Poder, honor y gloria…

El estudio de los inventarios post mortem ha permitido reconstruir la vida cotidiana de reyes y nobles, y en ellos se ha detectado el gusto por vivir rodeado de todo aquello que pudiera constituir un signo visible de riqueza, aunque también significaba una forma palpable de demostrar el poder y la nobleza de vida al tiempo que un requisito imprescindible y una obligación del señor mostrarse ante sus súbditos con el decoro adecuado a su rango…
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Hace un par de semanas asistí a un Simposio convocado como actividad conmemorativa del 8 de marzo. La temática del encuentro estuvo articulada en torno al papel que las mujeres de las Casas Reales ejercieron como mecenas y patrocinadoras artísticas, así como la impronta que dejaron a través de las obras adquiridas a lo largo de sus trayectorias vitales. Una parte de importante de dicha adquición se conserva actualmente en el Museo del Prado.

Cronológicamente se centró en los siglos XVI-XVII español, período que llama la atención por la cantidad de féminas que ocuparon el trono y sus correspondientes damas, que también vivieron en la corte. Es necesario recordar que a lo largo de estos dos siglos gobernaron sucesivamente los Reyes Católicos, Carlos I y Felipe II, Felipe III, Felipe IV y Carlos II, a resultas de cuyos matrimonios reinaron once mujeres: una como propietaria, Isabel I de Castilla, y diez consortes: Isabel de Portugal (única esposa de Carlos I); la española Ana de Austria, la francesa Isabel de Valois,  María I de Inglaterra y María Manuela de Portugal, las cuatro esposas de Felipe II. Y en la siguiente centuria Margarita de Austria (única esposa de Feliope III) e IsabeL de Borbón y Mariana de Austria (Regente) que casaron con Felipe IV. Finalmente Mª Luisa de Orleans y Mª Ana de Neoburgo (Alemania) esposas de Carlos II, el último rey de la Casa de Austria. Once mujeres, la mayoría extranjeras, que llegaron a España para reinar, que no vinieron solas sino acompañadas de un gran séquito de damas de compañía, consejeros, diplomáticos y demás servidores.

Aunque la instrucción estaba vetada a las mujeres, podría afirmarse que durante el Renacimiento y el Barroco las reinas, las damas de la corte y las nobles en general, accedieron a una educación adecuada, propia de su género y rango que contemplaba tambien, una formación humanista sólo al alcance del grupo social al que pertenecían. Según los expertos, el aprendizaje se realizaba a partir de la propia experiencia más que por los ‘libros’ o ‘manuales…’ La asistencia a  fiestas y eventos o el acompañamiento a la presidencia de festejos variados, constituyeron una manera práctica de conocer el protocolo, las normas de conducta al tiempo que representanban una oportunidad para aprender diferentes estrategias para saber abordar las diversas situaciones que pudieran requerir de ‘cierta diplomacia’ y de un ‘saber estar’ entre pares. Estamos, por tanto, ante grupos de mujeres cultas que hablan varios idiomas, latín y griego incluidos, grandes lectoras y conocedoras de arte que despliegan sus conocimientos contribuyendo con ello al esplendor y fama de las Cortes europeas.

Convienen los expertos historiadores en señalar como una cualidad intrínseca a la imagen de la Monarquía Hispánica la ‘magnificencia’ o suntuosidad, la pompa, el boato, el fausto, la grandeza o esplendor… Característica reseñable, propia de la idiosincrasia de la realeza de aquel tiempo tal cual se identificaba en el imaginario social de la época, tal y como era concebía la esencia, la naturaleza de quienes conformaban tan noble institución y, por ende, la de sus acólitos, quienes ocupaban la cúspide de la pirámide social y desempeñaban los más altos cargos de la jerarquía.

No obstante, en el marco de la realeza y de las élites, tan necesario como ‘ser’ resultaba ‘parecer’. Es decir, dar muestra manifiesta a través del lujo y la ostentación. De ahí que la apariencia formara parte interesada de la parafernalia que acompañaba las apariciones y el ‘estar’ en público. Es lo viene a ser la representación en toda la extensión de la palabra. De ahí que las apariciones en público se realizaran cuidando hasta los últimos detalles: los vestidos, los colores, los tejidos, las joyas, los peinados, la pose…Nada quedaba al azar, por el contrario, la escenografía estaba minuciosamente pensada para impresionar y trasladar una imagen de poder, honor y gloria aquí en la tierra, la misma que tras la muerte ostentarían en el cielo…Así en la tierra como en el cielo los Reyes y sus cortesanos estaban llamados a vivir y a morir al calor de la ‘magnificencia’. Mientras, el pueblo asistía solícito a cada una de las performace como publico acreditado para desempeñar el rol de espectadores que aplauden y admiran cada representación, conscientes del lugar que les tocó ocupar a ellos y otorgado desde la cuna…

Y es en el contexto de la magnificencia que Reyes y nobles, entre quienes se cuentan un gran número de mujeres, asumieron la tarea de proteger y patrocinar las artes. Tanto ellos, los varones, como las mujeres se encargaron de representar a pintores -entonces poco conocidos- a quienes llevaron a la Corte, concedieron honores y alcanzaron un prestigio que ha llegado hasta nuestros días…

En general la ideología nobiliaria atendía también a un aspecto socialde ahí las actividades benéficas, las fundaciones, las cosntituciones de dotes para mujeres pobres y el patronazgo de obras pías y artisticas que pretendía ayudar a los más desafavorecidos y alimentar el crédito y la reputación de los benefactores o patronos. De mismo modo y con el objetivo de perpetuar la memoria familiar de los linajes la realeza y la alta nobleza fomentó el coleccionismo y el mecenazgo. En este sentido, y, aunque ciertamente el aspecto económico era gestionado por los hombres, no lo es menos que no pocas veces esto no era más que un mero trámite siendo las mujeres quienes decidían el destino de dicha inversión. Ellas elegían las obras y a los artistas que acabarían bajo su protección. Por lo que se puede decir que existía un mecenazgo indirecto cuando los esposos pagaban y un auténtico matronazgo cuando las mujeres compraban o invertían a partir de sus propias fortunas.

A este respecto, tal y como sucede hoy en día, cuanto más alto era el posicionamiento socoeconómico menos dinero efectivo poseían, ya que la mayor parte de los capitales se detentaban en propiedades, joyas, obras de arte, etc… En este sentido, podría decirse que la situación ha cambiado poco pues, según sabemos, el Emérido, don Juan Carlos, negociaba con los coches que le regalaban como medio para obtener dinero líquido y la baronesa Thyssen, según afirmó recientemente se considera millonaria en arte pero no en dinero…

Como en otras ocasiones, el pueblo resume estas cuestiones en dichos llenos de sabiduría, como este: «la nobleza y los blasones, nada valen sin doblones…»

¿Cuánto hemos cambiado…?

«Amigos dicen ya no soy el mismo, […] Algunos dicen que he crecido […] ¿Cuánto tiempo no ha pasado? Y, ¿cuánto tiempo para ver cuánto hemos cambiado?» (Presuntos Implicados)

Tal día como hoy, hace dos años, se decretó el estado de alarma… Con anterioridad nos había afectado una grave crisis económica sin precedentes en los años de democracia, crisis que intentábamos dejar atrás… Y aquel jueves, 14 de marzo de 2019, se anunció algo inimaginable e impensable, algo que no cabía en una cabeza amueblada al estilo ‘siglo XXI’: la pandemia por covid19…

Nadie, a excepción de los expertos, podía calibrar la magnitud del acontecimiento ni la dimensión de las consecuencias… Nadie, ni siquiera los mismos los expertos, podía adivinar lo que se avecinaba. Ni los científicos tenían respuestas…Todo estaba por hacer… El enemigo era mortal pero no se tenían armas para combatirlo… Y con todos los interrogates y frentes abiertos, se nos instó a quedarnos en casa y organizar la vida lejos del trabajo y de las actividades cotidianas. El Gobierno se informó a la ciudadanía, exponiendo las medidas a seguir dictadas desde la OMS. Un discurso solemne a la altura de las circunstancias: con severidad pero con amabilidad, con gravedad pero con esperanza…Y así, de repente,  el mundo se quedó paralizado y se hizo el silencio…Se vaciaron las calles, se cerraron los comercios, los bares, las tiendas y se impuso una distancia social de la que aún no nos hemos recuperado del todo…Luego ‘nos quedamos en casa’ y dejamos en la calle a los trabajadores esenciales resistiendo en las trincheras y a los sanitarios apostados en la primera línea de batalla…

La galería de fotos contiene imágenes de la pandemia: mi sombra y la de mi perra como única compañía. Mi primera mascarilla FPP2. Los cables quew cruzan el lugar donde vivo, los mismos que me facilitablan la conexión vía on line…La yuca de mi vecino, la única naturaleza que podía ver durante el confinamineto estricto…El duro y solitario invierno, contemplando la lluvia tras el cristal…Las primeras salidas a la playa…Algunos animales invadieron la ciudad atraidos por el silencio y la tranquilidad de calles y plazas…Y pasaron algunas lunas hasta que volvió un verano ‘medio normal..’.

De aquellos días conservo muchos recuerdos, imágenes, sensaciones, emociones… De todas ellas nunca olvidaré  la primera vez que fui al supermercado. Ataviada al más austero estilo covid (por entonces no había mascarillas, ni guantes, ni gafas o pantallas de protección) con guantes de goma, gafas de vista y una mascarilla de quirófano que me dio un familiar, me visualizao en una larga cola esperando mi turno pàra entrar… Los carros separados a más de un metro de distancia unos de otros y un silencio sepulcral que me emocionó y me dejó un nudo en la garganta…Pero lo que más me impresionó fue cuando, ya en el interior, percibí el miedo de los demás reflejado en sus ojos. El mismo que, seguramente,  proyectaban los míos…Y el silencio, de nuevo, roto por el chirrido de las ruedas de los carros y los bultos de la personas huidizos, temerosos del roce y  contagio de un enemigo que podía estar en cualquier parte…

La experiencia prometía muchos cambios. Las crisis suelen ser buenas oportunidades para aprender y cambiar, un lema que circuló con grandes expectativas durante el primer año y que germinó en una gran muestra de solidaridad, de aplausos y cientos de iniciativa a cual más original…Un halo de empatía y generosidad parecía expandirse y descender sobre todos nosotros… La humanidad maltrecha, dolida, mermada…Y yo me pregunto, de verdad ¿cuánto hemos cambiado? Lamento la respuesta porque, hoy por hoy, pienso que muy poco, apenas nada…o casi…

 

Los años vividos peligrosamente…

“La historia es un relato, en su mayoría falso, de eventos, en su mayoría sin importancia, que son provocados por gobernantes, en su mayoría bribones y soldados, en su mayoría tontos”. (Ambrose Bierce)
Fotografía: mp_dc

La frase de la cabecera fue pronunciada por el editor, periodista y escritor satírico estadounidense Ambroise Bierce, autor del cuento An Occurrence at Owl Creek Bridge («Una ocurrencia en Owl Creek Bridge») un relato sobre la Guerra Civil americana que constituye una de sus obras más famosas. Considerado por sus contemporáneos un ‘cuentista de primer orden’, llegó a convertirse en el árbitro de los círculos políticos y literarios de su tiempo. Bierce se cuenta entre los ilustre del género de terror a la par se caracteriza por el uso del humor negro y del tópico literario del mundo al revés…Respecto a su opinión sobre la Historia, ya la ven…Da qué pensar…

Que vivimos tiempos difíciles, para unos más que para otros, es una realidad…Que se lo pregunten a cualquier ucraniano que hasta hace tan solo menos de un més llevaba una vida de esas que calificamos de ‘normal’, sea cual fuere la interpretación semántica que cada cual quiera dar a dicho término… Para mí es ‘normal’ la vida que llevo, incluyendo las semejanzas y diferencias respecto a cualquier otra…Hasta hace nada las familias ucranianas vivían unidas: los padres trabajaban, los niños iban al colegio y los jóvenes estudiaban o compaginaban los estudios con otras tareas… Y todos se divertían y eran felices en mayor o menor grado…Seguro que cada cual tenía sus propios proyectos a largo plazo o planes tempranos en el tiempo… Resulta fácil identificarnos con ellos,. Podríamos haber sido nosotros aunque, por suerte, Rusia nos pilla a contramano…Así que sí. De repente lo normal dejó de serlo y ahora lo normal (generalmente ‘anormal’) es comprobar sus ciudades derruidas por las bombas, los cadáveres esparcidos, mientras mujeres y niños deambulan con sus vidas a cuestas buscando una salida o un refugio… ¿Estamos perdiedo el rumbo?

