Desde la palestra…

La palestra era la escuela de lucha en la Grecia Antigua. también era el Lugar en el que se celebraron justas y torneos, ejercicios literarios públicos y desde donde se hablaba o actuaba en público.
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La expresión «salir (o saltar) a la palestra» significa intervenir espontáneamente en un acto público, aunque también se dice de las cosas o ideas que de pronto salen a la luz pública. En general las palestras solían estar ligadas a un gimnasio, pero con el paso del tiempo su papel evolucionó hasta conformar un espacio educativo y social que desempeñó un papel cultural y político. Desde esta perspectiva un blog constituye una palestra tanto en cuanto, simbólicamente, es el lugar desde donde alguien se dirige a los posibles lectores…

Hace ya algunos años estuve en Berlín durante las vacaciones de Navidad. Me costó llegar hasta el apartamento y más aún encontrar a la persona a quien debía pagar una cantidad que no permitía error alguno. Después de contactar con la Agencia de Alquiler supe, gracias a que hablaban castellano, que la casera vivía dos plantas más arriba. La señora, bastante mayor, bajó las escaleras y me salió al encuentro. Aunque vestía un atuendo varonil lo que llamó mi atención fue un escueto y despoblado bigote, que se extendía sumiso sobre la comisura del labio superior, que lucía sin pudor al más puro estilo ‘Frida Kahlo’…La anciana bajaba con lentitud, agarrada al pasamanos, farfullando algo en alemán que, por supuesto, no entendí… Finalmente todo se resolvió. A la mañana siguiente la ciudad apareció cubierta por un espeso manto de nieve que se mantuvo hasta la mismísima mañana que marchamos. Tanta y tanta se acumuló aquella última noche que antes de despegar tuvieron que limpiar las alas del avión con mangueras de agua para quitar la montaña de nieve acumulada…

Berlín me pareció una ciudad hermosa, cargada de historia, cosmopolita e impregnada por ese espíritu austero y pragmático tan propio de los alemanes. El pueblo germano se ha esforzado para diluir esa mancha del pasado de la que muchos han tomado distancia porque no se identifican con aquella causa y se avergüenzan de esa etapa de su historia… Afortunadamente la caída del muro y la reunificación favoreció la construcción de una nueva sociedad. En la actualidad Alemania es una nación puntera en el contexto de Europa, con Ángela Merkel, que goza de mi más sincera simpatía, al frente aunque ya por poco tiempo. Si la crisis económica me hubiera pillado sin hijos y con veinte años menos quizá hubiera puesto los ojos en Berlín…

Qué decir de la caminata hacia la Puerta de Brandeburgo por la avenida ‘Unter den Linden’ o paseo ‘Bajo los Tilos’, una de arterias principales de la ciudad, de obligado cumplimiento para cualquier visitante. La Puerta se construyó a modo de propíleo (a imitación de la puerta de acceso a la Acrópolis de Atenas) a través de la cual se entraba al ‘Nuevo Berlín’ que comenzaba en el parque Tiergarten…Esta grandiosa Puerta está inspirada en el modelo arquitectónico de la Grecia Clásica.

Durante la estancia visité el Museo de Pérgamo –Pergamonmuseum-, uno de los más famosos del mundo, ubicado en la denominada ‘Isla de los Museos’ declarado Patrimonio de la Humanidad en 1999. Jamás olvidaré la sensación que experimenté al contemplar el Altar de Zeus o la Puerta de Isthar. Me recuerdo caminando hacia una enorme sala para encontrarme, face and face, con la puerta del Mercado de Mileto, Una vez allí me tuve que sentar en las gradas porque me temblaban las piernas. Me estremecía estar delante de aquellas majestuosas piedras que sostenían y narraban tantos milenios de Historia….

