Contrapunto…

Fotografía: mp_dc

Hace algunas semanas que decidí bajar el volumen exterior. Demasiado ruido. Demasiada información. Demasiados expertos que parecen saber de todo aunque no sepan casi nada y se limiten a repetir como loros una y otra vez lo mismo en distintas versiones…La radio y la TV no paran ese constante run run anunciando estadísticas sobre afectados, ingresados y fallecidos. Cifras y cifras, a veces corregidas una y otra vez, que lejos de tranquilizar merman mi ya maltrecho ánimo. Y ahora, después de meses sumergidos en esta saturación de datos e infinitas especulaciones sobre los ensayos clínicos en marcha, comienza el bombardeo esperanzador de las vacunas en un intento flagrante por vendernos humo porque, en realidad, la eficacia de estos medicamentos no está del todo probada. A lo dicho se une un profundo sentimiento personal de desafección, incredulidad y orfandad política sobrevenido a consecuencia de gobernantes con poca altura de miras y una gran desconsideración hacia la ciudadanía, a la que desgastan con una actitud de crispación, confrontación e ineptitud cuyo resultado ha desembocado en una situación de descrédito y desconfianza antes nunca vista…

Así que sí. Bajo el volumen de fuera -o al menos pongo mucha voluntad en ello- a la par que elevo el tono de mis emociones y sentimientos, considerando esta coyuntura un buen momento para escuchar-me, mirar-me y atender-me en un intento por regresar a mis orígenes, a ese estado primigenio de no saber para aprender de nuevo (seguramente lo mismo) pero de otra manera. Algo parecido a lo que llamamos ‘reseteo’ o ‘reinicio’: la pantalla se oscurece, el sistema se paraliza apenas unos segundos, suficientes para reparar los pequeños errores de funcionamiento… Y de repente, como un milagro, todo vuelve a conectarse y todo vuelve a funcionar…Misterios de la informática. Una analogía muy clara como ejemplo aunque lleva mucho más tiempo en la práctica, sobre todo cuando se trata de asuntos relacionados con el complejo mundo de las emociones…

En esto ando. En el reinicio. Serena, tranquila, refugiada en este bastión que representa mi casa donde paso las horas pegada a una mesa repleta de documentos, papeles, libros, lápices y un modesto ordenador, herramientas mediante las cuales me entrego a mis aficiones, aunque ahora, de momento, pase un poco menos por este blogY es que, como cantaba Serrat, siento que las musas ‘han pasao de mi…andarán de vacaciones…’ No seré yo quien las coarte. Si han de volver -cosa que espero y deseo- que así sea pero que lo hagan libremente…Y como escribo menos leo más pero no de lo mismo, esa es la novedad…

El pasado martes 15 de octubre en el Palau de la Música Catalana, de Barcelona, en una ceremonia íntima cuyo formato tuvo que ser adaptado debido a las actuales circunstancias, se entregaron los Premios Planeta 2020. Premios que además del consabido prestigio, conllevan una suculenta dotación de 601.000 euros para la obra ganadora y 150.250 para la finalista capitales que, en esta ocasión, recibieron dos mujeres…A bote pronto esto se convirtió en un bombazo, un notición. Pero no nos quedemos ahí, hagamos una segunda lectura o una tercera si fuera necesario. Y en esas relecturas me cuestioné no ya la publicidad o el mérito del galardón sino el hecho de que las premiadas fueran mujeres. Ese fue el matiz que me hizo reflexionar en la excepcionalidad de la noticia que llegaba de la mano del ‘género’ de las ganadoras…El día que esta ‘excepcionalidad sea normal’ -permítanme el oxímoron- y dicho ‘matiz’ no constituya el corazón de la noticia, ese día habremos avanzado en la igualdad… Aún así creo que todas las mujeres nos congratulamos ante cualquier merecido reconocimiento. Sea mi enhorabuena para Eva García Sáenz de Urturi por ‘Aquitania’ y a Sandra Barneda por ‘Un océano para llegar a ti’.

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La escritora premiada Diplomada en Óptica y Optometría, profesión que ejerció durante diez años, recientemente incorporada al mundo de la literatura, nada más llegar (2012) ‘besó el santo’ con su primera novela La saga de los longevos: La vieja familia que fue un rotundo éxito, el mismo que ha seguido cosechando desde entonces. Muy conocida es la  Trilogía sobre La ciudad blanca, llevada al cine in illo tempore (2019), cuando podíamos disfrutarlo que era hace nada aunque parece mucho y de las que se han vendido más de un millón de ejemplares, por lo que se puede afirmar que Eva García Sáenz de Urturi es, actualmente, la novelista de más éxito en España.

“Aquitania” nos acerca a la figura y personalidad de una mujer singular en su tiempo (primera mitad del s. XII). Noble, miembro de la casa francesa de Poitiers y desde 1137 por derecho propio duquesa de Aquitania y Guyena, condesa de Gascuña y, por matrimonio, primero reina consorte de Francia y después de Inglaterra. Leonor de Aquitania fue una de las mujeres más ricas y poderosas de Europa Occidental durante la Edad Media, adelantada a su época, una figura controvertida por su actitud tímidamente feminista en torno a la cual nacieron multitud de leyendas que han servido de excusa a la autora para construir una historia en el marco de la Historia apta para todo tipo de lectores, incluso para quienes no gusten de la novela histórica…”Un poderoso thriller histórico que atraviesa un siglo repleto de venganzas, incestos y batallas. «Actúa como un león. Arremete como un águila. Ejecuta como un escorpión.» (Entrecomillado textual) Este fue el legado recibido de su padre, el hilo conductor que atraviesa el relato.

La novela finalista pertenece a Sandra Barneda, periodista barcelonesa presentadora de una gran variedad de programas en cadenas de Mediaset y en la televisión catalana. La escritora quedó finalista con un relato que habla sobre las relaciones familiares, sobre los secretos silenciados…A través de los personajes la autora explora las emociones experimentadas en el tránsito del duelo ante la pérdida de un ser querido a la par que propone algunas cuestiones: “¿Y si el destino de las personas pendiera un hilo invisible que las conecta con aquellos que deben encontrar? ¿Y si la vida solo fuera un viaje para encontrarlos?” (Entrecomillado textual).

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Dos mujeres, dos thrillers, dos historias concebidas para aprender, entretener y reflexionar en espacios de soledades a solas o en compañía… En un tiempo de incertidumbres y de cambios que, esperamos, nos hagan mejores y nos conduzca a buen puerto…Que lo disfruten. Yo estoy en ello…

Szent Erzsébet: filántropa, enfermera y santa…

Santa Isabel de Hungría curando a niños tiñosos. Murillo (Imagen de internet)

Parece que alcanzar la santidad era más fácil o al menos más frecuente en el pasado, tal vez porque la religiosidad estaba presente desde el nacimiento a la muerte y la vida cotidiana contemplaba un calendario festivo-religioso lleno de iconos a los que imitar. Los conventos femeninos y masculinos fueron instituciones que dieron cobertura a varones segundones y a muchas mujeres que no tenían cabida en el mercado matrimonial, además de funcionar como refugio y residencia de viudas que se retiraban ‘del siglo’ para vivir una vida tranquila pues muchos contaban con apartamentos de más de una estancia con cocina, en el que alguna que otra dama de la nobleza, en particular, viudas, vivían de sus rentas a buen recaudo, bien atendidas y servidas por varias criadas. Fue la ‘época dorada de la Iglesia’, un tiempo en el que desplegó todo su poder tanto de convicción como de coacción. Nada más convincente para creer que la Inquisición o los castigos físicos a que se veían sometidos los/as ‘herejes…’ Cosas de la historia…

El caso es que durante la Edad Media y Moderna proliferó un arquetipo de ‘mujer santa’ cuya vida, entre lo terrenal y lo celestial, constituyó un modelo a imitar, un cliché insertado en el imaginario femenino de la época. Entre tantas otras mujeres elevadas a la categoría de ‘santas’ hoy conmemora en el calendario cristiano la festividad de Santa Isabel de Hungría, bautizada como Szent Erzsébet, princesa húngara, filántropa y ‘enfermera’ nacida en uno de los castillos de su padre el 7 de julio de 1207 y fallecida el 17 de noviembre de 1231 (hace la friolera de 799 años, casi ocho siglos). Hija del rey Andrés II de Hungría y su esposa Gertrudis de Merania – asesinada en 1213, cuya hermana fue una religiosa que también fue santa, Eduviges de Silesia– Isabel creció en la corte junto a sus tres hermanos rodeada de lujo y abundancia que, sin embargo, no ahogaron su alma compasiva, entregada a los pobres desde niña a quienes donaba muchos de los regalos que recibía de su padre, el cual, dos años después de enviudar, contrajo un segundo matrimonio del que nació una hija, Violante, futura esposa de Jaime I el Conquistador, rey de Aragón.