Cuando era pequeña mi padre me contaba anécdotas de nuestra guerra civil. Yo le escuchaba con la misma atención que cuando me contaba un cuento, porque eso exactamente me parecía…No podía creer que todo aquello hubiera sucedido de verdad. Por eso, por lo irreal que me parecía, crecí convencida de que aquellas historias eran cosa del pasado, que jamás se repetirían y, sobre todo, que ni yo ni mis hijos conoceríamos ni de lejos una situación así…Recuerdo que cuando llegaba a casa del colegio le preguntaba a mi madre por el menú del día al tiempo que exajeraba afirmando que estaba ‘muerta de hambre’, a lo que mi abuela siempre respondía: ‘tu no sabes lo que es pasar hambre’. Y era verdad…Afortunadamente mis abuelos y mis padres me legaron un mundo mejor que el que ellos tuvieron, con futuro, certidumbres y oportunidades gracias a las cuales hoy soy quien soy y continúo sin saber qué significa ‘pasar hambre’ o frío o necesidades… Parece que heredé un mundo que caminaba hacia adelante, que no ha parado de avanzar en todos los sentidos…Por eso todo cuanto sucede en la actualidad me hace reflexionar acerca del legado que voy a dejar a mi nieto considerando que, en el caso de nuestro país, heredará una monarquía con un curriculo lleno de manchas negras, un gobierno atenazado -o quien sabe si gobernado en el futuro- por la extrema derecha, un planeta profundamente maltratado, enfermo y una crisis generalizada: económica, social, laboral, de valores…

La guerra de Ucrania colapsa y eclipsa todas las noticias. Apenas se habla de otra cosa y lo que se menciona es poco destacable porque todo adquiere otra dimensión, se minimiza, ante un acontecimiento de semejante envergadura… La guerra preocupa. Puede que de momento no angustie demasiado, pero preocupa, deja mal de fondo., abre interrogantes, siembra dudas, intranquiliza, inquieta, desasosiga y aflige… Aflige ver a mujeres embarazas o recién paridas entre los escombros de lo que, apenas unos segundos antes, era un hospital… Entrisce ver la mirada niños a quienes arrebatan la infancia… Sinceramente me parece que ya se habla y se escribe suficientemente de todo esto, quizá demasiado, y mis opiniones resultan tan personales como irrelevantes…

Aunque no quisiera, impelida por los acontecimientos, a menudo reflexiono sobre este tiempo que nos tocó vivir, sobre todo en estos últimos años ‘vividos peligrosamente’, a los que debemos añadir este que ha comenzado con tantas sopresas, expectación e inseguridad… Si a todo ello le sumamos la desconfianza (al menos por mi parte) en el rumbo adoptado por algunos de nuestros políticos desmemoriados, que olvidaron que el cometido principal de su cargo no es otro que ser servidores públicos, la inquietud está servida…Y para muestra un botón… Y estas son las tres noticias que me chirriaron el oído estos últimos días.

1.- La primera tiene que ver con la Corona, cuyos miembros están dando tanto que hablar últimamente…

La fiscalía ha cerrado todas las causas pendientes contra el Rey Emérito porque, al parecer, prescribieron… No obstante el informe publicado deja mucho que desear y como ciudadana de a pie me dejó perpleja. Pero no pasa nada. Casa Real no se pronuncia, el Emérito habla de venir a España cuando le venga en gana y algunos políticos peperos insinuaron en twitter: ‘en fila de uno para pedir perdón…’ ¿Perdón? No ha sido laciudadanía la que ha aceptado regalos y luego los ha vendido para tener cash… No hemos hecho negocios con nadie ni abierto cuentas en paraisos fiscales cosa que sucedía cuando ‘casi todos’ nos apretábamos el cinturón… Parece que algunos realizan una lectura selectiva y se saltaron aquello que dice: «El fiscal sí advierte de la posible existencia de delitos fiscales pero que no pueden ser perseguidos por la prescripción y por la inviolabilidad cuando Juan Carlos todavía era Rey…» Siendo mal pensada igual todo se demoró a posta…Tratándose de la Monarquía ysus secuaces todo es posible. Cambiar algo ara que todo cambio ¿recuerdan…? Con el tiempo, el día menos pensado, sabremos que el Emérito está o estuvo en nuestros país (a toro pasao). Para entonces con el ánimo calmado y -ojalá que con la guerra de Ucrania acabada- nadie dirá nada, a excepción de los de siempre…Que para eso estamos ‘para servir a Dios y al Rey…’

2.- La siguiente noticia podría tener un titular así (más o menos): ‘Ayuso contra ataca’. La osadia de esta mujer no conoce límites, sobre todo cuando se tiene destrás, en la sombra, a un ‘spin doctor’ del calibre de Miguel Ángel Rodríguez, el guinista-apuntador de la Sra. Ayuso…La cabeza pensante, el maquiavelo que urde las tramas y mueve los hilos…El alquimista que busca las fórmulas, experimenta y se regodea con cada éxito de la Presidenta, fruto de sus artimañas y astutas estrategias… Ella ha sido la elegida para protagonizar el apocalipsis final que esté fraguando poco a poco, como una vengaza personal, de esas que se cocinan a fuego lento para después servir en plato frío…Por eso, en la siguiente jugada la Presidenta declara haber llevado a la fiscalía 12 contratos adjudicados por el Gobierno de Sánchez durante la pandemia…Y así lanza la pelota al tejado de quienes la acusan, desvía la mirada y fija la atención en el contrario…Touché…

3.- Pero lo que verdaderamente me rechina es el pacto de Gobierno en Castilla-León. Sinceramente la actitud de Mañueco me parece del todo improcedente e injustificable. La rueda de prensa un despropósito, una vergüenza y su actitud condescendiente para con la periodista (mujer) imperdonable… Igualmente resultaron inexcusables las explicaciones que se empecinan en darnos tanto el flamante Feijoo como todos ellos, empeñados en querer que veamos negro lo blanco, como si todos fuéramos imbeciles menos ellos. A Mañueco le temblaba la voz, titubea, porque o duda o no sabe como encajar los términos de Vox en el discurso que se tiene aprendido (que no sé si se cree). Por eso insiste en la expresión ‘inmigración ordenada’, cuya reiteración literal -ciertamente irónica- puede parecer que aluda a que los inmigrantes lleguen ‘en orden’ y seguro que no es eso… Su tono fue insultante. Habló desde una superioridad inexistente y una actitud ofensiva hacia los medios que estaban allí haciendo su trabajo y, probablemente, convocados por él…

Si los del PP piensan que nos han sorprendido pactando con los radicales de la derecha, están equivocados. Esto se supo desde el minuto uno y todo lo demás no ha sido sino un paripé para justificar lo que no es sino ambición la personal de quien quiere ser Presidente a toda costa, cueste lo que cueste, por mucho que se le llene la boca afirmando que actúa por el bien de los castellano-leoneses…Y eso en Europa también se sabe. De ahí que los populares europeos hayan desaprobado esta alianza, porque Europa sí ha marcado líneas rojas a la extrema derecha…

Se abre un nuevo ciclo en la Historia de Europa -veremos en qué queda a guerra- España. y de España. Por primera vez la ultra derecha preside un Parlamento y asume una vicepresidencia del Gobierno de una autonomía (unidad territorial en la que no cree). No sé si somos consciente que esto va contra el espíritu de la Transición que supo diluir y marginar a los partidos ultras para aunar el voto en un centrismo moderado y reconocer la pluralidad como corolario representativo de la sociedad de entonces, a la par que desterró del término ‘comunista’ cualquier atisvo o matiz ofensivo, peyorativo y mucho menos irrespetuoso, en consideración hacia quienes lo tenían asumido como propio y los identificaban…

En fin parece que se nos exige fe, esperanza y caridad, aunque tengamos un Estado laico… De mi cosecha añado: que la ‘fuerza’ nos acompañe porque toda ayuda será poca…

Una mirada desde los ojos de Abdul…

Refugiado/da: Persona que, a consecuencia de guerras, revoluciones o persecuciones políticas, se ve obligada a buscar refugio fuera de su país…
Fotografía: mp_dc

A veces los escritores y aficionados a la escritura se ven enfrentados al terrible síndrome del ‘folio en blanco’. Que no salten las alarmas. Ya vendrán tiempos mejores en los que alguna musa danzarina, simpática o divina, se dejará caer dispuesta a inspirar un bello texto. Entonces los dedos se deslizarán veloces sobre un teclado humeante, a punto de estallar, ante semejante arrebato…Que no cunda el pánico…Mientras, siempre se puede tirar del ‘fondo de armario’, del pasaje inacabado o incompleto que aguarda paciente -entre los borradores- una oportunidad…Hoy, uno de esos relatos, engrosará la lista de los post publicados después de años aguardando su momento…

La guerra en Ucrania es una excusa perfecta para sacar a la luz la historia de Abdul. Porque, aunque por otras circunstancias, él también huía de su país y se vió envuelto en una ‘guerra metafórica’ a la no sobrevivió. La situación de los ucranianos, su salida hacia otros estados fronterizos intentando salvar su vida y la de los suyos, por alguna razón me hizo evocar esta otra historia sucedida hace ya varios años.

Es muy dificil ponerse en la piel de los ucranianos refugiados o de cualquiera que se vea obligados a abandonar su país dejando atrás casa, familia, amigos, trabajo… Imagino que la ‘vida de antes de la huída’ se vuelve un recordatorio añorado que, por imperfecta que fuera, se transforma en un profundo anhelo…Es posible que las grandes preocupaciones habidas hasta entonces desaparezcan de golpe y todo se vuelva demasiado pequeño. Y es seguro que, a quienes les tocó esta pesadilla, deseen con todas sus fuerzas poder regresar a la situación anterior al día del estallido del conflicto, atraidos por una felicidad de la que entonces no tenían consciencia ni valoraban suficientemente…

La convivencia con Abdul, conocerlo, hablar con él, ha sido una de las experiencias más impactantes de mi vida. Aquellas conversaciones tras la siesta o después del desayuno, sus horas de mayor lucidez antes que la morfina lo amuermara de nuevo, motivaron una profunda reflexión sobre mi propia vida y sobre las razones que tenía para sentirme agradecida a pesar del momento amargo que, por entonces, pasaba. ‘Mirar la vida desde los ojos de Abdul’ me enseñó a tener esperanza incluso cuando todo está perdido…

Viernes 7 de diciembre de 2012…

Cuando entramos en la habitación él se ocultaba tras la cortina blanca que separaba las camas. Apenas podía ver la mitad de su cuerpo que casi no abultaba bajo las sábanas. Mientras colocaba la ropa y nos instalábamos pude ver su figura, aunque no su rostro, que permanecía escondido tras un libro pequeño -el Korán- que sostenía tembloroso entre sus manos acercándolo a los ojos para poder leer. Sobre la frente comprobé una parte de sus gafas. El pelo negro, espeso y ondulado por el que asomaban las primeras canas, delataba que no era muy mayor.

