Pero sigo siendo el ‘rey…’

Según la RAE, reY: 1.-  Monarca soberano de un reino 2.-Persona que por matrimonio tiene la dignidad de rey o reina 3.- Pieza principal del juego de ajedrez, la cual camina en todas direcciones, pero solo de una casilla a otra contigua, excepto en el enroque…
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A tres días del discurso pronunciado por Felipe VI el 23-F resaltando la figura paterna como determinante para la detención del aquel golpe de Estado, paladín de nuestra recién nacida democracia, los medios de comunicación destapan un nuevo pago del emérito al fisco, esta vez de cuatro millones de euros, a fin de regularizar su situación eludiendo, otra vez, una posible actuación penal en su contra. Y conforme escuchaba esta noticia una musiquilla comienza a rondarme la cabeza y resuenan los compases de aquella famosa ranchera que inmortalizara el cantante mexicano Vicente Fernández, cuya letra viene al pelo para aderezar el contenido del presente post:

Yo sé bien que estoy afuera
Pero el día que yo me muera
Sé que tendrás que llorar…

Han tenido que pasar siglos para que los historiadores destapen la verdadera personalidad de aquellos hombres que portaron la corona sobre sus cabezas a lo largo de nuestra Historia, desde que las Monarquías se instauraron en nuestro territorio a través de la figura de don Pelayo, el primer Rey astur sobre cuya identidad existe una gran controversia: que si fue un duque visigodo, que si un noble godo o la que parece más verídica, un simple caudillo local convertido en héroe mitificado tras la batalla de Covadonga…Sea como fuere don Pelayo acaparó un relato épico, según algunos, explotado durante el franquismo, presentándolo como defensor acérrimo de los cristianos y de los asturianos…Y así comenzó todo, con un caudillo elevado a la categoría de Rey, título que adoptaron muchos nobles de entonces en una Península poblada por pequeños reinos independientes que convivieron durante ocho siglos hasta quedar unificados en una sola corona cernida sobre las cabezas de los Reyes Católicos allá por el siglo XV…

A partir de ahí la genealogía se convirtió en un factor categórico, taxativo y concluyente…La sangre circulando a través de generaciones de seres humanos destinados, desde la cuna, a regir los destinos de su pueblo. Así, sin pasar ningún test psicotécnico, ni examen de valoración de aptitudes o capacidades. El heredero no era elegido sino impuesto por riguroso orden de nacimiento. Por eso nos han gobernado a pesar de las enfermedades, por encima de incapacidades de todo tipo, verbigracia Felipe III, un ludópata redomado a quien no le preocupaba gobernar o Carlos II ‘el Hechizado’, el rey hidrocéfalo, epiléptico, débil, impotente, estéril y mil cosas más sobrevenidas por el agotamiento de la práctica matrimonial endogámica… Felipe V, ‘el rey animoso’ o ‘el rey loco’ (tuvo varios sobrenombres) que sufría de una melancolía permanente provocada por el trastorno bipolar que padecía o Fernando VI que sufrió de alzeheimer y mordía a cualquiera que se le acercara e incluso a sí mismo. De Carlos IV se dice que fue robusto de cuerpo pero débil de mente…Y sobre Fernando VII se han dicho muchas cosas, casi ninguna buena: “vendió a sus padres, traicionó a sus hermanos y legó a su hija una ristra de guerras entre españoles…” Un ‘prenda’ vamos. Eso sin mencionar otras enfermedades de transmisión sexual como la sífilis o los problemas derivados del prognatismo propio de los Austria que dificultaba la masticación de los alimentos en detrimento de la salud digestiva…

Las mujeres, la mayoría reinantes -según comprobamos en la segunda acepción de la RAE- al primar en la sucesión la línea masculina sobre la femenina, también padecieron las consecuencias de las políticas endogámicas dispuestas por las familias…Isabel la Católica tuvo problemas gastrointestinales, algo tendrían que ver los disgustos por las infidelidades de su marido y, más tarde, una grave depresión tras la muerte de su hijo Juan. Doña Juana, su hija, se ganó el apodo de ‘loca’ debido a sus celos enfermizos y múltiples depresiones post parto, interpretadas (por intereses políticos nobiliarios) como delirio y locura…Mª Luisa de Saboya, primera esposa de Felipe V, padeció una grave tuberculosis, fuertes cefaleas y pérdida del cabello y Mª Luisa de Orleans, esposa de Luis I, un trastorno limite de la personalidad. Para concluir, la más castiza de todas, la reina Isabel II que fue diagnosticada de una icthiosis (sic), enfermedad conocida como ictiosis nacarada. O sea, piel escamosa. Lo que hoy llamamos psoriasis…

En fin, la naturaleza no perdona excesos vengan de donde vengan y los excesos de todo tipo han sido muy comunes entre los miembros de la realeza, sus cohortes y allegados. Naturalmente todos, como ahora, fueron vox populi aunque tanto los servidores reales, comprometidos a guardar el secreto de profesionalidad, como los hombres de Estado cercanos al Monarca de turno, intentaran tapar las numerosas vergüenzas de sus majestades disimulando, maquillando, engañando, extorsionando e incluso levantando bulos para desviar las miradas hacia otro lado, al menos, durante un tiempo…

Así que los vicios y virtudes, los errores y aciertos, lo mejor y lo peor junto a algún que otro secreto de Estado, sólo han salido a la luz tiempo después de la desaparición de sus protagonistas. Los reyes, contrariamente a lo que muchos puedan creer o crean todavía, no son seres excepcionales, dotados de determinadas capacidades transmitidas vía ADN que les cualifican para ser quienes son y presidir ‘simbólicamente’ países o Estados. Son meras personas ‘al uso’ (evito decir ‘normales’), como cualquiera de nosotros sólo que su status les otorga privilegios y prebendas ligadas históricamente al desempeño simbólico de un rol cuyo entrenamiento comienza desde la cuna, inculcándoles la conciencia de ser quiénes son, lo que representan y lo que puede llegar a ser y a representar… Así, poco a poco, se van adentrando e instalando en el imaginario colectivo hasta ocupar el lugar que les corresponde en el organigrama social de su tiempo…

No nos engañemos. Incluso las más recientes biografías de algunos miembros de la Casa Real, se han publicado previo maquillaje para evitar escandalizar a esa parte de la sociedad que la considera como más allá de este mundo, envuelta en un halo de sacralidad y, por ello, intocable…. Basta echar una mirada a la hemeroteca para comprobar aquellos tiempos en los que aparecía toda la familia real fotografiada en los jardines de Zarzuela, en el palacio de Marivent o en las regatas. Todos tan elegantes, bien avenidos, tan campechanos y ‘normales’ (ruego me perdonen la comparación…). Luego vino la separación de los Duques de Lugo, los escándalos de los Duques de Palma, la cacería de elefantes en medio de la crisis, los amoríos reales, la abdicación, las cuentas de don Juan Carlos que no cuadraban, el exilio a Abu Dabi y nuevamente las cuentas sin cuadrar…Aún son muy pocos los que consideran que la Monarquía es una institución obsoleta y bastantes quienes la miran con buenos ojos, toleran, justifican y hasta perdonan sus múltiples pecados, esos mismos que corren un tupido velo o cierran los ojos ante la falta de pudor y ejemplaridad de sus miembros… ¿Hasta cuándo tendremos que esperar para conocer la verdad? Mucho intuyo. Puede que yo posiblemente no lo vea…

Y de nuevo suenan los acordes en mi cabeza y tarareo la siguiente estrofa de la canción:

Con dinero y sin dinero
Yo hago siempre lo que quiero
Y mi palabra es la ley
No tengo trono ni reina
Ni nadie que me comprenda
Pero sigo siendo el rey…

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El 23-F: un recuerdo mitad realidad mitad ‘performance…’

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“Yo sostengo que el rey autorizó a Armada para que recondujera cualquier intento de golpe de estado, pero no que lo liderara o lo cometiera” (Roberto muñoz, historiador. Universidad Camilo José Cela)

Parece que fue ayer pero ya pasaron cuarenta años…Por aquel entonces estrenaba mi matrimonio y reciente mi maternidad. Recuerdo la que fue mi primera casa. El olor a muebles recién comprados, una cocina pequeña con muebles naranjas y una mini terraza por la se veía el mar…Era una casa pequeña que albergaba grandes proyectos y sueños enormes, proyectados en la distancia larga. En 1981 me dieron el primer destino en una localidad cercana así que tenía que separarme por mi primera vez de un bebé que tenía solo unos meses, al que dejaba en casa de mis padres. No sé cómo lo hacía, pero ventipocos años la energía da para mucho y todo parece sencillo aunque no lo sea tanto. Así transcurría mi día a día, entre las clases, mi condición de madre dispuesta a disfrutar de todo cuanto se presentaba que, por entonces, fue mucho y bueno…

Supongo que aquel lunes 23, a las 18.00 h, mientras el Teniente Coronel Antonio Tejero irrumpía en el Congreso de los Diputados interrumpiendo la votación que se estaba celebrando, yo estaría de camino a casa después de mi jornada laboral y de recoger a mi hijo de casa de los abuelos. No recuerdo cómo nos enteramos pero sí que la TV estuvo encendida hasta la mañana del día siguiente. Ese día el Congreso celebraba una votación y las cámaras de TV lo retransmitían así que captaron las imágenes de Tejero, tricornio en la cabeza y pistola en mano, entrando en el hemiciclo dirigiéndose a la tribuna de los oradores desde dónde amenazó a los diputados con la célebre consigna “todos al suelo”. Luego disparos, la rebeldía de Gutiérrez Mellado que bajó de su escaño para encaminarse al golpista mientras Adolfo Suarez, aparentemente sereno, permanecía sentado y expectante…Disparos al aire y sus señorías agachadas intentando protegerse…Un cámara de TVE consiguió grabar durante más de media hora aunque las imágenes fueron retransmitidas en diferido…

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No teníamos teléfono así que bajé a una cabina para saber de mis padres y tranquilizarlos. Aquella fue una noche eterna. Teníamos una TV pequeña y la llevamos al dormitorio para seguir las noticias desde la cama, cabeceando, preocupados y sin dar crédito a lo que sucedía…Hacia la una de la madrugada el Rey apareció en pantalla con gesto grave y no recuerdo qué dijo pero sí que nos tranquilizó. Entonces el Rey Juan Carlos I gozaba de mucha simpatías, al fin y al cabo, la recién estrenada democracia había llegado de su mano, La mayoría confiaba en él y veía con buenos ojos el papel que desempeñaba en aquella España que transitaba desde la dictadura a la democracia. La sociedad necesitaba confiar en aquellos políticos que dieron muestra de su afán y su interés, remando casi todos en la misma dirección, dispuestos a construir una historia que rompiera con el pasado, modernizara  el país y lo dotara de un marco legislativo de libertades, las mismas de las habíamos estado privados hasta ese momento. Si cierro los ojos visualizo en mi memoria los tanques de Miláns de Bochs por las calles de Valencia. Aquello me impresionó y me hacía pensar en las historias que mi padre me contaba sobre la posguerra, la represión, los fusilamientos, el miedo…Eso sentía yo miedo, sobre todo por mi hijo, porque se frustrara ese futuro que soñaba para él…

