Literatura y pandemias: Bocaccio, Defoe, Manzoni y Camus…

Vivimos un punto de inflexión. Ya no vale decir que la pandemia nos cambiará la vida. No. La vida ya nos ha cambiado. Basta mirar a nuestro alrededor para darnos cuenta que hemos automatizado determinadas rutinas dentro y fuera de casa. Ya no hay nadie a la puerta del supermercado para indicarnos qué hacer, ni recordarnos qué distancia mínima debemos mantener. Aguardamos nuestro turno y hacemos cola en cualquier establecimiento. Nadie protesta. Ya no nos parece raro andar con mascarilla, más bien lo contrario. Salimos menos de compra aunque han aumentado las ventas on line. El teletrabajo se está regularizando y ha animado a muchas familias a buscar viviendas en el extrarradio de su ciudad. Casas más amplias, preferentemente con terrazas y si la economía lo permite, en el campo o urbanizaciones con zonas verdes propias y/o comunitarias…Parece que se avecina un nuevo éxodo y muchos urbanitas, amantes del asfalto, comienzan a sopesar y poner en valor las bondades y beneficios de vivir en los pueblos…Así que sí. Casi sin darnos cuenta el mundo y, nosotros con él, experimenta un proceso cambio aunque el cambio no afecte a todos por igual…

Los efectos y consecuencias del coronavirus están aún por ver pero seguro serán devastadores. Los expertos vaticinan un gran impacto económico a corto y medio plazo que, de momento, sólo lo perciben en sus carnes los grupos sociales más vulnerables. Tal y como nos enseña la Historia el covid no ha sido la primera pandemia padecida por la humanidad. Tras la ‘peste negra’ que asoló a Europa durante la Edad Media, se produjeron importantes cambios que vinieron acompañados de un fuerte retroceso y una gran pérdida de población cuya recuperación tardó más de un siglo…Desapareció el comercio, decayeron los núcleo urbanos y mucha gente huyó al campo…¿Os suena?. La también conocida como ‘peste bubónica’ dejó campos sin trabajar y las cosechas podridas, situación que provocó una gran escasez de alimentos y los que salieron al mercado lo hicieron encarecidos, a precios que la mayoría no podían pagar. Así fueron a parar a manos de unos pocos los mismos que, a continuación, se dedicaron a especular y a lucrarse sacando partido de las penalidades y el sufrimiento ajeno…El siglo XIV estuvo marcado por las epidemias, el hambre, las guerras y, en consecuencia, la sociedad sufrió una profunda transformación y con ella el aumento de las desigualdades…

Los historiadores, por contradictorio que parezca, señalan además otros efectos económicos y sociales ‘positivos’ para los supervivientes. Carmen Sarasúa, Profesora Titular de Historia Económica de la Universitat Autònoma de Barcelona señala a este respecto que “la tierra era abundante, al caer la oferta de trabajo los salarios aumentaron, y se ha visto por ejemplo que las mujeres encontraron muchas más oportunidades laborales en los gremios que hasta entonces las habían vetado, en los jornales agrarios, etc…” Otras bondades sobrevenidas de las epidemias fueron la mejora de la salubridad pública, la recogida de basuras y aguas fecales, la regulación de animales vivos y muertos en la ciudad o la orden de ubicación de los cementerios fuera de las localidades (Real Cédula Carlos III en 1787).

Otra gran epidemia, la mal llamada ‘gripe española’, causó más muertes que la Primera Guerra Mundial. Entre ambos acontecimientos la economía se hundió y hubo una profunda transformación en los movimientos migratorios…No obstante lo que todas las epidemias parecen tener en común es que no afecta por igual a toda la población. Este podría ser el nudo gordiano. Y mientras algunos sectores hacen ‘su agosto’ (véase el ejemplo de las mascarillas y geles de manos) otros, en cambio, se hunden…Mientras, un reducido número de millonarios saca suculentos beneficios, tal y como ocurrió con la crisis de 2011 (https://www.lavanguardia.com/economia/20180619/45266350996/espana-ricos-millonarios-fortunas-crisis.html) tras la cual creció número de ricos en España…

La literatura y la historia siempre han ido de la mano. Cada época ha dado a luz una pluma que ha sabido recrear el contexto y sus avatares además de dar vida a personajes ficticios utilizados para contar la realidad y dar riendas sueltas los pensamientos e ideas propias… Veamos algunos ejemplos: “El Decamerón” de Boccaccio, obra que utiliza el marco narrativo del estallido de la epidemia de la peste que asoló Florencia en 1348, cuyo título significa ‘diez días’ y está inspirado en “Hexamerón” de San Ambrosio. El Decamerón es considerada una obra maestra de la prosa que narra la gran epidemia y sus efectos a través un grupo de jóvenes compuesto por siete mujeres y tres hombres que intentan escapar del horror aislándose en una villa a las afueras de Florencia…Otra podría ser el “Diario del año de la peste” escrito por Daniel Defoe en 1722. Se trata de un relato ficticio que narra las experiencias de un hombre que vivió durante la epidemia de peste que padeció Londres en 1665 y asoló a una quinta parte de la población. Esta obra puede ser comparada con la de Manzoni, I promessi sposi (Los novios), uno de los primeros referentes de la novela moderna italiana. Cuenta la historia de los prometidos Renzo y Lucía, quienes se ven separados por diversas causas acontecidas bajo el telón de fondo de la peste milanesa de 1630.

Más cercana en el tiempo es “La peste” del conocido escritor francés Albert Camus, Premio Novel en 1957, considerado el autor que mejor encarna la literatura de la Europa del siglo XX. ‘La peste’ se publicó en 1947 y en ella Camus cuenta la historia de unos doctores que se encuentran en Orán, ciudad portuaria de Argelia asolada por una epidemia de cólera, por boca de los cuales el escritor reflexiona sobre la solidaridad, la religión y sobre cómo los seres humanos nos aferramos a lo absurdo, invitándonos a valorar la responsabilidad personal y a cómo deberíamos negarnos a entregar la vida al mantra de la religión…Ante la vida y la muerte Camus se posiciona negando a Dios, observando la fe como expresión de impotencia, aunque admitiendo, a la par, que el escepticismo tampoco nos libera…

En definitiva todas nos hablan de cómo la sociedad afronta el miedo y la muerte, la búsqueda de culpables y los caminos recurrentes: para unos la religión y la magia, para otros el escepticismo o la ciencia como única solución…En todo caso algunos ‘gurús’ salen ya al paso: bien advirtiendo sobre cierto tufillo ‘anticristiano’ o bien augurando una apocalipsis final bajo el lema ‘cualquier tiempo pasado fue mejor…’. La realidad es que corren tiempos difíciles y, en mi opinión, ninguno de nuestros líderes políticos da la talla…Todo lo demás es vanidad o falacia…

La buena estrella…

Me regalaron el último libro de Rosa Montero: “La buena suerte…” Me fui directa a la contraportada: “La alegría es un hábito” leí…Son las primeras palabras de la escritora en la sinopsis…Luego oí a la autora en una entrevista contando cómo surgió la novela y cómo tras una historia que puede parecer, a simple vista, una trama de suspense está el auténtico relato que va más allá y escruta y disecciona el alma humana con frecuencia atrapada entre el miedo y la culpa…

Todos pensamos en algún momento en nuestra ‘estrella’ esa que creemos o, queremos creer, conduce nuestro destino…El refranero, siempre tan sabio, se hace eco de las inquietudes y creencias populares y habla de ellas, de la suerte, de la fortuna: ‘Unos nacen con estrellas y otros estrellados’, ‘afortunado en el juego, desafortunado en amores’, ‘la suerte de cada alma está escrita en su palma’ etc, etc…Todos recordamos haber lanzado una moneda a una fuente o un estanque al tiempo que pedimos un deseo que, por cierto, no se puede decir en voz alta porque si no, no se cumple…Y, por supuesto hemos hecho lo propio cuando hemos visto una estrella fugaz cruzando el trozo de cielo sobre nuestras cabezas…Y sin embargo, algunas veces, lo que en principio hemos etiquetado como mala suerte es más bien todo lo contrario…Y de esas cosas va la vida, solo debemos estar atentas y aprender a leer en el fluir de lo cotidiano, hacer caso a nuestra intuición, ser resiliente y según ha comprobado el investigador británico Richard Wiseman crearnos expectativas positivas y dar la oportunidad al ‘efecto Pigmalión’ (https://www.psicologia-online.com/en-que-consiste-el-efecto-pigmalion-3926.html)