Tenía Isabel 14 años cuando su padre concertó su desposorio con Louis IV, noble de Thuringia, celebrándose dicha boda en Wartburgo en el año 1221. El matrimonio, según cuentan las leyendas, estuvo lleno de amor correspondido por un esposo que apoyó su actitud bondadosa y llena de generosidad para con los pobres entre quienes repartía dones y dádivas y a los que curaba heridas y enfermedades, conducta que reprobaba su suegra, la duquesa Sofía, quien no veía con buenos ojos la generosidad de Isabel que dejaba en evidencia su egoísmo, razón por la cual aprovechaba cualquier ocasión para desprestigiarla, intentando hacer ver a su hijo que la engañaba y dilapidaba las arcas del tesoro en limosnas. A los 20 años quedó viuda tras morir su marido en La Algaba (Sevilla, España) camino de las Cruzadas. Pocos días después la viuda daba a luz a su hija, la beata Gertrudis de Altenberg que ingresó muy pronto en el convento de las monjas Premonstratenses, donde fue criada como religiosa y murió siendo abadesa en el año 1300. Con su esposo fallecido y su hija en el convento Isabel vivió dedicada a los pobres y necesitados. Mandó construir un hospital para pobres e indigentes junto a su castillo, invirtiendo en su construcción gran parte de sus bienes. Allí se trasladó para vivir dedicada al cuidado de los enfermos.

En aquel tiempo aún vivía San Francisco de Asís del que había oído hablar y, conocidas sus enseñanzas, las fue haciendo suyas poniéndolas en práctica hasta el punto de convertirse en ‘terciaria franciscana’ … Isabel murió en Marburgo tal vez por agotamiento físico o enfermedad a los 24 años. Fue canonizada  por el Papa Gregorio IX en 1235, quien en su discurso la alabó diciendo que había sido “la mujer más grande de la Edad Media alemana”. Su cuerpo descansa sobre un magnífico altar dorado en la Iglesia de Santa Isabel, en Marburgo, iglesia hoy dedicada al culto luterano, aunque conserva espacios reservados a la fe católica. El panteón se puede visitar en la actualidad.

Otras curiosidades: 1.- El nombre de Isabel cobró una gran popularidad, en el caso de España, tras el matrimonio de su hermanastra Violante con el Rey de Aragón. 2.- Después de su muerte, muy pronto pasó a ser santa patrona de la Orden de los Caballeros Teutónicos junto a la Virgen María y San Jorge 3.- La capilla más pequeña del mundo (no llega a dos metros cuadrados) dedicada a esta Santa se encuentra en la provincia de Málaga, concretamente en el Castillo de Colomares, Benalmádena. 4.- Es la patrona de las enfermeras 5.- Se conserva una reliquia de su cráneo en Bogotá, a donde llegó de manos de un arzobispo. 6.- Ha sido representada en arte como una dama noble curando a niños y mendigos 7.- Inspiró una obra de teatro,  “El ejemplo de virtudes y Santa Isabel Reina de Hungría”, cuya autoría se debe a “Una dama sevillana” de la nada más se sabe…

Desmontando mitos: ellas también fueron cazadoras…

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La Historia permanece siempre abierta y sujeta a la aparición de nuevas fuentes y con ello a nuevas hipótesis que pueden dar un giro a las tesis vigentes. En mis años de docencia insistía sobre la relevancia de los historiadores, de su tarea como rastreadores del pasado así como en el carácter científico de la Historia. El término ‘científico’, por defecto, suele entenderse como relativo a la ‘ciencia’ aunque también se refiere al uso de un método que, aplicado a cualquier disciplina, valida y avala una investigación o estudio, que en el caso de la prehistoria es más complejo pues las únicas fuentes son restos humanos, artefactos o utensilios. A partir de aquí, las conclusiones han dado cuerpo a diversas interpretaciones articuladas sobre el reparto de actividades sobre la base de la dicotomía sexo/género. Interpretaciones que hoy podrían dar un giro al debate suscitado durante décadas en torno a los roles de género en las sociedades primitivas.

Hace ya tiempo que tenemos noticias sobre la existencia de mujeres guerreras en civilizaciones como los vikingos y también de las amazonas (sobre las cuales los griegos extendieron la idea -sin fundamento- de que se amputaban un pecho para poder disparar mejor con el arco) de las que más recientemente supimos a través de los cronistas reales, especie de reporteros enviados al Nuevo Mundo durante el Descubrimiento, cuya misión era recoger sus impresiones y dar testimonio a su regreso de cuanto presenciaran en aquellas tierras lejanas. Posteriormente, en fechas más cercanas, los restos encontrados en diversos lugares del planeta (Rusia, Península de Anatolia, Suecia, Mongolia) confirmaron la existencia de mujeres guerreras.

No obstante el reciente hallazgo en los Andes de restos que datan de hace unos 9.000 años, pertenecientes a una joven enterrada junto a sus armas, puede tirar por tierra la actual teoría del hombre cazador. Nuestros ancestros, ( de los mismos escribí en el post anterior hablando de la muerte) enterraban a sus difuntos acompañados de un ajuar funerario compuesto por aquellos objetos personales más preciados que en el caso de los hombres eran las armas, en el de las mujeres brazaletes o collares y en el de los niños los juguetes…Los Museos Arqueológicos repartidos por nuestra geografía conservan entre sus fondos numerosos ajuares de mayor o menor entidad y consideración.

La importancia de esta noticia que hoy recoge extensamente la prensa, tiene una enorme relevancia pues rompe el esquema sexista que ha circulado en los libros de textos durante generaciones, producto de una Historia escrita mayoritariamente por hombres que la Historia de las mujeres lleva años combatiendo dispuesta a reivindicar el papel activo de las mujeres en las sociedades primitivas, sobre todo después de la revolución neolítica que dio paso a las primeras comunidades sedentarias con la consiguiente división del trabajo. Hasta ahora la etnografía y la antropología han señalado un reparto de roles acorde a una economía productora/reproductora que condicionó el trabajo de mujer a la que se encomendó la recolección y el de los hombres, encargados de la caza.

Pinturas rupestres (Internet)

Pero aún hay más porque no hay pruebas arqueológicas fehacientes que demuestren que la caza fue una actividad exclusiva de hombres tratándose, por tanto, de una afirmación que proviene de la etnografía. La caza es una actividad que exige riesgo, destreza y fuerza a la par que proporciona prestigio, cualidades asociadas al estereotipo del varón…Aunque algunos expertos en esta materia acuerdan señalar que la caza de animales de gran tamaño, como el mamut, no dependía tanto de la fuerza como del número de individuos y de la estrategia a utilizar…Así pues el debate está servido…

Contra todo pronóstico aquellos seres humanos que erróneamente hemos atrapado en nuestro imaginario más parecidos a los simios que a los humanos fueron muy inteligentes, algo a lo estaban obligados ante el constante peligro que corrían y la necesidad de supervivencia… Y, curiosamente, basaron sus descubrimientos (como el fuego) en un principio fundamental que forma parte del método científico: la observación, en este caso de los fenómenos que se producían en su entorno, es decir, en la naturaleza. En general poco se sabe sobre la vida cotidiana en estos tiempos ancestrales y lo que se sabe posiblemente necesite ser revisado ya que algunas teorías, escritas al dictado de mentes masculinas, han condicionado el relato proyectando una imagen estereotipada de la mujer, filtrada a la par, por el cliché del ‘ama de casa’ ( ¿limpiando y organizando la cueva?) Afortunadamente, recientes interpretaciones las presentan cargando a sus crías, armadas hasta los dientes, defendiendo el territorio, asegurando su supervivencia y la del grupo…

En cualquier caso y ante las nuevas evidencias, no cabe duda que la ‘hipótesis del hombre cazador’ se tambalea. Y al tiempo que se desmonta el mito, comienza a tomar cuerpo una nueva teoría: ‘ellas también fueron cazadoras…’

Tradiciones y ritos en torno a la vida y la muerte…

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La cultura en torno a la muerte existe desde tiempos remotos. Nuestros ancestros, aquellos cavernícolas más parecidos a los simios que a los humanos, enterraban a sus muertos  elaborando rituales para homenajearlos. Aunque no comprendieran el acto mismo de morir, respetaban a sus difuntos salvaguardando su honor, rindiéndoles reconocimiento mediante ceremonias que adoptaron diferentes formas según cultura y civilización, variando también el tipo de enterramiento: incineración, entierro e incluso dejando el cadáver a expensas de la naturaleza …El misterio de la vida que culmina con la muerte, necesitaba ser explicado y asumido por aquellas mentes humanas y mortales. Así nacieron diferentes narraciones espirituales y religiosas conservadas  hasta nuestros días.