A la mañana siguiente me lo llevé conmigo al trabajo. No quería separarme de él. Faltaron muchos alumnos así que nos reunimos en la sala de profesores con la radio encendida. Comentábamos sobre las consecuencias laborales si el golpe hubiera cuajado e incluso alguno medio bromeaba sobre si se volvería a cantar ‘el cara al sol’ antes de entrar en clase, si tendríamos que rezar y hasta enseñar el catecismo…Todo eso nos horrorizaba y le mandábamos callar aunque él seguía con su retahila, añadiendo que era broma, asegurando que eso no sucedería jamás…De repente escuchamos que los efectivos de la Guardia Civil comenzaban a salir de uno en uno por las ventanas del Congreso, de forma pausada y a continuación los diputados…El golpe había sido contenido…

A partir de aquí y durante un breve espacio de tiempo, todas las miradas se centraron en España que acaparó todas las portadas de la prensa nacional y extranjera, la mayoría, ensalzando la figura el Rey y el papel decisivo que había desempeñado como mediador, consiguiendo detener a los golpistas y apostando por la democracia. No obstante una gran sombra se cierne aún sobre este episodio de nuestra reciente historia y, a pesar de que muchos historiadores han querido profundizar para desvelar algunas dudas y cuestiones que muchos estudiosos se han planteado, la verdad es que poco se ha podido aclarar pues quienes podían saber nunca dijeron nada más allá de lo que ya se había dicho. El imaginario popular ha madurado con la conciencia de que algo permanece oculto en el trasfondo de los hechos, algo que sus protagonistas pactaron callar y llevarse consigo a la tumba. A quienes vivimos en aquella época con escasos medios de comunicación, sin internet ni redes sociales, se nos facilitó un relato oficial en el que muchos no creyeron, otros quisieron creer y los demás creyeron a pies juntilla…

Y hoy en el 40 aniversario aún existen cuestiones en el aire¿conocía el rey lo que se estaba cociendo? Es más ¿lo alentó o apoyó por acción u omisión? ¿Qué papel jugaron los servicios secretos españoles? ¿Fue aquel un “golpe” en toda regla o una performance pensada para dar un ‘empujoncito’ la nueva democracia y evitar una verdadera intervención militar?

Periodistas e historiadores han indagado y recopilado algunos testimonios entre el personal militar y civil que han ayudado a apostillar o atomizar algunas de las hipótesis concebidas. La obra de Javier Cercas, Anatomía de un instante, plantea la intervención del Rey y lo determinante que resultó, a pesar de que, hoy por hoy, todavía existe quienes lo ponen en duda dejándose llevar, tal vez, por la imagen tan deteriorada de la que actualmente goza el Monarca, sobre todo, entre ciertos sectores de nuestra sociedad.

El abogado Eduardo Navarro, colaborador de Suáres publicó hace años el libro La sombra de Suárez. Navarro defendía la existencia de tres movimientos militares simultáneos: “la de los tenientes generales, la de los coroneles y la de los espontáneos”.

El historiador  Roberto Muñoz, por su parte, en su reciente libro El 23-F y los otros golpes de Estado de la transición, sostiene “que el rey autorizó a Armada para que recondujera cualquier intento de golpe de estado, pero no que lo liderara o lo cometiera”. Finalmente, el también historiador Jesús Palacios que ha dedicado algunas de sus obras a lo ocurrido el 23-F, habla de una trama civil entre los partidos que habrían participado en el gobierno de concentración, recogiendo declaraciones al respecto de Marcos Vizcaya, Jordi Pujol, Armada, Enrique Múgica, Joan Reventós y Antoni Siurana...El enlace anterior conduce a un artículo de la Vanguardia del he utilizado algunos datos como material para elaborar esta entrada…Por lo que a mí respecta así lo recuerdo entre la realidad y la performance, entre semidormida y semidespierta en una larga noche que de verdad nos confundió…

Derecho de ciudadanía…

Los romanos decían: civis romanus sum (soy ciudadano romano). ser ciudadano era un derecho que primero fue de unos pocos y luego se hizo extensivo a todos desde el nacimiento. No obstante, dicho status podía invalidarse en determinados casos…Ser ciudadano romano era un honor refrendado y representado por el uso exclusivo de la ‘toga’
Fotografía: mp_dc

No solo es que padezca de cierta ‘deformación profesional’ sino que tengo el convencimiento de que acudir al pasado es muy útil para comprender el presente o por lo menos ayuda a intentarlo… Y un tanto alarmada y atónita ante los disturbios de los últimos días con motivo del encarcelamiento del rapero Pablo Hasel, me paré a pensar en la identidad ciudadana, en el concepto de ciudadanía…Y pensando, pensado llegué hasta la Antigua Roma, un tiempo en que dicha concepción resultó ser una pieza clave de su historia…Y aviso a navegantes: esta entrada no versará sobre la Historia de Roma… No obstante ¿qué entendían los romanos por ciudadanía? Pues, ante todo, era un privilegio y como tal se otorgaba a determinados individuos. Tan importante fue que sólo los ‘ciudadanos’ tenían derecho a llevar la ‘toga’, prenda, cuyo uso, quedó prohibido tanto a las mujeres como a los no-ciudadanos. Civis romanus sum, ‘soy ciudadano romano’, un privilegio y un honor… Quienes adquirían este status podían desempeñar actividades políticas, cargos públicos del gobierno, formar parte de los grupos o clases dominantes. A cambio obtenían ventajas tanto en el ámbito de lo privado como de lo público, materializadas en exenciones fiscales y políticas así como también quedar exentos de castigos corporales si eran arrestados… Por eso la ciudadanía era un derecho muy cotizado que sólo el Emperador podía otorgar…Supongo que algunas cosas pueden sonar e incluso resultar familiares…

La ciudadanía se obtenía por vía meritoria: sirviendo en el cuerpo de los vigiles urbanis (guardianes y vigilantes de la noche) algunos años; gastando parte del patrimonio en la construcción de una casa en Roma; siendo liberado de la esclavitud… No obstante, con el tiempo, se obtuvo por derecho de nacimiento. Así mismo, este derecho podía perderse voluntariamente -por ejemplo, cuando alguien se trasladaba a otro Estado- o involuntariamente, por  ‘condena penal’ o por ‘exiliarse para evitarla’, por ‘pérdida de libertad’, por captura en el extranjero, por traición y por alguna más que no viene al caso… Y ahora viene la segunda parte ¿cómo identificar o demostrar la ciudadanía? Pues a partir del siglo I a.C. era necesario acreditarse: los soldados extranjeros mediante tablas de bronce y con una tabla de madera si eran civiles. En dichas tablas se inscribían los nombres…

Según podemos comprobar la pérdida de ciudadanía presenta una casuística que puede recordar hechos recientes de nuestra historia…Y digo recordar y nada más que recordar. En todo caso la realidad de la España actual -de Europa diría yo- y de la Roma Imperial, nada tienen en común y resultaría un anacronismo y un error garrafal hacer la comparación. Pero ayuda a comprender la cultura ciudadana que se desarrolló en aquellas sociedades (con todos sus fallos) y la ausencia de dicha cultura en la nuestra, lo que nos lleva a considerar la necesidad de formar e inculcar a nuestros niños implementando una educación para la ciudadanía en toda regla…Aunque debamos esperar algunas generaciones para que todo cuaje y esa formación se imparta no sólo en la escuela sino en la propia familia…¡Pero habría que comenzar ya!

Por todo esto, en mi opinión, el debate sobre la ciudadanía continúa vigente y una mirada a su significado en el marco de una cultura tan ‘moderna’ como la romana, puede resultar verdaderamente inspiradora de cara promover una buena reflexión.

Los romanos consideraban un honor ser ciudadanos del Imperio, por eso constituyó una aspiración de todos incluso de quienes se instalaron en sus fronteras ya fueran latinos o extranjeros. La ciudadanía concedía tanto derechos como deberes civiles. De ahí que se pudiera perder dicho status si no los cumplían….Sobre la práctica, lo verdaderamente significativo fue que la concesión de ciudadanía funcionó como método político de romanización, atrayendo al área de influencia romana tanto a los diversos sectores étnicos como nacionales. De ahí que se haya considerado esta estrategia una innovación y una de las principales claves del éxito de su expansión política y cultural.

Vivimos tiempos de cambios. La pandemia ha agudizado algunas dolencias estructurales que veníamos padeciendo desde años atrás. Vivimos al paraguas de leyes restrictivas impuestas por el gobierno en mayoría de la derecha conservadora, con Rajoy al frente. El caso del rapero Pablo Hasel es un ejemplo de lo que no debería ser ni de lo que debería ocurrir. Toca ya revisar, reescribir y aprobar nuevas leyes. Mientras no llegan, la ciudadanía tiene derecho constitucional a manifestarse y/o promover acciones que favorezcan, aceleren y denuncien injusticias de diverso calibre pero, en ningún caso, puede justificarse la guerra de guerrillas de los últimos días: incendiar contenedores, romper el mobiliario urbano, asaltar negocios, utilizar el piso y las aceras como material ofensivo, insultar y herir a otros (considerados contrarios) son acciones totalmente reprobables que cualquiera debería condenar porque los derechos de cada individuo acaban justo donde comienzan los de los demás…Personalmente apuesto por una cultura de no violencia como vía de entendimiento para la resolución de cualquier conflicto…Y grandes dosis de paciencia…

De ser cierto lo que dicen, da que pensar que muchos de los manifestantes fueran menores sin la más mínima idea de lo que ‘se defiende’. No son ataques improvisados. Según parece, algunos salen de casa con cincel y martillo en la mochila, dispuestos a levantar el suelo para usarlo como arma arrojadiza contra quienes representen al ‘enemigo’. Ser ciudadano implica derechos, sí, pero también deberes, entre ellos, respetar lo público porque lo pagamos todos y cada uno con nuestros impuestos y lo privado, porque sale del esfuerzo personal. Por eso no hay nada que justifique ni la actitud tan violenta, ni el deterioro del material urbano, el incendio de coches, motos o bicicletas, ni los destrozos de comercios y establecimientos varios…

Según la RAE ciudadano/a “es toda persona considerada miembro activo de un Estado, titular de derechos políticos y sometido a sus leyes…” Convendría recordar el significado completo…Dicho queda…

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Mal de muchos…consuelo de todos…

La vida nos enseña que nada es para siempre, que nuestros sueños no siempre se cumplen y que no podemos aferrarnos al pasado ni vivir suspirando por el futuro”. cuando la salud nos falla, cuando no podemos controlar una determinada situación, no basta con invocar a la ‘suerte’…solo nos queda aceptar la realidad y ser resilientes…
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Aunque parece que la tercera ola va cediendo lentamente y las poblaciones se abren o perimetran en función de los datos, a mi localidad ha tocado echar el cierre a los establecimientos no esenciales… La hostelería está desesperada (no es para menos) y el pequeño negocio prácticamente hundido. Es triste pasear contemplando las persianas bajadas de tiendas, bares y pequeños negocios familiares sin demasiadas pretensiones, que forman parte del paisaje urbano de toda la vida…De mañanas de gentes en el mercado, de cafés y churros muy temprano y cervecita a medio día en los numerosos locales del entorno…Maneras de vivir que han ido conformando nuestra idiosincrasia y forman parte de nuestro acervo cultural…

