebraciones’ es una entrada llena de recuerdos que recorre a través de la memoria evocando los diversos tramos de su vida personal y profesional. Lo hace con el respeto y la humildad de quien se reconoce un ser humano que yerra y acierta pero sobre todo, aprende…

Es un placer Graciela invitarte de nuevo a un blog modesto con menos vida aunque con mucho que contar…

Les dejo con ella…https://wordpress.com/read/blogs/24652360/posts/3392

Entré para compartir una publicación que no era esta, pero wordpress me sorprendió con una felicitación por mis 9 años de blog!! Nueve años!!! Sí, esa noticia, evocación, ameritó esta vuelta hacia adentro, hacia aquel momento y hacia aquella que era hace 9 años. Empecé esta aventura sin mucha convicción, un tiempo después de la […]

Celebraciones — Puerta de acceso

Sobre ser ‘madre’ y sus típicos tópicos…

#HoraDeVencer

Como tantas otras tradiciones el día de la madre hunde sus raíces en la Antigua Grecia que, en aquel entonces, celebraba una fiesta en honor de la diosa Rhea, madre de Júpiter, Neptuno y Plutón…Exacto, los mismos que inspiraron los conocidos planetas…Más tarde, el cristianismo asimiló y adaptó muchas costumbres, apropiándose también de esta festividad que dedicaron a la Virgen María…Siglos después, la Iglesia ligó esta celebración a la Inmaculada Concepción, icono irrefutable de la maternidad y modelo cristiano por excelencia que tanto ha influido (desde mi punto de vista para mal) en las mujeres de aquella España Católica, Apostólica y Romana de las que, por cierto, aún hoy algunos sectores sociales se siguen hacen eco… Así que desde 1644 a 1965 el 8 de diciembre era el día de las madres, hasta que al año siguiente se pasó al primer domingo de mayo…Las mujeres de mi generación saben bien que el mes de mayo está muy ligado a la Virgen y en los colegios religiosos nos han machacado con esa especial devoción (puede que alguna recuerde el famoso canto ‘con flores a María’)…Hace mucho tiempo que reflexioné sobre por qué mayo y no cualquier otro mes y saqué mis propias conclusiones que, tal vez, en otro post me atreva a exponer…

Es conveniente señalar otras aportaciones al margen de la Iglesia que incidieron e influyeron en esta celebración como fueron la de la escritora Julia Ward en 1872 o Ana Jarvis en 1907. Ambas reivindicaron este día a raíz del fallecimiento de seres cercanos: un hijo en el caso de la primera y su madre en el segundo…La repercusión fue tan grande que en 1914 que el presidente Woodrow Wilson proclamó el Día de la Madre como fiesta Nacional. O sea que este día se celebra en muchos países aunque en fechas distintas…

Mucho se ha debatido sobre el sentido de dedicar un día a quienes ejercemos este oficio tan antiguo como la propia humanidad. Hoy no somos más y mejores madres, somo igual que ayer y posiblemente que mañana…Hoy por hoy el verdadero debate se centra en los tópicos que giran en torno a este concepto y la consideración de la maternidad como una ‘llamada’, una ‘necesidad’ e incluso una premisa sine qua non, esencial e inherente a nuestra condición femenina…El denominado ‘instinto materno’, del que al parecer carecen los hombres, hace tiempo que ha perdido fuelle… La que suscribe, sin ir más lejos, tiene algunos casos a su alrededor que lo refutan como, por ejemplo, mi propio hijo que ha desempeñado el rol de ‘madre’ desde que fue padre, por razones laborales y de diversa índole… Un orgullo decir que durante un tiempo fue un ‘amo de casa’ feliz y a mucha honra…

Personalmente me declaro madre por ‘decisión propia’ y no me tengo por más madre por el hecho mismo de haber parido pues considero que la maternidad trasciende más allá de la concepción y el parto. En todo caso, ha sido y sigue siendo un oficio de alto riesgo, un triple salto mortal sin red, sin rescate ni seguro…Ser madre empieza pero no acaba e implica otras muchas profesiones: maestra, enfermera, técnica en juguetes, especialista en moda, animadora, secretaria, consultora, confidente y cómplice… Un oficio tan arriesgado como conducir sin señales de tráfico dejàndote llevar por lo que dicta el sentido común, la buena voluntad y, sobre todo, el amor…Nuestros hijos nacen desprovistos de un manual de instrucciones y nada más nacer nos camelan, nos conquistan y nos secuestran para siempre…Los criamos, jugamos con ellos, ejercemos de ‘ratoncitos Pérez’ y de Reinas Magas… Nos llenan la casa de risas, de mascotas, de pinturas en las paredes…Luego, cuando comienzan los años del cole llegan las peleas por las tareas, las excursiones, las fiestas de cumpleaños con los amigos hasta que se convierten en adolescentes con espinillas y las hormonas revueltas…Y un buen día te despiertas y resulta que ya se hicieron adultos y autosuficientes…Ya no puedes decirles qué deberían hacer porque, supuestamente, ya lo saben…

A cambio ellos esperan siempre nuestra incondicionalidad en prácticamente todo… Somos el lugar al que siempre pueden volver, conscientes de que serán recibidos con los brazos abiertos, dispuestas a perdonar siempre como el buen ‘samaritano’ (una marca indeleble en mi generación). Nos echan de menos aunque no nos llamen, cuentan con nosotras y nos quieren aunque no nos lo digan, nos tienen presentes aunque vivamos lejos…Y llegado el momento comienzan a mirarse en nosotras como en un espejo: sus rasgos nos delatan en su rostro, repiten nuestras frases, cuentan nuestros chistes y cocinan nuestras recetas…Entonces comienzan a idealizarnos y a engañarse pensándonos como seres atemporales y eternos a lo que desean retener… Les asusta pensar que algo nos ocurra y sobre todo que nos vayamos para siempre…Es justamente en este momento cuando nosotras, las madres, tomamos conciencia de que estamos en el camino de vuelta…Poco a poco se invierten los papeles: ellos nos protegen, nos riñen por comer o hacer lo que no ‘debemos’, les preocupa cómo estamos, nos arropan y nos besan en la frente… Cuando esto sucede, sabemos que ya no nos queda otra que dejarnos querer mansamente para vivir entre sus brazos el tiempo que nos quede…Ley de vida…

Finalmente, mi especial reconocimiento a las ‘madres confinadas por coronavirus’. Ha sido un reto sin precedentes en el que, como en tantas ocasiones, las mujeres han demostrado su fortaleza y su capacidad para gestionar la atención a los hijos y desarrollar la propia profesión …Hacemos Historia, hacéis Historia….¡¡Enhorabuena!!