Al cabo de un rato se levantó y pude verlo de pié. Enjuto, delgado, débil y lento en sus movimientos, arrastraba los pies calzados con unas chanclas de goma con calcetines, mientras se apoyaba en un tacataca para poder desplazarse. Saludó tímidamente con voz baja y asintiendo con la cabeza… Así, de esta guisa, se paseaba arriba y abajo por el largo pasillo de la quinta planta…Mientras se alejaba comprobé que su pelo oscuro destacaba entre el resto de enfermos a los que cariñosamente agrupé en el denominado (por mí) “club de las cabezas rapadas”. Él era la nota disonante en aquella sinfonía: una negra en contrapunto al resto, una melodía de redondas y blancas…

Abdul –que significa “siervo de Dios” en árabe- posee una historia parecida a la de otros muchos refugiados vengan de donde vengan, se llamen como se llamen. Para mí ahora (en aquelllos días) es especial porque es cercano y me tocó la fibra. Marroquí, de un pueblecito próximo a Casablanca, llegó a España no sé cómo pero seguro que buscando una vida mejor, sin saber que sería aquí, en este país, donde descansarían sus huesos, seguramente en una fosa común porque nadie lo podría reclamar por falta de medios para llevárselo. Este es su dilema: No puede irse porque está enfermo, necesita hospitalización y cuidados paliativos que en su país no tendría pero a cambio debe afrontar sólo su desgraciado destino...

Al día siguiente cuando despertó me pidió perdón porque hablaba en voz alta mientras dormía. Le dije que sí, que era verdad, pero que estuviera tranquilo porque soñaba en árabe. Entonces me sonrió aliviado, con ternura y una tristeza que le venía de dentro, esa tristeza que se apodera y se instala en el corazón y parece que nunca podrá marcharse…

Una vez presentados y compartida esa primera noche, estuvimos charlando. Pensé que sería grato para él hablar de su país de origen: Abdul ¿eres marroquí verdad? -afirmé- Asintió con la cabeza y me dijo el nombre de una ciudad que no entendí aunque mencionó Casablanca y entonces afirmé: ¡Conozco Casablanca!. Sus ojos se iluminaron por primera vez. ¿Tú conoces Marruecos? -me preguntó con una media sonrisa- Sí -contesté-. Y le conté mi viaje. Hablamos de la Medina de Fez, de su hamman y del guía que se llamaba como él. De Kenitra, de lo “malo que había sido Hassán II”- en lo que hizo hincapié varias veces-. Comentamos un libro («Nuestro amigo el Rey» de Gilles Perrault) que ambos habíamos leído en el que se contaban los horrores, crímenes y aberraciones de este monarca para con su propio pueblo. Referimos sobre el precioso Mausoleo de Mohámed V, de la riqueza de la Guardia Real que lo custodia y de cómo se turnan los Imanes para permanecer las 24 horas recitando las suras del Korán… Y ¡qué decir de Marrakech! La ciudad que te recibe con un oasis de palmeras. Le conté que estuve en la famosa Plaza Djem’a el-Fna, un lugar mágico donde los encantadores de serpientes te dejan boquiabierta… De sus puestos de zumos y frutas; de la música que suena cada noche; de su medina, la Mezquita Aljama con su célebre minarete, la Koutoubia, gemela de la Giralda; de los románticos jardines de la Menara… Y proseguí mencionando todos los lugares que había conocido: los curtidores de pieles de Tetuán, donde nada más entrar los fuertes olores casi te hacen vomitar… Le comenté que Rabat, sede principal del Monarca y capital, en aquellos días estaba en fiesta (era el cumpleaños del Rey). Él me preguntó por la comida y alabé particularmente la famosa sopa –harira- que ellos toman durante el Ramadán, muy rica y reconstituyente. El tajime  de pollo o cordero; el couscous y los dulces que se hacen en la “fiesta del cordero…» Hablamos y hablamos de las excelencias de su país y de los tópicos que impiden a determinadas personas viajar para conocerlo. Él insistía y recalcaba las bondades del nuevo monarca, los últimos cambios habidos, subrayando la necesidad de conocer Marruecos en diferentes estaciones que añaden nuevas luces, tomalidades y distintas paetas de color… .

Finalmente, de mi propia cosecha, añadí comentarios sobre sus playas vírgenes, esas pequeñas calas que encuentras recorriendo la costa de camino a Tánger. Alabé los colores y contrastes  de sus bellos paisajes, los múltiples aromas de las especie que se pueden comprar en los mercados o zocos. Le comenté sobre los grandes contrastes sociales, de la convivencia entre la riqueza de unos pocos frente a la miseria de muchos que apenas subsisten con un salario de risa… Hablé de cómo me había llamado la atención que los niños jugasen con balones fabricados con restos de telas y plásticos envueltos y de cómo lucen camisetas del Barça con los nombres de viejas glorias del futbol… Un pàis de bellas mujeres que, desafortunadamente, siguen siendo una moneda de cambio, ciudadanas de tercera que continúan reclamando sus derechos… Y mientras hablo los ojos de Abdul se enturbian tras este rápido viaje a través de la memoria. Y enseguida se recoge de lado en su cama, cierras los ojos y se duerme plácidamente como un niño a quien acaban de leer un cuento…

Abdul murió pocos días después. Se fue solo, tal vez con esta melodía en su cabeza… Nunca he podido olvidar su sonrisa amable, la ternura de tu rostro y ese pequeño viaje compartido, el mismo que, apenas por unos instantes, nos sacó de aquella pequeña habitación de un hospital y nos trasladó a lugares de ensueño…

Que Alá te acoja en su seno y te ayude a pasar la última frontera...

Ha pasado mucho tiempo aunque, muy de vez en cuando como ahora, Abdul acude a mi memoria y se presenta ante mí al observar las caras desencajadas de otros refugiados. Entonces pienso que vivimos en un mundo inseguro, tal vez más inseguro que el que nos dejaron nuestros padres. Que nunca sabremos qué nos deparará el futuro. Que nuestro planeta vive un tiempo de cambio y de incertidumbres. Que más que nunca se impone ser solidarios en la medida en que cada uno pueda serlo. Que ya no valen los individualismos porque somos interdependientes y todos necesitamos de todos…

Que los oráculos nos sean favorables y que las diosas (sí, las diosas por qué no) nos protejan…

Fotografía: mp_dc

«Tu quoque… fili mi? «

“La derecha tiene razón cuando se identifica a sí misma con la tranquilidad y el orden: es el orden, en efecto, de la cotidiana humillación de las mayorías, pero orden al fin: la tranquilidad de que la injusticia siga siendo injusta y el hambre hambrienta.” (Eduardo Galeano)
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Tu quoque, fili mi? «¿Tu también, hijo mío…?» Esta podría ser la última frase articulada por el general y cónsul romano Julio César en el idus de marzo (15 de marzo) del año 44 a. C. Y la pronunció cuando entre los senadores que gestaron el complot para asesinarlo, de cada uno de los cuales recibió una puñalada, se encontró cara a cara con Brutus, su hijo.  Según cuenta un mito no confirmado, César dejó de defenderse de sus asesinos tras comprobar dicha participación. Solo se cubrió el rostro para evitar que se lo desfiguraran pues, era costumbre entre los romanos embalsamar los cuerpos de sus difuntos más importantes con la finalidad de que pasaran a la posteridad. Y el recuerdo de este episodio de la Historia Universal, me vino justamente en estos días en los que el líder del PP está a punto de abandonar la Presidencia tras las presiones recibidas desde los ‘taifas’, cuyos ‘reyezuelos’ parecen haberse apoderado de la autoritas necesaria para obligar a dimitir a quien, se supone, representa el máximo poder en el seno del partido… Y no lo hago por establecer una analogía entre dos personajes tan dispares y lejanos en el tiempo sino quizá, porque si hago un ejercicio de empatía, no resulta tan difícil comprender que tanto uno como otro se sintieron traicionados por los suyos, por aquellos a quienes encumbraron, los mismos que -como en el caso de Casado- no ocuparían los cargos que hoy por hoy ostentan de no ser por él. Por extraño que parezca, aunque esta ‘pensadora’ no comulga con el partido conservador, ni considera acertada la política de su -todavia- Presidente, tampoco se alegra de lo que sucede por la forma en que acontece, porque su error no ha sido denunciar sino retractarse y porque considero no hace falta tanta crueldad ni escarnio. Pero sobre todo no me gusta si, a resultas, se beneficia y refuerza la extrema derecha tal y como vaticinan los polítólogos y expertos tertulianos, quienes no han cesado de insistir en ello desde el jueves pasado…

La historia de la humanidad cuenta con otras grandes traiciones. Está la de Judas Iscariote que vendió a su Maestro, a su líder, de quien aprendió la caridad y el amor, delatándolo por unas monedas de plata haciendo uso de la contraseña del ‘beso’ para señalarlo… O la de Efialtes de Tesalia que engañó al rey espartano Leónidas, ayudando al rey persa Jerjes I, a encontrar un paso alternativo al estrecho de las Termópilas, lo que produjo la caída de Esparta. También le movió la ambición, confiando recibir una generosa recompensa que al final no obtuvo… Y qué decir de la joven Juddith que, a sabiendas de los sentimientos de Holofernes, le sedujo invitándolo previamente a beber más de la cuenta para luego, una vez dormido, cortarle la cabeza… La traición también forma parte de nuestro ADN…En fin, el caso es que tras el lío de se ha formado en torno a Casado y Ayuso (hasta ahora indemne) algo tendrá que cambiar en el PP, hoy fracturado, roto, desgajado… Y conforme lo escribo me viene a la cabeza la celebre frase de Lampedusa alusiva al hecho de ‘cambiar para que todo siga igual…’. Porque, a fin de cuentas de eso se trata: de cambiar para mantener cada uno su estatus o mejorarlo si es posible. Por eso todos han salido despavoridos del entorno de Casado para arrimarse a quien puede retomar la riendas… ‘¿Conoces a fulanito? Dale un ‘carguito…’ Una gran verdad…

No es la primera vez que cito la magnífica novela ‘El Gatopardo’ de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, una de las creaciones literarias más señaladas del siglo XX cuyo protagonista, el príncipe Salina, luce en su escudo de armas la imagen de un ‘gatopardo’ que da título a la novela. Recuerdo esta obra por la agudeza de sus protagonistas en contraposición al líder del PP, presa de sus propios errores y de una torpeza que no se comprende ni es propia de alguien con tanta ambición política. Pasarán muchos años antes que la verdad verdadera salga a la luz. Probablemente yo no viva para concerla…

Pero volviendo a la novela, en el argumento, el príncipe heredero de una de las familias de terratenientes más relevantes de la nobleza siciliana, apegada a las antiguas tradiciones feudales, observa como su joven sobrino Tancredi -que representa su opuesto, su contrafigura- apuesta y se muestra favorable a la revolución de Garibaldi. Conforme pasa el tiempo Salina comprende que los cambios son inevitables y consiente que su sobrino acabe aliándose con aquellos que pretenden acabar con todo lo que él representa. Es Tancredi, y no Salina, el autor de la célebre frase que condensa el espíritu de la novela: «Es preciso que todo cambie para que todo siga igual». La obra representa una clara crítica a la aristocracia rancia, parasitaria y envejecida que no se resigna a perder las prebendas y privilegios acumulados a lo largo de la historia. El príncipe Salina, consciente de ello, asume la actitud más inteligente: adaptarse al nuevo régimen porque sabe que solo así mantendrá sus prerrogativas y estatus. Una novela, en suma, muy útil para todos y, en este caso, para los ‘Casados’ que han convertido la política en oficio, forma de vida y sustento…

Y volviendo a los hechos, la velocidad de vértigo con que se han sucedido los acontecimientos estos últimos días, hace pensar que la actividad política, los políticos en general, viven en una órbita y un tiempo paralelo al nuestro. Todo se altera en cuestión de segundos y la vida transcurre en una dimensión donde nada es seguro (más aún)… Tal vez por eso mismo, todo es posible, incluso la caída de un lider en apenas 48 horas…El resto de los mortales asistimos espectantes a los acontecimientos que conocemos versionados por los medios según sean más o menos afines o sensibles a los protagonistas…