Y una vez concluidos los prolegómenos a modo de reflexión voy directamente a comentar asuntos que necesitarían con urgencia una ‘buena estrella …’

Nota 1.- “Los Miserables…” (de Victor Hugo). Este sería el título adecuado que le pondría al PP a tenor de las actuaciones de algunos de sus miembros, siempre viendo la ‘paja en el ojo ajeno’ pero nunca ‘la viga en el propio’. Y volvemos a las andadas porque, los resultados de la investigación del denominado caso ‘Kitchen’ (séptima pieza separada, de ocho, de la causa judicial ‘Tándem’)parecen imputar a Cospedal, Rajoy y al ex Ministro de Interior Jorge Fernández, quienes ‘supuestamente’ tendrían algo que ver con la desaparición de ciertos papeles en poder de Bárcenas ‘teóricamente’ comprometedores para el Partido…A lo que voy, hay que ser desvergonzado, cínico e insolente para criticar a boca llena y acusar a los contrarios, llámense como se llamen y sean quienes sean, de corruptos cuando la ‘casa propia’ huele tanto a descomposición y a podrido…No creo que hacer política justifique estos comportamientos mezquinos, abyectos y tan faltos de escrúpulos… Tan importante resulta el fondo como la forma y esto va para todos en general… Reclamo buenas formas y mejor dialéctica…

Nota 2.- “Manolito gafotas” ( de Elvira Lindo). Las aventuras y desventuras de miles de niños que se incorporan al cole sometidos un nuevo ritual de entradas y salidas y una liturgia que comienza sacudiendo los pies en una alfombrilla, continua con la limpieza de manos, uso de mascarillas, pupitres separados y juegos a distancia…Atrás quedaron los empujones en la fila, los papelitos que corren de unas manos a otras con el mote del profesor/a, el dibujo obsceno, la cita con el/la compañero/a a la hora del recreo, los abrazos celebrando el gol de la victoria, el bocado exquisito del desayuno ajeno, soplar las preguntas del examen al de al lado…Clásicos que la pandemia puede llevarse por delante y desterrar de los anales de la historia de la educación millones de anécdotas hasta ahora conservada en la memoria colectiva durante generaciones…Pero no quiero ser pesimista…Confío en esa capacidad innata de los niños que les impulsa a sondear, indagar e investigar para descubrir el mundo que les rodea y del que forman parte… Estoy segura que serán suficientemente creativos como para encontrar nuevos gestos, nuevas formas de relacionarse y hacer las consabidas travesuras más allá del obligado distanciamiento…Ojalá que les vaya bonito…

Nota 3.- “Mujer tenía que ser…” (de Sandra Sabatés). Michelle Bachelet, Alta Comisionada para los Derechos Humanos en la ONU, ha destacado recientemente que de los 12 países que mejor han gestionado la pandemia, nueve están liderados por mujeres. Este dato, que no suena mucho, debería valorarse. Las mujeres han estado tanto en la primera línea de fuego como en las trincheras luchando contra el covid. Ser mujer en tiempos de pandemia no resulta fácil y, gusté o no, constituye uno de los colectivos de mayor vulnerabilidad. La brecha de género se ha hecho más grande y visible en particular si se trata de mujeres jóvenes, rurales o indígenas… Y tal y como ha venido sucediendo a lo largo de la Historia muchas han quedado relegadas en casa dedicadas al cuidado de enfermos, mayores y niños, además de constituir el colectivo que más pérdida de empleo ha sufrido…En pleno siglo XXI la pandemia ha dejado al descubierto que son las mujeres quienes mayoritariamente, en todos los países, han tenido que hacer frente a nuevos retos y nuevas formas de organización y funcionamiento en los hogares, viendo incrementadas sus tareas con el cuidado y atención a las personas que lo conforman aunque, no obstante, no haya crecido proporcionalmente ni la valoración social ni la económica (https://www.medicusmundi.es/eu/actualidad/noticias/1217/COVID19-pand%C3%A9mia-g%C3%A9nero-mmSur)

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico ha evidenciado que las mujeres durante la pandemia han perdido en salubridad, bienestar social y economía. El confinamiento declarado por los gobiernos a fin de preservar y asegurar la salud parece haber influido negativamente desde la perspectiva de género pues ellas han quedado más sobrecargada de trabajo y se han visto obligadas a asumir mayores responsabilidades en el marco del hogar… Muy pocas pasarán a la Historia con nombre propio pero todas, todas sin excepción, estamos haciendo Historia…Conviene recordarlo…

Los ‘maquis’ del covid…

‘La negación de lo evidente es simplemente ignorancia’

Hoy me llamó una amiga para saber qué tal estaba y de paso me regañó por algo que escribí sobre las vacunas…Me preguntó si era una ‘maquis’ del covid como Miguel Bosé, por aquello de pertenecer a su quinta…Me extrañó que lo pensara porque considero que me conoce bien…Luego conversamos de buen rollo claro. Argumentó con vehemencia, defendiendo que había que sacrificarse para ofrecer un futuro a nuestros niños y a los jóvenes y que si por edad me tocaba ser de las primeras en vacunarme que debía hacerlo por responsabilidad, porque esta es la guerra que nos ha tocado y tenemos que vencer al enemigo…Después de colgar lo reflexioné. Reconozco que me gustó su perspectiva sobre el asunto. Me pareció una mirada generosa, solidaria, una posición práctica con betas de cierto altruismo…Me gustó tanto que me inspiró esta entrada…Así que ¡gracias querida…!

Según se ha podido comprobar en el devenir de la historia la ‘resistencia’ y la ‘transgresión’ han constituido dos importantes motores de cambio. Existen muchas formas de resistencias tanto activas como pasivas y el negacionismo es una de ellas. También hay muchas formas de negar y la negación de la negación es una afirmación. Vivimos un tiempo de cambio, de incertidumbre, de catarsis social que no sabemos dónde nos llevará. Más que nunca la comunidad científica está entregada buscando tratamientos y, sobre todo, una vacuna que nos inmunice y nos salve. No desconfío de ellos. Sé que se mueven por intereses profesionales y científicos, que publican y difunden sus trabajos para ponerlos a disposición de sus colegas con quienes colaboran, porque el fin último común es salvar vidas…Desconfío de los poderes fácticos, actores estratégicos, influyentes y poderosos que mueven los hilos para impulsar o detener la marcha de la sociedad o el desarrollo económico en función de sus propios intereses. Tales poderes -el dinero, la prensa, las iglesias, los estamentos militares- y las personas u organizaciones que están tras ellos -denominados grupos de presión- tienen suficiente ‘poder’ como para afectar o permitir la gobernabilidad…

También es cierto que no me merecen crédito algunos líderes internacionales. Directamente no creo en ellos porque observo, hasta donde soy capaz, que se mueven para favorecerse a sí mismos a fin de obtener réditos o ganancias materiales (dinero, bienes en general) o inmateriales (prestigio, fama, poder…). Y sí, puede que me asuste un poco que las primeras vacunas salgan al mercado poco experimentadas o con dudosa eficacia, impulsadas por las farmaceúticas y apoyadas por ellos para sacar una suculenta tajada…Pero de ahí a negar la pandemia y, por tanto, la necesidad de vacunar a la población incluso con carácter obligatorio si fuera necesario, existe un enorme trecho…

Por tanto no. No me posiciono para nada con ningún movimiento negacionista y menos el que lidera Miguel Bosé. El yogurcantante, del que apenas teníamos noticias desde hace tiempo, el mismo que se defendía cuando era tildado de ambiguo, rarito e indefinido entre otras etiquetas, parece haber reaparecido buscando algunos primeros planos como adalid de la ‘resistencia’ que niega el covid… Su actitud resulta, cuanto menos, tan dudosa como paradójica, viniendo de alguien cuya madre se cuenta entre las primeras víctimas del coronavirus y sobre todo, por la falta de coherencia pues el cantante convoca manifestaciones en las que no participa y niega el uso de mascarillas pero se la pone…Cualquier líder que se precie debe poseer como primera cualidad la credibilidad y Miguel Bosé, en este caso, no la tiene…