El Museo, inaugurado en 1930, debe su nombre a esta importante ciudad helena: Pérgamo. Dicha ciudad estaba situada al noroeste de Asia Menor, en la actual Turquía, a treinta kilómetro del mar Egeo frente a la isla de Lesbos. La polis quiso competir con la grandiosidad cultural de Atenas aunque vivió su momento de mayor esplendor en tiempos de Alejandro Magno, cuando junto a Alejandría, pasaron a ser los principales núcleos culturales, científicos y artísticos de occidente. Su riqueza económica y cultural se materializó en la construcción de una gran urbe en la que merece destacar su famosa biblioteca que albergó aproximadamente unos 200.000 libros (rollos más bien), repartidos por numerosos anaqueles que bien podrían recordar a las bibliotecas actuales. Por aquel entonces el soporte utilizado para escribir era el papiro procedente de Egipto. Pero conforme aumentó la demanda aumentó en exceso su precio, de manera que los habitantes de Pérgamo comenzaron a explorar otras posibles alternativas. Así fue como se les ocurrió tratar la piel de algunos animales estirándolas hasta conseguir finas hojas que denominaron ‘pergaminos’, nombre que inmortalizó a la ciudad que lo descubrió. El pergamino, más resistente, acabó imponiéndose al papiro. Y de Pérgamo, justamente, procede el ‘Altar de Zeus’ que yo contemplé, rescatado y enviado a Alemania por el ingeniero Carl Humann, amante de la arqueología, durante la segunda mitad del siglo XIX… 

En fin que aquella estancia, de la que disfruté desde el minuto cero hasta el final, me hizo retroceder a los clásicos y me ratificó que, aunque no somos conscientes, convivimos con nuestro pasado más remoto. Nuestras ciudades miran hacia civilizaciones y culturas milenarias que siguen inspirando nuestro entorno cotidiano: costumbres, rituales, comidas, eventos… El ‘ayer’ sale al encuentro a cada paso formando parte del ‘hoy’. Junto con las matemáticas y sus numerosos algoritmos, la Historia marca el ritmo de nuestras vidas. Cuando hablamos utilizamos términos de origen milenario no pierden vigencia… Mirar hacia el pasado, a la Historia y a sus historias, resulta inspirador a todas luces y ayuda a poner en valor los orígenes de nuestra lengua, nuestras instituciones, el teatro, la tragedia, la ciencia, las matemáticas, la arquitectura, las olimpiadas…Pensamos que nuestra civilización ha descubierto lo que hace siglos nuestros antepasados crearon o pusieron de moda… Como docente que he sido considero necesario la inclusión de las lenguas y la cultura clásica en los actuales planes de estudio. Docendo discimus.

El estudio de los clásicos ha desvelado grandes políticos, pensadores, filósofos, poetas y literatos, varones que forjaron las bases del pensamiento occidental, cierto, pero también lo es que numerosas mujeres destacaron, alguna que otra, a la sombra de los varones de su entorno. Un claro ejemplo lo encontramos en Aspasia, la segunda esposa de Pericles, un modelo de pareja que resultó fuera de lo ‘normal’ por varios motivos. Para empezar Aspasia, originaria de Asia Menor, que era una ‘hetaira’ (prostituta de lujo), las únicas mujeres auténticamente libres de Atenas, fue elegida por Pericles por amor, cosa poco frecuente en aquellos tiempos. Él la amaba y no escatimaba muestras de cariño, besándola ante la mirada de asombro de todos. Poco le importaron las habladurías o comidillas que sin embargo no se preocuparon por difundir, la inteligencia de Aspasia, maestra de retórica, que influyó poderosamente en su esposo a quien escribía sus discursos dando lugar a una profesión que persiste en la actualidad. Además de Pericles, a quien parece que el amor cambió su vida, también se tienen noticias del caso de Sócrates quien confesó: «Todo lo que sé del amor lo aprendí de ella». Ella era Diotima de Mantinea, una filósofa y sacerdotisa que llegó a Atenas por petición de Pericles…