Abril: un balance en claroscuro…

#YoMeQuedoEnCasa #UnDíaMenos

Día 47… ¿El covid nos robó el mes de abril…? A lo mejor es esto lo que podríamos responder al maestro Sabina si nos lo preguntara ahora…Pero no es así. Casi estuvimos a punto … ‘Casi nos vemos en abril’ como cantaban Los Secretos, pero será en mayo porque abril se nos va…Y lo hace cargado de ausencias, de fiestas sin celebrar, de encuentros aplazados, de discursos de ánimo, de aplausos, de llamadas telefónicas, de conciertos para acompañar y sentirnos acompañados…Treinta días de cifras mortales, de personas ingresadas, de familiares asustados, de incertidumbres, de miedo y de soledades…Y siempre, siempre, contando con el apoyo de un impecable colectivo: el personal sanitario que se ha desvivido para curar el cuerpo y aliviar el alma e insuflar esperanza a quienes más lo han necesitado…Gracias, nunca distéis tanto por tan poco…

Abril también ha sido el mes del silencio colectivo, del cierre y el vacío de las calles…El mes de los empleos perdidos, del acopio de personas que han engrosado las filas del paro…De niños y niñas que se quedaron sin la comida de los comedores escolares…De familias que acudieron por primera vez a los bancos de alimentos e instituciones como Cáritas o Cruz Roja…Personas con las despensas vacías y la cuenta corriente a cero o en rojo… Abril impulsó la crisis hasta su punto más álgido, nos dejó contemplar el paso de sus días con más pena que gloria para acabar prometiéndonos una bocanada de aire y un sol sobre el horizonte al aprobarse una ruta para la desescalada que permitirá paliar el confinamiento…

Afortunadamente compartimos el planeta con otros seres sintientes a los que mantenemos fuera de nuestras expectativas y apartados de nuestras vidas. Para muchos el mundo animal tiene escasa relevancia, a menudo pasa desapercibido y con frecuencia no lo tenemos en cuenta…Los seres humanos constituimos su mayor peligro. Nos hemos apropiado poco a poco de la mayor parte de sus espacios naturales obligándolos a retroceder hasta quedar apartados, confinados, constreñidos… Y ahora que hemos abandonado las ciudades, despejados los cielos de aviones, los mares de barcos, las carreteras de coches y con las calles libres del bullicio cotidiano, ellos han protagonizado tímidas incursiones, quien sabe, si con el fin de ‘recolonizar’ diversos puntos del planeta… Aquí en España se han observado ‘razias’ de pavos reales deambulando por el Retiro en Madrid; cabras sueltas en Chinchilla (Albacete); jabalíes en Barcelona… Algún zorro en Vigo e incluso un oso en Cangas de Narcea, Asturias…Urracas, mirlos, golondrinas, palomas, gaviotas sobrevolando grandes áreas urbanas…Delfines en Baleares y en Castro Urdiales, Cantabria y hasta ballenas en las costas almerienses…La naturaleza ‘reconquista’ las ciudades vacías por el coronavirus…

Y si bien es cierto que abril ha sido un mes super intenso, mayo se asoma entre abriéndonos la puerta -apenas una rendija- para dejarnos ver más allá de las ventanas y balcones…Cuando salga de casa a pasear tendré en mi haber 50 días de confinamiento, de soledad, de compañías virtuales, de lecturas, de escrituras en este blog que me han devuelto a cambio sinergias interesantes…50 días ganados para concluir temas pendientes, madurar ideas, concebir nuevos proyectos, reconectar con personas lejanas y retomar hábitos sanos…Y, en otro orden de cosas, también me han ayudado a descubrir algunos recovecos de ese otro espacio al que tan poca atención prestamos: el interior… En este plano, disponer de tiempo me ha servido para revisar el alma, aliviar viejas heridas, reordenar emociones, limpiar algunas telarañas ocultas en los rincones, mirar la cara de algún que otro fantasma, eliminar temores, reconocer y afrontar ciertos apegos…

En fin, un balance en claroscuro pues Abril ha resultado para mí tan escabroso como enriquecedor… Más de dentro de que fuera, más de dar que recibir, de sembrar que recoger, de ser que de estar… Y mañana será mayo… La aventura continúa…

‘Desconfíname despacio que tengo prisa…’

#YoMeQuedoEnCasa #UnDíaMenos

Día 45. Hoy se aprobarán las medidas para la ‘desescalada’ que según parece se hará ‘laminando’ la hora punta…O sea que van a ‘filetear’ y ‘repartir’ el día. La mañana entre quienes pasean, hacen la compra diaria o deporte y el pequeño comercio que, al parecer, podrá levantar pronto la persiana. Por la tarde los niños, asegurando así que hagan sus tareas en la jornada matinal…