En general los españoles somos muy dados a todo esto aunque como somos diversos, se perciben peculiaridades según hacia donde miremos…Pongamos que lo hacemos hacia el sur…Los andaluces de la costa siempre hemos vivimos de cara al mar que para nosotros es un referente cargado de una Historia desde viene de lejos, desde la más remota antigüedad… Hasta nuestras costas llegaron tartésicos, fenicios, cartagineses, griegos, romanos y musulmanes. Todos han ido configurando nuestro carácter más o menos abierto, acogedor y versátil por su gran capacidad para adaptarse a los cambios y asimilar elementos culturales de cada pueblo. Ese mismo carácter es el que hoy nos distingue y define nuestras singularidades…Por eso hablamos, somos y pensamos así y por eso hemos sabido desarrollar una especial competencia para acoger y atraer a un turismo que, ya sea nacional o extranjero, acaba sintiéndose a gusto… Y este talante unido a un clima benévolo, amable, con muchas horas de luz y de sol junto a temperaturas moderadas durante todo el año, justifica el atractivo de esta tierra cuajado en una tradicional manera de ser y de vivir cuya culminación queda plasmada en múltiples fiestas populares, verbenas y ferias al calor de las cuales fue creciendo cierta pasión por las terrazas, la vida en la calle y al aire libre en general…

Pero dejando de lado los tópicos sobre mi tierra, casi todos fáciles de desmontar, todos comprendemos que, aunque estamos integrando costumbres que giran en torno a la covid, el cierre de los establecimientos aumenta nuestro desánimo y abatimiento… En general nos preocupamos e informamos. El ‘parte’ diario con las noticias se ha instalado en nuestra cotidianidad, en nuestras conversaciones y rutinas, porque de ellas depende que podamos salir o no de nuestro pueblo o ciudad, que podamos sentarnos o no en una terraza e incluso ver a familiares y amigos que residan en otras localidades o fuera de la Comunidad…La ciudadanía capea y combate el temporal como puede, con grandes dosis de humor, buena voluntad y paciencia llegadas, como no, de la mano de un cierto temor a la enfermedad…

Me gustaría creer que los políticos -servidores públicos elegidos democráticamente por el pueblo soberano para que lo represente- hacen todo lo que pueden, nos cuentan gran parte de la verdad y actúan movidos por el bien común. Pero cuando les veo actuar, cuando les oigo en la TV o en la radio o les leo en la prensa o en las redes sociales, me da la impresión que viven en una realidad paralela, alejada de esta otra común al resto de los mortales…Les contemplo excesivamente preocupados por las movidas de sus partidos, por las campañas electorales, por la foto de turno y por mantener el liderazgo a toda costa…Tan distraídos y ensimismados que no son conscientes que han perdido la capacidad de sorprendernos porque nos hemos vueltos ‘resabiados’ con la experiencia y los ‘vemos venir’ como ahora, cuando suenan de sus bocas los primeros cantos invocando a la Semana Santa mientras los expertos, estupefactos, se echan las manos a la cabeza ‘viéndolas venir también’ desde su propia perspectiva…

No quiero ser pesimista, más bien todo lo contrario, pero tampoco puedo negar la evidencia. Y la realidad es muy compleja, entre otras cosas, porque quienes mandan se encargan de que así sea…Y a la pandemia, las nuevas cepas, las vacunas, los ERTES y el paro se suman las elecciones catalanas, la falta de solidaridad del Gobierno de Madrid y el juicio de Bárcenas que no para de echar más leña al fuego y primero decir ‘digo’ y luego ‘diego’ ¿Alguien da más? Tanto humo a nuestro alrededor que no sabemos hacia dónde mirar…Humo por la ‘derecha’ y más allá de la ‘derecha’, por la ‘izquierda’ y hasta por el ‘centro’, incluyendo a los ‘allegados…’

Nuestras mentes occidentales intentan explicar todo cuanto sucede y, sea cual sea la respuesta, una parte de la misma correrá por cuenta del ‘factor suerte’, siempre tan recurrente…La ‘suerte’ no dejan de ser una simple abstracción a la que invocamos cuando algo no nos sale como estaba previsto o nos interesaba…Una manera elegante de quedarnos al margen de la ecuación para resultar indemnes… Casi todos acudimos a ella ante determinadas situaciones: exámenes, una cita, la lotería, una enfermedad o un viaje y hasta en unas elecciones nos deseamos unos a otros ‘buena suerte’…O sea que ‘la suerte’ la concebimos como algo externo, ajeno e independiente que si actúa a favor nos beneficia y si no nos perjudica pero, en cualquier, caso alivia nuestra responsabilidad… Mala noticia: la ‘suerte’ no existe…

La humanidad necesitará mucho más que buena suerte para salir de esta y rescatar una ‘manera de vivir’ parecida a la de antes…Por eso es importante tomar conciencia de ‘grupo’, sabernos y sentirnos parte de la ‘colectividad’ porque solo así atajaremos la covid y solo así afrontaremos la profunda crisis que se nos avecina… La Historia Universal nos proporciona algunos ejemplos, verbigracia Alemania tras la dura derrota de la II Guerra Mundial. Una nación arrasada, con muchas de sus ciudades convertidas en escombros, la población trabajadora mermada y la economía destruida y aún así, los alemanes levantaron el país en tiempo record y todo el mundo comenzó a hablar del ‘milagro alemán’.

Esta misma guerra destruyó las ciudades japonesas de Hirosima y Nagasaki, objetivos de las bombas atómicas que el ejército norteamericano lanzó al amparo del Presidente Truman…Y Japón, también arrasada, protagonizó el otro ‘gran milagro’ según narra la Historia. Y es que el pueblo japonés es un claro ejemplo de ‘resiliencia colectiva’ que ha demostrado una gran capacidad de sobreponerse ante la adversidad… Los japoneses, como buenos orientales, no creen en la ‘buena o mala suerte’, ni en ‘buenas estrellas’ que se alineen en favor de algo o alguien… Ellos hablan de ganbatte, que puede traducirse como “esfuérzate al máximo”. Ganbatte kudasai -‘hazlo lo mejor posible’- no es un factor externo en la ecuación porque en la mentalidad nipona “si te has esforzado al máximo es ya un éxito, aunque el resultado que obtengas no sea óptimo” y es esta actitud de máxima exigencia de uno mismo, lo que acaba obrando el milagro…

No sabemos cuánto más durará la pandemia, cuantas veces más confinarán nuestras ciudades y cerrarán las tiendas, negocios y bares…No sabemos cuándo rescataremos nuestra nueva manera de vivir, pero hasta que llegue ese día, casi mejor no implorar ni a la suerte, ni a las estrellas y dejar la alquimia en manos de la ciencia… No somos ‘uno’, somos muchos: Ganbatte kudasai

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Cuestión de tiempo…

Cuando pase un tiempo hablaremos de la ‘normalidad’ y de la ‘posnormalidad…’ Haremos balance para comprobar qué cosas cambiaron y cuáles permanecieron…Y dando, una vuelta más de rosca, tal vez podamos concluir como parte del cambio la mirada a determinados valores tradicionales que creíamos superados…Cuestión de tiempo…
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Nunca pudimos imaginar que la pandemia nos mantendría recluidos y distanciados tanto tiempo. Muchos nos negábamos a creerlo aun en contra de la opinión de algunas voces que así lo predijeron desde el primer momento. Personalmente me resultará difícil borrar de mi memoria aquellas imágenes de Wuhan en las que aparecían cientos de excavadoras, imposibles de contar, allanando el terreno para la construcción de un hospital con capacidad para cinco mil personas…Recuerdo que lo comenté con los míos como algo inaudito, extraordinario y, aunque esté mal decirlo, propio de los chinos por la magnitud y rapidez… Una vez levantado en un tiempo record de apenas diez días, se vieron por TV las imágenes del interior: incontables filas de cubículos con los pacientes solos junto a unas pocas pertenencias, aislados unos de otros…Algunos (ignorando el alcance de la situación) pensamos que Wuhan estaba muy lejos, olvidando que ya no hay distancias en nuestro planeta y que cualquier crisis, enfermedad o conflicto nos puede afectar por lejano o ajeno que parezca…

Nuestras diferencias con los orientales son bastante evidentes y se remontan muy atrás en el tiempo. Ambas civilizaciones han protagonizado su propia historia y comparten, cada una, un pasado común en aquellos mundos distantes en los que nada sabían la una de la otra…Los avatares y acontecimientos vividos forjaron espíritus y culturas tan dispares que, hoy por hoy, conforman dos maneras de enfocar la vida diametralmente opuestas. La universalidad, la colectividad y el pragmatismo son, entre otros muchos, algunos ejemplos de discrepancias. Por concretar un poco más ahí van algunas anécdotas cotidianas: mientras nosotros necesitamos numerosos cubiertos para comer según qué (carne, pescado, sopa, postre…) ellos utilizan solo dos palillos para TODO… Por no hablar de la costumbre tan apreciada de regalar ‘sobres con dinero’ en sustitución de nuestros habituales regalos, casi siempre, poco prácticos e innecesarios….Trabajar para comer, la sempiterna aunque ‘aparente’ juventud y el tándem ‘sal y soja’ en sustitución de la ‘sal y pimienta’ de los occidentales, son algunas de las peculiaridades que conforman una idiosincrasia punto de partida en la construcción de subjetividades e identidades…En definitiva, miramos el mundo con diferentes ‘ojos ‘…Obviamente…

Y porque la concepción del mundo y de la vida se sustentan en valores propios que se transmiten, entre otros, a través la educación de la ciudadanía, la pandemia ha sido afrontada por el Gobierno Chino con estrategias tajantes y radicales que han permitido a Wuhan, epicentro de la crisis, abordar la Navidad con una mayor libertad, sin restricciones e iniciando el ascenso hacia la recuperación económica…

No obstante ellos como nosotros han tenido tiempo para reflexionar sobre las posibilidades de que aparezcan nuevas pandemias o rebrotes de nuevas cepas que exijan, igualmente, períodos de reclusión y severo confinamiento, lo que les ha podido llevar a sopesar los pros y los contras de vivir solos frente a las compensaciones e inconvenientes de hacerlo acompañados… Por eso los padres y madres de los jóvenes de Wuhan y de otras ciudades chinas, han vuelto a poner en marcha el célebre ‘mercado matrimonial’, una práctica muy arraigada a fin de encontrar pretendientes `para sus hijos e hijas’ movidos por los valores de siempre a los que han añadido las bondades del acompañamiento en tiempos de reclusión…