En general estos ‘maquis’ del covid consideran la existencia de una conspiración impulsada por los grandes líderes mundiales a fin de instaurar un Nuevo Orden Mundial. Se valen de la red y las redes sociales para desinformar y dejar correr bulos contra las medidas propuestas por la OMS como el uso de las mascarillas. No constituyen una corriente unívoca y no son apolíticos pues utilizan argumentos muy cercanos a ideologías ultraderechistas, aprovechándose del malestar social para agitar y generar ira. Los impulsores provienen de dos iniciativas principales: ‘ReVelión en la granja’ y ‘La Quinta Columna’ y su objetivo primigenio es hacer ruido y promover el discurso del odio permeado por un vocabulario bélico y represivo, llamando ‘bozal’ a las mascarillas o ‘campos de concentración’ a los hospitales…

A pesar de sus protestas y movidas “El estudio Wellcome Global Monitor 2019, realizado sobre 140 países y 140.000 personas, reflejó que ocho de cada diez ciudadanos (79%) están de acuerdo con la idea de que las vacunas son seguras, mientras que sólo un 7% está en desacuerdo y un 3% no sabe. En España, un 80% pensaba en aquel momento que las vacunas eran seguras…” Yo entre ellas…Y sí, vencer al enemigo es un deber de todos hacia todos…En ello estamos…

Ancianos, viejos y sabios…

En el ecuador de un verano caluroso como no recordaba, me esfuerzo como todos por continuar con mi vida a pesar del rum rum diario torpedeando nuestras cabezas con estadísticas sobre los rebrotes, cifras macroeconómicas que no entendemos muy bien y algunos quiebros políticos que, a estas alturas, no nos sorprenden…La vida continúa aunque no podamos repetir aquello que cantaba aquel cantante ‘de cuyo nombre no quiero acordarme’ (porque nunca gozó de mi simpatía), ‘la vida sigue igual’… No obstante el planeta sigue girando más allá de lo que suceda y a pesar de lo que acontezca, sin que nadie pueda bajarse, ni permanecer ajena, ni detenerlo…Ni siquiera Mafalda pudo hacerlo en aquella famosa viñeta…Quino sabía bien que hubiera sido un error…

Como he dicho en varias ocasiones el mundo de las palabras me apasiona: su etimología, su evolución, su transformación en el devenir de los tiempos. Las palabras nacen, se desarrollan y mueren…Emigran, contaminan, se toman prestadas y se exportan… Son entidades con vida propia. Me gusta su precisión, su riqueza y los múltiples matices que adquieren a través de sus homólogas, antónimas, homónimas o sinónimas…Un sugerente y amplísimo universo que hace de la escritura un vehículo capaz de transportarnos desde los lugares más recónditos a las emociones más íntimas…Es la alquimia del lenguaje…

Y de lenguaje se trata. Llevamos días recibiendo información sobre los rebrotes y sobre las residencias de mayores. Aquí quería llegar yo: abuelo, viejo, anciano, carroza, octogenario, carcamal, ochentón, matusalén y geronte, vocablo menos conocido por estar reservado y al alcance de muy pocos…Estos y otros términos (que omito por su carácter despectivo e irrespetuoso) se usan con frecuencia para designar a las personas de la tercera y cuarta edad. Hijos de la posguerra, hijas de la represión, padres y madres durante la transición, los mayores han protagonizado nuestra historia más reciente para bien y para mal y, ahora que les toca el tiempo de sosiego y serenidad, se ven sacudidos nuevamente, esta vez, por los efectos de la pandemia…

Los gobiernos no están siendo agradecidos ni justos con el colectivo que ha soportado, hasta hace poco, el peso de la anterior crisis económica. Se apretaron el cinturón con Rajoy, acogieron de nuevo en casa a sus hijos, se encargaron de sus nietos y ahora nadie les ofrece garantías en sus Residencias o Geriátricos para que vivan en paz el resto de sus días…Son los abuelos del covid, las víctimas de la pandemia…

A menudo se nos olvida que el tiempo pasa inexorable e igual para todos, que los mayores de hoy fueron los jóvenes de ayer y que la edad es un grado que nos moldea para volvernos tolerantes y sabios. Arrinconar o minusvalorar los saberes y conocimientos adquiridos a lo largo de toda una vida no parece muy inteligente, la historia nos aporta algunos ejemplos…Pero vivimos en una sociedad capitalista y los únicos ancianos que no se consideran ni ‘viejos’ (ni ‘sabios’ añado yo) son aquellos que forman parte de las élites del poder económico, un selecto grupo cuya de edad de jubilación no conoce límites: la gerontocracia

A veces conviene revisar y reinterpretar algunas claves de la Historia… En las sociedades del mundo antiguo los ancianos conformaban los órganos consultivos y asesores del gobierno de la ciudad. En la antigua Grecia la polis de Esparta poseía la ‘Gerusía’, una asamblea formada por veintiocho ancianos de sesenta años, conocidos como ‘gerontes’, más los dos reyes (hay que tener en cuenta que aquellos 60 años no son los de hoy ya que antes la media de vida era bastante menor). Los ancianos constituían un valorado ‘activo político’ tanto en cuanto se les reconocía la sabiduría de la edad, la templanza de la madurez y la lucidez de la experiencia…Reyes y gobernantes percibieron el equilibrio que aportaban a su juventud, su fuerza y ambición, ese poso de saber tras una larga vida…Un tándem que funcionó hasta que dejó de funcionar…

Los atenienses, en contraste con sus vecinos de Esparta criados y educados en el ideal del guerrero, se entregaron a cultivo del ‘arte’ para representar la belleza idealizada del cuerpo humano…Todos hemos podido apreciar en los libros de Historia la perfección de los jóvenes ‘efebos’ o admirar el precioso cuerpo del joven Apoxiomeno… Y sin embargo, también allí surgieron las primeras instituciones de caridad que se ocuparon de los ancianos tal y como Vitruvio relata: “la casa de Creso, destinada por los sardianos a los habitantes de la ciudad que, por su edad avanzada, han adquirido el privilegio de vivir en paz en una comunidad de ancianos a los que llaman Gerusía…”. Desde entonces el término ‘geronte’ se ha utilizado para designar a quienes conforman la denominada ‘tercera edad’… Y si de ‘gerusía’ proviene ‘geronte’ de ésta deriva la palabra ‘geriátrico’, término que da nombre a los antiguos ‘asilos’ para ‘viejos’, ambas voces y conceptos afortunadamente superados…

Siglos después, el pensamiento liberal y sus consecuencias políticas revolucionarias que derivaron el la formación de repúblicas, significó no sólo un cambio de poder sino la aparición de un contingente de nuevos ciudadanos: los burócratas. Nuevos trabajadores que dieron paso al funcionariado o empleados por cuenta del Estado a quienes debemos el reconocido estatus de ‘jubilado’, término que proviene del latín jubilare o júbilo, cuyo significado no deja de contener, en opinión de algunos, cierto tono sarcástico…Más tarde el tránsito al mundo contemporáneo, el predominio la familia nuclear y la concepción de la mujer como ‘ama de casa’, convirtieron a los abuelos en una responsabilidad añadida para las mujeres respecto a sus padres, sus suegros e incluso de aquellos tíos y tías solteros o solterones…Y así hasta que la incorporación de las féminas al mundo laboral acabó devolviendo a los ancianos a instituciones encargadas de velar por ellos, las más de las veces, previo pago…

La sociedad occidental sólo mantiene en activo a los mayores que conforman la gerontocracia, ese grupo de ancianos ricos que calientan la silla de los Consejos Asesores de importantes entidades bancarias o grandes Empresas por una pensión vitalicia de muchas cifras aunque no se jubilan porque les puede la vanidad, la necesidad de seguir degustando un sorbo de poder por pequeño que sea, enganchados y apegados al lustre que dicho estatus les proporciona mientras intentan negar la vejez y el paso del tiempo que transcurre muy a su pesar…Estos ‘gerontes’ desprecian el valor de estar con los suyos, de disfrutar de los nietos o pasear con sus compañeros/as de vida considerando ‘pérdida’ lo que es ‘ganancia…’ Son tan viejos como los ancianos que vemos sentados en los parques o supervisando obras de los que se diferencian por ser naturalmente necios y carentes de la más elemental sabiduría y porque viven convencidos de que ‘tanto tienes tanto vales…’ Y yo me pregunto ¿quiénes son los verdaderamente sabios? Yo lo tengo claro…

P.D. Todos los masculinos (ancianos, abuelos, viejos…etc…) tienen carácter inclusivo, para no hacer pesado el texto reiterando los correspondientes femeninos.