A mi personalmente todo esto me dio para cavilar y considerar en manos de quiénes estamos, a quiénes confiamos nuestros destinos, quiénes conducen el timón en nuestrio país y hacia dónde nos llevan… Pensé si somos verdaderamente conscientes de las personas en las que depositamos nuestra confiaza, aquellas que elegimos para que nos representen… Recapacité también sobre la crueldad del poder que tan pronto te encumbra como te destruye en un abrir y cerrar de ojos, sin que el pulso tiemble… Y sobre todo pienso que el ‘poder’ -que no existe en abstracto- tiene muchas aristas y, en este caso, muchas caras: las de cada una de las baronías que, apenas abandonaron a su líder como si alguien hubiera gritado ‘tonto el último’, ya comienzaron a mirar para otro lado (concretamente al noroeste del país)…Porque ‘a rey depuesto, rey puesto’. Me doy cuenta de la ingratitud de la vida política que, estos días, ha mostrado su cara más fea y más amarga, que te premia mientras ganas y te abandona cuando pierdes…Afortunadamente la lógica humana parece funcionar al revés porque cuando flaqueas es cuando más cerca tienes el calor de los colegas y amigos…

Por todo esto, como amante de la Historia me resulta interesante observar, analizar cuanto acontece, valorándolo, sabiéndome testigo y partícipe de este momento histórico… Pero como persona me alegra infinitamente ser una simple y mera ciudadana de a pie sin más ambición que vivir mi tiempo sin prisa pero sin pausa. Me alegra saber que mis amigos estarán siempre ahí, sobre todo en los peores momentos. Que, a excepción de las pequeñas traiciones que todos experimentamos, mi lugar en el mundo nadie lo anhela ni lo quiere usurpar… Que la envidia o el ansia de poder nunca me nublará la vista y que los árboles casi siempre me dejarán ver el bosque…

Y si comencé parafraseando a Julio César, acabaré citando a Julio Anguita, un político al que admiré y a quien tuve el placer de estrechar la mano: “Quien vota a los corruptos los legitima, los justifica y es tan responsable como ellos”.

«Las orejas del lobo…»

El Código Penal necesita ser endurecido. España necesita la cadena perpetua…El feminismo nos quiere oprimir…(Santiago Abascal)
Imagen: Internet

Todos los medios de comunicación (prensa escrita y digital, redes, radio y TV) están volcados en el análisis de los resultados electorales de Castilla y León, haciendo cábalas…Aunque para cuando publique este post la guerra interna del PP habrá eclipsado este tema…Como decía, parece que el PP ha caído en su propia trampa. Y ‘donde dije digo, digo diego’ así el candidato Mañueco niega su propia evidencia como si ignorase que no cabe reinterpretación alguna, porque lo que dijo en campaña está grabado en propia voz y, para colmo, llevado por la pasión y el hambre de poder, dejó dicho, alto y claro, qué haría y qué no tras las elecciones… Otra cosa es que cumpla a tenor de los resultados y, finalmente, ceda ante la presión de Abascal asegurado así su Presidencia (ni más ni menos lo que de verdad le preocupa, no nos engañemos…).

Ni como ciudadana ni como mujer puedo entender el voto a la extrema derecha. Puedo comprender que el desgaste provoque ciclos de vaivén y alternancia -ahora de coaliciones- en mayor o menor medida inclinadas hacia la derecha o hacia la izquierda del arco parlamentario. Pero VOX se escapa de ese espectro por antidemocrático y retrógrado. Y sí, es verdad que en Europa se percibe desde hace tiempo el avance de los ultraderechistas pero en los casos de Alemania, Francia o Grecia han establecido cortafuegos para impedirles el paso al poder, porque conocen los peligros de una ideología que representa una vuelta atrás en las libertades individuales y, en particular, de género…Si el PP pacta con los ultras, las mujeres de Castilla-León estarán menos protegidas, menos seguras y todos aquellos hombres que, según VOX no ejercen la violencia machista (que se lo digan a las 44 víctimas del 2021), encontrarán el caldo de cultivo ideal para sus crímenes y fechorías. Y los represaliados de la dictadura continuarán anónimos amontonados al borde de las cunetas ¿Vamos a ser los menos listos de Europa?

Esta ‘pensadora’ no se fía del líder de la oposición porque tiene muchas caras y ha cambiado de posición y actitud demasiadas veces. Cualquier cosa se puede esperar de alguien con semejante ambición de poder considerando lo poco que le importará sacrificar la memoria histórica de Castilla o la libertad de las mujeres. Tiempo al tiempo…Pero mientras esto y otras cosas suceden, no estaría de más aprender algunas lecciones de nuestro pasado que nos ayuden a recordar -en particular a nosotras, las mujeres- cuánto tuvieron que luchar y padecer nuestras antecesoras para que ahora estemos donde estamos…

No deberíamos olvidar…

Durante siglos mujeres, ancianos y niños han constituido los sectores sociales más vulnerables y predispuestos a la pobreza. Una frágil situación que, en el caso de las féminas, vino refrendada por el género. Es por esto que encontramos numerosos ejemplos de movimientos solidarios propiamente femeninos en los que un vínculo especial y particular, hoy conocido como ‘sororidad’ o hermandad, (aunque la definición en sentido amplio implica otros aspectos relacionados con la política y el empoderamiento femenino), las une en pro de una lucha y un beneficio común, igual para todas.

La Historia -con mayúscula- está plagada de ejemplos porque las mujeres han luchado por la igualdad desde los tiempos de Lisístrata, personaje de la comedia de Aristófanes (s. V a. de C,) que representa el triunfo de las mujeres sobre los hombres, quienes según el relato, proclamaron una huelga de sexo en señal de protesta contra los hombres que se habían ido a la guerra y a favor de la paz… Posteriormente, la filósofa, astrónoma y matemática Hipatia de Alejandría (370-415), fue cruelmente asesinada por fanáticos religiosos, tras de ser acusada de intervenir en la política de su tiempo y exacerbar un conflicto entre Orestes, gobernador de Alejandría y el obispo Cirilo de Alejandría…Desde entonces Hipatia se erigió icono de autonomía, pensamiento y libertad…

Hemos de esperar a la Revolución Francesa para percibir grandes pasos en el camino hacia la libertad. Fue entonces cuando las mujeres marcharon en Versalles luciendo estandartes que gritaban el lema revolucionario: «libertad, igualdad y fraternidad». Fueron años de lucha hasta la consecución de uno de los principales logros: la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana redactada por Olympe de Gouges en 1791. Uno de los primeros documentos históricos que propone la igualdad de derechos o equiparación jurídica y legal, y derecho al voto.

A mediados del XIX, en pleno movimiento obrero, las mujeres se sumaron a la lucha oponiéndose a la opresión laboral, familiar y social. Nacieron los movimientos sufragistas encabezados por Flora Tristán, movimientos en los influyeron las nuevas ideas difundidas en obras como la Friedrich Engels (1884): «El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado». En este momento se originan los primeros activismos anarquistas que reivindicaban «separación entre la sexualidad y la reproducción, maternidad libre, liberación femenina, libertad sexual y, entre otras cosas, métodos anticonceptivos artificiales».

La obra de Simone De Beauvoir publicada en 1949 «El Segundo Sexo», representa un momento culminante de la tercera ola feminista (el discurso introduce en este momento la noción de ‘patriarcado’). En ella esboza toda su teoría seguida por Kate Millet, que afirmó que no existe disparidad intelectual y emocional entre los sexos. Más tarde  la teoría Queer rechazaba la clasificación de los individuos en categorías universales y fijas para defender la identidad sexual como producto de una construcción cultural y no parte de un determinismo biológico…En 2015, el Ni Una Menos revolucionó los compartimientos estancos de la sociedad machista argentina y se viralizó en redes sociales la consigna #MeToo para denunciar acosos y abusos dentro de la industria cinematográfica de Hollywood, iniciativa que se trasladó al ámbito laboral para sancionar las violencias y abusos en todos los ambientes de trabajo…

No hemos llegado hasta aquí en vano. Demasiados sacrificios para tirarlo todo por la borda. Demasiadas muertes de manos de machistas, infames cobardes que se quitan la vida para no afrontar las consecuencias. Por eso no deberíamos permitir pactos con la ultraderecha en ninguna Comunidad y declarar abiertamente líneas rojas, fronteras claras, bien delimitadas, que impidan la llegada a los Gobiernos de partidos anti demócratas cuyos idearios y programas defienden con falacias y falsos argumentos cualquier recorte, por mínimo que sea, de las libertades individuales, particularmente, a las mujeres.

Todos estos logros han necesitado siglos de lucha incansable, enormes sacrificios y muchas vidas. Pero gracias a ello, la directora de cine catalana -Carla Simón- gana el Oso de Oro en la Berlinale por la película » ‘Alcarràs» una historia que refleja su propia biografía familiar…Sin las reivindicaciones feministas esto no hubiera sido posible…

Que una mujer vote a Vox significa que está a favor de: 1/ La propuesta número 12 del programa electoral que contempla una «supresión de las cuotas (por sexo o por cualquier otra causa) en las listas electorales, lo que podría derivar en un gobierno constituido solo por hombres…2/ La medida 56 que defiende «suprimir en la sanidad pública las intervenciones quirúrgicas ajenas a la salud (cambio de género, aborto…)», medida que afectaría  a las mujeres y a la población trans y supondría un paso atrás en la lucha de derechos del feminismo y del colectivo LGTBI. 3/ La 75 expone: «Es fundamental que las mujeres con embarazo inesperado tengan información veraz, asistencia y alternativas. Reforma de la ley de adopción nacional» 4/La número 63 que apoya la necesidad del «PIN Parental y Autorización Expresa con objeto que se necesite consentimiento expreso de los padres para cualquier actividad con contenidos de valores éticos, sociales, cívicos morales o sexuales»5/ La medida 70 que aboga la «derogación de la ley de violencia de género y de toda norma que discrimine a un sexo de otro» 6/ Además el programa dedica 5 medidas al apartado ‘Vida y familia’ a fin de conseguir que las mujeres sean madres, en concreto madres de más de 3 hijos. Concretamente la 71 promueve la creación de un Ministerio que solo protegerá lo que ellos denominan «familia natural», es decir, una familia en la que los padres sean una pareja heterosexual que pueda tener hijos de manera biológica… Y la 72 propone beneficiar a las familias que tengan más de dos hijos mientras la 73 deja claro  que solo podrían beneficiarse de las ayudas de Estado las madres españolas, no las inmigrantes… Y podría continuar con otra serie de puntos del mismo calado…

¿De verdad las mujeres hemos llegado hasta aquí para esto?¿De verdad es esto lo que quiere la ciudadanía después de siglos de lucha por defender nuestros derechos y libertades? Pues ya le vemos las orejas al lobo… Y ya tardamos…

Tiranía, sumisión y esclavitud…

Según la RAE el término Esclavo tiene varias acepciones: 1.- Dicho de una persona: que carece de libertad por estar bajo el dominio de otra. 2. Sometido rigurosa o fuertemente a un deber, pasión, afecto o VICIO que prive la libertad…
Fotografía: mp_dc