Tras este período de plenitud, conocido como el Siglo de Oro o siglo de Pericles, la Grecia Clásica vio nacer otras grandes mujeres que también ha inmortalizado la historia, como fue la poetisa Safo de Mitilene, nacida en Lesbos, quien debe su fama sólo a sí misma. Bajita y feucha (según su propia descripción), estuvo casada aunque después se separó de su marido. A partir de aquí se dedicó a una actividad de la que se tiene poca información pues parece ser que convivía con un grupo de muchachas jóvenes  pertenecientes a familias ilustres. El grupo componía poesías, cantaban, bailaban y vivían ajenas a los hombres e incluso mantenían relaciones entre ellas hasta que se marchaban para casarse. Un adiós, en ocasiones, triste y doloroso pues no siempre se realizaba con agrado. Estas relaciones homosexuales entre mujeres, eran bien valoradas desde la perspectiva pedagógica y consideradas en Grecia más dignas que las heterosexuales. La gran poetisa Safo ha pasado a ser un icono entre la comunidad lésbica y Lesbos, de donde procede el nombre de dicha comunidad, se ha inmortalizado en el imaginario como el paraíso por excelencia de las relaciones lésbicas…Y así fue en cierto modo y con matices pues, en realidad este grupo de mujeres se dedicaba sobre todo a componer y recitar acompañadas del sonido de una lira (de ahí la ‘lírica’). No obstante, aquellos movimientos u organizaciones locales, representaron ciertas transgresiones por cuanto la mujer adquiría un protagonismo fuera de lugar en aquella sociedad en la que ocupaba un papel  secundario.

A Safo debemos un verso tan inesperado como evocador: ‘lo más bello es lo que cada uno ama’. Lo dicho: los clásicos nunca mueren porque siempre podremos aprender de ellos…

Safo de Mitilene (Internet)

Bazán-Galdós: Amores secretos, amores prohibidos…

Pérez Galdós y Pardo Bazán vivieron una pasión sin tabúes, «alimentada en encuentros clandestinos por España y Europa»… Se cuenta que Un guarda recogió en el paseo de la Castellana una prenda íntima, olvidada un mes de marzo de 1889. Se desconoce su color, uso y talla, aunque se sabe que su propietaria era Emilia Pardo Bazán Y su destinatario Benito Pérez Galdós… Cada cual que imagine…. 
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En general las relaciones humanas transitan y mutan a lo largo de su recorrido. Las experiencias personales y colectivas moldean a sus integrantes en todos los terrenos: familia, trabajo, amigos, amistades… Amistad, amor, pasión y respeto fueron las paradas, los puntos de encuentros que definirían el mapa emocional compartido entre el gran narrador Benito Pérez Galdós y la ilustre escritora Emilia Pardo Bazán fallecida hace cien años.

Precisamente este 2021, año del centenario de su muerte, algunas bibliotecas han iniciado diversas actividades en torno a la escritora: exposiciones, conferencias, debates…No obstante aunque la faceta literaria es sin duda la más conocida y digna de reseñar, en su identidad confluyeron otros aspectos que por pertenecer al ámbito de la intimidad resultan menos conocidos, pues en la autora concurrieron otras sensibilidades y un alma apasionada que la llevaron a entregarse a amores prohibidos. Aunque sólo de uno conservó los secretos de alcoba, el mismo que la llevó a pronunciar palabras ‘en diminutivo con nombres de pastel’, como decía la canción de Mecano. Toda esta historia oficiosamente conocida, recientemente ha salido a la luz en una obra que reúne casi cien cartas enviadas por la escritora a su amante desvelando al mundo sin tapujos, la relación amorosa mantenida con Benito Pérez Galdós durante más de treinta años…

La historiadora Isabel Burdiel ha dado un fuerte impulso en España a la biografía histórica o estudio de los cursos de vida y, después de biografiar a la reina Isabel II, ha reconstruido la de Pardo Bazán a quien describe como una mujer «sin igual entre las grandes escritoras del momento. Intelectual respetada, polémica y vituperada, excelente empresaria de sí misma, notable periodista, crítica e historiadora de la literatura -entre otras muchas facetas-«. La insigne escritora fue pionera feminista adelantada a su tiempo. Vivió acorde a sus convicciones, anteponiendo su vocación y entrega a la literatura. Defendió la instrucción y los derechos de las mujeres tanto a través de sus escritos como en la vida pública. Llegó a obtener la primera cátedra de Literatura en la Universidad Central de Madrid, la primera presidenta de la sección de Literatura Ateneo y la primera corresponsal de prensa en el extranjero, en Roma y en París. No obstante se le resistió uno de los sillones de la Real Academia en tres ocasiones…Sobre su personalidad se pueden decir muchas cosas: fue «atrevida y mordaz en sus juicios, amante de las polémicas y al tiempo celosa de su intimidad; apasionada pero también radicalmente antisentimental… Nacionalista española consciente y al tiempo cosmopolita en cuyo centro imaginativo, emocional e intelectual estuvo siempre Galicia…Humanista y elitista. Moderna y antimoderna…» (Isabel Burdiel, Entrevista ABC)