Abrazar y besar en tiempos del covid…

Nos guste o no, todos necesitamos abrazar y que nos abracen. Resultaba tan habitual que no supimos apreciarlo y a menudo nos salía como un cumplido casi siempre acompañado de un par de besos al aire en cada mejilla…Abrazar en tiempos del covid ha sido un lujo sólo al alcance de unos pocos. Abrazar y besar ahora, ha resultado una tarea a veces imposible que, como mucho, algunos sólo hemos podido disfrutar muy de vez en cuando, con muy pocas personas. Haciendo a solas esta reflexión vinieron a mi cabeza todos aquellos que abrazos o besos que entregué de manera mecánica, sin una pizca de interés, sólo como respuesta aprendida en el marco de las normas de cortesía tal y como nos han enseñado junto con una dilatada lista de señas y expresiones sociales que denotan urbanidad, deferencia, amabilidad o distinción, signos de una buena educación en el marco de nuestra cultura occidental…

No obstante, concretando un poco más, los países del sur de Europa hemos construido una conducta socio-afectiva basada en la distancia corta. Nos damos la mano o la estrechamos…Los hombres suelen darse grandes apretones y golpes en la espalda para resaltar la virilidad contraria a lo que muchos consideran una actitud que algunos califican de ‘mariconeo’…Las mujeres somos más de estrecharnos, de apretarnos contra el pecho, de cogerse del brazo, de frotarnos con la palma de la mano de arriba abajo la espalda…Todo ello acompañado de besos, muchos besos, una muestra de amor o afecto llena de matices según quien te los de o a quien se los des…Podría decirse que existe todo un tratado del beso en los que podemos distinguir entre la familia, amigos y demás (un amplio grupo en el cabe una gran diversidad de relaciones). Otra distinción vendría marcada por el género. Los varones en general son menos besucones fruto, las más de las veces, de una educación basada en diferencias culturales de roles que casi siempre, fueron acompañados de los ‘niños no lloran’ los ‘niños chocan la mano como los hombres’…Así que me centraré en los besos femeninos al fin y al cabo son los que mejor conozco…

Para empezar tenemos los besos de madre, en la frente o en la mejilla, sordos o sonoros…Los de las abuelas que son muchos, muy seguidos y apretados…Besos dormidos, suaves y silenciosos…Besos de amigas acompañados de miradas y, a veces, algunos guiños…Besos robados, sorpresivos e inesperados…Besos de amantes, ocasionales, clandestinos, furtivos y muy apasionados…Besos de parejas, públicos, notorios y frecuentes…Besos de cumplido, a menudo evaporados en el aire y finalmente los denominados ‘picos’ o besos saltarines sobre los labios, reservados únicamente para personas muy especiales…

Si habrán sido importantes los besos a lo largo de la historia que incluso existió la denominada ‘Ley del Ósculo o Ley del Beso’, proveniente del derecho consuetudinario romano plasmado posteriormente en el derecho medieval: Si tras los esponsales el novio besaba a la novia ante parientes y vecinos, el matrimonio se consolidaba con las consiguientes consecuencias económicas, es decir, se reconocían a la esposa los derechos pecuniarios a efectos de su posible disolución…

El beso ha inspirado poesías y canciones… Gabriela Mistral habla de los besos carismáticos y los que se dan con la memoria…besos evocados, besos de recuerdo…Ana Belén cantaba ‘Besos, ternura…’ Victor Manuel, ‘Dónde irán los besos ‘…Jarabe de Palo hubiera dado cualquier cosa por ‘un beso de su flaca’…Juan Luis Guerra escribió: ‘cuando te beso, todo un océano me corre por las venas…’ Hasta Nino Bravo cantaba aquello que decía: ‘Al partir, un beso y una flor…Maná recitaba ‘porque no puedo compartir tus labios…’El canto del loco, Pereza, Sabina…¿quién no ha cantado al beso que no ha dado o al que desearía dar o a los que no dio o a los que ya no podrá dar…? Y es que los besos dan para mucho, tal vez por aquello de que dan ‘mucho juego’…

Abrazar y besar durante la pandemia ha sido una dura prueba para quienes estamos educados en una cultura de afectos hacia afuera, de cercanía, de emociones mostrada que van más allá de una leve inclinación de cabeza a la manera oriental…Tal vez, quien sabe, si nos veremos obligados a renovar, adaptar o cambiar nuestra conducta afectiva y aprender un nuevo lenguaje gestual…Quien más quien menos, como dice el maestro Sabina, alguna vez besó con la mirada o abrazó solo con palabras…Aunque sin duda, si he de quedarme con algo, nada como la presencia, los abrazos en la cercanía y los besos siempre, siempre en vivo y en directo…

Esta es una de mis favoritas…

Asustados, descreídos, desmoralizados…

La playa en tiempos del covid…

Casi en el meridiano del verano, muchos imaginábamos julio de otra manera…Pero los brotes aumentan por toda nuestra geografía tanto en el interior como en la periferia y parece que así continuará si no empeora…Los Presidentes de las Autonomías que, durante el estado de alarma criticaron la centralización del poder en manos del ejecutivo, hoy experimentan en sus propias carnes la dificultad que entraña tomar decisiones de semejante calado con la responsabilidad que implica y son ellos quienes delegan en los municipios para lavarse un poco las manos…Está bien así. Este ejercicio obligado de empatía les podría ayudar a ser menos críticos y más solidarios en situaciones excepcionales como esta del covid. Cualquier dificultad es buena para aprender a ser un poco más humildes…Esta ocasión viene al pelo a nuestros políticos, con frecuencia altivos y soberbios…Pero, sinceramente, les veo tan poseídos por sus egos, que no creo que aprendan casi nada…

Con las playas acotadas, el aforo de muchos bares reducidos, conciertos cancelados, algunos mayores confinados de manera preventiva, los bancos de paseos y parques con ancianos sentados a distancia y limitadas las reuniones de amigos, el verano transcurre cuesta arriba. Casi todos añoramos nuestro reciente pasado, aquella ‘vieja normalidad’ con todos los inconvenientes: demasiada gente en todos lados; larguísimas colas en las cajas de los supermercados; madrugones para colocar la sombrilla en primera línea de playa; la espera eterna para pillar mesa en un chiringuito y esas terrazas nocturnas a rebozar en las que te tropezaban y rozabas con todo el mundo… Tanto que nos quejamos entonces y ahora cuánta nostalgia…

Pero no acaba aquí la cosa. De fondo suenan ruidos y diversas cuestiones que no solo no ayudan sino que nos preocupan, nos desalienta, nos asustan… Porque la crisis sanitaria no viene sola sino acompañada del cataclismo de nuestra economía. Es posible que continúe subiendo el y habrá que atenderlos con ayudas y prestaciones…Deberán sostenerse las pensiones de los jubilados y los sectores más frágiles corren el riesgo de caer en la más absoluta pobreza…Europa podría tener en sus manos nuestra solución pero la reciente alianza entre los más pequeños y más ricos, no nos ayudarán. No están dispuestos a ser solidarios, no quieren ayudar gratis, quieren prestar y hacer negocio… Quien sabe si volveremos a tener a ‘los hombres de negro’ tras nuestro cogote, fisgoneando nuestras cuentas, amenazando con el sonido de sus tijeras…