No sé ustedes pero a mi me embarga la extraña sensación de que algo se cuece en las altas esferas, en las más altas, en esas a las que sólo acceden un pequeño grupo de parásitos forrados a los que me imagino frotándose las manos, soñando con sus ‘criptas repletas de monedas de oro’, en plan ‘tío Gilito’ (el tío rico del pato Donald…Tenía que llamarse así…). Independientemente de cualquier teoría conspiratoria que a muchos se nos haya pasado por la cabeza, no podemos negar la realidad del coronavirus. Otra cosa es que nos preguntemos por qué nos miramos tanto en Italia que, al parecer, no lo hizo tan bien teniendo a Portugal mucho más cerca que lo ha hecho bastante mejor…O por qué desde el principio no se contabilizaron los afectados con un mismo criterio en todos los territorios…O por qué se compraron test no homologados…etc…etc… No quisiera estar en la piel del Presidente ni 30 segundos. Debe ser francamente complicado decidir con tanta presión y falta de apoyo por parte de la oposición y, así como aplaudí el confinamiento severo con todas las consecuencias, ahora siento una cierta inquietud ante la desescalada sobre todo porque, aunque coordinada, las decisiones las tomarán los gobiernos autonómicos…Así que ‘desconfíname despacio que tengo prisa…’

El presidente de la Junta de Andalucía (PP) ha comentado a los periodistas algunas de las medidas que adoptará el ejecutivo de cara al desconfinamiento, provocando la correspondiente réplica de algunos alcaldes (entre ellos el de Cádiz) al considerar una ‘deslealtad’ que lo haya comunicado antes a la prensa y no a ellos…¿Dónde he oído yo esto antes?…¡Ah sí! Es lo que dice cada 15 días Pablo Casado a Pedro Sánchez…Parece que sea un hábito extendido en el PP ver ‘la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio’. Otra queja: Las diputaciones Provinciales que han solicitado al gobierno de la Junta los datos sobre los efectos de la pandemia en la población, no comprenden por qué no los tienen aún en sus manos… Esto también me suena…Y por si fuera poco a la Ministra Montero se le critica su claro e indudable acento andaluz, acento del que saca pecho y con razón…Me tomaré la licencia de recordar a los ‘finolis’ que realizan tales comentarios, por si no lo saben, que la descortesía y desaire hacia el habla andaluza viene de muy atrás en la Historia, casi desde tiempos de Antonio de Nebrija… Sí, ese señor natural de Sevilla que redactó en 1492 -año del Descubrimiento- el primer tratado de Gramática para una lengua romance…Y digo yo… ¿Han prestado atención y puesto oído al Consejero de Sanidad? ‘Aquel que diu’ refiriéndose al aborto: “lo fácil es llegar y el chupetón”… El Consejero no solo dio muestras de una gran ‘sensibilidad’ y profundo conocimiento de la ‘jerga andaluza’ sino de un gran dominio en su terreno profesional… Con todos mis respetos para comunidad médica…

Sigo. El presidente Juan Manuel Moreno (PP) hace apenas quince días apelaba la ‘vuelta al cole’ …De inmediato vino la doble rectificación de Juan Marín (C’s) que dio un pase de pecho a favor del Presidente y luego se autocorrigió añadiendo a su afirmación de acabar el curso en julio, que el curso acabaría como siempre en junio y que en julio él se había referido a la Selectividad (querría decir EBAU, la Selectividad quedó derogada)… ‘Donde digo digo, digo Diego’…Y así estamos: que si se abrirá el pequeño comercio, que si también los bares aunque no se podrán compartir raciones o menús, ni reunirse más de cuatro personas a no ser que convivan…Que si se podrá acceder a las playas; que los hoteles servirán desayunos cada media hora… en fin, que se acabaron las sobremesas y tendremos que comer o cenar en 90 minutos…

Un totum revolutum que como ciudadana de a pie me tiene absolutamente desconcertada. Las informaciones son tan diversas como dispares según procedan de una u otra Comunidad, de partidos de derechas o de izquierdas e incluso del mismo, en función de quien opine o haga declaraciones oficiales u oficiosas… Eso por ceñirme al panorama nacional…

Tengo tantas ganas como la que más de cerrar la puerta de mi casa y quedarme fuera y no dentro…Echo de menos ir a caminar a la playa, estar con mis hijos, con mi nieto, con mis hermanos, con mis amigas y con las personas que quiero. Deseo abrazar y que me abracen (tal vez esto sea lo que más me urge) pero no a cualquier precio…Comprendo la incertidumbre de los hosteleros, de los autónomos, de todos aquellos que en mi tierra viven casi todo el año de los frutos del verano: trabajando en las terrazas, en las tiendas de chanclas, sombrillas y sillas de playas; en las heladerías; en las ferias artesanales confeccionando pulseras y collares; de aparcar coches cosa que hacen los parados, tostandose al sol durante tres meses; de vender refrescos, vestidos, cartuchos de camarones o sultanas de coco y huevo playa arriba, playa abajo…

Nadie quiere perder aunque todos hemos perdido ya en mayor o menor medida…Personalmente desearía, querría confiar de todo corazón en nuestros gobernantes, en su buen juicio, en su sensato criterio y en el mejor funcionamiento de sus ‘neuronas espejo’… Unas entradas atrás comentaba que ‘en España sobran políticos y religión y falta ética’, entre otras cosas…Me reitero. En mi modesta opinión el ‘consenso científico’ debería primar frente a todos los demás ‘consensos’…Ojalá que los árboles no nos impidan ver el bosque … En la trastienda o rebotica no sé si algo se maquina o se trama… Una cosa es segura: el coronavirus, para bien y para mal, ya nos ha cambiado…

Recordando al ‘flautista’ de Hamelin…

#YoMeQuedoEnCasa

Domingo. Tercer día de la segunda gran cuarentena…Aquí en España hoy pueden salir a la calle por primera vez nuestros niños. Imagino que si fuera niña estaría enormemente confundida a merced de las explicaciones más o menos convincentes o creíbles de mis padres, sorprendida por desear ir al colegio y extrañada de que un bicho tan pequeño me impidiera hacer las cosas más divertidas…’La escalada será escalonada y asimétrica’, este es el último mantra que los medios de comunicación repiten hasta la saciedad, haciendo eco del mensaje oficial junto a una promesa: ‘con suerte, si el covid lo permite, la semana que viene los adultos podrán salir una hora para hacer ejercicio o caminar…’ Esta es la nueva promesa, el siguiente objetivo de quienes nos gobiernan…