Hace unas dos semana me llegó al wassapp un cortometraje de apenas dos minutos realizado por un joven egipcio que, al parecer, ha sido premiado en el Festival de Venecia: L’Altra par (tampoco sé por qué el título aparece en catalán…) Luego lo busqué en internet y por lo visto ese epígrafe corresponde a otro corto chino sobre la humidad cuyo titular aparece, esta vez, en castellano: «El otro par». No sé qué habrá de cierto en todo esto…. En cualquier caso ambos vídeos muestran la realidad de manera cruda, pura y dura…El premiado en Venecia es una animación que recrea la adicción a los móviles y a la cibermanía en general como impulso irrefrenable que nos incita a estar continuamente conectados… Una llamada de atención, una crítica social al tiempo que invertimos en lo virtual y cómo estos nuevos hábitos nos están transformando en una sociedad de individuos aislados, incapaces de compartir a través del diálogo directo, del tú a tu. Individuos a quienes les pasa desapercibido el mundo que los rodea enfrascados en las redes sociales o en las plataformas de citas de amistad on line… Una reprobación a la moda de fotografiarlo todo: lo que se hace, lo que se come, a dónde se va e incluso desafíos los más inimaginables… Un empeño desorbitado por dejar testimonio de lo cotidiano o de lo más osado para poder presumir del riesgo… Y todo esto me hizo pensar en la tiranía que ejercen las nuevas tecnologías sobre nosotros y el peligro de volvernos demasiados sumisos o esclavos…

Tal y como se puede comprobar parece que estamos perdiendo la conciencia de protagonizar la historia, que hemos caído en la trampa del piloto automático dominados por la dictadura de las pantallas y hemos entrado a formar parte de un engranaje que gira y gira sin cesar sobre nuestro propio yo, obviando cuanto existe a nuestro alrededor… Ajenos al mundo circundante nos movemos indiferentes a la existencia de los demás. ‘Los otros’, los ‘no yo’ se diluyen, pasan desapercibidos, al tiempo que nos engulle la realidad irreal o virtual… Corremos el peligro de perder la libertad para acabar siendo esclavos sumisos, seducidos y abducidos por el poder de las redes…Deberíamos caer en la cuenta de que detrás de la pantalla se esconde el verdadero poder, los nuevos esclavistas que conocen nuestras debilidades y las alimentan a fin de tenernos bajo control, entretenidos, mientras ellos nos controlan y gobiernan…

Panem et circenses

La historia de la esclavitud en el mundo tiene orígenes muy remotos y se ha desarrollado de muchas formas. El cine y la literatura ha alimentado nuestro imaginario con multitud de imágenes e historias algunas reales: Desde los ilotas griegos a los africanos capturados y vendidos en el Nuevo Mundo, una y otra se han encargado de llenar nuestras cabezas de imágenes que evocan pobres desarrapados construyendo pirámides o cientos de hombres y mujeres de color trabajando sin tregua campos de algodón a impulsos de un látigo o criados con librea sirviendo a nobles y aristócratas…Estos son los modelos de esclavitud más vendidos y proclamados en el devenir de los tiempos, propaganda de la historia oficial, la de los vencedores, la de los poderosos, de la que se desprende una idea pobre y reduccionista del concepto que puede llevar a pensar, erróneamente, que hoy por hoy no existe la esclavitud…

En el caso de España el tema en cuestión estuvo vigente hasta el primer tercio del siglo XIX. Entre los principales esclavistas se cuentan personalidades de la talla del Marqués de Comillas, cuya hija contrajo matrimonio con Eusebi Güell, mecenas de Gaudí, heredero de la fortuna que su padre amasó procedente de la venta de esclavos… Las conocidas empresarias Alicia y Esther Koplowitz son hijas de Esther Romeu de Juseu y Armenteros, aristócrata cubana y como ellas marquesa de Casa Peñalver, de Campoflorido, del Real Socorro y de Bellavista, pomposos títulos cuyo patrimonio se asentó sobre los frutos de las grandes plantaciones familiares en Cuba trabajadas con mano de obra esclava…

La trata de esclavos en España ha sido una realidad relativamente reciente retratada por conocidos pintores de la talla de Goya, Murillo o Velázquez, autor cuya pintura delata la cara más benévola de la esclavitud al mostrarlos en el ámbito de la vida cotidiana, en el espacio doméstico y familiar al que se incorporaron como servidumbre: fueron mejor tratados pero siguieron siendo esclavos…

El hilo del que tirar resultaría demasiado largo. Solo añadir que muchas calles de conocidas ciudades rinden homenaje a importantes esclavistas españoles  que asentaron sus capitales en el tráfico y venta de seres humanos, entre quienes se cuentan la propia monarquía y un buen número de políticos cuyos nombre lucen los manuales de historia: la reina Mª Cristina, Leopoldo O’ Donnell o Antonio Cánovas del Castillo, quien se opuso al proyecto abolicionista debatido en Cortes entre los años 1869 y 1870 (aunque se aprobó). En fin, el grandioso negocio con estrechos vínculos en ultramar, permitió financiar la revolución industrial que protagonizaron Cataluña y el País Vasco en el siglo XIX, hasta que el 7 de octubre de 1886 se liberaron los últimos 25.000 esclavos en Cuba y en los territorios americanos, poniendo fin a más de 400 años de comercio esclavista español.

Pero volviendo al vídeo, podría decirse que anima a reflexionar sobre los nuevos modelos de esclavitud del siglo XXI. La carrera imparable de las nuevas tecnologías nos ha traído hasta aquí y, a estas alturas, se han normalizado pautas de conducta que, para nada, nos sorprenden: andar por la calle con auriculares o el móvil a modo de bandeja, cerca de los labios, para mantener una conversación, sentarse a tomar algo mientras cada cual atiende sus wassapp, telegram o instagram, subir fotos de la bebida o de la tapa junto a un selfie con los amigos… Porque la foto es la constatación fehaciente del momento a inmortalizar. La imagen es el prueba de lo que se hace, de lo que se compra, de la ropa que se usa, del lugar al que se va de viaje, del paisaje urbano o natural y hasta de los retos, a priori imposibles, afrontados por diversión…O sea que vivimos un tanto enajenados, abstraídos y ocupados testimoniando la vida que cada cual ha fabricado dentro de su propio microcosmos, olvidando que existimos en colectividad, que nadie ‘es ni está’ solo, por sí mismo sino que somos interdependientes… Nos hemos conectado a la red virtual pero nos vivimos desconectado del mundo real…

Por eso y, aunque pueda pensarse que la esclavitud es un fenómeno del pasado, yo no estaría tan segura…Más bien considero que el paso del tiempo ha dado lugar a nuevas formas o modelos de esclavitud (aunque éste término resulte abrupto y no se use frecuentemente) de sumisión o dependencia. Por citar algunos podemos mencionar el ‘culto al cuerpo’ que lleva a muchos jóvenes a modelar su imagen hasta lograr abultar o adelgazar aquellas partes que consideran imperfectas para conseguir un físico acorde con los cánones ‘oficiales’ que validan, lo que podríamos llamar, ‘la figura ideal’, sujeta a unas medidas determinadas… Luego, para mantenerse en forma, se acude a los diferentes regímenes alimenticios (alcachofas, dieta Dunkan, ayuno intermitente…etc…) o se machacan con horas de gimnasio que algunos complementan con la toma abusiva de esteroides…

Y aún hay más… Pues nuestra sociedad actual se ve sometida a otras flagrantes formas de esclavitud perseguidas por la ley: la sexual de mujeres y niñas, algunas vendidas sin escrúpulos para ser prostituidas y para mediar en el comercio o menudeo de droga, verbigracia, las niñas tuteladas en diversas ciudades españolas… La esclavitud infantil que somete a los niños menores al trabajo y los insertan en redes de venta de drogadicción…Y otras tantas formas de adicción y dependencias varias ejercida la mayoría por hombres sin escrúpulos, carentes de moral, que manipulan y se apropian de la voluntad de los débiles y los pobres hasta transformarlos en esclavos al servicio de un dueño que jamás concederá la ‘carta de libertad’.

Todos conocemos la expresión ‘Mens sana in corpore sano’. El proverbio latino pertenece a la Sátira X escrita por Décimo Junio Juvenal (s. I-II d. C.) y popularizada gracias al entusiasmo del francés Pierre de Coubertin en la segunda mitad de siglo XIX… Tal vez este sea el camino: una mente lúcida, un cuerpo sano y seres humanos libres… Y tal vez se imponga una revisión del término ‘esclavo’ para tomar conciencia del punto en el que estamos, proponer una cultura secesionista y liberadora en la que las tecnologías estén al servicio de la humanidad y no al revés…

Yo ahí lo dejo…

Adiós ‘cabina’, adiós…

«La cabina de teléfono está cerca de alcanzar los 100 años de vida en España. Un centenario que estará marcado sin duda por la lenta agonía que padece desde hace años este servicio y que a partir de este UNO de enero tiene un nuevo motivo que empuja aún más a las cabinas telefónicas hacia su desaparición»
Fotografía mp_dc

Afirmar que vivimos un momento de cambio es algo que ya sabemos. El tiempo antes de la pandemia cada vez queda más lejos. Poco a poco parece que, casi sin querer, aunque no seamos conscientes, se normalizan nuevos usos y costumbres que llegaron para quedarse: las videollamadas, las colas, las reservas anticipadas, algunas normas de higiene, el distanciamiento social, pautas en los saludos…También el mundo de los afectos parece acomodarse a los nuevos tiempos: nos besamos menos, nos abrazamos pero con cierto recato o cuidado… Tal y como suele pasar el cambio tiene su doble cara: por un lado aporta novedades interesantes y prácticas, verbigracia el teletrabajo que facilita la conciliación familiar y, con el tiempo, permitirá vivir a cada cual donde desee pues ir a la oficina ya no será un handicap insalvable…A cambio todos estamos un poco más solos porque socializamos menos en directo; no tomamos el café con los compañeros de trabajo; algunos médicos pasan consulta on line… Y ¿Qué decir de los bancos? Pues que ya casi no atienden face-to-face, se olvidaron del tú a tú y han aprovechado la coyuntura para ahorrarse un montón de sueldos cerrando oficinas… Así que sí, todo está cambiando y ya no hay vuelta atrás incluso una vez superada la pandemia… Porque nada volverá a ser igual nos pongamos como nos pongamos…

Tal vez por todo esto y por la proliferación de los móviles, las Compañías Telefónicas decidieron retirar el resto de las cabinas… Las primeras instaladas en España se remontan a 1928, concretamente la número uno se colocó en el madrileño Parque del Retiro. La capitalidad siempre fue un grado. Y a partir de ahí se diseminaron por ciudades y pueblos dispuestas a conectar todo el territorio. En 2006 y, habiendo quedado desierto el concurso público para adjudicarse el servicio universal realizado hasta ese momento por Telefónica, el Gobierno obligó al exmonopolio a continuar prestando el servicio como hasta entonces, servicio que incluía la explotación y mantenimiento, por cierto, cada vez con mayor dejadez… Todos hemos sido testigos de alguna que otra cabina pintada, arrancada de cuajo o, por supuesto, sin línea…Y es que dejaron de ser rentables. Aquel mismo año 9.000 de las 18.000 cabinas que quedaban esparcidas por nuestra geografía no habían cursado ni una sola llamada: era el principio del fin…

Así que este 2022, siete años antes de su primer centenario, más de 14.000 se retirarán definitivamente. Con ello nos despedimos de una época en la que las cabinas han sido protagonistas de miles de historias y anécdotas, han sido el testimonio de una España concreta y de un tiempo en el que contactar con los seres queridos físicamente lejanos, constituyó todo un reto y las distancias se acortaron gracias a la telecomunicación… Parece lógico que este viejo sistema de cabina se extinga considerando que posiblemente sean mayores los costes de mantenimiento que lo que se recauda pues, al cierre de 2020, apenas se realizó una llamada cada tres días…No somos los primeros, quiero decir, en el marco europeo hace tiempo que muchos países vecinos las retiraron.