Emilia contrajo matrimonio antes de cumplir los 17 con José Fernando Quiroga Pérez de Deza cuando todavía este era estudiante de Derecho en la Universidad de Santiago. Ambas familias pertenecían a la ilustre hidalguía gallega siendo conocidos abogados que frecuentaban los círculos conservadores de los Tribunales de A Coruña, ciudad donde vivieron muchos años. La pareja residió primero en Galicia y, posteriormente, en Madrid. Fruto de esta unión fueron tres hijos: dos mujeres y un varón.

Entre 1879 y 1882 se publicaron sus primeras novelas y realizó algunos viajes por Europa acompañada por su familia: París, Roma, Viena, Londres, Bruselas aunque siempre volvía a Meirás donde encontraba la paz y el descanso necesarios para volver a escribir…Por aquel entonces, alternando con sus novelas, comenzó su colaboración con la revista “La Época reseñando una serie de artículos de corte naturalista, (corriente puesta de moda por Émile Zola cuya influencia se percibe en toda su obra) que comprometieron su matrimonio. Las publicaciones, tachadas como manifiesto de la pornografía francesa y la literatura atea, provocaron un enorme revuelo en los círculos literarios de aquella sociedad conservadora, un escándalo que su esposo no estuvo dispuesto a asumir ni ella a retractarse. Poco después, con la discreción que les había caracterizado, en 1884 se separaron de mutuo acuerdo. Él compró y reconstruyó el Castillo del islote de Santa Cruz de Oleiros en A Coruña, donde estableció su residencia. Ella continuó en Madrid, aunque se mantuvo conectada con su Galicia natal. La escritora comenzaba así una nueva etapa y una nueva vida, en gran medida, articulada en torno al también escritor Benito Pérez Galdós.

La relación con Galdós posiblemente comenzara poco después de su separación y, a decir de algunos, parece que fue él quien puso más carne en el asador pues quiso formalizar la relación, contraer matrimonio y por ello perdonó sus numerosas infidelidades, entre otras, las que tuvo con Lázaro Galdiano y Narcís Oller, infidelidades que ella misma confesó. Pero Emilia quería ser y estar libre. No era amiga de ataduras ni convencionalismos aunque lo amó profunda y apasionadamente durante más de tres décadas: “Lo merezco todo. Y, sin embargo, te quiero, te quiero, te quiero”, le escribió en una de sus cartas. Los amantes pasaron años viéndose a escondidas, tal vez con la complicidad de amigos y conocidos. También viajaron a diferentes capitales europeas, viajes que les permitía vivir su relación libre, lejos de la fuerte exposición y miradas estrechas de la rancia sociedad española.

Entre 1898 y 1919 transcurrieron los mejores años para ambos, tanto a nivel personal como literario. Los dos genios se amaron profundamente: “mundo necio, que prohíbe estas cosas; a Moisés que las prohíbe también; a la realidad, que nos encadena; a la vida que huye; a los angelitos del cielo, que se creen los únicos felices… Felices, nosotros. ¡Ay!”. (Emilia Pardo Bazán, 1889).