El lugar de los hechos es el conocido ‘Parque de la Liberación’ de la dicha ciudad. En él se dan cita varias decenas de padres con sus correspondientes vástagos, confiando que ‘cupido’ haga su tarea y atraviese dos corazones dispuestos a compartir una misma vida…Ataviados para resistir las inclemencias del tiempo, ya sea el frío o el calor, todos pasean, se cruzan miradas e incluso charlan a la espera de un posible flechazo…Importante: no forzar si no se producen mínimas sinergias…El ‘mercado matrimonial’ chino abre la veda tras la crisis de la pandemia y, al contrario de lo que podría parecer, continúa apostando por los valores tradicionales de ‘toda la vida’, verbigracia, el matrimonio y la familia…

Pero aunque parezca que nada ha cambiado, no todo sigue igual…O mejor aún y siguiendo la célebre cita gatopardiana, si todo sigue (más o menos) igual, algo tuvo que cambiar… Veamos. Antes como ahora los padres que se acercaban a este parque lo hacían con el objetivo de encontrar una pareja para sus hijos e hijas de, más o menos, la misma condición social o más alta si fuera posible. En este contexto los progenitores publicitan a sus hijos e hijas enumerando sus principales cualidades y méritos con el fin de captar candidatos (as)… Es de suponer que el físico constituye un atractivo fundamental pues, aunque algo superados, entre los orientales también existen estereotipos femeninos y masculinos: él, alto, rico y atractivo; ella, rica, bella y de piel clara…Requisitos venidos a menos con la pandemia que ha bajado los niveles de exigencia según se percibe en el caso de los médicos, antes una profesión muy valorada y tenida en cuenta en estos menesteres del aparejamiento y ahora dejados de lado por liderar las filas de la enfermedad…

Si en otro tiempo fueron los hibakusha -supervivientes de la bomba atómica- quienes despertaron recelos como aspirantes al matrimonio, siendo rechazados como parejas o colegas por miedo a su ‘potencial’ capacidad para transmitir enfermedades debido a la alta exposición a la radiación que sufrieron tras la explosión, ahora lo son quienes han padecido la covid o han lidiado con ella…Así reconocen los psicólogos que quiénes han padecido la enfermedad han quedado estigmatizados y se sienten rechazados por sus propios familiares, amigos o vecinos por miedo al contagio… O sea que la pademia ha marginado aquellos colectivos que más han colaborado para la recuperación de la ansiada ‘posnormalidad’…Así que sí, algo ha cambiado…Tal vez por eso junto al mercado matrimonial cada vez son más los que acuden a las famosas Apps de contactos (Tantan y Momo, las más conocidas) para solucionar el tema ‘por su cuenta’ pasando de la ‘antigua a la nueva usanza’ porque, para bien o para mal, los jóvenes parecen querer curarse en salud y en enfermedad asegurándose un confinamiento en familia y en buena compañía…Todo es cuestión de tiempo…

Nueva página en ‘Biografías’: Amalia Cabrera. la pionera de la fotofrafía…

Los aires difíciles…

Viento no es sinónimo de aire, aunque estén relacionados. La palabra ‘aire’ tiene muchas acepciones y se utiliza en contextos muy diversos…Están ‘los aires de grandeza’, ‘el aire que le dio a fulano o mengano’, ‘las cosas que se quedan en el aire’ ‘ el aire tan denso que mastica…’. Y por último los ‘aires difíciles’… de los que hablaré…
Fotografía: mp_dc

Aunque el título de la entrada parafrasee una magnífica novela de Almudena Grandes recreada en mi tierra, la cosa no va de literatura sino de los ‘aires que corren’ en la actualidad…Según los expertos la diferencia entre viento y aire es clara: “El viento es el aire que se desplaza de un lugar a otro a causa de la variación de la temperatura y la presión atmosférica entre dichos lugares….” y “el aire es la masa gaseosa que forma la atmósfera. Es lo que respiramos…”. En España tenemos siete vientos conocidos: ábrego, cierzo, galerna, levante, poniente, terral y tramontana…Y muchos aires: el de grandeza, el aire que se respira, el contaminado, el que tuerce la cara, el acondicionado, el del ventilador, el del metro, el fresco…

O sea que los vientos tienen nombres según soplen del este o del oeste, del norte o del sur. Además según de donde procedan son cálidos o fríos, racheados o huracanados…En mi tierra el más conocido es el levante, el mismo que nos vuelve a todos más o menos locos…Cuando sopla fuerte la palmeras se despeinan y se inclinan, los paraguas se vuelven del revés, la ropa se enrolla en los tendederos, las sombrillas se escapan del suelo dando vueltas y la arena de la playa se aleja hasta lugares insospechados… El levante condiciona nuestro estado de ánimo. Nos sentimos cansados, irritados, incómodos, molestos por todo y por nada… Tanto es así que, en ocasiones, ha sido utilizado como atenuante ante la justicia tal y como menciona Almudena Grandes en su novela…

También hay otro viento, denominado ‘efecto Foehm‘ que ha dado lugar a lo que se conoce como ‘vientos de la locura o de las brujas’ que soplan en diversos países y continentes provocando efectos similares a los del levante… Estos vientos “alteran tanto física como psíquicamente a las personas meteoro-sensibles ya que si se prolongan durante muchas horas, pueden producir efectos nocivos como insomnio, dolores de cabeza, agotamiento psicofísico, tendencia depresiva, llegándose a alcanzar conductas agresivas y violentas. El fenómeno es de tal importancia que en algunas zonas donde sopla, como el levante, es considerado un atenuante por la legislación”. Así que los efectos de Eolo son, como se puede comprobar, nefastos para nuestra salud física y anímica…Y a resultas de todos estos vientos nacen ‘aires’ que alteran el curso, más o menos normal, en el que acontece nuestra vida…

El historiador Rafael Valladares, en un interesante artículo en el que analiza y desbroza las circunstancias de la sublevación e independencia de Portugal en 1640, el autor examina la España peninsular unida por el Rey Prudente junto a los efectos de la separación tras dos siglos de unión, estableciendo un cierto paralelismo entre el recién entronizado João IV de Braganza y su homólogo, el rey de Bohemia, cuyo gobierno apenas duró un año. De ahí que la propaganda centroeuropea difundiera su imagen denominándolo rey de un sólo invierno… La Historia está poblada de ejemplos que podrían ayudarnos a comprender lo que está sucediendo actualmente en España con los políticos, porque en el devenir de los tiempos ya se han vivido situaciones semejantes, aunque en diferentes contextos y tiempos…

Otro ejemplo. Durante la Restauración (segunda mitad del siglo XIX), Antonio Cánovas de Castillo, político reaccionario, contrario al sufragio universal y antiguo ministro de la Unión Liberal, era firme partidario de la Monarquía de los Borbones y del sistema liberal antidemocrático. Corrían -nuevamente- ‘vientos de cambio’ ante la inminente caída de las desvencijadas estructuras del Antiguo Régimen y la monarquía de 1869, situación que requería de un punto intermedio que supo encontrar el Sr. Cánovas a partir de tres medidas: renovar la monarquía de la impopular reina Isabel II, renunciando en favor de Alfonso XII (la Corona salvó los muebles); zangar tajantemente la continua intervención del ejército ( esto me suena…) y crear un sistema bipartidista que estableciera la alternancia en el poder entre el Partido Conservador y el Partido Liberal. Las consecuencias de este orden aparente llegado de la mano de este metódico y pacífico sistema fueron graves: el caciquismo y la manipulación de elecciones, es decir, el pucherazo, entre otras… El sistema canovista llegó a su fin hacia finales del XIX dando lugar a un período de ‘regeneración’. Al buen entendedor…

Por otro lado algunos intelectuales conservadores han mantenido su fe en la denominada ‘teoría del péndulo ‘. La teoría es bien sencilla. La Historia se sucede al ritmo de un movimiento pendular respecto a la concepción del Estado. Así, el péndulo oscila acompasadamente de derecha a izquierda. Es decir, cuando los gobiernos de los Estados más están en la derecha más se aproximan los movimientos de izquierda, hacia donde el péndulo retornará llegado el momento… Pero si esto fuera así, tal cual, toda posibilidad de cambio no sería más que un eufemismo epistemológico para que el individuo crea que existe un supuesto movimiento que en realidad no es real… La teoría de péndulo no tiene cabida en el fraccionamiento político a pesar del agrupamiento en torno a los dos grandes ejes -derecha e izquierda- debido a la diversidad de matices ideológicos. Este es un nudo gordiano cuya solución podría ser una política de pactos…Es lo que intenta hacer, a duras penas y desde hace un año, el actual Gobierno …

Los aires que corren en la actualidad son tan difíciles o más que el efecto Foehm. A la evidente amenaza de la pandemia se suman la falta de solidaridad, respeto y ausencia casi total de ética de algunos gobernantes -muchos de ellos Consejeros de Sanidad para más inri- que, abusando de su posición y sin el menor reparo, se saltaron el protocolo de vacunación que ellos mismos han elaborado…Tanta bipolarización, tanta crispación y juego sucio entre partidos y tantos intereses personales nos están arrastrando a una situación de marasmo social impensable hasta ahora…

Los ciudadanos y ciudadanas del siglo XXI, herederos de las enseñanzas de los sabios y sabias de la Antigüedad, hemos obtenido de ellos herramientas suficientes para promover una ética basada la virtud, la honradez y el respeto…No es necesario propugnar el nombre de Dios en vano…Bastaría un poco de consideración y generosidad, menos acoso y derribo, más amabilidad y tolerancia comenzando por aquellos que nos gobiernan, porque sean del signo que sean, sobre todo sería referentes en los que confiar…Esta debía ser la altura de miras y el deber para que los ‘vientos’, soplen de donde soplen y vengan de donde vengan, no nos arrastren y los ‘aires’, aunque difíciles, huelan a esperanza…

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Emociones, palabras y lágrimas…

Samuel Beckett en su obra Textos para nada, se expresaba diciendo: “[…] mis palabras son mis lágrimas [….]”. El llanto es una reacción a un estado de ánimo que no sólo relacionamos con el dolor o la tristeza, también lloramos de alegría o de risa…A lo largo de la Historia el llanto ha sido regulado mediante normas sociales que han marcado cuando y dónde se considera oportuno o propio e incluso ‘bien visto…’

Todos conocemos frases o aforismos alusivos a las lágrimas: ‘lágrimas de cocodrilo’, ‘sangre, sudor y lágrimas’, ‘no derramó ni una lágrima…’ Hasta Peret cantó aquella famosa rumba que decía ‘una lágrima cayó en la arena…’ Y luego están , ‘el valle de lágrimas’ y ‘las lágrimas de San Lorenzo’ con las que nos referimos a las Perseidas, esa lluvia de estrellas propia del verano…

El llanto es un acto biológico nacido desde el impulso de una emoción y como tal forma parte de la biología. Luego los psicólogos analizaron las emociones que las provocan. Más tarde se subieron al carro los historiadores  con el pretexto de analizar las emociones como constructo social y finalmente llegaron los sociólogos con el fin de profundizar en los contextos culturales en los que solemos ‘llorar’ averiguando, de paso, el grado de tolerancia, aceptación y permisividad del entorno…O sea que el llanto como emoción o manifestación de una emoción, presenta muchas caras. Cómo las dejamos fluir y, en general, las diferentes manifestaciones emocionales, tienen todo que ver con la cultura. Y para muestra, a muy grandes rasgos, baste mirar hacia Oriente…