Lo cierto es que las cabinas marcaron una época. Las propiamente dichas, los teléfonos adosados en postes, en pared y también los teléfonos de monedas de sobremesa colocados sobre las barras de los bares que tan útiles nos resultaron durante años. Las cabinas han conformado el paisaje urbano a lo largo del siglo XX pero, poco a poco, fueron pasando a mejor vida aunque, durante un tiempo, se han seguido viendo sobre todo en los pueblos y poblaciones pequeñas, lugares estrechos y cerrados, como siempre, más lentos, susceptibles y, en ocasiones, más reacios a los cambios… Entonces ni siquiera todas las familias tenían teléfono fijo. Eso sí, los lazos solidarios eran muchos más extensos y originaban amplias redes vecinales. Por aquel entonces algunos vecinos de toda la vida, se consideraban una ‘parte de la familia ficticia’, un importante activo en el marco de las relaciones cotidianas sobre todo entre las amas de casa que compartían ‘descansillo’ y multiplicaban los encuentros a todas las horas del día, de manera que no resultaba raro dejar recados o esperar en el recibidor de su casa a que sonara el teléfono en situaciones de auténtica emergencia… In illo tempore la gente se sentía menos sola porque los vecinos se conocían y acompañaban. Cada uno en su casa y dios en la de todos, eso sí… La llegada de las cabinas nos abrió un universo de posibilidades hasta entonces desconocido…

Personalmente conservo un grato recuerdo de aquellos teléfonos que, por cierto, cambiaron el modelo por lo menos un par de veces. Recuerdo que mi madre siempre me aconsejaba llevar monedas sueltas por si tenía que llamar. Cuando iba de excursión con el colegio o de viaje con amigos me asignaban una cantidad aparte para llamar todos los días. Cuando llegábamos al destino todas, mis compañeras y yo, buscábamos un teléfono y hacíamos cola para llamar a nuestras madres anunciando que estábamos bien. Aquello fue un ritual muy común, nos preocupaba ‘preocupar’ a nuestros padres. A veces las llamadas se convertían en una larga cadena que se formaba entrelazando llamadas de una familia a otra para evitar ‘gastos innecesarios’ y ahorrar tiempo…Aquella alerta respecto a la llamada de rigor y cortesía me duró años, se quedó grabada en mi subconsciente incluso después que muriese mi madre…Y siempre que viajaba, cuando llegaba a mi destino, sentía el impulso y pensaba: tengo que llamar a mi ma…Justamente entonces recordaba que ya no era necesario porque ya no estaba…

Durante la adolescencia, cuando los primeros amores y amoríos, los teléfonos públicos jugaron un gran papel. En mi caso, aunque había teléfono en casa, solo lo usaba cuando mis padres salían porque no tenía intimidad. Así que las cabinas fueron cómplice de quedadas con ligues, de conversaciones íntimas con amigas, de llamadas secretas…En mi ciudad de entonces podría dibujar el mapa emocional de una época uniendo las cabinas estratégicamente colocadas en torno al que por entonces fue mi centro de interés: un barrio muy concreto por el yo rondaba. Cuando entraba en aquél diminuto cubículo a veces el corazón se aceleraba mientras esperaba ansiosa el sonido de una voz al otro lado…La misma que a veces te hacía reír y otras llorar…Conversaciones íntimas o no, en un pequeño espacio aislado en una esquina o en medio de una calle…Encuentros, rupturas, alegría o penas las cabinas constituyeron un lugar donde las emociones confluyeron aunque, a veces resultara difícil salir indemnes de situaciones complicadas ante un público expectante que permanecía a la espera, a los que veías tras el cristal, aguardando su turno con cara de pocos amigos si tardabas mucho…

La última vez que entré en una cabina fue en un viaje a Portugal justo antes de la pandemia…No. No realicé ninguna llamada, solo hice el paripé para la foto…Pero me trajo tantos recuerdos…

Cabina portuguesa

En 1972 la cabina inspiró una película dirigida por Antonio Mercedo (La Cabina, ver aquí) coescrita junto a José Luis Garci y protagonizada por José Luis López Vázquez. Una parábola kafkiana que narra la angustia de un hombre atrapado en una cabina telefónica. Lo que en principio parece una situación incluso cómica se convierte en un verdadero y angustioso drama que contagia al espectador. La crítica de entonces la calificó como una “magistral metáfora sobre la dictadura que sorprendentemente sorteó la censura franquista: la historia es tan impactante -sin necesidad de segundas lecturas- que los censores no detectaron la brutal crítica al sistema, una cabina transparente que angustia y asfixia emocionalmente al individuo. Un telefilme de sencilla factura pero tan eficaz como influyente, tanto en España como en el extranjero”.

Y eso es todo…En breve dejaremos de ver las pocas cabinas que ahora nos pasan desapercibidas y constituyen un adorno vintage en el contexto del paisaje urbano moderno. Un símbolo del pasado, testigo mudo de un presente que apuesta más por lo efímero y vive permanentemente en el cambio…

Adiós cabina, adiós…Mi agradecido recuerdo en la memoria…

Historia de una ‘perla’: La Peregrina…

La Perla Peregrina es una perla de tamaño y forma inusual, considerada una de las gemas más valiosas y legendarias de la historia de Europa…
Fotografía: mp_dc

Esta ‘pensadora’ se ha declarado en diversas ocasiones una mujer de preámbulos, de prólogos, de previos, de víspera y de rituales… Tal vez por eso y, por aquello de intentar ser coherente, también me reconozco persona de conclusiones, de epílogos, de  compendios, de colofón final…Habitual a las listas, a los posit y a los recordatorios, también suelo escribir, de puño y letra, toda una declaración de intenciones antes de comenzar el nuevo año…Una costumbre que se ha vuelto tradición por aquello de que ‘lo escrito, escrito está’ según afirmaron los sabios griegos y que ‘las palabras se las lleva el viento…’ Así que concluida la reflexión y valorados mis logros, pocos aunque firmes, conseguidos a lo largo del 2021, me dispongo a continuar con el reto de escribir en este blog aunque solo sea para unos pocos bien avenidos…

Quisiera estrenar el año con una entrada diferente, afirmando que por fin gozamos de un panorama menos tóxico, que nuestros políticos continúan mostrándose ambiciosos sí, pero virando hacia la integridad y que aquello que se dijo al principio de la pandemia que se convirtió en una máxima muy repetida «la crisis nos hará mejor a todos», comienza a mostrar sus primeros frutos. Pero no. Comenzamos justo donde lo dejamos. Nada ha cambiado, todo sigue igual…Y aunque la actualidad viene cargadita de sucesos hoy me voy a detener en uno por lo anecdótico: la ‘perla peregrina’ que cayó desde el cuello de doña Letizia…Hasta ese momento la perla tiene una larga historia que intentaré resumir…

La anécdota aconteció en el marco de la celebración de la tradicional Pascua Militar presidida por los Reyes, con ambos ataviados para la ocasión. La Reina vestía de largo con chaquetón de piel que adornaba con la que parece ser una de sus joyas favoritas: la peregrina. Joya que cayó al suelo tras un leve movimiento y que de inmediato don Felipe se apresuró a recoger del suelo para después depositar en su mano… La escena ha sido muy repetida en todas las noticias de la TV y ha despertado la curiosidad acerca de la historia que precede a la conocida perla….Y es que ‘la peregrina’ cuenta con una larga tradición entre las mujeres de la realeza desde que Felipe II la regalara a su esposa y pasara así a formar parte de la Corona. De su historia habla largo y tendido la novela de Carmen Posadas’ publicada por Espasa en 2020: La leyenda de la Peregrina.

Hay quienes creen que cuando sus egos se unen a determinadas personas permanecen ligadas a ellas para siempre, incluso más allá de la muerte. El vínculo que se crea trasciende más allá de lo físico y por eso las almas se cosen con un hilo inquebrantable que puede sufrir alguna fisura tras tensionarse al extremo, porque nadie es perfecto aunque, en ningún caso llegará romperse en dos…Y es que la argamasa del amor compartido a lo largo del tiempo lo repara aunque deje una marca o cicatriz que siempre lo recuerde…

Así de unidos viajaban los egos en la bodega del galeón que atravesaba el Atlántico. Todos hacinados, sudorosos y hambrientos a la espera de un destino común que pasaba por la venta pública en el mercado cual bestias de carga, y de ahí a trabajar de por vida bajo las órdenes de sus nuevos amos… Para los jóvenes el final de su trayecto fue el conocido Archipiélago de las Perlas en lado oeste del istmo de Panamá… En aquellas aguas se sumergían a diario grupos de jóvenes esclavos con el cometido de encontrar las codiciadas perlas para satisfacer la codicia de sus amor y obtener así una ración de comida extra…

Y fue allí comenzó la historia de esta joya el día que un joven esclavo africano se sumergió y la extrajo de aquellas aguas panameñas en el año del Señor de 1515…El hallazgo de semejante pieza cambió el curso de su vida pues le valió la libertad.

Y ahí comenzó el viaje de La Peregrina, una perla considerada única en el mundo por su forma de lágrima, su brillo y su color nacarado. Y de ahí su nombre pues el término, además de ‘penitente, viajero, romero o caminante’ también significa ‘singular, exótico, extraordinario e insólito…’ Calificativos que definen las características de dicha joya. El amo del esclavo la vendió a un señor principal y años más tarde la compró Diego de Tébez, aguacil de Panamá, quien ofreció la pieza a Felipe II que tras ordenar fuera prendida de un broche junto con el famoso diamante “El Estanque”, (una piedra preciosa con forma de cuadrado y azul cerado) la entregó como presente a su esposa María Tudor.

Otras versiones de la historia consideran que la perla es más antigua y que pudo ser entregada a los españoles en señal de vasallaje por el cacique de la Isla de las Perlas (Panamá) en el año de 1515 y después comprada por un comerciante español al que a su vez se la compró un gobernador con la intención de regalársela a su esposa. Después de dieciséis años la vendió a Isabel I de Portugal, esposa de Carlos I llegando como herencia a su hijo Felipe II.

Sea como fuere, la perla ha sido lucida por las sucesivas reinas que ocuparon el trono español convirtiéndose en un preciado objeto de deseo de la realeza de la época. Entre quienes la exhibieron se cuentan Margarita de Austria-Estiria, retratada por Velázquez adornada con la joya, Isabel de Borbón, María Luisa de Parma… Según cuentan algunos La Peregrina formó parte de la Corona española hasta 1808, fecha en la que se produjo la invasión napoleónica y el reinado de José Bonaparte que se apropió de la joya y se la envió a su esposa Julia Clary a París. Años después cuando perdió el trono español y el matrimonio se separó, la perla viajó a EE.UU como regalo para su amante hasta que regresó nuevamente a Europa y la dejó a su heredero Napoleón III…Fue este último quien debió venderla hacia 1848 al marqués de Abercorn, cuya esposa la lució en París durante un baile de las Tullerías. Pasado el tiempo, en 1969, La Peregrina” salió a subasta por la firma Parke Bernet de Nueva York, subasta a la que asistió don Alfonso de Borbón Dampierre, que pujó por ella para regalársela a su abuela Victoria Eugenia. Pero finalmente el lote fue adquirido por valor de 37.000 dólares por el actor Richard Burton, quien se lo regaló a la también actriz Liz Taylor, de la que por entonces estaba enamorado…

El viaje de La Peregrina tocaba su fin en diciembre de 2011, fecha en la que se vendió de nuevo como parte de la subasta de joyas que Christie’s organizó tras la muerte de Liz Taylor y en la que un comprador desconocido pujó 11,8 millones de dólares por ella hasta conseguirla. Si fue devuelta la perla a la Corona Española por una mano mágica aquel mismo año no se sabe…Pero de no ser así cabe la posibilidad de que la perla que lució doña Letizia no sea sino un réplica… También existen versiones a este respecto…

Sea como fuere en esa larga trayectoria se observa un vacío que intento llenar acudiendo a Pilar Eyre, Periodista y escritora especializada en la Monarquía Española. En su opinión «doña María de Borbón le entregó ‘La Peregrina’ en 1977 a la actual reina emérita, coincidiendo con la abdicación de su marido don Juan de Borbón. Ambas procedían en el palacio de la Zarzuela a «la sobria ceremonia» de recepción de las ‘joyas de pasar’, cuando la madre de don Juan Carlos le entregó una bolsita de terciopelo». De ser así, la peregrina que cayó del cuello de la actual Reina sería la auténtica perla encontrada por aquel esclavo que se sumergió hace 500 años en las aguas del archipiélago panameño… El mismo que unió su ego a otro ego en una historia que seguro duró ‘mucho’ y para ‘siempre…’