No quiero ser agorera, aguafiestas, pesimista o trágica, pero este es el mantra que no dejo de oír de boca de periodistas y tertulianos que, a todas horas, hablan en la radio o la TV siempre dispuestos a verter sus puntos de vistas en un exceso de información que , en mi opinión, acaba cansando, agobiando y sembrando más incertidumbres de las necesarias entre la población, suficientemente confundida ya, hasta el punto de no saber qué está pasando en realidad, cúal es la verdad de la que sólo nos cuentan una parte…Porque no hace falta ser experta ni demasiado inteligente para intuir que la información recibida está sesgada porque conocer el verdadero alcance de la pandemia puede asustarnos tanto como para caer en pánico, provocando una situación de ingobernabilidad…

Como colofón final, la guinda del pastel viene de manos del rey emérito, cada día más enfangado por mucho que el actual Felipe González lo defienda…El otro, el de la chaqueta de pana, hubiera sido más claro y tajante: al pan, pan y al vino, vino… Me da que el alma republicana de los socialista anda aletargada, en hibernación o perdió el color morado…Y aunque ‘la ocasión la pintan calva’ no creo que haya un debate ‘oficial’ sobre la monarquía, solo en ‘petit comitè’ entre amigos y familiares…Como tampoco lo habrá sobre el Estado laico para que de una vez por todas Iglesia y Estado se desvinculen como corresponde a una sociedad plural, multicultural y multiconfesional…

Mientras, continuamos en el impasse con los Sus Majestades paseándose por todas las ‘Españas’: de sur a norte, de este a oeste…la rural y la urbana…aunque no entiendo muy que pretenden o persiguen (aparte de maquillar la Institución) en estos tiempos tan convulsos y más de estar confinados que de paseo… Aún así, ‘mascarillados’ como dios manda para dar ‘ejemplo’, visitan empresas, terrenos, cooperativas…Degustan productos locales, saludan codo con codo… Felipe y Letizia aguantan el tirón aparentemente calmados y correctos, a pesar de la muestras de antipatía de los grupos republicanos que salen a su encuentro aunque sólo sea para dejarse ver y ondear la preciosa bandera tricolor, símbolo de la libertad…Y así seguirán hasta cumplir esta apretada agenda para luego marcharse a Mallorca a descansar de tanto traqueteo…Allí la familia real disfrutará, junto a doña Sofía y el resto de miembros, de unas merecidas vacaciones con gastos pagados en el Palacio de Marivent…

Y para compensar tanta crítica siempre contarán con un Pablo Casado de turno, como representante de la derecha incondicional, que los arropa y los bendice allá donde vayan y hagan lo que hagan, porque para eso son los Reyes… Yo, personalmente, me quedo con ‘los Magos’… solo vienen una vez al año y encima cargados de regalos…

Bajo el hechizo de Cara…

Aquí empezó todo…

Como ya conté unos post atrás la muerte y el duelo por mi hijo Carlos me dejó sumida en la oscuridad durante un tiempo. Costó regresar de las tinieblas…Todavía, de vez en cuando, esa nube espesa me atrapa y me zambulle durante unos días en una especie de burbuja que me hace sentir que el tiempo se detiene apenas un instante, hasta que ‘algo’ me devuelve la consciencia y me obliga a regresar…

En el transcurso de la enfermedad también se fueron Tristán y Jana, nuestras mascotas. Crecieron todos juntos, niños y cachorros. Por aquel entonces todo parecía fácil y para siempre, las risas llenaban la casa, los juguetes se esparcían por doquier y la vida transcurría de travesura en travesura tanto de unos como de otros y, casi siempre de todos -niños y perros- en complicidad…Fueron años de juventud acompañados de risas, de muchas risas, de alguna que otra dificultad y también de muchas ilusiones y proyectos propios de quien parece poseer la certeza de una vida larga y ancha que de pronto se tornó corta y estrecha…Tristán y Jana se marcharon antes que Carlos, a veces pienso que para recibirlo y acompañarlo en su tránsito, una idea que aunque pueda parecer absurda me llena de ternura y me reconforta …

La vida después de Carlos, una vez cerrado el duelo y en paz, transcurría serena, pausada, silenciosa… Hasta que llegó la pandemia y con ella la obligada reclusión. Nada nuevo para mí curtida en experimentar el paso del tiempo entre música, lecturas y blogs o ensimismada en el noble oficio de investigar releyendo -lupa en mano- documentos de hace cuatro siglos…Pero el confinamiento sumó a mi silencio habitual el mutismo exterior que me privó de los sonidos callejeros: de las voces extrañas, de los ruidos de los coches, del deambular cotidiano del que también participaba…Somos seres gregarios, interdependientes, interconectados, formamos parte de una larga cadena de causas y efectos que se ha prolongado en el devenir de los tiempos hasta este preciso instante en que escribo…Y entonces lo supe. Supe que era el momento idóneo de traer a un nuevo ser sintiente a mi vida y sentí sin miedo que quería adoptar a una perrita tan necesitada de compañía y afecto como yo…

Entonces comencé a contactar con refugios y, sin saber cómo, los galgos se cruzaron en mi camino…Me decidí conmovida por el sufrimiento que les acompaña producto de la huella del maltrato al que se ven sometidos a causa de lo que algunos llaman ‘el arte de la caza’, una matanza legalizada para disfrute humano…Y así la conocí, la he tenido en acogida hasta que ayer la adopté…Aunque, sinceramente, he llegado a pensar que en realidad me adoptó ella… Un ligero cambio de planes…

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La mirada de Cara

Y esta es Cara Mía, ‘mi querida’ compañera. Una galguita de año y medio aproximadamente. Miedosa, tímida, asustadiza, lista y con una mirada que atrapa y seduce… Apenas lleva conmigo tres semanas y ya ha desplegado todos sus encantos hasta conquistar mi corazón, instalarse en mi casa, apoderarse de mi sofá y, cuando me voy, esperar a que regrese echada en mi butaca…

Sí, es cierto, su venida ha puesto patas arriba mi ‘orden’ y mi ‘rutina’ pero arrancarme una sonrisa cada mañana al despertar, mientras su hocico huele a mi alrededor y su carita se acerca a la mía reclamando cariño…eso no tiene precio…

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Su primer paseo en coche…

La nueva jerga ‘epidemiológica-covidiana’

Un buen día los informativos se hicieron eco de la epidemia de Wuhan, China…Aquello nos parecía tan ajeno como lejano…Tanto, que resultaba difícil considerar que aquellas imágenes pronto las tendríamos ante nuestras propias narices y se repetirían en nuestras ciudades…Tal y como sucede con otras cosas en la vida, los estragos del coronavirus nos parecían tan malvados y dañinos que sólo les podía suceder a otros, este caso a los ‘chinos’ (que se lo pregunten a Trump) pero no a nosotros… Personalmente, como soy de letras puras, nunca me asomé a un microscopio para observar a algún virus y menos a este con pinta de ser ‘monárquico…’. Quizá por eso nos lo han mostrado de mil maneras: ilustre, en majestad, en color y luciendo sus múltiples ‘coronas’… Lástima que un ser vivo pueda ser a par tan bello como maligno y letal…

Muy pronto las noticias llegaban desde mucho más cerca: Italia. Y una vez allí, sin tomar medidas drásticas y permitiendo que continuara la liga de fútbol y baloncesto, el coronavirus encontró ‘cuerpos humanos’ que lo trasladasen a España… Una vez decretado el ‘estado de alarma’ el Ministro Illa y Fernando Simón, director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, pasaron a ser los ‘cronistas oficiales’ que día a día nos han mantenido informado, con aciertos y desaciertos, de la trayectoria de la pandemia en nuestro país. La prensa, por su parte, ha buscado cada noticia, cada novedad, poblando nuestra geografía con periodistas ‘enviados’ ad hoc, que han tirado de ingenio para poder informar a pesar de los riesgos…

El desarrollo de los acontecimientos, la necesidad de mantener informada a la población así como la urgencia de una infraestructura improvisada e inspirada en China, de la tanto hemos aprendido, dio lugar a la reconfiguración de términos léxicos existentes a los que se fue dotando de un nuevo contenido semántico dando origen, en mi opinión, a lo he denominado ‘jerga o argot epidemiológico-covidiano’ (palabro que me invento). Los nuevos vocablos han permeado nuestra lengua ayudándonos a comprender el extenso y amplio universo pandémico. Poco a poco dichos términos se han filtrado e incorporado a nuestro lenguaje coloquial actual. De hecho, las consultas a la RAE que se dispararon al principio del confinamiento y batieron el record tras alcanzar 100 millones de consultas, han ido descendiendo conforme la ‘jerga’ se ha instalado en nuestra cotidianeidad…

Mientras recopilaba estas palabras he recordado a nuestra insigne María Moliner, quien en su día escribía palabras a modo de notas que se quedaban esparcida por aquí y por allá, pues las anotaba al tiempo que atendía otros quehaceres del hogar…Mujer tenía que ser…Fruto de este pequeño trabajo de campo son estos que siguen que dejo como testimonio para la memoria común colectiva:

1.- Arcas de Noe: instalaciones creadas o habilitadas (hoteles, polideportivos) para confinar a pacientes que aunque daban positivo en los test presentaban síntomas leves o eran asintomáticas.