En el marco del cristianismo el poder y el crédito de la Iglesia católica a lo largo de la historia se perciben en la actualidad. Su influencia ha permeado nuestro lenguaje, nuestras frases coloquiales, nuestros dichos y refranes. Creyentes o no, la transmisión oral y la pedagogía social acabó contaminando los usos de la lengua con multitud de expresiones. Por eso se dice ¡Jesús! cuando alguien estornuda, se añade la coletilla ‘si dios quiere’ cuando planeamos algo o nos despedimos ‘hasta mañana’ o nos lamentamos diciendo ¡vaya por dios…! La cuestión fue recordar constantemente que nuestras frágiles vidas penden de un hilo que puede quebrarse en cualquier momento porque todo depende de la voluntad divina…Sí. La Iglesia, como institución, se apoderó de nuestras conciencias a través de diferentes fórmulas impuestas desde su posición de poder, incluso echando mano del miedo, manipulando a través de un discurso basado en la dicotomía condenación-salvación, aunque la experiencia demuestre que en vida es posible ‘sentirnos en la gloria’, padecer ‘un auténtico calvario’ o sufrir un ‘verdadero infierno…’

Hasta tal punto fue influyente que incluso se impuso el calendario litúrgico que rigió los principales actos constitutivos de la vida. Por ejemplo, la mayoría de las bodas se celebraban antes o después de la cosecha o la vendimia, especialmente en mayo – mes mariano por excelencia, conocido como el ‘mes de las flores’- Los arrendamientos de casas y tierras estipulaban los cobros por San Juan o San Miguel. Los gremios y cofradías se fundaban bajo la advocación de Vírgenes, Santos y Santas que pasaron a ser considerados sus ‘patronos’ . A saber: la Virgen del Carmen patrona de los marineros; San José de Calasanz de los maestros; santa Cecilia de los músicos; los santos Cosme y Damián de los médicos o san Cristóbal de los conductores… La Iglesia impregnó  la vida cotidiana ligándose a ella a través de ritos transversales a cualquier trayectoria vital. Rituales de paso que comienzan con el nacimiento y acaban con la muerte, con parada previa en la toma de estado (matrimonio o vida religiosa, ahora podríamos añadir la soltería. Hasta hace poco a los solteros se les denominaba despectivamente ‘solterones’). Acontecimientos a los que el tiempo añadió un toque lúdico-social: los convites, comilonas o ágapes en honor del evento…Y aún hay más. Incluso las campanas que culminaban las torres de las iglesias adoptaron un lenguaje propio puesto a su servicio de manera que, en lugares, villas y ciudades, la vida se ordenaba al son de sus toques, cada uno de los cuales marcaba el ritmo de las actividades que se interrumpían cuando llamaban a misa, al ‘ángelus’, a muertos…

En el marco del mencionado ‘calendario litúrgico’, hace siglos que el 1 de noviembre se estableció como día de Todos los Santos para las iglesias católicas de rito latino, día que tiene su correlato en la Iglesia ortodoxa (el primer domingo de Pentecostés) y las católicas de rito bizantino. En el siglo VIII, el papa Gregorio III, consagró una capilla en la Basílica de San Pedro y fijó el aniversario para esta fecha a fin de recordar que todos los cristianos están llamados a la ‘santidad’. En este día se evoca a quienes ya pasaron por el ‘purgatorio’ celebrando que  permanezcan eternamente ante la presencia de Dios. No obstante no debe confundirse con el de los difuntos que se conmemora al día siguiente, o sea mañana 2 de noviembre…La Iglesia marcó así distancia entre quienes ya se purificaron y quienes aún transitan por ese estado intermedio de camino al ‘cielo’. En honor de todos los fallecidos los cementerios se visitan y se limpian, encalan y adornan con flores las tumbas y sepulturas de los seres queridos, una costumbre que exportamos a los territorios hermanos de América donde adoptaron peculiaridades propias.

En mi tierra (recuerdo que soy pensadora y ‘gaditana’) se celebra en la víspera de este día Los Tosantos, una tradición que se remonta al siglo XIX ideada por quienes vivían de las ventas en los puestos del mercado que vieron con buenos ojos aprovechar la festividad pues, al tener que cerrar por feria, los vecinos compraban más de lo habitual. Así fue como en el año 1876 el Ayuntamiento aprobó la iniciativa de abrir el mercado la tarde-noche anterior a la festividad, adornando los puestos, el entorno e incluso animando el ambiente con un baile. Posteriormente se añadió la convocatoria de un concurso que premiaba la originalidad de los tenderos decorando sus puestos. Una costumbre arraigada que cuajó en esta tierra sureña.

A lo largo y ancho se nuestra geografía se han conservado diferentes tradiciones cuya génesis se remontan a la cultura celta. En el noroeste peninsular se celebra el Magosto o ‘Fiesta de la castaña’, todavía  vigente, a fin de reunir a la familia para recordar a sus difuntos. Otra alternativa es la del País Vasco que festeja el Gaztainerre, en la que se degustan castañas al igual que la Castanyada en la que además de castañas se disfrutan los panellets y la malvasía. Finalmente desde hace ya unos años en España, niños y jóvenes, festejan Halloween la noche del 31 de octubre. La fiesta de origen anglosajón se nos coló por la puerta de atrás y va cobrando pujanza tal vez por la alternativa que supone a locales de fiesta además de la predisposición de los jóvenes a la diversión salir a la calle disfrazado e ir de casa en casa, intercambiando ‘truco o trato’ por golosinas…

En fin esta festividad que forma parte de la cultura y la religiosidad popular llegó también hasta nuestras cocinas y, aunque tradicionalmente se comían los frutos de la tierra propios de esta época del año, al alcance de las mesas populares y humildes, poco a poco las despensas se fueron llenando con dulces y otras exquisiteces elaboradas ex profeso para ser degustadas en estas fechas. Antaño, después de los rezos, los vendedores ambulantes paseaban por el entorno de las iglesias ofreciendo boniatos, castañas o buñuelos, a precios asequibles a todos los públicos. Con el tiempo las confiterías comenzaron a elaborar productos más caros, bocata de cardinali, no aptos para glucémicos y diabéticos. Algunos de estos dulces típicos son: huesos de santos, buñuelos, pestiños, dulce de membrillo, rosquillas o flores fritas… Puede que de aquí provenga el refrán: ‘los duelos con pan son menos…’ La experiencia personal me dice que, desgraciadamente, esta vez el refranero no tiene razón…

Inteligentes, cultas y empoderadas…

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Hasta hace muy poco las mujeres hemos desempeñado un papel secundario en la gran aventura de la Historia. Fuimos relegada a los segundos planos e incluso a desempeñar papeles meramente decorativos, como figurantes. Pero basta adentrarse en la biografía de cualquier varón relevante e incluso de algunos Reyes, para descubrir entre sus allegados a una mujer inteligente moviendo hilos invisibles desde la sombra o poniendo en práctica sutiles estrategias que acabaron moviendo o cambiando voluntades. Que nadie se equivoque. No uso las palabras astucia e inteligencia como eufemismos de sexo al servicio de las ambiciones personales. Ni mucho menos. Me refiero a mujeres con capacidad de mediar e intervenir, formadas, respetadas y reconocidas por algunos Monarcas, a quienes por su valía personal confiaron secretos de estados y solicitaron sus sabios consejos. Felipe IV mantuvo durante años correspondencia con Sor Mª de Agreda, amiga y confidente. La monja concepcionista fue considerada, a ojos de la Corte, la ‘consejera del Rey’. Otro ejemplo podría ser Anne-Marie de la Trémoille, Princesa de los Ursinos. Instalada en la Corte de Felipe V de Borbón, después de un largo periplo por otras cortes europeas, tuvo una destacada proyección política-cortesana cuando en 1702, tras la marcha de Rey a Italia (Guerra de Sucesión), María Luisa Gabriela de Saboya, su esposa, tomó la riendas del gobierno, lo que hizo siendo aconsejada ‘oficiosamente’ por su camarera mayor, la Princesa de los Ursinos…Del mismo modo Madame de Pompadour, amante y también asesora de Luis XVI, hizo lo propio en la corte de Versalles… Son algunos ejemplos de mujeres inteligentes, cultas y empoderadas.

Claro que moverse por el entorno del Rey no estaba al alcance de cualquiera (como ahora). El Renacimiento marcó un punto de inflexión cuando en el siglo XVI, Isabel del Este, marquesa de Mantua y su cuñada Elisabetta Gonzaga, duquesa de Urbinos (no confundir con la Princesa de los Ursinos), promovieron la idea de que las damas cortesanas debían ser cultas. La de los Urbinos inspiró a Baltasar de Castiglione, autor de El Cortesano, aconsejando a las damas no arredrarse ante ninguna conversación además de proponer usos y costumbres que acabaron imponiéndose en las cortes europeas. En fin, de lo dicho (aunque quedaría muchísimo más por decir) se desprende que la cultura es la llave que permite acceder a determinados espacios, ámbitos o esferas, entre ellas, las del poder en cualquiera de sus formas, aunque en tiempos pasados dicho acceso sólo fuera posible mediante el matrimonio o el convento. Y es aquí donde enlazo con el post anterior para explicar qué fue la ‘Soberana Asamblea de la Casa del Placer’ de Lisboa.