Estas palabras, aunque se reciben con reserva, han sido acogidas con una sonrisa que se percibe, dadas las circunstancias, a través de ojos que asoman sobre las mascarillas…Tendremos que acostumbrarnos a este nuevo lenguaje gestual y aprender a interpretar el juego de miradas, asumir el reto del escrutinio de los ojos, siempre repletos de emociones, de complicidades, de toda una gama de matices que articulará una gramática hasta ahora desconocida, secreta, cuyos código deberemos aprender a descifrar… Porque sin duda comenzamos una etapa nueva marcada por la ‘nueva normalidad’ que se va imponiento en el tiempo d.c. (después de coronavirus)

La realidad me resulta demasiado grande, tanto como mi incapacidad para poder abordarla. Así que cuando consigo conectar conscientemente con lo que está ocurriendo, me doy cuenta que el gran desafío está en ‘sobrevivir’ y ‘resistir’ para salir indemnes, cuerdos y renacidos. Y para elo hay que resistir y superar todos los estados: ‘cuando mi enemigo sea yo’, ‘aunque los sueños se me rompan en pedazos’, ‘cuando me amanezca la locura’ e incluso ‘cuando me apuñale la nostalgia’…Eso dice nuestro ‘himno del coronavirus, 2020’, una canción que, además de atemporal, algo tiene pues no es la primera vez que se convierte un símbolo ya que en 2001 también fue elegida como el himno ‘extraoficial’ de la crisis económica en Argentina… 

Resistiré

Todo está cambiando a nuestro alrededor…Nos reinventamos cada día, a cada momento… La ciudadanía en general está teniendo un comportamiento ejemplar. Salvo los de siempre, esos que desobedecen por sistema, por necedad e ignorancia, el resto ha mantenido una actitud paradigmáticamente insólita. A veces pienso que esta sumisión en la que apenas se percibe un ápice de rebeldía, algo inusual en nuestra sociedad, podría deberse en gran parte a un estado de shock colectivo frente al cual aún no hemos reaccionado… Desde aquel 14 de marzo cuando el Presidente anunció el confinamiento, todos le he seguido cual ratones tras el ‘flautista de Hamelín’, cada uno a su ratonera…Y dejamos limpias las ciudades aunque, como en el cuento, el país quedara tan vacío como triste…Luego las noticias se han ido sucediendo ajustando cifras de enfermos, fallecidos y supervivientes…Las imágenes de Wuhan fueron cobrando vida a nuestro alrededor y su pesadilla ha sido, finalmente, la nuestra y la de todo el planeta… Sí, hemos obedecido al compás de las promesas de nuestro gobierno que repite sin cesar: ‘no olvidaremos de nadie’… Confiemos que así sea y que no nos defrauden como ocurrió con lo gobernantes de Hamelin que tan pronto consiguieron su objetivo olvidaron su promesa y se portaron mal con el flautista que sí había cumplido su parte… <http://www.cuentosinfantilesadormir.com/elflautistadehamelin.pdf> Y es que a veces en la vida o no se aprende o se aprende demasiado tarde y a un coste excesivamente elevado…

El Therigatha, “Poemas de ancianas sabias”

#YoMeQuedoEnCasa

De vez en cuando es bueno trascender y ceder la escritura propia en favor de la ajena. He aquí el poema de DantiKa, extraído de la obra “El Therigatha (literalmente “Poemas de ancianas sabias” o de mujeres que han crecido en sabiduría) está considerado la primera antología universal de literatura femenina. Se trata de los poemas que transmitieron las primeras mujeres que se unieron a la orden budista. Por tanto, forman un testimonio de la máxima importancia para conocer el budismo de los orígenes, un material que más tarde fue incorporado en el canon budista en lengua pali. Su calidad espiritual y hondura literaria no tiene parangón” (http://editorialkairos.com/catalogo/therigatha).

Subo al Pico del Buitre a descansar

de mi larga jornada

Desde allí se divisa

un río

y en él un elefante

que se baña feliz y luego sale

reluciente a la orilla.

Entonces llega un hombre

que porta un aguijón y que le ordena

con una voz potente

que adelante una pata.

Sumiso, el elefante

le obedece y el hombre

sube al cuello por ella.

¡Lo indomable domado!

¡Una fiera salvaje vuelta dócil!

Es esta la razón para instalarme

aislada en la espesura:

enseñar a mi mente

salvaje a obedecerme.

Dantika (https://www.rtve.es/alacarta/audios/artesfera/artesfera-therigatha-poemas-budistas-mujeres-sabias-13-12-16/3827798/)

Fallecidos anónimos por covid-19: “In memoriam…”

#YoMeQuedoEnCasa

La pandemia cumple hoy la primera cuarentena completa, es decir, 40 días desde que comenzó. Ahora que miro hacia atrás parece que pasó más tiempo, que ocurrieron demasiadas cosas, tantas que creo que aún no fui capaz de asumir o asimilar… El bombardeo informativo es, en mi opinión, tan excesivo como innecesario. Tanta tertulia, tanta opinión y tantos juicios y dictámenes, al final confunde e inquieta. La ciudadanía no participa en ese juego de verdades, medias verdades y mentiras que la clase política se trae entre manos. Un juego de tronos del que somos meros espectadores, peones sobre quienes recaen con mayor incidencia consecuencias de todo tipo: personales, sociales, económicas… Y en esas estamos, en el ínterim, en el intervalo, en el compás de espera, en el mientras tanto, en el ahora qué y el después qué…Pensando y manteniendo la serenidad que se nos pide mientras contemplamos estupefactos los errores, rectificaciones, rivalidades, protagonismos, críticas destructivas, enfrentamientos y prepotencia de los gobernantes en una lucha de ‘egos’ sin escrúpulos, deseosos de obtener réditos incluso de una situación tan dramática como la pandemia…