2.- Confinamiento: obligación de permanecer recluidos en lugares determinados cuya vigencia y ámbito territorial quedó bajo la autoridad del gobierno central.

3.- Coronavirus: perteneciente a la ampli familia de los virus que puede causar diversos tipos de afecciones que van desde el resfriado común hasta las más graves. Se le denomina así por las coronas de punta que presenta en el exterior.

4.- Covid-19: nombre oficial de la enfermedad anuncia por la OMS el 11 de de 2020,  acrónimo de coronavirus disease 2019 (enfermedad por coronavirus 2019, en español).

5.- Cuarentena: en medicina, es un término para describir el aislamiento de personas durante un período de tiempo no específico como método para evitar o limitar el riesgo de que se extienda una enfermedad.

6.- Distanciamiento social: distancia que debemos mantener unos con otros en lugares públicos con el fin de controlar las infecciones.

7.- Escalada: la ascensión progresiva del número de afectados por la covid-19.

8.- Espacio Schengen: conjunto de los territorios de los Estados a los que se apliquen plenamente las disposiciones relativas a la supresión de controles en las fronteras interiores y circulación de personas, previstas en el Título II del Convenio para la Aplicación del Acuerdo de Schengen, de 19 de junio de 1990.

9.- Estado de alarma: es un ‘régimen excepcional’​ declarado por el Estado ante situaciones extremas hasta asegurar el restablecimiento de la normalidad de los poderes en una sociedad.

10.- Fases de desescalada: cada una de las etapas mediante las cuales las personas irán incorporándose la vida ‘normal’, en este caso, a la ‘ nueva normalidad’ una vez controlada la pandemia.

11.- Hospitales de campaña: unidades médicas móviles instaladas en, este caso, en las proximidades de otro hospital donde atender a los pacientes que por saturación no tienen cabida en el hospital oficial. Estos hospitales se han instalado en las grandes ciudades como Madrid, Barcelona Valencia…

12.- Hoteles medicalizados: hoteles provisionalmente habilitados para el ingreso y atención de enfermos leves por coronavirus.

13.- Inmunidad de rebaño: Cantidad de población que ha adquirido anticuerpos contra una determinada enfermedad tras haberla sufrido o bien porque ha recibido una vacuna.

14.- Letalidad: proporción de fallecidos entre el total de personas infectadas, que en el caso del coronavirus posiblemente será de aproximadamente un 1 % (diez veces más letal que la gripe estacional).

15.- Mascarilla: dispositivos médicos desechables colocados cobre la boca y nariz para proteger y protegerse contra los agentes infecciosos transmitidos por gotitas. 

16.- Número ‘R’: es el número reproductivo de una enfermedad infecciosa, y básicamente indica a cuánta gente puede contagiar una persona infectada.

17.- Nueva normalidad:  en referencia a la postcuarentena la nueva normalidad se refiere al período de retorno paulatino y por etapas a las diversas actividades sociales y económicas, durante el cual continúan vigente algunas prçacticas como el ‘distanciamiento social’ y el uso obligatorio de ‘mascarillas’ por parte de la población. ​

18.- Paciente ‘cero’: se refiere al primer paciente que contrajo la enfermedad y constituye el foco de origen del contagio.

19.- Pandemia: Enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o que ataca a casi todos los individuos de una localidad o región.

20.- PCR:  siglas en inglés de ‘Reacción en Cadena de la Polimerasa’, es una prueba de diagnóstico que permite detectar la presencia del virus en un organismo.

21.- Rastreadores: Son “agentes” sanitarios que se encargan de seguir el rastro dejado por una persona contagiada y su entorno.

22.- Rebrote: apareción de nuevos focos de contagio.

23.- Repunte: subida elevada de número de personas contagiadas.

24.- Respirador: Máquina de ventilación asistida que ayuda a los enfermos a respirar cuando falla la función pulmonar.

25.- Teletrabajo: modalidad de trabajo en casa impuesta por el confinamiento

26.- Testear: aplicación masiva de test para detectar infectados.

27.-Test rápidos: pruebas aplicadas para detectan anticuerpos si la persona ha estado contagiada cuyos resultados se conocen en unos minutos.

28.- Trabajadores esenciales: aquellas personas que trabajan en la sanidad, servicios básicos (alimentación, farmacia, residuos, productos de limpieza), Fuerzas de Seguridad del Estado y otras necesarias para la supervivencia y tratamiento de enfermos durante la pandemia.

29.- Webinar: Conferencia web o conferencia en línea que permite interactuar virtualmente con otras personas del ámbito laboral y/o familiar.

30.- Wuhan: Wuhan, la extensa capital de la provincia Hubei, en China central, donde se detectó el foco primigenio de la pandemia en diciembre de 2019.

27.- Zona ‘cero’: expresión acuñada para indicar el país foco principal de una amplia zona, desde donde la epidemia se expande. P. e. en Europa la ‘zona cero’ fue Italia.

SIGLAS MÄ USADAS:

EPI: Equipos de Protección Individual

FFP2: Mascarilla de protección que filtra el 92 % de partículas del aire.

OMS: Organización Mundial de la Salud

PCR: ‘Reacción en Cadena de la Polimerasa’

SARS-CoV-2: Acrónimo de Severe Acute Respiratory Syndrome (Síndrome Respiratorio Agudo Severo) 

Como si no hubiera un mañana…

Tres meses de confinamiento han dado para mucho…Este blog tiene en su haber una incipiente y breve memoria que recopila las vivencias, pensamientos, opiniones y reflexiones personales de aquellos difíciles días. Bajo el hashtag #YoMeQuedoEnCasa, un post tras otro, dan buena cuenta de la experiencia personal de quien los suscribe. No los he repasado pero creo recordar que insistí en varias ideas: la soledad, la interdependencia, la oportunidad de cambio, la solidaridad y la responsabilidad de los políticos a mantenerse unidos y actuar con generosidad, dejando a un lado las discrepancia en pro del bien común…

Ahora que miro hacia atrás puedo ser más objetiva y reconozco que algunas de mis afirmaciones se tambalean. Escribí desde el calor del corazón y no desde la frialdad de la cabeza…Escribí sintiéndome parte de una colectividad amenazada por un enemigo común, bajo el paraguas de aquellas emociones que igualan a todos los seres: la fugacidad, la fragilidad, la muerte como condición sine qua non, intrínseca y acto constitutivo de la vida… Y bajo estas premisas empleé el ‘plural mayestático’ con fines inclusivos, para dar cabida a todos y todas, suponiendo que mis carencias y necesidades eran, en mayor o menor medida, semejantes a las de mis congéneres e imaginando que mi situación podía ser de idéntico calado al de muchas personas entre las que se cuentan algunos amigos y conocidos…Suponiendo que mi miedo poco se diferenciaba del de los vecinos con quienes hice cola en el supermercado y convencida de que el sentido común que me caracteriza podía medir o pesar tanto como el de cualquier otro…