El siglo XVII, conocido por su esplendor cultural como el Siglo de Oro, fue también un siglo de decadencia política, económica, social… España se vio asolada por diferentes brotes de peste, seguidas de hambrunas sobrevenidas a consecuencia de una prolongada sequía además de la intervención en la Guerra de los Treinta Años y las sublevaciones de Portugal y Cataluña todo lo cual trajo consigo una gran disminución de población… (Sirva este ejemplo como reflexión frente a nuestra actual pandemia). Aún así despertó en determinados sectores de la sociedad un gran deseo de saber y una gran inquietud por el conocimiento que alcanzará su punto álgido en el siglo siguiente con la Ilustración. Un afán de conocimiento que, como dije anteriormente, había cuajado entre las mujeres (nobles, claro) que comenzaron a promover tertulias y reuniones literarias (conocidos como Salones literarios franceses) denominadas ‘Academias’, muchas de ellas auspiciadas por Infantas y Reinas. Pues bien, eso fue la Soberana Asamblea de la Casa del Placer, una Academia literaria promocionada por monjas de diferentes conventos lisboetas (y la participación de algunas aristócratas) entre quienes destacaron Sor Maria do Céu y Sor Feliciana de Milão, ambas reconocidas autoras portuguesas del siglo XVII relacionadas íntimamente con la corte. Estas monjas conocieron la obra de Sor Juana Inés, “Inundación castálida”, publicada en España bajo mecenazgo de la Condesa de Paredes, a quien acudieron para solicitar su mediación a fin de que la escritora novohispana compusiera una obra para ser leída en la Asamblea. Fue así como surgió la composición de los Enigmas. El resto fue idea de Sor Juana. Cada redondilla o adivinanza refiere y desgrana, con palabras veladas, una experiencia amorosa experimentada en este caso por sor Juana Inés con la Condesa, esperiencia revivida una y otra vez en cada lectura por las monjas y las “matrocinadoras” (término utilizado por la Historiadora Milagros Rivera) que formaron parte de la Soberana Asamblea de La Casa del Placer, el ‘placer’ de disfrutar de la lectura, de la palabra escrita por otra mujer sabia, erudita y enamorada, inspirado en un amor doblemente prohibido (por ser monja la una y casada la otra), silenciado y vivido en la ausencia y la distancia. “La publicación de los Enigmas no circuló entre los eruditos porque no nació para ellos sino para el disfrute, la inspiración, la risa y la inteligencia de Amor femeninas, que convierten a los Enigmas en una obra altamente irreverente, ya en su forma, con la Iglesia y el Estado” (M.R.)

En su momento, el libro se publicó en una edición privada a principios de 1695, en el “Impresor de la Majestuosa Veneración, a costa de un lícito entretenimiento”. En el estudio de Milagros Rivera sobre los Enigmas de Sor Juana Inés (enlace reseña), la autora afirma: “Es un libro que se ríe de todo narcisismo masculino, en su contenido y en su forma. Dos de las monjas portuguesas hicieron en prosa las Censuras del contenido del libro, autorizando su publicación como si fueran jueces eclesiásticos, y otras tres redactaron en verso las Licencias de impresión, una por lo que toca a la fe, otra por lo que pertenece a las buenas costumbres, y otra por lo que compete a la jurisdicción real…”

Finalmente solo añadir que los Enigmas forman parte de la conocida Querella de las mujeres, un gran movimiento político que promovió el debate sobre el valor de las mujeres y lo femenino, desarrollado en las cortes europeas y del Nuevo Mundo, desde finales del siglo XVIII hasta la Revolución francesa, aunque muchas mujeres consideren que continúa en la actualidad…

Los ‘Enigmas de la Casa del Placer…’

La Condesa de Paredes y Sor Juana. (Imagen Internet)

Juana de Asbaje y Ramírez nació en el actual México en 1651. Sobre su nacimiento se baraja la posibilidad de que fuera ‘hija de la Iglesia’, es decir, ilegítima. Su padre parece que era origen vasco. Su madre, una criolla hija, a su vez, de una mujer de Sanlúcar de Barrameda que murió joven… Lo cierto es que la ilustre escritora, educada y formada entre el convento de Amecameca y la biblioteca de su abuelo, fue una niña prodigio que con sólo tres años sabía leer y escribir y con ocho compuso su primer poema (una loa). Muy joven fue a vivir con sus tía materna María Ramírez, casada con don Juan de Mata y desde allí se trasladó a la Corte, donde a los 14 años, gracias a su talento, Juana se convirtió en dama de honor de Leonor Carreto, virreina consorte de don Antonio Sebastián de Toledo, Marqueses de Mancera, quienes la introdujeron en la vida cortesana en la que, enseguida, se dio a conocer por su erudición y habilidad para la escritura…

Con semejantes padrinos no faltaron pretendientes dispuestos a desposarla pero sus ansias de saber, que no la vocación, la inclinaron a la vida conventual por entonces considerada para algunas mujeres, un espacio de libertad donde poder dar riendas suelta a una sed insaciable de conocimiento. La soledad y el silencio tras los muros permitieron a muchas mujeres entregarse a una vida intelectual fuera de su alcance como señoras casadas. La vida religiosa, socialmente entendida como renuncia al siglo, comenzaba con la adopción de un nuevo nombre o sobrenombre que convirtieron a Juana en Sor Juana Inés de la Cruz. Dicha renuncia proseguía negando la parte de herencia correspondiente a cambio de una rentas de manutención, aunque la nobleza continuó gozando de ciertos privilegios en la vida religiosa que ayudaron a conservar el estatus de origen. Al fin y al cabo, se trataba de reproducir el orden social imperante fuera del cenobio. Sor Juana Inés dispuso de celda propia que constaba de dos plantas y tres estancias, en una de las cuales recibía a conocidos intelectuales de su tiempo de la talla de Góngora o Calderón de la Barca y, posteriormente, a don Tomás de la Cerda, Marqués de la Laguna, virrey en Nueva España junto con su esposa Mª Luisa Manrique de Lara, Condesa de Paredes, a la que Sor Juana acabaría llamando Lisy en la intimidad…

Convento Ntra. Sra. de la Expectación (Jerónimas). México. (Imagen Internet)

Por aquel entonces (1680) Sor Juana ya era una escritora consagrada aunque desconocía que su encuentro con la Condesa de Paredes, una mujer culta, inteligente y bella, supondría un punto de inflexión en su escritura y su vida. Juana Inés y Mª Luisa se enamoraron y mantuvieron una intensa relación durante su estancia en el virreinato (entre 1680-1686) que se prolongó, una vez de vuelta a España, hasta la muerte de la escritora. Años en los que mantuvieron contacto gracias a una numerosa correspondencia, una parte conocida como ‘cartas a Lisy‘ . Fue precisamente Mª Luisa quien solicitó a Sor Juana, a través de su prima, que escribiera algo para las monjas de ‘La Casa del Placer’. Fue así como compuso los 20 acertijos o adivinanzas cada uno de los cuales es una redondilla, es decir, una estrofa de cuatro versos que riman en redondo, el cuarto volviendo al primero, al modo de la alegoría femenina. En todos ellos, la respuesta al enigma o acertijo es “amor”.

La figura de Sor Juana Inés continúa siendo relevante y como tal objeto de interés para los estudios de género, para la historiografía y para el feminismo que ha reivindicado el análisis de la que fue su última obra ‘Los Enigmas de la Casa del Placer’ de la que se conservan cuatro copias manuscritas en la Biblioteca Nacional de Portugal que Mª Milagros Rivera Garretas, Catedrática de Historia de la Universidad de Barcelona, rescató y editó en 2018. La obra ha sido calificada como “erótica y divertida”, demasiado irreverente y libre para la prensa, como la poesía de Emily Dickinson o la pintura de Hilma af Klint. La Asamblea de La Casa del Placer hizo una edición privada de los Enigmas a principios de 1695, en el “Impresor de la Majestuosa Veneración, a costa de un lícito entretenimiento”. “Cada redondilla -afirma la historiadora- desgrana, poniéndola en palabras veladas e intensas, una experiencia amorosa mil veces vivida a su manera por la mujer enamorada, en este caso sor Juana Inés de la Cruz con la Condesa de Paredes, y revivida en cada lectura por las monjas y las matrocinadoras que constituían la soberana Asamblea de La Casa del Placer”

En el siguiente post escribiré sobre el origen y finalidad esta Asamblea. No obstante, no se dejen engañar por el nombre pues nada tiene que ver con otro placer que no sea el de ‘la lectura, el análisis y el juego de palabras’, finalidad que guarda estrecha relación con los Enigmas de la insigne escritora, entre cuyos versos pueden leerse estos:

“Ser muger, ni estar ausente
no es de amarte impedimento;
pues sabes tú, que las almas
distancia ignoran, y sexo.”