En el marco de la historia de las emociones las lágrimas han sido objeto de estudio en general y desde la perspectiva de género en particular pues, como veremos, el llanto no sólo es una respuesta emocional a nivel personal e íntimo sino también social que, en el devenir de los tiempos, acabó relacionándose, sobre todo, con las mujeres. No es un secreto que las emociones también se han feminizado, etiquetado y clasificado en función del género: ‘llorar es de nenas’ y por eso ‘los hombres no lloran…’ Pobres…Toda la vida controlando y llorando a escondidas… En fin, un residuo más en el imaginario colectivo de un período en el que la ‘castración simbólica’ estuvo a la orden del día y, por eso, según parece, los hombre son menos proclives al llanto. Durante generaciones los padres educaron a los hijos varones siguiendo algunas de estas máximas: “los niños que lloran son unas nenazas” o “ no llores, sé un hombre…” Una pedagogía que potenció las categorías sexo/género en base a las cuales hemos construido un cliché del que aún quedan ciertos residuos y por eso se califica a las féminas como débiles, cambiantes y lloronas en contraposición a los hombres definidos como fuertes, seguros y autocrontolados…En su favor he de decir que los discursos sobre la masculinidad están siendo actualmente revisados y un nuevo ‘prototipo’ de varón, apto para el siglo XXI, comienza a pulular…Aunque ya se sabe, como es un ‘prototipo’, aún escasea…

En fin las lágrimas han sido objeto de estudios desde muy atrás en el tiempo. Ya en el siglo XVI interesó su origen fisiológico sustentado en la teoría hipocrática de los humores: húmedos, propios de las mujeres y cálidos, característicos de los hombres. Ambos compuestos por los diferentes fluidos del cuerpo: sangre, flema, bilis negra y bilis amarilla. Cuando la homeóstasis se interrumpía, es decir, se desequilibraban, sobrevenían las enfermedades cuya curación se trataba con purgas y sangrías que purificaban tanto en cuanto expulsaban del cuerpo parte de dichos líquidos. En este sentido las lágrimas se entendían como catarsis o liberación tal y como se explica en los tratados del médico navarro Huarte de San Juan o del humanista Juan Luis Vives, quien defendió que las lágrimas eran ‘humores destilados…’

Más tarde en el siglo XVII Descarte observó una serie de matices que relacionaban el llanto con otras reacciones del cuerpo. Por primera vez se mencionaron las emociones como mezcla de pasiones primarias (amor, odio, tristeza, dicha, asombro y deseo) mezcla que, dependiendo de las ‘pasiones’ que predominaran, podían derivar en personas más o menos lloronas. La novedad cartesiana fue observar en primicia las reacciones del cuerpo y de la mente no aisladas sino ligadas, relacionadas unas con otras. En esta dirección continuaron, posteriormente, los estudios de Darwin…

Otra cuestión no menos relevante que apostilla la relación causa-efecto del llanto se refiere a la composición química de las lágrimas. En general son compuestos acuosos con un pequeño porcentaje de proteínas, minerales, lípidos y enzimas que alteran dicha composición según la emoción que las origine. Así las lágrimas provocadas por el dolor o el sufrimiento no son químicamente exactas a las que se producen como consecuencia de la risa, la alegría o cuando cortamos una cebolla…

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Por otro lado e independientemente del proceso fisiológico desencadenante del acto mismo del llanto, la sociología se ha encargado de analizar su interacción social o, dicho de otra manera, de cómo algunas emociones se convierten en ‘construcciones sociales’ y cómo pasan a formar parte del lenguaje visual y de la representación característica de determinadas sociedades tanto del pasado como actuales. Así las lágrimas han podido resultar tan efectivas para seducir como para convencer…Lágrimas para enamorar o para conmover… Y de ahí que durante siglos se haya regulado tácitamente cuándo es correcto y adecuado llorar, cuáles son los escenarios aptos o convenientes para representar públicamente el dolor o la excesiva alegría y a quiénes les está permitido o tolerado… A modo de ejemplo baste recordar a las plañideras que los antiguos romanos contrataban en los funerales y bodas, actos en los que llorar se consideraba una expresión de dolor o de dicha y felicidad. Otro ejemplo, en sentido  místico, sería la ‘transverberación de Santa Teresa” así como las visiones autobiográficas en el “Libro de la Vida” en el que las lágrimas tuvieron un papel destacado…En fin, resultaría demasiado largo y prolijo repasar cuanto se ha dicho y escrito sobre las lágrimas y el llanto a lo largo de la historia, así que acelero para detenerme en ejemplos concretos..

Mis palabras son mis lágrimas...escribió Samuel Beckett. Y tenía razón…Estoy segura que recuerdan el caso de la violación múltiple de aquella chica de Pamplona y también cómo la prensa y parte de la opinión pública comentaba sobre la conducta que se esperaba de ella, es decir, un estado de depresión, miedo, tristeza, abatimiento…De todo menos valentía y mantener la cabeza alta…Bien, ahí entraría el llanto como respuesta socialmente ‘esperable’ de una mujer ‘violada’. El llanto, por tanto, sigue estando regulado a través de acuerdos sociales tácitos.

Pero quizá uno de los ejemplos más claro los encontramos si retrocedemos hasta la época moderna (s. XVI al XVIII) tiempo en que el llanto, los sollozos y los gemidos fueron conductas determinantes en los relatos de mujeres en procesos de demandas de divorcio. Los tribunales consideraban las lágrimas como signos de evidente perturbación y dolor, emociones esperadas y deseadas por quienes juzgaban los hechos. Así, llorar en el momento adecuado se convertía en una estrategia de credibilidad. Es decir, que la narrativa más que ‘ser veraz’ debía ‘parecer veraz’. O lo que es lo mismo, el llanto constituyó para muchas mujeres una conducta que otorgaba o acentuaba su condición de honestas, bondadosas, abnegadas y, sobre todo, a-rre-pen-ti-das… Dejar correr una lágrima por la mejilla en el momento y lugar adecuado resultó ser altamente eficaz…Si, además, las palabras iban acompañadas de otros gesto, suspiros y palpitaciones con las manos colocada sobre el pecho, las posibilidades de ganar la defensa aumentaban…Pocas demandas de divorcio prosperaban pero estos comportamientos aprendidos, acordes a los valores imperantes en la sociedad de aquel tiempo, resultaron muy útiles y quedaron incorporados al imaginario femenino…

El llanto ha quedado asociado en la memoria colectiva a manifestaciones emocionales plausibles e incluso elogiables en determinados actos y espacios. No obstante y, volviendo a la teoría de los humores, las lágrimas, enraizada a los humores húmedos dominantes en la naturaleza de las mujeres, según dichas teorías han dejado su rastro en la subjetividad femenina y continúan siendo interpretadas como expresión propia de dicha condición, mientras que en los varones ha quedado relegado al ámbito de la más estricta privacidad… Nos guste o no, las lágrimas continúan siendo una categoría de análisis en nuestra sociedad actual cuyo contenido e interpretación difiere en las culturas orientales. No hace mucho leí en un artículo que la reina Letizia ha prohibido a sus hijas, entre otras cosas, que lloren en público, de ahí que casi siempre que aparecen ante las cámaras esbocen una espléndida sonrisa. Este autocontrol emocional viene de muy atrás pues, desde siempre, tanto los miembros de la monarquía como de la alta nobleza, por protocolo, están obligados a ser comedidos al expresar sus emociones tanto positivas como negativas…

En definitiva el llanto profundo nos permite desahogarnos y activa la función de las neurotrofinas (proteínas capaces de favorecer la plasticidad neuronal). Dicho de otra forma, el llanto es ‘reparador y terapeútico’. Favorece nuestro aprendizaje, nos ayuda a ser más creativos, resilientes, capaces de poner en marcha nuevas conductas que nos permitan adaptarnos mejor a nuestros entornos. En estos tiempos que corren el llanto es una emoción que ha pasado a primera fila por su poder para sanar y fortalecer nuestro maltrecho ánimo… Casi me atrevería a afirmar que ‘llorar también es de sabios…’

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Gobernar en femenino: una apuesta de Joe Biden…

Ayer Joe Biden, 46 presidente de los EE.UU. juró su cargo siguiendo la tradición: colocando su mano derecha sobre una Biblia católica que compraron sus bisabuelos. Jorge Washington hizo lo propio, aunque tomó prestada una de una logia masónica neoyorquina a diferencia de Lincoln que compró una nueva, hoy conservada en la Biblioteca del Congreso, la misma que utilizaron en su día tanto Obama como Trump…
Despacho Oval (Internet)

Ayer fue un día histórico del que más de uno quiso participar en calidad de telespectador. Primero se vio la despedida de Trump y Melania. Ella, según dicen los expertos, feliz y, quien sabe, si con el divorcio a la vista. Él con poca gana y cara de pocos amigos, anunciando que volverá aunque no sepa cómo ni cuando. Lo cierto es que la ‘era Trump’ concluyó para descanso de unos y enfado de otros. A mi, lo que más me atrae del sistema electoral estadounidense es que, para mal o para bien, los candidatos sólo pueden postularse dos candidaturas. Tiempo más que suficiente porque según el dicho ‘lo mucho cansa y lo poco agrada’

En estos tiempos que corren, la prudencia aconsejaba para la ocasión, una ceremonia breve y sobria, como no podía ser de otra manera, aunque con los símbolos presentes: cientos de banderas ocupando el espacio habitualmente dispuesto para los asistentes. También hubo invitados especiales como Lady Gaga y Jenniffer López, entre otros, que pusieron una nota musical muy del estilo americano una vez que Joe Biden juró su cargo siguiendo la tradición, es decir, apoyando su diestra mano sobre una biblia familiar, legado de sus bisabuelos. Y tras las formalidades y demás protocolos oficiales, marchó con su esposa -ahora ‘primera dama’- a la Casa Blanca. Según cuentan los medios de comunicación el nuevo Presidente se habrría ido a cama después de haber firmado una serie de decretos que devuelven EE.UU a tiempos de Obama…Europa vuelve a tener un ‘amigo’ y está preparada para retomar las relaciones interrumpidas con Trump…

Aunque con algunas reservas, muchos miramos con ciertas expectativas hacia la nueva Presidencia. Los gestos y maneras de Biden representan un gran alivio. Transmiten una serenidad, sosiego y moderación tal vez aumentadas por contraste con su antecesor, cuya pose y actitud prepotente, a mi personalmente, me producía inquietud y rechazo. El tiempo dirá si hemos exagerado. De momento el recién llegado aporta un aire nuevo que va dejando una estela de respeto, educación, tolerancia, reconocimiento…Virtudes que colaboran a serenar los ánimos exasperados de los últimos años. Y así de entrada, mi ‘simpatía hacia Biden va in crescendo cuando observo los nombramientos de su equipo personal que destacan por una fuerte presencia femenina y una gran diversidad, muestra inequívoca de su interés por unir, igualar y reflejar la realidad de un país tan diverso y multicultural como EE.UU.