Y aunque ciertamente se han producido estrechas sinergias, la experiencia no ha tenido el mismo valor para todos…Por encima de lo que han afirmado humanistas, filósofos y pensadores, valorando las bondades de las crisis o enfocándola desde a perspectiva de una oportunidad de cambio, de regeneración, de resurgimiento en favor de nuevas sociedades que servirán de frontera entre dos tiempos para dar paso a una nueva etapa en la historia de la humanidad, más allá de todos estos argumentos basta mirar a nuestro alrededor para comprobar que no dejamos de ser ‘animales de costumbres’, que ‘tropezamos dos veces en la misma piedra’ y que ‘la cabra tira al monte’… Es decir, que será difícil asumir y acabar de acostumbrarnos a convivir en presencia del covid que, nos guste o no, llegó para quedarse…Que ofrecemos resistencia porque nuestro deseo de estar como estábamos es tan grande que actúa como una goma de borrar, decolorando nuestro pasado reciente que se pierde o esconde tras el deseo de vivir a tope ‘como si no hubiera un mañana…’

Los científicos se afanan por encontrar una vacuna que nos salve y casi todos los países tienen en marcha diferentes ensayos con más o menos éxito, aunque la información cada vez es más confusa y los tiempos no están claros. Avanzan, no obstante, los tratamientos con mejores expectativas, o eso parece, aunque nada es seguro, todo es probable y hasta posible si me apuran…

lY hasta aquí hemos llegado. Desde mi ventana observo la caravana de coches hacia las playas, las mismas que se llenarán, como siempre, a pesar de las recomendaciones y del control de los miles de vigilante que la Junta ha desplegado… Porque el verano avanza inexorablemente al tiempo que también lo hacen nuevos focos de infección…Lejos quedan el miedo al contagio, los aplausos solidarios, la compra compulsiva de papel higiénico y geles desinfectantes, las calles vacías…El país parece haber recuperado el sosiego (Artículo de Enric Juliana, subdirector de La Vanguardia, https://www.lavanguardia.com/politica/20200627/481961467805/seis-motivos-para-un-aparente-sosiego.html) y el gobierno, esta vez ayudado por gran parte de la oposición, saca adelante el Decreto sobre la nueva normalidad que estará en vigor hasta que se convierta en vieja… Y con él, todos hemos salidos despavoridos de nuestras ratoneras dispuestos a vivir la vida…Decididos y dispuestos siguiendo al pie de la letra la célebre cita bíblica: “Comamos y vivamos que mañana moriremos”…Memoria de pez, justo ahora que deberíamos tenerla de elefante…

A modo de epílogo…

El filósofo y pensador italiano Nuccio Ordine, recientemente ha participado en una serie de conferencias y encuentros con destacados intelectuales a fin de reflexionar sobre el impacto del coronavirus. El punto de partida se inicia con esta cuestión ¿Nos obligará el covid-19 a repensar el mundo? Mejor que parafrasear a Ordine o realizar un corta y pega de sus palabras, mejor digo, será leerle directamente en esta entrevista publicada en el periódico ‘La Vanguardia’https://www.lavanguardia.com/cultura/20200316/474180133280/conversaciones-pandemia-nuccio-ordine-coronavirus.html o si lo prefieren pueden escucharlo directamente en la entrevista concedida a Javier del Pino para su programa de radio del fin de semana en la ‘Cadena Ser’, https://cadenaser.com/programa/2020/05/31/a_vivir_que_son_dos_dias/1590928105_680252.html. Habla el filósofo del antiguo Renacimiento como una puerta de acceso al amanecer que iluminó una nueva forma de vida hasta entonces eclipsada por la ‘oscuridad’ que caracterizó a la Edad Media, la misma de la tanto han hablado los medievalistas más benévolos que vierten interpretaciones menos drásticas sobre dicha etapa. Lo cierto es que el esplendor del renacimiento y del humanismo representó el nacimiento de una nueva concepción del universo, del hombre y de la vida. Nuevas ideas que calaron enseguida e irradiaron desde la vecina Italia hasta el resto de Europa.

Ordine articula su pensamiento en torno al reconocimiento de los ‘errores cometidos del pasado’ una idea que, extrapolada a países como Italia o España, da para considerar sobre los desatinos de los diferentes gobiernos evidenciados ahora durante la crisis de la pandemia, errores que han socavado los pilares fundamentales que sostienen nuestra sociedad: la educación y la sanidad, motores de cambio y sostenimiento de la sociedad de bienestar, esa realidad de la que hemos gozado hasta hace nada aunque sobre esto haya opiniones para todos los gustos …

Sea como fuere por primera vez en mucho tiempo los filósofos salen a escena para recuperar el protagonismo y tirar del hilo de la historia dispuestos a coser trozos de pasado con pedazos del presente a fin de extraer la moraleja, la enseñanza, el aprendizaje que nos impulsa a rectificar. Y nada más didáctico que mirar atrás para contemplar los grandes fallos cometidos por nuestros gobernantes, la mayoría más ‘idiotas’ que ‘políticos’ (según entendían los griegos) es decir, más preocupados y ocupados por lo personal y privado que por los intereses generales y públicos… Puede que en este epílogo, en el período de luto por quienes fallecieron y tras muchos tiempo de silencio y de trabajo parapetado en despachos atiborrados de libros, hoy como ayer, los filósofos salen al paso con sus reflexiones para ayudarnos a responder a los grandes interrogantes sobre la vida, el universo, la amistad, el amor… Es un hecho que la pandemia ha sido y es una oportunidad para mirar el mundo desde una nueva perspectiva porque la crisis ha dejado al descubierto que no somos individuales sino colectivos, que no ‘somos’ aislados sino interdependientes, que más allá de la virtualidad está la realidad personal, que puede que hayamos permanecido de espaldas a la materialidad de la muerte y haya sido ahora cuando muchos se han encontrado con ella cara a cara…

Quizá por primera vez en muchos años de historia hayamos recuperado el sentido de la universalidad, de sabernos eslabones de una sola cadena y sentir que el hilo de la vida nos atraviesa y nos une a todos…Tal vez es por eso que los muertos no nos han dejado indiferentes y como dice el filósofo cuando alguien muere una parte de nosotros muere también … Si así fuera todo tendría una nueva razón de ser, incluso lo más insensato o absurdo …

[…]Ninguna persona es una isla; la muerte de cualquiera me afecta, porque me encuentro unido a toda la humanidad; por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti […] (John Donne)

Las caras ocultas de la pandemia…

Foto: mp_dcb

La normalidad, a secas, parece que vuelve poco a poco…Aunque seguimos saliendo con mascarillas y los supermercados, tiendas y bares nos sorprenden con nuevas normas y un uso diferente del espacio, aquellos días silenciosos de marzo y de abril, de ciudades calladas y calles desérticas interrumpidas sólo por las sirenas de las ambulancias y policías, van quedando atrás y comenzamos a despertar con ganas de olvidar una pesadilla que, no obstante, ya forma parte nuestro pasado más reciente…

Nadie nos hubiera convencido hace apenas medio año, en Navidad por ejemplo, con las tiendas, centros comerciales y restaurantes a tope o mientras asistíamos a la tradicional Cabalgata de los Reyes Magos atiborradas de niños nerviosos e inquietos ante su llegada…Nadie, decía, nos hubiera convencido que, apenas dos meses después, un virus paralizaría el planeta y nos confinaría durante 70 días en nuestros hogares. Y sin embargo hemos resistido: unos con más entereza, otros con más desánimo…Unos solos, otros demasiado acompañados y todos con más o menos miedo y resignación…Somos coautores de un relato que ya forma parte de la historia de la humanidad, de la memoria colectiva, la misma que dejaremos a las generaciones venideras… El calado, la profundidad de su impronta aún es pronto para conocerla. Estamos en ello. Tampoco sabremos hasta más adelante si los nuevos usos y formas de relacionarlos han llegado para quedarse, serán pasajeros o acabarán siendo puramente anecdóticos: la nueva forma de saludar, las colas, la distancia social, la limitación de aforos, las mamparas en las farmacias y tiendas, los guantes, geles de manos y las agobiantes mascarillas… ¿Pasarán también a la historia?…El tiempo lo dirá…