La silla vacía…

En memoria de mis ausentes…Con todo el amor y el respeto que merecen…No los hemos olvidado ni los olvidaremos…
Fotografía: Internet

La Navidad es una fiesta emocionalmente complicada. No es que el resto del año no recordemos a quienes nos faltan, es que su ausencia se torna más visible en estas fechas…El calendario no perdona, la publicidad tampoco… Ambos se encargan de bombardearnos con una lluvia de mensajes que invitan a la ‘felicidad general’. Son fiestas particularmente familiares, de reuniones, de copiosas cenas y comidas en torno a una buena mesa a la que nos sentamos dispuestos a devorar deliciosos manjares aderezados con instantes de alegría deseándonos, más que nunca, salud a la par que alzamos las copas para brindar por lo venidero… Nos guste o no se nos ha convocado a vivir ‘oficialmente felices’ estos días y si no lo estamos parece que vamos contra corriente o ‘somos raros…’

Con el paso del tiempo, en mayor o menos medida, todos experimentamos ciertas resistencias a tanto jolgorio, a tanta comida y a tanto derroche porque, siguiendo el curso natural de vida o no, los años nos van dejando huérfanos, viudos, sin hermanos, sobrinos, tíos, amigos, allegados o “shjol” (este el término hebreo utilizado para designar a la madre que pierde un hijo. El hebreo es la única lengua que contiene un nombre específico para designarlas). Y por eso es inevitable sentir cierta tristeza, melancolía o nostalgia con un ojo mirando hacia el pasado mientras con el otro observamos los huecos vacíos de quienes ya no están ni estarán jamás… Entonces, sentados en torno a la mesa, miramos hacia las sillas vacías mientras se nos retuerce el alma porque los extrañamos…Añoramos sus bromas, echamos en falta sus risas…A veces incluso nos entristecemos porque sus voces se pierden en nuestro interior y sus imágenes aparecen semiveladas…Nos duele que así sea…

Y entonces tiramos ansiosos del hilo de la memoria para traerlos al presente en una lucha contra reloj para eludir a toda costa el angustioso fantasma del ‘olvido…’

Tal y como escribí en la entrada anterior carecemos de la cultura de los afectos. No nos han educado ni hemos implementado medidas para desarrollar la inteligencia emocional como constructo que señala hacia capacidad de los individuos para reconocer sus propias emociones y las de los demás, así como para discriminar los diferentes sentimientos aprendiendo a etiquetarlos apropiadamente. Si así fuera podríamos guiar y reconducir nuestras emociones ajustándolas a cada realidad o adaptándonos a ella sin traumas…Pero no nos han instruido y, por eso, cuando tenemos un mal día, estamos tristes o melancólicos, nos fustigamos, consumimos una gran energía en negar la evidencia, resistir, disimular y nos privamos del derecho a sentirnos mal…

Sentir pena, tristeza o dolor es lícito como también lo es expresarlo y compartirlo si así lo queremos…

La metáfora de la silla vacía resulta sumamente esclarecedora. Tanto es así que la Terapia Gestalt la asimila y convierte en una técnica creada por el psicólogo Fritz Perls a fin de aplicarla en pacientes que sufren cuestiones no resueltas. El nombre se le dio porque la silla es coprotagonista junto a la persona que, sentada en ella, entablará un diálogo  consigo misma a fin de contactar emocionalmente con el suceso, abordarlo e intentar cerrarlo definitivamente…

Sanar es el objetivo…

‘La silla vacía’ se ha convertido en un símil universal que señala realidades relacionadas con el universo de los afectos, con el mapa de las emociones, con la trayectoria de los sentimientos…Y tiene todo que ver con las ausencias: Con las temporales de quienes no pueden estar físicamente presentes, junto a nosotros, por motivos diversos -como ha sucedido estos años de pandemia que no se podía viajar- y sobre todo, con las ausencias definitivas de quienes nos dejaron tras la muerte. Esta ausencia es la más difícil de superar primero y sobrellevar después… Porque es justamente en este tiempo de Navidad cuando las sillas vacías cobran mayor relevancia, cuando las ausencias se hacen más evidentes, cuando más echamos de menos a nuestros seres queridos, aquellos que se marcharon de nuestras vidas para siempre…

En estos tiempos tan complejos resulta tremendamente difícil convertir la anormalidad en lo cotidiano: vernos con mascarillas, prescindir de darnos la mano o un abrazo con su correspondiente beso, mantener cierta distancia con los no convivientes…Vivir con el soniquete de fondo, anunciando cada día los datos de contagiados, ingresados o fallecidos…Y por si no fuera bastante tenemos que lidiar con los necios que niegan la vacuna  a quienes protegemos con las nuestras…

Hoy, más que nunca, me embarga el recuerdo amoroso de mis ausentes…Desde aquí todo mi afecto para las familias de quienes nos dejaron recientemente…

A vosotros, lectores habituales u ocasionales y a mis amigos blogueros les deseo de todo corazón una Feliz Navidad y ¡salud para todos!

‘El que tenga oídos para oír que oiga…’

«El que tenga ojos para ver, que vea… el que tenga oidos para oir, que oiga…»(Mateo 13:9)
Fotografía: mp_dc

Las semanas transcurren a velocidad de vértigo. El tiempo vuela persiguiendo la Navidad aunque con el ‘ómicron’ pisándonos los talones, una vez declarada la sexta ola de la pandemia…Pero la vida no se detiene nunca, en ningún sentido y las noticias se suceden dando paso a una actualidad que descubre, de un tiempo a esta parte, demasiados frentes abierto: el Rey que desea volver a ‘casa por Navidad’ o tras ella; el Papa y la visita de Yolanda Díaz que se ganó el título de ‘Ministra comunista’; las derechas intentando ‘castellanizar’ nuestro territorio y ahogar las peculiaridades y diferencias lingüísticas de la España diversa; las rivalidades dentro del PP y las luchas de poder percibiéndose cada vez con mayor evidencia, por mucho que sus protagonistas y demás acólitos lo nieguen… Y todo cociéndose en la cocina de un Congreso a a punto de reventar como una olla a presión… La Cámara, símbolo de la democracia, convertida en un vulgar patio de vecinos mal avenidos obligados a convivir…

Lo dicho, un totum revolutum en el que, a veces, resulta difícil elegir dónde focalizar la mirada para hacer la correspondiente reflexión y crítica sobre todo si, entre medias, conocemos sucesos humanos tan dramáticos como el suicidio de Verónica Forqué…La actriz que nos hizo reír en tantas y tantas comedias, eligió como último acto uno que bien podría estar inspirado en cualquier tragedia griega…

Según Paul Ekman las emociones básicas son seis: tristeza, felicidad, sorpresa, asco, miedo e ira. En cada una de ellas se encuentra la raíz otras tantas positivas y negativas. Todas representan procesos de adaptación y están presentes en todos los seres humanos. Todas intervienen, se entrelazan e interactúan en las ‘enfermedades del alma’, porque es el alma la que sufre con un dolor inconmensurable. Es en el alma donde residen y se instalan estas dolencias, a veces imperceptibles, cuyas heridas no se pueden ver ni tampoco palpar sus cicatrices… Sin embargo, están ahí y constituyen una realidad cada vez más cotidiana… 

Ante una muerte elegida (suicidio) nos solemos preguntar ¿por qué…? Y en el caso de alguien como la Forqué tal vez haya quien se respondan desde la incomprensión o frivolizando con la idea de que ‘lo tenía todo’: fama, prestigio, reconocimiento, dinero… Y si lo tenía todo ¿Cómo es que lo hizo? La única respuesta se fue con ella. A los demás su muerte nos ánima a la reflexión sobre la esencia del género humano. Cabría filosofar sobre el concepto ‘todo’, en apariencia, un término cuyo significado inmediato parece universal aunque no lo es tanto si profundizamos en nuestro análisis hasta valores semánticos más sutiles. Siendo así, cabe pensar que ‘mi todo’ y ‘el todo’ de otra persona puede que no coincida o, simplemente, no contenga los ingredientes que cada cual necesita para sentirse plena… ‘Todo, nada, nunca, siempre’ son términos que nos remiten a los ‘absolutos’ universales, tópicos inexistentes, a veces muy presentes en las emociones extremas que, con frecuencia impiden o entorpecen el razonamiento y la objetividad… Sea como fuere cuesta pensar que una vida se extinga de manera tan abrupta para nada. Tal vez por eso, intentando ver el dorso de la moneda, me da por considerar que su muerte no ha sido en vano porque ha traído de nuevo a la palestra el debate sobre la necesidad de regular y prestar atención a la ‘salud mental’ como lo que es, una enfermedad cada vez más presente en una sociedad como la nuestra, sin cultura emocional ni afectiva, en la que las emociones están sexualizadas y diferenciadas por género al tiempo que se producen cambios de paradigmas, se imponen nuevos valores y la violencia y agresividad campan por doquier entre adolescentes, jóvenes y adultos…

Verónica Forqué donde quiera que hayas ido que estés bien, libre de todo sufrimiento y que la tierra te sea tan leve como mereces…

Y hablando de la muerte y ‘los diferentes lugares’ -el ‘cielo’ para algunos- que todos y cada uno alcanzaremos algún día, ya que estamos en un terreno colindante a la fe, limítrofe con la religión, he de reconocer que el Papa Francisco me cayó bien desde el principio, cuando supe que se había negado a usar los clásicos mocasines rojos que calzaron sus antecesores, los mismos que han sido diseñados durante años en un taller situado cerca del Vaticano. El color rojo es una tradición que entronca con los Emperadores bizantinos quienes, junto con el Papa, estaban autorizados a usar este color como símbolo de poder… Francisco, Jorge Mario Bergoglio en el siglo, nada más comenzar su papado revolucionó la moda al seguir usando sus habituales zapatos negros. Aunque no fue la única novedad pues también se negó a vivir en los aposentos papales, afirmando que de hacerlo acabaría en un ‘psiquiátrico…Su Santidad encontró acomodo en una habitación de la Residencia de la Casa Santa Marta, un pequeño hotel para cardenales y sacerdotes dentro del Vaticano… Así fue como el nuevo Papa se reveló y distinguió de sus antecesores, rompiendo algunas tradiciones, posicionándose con mayor tolerancia y apertura y reformando el Derecho Canónigo vigente, gracias a lo cual estos días la Iglesia católica española, por primera vez, se verá obligada a investigar una serie de casos de pederastia…

Me da que si dependiera sólo de él todo sería más fácil pero deber ser muy complicado liderar cambios en una Institución tan añeja y apegada a los privilegios y prebendas acumulados a lo largo de la Historia…

En fin, por esto y por otras cosas es posible que a mí, como a muchas personas no practicantes, este hombre les caiga bien y pudiera ser que una de ellas fuera Yolanda Díaz, la ‘Ministra comunista’, como la han llamado algunos retrógrados, la misma que hace unos días visitó el Vaticano. Visita que enseguida despertó las críticas y recelos de las derechas porque algunas mentes estrechas, de escasa o nula amplitud de miras, entienden que simpatizar ideológicamente con el comunismo y que la máxima autoridad eclesiástica te despierte simpatía, resultan premisas incompatibles o de hipócritas… Y es que con el comunismo como con la República se produce un error de base, de principio, que conduce a cierta confusión. Respecto a la República algunos la consideran un régimen propio de las izquierdas y de los independentistas… Craso error: la República también puede ser de derechas, como sucedió en España con el bienio radical-cedista, durante el cual gobernó el Partido Republicano Radical, apoyado desde el parlamento por la derecha católica (CEDA). Y en la actualidad JxCAT representa la derecha que aspira a gobernar en el caso de que se proclamara la República de Cataluña…