Hace apenas un año, la editorial Turner publicó Miquiño mío, Cartas a Galdós, un epistolario que describe la relación, dando testimonio de las emociones y deseos compartidos junto a la escritura, oficio común y espacio de encuentro en la distancia. Cuando los amantes no podían verse la escritura les acercaba, mantenía encendido el fuego de la pasión y el deseo ardiente del uno por el otro…Cientos de cartas constituyen un fiel testimonio de los deseos, los sueños, las ganas, la espera…Miles de palabras sobre el papel expresando la intimidad más íntima a la espera ansiosa de un nuevo encuentro, en el que la escritura cedía el paso a la oralidad que acompañaba a las caricias y a la consumación de los apetitos y anhelos. Las cartas de Pardo Bazán muestran a una mujer que se deshace ante las señales de su amante y amado: «Miquiño, mi bien: me están volviendo tarumba tus cartitas. Creo que jamás escribiste con tanta sencillez, con una gracia más bonita y más tierna. No sé las veces que he leído esta última epístola, ni el bien que me hizo, ni cuánto se me humedecieron los ojos… Un beso del fondo del alma»(1989).

Poco tiempo después, la ‘gallega’, perdida por sus huesos, no tiene reparos en subir el tono y hacer su apuesta: «Pánfilo de mi corazón: rabio también por echarte encima la vista y los brazos y el cuerpote todo. Te aplastaré. Después hablaremos dulcemente de literatura y de la Academia y de tonterías. ¡Pero antes morderé tu carrillito!» Y añade maternalmente: «No fumes mucho, no». Puede que las expresiones parezcan contenida aunque los mensajes subliminares hablan con una claridad meridiana. Ella no se arrepiente de nada, lo desea más allá y por encima de lo que piense la sociedad o imponga la doble moral tan propia de aquel tiempo. Ella es feliz y quiere seguir sintiéndose así tal y como recuerda después de cada encuentro: «Imposible parece que […] quede todavía una comezón tan grande de charlar más y un deseo tal de verte otra vez en cualquier misterioso asilo, apretaditos el uno contra el otro, embozados en tu capa o en la mía los dos a la vez, o tumbados en el impuro lecho, que nuestra amistad tiernísima hace puro en tantas ocasiones. Sí, yo me acuesto contigo y me acostaré siempre, y si es para algo execrable, bien, muy bien, sabe a gloria, y si no, también muy bien, siempre será una feli­cidad inmensa, que contigo y solo contigo se puede saborear, porque tienes la gracia del mundo y me gustas más que ningún libro. Yo sí que debía renunciar a la lectura y deletrearte a ti solo. ¿Qué mejor obra, entre las tuyas, que tu espíritu mono, simpático y fresco? Ven luego, ven, que me haces falta. Hay mil corrientes en mi pensamiento que solo contigo desahogo. Ven, Santander ya debe de estar feo, frío, gris y aburriente»

Ambos escritores tuvieron mucho en común. Ambos ‘picotearon’ con todos y todas. A ella se le conocía el affaire con Blasco Ibáñez.  A Galdós se le contabilizaron amores como Concha-Ruth Morell, Lorenza Cobián o Teodosia Gandarias…En común tuvieron el gusto por una sensualidad libertina…Podría decirse que disfrutaron de su sexualidad con una libertad inusual en aquel tiempo y mantuvieron una relación abierta y plena de juegos eróticos: se gustaban, se buscaban, se divertían…Y también se amaron. Ella le llamaba «miquiño mío», «monín», «pánfilo de mi corazón», «roedor», «camaraíta», y se identificaba como «tu rata», «tu peinetita», «tu buitra» como escribe en otra misiva: «Ven a tomar posesión de estos aposentos escultóricos. Aquí está una buitra esperando por su pájaro bobo, por su mochuelo […] Hay en mí una vida tal afectiva y física, que puedo sin mentir decir que soy tuya toda: toda, me has reconquistado de muchas maneras y más que nada porque nunca me habías perdido; porque te quise ayer y te querré mañana»

El nacimiento en Santander de la única hija (ilegítima) de Galdós, a la que dio sus apellidos, pudo señalar el comienzo del fin. O, tal vez fuera cuando Emilia se negó de una vez por todas a cambiar la tónica de su relación: él quería una formalidad que ella no necesitaba…Nada dejó escrito al respecto. Al parecer poco a poco la relación se tornó profesional, correcta y respetuosa…El amor tan ferozmente erótico fue perdiendo intensidad para descender trasformado en pura admiración intelectual…Aunque nunca se sabe, porque donde hubo fuego siempre pueden quedar rescoldos…Una cosa parece segura: el amor de Bazán siempre fue Galdós y viceversa…