La ambición de poder no conoce límites. Algunos políticos se emplean a fondo para hacer demagogia con los muertos, con el llanto de las familias y el honor ultrajado olvidando los propios errores: ‘No hay perdón para los malvados’, ni compasión, ni comprensión para la naturaleza humana…En España sobran tantos políticos como lecciones y dosis de religión. Por contra falta ética, moral, valores y conciencia ciudadana, una asignatura que no debería faltar en nuestras escuelas. De ser así los poderosos y gobernantes serían más honrados, más honestos, más claros, más humildes y generosos y tal vez, quiero creer que sí, se ocuparían más por el bien común que de sí mismos. A ellos les recuerdo que son servidores ‘públicos’ elegidos democráticamente para que nos representen. No son seres excepcionales, todopoderosos y mucho menos, sabios…Si me permiten el juego de palabras lamento decir que la mayoría pocas veces representa a la mayoría…No es momento para que la ‘derechona’ se publicite o busque votos como buitre carroñero entre posibles disidentes, preocupados ante un ejecutivo que se equivoca o duda ante una situación tan insólita como inimaginable… Sinceramente, en mi opinión, ellos (la derecha) no lo habrían hecho mejor…

El coronavirus tiene muchas caras y aristas, algunas ya las he mencionado en diferentes entradas. Hoy toca mirar la cara más amarga y despiadada. Porque la muerte siempre es dolorosa y los familiares nunca estaremos preparados para cuando se nos vayan los nuestros pero en este caso, la muerte conlleva dolor y crueldad. Al dolor de la pérdida se ha sumado la iniquidad de la soledad para los enfermos y para los familiares la impotencia de no poder acompañarlos. El impacto mayor se ha producido en Madrid, ciudad en la que fue necesario habilitar una morgue provisional -el Palacio de Hielo- en cuyo interior se depositaron más de 400 féretros…Hoy por hoy un símbolo de la atrocidad, la desolación y la muerte cuya clausura se efectuó en el día de ayer…El mensaje oficial parecía destinado a subrayar dos cosas: una gestión eficiente y un respetuoso ‘acompañamiento’. El primer tanto se lo apuntaba la Comunidad de Madrid (y por ende el PP de Pablo Casado en su versión más rastrera y desmemoriada) y el segundo contó a favor de la Fuerzas Armadas, ángeles custodios de los fallecidos. No dudo que así fuera. No obstante nunca olvidaremos las emotivas palabras de la Ministra de Defensa, impresas ya en nuestra memoria colectiva no por su oficialidad sino porque destilaban una carga de humanidad tan convincente como necesaria…

Durante generaciones nos hemos olvidado de la cultura de la muerte. Vivimos con demasiada urgencia, deseamos estar a la última en moda o tecnología, lo queremos todo y lo queremos ya…Y por descontado, no pensamos que desde que nacemos morimos un poco cada día…Porque esas cosas les pasan a los ‘otros’, a los ‘demás’… Quizá por estoo se habla tanto de la oportunidad que representa este obligado parón en seco ofreciéndonos ese capital tan apreciado a cierta altura de la vida: tiempo. Un tiempo que ahora corre a la vez en dos direcciones contrapuestas: a favor de la salud, en contra de la economía. y como todos estos pensamientos bullen en mi cabeza quisiera concluir con una reflexión no religiosa sino espiritual y humanista: los budistas hablan del ‘bardo’, un estadio intermedio tras el fallecimiento en el que los seres transitan a la espera de la reencarnación. Lejos de considerar el cielo y el infierno como lugares en los que permanecer eternamente, el budismo no plantea esta dicotomía como un final sino estados por los que pasamos en vida según construyamos nuestras identidades en base a emociones positivas o negativas, virtuosas o perturbadoras… Visto así, la muerte no se contempla como el final sino un nuevo principio, un nuevo comienzo… Una mirada que abre una perspectiva igualitaria y esperanzadora, sobre todo si has perdido la fe…

El pensador judío y lingüista Ludwig Wittgenstein, cuya vida resultó de todo menos fácil, acabó sus días a los 62 años en casa de su médico en la que residía como huésped…Apenas un instante antes de perder la conciencia le susurró al oído: “¡Dígale a los amigos que he tenido una vida maravillosa y que he sido feliz!”… No cabe mayor generosidad… Sea este mi homenaje in memoriam por los fallecidos por covid-19… Sit tibi terra levis …

Atravesamientos — Puerta de acceso

Comparto esta entrada de Graciela Pinto invitándoles a conocer su blog … Su escritura me llega desde una tierra hermana, allá en la otra orilla. En estos tiempos difíciles, mientras nos debatimos entre la incertidumbre y la esperanza, las palabras retratan emociones universales. Gracias. Tu lectura reconforta y acompaña …

Originalmente publicado en Puerta de acceso: “eu não sou eu, nem sou outro Sou qualquer coisa no intermédio…” (Mario de Sá Carneiro) Recargados Alienados Hartos Amanecemos Planeamos ser otros, esfumarnos, difuminarnos, poco a poco, dejar de ser nosotros. Desayunamos imágenes, almorzamos imágenes de otros yos ficticios, haciendo cosas, predeterminadas cosas alumbradas, resplandecidas. Saturados de imágenes…

Atravesamientos — Puerta de acceso

Una habitación propia…

#YoMeQuedoEnCasa

En 1928 Virginia Woolf impartía una conferencia a las alumnas de Cambridge. Apenas habían transcurrido ocho años desde que se había reconocido el derecho al voto para las mujeres. Un año después Virginia decidió escribir un manifiesto feminista, una obra capital de vital importancia para comprender sus cuestionamientos, un ensayo que no es ficción aunque la autora de vida a un ‘yo’ ficticio a través del cual actúa como narradora: “Una mujer debe tener dinero y una habitación propia si desea escribir ficción”. Ambas premisas constituyen una metáfora a través de las cuáles Woolf reclama los espacios propios que se les negaban a las mujeres en la sociedad de su tiempo. A lo largo de la obra se observan las continuas ‘vallas’ que representan los varones, barricadas que las mujeres encontraban a su paso, obstáculos que impedían su acceso a determinados lugares como por ejemplo en una ocasión en la sin darse cuenta corría por el césped de un parque y se lo prohibieron o aquella otra en la se disponía con toda naturalidad a entrar en una biblioteca y le cerraron el paso…