(Inundación castálida, p. 190)

«Spain is different»

Según consta en la hemeroteca, este famoso slogan probablemente pudo haberse gestado a instancias de la mente ‘lúcida’ de don Manuel Fraga, a la sazón, Ministro de Información y Turismo en 1963, ministerio desde el que se lanzó la conocida campaña publicitaria. Los Historiadores de la época han otorgado la autoría a Luis Bolín, un personaje estrechamente vinculado a Franco. El tal Bolín era periodista metido a embajador y consejero personal del Dictador desde antes de la guerra, el mismo que consiguió el Dragon Rapide en Londres que llevó al Caudillo de Canarias al continente donde le esperaban los golpistas.

En 1963 España era un país atrasado al que Bolín pretendía lanzar con su lema a fin de atraer a los foráneos europeos -ingleses, alemanes y nórdicos, particularmente- para que gastaran aquí sus dineros (entonces libras, marcos y coronas) ofreciendo a cambio todas aquellas sensibilidades y matices esparcidos por nuestra geografía, materializados en aquellos aspectos folclóricos que, en su criterio, concretaban nuestra singularidad e idiosincrasia a la par que diferenciaba nuestro país del resto del viejo continente: toreros, cantaoras, caballeros quijotescos, burlones sanchos, pícaros seductores y guapas mujeres morenas, las mismas que inspiraron la mítica copla de Manolo Escobar que decía: “la española cuando besa, es que besa de verdad…”, clichés que se fueron consolidando como exponentes definitorios de una España en la que proliferaban tantos botijos como jornaleros… En fín que el país se nos llenó de ‘guiris’, de mujeres rubias enamoradas de toreros que alardeaban subidos al burladero para brindarles la faena mientras ellas, en pie, apretaban la montera contra su pecho al grito de ¡y olé…! Y también de hombres altos de ojos azules que bebían fino y hacían sus pinitos en los tablaos flamencos, aplaudiendo a los pícaros de turnos que se las daban de famosos a quienes nadie conocía…Entonces no nos consideraban ‘europeos’ pero el buen clima, sobre todo del sur, las tapitas de bar y esos hosteleros entregados, siempre dispuestos a complacer al turista y a ceder atentamente porque ‘el cliente siempre lleva razón’, repuntaron poco a poco nuestra economía hasta escalar una mejor posición en el ranking y difuminar el adjetivo que coleaba junto al sustantivo ‘país’ (‘atrasado’). Así fue como nos convertimos en destino turístico por excelencia…

En la década de los 70 regresó de Inglaterra la cantautora Cecilia quien compuso la canción “Mi querida España”, canción cuya letra fue censurada por la Dictadura. La original decía: ‘esta España viva, esta España muerta’, reflejo atrevido y crítico de la patria en los años finales del franquismo. Patriotismo atrevido sí pero cariñoso y exento de fanatismo que, quienes gobernaban, no quisieron tolerar…Corría el año 1975 y no aún no se podía hablar de ‘España muerta, España ciega o España en dudas…’ Obstáculos que la autora salvó dedicando hermosos elogios a una patria que aceptaba a pesar de todo, a tenor de los versos que decían: “quiero ser tu tierra, quiero ser tu hierba cuando yo me muera…” tal como sucedió poco tiempo después…

Da la impresión que el imaginario colectivo quiso conservar la idea que subyace al slogan y muchos han seguido empeñados en proyectar esa imagen de país diferente…Y así nos va…No hace todavía mucho la Ministra de Trabajo Fátima Báñez, en pleno auge de recortes y el subidón del paro, agradecía de antemano a la ‘Virgen del Rocío’ su ayuda para salir de la crisis… Y ahora proliferan los nostálgicos del pasado que auguran, cual profetas, la apocalipsis de este país, según dicen, en manos de comunistas y populistas. Gurús que intentan sembrar el pánico con el pánico, que hablan de gobierno ilegítimo y antidemocrático, ellos, herederos del ‘yugo y las flechas’, de las camisas azules, de la España del caciquismo, de los pobres pidiendo puerta a puerta o de la misa del domingo a las 12.00… La España de los ‘Botejaras’, del folclore, de la religiosidad popular, de las procesiones, de las romerías y las hornacinas en las calles…

En pleno siglo XXI algunos parecen haberse detenido en el lema, Spain is different, y para muestra un botón…Dicen que la fe mueve montañas y también el ánimo del escultor cuyas manos han modelado la imagen de la Virgen de Nuestra Señora del Confinamiento, protectora de los fallecidos por covid-19… Talla nacida del cincel de Juan Antonio Carrera Páramo, esculpida durante la alarma por coronavirus. La imagen ya ha visitado la ciudad de Cádiz donde fue expuesta en la parroquia de Lourdes. Un pequeño periplo por la bahía antes de llegar al que será su destino definitivo: uno de los altares de la capilla sacramental de los Terceros de la metrópoli de Sevilla…Enhorabuena a los amigos del culto ‘Mariano’ por esta nueva pieza de imaginería religiosa…Y a los melancólicos de la ‘otra España’, la del pasado… Que la Virgen del Confinamiento, mediadora y protectora de los enfermos y difuntos por covid nos coja a todos confesados… Amén…

Literatura y pandemias: Bocaccio, Defoe, Manzoni y Camus…

Vivimos un punto de inflexión. Ya no vale decir que la pandemia nos cambiará la vida. No. La vida ya nos ha cambiado. Basta mirar a nuestro alrededor para darnos cuenta que hemos automatizado determinadas rutinas dentro y fuera de casa. Ya no hay nadie a la puerta del supermercado para indicarnos qué hacer, ni recordarnos qué distancia mínima debemos mantener. Aguardamos nuestro turno y hacemos cola en cualquier establecimiento. Nadie protesta. Ya no nos parece raro andar con mascarilla, más bien lo contrario. Salimos menos de compra aunque han aumentado las ventas on line. El teletrabajo se está regularizando y ha animado a muchas familias a buscar viviendas en el extrarradio de su ciudad. Casas más amplias, preferentemente con terrazas y si la economía lo permite, en el campo o urbanizaciones con zonas verdes propias y/o comunitarias…Parece que se avecina un nuevo éxodo y muchos urbanitas, amantes del asfalto, comienzan a sopesar y poner en valor las bondades y beneficios de vivir en los pueblos…Así que sí. Casi sin darnos cuenta el mundo y, nosotros con él, experimenta un proceso cambio aunque el cambio no afecte a todos por igual…

Los efectos y consecuencias del coronavirus están aún por ver pero seguro serán devastadores. Los expertos vaticinan un gran impacto económico a corto y medio plazo que, de momento, sólo lo perciben en sus carnes los grupos sociales más vulnerables. Tal y como nos enseña la Historia el covid no ha sido la primera pandemia padecida por la humanidad. Tras la ‘peste negra’ que asoló a Europa durante la Edad Media, se produjeron importantes cambios que vinieron acompañados de un fuerte retroceso y una gran pérdida de población cuya recuperación tardó más de un siglo…Desapareció el comercio, decayeron los núcleo urbanos y mucha gente huyó al campo…¿Os suena?. La también conocida como ‘peste bubónica’ dejó campos sin trabajar y las cosechas podridas, situación que provocó una gran escasez de alimentos y los que salieron al mercado lo hicieron encarecidos, a precios que la mayoría no podían pagar. Así fueron a parar a manos de unos pocos los mismos que, a continuación, se dedicaron a especular y a lucrarse sacando partido de las penalidades y el sufrimiento ajeno…El siglo XIV estuvo marcado por las epidemias, el hambre, las guerras y, en consecuencia, la sociedad sufrió una profunda transformación y con ella el aumento de las desigualdades…

Los historiadores, por contradictorio que parezca, señalan además otros efectos económicos y sociales ‘positivos’ para los supervivientes. Carmen Sarasúa, Profesora Titular de Historia Económica de la Universitat Autònoma de Barcelona señala a este respecto que “la tierra era abundante, al caer la oferta de trabajo los salarios aumentaron, y se ha visto por ejemplo que las mujeres encontraron muchas más oportunidades laborales en los gremios que hasta entonces las habían vetado, en los jornales agrarios, etc…” Otras bondades sobrevenidas de las epidemias fueron la mejora de la salubridad pública, la recogida de basuras y aguas fecales, la regulación de animales vivos y muertos en la ciudad o la orden de ubicación de los cementerios fuera de las localidades (Real Cédula Carlos III en 1787).