En el equipo Biden reina la paridad: 15 mujeres y 14 hombres repartidos en los tres órganos de su gabinete: Secretaría de Estado, Inteligencia y Exteriores y la Casa Blanca. Veamos quienes son estas mujeres.

En las Secretarías de Estado: Yanet Yellen, neoyorquina de 75 años. Doctora en Economía por la Universidad de Yale. Pionera con Obama como presidenta de la Reserva Federal, volverá a serlo ahora al frente de la Secretaría del Tesoro. Deb Haaland, de Arizona, 60 años. Miembro de la tribu ‘Pueblo of Laguna’. Haaland es una de las primeras nativas que formaron parte del Congreso y que ahora ocupará la Secretaría de Interior. Khaterine Tai de Connecticut, 50 años. Estudió derecho en Yale y Harvard. Secretaria de Estado que se encargará de negociar los términos comerciales con China y demás países. Cecilia Rouse, California, 58 años. Decana en la Escuela de Asuntos Públicos e Internacionales de la Universidad de Princeton, nueva Presidenta del Consejo de Asesores Económicos. Kathleen Hicks, 50 años. En la actualidad directora del programa de seguridad internacional del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales que ocupara la Subsecretaría del Departamento de Defensa. Gina Raimondo, Rhode Island, 49 años. Gobernadora de dicho estado, llevará la Secretaría de Comercio. Marcia Fudge, Ohio, 69 años. Congresista por Ohio desde 2008. Formó parte del Comité de Administración, Agricultura, Educación y Trabajo, Presidenta de Caucus negro del Congreso y alcaldesa de Warrensville Heights, Ohio. Ocupará la Secretaría de Vivienda. Jennifer Granholm, 61 años, Vancouvert (Canadá). Primera mujer gobernadora de Michigan y primera fiscal del mismo estado. Ahora será Secretaria de Energía.

Rochelle Walensky, 52 años, Massachusett. Jefa de Enfermedades Infecciosas del Hospital General de Massachusetts. Docente en la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard. Durante la Covid-19 ha realizado investigaciones sobre la distribución de las vacunas en comunidades desamparadas y ahora será Directora de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades. Linda Thomas-Greenfield, Luisiana, 69 años. Diplomática que dirigió la Oficina de Asuntos Africanos del Departamento de Estado en 2013 y 2017, nombrada para ser Embajadora ante la ONU.

En Inteligencia y Exteriores, solo una mujer ha sido elegida por Joe Biden: Avril Haines, de 52 años, nacida en Nueva York. Licenciada en Física y graduada en Derecho, lleva más de 15 años trabajando como asesora con Biden y se hará cargo de la Dirección de Inteligencia Nacional.

Finalmente el Presidente también ha elegido una mayoría femenina para su círculo más cercano: el gabinete de la Casa Blanca en el que destaca la que seguramente sera el miembro más cercano al gobierno: la vicepresidenta, Kamala Harris quien, posiblemente, pueda ser la próxima candidata ya que Biden ha manifestado que solo gobernará esta legislatura. Harris, hija de un jaimacano y madre originaria de la India, nació en California hace 56 años. Estudió Derecho en la Universidad de California-Hastings y en 2003 obtuvo la fiscalía del distrito de San Francisco, siendo nombrada más tarde fiscal general del estado de California, convirtiéndose así en la primera mujer negra en ese puesto. Se podría decir que Harris ha roto ‘varios techos de cristal’ con su trayectoria y ha constituido un gran activo electoral para Biden. Neera Tanden, al presente directora del Centro para el Progreso Americano. Con Joe Biden pasará a la historia como la primera mujer de color y la primera persona surasiática-estadounidense en dirigir la Oficina de Administración y Presupuesto. Jen Psaki, 43 años, nacida en Connecticcut. Secretaria de Prensa. Actualmente supervisa el equipo de confirmaciones para la transición de Joe Biden y Kamala Harris. Kate Bedingfield, de Georgia, 42 años. Ha sido portavoz principal y vicepresidenta de comunicaciones corporativas de la Asociación Cinematográfica de Estados Unidos y ahora nombrada para como Directora de Comunicaciones.

De izquierda a derecha: Harris, Yellen, Haaland, Raimondo, Psaki y Thomas-Greenfield…

Finalmente, no podía dejar en el tintero a la esposa, la ‘primera dama’, supuestamente, la persona más cercana a su círculo personal: Jill Tracy Biden, de soltera Jill Tracy Jacobs. Natural de Hammonton, un pueblo situado en el condado de Atlantic en el estado de Nueva Jersey. Jill creció en el seno de una familia trabajadora y fue la mayor de cinco hermanas. Estudió en 1969 en la Upper Moreland High School y posteriormente en la Universidad de Pensilvania, ambas carreras relacionadas con la moda, profesión que apenas ejerció. Tras su graduación comenzó a trabajar como profesora sustituta en Wilmington aunque su trayectoria profesional toma cuerpo más tarde tras un máster de Educación en la Universidad West Chester de Pensilvania al que siguió un posgrado en Inglés en la Universidad de Villanova y un doctorado, realizado a los 56 años, con una tesis dedicada al estudiar estrategias para disminuir el abandono escolar. Actualmente imparte clases de inglés que compaginará con sus deberes como ‘primera dama’.

La apuesta de Biden por un poder en femenino pasará a los anales de la historia junto con el posicionamiento estratégico de Kamala Harris como próxima candidata de los Demócratas. Aún no sabemos qué éxitos distinguirán su legislatura pero, sin lugar a dudas, la feminización de la Casa Blanca constituirá todo un referente y un paso importante en la lucha hacia la igualdad de género…

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‘Sabandijas’: Gentes de placer en la corte de los Austria…

Sabandija: 1.- Animalito pequeño. Bicho. 2.- Se aplica a una persona despreciable física o moralmente.

Diccionario María Moliner. Edición abreviada por la Editorial Gredos. Madrid, 2000
Los ‘otros…’

Durante los siglos XVI y XVII Europa desarrolló el gusto y la afición por lo inaudito y por los fenómenos extraños gusto que, por lo novedoso, se puso de moda en algunas Cortes, como sucedió en España bajo el gobierno de los Austria…Enanos, mujeres barbudas, locos, negros, obesos, todo aquel a quien la naturaleza hubiera jugado una mala pasada deformando una parte visible de su cuerpo o su mente, podía hacerse hueco en la Corte donde, con suerte, se sumaba a la denominada ‘gente de placer’ o lo que es lo mismo, de las ‘sabandijas de palacio’.

Los bufones se popularizaron durante la Edad Media y el Renacimiento europeo. Todos pensamos en ellos vestidos de colores y con su sombreros distintivos: una gorra con campanas en cresta de gallo, hecho de tela con tres puntos flojos y con una campanita de tintineo al final. Otros elementos distintivos eran su risa sardónica y su cetro fingido o bastón.

La ‘gente de placer’ se dedicaba a entretener de la mañana a la noche de manera y particular a la familia real, además de hacer reír a los cortesanos provocando burlas y mofas incluso entre ellos. Todo buen sabandija que se preciara primero de todo debía poseer algún rasgo inusual, alguna deformación o anormalidad que contrastara con los demás, que nadie poseyera. Y no solo una anomalía física pues también tuvieron gran éxito los ‘locos y decidores’, los repentistas, ingeniosos e improvisadores como fueron Atilano de Prada y Cristóbal Martínez, ambos al servicio de Felipe IV. Gente ocurrente, capaz de hacer chistes rápidos y sacar puntada a todo… Personas con habilidades especiales que debían ser muy torpes o muy ágiles y graciosos. El humor era la base de su trabajo: acciones, bromas, imitaciones… Su función era el entretenimiento y la diversión de los poderosos a cuyo servicio estaban. Era importante que tuvieran una cierta capacidad para ‘actuar’ e incluso para ejercer de consejeros y críticos. Algunos bufones y enanos famosos aparecen mencionados en las obras de Quevedo, Góngora o Lope, otros inmortalizados por algunos pintores de cámara como Velázquez

Aunque bufón y sabiduría parecen antitéticos, en esta época existía la noción del “tonto sabio”, seres especiales tocados por la por la varita divina, a quienes Dios había otorgado el regalo de la locura infantil (o quien sabe si de una maldición). El caso es que estos hombre y mujeres mentalmente discapacitadas, en ocasiones, encontraron brincando y haciendo malabares un medio de vida. En el mundo áspero de la Europa medieval, gente que no era capaz de sobrevivir encontró en este menester un lugar social…

La caterva de sabandijas fue conocida con numerosos nombres, con frecuencia, de animales: liendres, pulgas, ranas, moscas, micos…Y motes: Juan Calabacillas, Soplillo, Bonamí, Isabelica la Chova, Juan Jayán, Antoncico (un gigante éste), Sarmentico, Perequín, Periquillo, Perote, Velasquillo…etc…

La trupe, que pululaba a sus anchas por el palacio, tenía como única misión entretener, entretener y entretener, sobre todo a los reyes, a los infantes e infantas de la vida tediosa, monótona y encorsetada en el estricto protocolo borgoñón, del que hablaré más adelante. Sus servicios se contrataban generalmente por un año llegando a tener una nómina de hasta cien, según consta en la documentación conservada en los archivos. Curiosamente y a pesar de ser tratados como juguetes, la mayoría se sentía dichoso en la corte pues eso le permitía comer, vestir y dormir a cubierto además de percibir unos emolumentos nada despreciables con los que mantenerse si quedaban en ‘paro…’

Pero no nos engañemos. El tropel de bufones, enanos y gente de placer en general que logró posicionarse cerca del rey obtuvo una capacidad de mediación e influencia para nada despreciable. Algunos eran utilizados como mensajeros, correveidiles o espías, ojos y oídos del mejor postor, personajes a quienes nadie querría tener por enemigo. Truhanes de medio pelo, algunos alcanzaron una acomodada posición y ciertas ganancias como fue el caso de Rabelo de Fonseca quien donó a su segunda esposa dos mil ducados para su dote. Otros, en cambio cayeron en la pobreza más absoluta como le ocurrió a Pablos de Valladolid.

En tiempos de Felipe IV sumaron unos veintitantos. En aquel entonces el maestro Velázquez comenzaba a pintar Las Meninas, cuadro en el que figuran dos de los enanos, Mari Bárbola que aparece retratada junto a una menina y Nicolasito Pertusano, un niño con melena que posa junto a su perro Sansón…Por cierto que este último llegó a palacio de la mano de la reina doña Mariana de Austria, segunda esposa de Felipe IV, quien de inmediato le encomendó la misión de ser ‘sus ojos y oídos’.