Hemos descubierto que nuestra capacidad de adaptación es sorprendente aunque no gratuita…La pandemia no pasará en balde para nadie. a estas alturas comienza a detectarse el rastro de ciertos ‘daños colaterales’, secuelas psicológicas, aún por determinar, algunas de las cuales la Agencia Nacional del Medicamento destapa tras publicar el subidón de ventas de fármacos prescritos para combatir las depresiones, la ansiedad y el estrés así como el claro aumento de consultas ‘on line‘ a psicólogos y terapeutas… Por otro lado, la Universidad de California, ha afirmado que a consecuencia del coronavirus la esperanza de vida en España ha caído algo más de un año…el mismo que el covid nos ha robado en nuestras narices borrandolo de nuestra expectativa media de vida… Son los primeros retazos de los efectos colaterales, caras aún sin mostrar de la pandemia …

No queda ahí la cosa. Desde el punto de vista médico, parece que el corolario de la enfermedad abarca mayor espectro de lo esperado: insuficiencias motoras que, hoy por hoy, sufren algunos pacientes o los trombos y coágulos que pueden aparecer son otros ‘daños colaterales’ a la enfermedad… Tengo la impresión que son muchas las incógnitas pendientes de estudio, lo que impide valorar la verdadera dimensión de lo ocurrido así como su proyección sobre el futuro a medio plazo…

Por otro lado, llama la atención la falta de relatores y cronistas de este capítulo de nuestra historia. Conocemos el relato ‘oficial’ de boca del gobierno y opiniones diversas vertidas en las redes y por ello, carentes de objetividad y fiabilidad. Vivimos un tiempo donde la verdad, tantas veces construida sobre el descrédito de quienes la defienden, no arraiga y crece entrecomillada y sujeta a su propia ‘cuarentena’… Se supone que nos han mantenido informados pero ¿desde la verdad verdadera o desde la verdad sesgada que ‘conviene’ que creamos?. Los historiadores sabemos que las crónicas oficiales contienen una elevada carga de subjetividad por lo que deben ser contrastadas si queremos historiar con rigor científico. En este sentido la prensa y los medios audiovisuales constituyen fuentes de primera mano, de gran fiabilidad para la reconstrucción histórica, más allá de las documentales y archivísticas. Por este motivo han salido a la palestra algunos reporteros denunciando la trabas y la censura a la que ha estado sujetos y que han resultado, según dijeron, mucho más rígidas que cuando fueron enviados a territorios o países en guerra. En consecuencia un enorme vacío de fondos fotográficos se cierne sobre nuestra memoria histórica debido al impedirse su acceso a los hospitales a fin de mostrar la cara más real del coronavirus… Vivimos en una sociedad interconectada y visual, acostumbrada a inundar las redes con fotos y vídeos para mostrar a diestra y siniestra la vida personal en foros y espacios públicos, por eso no se entiende que el episodio más importante de nuestro siglo carezca de un archivo fotográfico prolijo y minucioso que lo documente, perpetuando y conservando el testimonio de sus actores principales para la memoria colectiva.

Estas podrían ser algunas de las caras ocultas de la pandemia…Estoy segura que los historiadores del futuro sabrán escudriñar la verdad y la sacarán a la luz…Aunque tal vez yo ya no esté para disfrutarlo…

Cambiando de tercio…

#Fase1.

Foto:mp_dcb

Tanto tiempo confinada me dio para reflexionar mucho recordando cómo era mi vida antes y repensar cómo será a partir de ahora… Es evidente que vivimos un proceso de ‘transposición’…Como si de una melodía se tratara nos adaptamos a una escala de tonos más acordes con la realidad actual y la de un futuro a medio plazo…No soy capaz de proyectar mucho más allá porque enseguida experimento inquietud e incertidumbre especialmente si las autoridades, con el pretexto de informar, nos desinforman…O eso me parece a mí cuando al escuchar atentamente los informativos percibo como resultado una sucesión de palabras semi vacías, aspirantes a clarificar que, sin embargo, producen el efecto contrario y acaban emborronando y enturbiando la información pues resultan comedidas en exceso y poco atrevidas o claras, algo así como un ‘quiero y no puedo’ que no me tranquiliza…Se supone que deberían comunicar con verborrea y locuacidad, con un lenguaje más claro y menos técnico que inspire más seguridad y confianza y menos dudas y sospechas…Ahora que lo pienso, a lo mejor de trata del ‘mediador’…

Pero así están las cosas y ahora que ya salimos a la anormal normalidad, nos tropezamos con la ‘dificultad de lo simple’, de lo sencillo, de todo aquello que hacíamos hace dos meses de manera natural e inconsciente, como, por ejemplo, tomarse una cerveza cosa que hice ayer por primera vez y que he valorado como un ‘ensayo práctico’ que, a todas luces, he suspendido…Encontrar mesa fue sencillo, mantener la distancia con mi amiga también. La camarera llegó con su mascarilla y su libreta a la antigua usanza y preguntó ¿vaso o botellín?…Las dos nos miramos cómplices y dijimos casi a la vez: ‘botellín, un tercio’…Así, a lo grande…Enseguida cuchichelleamos: “Sí, mejor así ¿verdad? ¡Qué buena idea lo del botellín!…” La chica se acercó y nos trajo un par de tercios abiertos y protegidos con una servilleta negra de papel que envolvía elegantemente el cuello a la par que se metía en el gollete, lista para girarla y dejarlo limpio como una patena…Luego chasquido de brindis, al centro y pa dentro…De aperitivo unos frutos secos en un pequeño cuenco del que mi amiga, muy versada en cuestiones de protección, (‘máster en mascarillas, alcoholes y líquidos de manos varios) y muy atenta para conmigo, vertió una pequeña parte sobre su servilleta, dejando el resto para mí en el envase original en que yo, menos estilosa, en un plis plas y con ‘la acostumbrada normalidad de antes’, metí la zarpa varias veces…

Foto: mp_dcb

Hasta hace nada esta liturgia era tan simple como cotidiana…Pero hoy por hoy parece que empezaremos a experimentar las dificultades ante las cosas más simples una teoría que, basándome en la experiencia de ayer, paso a detallar. Primero, mi amiga vino a recogerme en la puerta de casa. Conforme me dirigía a su coche me indicó la puerta de atrás, como habíamos quedado. Me senté en el asiento totalmente preparado para la ocasión, a fin de mantener la distancia prudente recomendada. Me sentí como si fuera en un taxi e incluso bromeé al respecto. Luego, llegamos al paseo marítimo como por primera vez… La arena estaba lisa y limpia: ‘Como no hay depredadores’ -sentenció mi compañera- a lo que yo asentí de inmediato con la cabeza… Luego comentamos: ‘Nunca se vieron tantos deportistas’…Y es que todos, hagamos o no deporte, vestimos de esa guisa…Apenas anduvimos 50 metros, mi compañera vio el bar abierto y una mesa libre en primera fila, así que cual niña feliz ante la travesura, se dirigió a ella mientras miraba hacia los lados por si divisaba algún rival yendo hacia el mismo objetivo…Ya sentadas y servidas, enviamos las fotos que previamente nos habíamos hecho para inmortalizar el momento y de paso provocar alguna que otra envidia…Nos quitamos las mascarillas, obvio.. Yo no sabía dónde ponerla. Mi amiga -muy previsora- sacaba y metía el móvil en una bolsa de plástico -libre de virus- Yo me toqué la cara a dos manos mientras hablamos de un jabón de arroz muy bueno para la piel, manos que apoyé luego en la silla de plástico y que, anteriormente, como dije, introduje varias veces en el cuenco del aperitivo…Lo mejor (o peor según se mire) fue la sensación de estar infringiendo la ley o huyendo como un par de fugitivas a punto de ser descubiertas in fraganti

La nueva normalidad es tan nueva que está toda por estrenar…Todo aquello que por sencillo o simple nos parecía fácil, ahora constituye un verdadero reto y está sujeto a un ceremonial al que deberemos acostumbrarnos si queremos sobrevivir … En fin, nuevos tiempos, nuevos retos…Nunca lo simple ne resultó tan complejo…