Un factor digno de tener en cuenta es el hecho de que el libro, curiosamente, se publicase en 1929, el año de la ‘gran depresión’, otro de los episodios más dramáticos de nuestra historia reciente. Un gran cataclismo económico que trajo penuria, hambre y algunos suicidios en Wall Street de magnates que perdieron sus fortunas de la mañana a la noche. Virginia o Mary (el personaje) repasa la historia, la antropología y la sociología con el fin de justificar su tesis principal, que no es otra que reclamar un ‘cuarto propio’ donde desempeñar su oficio, aunque en realidad la habitación es un ‘espacio simbólico’ que encierra todo el cuestionamiento de género: “El cuarto propio es un cuarto (privado) pero es universal, porque implica una lucha de años, una batalla que todavía a día de hoy las mujeres peleamos”…

Se me ocurrió pensar en Virginia Woolf y en la ‘habitación propia’ porque, en cierto modo, su alegoría podría adquirir ahora un nuevo sentido inmersos, como estamos, en una situación de confinamiento que será largo y pasará por diferentes vaivenes…En el mejor de los casos, aunque comencemos a salir a la calle, la casa continuará siendo el espacio decisivo por excelencia en el que pasaremos más tiempo. El reducto, la fortaleza que nos ofrecerá mayor seguridad. Es por esto que hoy, a 38 días d. c. (después del coronavirus) me paré a considerar la importancia de los espacios de intimidad en el marco del ‘espacio universal’ que representa la ‘casa’. Todos juntos pero independientes, salvaguardando un cierto grado de privacidad, dedicados al desempeño de otros nobles oficios en los que expresamos nuestra identidad, nuestra individualidad, nuestro ‘yo’…

A este respecto se observan grandes diferencias en relación a la mayor o menor intensidad y repercusión del aislamiento al que estamos sometidos. Porque no todas las familias pueden disponer de un ‘cuarto propio’ para cada uno de sus miembros, un lugar donde dar rienda suelta a las emociones, temores, reflexiones o dejarse estar cuando el día lo único que te pide es silencio o soledad…Aún así, citando de nuevo a la escritora inglesa: “No hay barrera, cerradura ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente”… Y aunque ella se refería a la libertad de pensamiento de las mujeres, la comparación puede valer, en este caso, para aludir a la creatividad porque cuando el artista de profesión, de oficio o espontáneo se dispone a crear no necesita nada, solamente inspiración…

Y es precisamente creatividad e inspiración lo que no ha faltado en estos tiempos de pandemia en los que han surgido iniciativas culturales diversas, generosas y originales, tal y como hemos podido comprobar y disfrutar. Así la cuarentena, en una sus caras más amable, ha dejado fluir el talento, la gracia, la agudeza y el ingenio de muchísimas personas -niños. jóvenes y adultos- que han ideado múltiples maneras de crear ‘actividades culturales’ (utilizando el término ‘cultura’ en su sentido más amplio) gestadas en casa y desarrolladas en ese nuevo escenario urbano que tanto protagonismo ha cobrado: los balcones. Ópera, conciertos de música clásica, bailes, escenas de teatro y hasta retransmisiones deportivas de ‘marcha en terrazas’…Todo un elenco de artistas anónimos han dado lo mejor de sí mismos, estrellas anónimas que ya forman parte de los anales de la historia… Hoy me acordé de vosotros…Por vuestras actuaciones, Gracias!

Mozart desde ‘un cuarto propio’…

36 días en ‘Macondo’…

#YoMeQuedoEnCasa

El desayuno es mi comida favorita. Hay quienes solo necesitan una buena taza de café pero yo necesito algo más…Unas buenas tostadas: una de pan de centeno y otra de pan blanco. A veces zumo o alguna pieza de fruta y una taza de café con leche…La preparación requiere una liturgia diferente al resto de comidas, de manera que tanto el café como el pan estén calientes y en su punto. Luego coloco todo sobre una bandeja y me dispongo a disfrutar del pequeño festín… Tanto en verano como en invierno, si el tiempo lo permite, me gusta sentarme al aire libre. Por estas fechas el canto de los pájaros me acompaña. Todo un placer para los sentidos…Y después de este ritual, estos días más valorado aún si cabe, me enfundo en el traje de ‘estar bien’, frase que repito cada día a quienes me llaman interesados en mi bienestar: ‘estoy bien’ les digo…

Alguna que otra vez se me ha ocurrido grabar con el móvil estos trinos mañaneros para enviárselo a mi hija y hacerle llegar sonidos que le recuerden a casa… Ella no quiere olvidar ni yo quiero que olvide…Las mujeres custodiamos y transmitimos la memoria familiar así que desde hace tiempo le desvelo, poco a poco, los ‘secretos culinarios’ , las recetas caseras de algunos guisos, los remedios naturales de algunos males y las historias más relevantes. Un relato que deposito con el respeto que merece todo legado familiar para que, llegado el momento, disponga de esa parte de la herencia que por su esencia emocional e inmaterial, constituye el más valioso cuerpo de bienes que se pueda traspasar…

No sé muy bien por qué me asaltaron todos estos pensamientos… Podría ser que 36 días en ‘Macondo’ den para mucho, incluso para la melancolía y la nostalgia. Tal vez por eso también recordé el nombre de la aldea ficticia recreada en la célebre novela de García Márquez, “Cien años de soledad” <https://www.biografiasyvidas.com/biografia/g/garcia_marquez.htm>. Creo que la idea me surgió mientras escuchaba en un programa de TV diferentes hipótesis sobre el regreso a lo que empieza a denominarse la ‘nueva normalidad’. Me quedé perpleja cuando mencionaron una probable fecha de regreso a la vida tal como era a. c. (antes del coronavirus). No escribiré este dato porque no deja de ser una especulación y no está en mi ánimo preocupar gratuitamente…Lo cierto es que la noticia me dejó desanimada, preocupada y desalentada…Me provocó emociones encontradas, dudas y temores. Y recordé esta magnífica hipérbole llevada al extremo por del escritor colombiano, recreando hasta sus últimas consecuencias la ficción de Macondo con mapa incluido…De repente sentí como si la ficción hubiera cobrado realidad…¿Y si Macondo hubiera tomado vida propia en cada una de nuestras casas? ¿Y si al final nos engañamos creyéndonos figurantes coprotagonistas de un thrailer futurista?