Dignas, Diversas, Insumisas pero Juntas…

LA SORORIDAD SE REFIERE A LA HERMANDAD ENTRE MUJERES CON RESPECTO A LA DESIGUALDAD DE GÉNERO. ES UN PACTO, UN APOYO. UN CONCEPTO DERIVADO DEL LATÍN SOROR,  QUE SIGNIFICA HERMANA.EN 2016 EL TÉRMINO «SORORIDAD» SE EMPEZÓ A UTILIZAR EN ESPAÑA AUNQUE LA RAE NO LO INCORPORÓ AL DICCIONARIO HASTA 2018.
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La ‘sororidad’ como sentimiento existía antes que la definición misma del concepto. Porque cuando una mujer era asesinada o padecía cualquier otra injusticia o desigualdad, todas nos solidarizábamos y nos uníamos en una emoción semejante a la hermandad, tal vez porque el hermanamiento nos coloca en un doble plano de igualdad como mujeres y hermanas…El término ‘sororidad’ es la expresión semántica por excelencia acuñada por el feminismo que mejor define la cualidad del vínculo que nos une a todas…Dignas, Diversas, Insumisas, Juntas fue el lema de la Asamblea Feminista de Madrid en el año 2016…

Este 2021 la pandemia ha dificultado la celebración del 8M (al igual que ha ocurrido con otros tantos eventos) cuyas actividades no podrán ser ni tan numerosas ni tan festivas, no al menos como en años anteriores. No obstante las calles y plazas de nuestra ciudades lucirán el color malva en balcones y edificios públicos y, miles de mujeres con mascarillas, participaremos en los diferentes eventos, eso sí, teniendo en cuenta las medidas sanitarias en vigor. Nuestra presencia en la calle importa y también el sonido de nuestras voces y el canto de nuestras consignas, sobre todo para impedir que algunos sectores ultraderechistas y sus vasallos conservadores, continúen demonizando la convocatoria del año pasado y evitar que pase a la historia por la puerta de atrás, marcada por el estigma del covid como afirman algunos líderes políticos sin el más mínimo pudor y que a pesar de no haber sido demostrado se diga: «El 8M no puede volver a ser el día de la mujer contagiada…».

Cartel Junta de Andalucía 2021

El 8M ha llegado envuelto una gran controversia, sobre todo en Madrid, la ciudad sin ley… O con una única ley, según se mire…El gobierno de la Villa, en complicidad con la ultraderecha, ha pretendido secuestrar la celebración con pobres argumentos y peor dialéctica y, como viene siendo habitual, el debate acabó en los tribunales que, mira por donde, le dieron la razón…Finalmente no habrá gran manifestación para ‘evitar contagios’ A estas alturas ya no puede extrañar a nadie la actitud insolidaria que el gobierno de Madrid ha venido mostrando desde el inicio de la pandemia a tenor de sus incongruencias: O sea que se autoriza un concierto del cantante Raphael que, por muy bien que se conserve y cante no deja de ser un señor mayor, que congregó a cinco mil personas para oírle cantar a todo volumen (según los expertos ‘cantar’ aumenta el riesgo de contagio y hasta el punto de aconsejar no hablar en el transporte público)…Tampoco pasa nada porque se reúnan numerosas personas para hacer cola en las inmediaciones de la Basílica del Medinaceli a fin de visitar al Cristo y lamentarse de que no hubiera besapie… Ni porque los forofos futboleros se apelotonen a la salida del dervi madrileño, prococando un enorme tumulto con numerosos seguidores apiñados, sin mascarillas ni distanciamiento, dispuestos a celebrar el empate…