Otra gran epidemia, la mal llamada ‘gripe española’, causó más muertes que la Primera Guerra Mundial. Entre ambos acontecimientos la economía se hundió y hubo una profunda transformación en los movimientos migratorios…No obstante lo que todas las epidemias parecen tener en común es que no afecta por igual a toda la población. Este podría ser el nudo gordiano. Y mientras algunos sectores hacen ‘su agosto’ (véase el ejemplo de las mascarillas y geles de manos) otros, en cambio, se hunden…Mientras, un reducido número de millonarios saca suculentos beneficios, tal y como ocurrió con la crisis de 2011 (https://www.lavanguardia.com/economia/20180619/45266350996/espana-ricos-millonarios-fortunas-crisis.html) tras la cual creció número de ricos en España…

La literatura y la historia siempre han ido de la mano. Cada época ha dado a luz una pluma que ha sabido recrear el contexto y sus avatares además de dar vida a personajes ficticios utilizados para contar la realidad y dar riendas sueltas los pensamientos e ideas propias… Veamos algunos ejemplos: “El Decamerón” de Boccaccio, obra que utiliza el marco narrativo del estallido de la epidemia de la peste que asoló Florencia en 1348, cuyo título significa ‘diez días’ y está inspirado en “Hexamerón” de San Ambrosio. El Decamerón es considerada una obra maestra de la prosa que narra la gran epidemia y sus efectos a través un grupo de jóvenes compuesto por siete mujeres y tres hombres que intentan escapar del horror aislándose en una villa a las afueras de Florencia…Otra podría ser el “Diario del año de la peste” escrito por Daniel Defoe en 1722. Se trata de un relato ficticio que narra las experiencias de un hombre que vivió durante la epidemia de peste que padeció Londres en 1665 y asoló a una quinta parte de la población. Esta obra puede ser comparada con la de Manzoni, I promessi sposi (Los novios), uno de los primeros referentes de la novela moderna italiana. Cuenta la historia de los prometidos Renzo y Lucía, quienes se ven separados por diversas causas acontecidas bajo el telón de fondo de la peste milanesa de 1630.

Más cercana en el tiempo es “La peste” del conocido escritor francés Albert Camus, Premio Novel en 1957, considerado el autor que mejor encarna la literatura de la Europa del siglo XX. ‘La peste’ se publicó en 1947 y en ella Camus cuenta la historia de unos doctores que se encuentran en Orán, ciudad portuaria de Argelia asolada por una epidemia de cólera, por boca de los cuales el escritor reflexiona sobre la solidaridad, la religión y sobre cómo los seres humanos nos aferramos a lo absurdo, invitándonos a valorar la responsabilidad personal y a cómo deberíamos negarnos a entregar la vida al mantra de la religión…Ante la vida y la muerte Camus se posiciona negando a Dios, observando la fe como expresión de impotencia, aunque admitiendo, a la par, que el escepticismo tampoco nos libera…

En definitiva todas nos hablan de cómo la sociedad afronta el miedo y la muerte, la búsqueda de culpables y los caminos recurrentes: para unos la religión y la magia, para otros el escepticismo o la ciencia como única solución…En todo caso algunos ‘gurús’ salen ya al paso: bien advirtiendo sobre cierto tufillo ‘anticristiano’ o bien augurando una apocalipsis final bajo el lema ‘cualquier tiempo pasado fue mejor…’. La realidad es que corren tiempos difíciles y, en mi opinión, ninguno de nuestros líderes políticos da la talla…Todo lo demás es vanidad o falacia…

Post de archivo: ‘El último pase de don Tancredo’

Este post lo escribí en 2018 cuando se celebró la moción de censura…No andaba hoy muy fina ni creativa y recordé esta entrada que colgué en otro blog… Tengo la sensación de percibir el tiempo acorde al estado de ánimo. Si estamos bien vuela, si no…se nos hace eterno… En fin que el tiempo tiene algo bueno -o malo según se mire- y es poder recordar…Carmen Martín Gaite en su libro “Nubosidad variable” escribía, mucho mejor que yo sin duda alguna, sobre la importancia del paso del tiempo y la suerte de poder decir a alguien: ‘te acuerdes cuando….’ Preciosa la memoria compartida… Chapeau por Martín Gaite…En fin que como no fluyó nada, desempolvé esta entrada y la actualicé. Mirar el pasado para comprender el presente es el sentido de la Historia y el personaje en cuestión esta de nuevo en la palestra…

No ha pasado mucho tiempo desde que los ‘nuevos partidos políticos’ se incorporaron a vida parlamentaria en nuestro país. Algunas comenzamos a creer entonces que la vieja política estaba a punto de desfallecer y regenerarse, a fin de cuentas estábamos en el siglo XXI y las nuevas generaciones llegaron pisando fuerte: universitarios, doctores, politólogos, bilingües, conocedores las nuevas tecnologías, habituados a moverse por las redes con comodidad y soltura…Pensábamos que ya era hora de decir adiós a los discursos barrocos propios de Góngora o Quevedo, buenos y brillantes sí, pero obsoletos y con poco calado en el lenguaje coloquial actual lleno de neologismos y términos importados e impuestos por las jóvenes generaciones…

Tocaba también romper la dicotomía izquierda-derecha adoptada desde tiempos de la revolución francesa que identificó ambas tendencias ideológicas con la ubicación de los Jacobinos (radicales y exaltados) y Girondinos (moderados) colocados los primeros en la bancada de la izquierda y los segundos de la derecha…Parecía que por fin estábamos en los albores de un tiempo nuevo que exigía un nuevo orden y nuevas formas de hacer política que parecían traer nuevos gestos, nuevas sensibilidades representativas, en definitiva, de la ruptura con el orden anterior…

Corría el año 2015. El PP con Mariano Rajoy al frente ganaba las elecciones aunque no obtuvo la mayoría absoluta…Entonces no lo sabíamos…Bueno en realidad ahora tampoco pero ‘supuestamente’ es posible que fueran a ellas dopados y que eso influyera en los resultados…El tiempo lo dirá…

La figura de Mariano Rajoy es relevante en la historia política reciente de nuestro país, nadie lo puede negar, ni que le tocaron los años de profunda crisis económica de la que, en mi modesta opinión, no habíamos salido aún cuando se declaró la pandemia…Rajoy dio mucho juego a la prensa en general por su peculiar manera de expresarse, por su pasión por el futbol, por su retranca, ese humor tan propio de la Galicia más auténtica y sobre todo por su ‘quietismo’, esa actitud hierática de laisser faire para, finalmente, acabar imponiendo su voluntad de manera sutil y socarrona o sencillamente ‘porque lo digo yo’ lo que denota un carácter gélido capaz de mantener la cabeza fría aún bajo presión… Y es por ese quietismo tan característico por el que se le conoció como ‘don Tancredo’, personaje que ha inspirado el término ‘tancrediano’ para aludir la actitud pasiva presidencial mantenida, sobre todo, los últimos años…

Recuerdo el día que los españoles asistimos con gran expectación al que fuera el ‘último pase de don Tancredo’, un pase tan fallido como confiado. De nada valieron al expresidente ni el quietismo tancrediano ni el enrocamiento guisantino – expresión muy ‘mariana’ por alusión al histórico pacto de ‘los toros de guisando’ como símil del acuerdo firmado entre PSOE y C’s- pues la Moción de Censura prosperó y arrasó como una apisonadora dejando tras de sí un camino abierto, despejado, en que comenzar a dar los primeros pasos … Y mientras esto sucedía en el hemiciclo del Congreso, en el asiento del expresidente yacía el bolso de la vicepresidenta, testigo quieto y mudo cual símbolo del presidente ausente …Es justo ahora cuando conviene recordar que don Mariano estuvo de comilona hasta la hora de la cena…

Moción de censura, 2018

Así acabó la ‘era Rajoy’, con ese último pase a imitación de la célebre figura taurina de la que paso a dar cuenta para saciar la curiosidad de entendidos y profanos …

Tancredo López fue un torero valenciano que comenzó su carrera en los años finiseculares del XIX y principios del XX. No fue muy afortunado como novillero y al parecer, tampoco haciendo las américas hasta que estando en La Habana, conoció a José María Vázquez, apodado “el esqueleto humano” por la habilidad taurina que puso en práctica ( y que dicho sea de paso le costó la vida) y en la que se inspiró Tancredo para hacerse popular y rico. Fue estando en Cuba cuando le llegó la iluminación, concibiendo la idea de hacer de ‘hombre-estatua’ y promover este espectáculo por las plazas españolas. Así fue como puso de moda ‘la suerte de don Tancredo’ un peligroso lance consistente en recibir al toro a la salida del chiquero subido a una especie de pedestal situado en mitad del coso. El torero, vestido con ropa de época y pintado de blanco imitando el mármol de las esculturas, recibía al morlaco convencido que llegaría a la base de dicho pedestal y, tras olfatearlo pasaría de largo sin arremeter, creyendo encontrarse frente a un trozo de piedra dura contra la que se partiría la cornamenta…Tancredo López mostró su lance una y otra vez ante un público entregado que contenía la respiración cuando sonaban los clarines que daban paso al espectáculo…A partir de entonces esta suerte, peligrosa y arriesgada, fue utilizada por otros novilleros y toreros que buscaban ganar dinero rápido, que no fácil, cosa que este número garantizaba pues atraía un gran flujo de espectadores que llenaban las plazas y, de paso, los bolsillos de los profesionales del noble arte taurino considerado, entonces, fiesta nacional.