A todos nos asaltan miedos universales y a cada uno los sus suyos propios, como, por ejemplo, el miedo al olvido: el temor a dejar demasiado atrás experiencias cercanas o a personas a quienes la distancia los deja demasiado lejos, pavor de no repetir sensaciones que en su momento no apreciamos o acciones cotidianas que no valoramos…Y entonces recordé aquel capítulo en el que José Arcadio Buendía explicaba a los vecinos de Macondo las consecuencias de la epidemia -también llamada ‘peste del olvido’- y la fórmula que Aureliano, su hijo, encontró para combatirla etiquetando cada cosa con su nombre…Pero lo más llamativo del texto de García Márquez es la capacidad de adaptación de los vecinos que normalizaron hasta tal punto lo que en principio fue una situación de emergencia, que aquella ‘organización eventual’ se convirtió en ‘natural’…Y eso me dio miedo…mucho miedo:

“Cuando José Arcadio Buendía se dio cuenta de que la peste había invadido el pueblo, reunió a los jefes de familia para explicarles lo que sabía de la enfermedad del insomnio, y se acordaron medidas para impedir que el flagelo se propagara a otras poblaciones de la ciénaga. […] Todos los forasteros que por aquel tiempo recorrían las calles de Macondo tenían que hacer sonar su campanita para que los enfermos supieran que estaban sanos. No se les permitía comer ni beber nada durante su estancia, pues no había duda de que la enfermedad sólo se transmitía por la boca, y todas las cosas de comer y de beber estaban contaminadas por el insomnio. En esa forma se mantuvo la peste circunscrita al perímetro de la población. Tan eficaz fue la cuarentena, que llegó el día en que la situación de emergencia se tuvo por cosa natural, y se organizó la vida de tal modo que el trabajo recobró su ritmo y nadie volvió a preocuparse por la inútil costumbre de dormir». (Gabriel García Márquez , Cien Años de Soledad).

La capacidad de los seres humanos para adaptarse es proporcional a la necesidad de supervivencia, de ahí que sea posible la catarsis: hacer de la excepción la norma…

Fortaleciendo vínculos…Entretejiendo vidas…

#YoMeQuedoEn Casa

El confinamiento comienza a pasar factura. Tal vez sea demasiado pronto pues intuyo, a tenor de las noticias, que esto va para bastante largo…El paso de los días sin estar cerca de mi familia o de mis amistades comienza a hacer mella y a la reclusión se suman otras incertidumbres sobre qué vendrá después. Ya no solo preocupa cuándo podremos volver a salir sino cómo serán nuestras vidas después del coronavirus…Porque seguro que habrá un antes y un después, lo que me lleva a pensar si tal vez estemos frente una nueva forma de contar el tiempo, un nuevo cómputo para narrar la historia antes y después del covid (a.c y d.c).

Parece que fue ayer y han pasado 35 días. Recuerdo aquel 13 de marzo con mucho cariño. Fue mi último día ‘normal’ antes del coronavirus (a.c). Pasé la mañana arreglando mi casa. Salí a hacer la compra y preparé todo para compartir mi mesa con una amiga. Ella me regaló su compañía además de una pieza del pan que ella misma hizo y una botella de vino que aún no probé porque me parece demasiado bueno para beberlo a solas… Me recuerdo sentadas en el sofá riendo y bromeando, haciendo chistes con la separación que nos esperaba a consecuencia del confinamiento por el covid-19 que Pedro Sánchez anunciaría al día siguiente…Este fue mi último acto social en tiempos ‘a.c’, un día que permanecerá ligado al olor del pan, al sabor de una comida en compañía, a un albúm de fotos, a los nietos compartidos, al sabor de un vino al compás de una agradable conversación, a un pequeño paseo de vuelta a casa, a risas y, sobre todo, al abrazo cercano, lleno de sincero afecto y amistad…Por ese día: gracias amiga…

Aunque no siempre, algunas veces el cariño y la confianza no se hacen esperar. Como por arte de magia se produce una conexión instantánea y todo fluye: el afecto, la intimidad, la familiaridad…Casi sin darnos cuenta la persona recién llegada enseguida queda incorporada a la ‘familia de amigos/as’, integrándose de inmediato en esos círculos concéntricos conformados en nuestro entorno que nos arropan y reconfortan…El paso del tiempo se encarga de entretejer estos mimbres que, en ocasiones, se vuelven tan potentes e intensos que incluso superan los de la propia sangre… La amistad ahora, tal vez más que nunca, es un valor en alza, seguro y rentable del que recientemente me he apuntado algún que otro tanto. Y como creo más en la ‘causalidad’ y bastante menos en la ‘casualidad’, me muestro constantemente agradecida por las personas que tan oportunamente llegaron a mi vida…

Vivimos un tiempo de obligada distancia, una medida muy difícil de sostener para nosotros los occidentales acostumbrados al lenguaje gestual de natural cercano: Nos damos la mano, nos tocamos el hombro, nos acariciamos la espalda, apretamos el antebrazo…Gestos de afecto, de proximidad, de aprobación, de solidaridad… Y ahora, la higiene sanitaria se impone como una medida necesaria provocando un vacío que solo es posible sustituir mediante el uso de la palabra, hablada o escrita. Las palabras son ahora un instrumento necesario para vehicular, intercambiar y regular el tránsito de sentimientos, emociones y experiencias vitales cotidianas. Solo así podemos fortalecer los vínculos, entretejer nuestras vidas, sostener y afianzar nuestras relaciones…