En fin, todos estos personajes amenizaron la vida palaciega, las reuniones, las fiestas con sus espectáculos…Aunque la diversión tenía un límite pues si alguno se pasaba con el Rey podía costarle el destierro. No obstante en general fueron tan favorecidos como temidos. Es evidente que algunos abusaron de sus puestos de confianza porque al ejercer de mensajeros y espías conocían bien los entresijos de los reyes y de la corte en general y con sus “ditirambos y críticas” podían influir bastante en la opinión pública.

Historiadores y estudiosos han llegado a considerar que el papel de estos personajes en el contexto de la corte influyó a realzar la imagen física de algunos miembros de la familia real minimizando su fealdad o suavizando algunos rasgos definitorios fruto de la fuerte endogamia, verbigracia la prominente ‘quijada’ característica de los Austria: “Mirando los retratos de Felipe IV con Soplillo, y de Isabel Clara Eugenia con la enana Magdalena Ruíz, surge la sospecha de que los enanos gustasen a las personas reales por el realce que prestaban a su figura”


El secreto del ‘guardainfante…’

Guardainfantes: Armazón de aros metálicos que se ata a la cintura con cintas y se coloca bajo una falda larga para ahuecarla; fue un soporte del vestido originalmente circular que fue aplanándose por delante y por detrás y ensanchándose por los lados, dando una forma exageradamente ancha a las caderas...

Que la ‘moda viene de París’ ha sido uno de los tópicos que más se ha repetido a lo largo de la Historia, cosa que no es del todo cierta. Aunque nos cueste creerlo la España del XVII también marcó tendencia poniendo de moda el color negro, popularizado y extendido por los Austrias tal y como veremos en un próximo post… La globalización, la multiculturalidad y el uso masivo internet tan presentes en nuestras sociedades actuales, han traído como consecuencia la utilización de usos y estilos diversos que coexisten y atienden la demanda de grupos sociales diferentes de manera que ya no se puede hablar de moda -en singular- sino de modas…

El vestido, el traje, la ropa en general y sus complementos conforman nuestra identidad, reflejan nuestra ideología y proclaman nuestra manera de ser y estar en el mundo. Cómo vestimos comunica a los demás quiénes somos. Nuestra imagen visual forma parte de esa liturgia que conforma la representación visual que constituye, a su vez, la base sobre la que construimos los estereotipos que a menudo condicionan nuestras relaciones y opiniones. A partir de este corolario buscamos nuestras propias singularidades, aquello que nos distingue de los otros, proyecta nuestro yo, nuestra subjetividad dejando entrever, a la par, nuestra individualidad la misma que nos diferencia del resto de seres y nos convierte en los individuos únicos e irrepetibles que somos…

La historia de la moda refleja la evolución de las prendas de vestir a través de los tiempos así como los factores que incidieron en ella: el clima, la geografía, los recursos… Pero sobre todo, el vestido ha sido objeto de diferenciación sexual y de género. El traje ha distinguido a los hombres de las mujeres y también a las propias mujeres en función de diversas categorías como el estatus socio-económico, la profesión, el estado civil o la religión. Así, las mujeres honestas -entiéndase por honestas las casadas estuvieron sujetas a unos cánones a su vez ajustados a determinados tejidos y colores, algunos de los cuales fueron privativos de ciertos grupos sociales o marginales como en el caso de las prostitutas, a quienes se reservó el color amarillo… El color delimitaba así la frontera entre la honestidad y la indecencia. En definitiva a lo largo de la historia de la humanidad y, en este caso durante la Edad Moderna, la jerarquización social se extrapoló a todos ámbitos de la vida, también al vestido, cuestión que adquirió tal importancia que incluso llegó a estar regulada por el Estado a tenor de los numerosos tratados de leyes suntuarias sancionadas por los Reyes durante los siglos XVI, XVII y XVIII.

Las mujeres tuvieron que padecer el ‘peso’ -en sentido literal- de la moda. Sufrieron y soportaron lo indecible con el uso de prendas incómodas, excesivamente ajustadas y recargadas telas ya de por sí pesadas, la mayoría confeccionadas con grueso tafetán negro, o de pelo de cabra gris liso, con las que debían asistir e incluso presidir (en el caso de las Reinas y nobles tituladas) numerosos actos oficiales, sociales o cortesanos que las obligaban a permanecer en pie durante horas… Las numerosas series y películas inspiradas en esta época, algunas muy bien ambientadas, han acercado a los espectadores a los ambientes, costumbres y vestuario de algunas cortes modernas europeas.

Entre las numerosas prendas femeninas (Vid. Museo del Traje de Madrid) llama particularmente la atención el ‘guarda-infante’ (palabra que separo mediante guión para comprender mejor su significado). Con semejante nombre no cabe duda que fue una prenda nacida para ‘guardar’ el mayor secretos que cualquier mujer que se preciara pudiera querer preservar… Exacto: el embarazo no deseado, los hijos ilegítimos, esos hijos engendrados furtivamente, ‘frutos prohibidos’ que podían acabar condenando a una dama a la marginación o a la miseria…

El guardainfante, también conocido en España como ‘miriñaque’, ‘tontillo’ o ‘panier’, eran estructuras que se ataban a la cintura para aumentar el volumen o ahuecar las faldas. Estos armazones adoptaron diversas formas más o menos redondeadas según se extendieran hacia las caderas, como se pueden observar en el cuadro de las meninas, o abriéndose desde la cintura hasta los tobillos, ejemplos todos que encontramos en la pintura de Corte de la Europa de los siglos XVI y XVII. Sobre dicho armazón se colocaban las faldas que, según Madame D’Aulnoy, escritora francesa conocida por sus cuentos de hada y libros de viaje, eran tan largas por delante y por los lados, que arrastran siempre mucho, y jamás arrastran por detrás. Las llevan a flor de tierra pero prefieren tropezar al andar, a fin de que no se puedan ver sus pies, que es la parte de su cuerpo que ocultan más cuidadosamente…

El origen de este incómodo artefacto no fue otro que disimular los embarazos de las prostitutas, de ahí su nombre: guarda infantes. Primero la usaron las meretrices en Francia hacia la segunda mitad del siglo XVI desde donde pasó a España, calculándose su llegada hacia 1630 cuando ya en el país vecino había quedado en desuso (tal y como suele suceder en la actualidad). Según algunos historiadores la hipótesis más probable es que se introdujera de manos de los cómicos dedicados al teatro llegados hasta la Corte del Madrid de los Austria. Aquí en España como en Francia, la popularizaron las prostitutas y mujeres del pueblo, de ahí la lluvia de críticas y murmuraciones que despertó. Pero, cosa curiosa, de repente saltó al ámbito cortesano revolucionando así el mundo la moda barroca.

No se sabe con certeza cómo se produjo el cambio y, sobre todo, quién lo importó aunque algunas voces entendidas señalan hacia Isabel de Borbón, segunda esposa de Felipe IV, como la mujer que lo introdujo en la corte española y, por lo que se sabe, en beneficio propio… Las cortes barrocas en general se distinguieron por una total ausencia de improvisación, más bien al contrario, se rigieron por un estricto protocolo que reguló la vida de los monarcas y de los cortesanos y cortesanas, de manera que la Reina convirtió el guardainfante en un instrumento político destinado a reconstruir una identidad personal destacada frente a la personalidad del valido de turno, en este caso el Conde-Duque de Olivares, además de reforzar su papel en un contexto de guerra contra Francia.

Aquí radica la importancia de esta prenda, tanto en cuanto colaboró a la construcción de la imagen de una Reina que pretendió reconstruirse en una Corte nueva pues, como sabemos, Isabel de Borbón, hermana de Luis XIII, procedía de Francia país, en aquel momento, enemigo de España. En esta circunstancia, la nueva reina se vio obligada a redefinir su imagen y su nueva posición a fin de no perder prestigio y con ella el guardainfante, una prenda nacida para encubrir la inmoralidad de un embarazo extramarital, pasó a convertirse en una prenda de moralidad intachable, de uso entre las Reinas, sus damas y cortesanas en general. Durante mucho tiempo, el guardainfante, tontillo o miriñaque fue muy utilizado por las damas de la alta sociedad española.

Al parecer a finales del XVII esta prenda cayó en desuso tal y como contaba Madame D’Aulnoy a su vuelta de un periplo por España: Hasta hace algunos años las señoras llevaban guardainfantes de un tamaño prodigioso, lo cual las incomodaba e incomodaba a los demás. No había puertas bastante grandes por donde ellas pudiesen pasar, se los han quitado, y ya no los llevan más que cuando va a ver a la reina o a ver al rey…

De la ‘res pública…’

La palabra ‘república’ etimológicamente procede del latín y significa ‘cosa pública’.Es decir, que está relacionado con todo lo que sea de interés común…Cuando los gobernantes son elegidos éste debería ser su cometido: trabajar por el bien de la colectividad, ocuparse y preocuparse de ‘lo público’…No obstante, siempre hay quien utiliza lo público para promover ‘lo privado…’ Aunque nadie debería morder la mano que le da de comer…
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Hace un par de semanas, más o menos, escuchaba a la Ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en unas declaraciones en las que, siendo preguntada sobre el comportamiento bochornoso del Rey emérito, contestaba con acierto, inteligencia y sutileza propias de una mujer de izquierda, que ahora es el momento de ocuparse de la “res publica”, de las ‘cosas de comer’, todo a su tiempo… Y es que los políticos parecen haber olvidado su principal cometido: trabajar para res publica. Esta palabra o palabras (res publica) en boca de una política suena a gloria bendita, a música celestial, a responsabilidad, a conciencia social, a integridad, a honradez, a que conoce el terreno que pisa y lo que se trae entre manos…

No hace falta recordar, aunque lo haré, que el término ‘república’ etimológicamente procede de latín. Hemos de remontarnos a la primera etapa de la historia de Roma para encontrar esta forma de gobierno que, dicho sea de paso, sustituyó a la monarquía y condujo a Roma, desde el año 509 al 27 a.C., hacia el esplendor del Imperio… A lo largo y ancho de la Historia el uso de esta palabra se ha ensanchado añadiendo al primitivo significado otros más coloquiales según contextos, acepciones ligadas no a la política sino a situaciones que presentan ciertos matices tal vez derivados del uso coloquial…Según la RAE la voz ‘república’ además de ser definida como lo que es, una ‘forma de Estado’, presenta otros significados como por ejemplo ‘lugar donde reina el desorden’ o ‘grupo de personas, generalmente jóvenes, que conviven para repartir gastos’… Ahí queda eso…

En el María Moliner, mi diccionario favorito, encontramos tres acepciones, desde mi punto de vista muy clarificadoras, sobre todo la segunda: “Conjunto de cosas de interés común para todos los ciudadanos de una nación”, significado que encaja con el sentir popular de la Antigua Roma tanto en cuanto se refiere a la esfera pública en general. Por cierto, conceptualmente, este término fue adoptado por los ingleses para denominar a la Commonwealth o Mancomunidad que agrupa a los estados y territorios que formaron parte del Imperio Británico. En definitiva la res publica y república conectan en el origen aunque la inevitable sinergia no impida que ambos conceptos se puedan utilizar por separado según contextos…