Supongo que ni por asomo pasaría por la cabeza de Tancredo López, ‘el hombre estatua’, la trascendencia de su proeza que dos siglos después ha dado origen a un neologismo acuñado en el argot político de los últimos años como sinónimo de inmovilismo y pasividad, actitudes que caracterizaron al gobierno del que fuera el último presidente del PP, cuya legislatura he bautizado con el sobrenombre del último ‘pase de don Tancredo’…Genio y figura Mariano…

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El valor de pensar por una misma…

Casi todas las conversaciones serias que he mantenido a lo largo del verano han abordado, antes o después, el tema ‘covid…’ Independientemente del grado de acuerdo o desacuerdo sobre las medidas sanitarias adoptadas, del sacrificio económico del sector servicio y de la mayor o menor conciencia de los jóvenes sobre la gravedad del asunto, me ha quedado claro que a casi todos nos ronda la idea de posibles teorías conspiradoras junto a una evidente manipulación social que las élites de poder intentan ejercer, valiéndose de los medios de comunicación y de las redes sociales… De vez en cuando se oyen rumores sobre la obligatoriedad de las primeras vacunas que, según dicen, estarán listas para otoño…(a mi me tendrán que encadenar para ponérmela…) Y también de imponer las cartillas de vacunación para viajar más seguros…Rumores lejanos, casi imperceptibles, que me recuerdan el refrán: ‘cuando el río suena…’

Tal vez por todo esto que está pasando sería necesario poner en valor el pensamiento crítico, el librepensamiento a fin de aspirar a una vida libre y autónoma frente a la amenaza de la manipulación y la mentira por parte de los grupos de poder, interesados en su perpetuación y enriquecimiento personal. Me van a perdonar que siempre mire hacia la Historia buscando en el pasado la comprensión del presente. La historia nos aporta ejemplos, referentes de grande personalidades que, por sí solos, se atrevieron a desafiar los principios y arquetipos vigentes hasta el punto de imponer pacíficamente nuevos paradigmas. El acervo cultural y el impacto ideológico que nos dejaron ha sido tan fuerte que ha resistido y, en cierto modo, aún subyace y permea en el pensamiento occidental y oriental actual. Sócrates en Occidente o Budha en Oriente, han influido poderosamente en la historia de la humanidad. Hombres decisivos e influyentes han dejado una huella imborrable que parece renacer en nuestros días.

La India y la polis de Atenas fueron los escenarios: dos sociedades, dos culturas diferentes que, sin embargo, presentan grandes sinergias y confluencias en su esencia pues ambas se cuestionaron sobre la felicidad y el conocimiento y ambas hallaron respuesta en la ética y la moral. Por eso creo en la necesidad de formar a nuestros niños en los valores de la ética: la libertad, la honestidad, la verdad, la justicia, la ecuanimidad, la equidad, la igualdad… Y por eso también considero fundamental sacar la religión de nuestras escuelas y ponerla en las ‘expertas manos’ de los padres creyentes y practicantes y, por ende, en la de los párrocos y sacerdotes…Este es un tema escabroso que daría para muchas entradas…No es un secreto mi apoyo a la escuela pública de la que he vivido y en la que se educaron mis hijos, ni que defiendo la libre elección de la privada…pero sin financiación pública alguna…En fin, no me quiero ir por las ramas y para no divagar me centraré hoy en Sócrates que, culturalmente, nos queda más cerca.

Sócrates vivió bajo la era de Pericles (siglo V. a. C.), el siglo de oro de la Grecia clásica y en aquella lujosa polis desarrolló y enunció la famosa máxima: (Γνωθι Σεαυτόν) ‘gnóthi seautón‘ -‘conócete a tí mismo’- con todo lo que implica. El desafío de pensar por sí mismo convirtió al filósofo en un elemento peligroso para el orden social que la autoridad pretendía implantar y controlar…Sócrates resultaba exasperante. Jamás imponía su opinión, sólo cuestionaba una y otra vez a sus oponentes para que por sí solos comprendieran sus errores… Dominó el arte de la ironía y aunque se burlaban de él e incluso le imitaban en las obras de teatro, él pasaba olímpicamente porque lo único que pretendía es que los jóvenes aprendieran a pensar por ellos mismos, labor que desarrollaba en su Escuela siguiendo su propio método conocido como socrático basado en el debate, la confrontación y la lógica del pensamiento…Hoy lo llamaríamos ‘aprender a aprender’…

Pero una sociedad que piense por sí misma puede resultar peligrosa e incómoda para sus gobernantes … Por eso fue acusado de corromper a los jóvenes que formaba y sometido a un juicio, en realidad una pantomima, porque la sentencia estaba previamente decidida…La crepsidra ofreció, tanto al fiscal como al acusado, la oportunidad de exponer la acusación y la defensa… Sócrates no hizo ningún discurso, se limitó a seguir su ‘método’, es decir, hacer preguntas y acabar con puntos suspensivos en el aire, dejando a los asistentes pensativos e, incluso, tal vez dudosos…Su estilo retórico peculiar a base de preguntas y respuestas realizadas en perfecta armonía con la talla intelectual del oponente, pretendía elevar el ego del contrario que se crecía frente a él: en el diálogo se encuentra la verdad…repetía el Maestro…

La verdad es que fue llevado a juicio por su oposición a la tiranía de Critias. La sentencia fue beber cicuta, lo que hizo en compañía de algunos discípulos aunque faltó Platón, el favorito, porque estaba enfermo…Sin embargo fue quien continuó su labor y recopiló por escrito su filosofía y su vida. El maestro no escribió nada, Platón recogió su legado y lo recopiló para que no se perdiese. Y en uno de sus diálogos, el de Fedón, narró la muerte de su maestro: «Ya comprendo –dijo Sócrates–; pero, al menos, estará permitido, como es en realidad un deber, hacer oraciones a los dioses a fin de que bendigan nuestro viaje y lo hagan feliz. Esto es lo que les pido. ¡Así sea! Después de haber dicho esto, se llevó la copa a los labios y la bebió sin el menor gesto de dificultad ni repugnancia, apurándola. Hasta entonces casi todos habíamos tenido fuerzas para retener las lágrimas, pero al verle beber y después de que hubo bebido, ni pudimos ya dominarnos».

Pero ¿qué nos enseñó Sócrates?…Que el conocimiento es virtud y la ignorancia vicio. Esta certeza lo colocó en una posición diametralmente opuesta a la ignorancia popular e incluso al conocimiento de aquellos que se tenían por sabios… Él mismo no se consideraba un sabio, “aun cuando uno de sus mejores amigos, Querefonte, le preguntó al oráculo de Delfos si había alguien más sabio que Sócrates, y la Pitonisa le contestó que no había ningún griego más sabio que él (Apología 21a).” Cuando Sócrates lo supo, puso en duda aquel oráculo y buscó y buscó para encontrar a alguien más sabio que él entre los más renombrados de su tiempo, hasta que se dio cuenta de que en realidad ‘creían saber’ más de lo que realmente sabían. “El filósofo fue consciente tanto de la ignorancia que le rodeaba como de la suya propia…” Una lección magistral que todos, sin excepción, deberíamos poner en práctica…

Mi reivindicación por la inclusión de la filosofía como asignatura curricular obligatoria para todos los alumnos/as desde segundo ciclo de ESO y Bachillerato…Más allá de aprender a obedecer, estaría bien aprender a pensar por nosotros mismos …

Bajo las cenizas de Beirut…

Beirut (Imagen internet)

Beirut tembló hace unos días a consecuencia de una explosión con graves repercusiones para la ciudad y sus habitantes. Una primera valoración arroja cifras millonarias en pérdidas que afligen a un país en vías de recuperación económica…Beirut conserva las cicatrices de la última guerra: orificio de balas en fachadas, edificios bombardeados y paredes agujereadas, envuelven a la ciudad con una pátina de memoria que obliga a sus habitantes a evocar la tragedia y el sufrimiento de una sociedad que lucha para devolver al pueblo una cierta normalidad y salir adelante.

Cuesta creer que justo este área geográfica sea la cuna de culturas que se remontan a la antigüedad, encrucijada de pueblos, confluencia de culturas que han enriquecido su historia: hombres, naves, mercancías, usos, costumbres, profetas, religiones, ideas,.. Líbano se mantiene fiel a su historia al tiempo que mira hacia Occidente con el deseo de reinventar su presente y albergar ciudades de vanguardia en Oriente.

Bajo las cenizas de Beirut descansan los restos de la antigua y legendaria ‘Fenicia’, un pueblo poco numeroso, políticamente dividido y con escasos recursos bélico que impuso su dominio sobre el Mediterráneo durante el primer milenio antes de Cristo. Asentados en la franja sirio-libanesa, los fenicios dominaron en arte de la navegación y se expandieron desde Chipre hasta Cádiz, fundando por el camino numerosas factorías y colonias que les proporcionaron los codiciados ‘metales’. Sidón, Tiro y Biblos fueron los principales puntos de salida de naves cargadas con madera procedente de los bosques del Líbano y otros productos que intercambiaron con otros pueblos de la costa mediterránea.