Y en lo que al comunismo se refiere y puesto que por definición se trata de una «doctrina política, económica y social que aspira a la igualdad de las clases sociales» sucede otro tanto, porque si mal no recuerdo ‘todos somos iguales a los ojos de Dios…’ En algún sitio he leído que a Jesucristo se le podría calificar como a uno de los primeros comunistas, aunque el término resulte anacrónico, en cuyo caso se habría anticipado a » Marx por su amor al prójimo lleno de bondad, a Lenin por su humildad y caridad y a Stalin por su amor a la verdad y su disposición a perdonar…» Que también ellos fueron hijos de Dios…

O sea, que no estamos frente a conceptos tan opuestos como nos quieren hacer ver…Por eso que la Ministra de Trabajo realice una visita de cortesía al Papa no es algo tan disparatado ni tan contradictorio. Bastante peor y más feo resulta escaquearse de pagar 60.000 euros a la empresa que reformó la casa de los Espinosa de los Montero… Y ahí están, tan panchos… En mi tierra quedarse con el dinero ajeno tiene nombre… Por muchos golpes en el pecho que estos super católicos se den y por muchas misas que sumen en su haber…

Otra cuestión que suena estos días tiene que ver con el Rey Emérito… Parece que se dará carpetazo al caso de las comisiones cobradas por las obras del AVE a La Meca, cerrado por el fiscal suizo… Ahora solo queda una causa pendiente de un informe de la Fiscalía del Supremo además de otra investigación, para mi la más grave, sobre los fondos reservados como ‘caja’ de la que podrían haberse extraído los 500.000 millones de las antiguas pesetas para silenciar a otra de las amantes del Rey: una famosa ‘vedette’ española… O eso dicen…

A pesar de todo y para darnos una idea de por dónde van los tiros, resulta que Zarzuela ha enviado esta semana un emisario a Abu Dabi para negociar el regreso del Emérito… ¿Antes de que se emita el la decisión del Supremo y se aclare el tema de los fondos reservados? Parece claro que los informes ‘pendientes’ serán favorables…Se inicia así la ‘operación retorno’. Los españoles no monárquicos también tendremos que seguir pagando los gastos de traslado, manutención y demás caprichos del ciudadano Borbón, para quien ya se busca residencia en Madrid donde vivirá como hasta ahora: ‘a cuerpo de rey…’ Que conste que la vida privada del Monarca no me interesa nada y la sus amantes menos, pero que el Gobierno o los Gobiernos dispongan del dinero de los ‘fondos reservados’ o sea de’ la ciudadanía, para pagar sus devaneos incluyendo donaciones millonarias, viajes, etc… eso, como ciudadana, me importa y me afecta… Y él está obligado moralmente, como mínimo, a dar explicaciones y rendir cuentas…

Parafraseando a la Ayuso: ‘donde hay patrón, no manda marinero…’. Mejor aún: ‘Cual es el Rey, tal es la ley…’

Por lo demás todo sigue su curso…El Gobierno intenta gobernar sacando adelante algunas leyes a duras penas. El líder de la oposición y sus secuaces no dejan títere con cabeza y hacen oposición con todo incluyendo la mentira, las medias verdades, la confusión, la libre interpretación, la falsa denuncia…VOX, por su parte, hace ruido y corea… La voz monocorde e impertérrita de Macarena Olona irrumpió en la última sesión de la Cámara para mirar la paja del ojo ajeno, incapaz de reconocer la viga en el propio… Mientras la Vicepresidenta Segunda se defendió con un alegato incontestable…Una sesión llena de encontronazos que obligó a la Presidencia a llamar al orden al diputado Rosety (de VOX) por ‘patear’ el escaño en señal de protesta (y de mala educación) mientras Albert Botran, de la CUP, daba lectura a un manifiesto de un grupo de padres de Canet de Mar… Sirvan estos ejemplos para subrayar la idea de libertad de expresión en el sagrado templo de la democracia, tal y como la concibe la extrema derecha…

Así las cosas, con una mano puesta en los programas del PP y de VOX y la otra en el corazón, esta ‘pensadora’ les confiesa que puede que el gobierno que tenemos no sea el que muchos merecemos… A partir de aquí me planteo aquello que dice: ‘más vale malo conocido que bueno por conocer…’ Porque mucho me temo que bastante peor que lo que hay podría ser lo que se nos avecina… Yo, ahí lo dejo…

Personal y transferible…(4)

Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora: un tiempo para nacer y un tiempo para morir […], un tiempo para intentar y un tiempo para desistir[…], un tiempo para callar y un tiempo para hablar […]. (Eclesiastés 3:1-15)

Fotografía: mp_dc

Afirmaba Graham Greene que ‘las personas reales están llenas de seres imaginarios’. Por esa razón, esta ‘pensadora’ no sólo piensa sino que imagina, sueña, fantasea, simula, presagia, alegoriza…Mezcla realidad y ficción, un cóctel perfecto, porque como no soy dios no se me dan bien las parábolas y como no me parezco a Esopo, tampoco controlo el arte de las fábulas… Y por eso, como la mayoría de quienes gustamos escribir y por mucho que algunos se empeñen en negarlo hasta tres veces como San Pedro, cualquier relato o texto salido de una pluma, fusiona experiencias vitales propias y ajenas así como también acude a préstamos clásicos universales a fin de obtener una simbiosis que refleje, lo más certeramente posible, la vida de verdad, una de esas que se caminan por tramos, que sigue el ritmo de los ciclos vitales y consume las etapas naturales a las que todos los seres humanos estamos sujetos y avocados… A lo que añado, para evitar confusión, que todo parecido con la realidad es pura coincidencia…

Esta semana ha sido un poco extraña. Con la resaca de las recientes pérdidas y el recuerdo de nuestros seres queridos ausentes tan presentes en esta fechas, irrumpió en el calendario el famoso puente de la Constitución y de la Inmaculada. El preludio de las Fiestas que se avecinan, la festividad que pone el contador a cero e inicia la verdadera cuenta atrás, por mucho que algunos se empeñen en adelantar los polvorones a noviembre… Personalmente hace unos años que no presto atención a los puentes, es más, prefiero ignorarlos. Pero parece que esta vez los oráculos fueron favorables y sin esperarlo, el dichoso puente dio para mucho: para ir al cine, para tomar cervezas, vinos y deliciosas tapas…Para conversar largo y tendido, narrar leyendas y sucesos y hasta para ver una exposición de Picasso seguido del correspondiente debate señalando las posibles sinergias del pintor con los clásicos del Siglo de Oro en los que se inspiró y elucubrar a dúo sobre su genialidad, su capacidad para reinterpretar y reescribir a sus homólogos barrocos de esa forma tan fascinantemente extraña como perceptible sólo a los ojos de otros genios o aprendices de genio, mientras el resto de los mortales hemos de conformarnos con admirar o, como mucho,  intentar trascender hasta ser capaces de reconocer su grandeza y su don…Así que fueron unos días aprovechados y provechosos entre mi ciudad y la de Sevilla, en plena ebullición, con terrazas, bares, tabernas, tascas y tasquitas a tope y sus plazas emblemáticas a rebosar sin que cupiera un alfiler… Las tiendas y el comercio en general abiertos , con ganas de venderlo todo. Y los niños paseando de la mano de sus padres o de sus abuelos comiendo algodón dulce, manzanas o chucherías… Soñando los juguetes de Reyes y entregando sus cartas a los pajes, porque afortunadamente, Sus Majestades, aun se resisten al correo electrónico… Un ambiente festivo al que se ha unido Santa Claus desde que hace años irrumpió en nuestra tradición para competir con los Reyes adelantando algunos regalos en Nochebuena…

El río que atraviesa la ciudad, circulaba manso al atardecer dejando ver estelas y surcos en líneas rectas e inclinadas dibujadas por piragüistas, que ajenos a todo este ajetreo, remaban tranquilos orillando plácidamente su curso. Y cuando el sol desapareció a espaldas de las casas más altas, un alumbrado de cientos y cientos de bombillas, pintaron de colores calles, edificios, torres, árboles, avenidas, plazas… Y por primera vez tras este raro tiempo de pandemia, experimenté un ligero sabor a Adviento ,cada vez más añejo y agridulce, a la par que recordaba a mis hijos cuando eran pequeños y, juntos aguardábamos esta fecha para adornar la casa y poner el árbol que siempre presidía nuestro pequeño salón…

Y una vez instalada y buceando en los recovecos de la memoria, recordé la última vez que estuve en esta ciudad hace unos años, antes de la pandemia. Fue un viernes 21 de diciembre, justo la noche del solsticio de invierno. Según los científicos la palabra invierno tiene un significado subjetivo puesto que no tiene un principio o mitad establecido. No obstante, en el caso del solsticio de invierno, se podría calcular con exactitud el segundo en el que acontece y aunque, teóricamente este (el solsticio) solo dura un instante, se usa como genérico para referir el día completo en que tiene lugar…

Aquella fue una noche extraña que llegó como de la nada, inesperadamente. Una noche imposible de definir en la que se entrecruzaron mil emociones y se encontraron otras tantas. Me quedó la sensación de que apenas durante aquel segundo en que se produjo el solsticio, como si de pura magia se tratara, algo se paralizó en mi memoria como una foto fija, como una efigie…Quietud sin movimiento… A veces pienso que el destino, el azar, el hado, la fortuna o la predestinación tuvo algo que ver en todo aquel batiburrillo, en aquel marasmo emocional.

Aquella noche escribí intentando ordenar algunos sucesos de mi vida como si de retales de tela se tratara. Cada recuerdo se me aparecía ligado a un determinado color, a su vez, relacionado con las emociones que habían predominado en cada episodio, en cada etapa… Todos y cada uno cosidos con el hilo de la vida y algunos desgastados y remendados con el paso del tiempo…

También en aquella ocasión paseé junto a la ribera del río cuyas aguas se iluminaron gracias al reflejo de una enorme luna que trazaba un círculo perfecto sobre su superficie. Un círculo que soñé como una puerta de entrada a otra dimensión. Una puerta secreta que si se adivinaba permitía pasar a otra realidad. Se dice que lo bueno dura poco y también que lo bueno si breve dos veces buenos, pero eso no del todo cierto y no me consolaba…Porque por alguna razón que ni yo misma acertaba a comprender, había experimentado la ilusión de saltar a través de ese agujero blanco para adentrarme en una ciudad paralela construida bajo la auténtica ciudad. Y en ella todo funcionaría a mi favor y lo breve no sería breve sino largo y duradero… Aquel sería un lugar sólo al alcance de quienes valientemente corrieran el riesgo de precipitarse sobre aquel círculo de luz dibujado a ras sobre las oscuras aguas del Guadalquivir…

Aquella fue una noche fría, de candilejas, de farolas y de un haz de luz que llegaba desde la gran luna que me alumbró mientras caminé calles, reí, bebí alguna que otra cerveza, conté anécdotas al tiempo que me llegaban los ecos de una canción de Luz Casal… A continuación intuí que cuando el sol despuntara el día también yo despertaría del sortilegio del solsticio, de la magia de la luna y que aquel círculo blanco se tornaría transparente hasta desaparecer… Finalmente cuando amaneció todo volvió a su ser…

Aparte de Freud, que supongo sabría interpretar mi sueño aunque creo que no acertaría ni de lejos, nadie mejor que Segismundo para poner broche final a este post. Él también habló de sueños en su célebre monólogo, cuya primera estrofa reproduzco a continuación: Es verdad, pues: reprimamos esta fiera condición/esta furia, esta ambición, por si alguna vez soñamos/Y sí haremos, pues estamos en mundo tan singular/que el vivir sólo es soñar y la experiencia me enseña/que el hombre que vive, sueña lo que es, hasta despertar… (Pedro Calderón de la Barca).


Fotografía: mp_dc