Así, durante la Edad Moderna, la monarquía española llamaba ‘repúblicas’ a las pequeñas villas y ciudades del Reino a cuya cabeza y en la cúspide del poder se situaba el monarca de marras. In illo tempore se extendió una visión ‘paternalista’ de la Monarquía que se extrapoló a la ‘familia’ como unidad comparable en su estructura y funcionamiento a una ‘pequeña república’ presidida por el pater familias…Dicho de otra manera: el rey era su reino lo que el padre a su casa… Esta perspectiva que asimilaba el ‘reino’ a la family no está del todo superada, diría yo, de ahí que la familia real -ahora menos- haya sido utilizada durante años por el ‘estado’ como modelo familiar a imitar por los españoles de pro que tanto llegaron a simpatizar con ella…

Pero no nos engañemos, las cosas han cambiado aunque la derecha radical se empeñe en mantener estas y otras estampas e incluso retroceder hasta colocarnos en algunos capítulos anteriores de nuestra Historia presente, capítulos en los que el sustantivo ‘república’ está demonizado y es cosa de ‘rojos’, un concepto anacrónico donde los haya. Como ya sabemos, hoy por hoy, la ‘república’ está siendo reivindicada tanto por la derecha como por la izquierda: una cosa es la forma de Estado y otra el partido que gobierne. Véase Cataluña…

Pero retomando el inicio de este post, oigo a muchos políticos hablar con bastante pudor y reticencia de república y a demasiado pocos de la res publica. Tal vez sea porque parece que esta cuestión afecta sobre todo a marginados, inmigrantes, obreros, desfavorecidos, a pobres, en vista de lo cual el ‘bien común’ comienza a sonar a ‘reparto’ y a ‘igualdad’ y los que tienen nunca querrán repartir con quienes no tienen. Será por eso que el gobierno de Isabel Ayuso – ella es así- pretenda atender dicho bien común con la buena voluntad y la solidaridad de algunos madrileños de los que, seguramente, muy pocos de los que acudan vendrán del barrio de Salamanca, Goya, Castellana, o Chamartín, lugares con mayores rentas…La Presidenta lleva tiempo pretendiendo subsanar una parte de las deficiencias sobrevenidas con la pandemia o el temporal a base ‘voluntad…’ Por eso ha solicitado voluntarios en varias ocasiones. Primero invitó a médicos y enfermeras para que atendieran el Ifema. Luego pidió rastreadores y después personal sanitario para el Zendal, hospital en el que hasta los pacientes fueron voluntarios ‘con autonomía para el aseo y estables…’ (Por cierto, que Ayuso adjudicó a dedo la seguridad del Isabel Zendal a la empresa de una exconcejala del PP en Alcorcón). Por pedir que no quede…Finalmente, este trágico fin de semana en el que la Presidenta estuvo desaparecida desde el viernes, no sin antes dejar encendidas las calefacciones de todos los colegios e institutos de Madrid y despedirse informando que «la nieve nos dirá cómo evolucionan calles y caminos durante el fin de semana», después de reaparecer como si nada a las 11.30 de ayer tras una noche infernal (al menos para los demás, no sabemos para ella) con cientos de carreteras cerrada y miles de coches atascados en calles y autovía, aún así, no tuvo el menor pudor de solicitar nuevamente voluntarios, esta vez, para limpiar las calles… En fin, va a ser verdad que la res publica tiene tantas acepciones -o más- tal y como indica la RAE y, visto lo visto, muchas más formas de interpretarla o entenderla lejos o al margen de su significado político por excelencia…

Personalmente y en lo que a mí se refiere, hace muchísimo tiempo que me ocupo de la res publica tras declarar la república independiente en mi propia casa. Yo misma lo hice por mi cuenta aún antes de emanciparme de mis padres, estatus que mantuve durante los años de matrimonio y que apostillé luego como mujer libre, separada y finalmente divorciada. Nunca acepté otra tutela que no fuera la mía propia y, puedo decir a boca llena, que esto constituye uno de los legados de mayor peso que dejaré a mis hijos, particularmente a mi hija, reivindicativa desde los tres años cuando ponía sobre la mesa sus preferencias respecto al vestuario para ir al cole… O mi hijo mayor que siguiendo mis pasos hace lo que considera por encima de lo que se le dice y, por supuesto, mi hijo Carlos, que se ganó el diploma al ‘más independiente’ cuando asistió a un campamento de verano… Estos conatos de rebeldía han ido cuajando y tomando poco a poco desde el convencimiento, la experiencia propia, la sensatez y la responsabilidad, pilares fundamentales para llegar a ser adultos independientes…

El discurso del Rey…

El discurso del Rey en Nochebuena parece haber levantado bastante expectación. El Rey tiene que ser leal con Casa Real, con el Gobierno y con súbditos muy diversos entre los que se incluyen sus propios detractores y partidarios de la República.
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El discurso del Rey en Nochebuena parece haber levantado bastante expectación. Hace ya muchos años que el Rey entra en nuestras casas poco antes de la cena para dirigir unas palabras a ‘su pueblo’. No sé a qué público llegará. A mi me parece todo excesivamente protocolario, distante y artificial. En realidad a quien me gustaría oír es ‘al ciudadano Felipe’ para conocer de primera mano sus opiniones sobre la violencia de género, el estado de la sanidad, de la educación, sobre el paro, sobre los desalojos, los sin techos, las residencias de ancianos, las pensiones…Sería interesante saber qué piensa y qué siente sentado a su mesa, dispuesto a comer cada día a ‘cuerpo de rey…’ Pero no será así y escucharemos a un Rey tiene que se leal con Casa Real, con el Gobierno y, supuestamente también, con súbditos muy diversos entre los que se incluyen sus propios detractores y partidarios de la República aunque, como viene siendo habitual, acabará haciendo un resumen de lo más relevante del año, además de señalar el papel de la Corona y su protagonismo en el marco de la actual política de nuestro país, aunque el Rey no sea sino una figura meramente simbólica y de representación. No obstante, los vaivenes del emérito, han puesto al actual rey Felipe en un aprieto al tener que afrontar su discurso más difícil, según han señalado los medios, abriéndose un gran interrogante sobre si hará o no mención a su padre o se decantará por su hija y sucesora Leonor, apostando por garantizar su relevo aunque para ello deba sacrificar al emérito…Entre reyes anda el juego…

En el Palacio de la Zarzuela, cada año se elige en un rincón especialmente decorado para la ocasión seleccionando todos los detalles sin dejar el menor resquicio a la improvisación: banderas, fotos, cuadros, vestuario, corbata…todo está previamente pensado porque todo cuenta, hasta el más nimio detalle según marca la tradición que, por cierto, fue importada y asimilada por las monarquías europeas de la Casa Real Británica que, desde 1932 y por iniciativa del fundador de la BBC, lo puso de moda invitando al Rey para que se dirigiera a sus súbditos por la radio. El primer monarca que pronunció el mensaje de Navidad fue Jorge V con un discurso escrito por el poeta inglés Rudyard Kipling. Continuó la tradición con Jorge VI hasta que en 1952 lo hizo por primera vez la actual la reina Isabel II…

Como es de imaginar el discurso no lo escribe el Rey, ni siquiera sabemos cuál es su grado de participación. Lo que se da por cierto es que es un trabajo coral, fruto de las distintas voces provenientes del grupo de asesores de Casa Real, quienes durante el mes de diciembre trabajan en un discurso que deberá contar con el visto bueno del Gobierno y al que, finalmente, don Felipe aportará su toque personal a fin de hacer suyo un texto ajeno…

Hoy por hoy todo se ha complicado. Desde aquel año que don Juan Carlos pidió perdón tras haberse fastidiado una cadera cazando en plena crisis, justo el día que le dieron el alta, no han dejado de sucederse noticias y escándalos familiares múltiples. El Rey campechano, el que saltaba el protocolo para saludar, el que mandó callar a Hugo Chaves, ese tan simpático del que presumían muchos españoles de pro, ha resultado no ser una persona íntegra y limpia, ni un monarca considerado para con su pueblo, por el contrario más bien ha hecho gala a la célebre frase de sus antecesores absolutistas que gobernaron ‘para el pueblo pero sin el pueblo’.

Las idas y venidas del Rey emérito, los millones entregados a Corinna, sus problemas con hacienda y su marcha a Abu Dabi han socavado los pilares de la monarquía por mucho que se empeñen sus más fieles seguidores por establecer un pasillo entre la persona del rey y la institución como dos entidades diferentes, entidades que los sectores monárquicos unen o separan según convenga…El caso es que la monarquía está siendo cuestionada y está abierto el debate entre monárquicos, republicanos y constitucionalistas…

El derecho a la vida privada más allá de las dependencias de palacio está en entredicho. Algunos la defienden, otros opinan que el Rey encarna a la Institución y por lo tanto no tienen vida privada. Todos sus actos han tenido, tienen y tendrán trascendencia pública y notoria: nacimiento, comunión, formación, estudios, mayoría de edad, noviazgos varios, matrimonio, hijos, enfermedades…No se trata de un ciudadano más, ya nos lo aclaró muy bien Ayuso: “Todos los ciudadanos somos iguales ante la ley pero Don Juan Carlos no ha sido un ciudadano más”. Sí, señor, por una vez estoy de acuerdo…Y precisamente por eso, porque no es un ciudadano más ni ante la ley ni ante nada, por eso mismo, los ciudadanos de a pie más o menos adeptos a la monarquía, simpatizantes de la familia real que reían las gracias y travesuras de Froilán y participaron de las bodas de las infantas como si de sus propias hijas se tratara, están muy decepcionados con los desmanes del emérito. Por eso son muchos quienes acarician la idea de una tercera república, una idea que va cobrando relevancia y ganando adeptos sobre todo entre los sectores más jóvenes de nuestra sociedad.

Las encuestas las ‘carga el diablo’, es verdad. Y, aunque no se trata de una ciencia cierta, si la muestra es buena los resultados pueden aproximarse bastante a la realidad. Pues bien, siguiendo el resultado de 3000 entrevistas realizadas en todo el país, de celebrarse un referéndum casi el 41% votaría a favor de una república mientras el 35% estaría a favor de la monarquía. El 60% de los votantes del PSOE y el 94% de Unidas Podemos, se muestran partidarios de un referéndum mientras la mayoría de la derecha se muestra contraria a dicha consulta. A pesar de todo la cúpula del PSOE muestra su afinidad con la monarquía, como se ha podido comprobar recientemente, dato curioso por su coincidencia con las derechas claramente monárquicas…

Actualmente se mantienen en Europa diez monarquías parlamentarias: España, Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo, Noruega, Suecia, Dinamarca, Reino Unido, Liechtenstein y Mónaco que suman hasta 27 en el mundo, de las cuales algunas son meramente simbólicas pero otras juegan un importante papel en el marco del país. En líneas generales, unas más que otras, todas han protagonizado algún escándalo, escándalos que los súbditos han asumido con mayor o menor resignación/justificación aunque cada vez son más quienes consideran que a estas alturas del siglo XXI resulta un régimen obsoleto y caro de sostener económicamente… Por eso y como decía Unamuno: «No sé de que se trata, pero me opongo».