Fenicia

Aunque vivían en ciudades independientes poseían en común la lengua, las costumbres, la religión y la cultura, elementos aglutinadores a pesar de que ‘Fenicia’, como tal, careció de entidad territorial. Su economía se basó en el desarrollo de la ganadería y agricultura de subsistencia junto a las actividades comerciales marítimas y la industria naval. Durante el II milenio ya poseían conocimientos técnicos suficientes y dispusieron de los materiales necesarios para lanzarse a la navegación de grandes distancias. Construían sus propias naves con la madera proporcionada por los bosques libaneses de cedros y cipreses. Una vez ensambladas las embarcaciones se calafateaban con betún, una idea novedosa que aseguró su impermeabilidad. Principalmente construyeron dos tipos de barcos: “los de guerra, a los que incorporaron un invento que en su momento fue revolucionario, el espolón, con el que podían embestir a las naves enemigas; y los de carga, más anchos y lentos, pero con mayor capacidad”.

Los fenicios nos dejaron un riquísimos legado: el alfabeto (que consistía originalmente en un sencillo sistema de escritura que constaba de 24 signos fonémicos); la industria, el comercio y el uso de la moneda (comerciaban una gran cantidad de productos, como madera, piedras, metales, tejidos, vidrios, joyas, cerámicas… Fueron pioneros en diseños y productos de carpintería, produciendo desde muebles hasta naves y barcos… Inventaron la moneda y la adaptaron al comercio expandiendo su uso); la arquitectura e ingeniería (construyeron puentes, diques, puertos y edificios de hasta seis plantas de altura, todo un hito para la época…Además de ciudades amuralladas, templos, y carruajes…); el arte de la navegación; ganadería, agricultura y pesca ( el cultivo de la vid, el trigo y la cebada, célebre triada mediterránea. Así como también la producción de vinos, cervezas y lácteos además de pan y salazones de carne y pescado); ciencia y literatura (redactaron material literario, diccionarios, manuales de lenguas extranjeras, vocabularios, literatura administrativa, legal y comercial, así como cartas de navegación además de textos científicos basados en matemática, astronomía, física, medicina y otras ramas…). Finalmente los fenicios nos legaron el ‘color púrpura’ cuya fórmula guardaron con celo durante largo tiempo…

La capital libanesa, lejos del esplendor de antaño, vive estos días bajo las consecuencias de la devastadora explosión siendo declarada ‘zona catastrófica’ por las autoridades del país. Su reconstrucción será lenta y larga pues a esta catástrofe se suma una compleja situación económica y de posguerra aún no superada…Pero la Historia ha demostrado la capacidad de superación y supervivencia de pueblos y civilizaciones en el devenir de los tiempos…Ojalá que así sea también para Beirut y para Líbano…

De casta le viene al ‘galgo…’

La noche del 13 de abril de 1931 pudo ser tan agitada como el día de ayer…Aquellas elecciones acabaron constituyendo un plebiscito sobre la permanencia o no de la monarquía y a la mañana siguiente el ambiente enrarecido se esclareció. El resultado era evidente. Y el Consejo de MInistros con Romanones al frente, se reunió para realizar un balance objetivo de la situación. Tras sucesivas reuniones entre los cercanos al Rey y los líderes republicanos hubo consenso: el Rey debía abandonar España. A primera hora de la tarde, mientras la multitud agitaba banderas republicanas en la madrileña Puerta del Sol, Alfonso XIII emprendía el camino del exilio. En automóvil se dirige hasta el puerto de Cartagena, donde embarcó al amanecer del día 15 rumbo a Marsella. De forma pacífica, sin violencia, el 14 de abril se proclamó II la República.

Alfonso XIII fue el único hijo varón, nacido póstumo, del segundo matrimonio de Alfonso XII con Mª Cristina de Habsburgo. El nacimiento tuvo lugar durante la Regencia de su madre y por tanto, se podría decir, que portó la corona desde su esperado nacimiento. El Rey había casado por ‘amor’ en primeras nupcias con Mª de las Mercedes de Orleans conocida popularmente por la canción se se les dedicó tras su repentina muerte con sólo 18 años. Al igual que su biznieto Juan Carlos, gran parte de la popularidad fue posible gracias a la propaganda gubernamental y a su carácter afable y espontáneo, que puso de manifiesto en varios contextos a lo largo de su reinado. No obstante su hijo, Alfonso XIII, recibió una parte considerable de la información genética de su abuela, la reina Isabel II, de quien heredó el gustó por los placeres terrenales, la buena mesa y mejor lecho que compartió con numerosas mujeres a lo largo de su vida …¿Le recuerdan a alguien? A mí sí…

Como ejemplo de su glotonería aquí va el menú que ‘Alfonsito’ se metía entre pecho y espalda cada mañana: cuatro huevos pasados por agua, doce bizcochos, y un plato caliente a elegir o alternar pollo asado, dos chuletas de ternera, un buen filete de vaca, seis chuletas de cordero, dos tournedós o dos escalopes de ternera. En todos los caso y sin excepción, acompañados de una generosa ración de patatas fritas… Increíble pero cierto.. Aparte de su afición a la buena mesa, a los automóviles de alta gama, a deportes de élite y a la ‘caza’, coleccionó decenas de amantes de toda condición: desde las niñeras palaciegas, pasando por cantantes y cupletistas entre las destacó a la ‘Bella Otero’ y la actriz ‘Carmen Ruiz de Moragas’, con quien tuvo dos hijos bastardos. El monarca nunca tuvo reparo de llevarlas a Palacio donde mantenía relaciones con ellas a escasa distancia de la alcoba de su esposa… Y hablando de alcobas, en la soledad de la suya, disfrutó del más explícito cine porno, que entonces se llamaba sicalíptico, rodado a su gusto y medida gracias a don Álvaro de Figueroa y Torres, primer conde de Romanones, a la sazón Presidente del Consejo de Ministros, quien personalmente encargaba a los hermanos Baños, dueños de la productora barcelonesa Royal Films, la producción de al menos tres películas rodadas entre 1919 y 1923, cuyos originales se conservan actualmente en los archivos de la Filmoteca de la Generalitat Valenciana: “El confesor”, “Consultorio de señoras” y “El ministro”… El contenido me lo reservo. Baste decir que las pelis plasmaban los gustos personales más íntimos del reinante…

Al parece durante el exilio se vio obligado a modificar algunos de sus vicios pues las mujeres que, tan fácilmente se le entregaban como Rey de España, ahora se apartaban de él, pues ninguna soportaba la desagradable ‘halitosis’ que padecía y que antaño, coronado, paliaba a base de regalos y bonificaciones…Cosas de la vida…

Anoche la Historia me devolvió el recuerdo de este episodio inspiración, a su vez, de este relato pues, según las noticias, en el día de ayer 3 de agosto de 2020 en la tarde-noche, el Rey Emérito comunicó al Gobierno su decisión de abandonar la Zarzuela y el país a la par que entregó una carta a su hijo comunicándole su marcha, decisión que toma llevado por “su afán de servicio a España que inspiró su reinado…”. Eso no se lo cree nadie Majestad y usted insulta nuestra inteligencia aludiendo semejantes razones. La verdad es que hace mucho tiempo que se cierne sobre su cabeza muchas dudas sobre su integridad, su moral y su ética…Vivir a ‘cuerpo de rey’ siendo Rey, tiene su lógica, pero vivir de los españoles aprovechándose a la par de ser su representante, es un abuso y una inmoralidad. Taparlo con mentiras y engaños denota una ausencia de ética y un juego de doble moral que la mayoría de españoles ‘muy españoles’ no se merecen. Así que hoy, Majestad, muchos monárquicos se sentirán traicionados (yo no me cuento entre ellos, soy republicana) por su deslealtad y engañados porque confiaron en aquel monarca campechano que tanto les gustaba y que ahora recordarán como el ‘Tío Gilito’ contando billetes en algún lugar secreto de la Zarzuela…

¿Y ahora qué? El Rey se marcha ‘de rositas’ porque ya se encargó el gobierno de Rajoy de garantizar que, llegado el caso, así fuera. Aquí deja la vergüenza, el debate candente de unos pocos indignados y a su hijo para que lave su propio nombre, vele por la continuidad del linaje y asegure la sucesión de su hija…El Emérito se marcha, con los bolsillos llenos, a algún lugar paradisíaco donde vivirá como lo que ha sido: ‘un rey’…El tiempo se encargará de acallar el ruido, de disolver los comentarios, de ocultar la noticia con otras más frescas que pronto nos distraerán y nos obligarán a mirar para otro lado…’De casta le viene al galgo’… A lo hecho pecho, pero ¿quien le quitará lo bailao…?