No nos queda otra que mirar este tiempo con una mirada ‘tierna’, de cuidados delicados del nuestro cuerpo y también del alma, de contemplar los beneficios recibidos, valorar lo bueno que tenemos, recordar con ternura lo vivido y soñarla para lo que nos quede por vivir… Vaya esta hermosa ‘Sinfonía’ para quienes despiertan mi ternura y me regalan la suya…

‘La ternura’ (Sinfonía…Con letra)

És(t)e no es país para viejos…

#YoMeQuedoEnCasa

A menudo recurro a títulos de libros, canciones o películas para encabezar mis entradas…Hay quienes puedan considerar incorrecto usar estos ‘préstamos’. Para mí constituye un gran honor pues al hacerlo ofrezco mi reconocimiento y respeto a sus autores, procurando un uso responsable de su propiedad o legado.

“No es país para viejos” es el título de la película dirigida por Joel y Ethan Coen protagonizada por Javier Bardem (entre otros), estrenada en 2007. El film cosechó cuatro ‘estatuillas’, dos Globos de Oro y otros tantos galardones. Como en otras ocasiones, hubo críticas para todos los gustos , pero a tenor de los premios recibidos se puede concluir que tuvo un gran éxito. El título de la cinta hace referencia a la primera línea del poema “Sailing to Byzantium” del poeta irlandés William Butler Yeats, Premio Nobel en 1923. <https://www.biografiasyvidas.com/biografia/y/yeats.htm>. Butler encontró en la filosofía de Plotino la fuente de inspiración en la que cristaliza su espiritualidad proyectada en una escritura intimista que tanto ha contribuido a la lírica del siglo pasado.

“Navegando a Bizancio” escrito en 1927, a los 62 años, constituye una invitación a revisar las experiencias del pasado que con el transcurrir del tiempo se van quedando en el olvido, arrinconadas en nuestra memoria. No importa la edad (metafísicamente hablando) importa la sensibilidad, la inteligencia, la capacidad de aprender…Viejo o vieja es todo aquel ser humano que pierde el deseo de seguir aprendiendo y en consecuencia, deja de avanzar… El autor utiliza la expresión ‘Navegar’ como alegoría del tránsito entre culturas… Sin más preámbulos, os dejo un acceso a su poemario, recomendando la lectura junto con el poema mencionado, de este otro: “El vino entra en la boca…” Bocato di cardinale para los sentidos…<http://amediavoz.com/yeats.htm>

William Butler ha llegado a mí memoria como excusa perfecta para poner sobre el papel una cuestión que está despertado gran interés entre periodistas, ciudadanos y algunos gobernantes. Diría más, ha creado una alerta de tal calibre que ya está en vías de investigación…Y es que la pandemia se ha cebado con nuestros mayores. El número diario de fallecidos en las Residencias resulta escalofriante, tan llamativo, que aviva la sospecha de que algo se nos escapa o está fuera de control. Así ha comenzado un debate que, justamente ahora, tiene poca solución. A mi, como ciudadana corriente, se me ocurre que los Centros de Mayores hace años que despuntaron como un negocio muy rentable y seguro que ha permanecido, demasiado tiempo, abandonada a su suerte y sin la supervisión necesaria por parte de la inspección pertinente. Tal y como discurren nuestras vidas, sobre todo después de la crisis y los ajustes del Gobierno de Rajoy, resulta complicado que nuestros hijos puedan cuidarnos pues apenas pueden hacerlo de sus propios hijos. Y al calor de estas circunstancias se inició el despegue de estos centros dispuestos a acoger a mayores para darles la atención y los ‘cuidados’ requeridos. Muchos centros se publicitaron garantizando una asistencia amorosa, amor que, aunque no sustituía al de la familia, cubría las necesidades básicas a las que los hijos o familiares no podían responder…

Así fue como se emprendió un negocio que no atiende por caridad sino para lucrarse. Se abrieron Residencias por aquí y por allá. Cerca de donde vivo se estrenó una regentada por una matrimonio que, hasta aquel momento, había vivido de un negocio de ropa y tejidos… Un curso rápido les habilitó para abrir y percibir financiación de la Junta…Y por la módica cantidad de 2.000 euros al mes la habitación privada y 1.700 la plaza concertada en habitación compartida, el Centro se puso en marcha con una lista de espera interminable…Afortunadamente cerró… Bajo aquella apariencia respetable, llena de afectos y mimos, el poco personal de que disponían convirtió el lugar en un triste ‘aparcamiento de ancianos’…Una imagen repulsiva, escalofriante y macabra en la que no me quisiera ver jamás…

Periodistas de investigación indagan sobre las Residencias de ancianos desperdigadas por nuestra geografía que suman un total de 372.985 plazas de las cuales 271.696 se encuentran ubicadas en centros privados, 112.000 de ellas financiadas con dinero público…DomusVi, es la multinacional líder en este sector que mantiene acuerdos con 82 administraciones públicas de distinto nivel…Les invito a leer el artículo del que he extraído los datos anteriores por si están sensibilizados o quieren ahondar en esta cuestión. A mi me ayudó a concluir que hoy más que nunca, éste ‘no es país para viejos’ <https://www.infolibre.es/noticias/opinion/columnas/2020/04/13/la_zona_cero_del_coronavirus_105825_1023.html>.

Al día de hoy, al menos 11. 600 personas han muerto en residencias de mayores por coronavirus sobre un total de 18.579 fallecidos…https://elpais.com/sociedad/2020-04-15/al-menos-11600-personas-han-muerto-en-residencias-de-servicios-sociales-por-coronavirus.html…Asusta…Da qué pensar…