En Madrid hace tiempo que la solidaridad brilla por su ausencia y protagonizar un continuo agravio comparativo respecto al resto de Comunidades. A pesar de presentar los peores datos prácticamente a lo largo de todo el 2020, es la que tiene las medidas más laxas: el toque de queda más tarde, los bares sin cerrar y con el más amplio horario de apertura, mantenimiento de apertura en museos, teatro y demás espectáculos siendo además la ciudad europea que más turismo recibe y, según los propios extranjeros, en la que disponen de mayor libertad y relajación de medidas…Y mientras esto sucede, los sectores conservadores, poco afines al 8M, se han encargado de difundir y colgarle el ‘san benito’ responsabilizando a los gestores de la pasada convocatoria de haber transformado a la capital en la zona ‘cero’ del contagio por coronavirus, el foco que provocó el desencadenamiento de la infección que irradió hasta diversas zonas geográficas pues, como se sabe, la convocatoria reunió a vecinos y foráneos desplazados a la capital para dicho evento. En fin, con su adalid al frente, Madrid intenta blindarse contra el 8M. A la presidenta y a sus acólitos en el gobierno, les ha venido bien la pandemia con el fin de intentar difuminar y acallar una reivindicación que cuenta con dos siglos de historia. Apuesto a que no conseguirán silenciar nuestras voces ni impedir que sigamos avanzando…Solo nosotras decidimos quiénes queremos ser, con quién queremos estar y con quién compartir nuestra ‘llave’.

Este año a la lista de desigualdades debemos añadir el impacto de género a consecuencia de la pandemia que ha sido entre otras los siguientes:

  • La pesada y desigual responsabilidad del trabajo de cuidados: las mujeres representan el 70% del personal sanitario en todo el mundo.
  • Las mujeres han ocupado la primera línea de la pandemi: El 76% del personal sanitario infectado son mujeres, frente al 24% de hombre
  • En tiempo de aislamiento, la violencia machista aumenta: la casa no es un lugar seguro para mujeres.
  • Se evidencia un gran desequilibrio de roles de liderazgo en la respuesta a la pandemia: el Comité de Emergencia de la Organización Mundial de la Salud para COVID-19 cuenta sólo con un 20% de féminas. Y en el ámbito político, según la Unión Interparlamentaria y la ONU, solo 10 de los 152 jefes de estado son mujeres y los hombres constituyen el 75% del personal parlamentario y el 76% de quienes aparecen en medios de comunicación.
  • Las mujeres han sufrido mayor precariedad y pobreza laboral: El confinamiento de la población y la paralización de la actividad empresarial han tenido repercusiones negativas en el empleo de las mujeres…
Barcelona 2021

¡Feliz 8M ‘hermana’ ! Y recuerda:

No hay barrera, cerradura, ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente», Virginia Woolf

«Enamórate de ti, de la vida. Y luego de quien tú quieras», Frida Khalo.

«Ignoramos nuestra verdadera estatura hasta que nos ponemos en pie», Emily Dickinson.

 Nueva entrada en ‘Biografías’: Christine de Pizan: una feminista en el medievo…

Bajo el manto de Hécate…

Hécate , hija menor de Zeus, es UNA DE LAS diosas MENOS CONOCIDAS y representa la Diosa griega de la magia, de la encrucijada, del conocimiento trivial, además de ser la responsable de mantener el velo que separa el mundo de los dioses del mundo de los mortales…Tal vez bajo su manto hayamos vivido todos, sin saberlo, este primer año de la pandemia…
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La diosa griega Hécate es muy poco conocida. Hija menor del dios Zeus, padre de los dioses, fue también titánide que recibió de Perses y Asteria el poder sobre la tierra, el cielo y el mar. A pesar de que no la precede muy buena fama se la conoce por su actitud protectora hacía sus hijos aunque, en el ‘imaginario mitológico’, parte de su vida transcurra en el inframundo…Presente en algunas guerras, librando batallas contra monstruos marinos, Hécate tiene la autoridad divina, el control absoluto sobre la magia y, lo más importante, puede ver los múltiples futuros que podrían suceder, poseyendo, por tanto, la capacidad de predecir profecías…No tentemos la suerte. Tal vez hayamos caminado bajo su manto a lo largo de todo este año y tal vez, contrariamente a lo que pueda parecer a los ojos de quienes se amparan en vírgenes y santos, el resultado no haya sido ni tan malo ni tan bueno…

Mientras Hécate sostenía con sus manos el tupido velo que separa el mundo del inframundo, nosotros, sus habitantes, nos hemos debatido entre la vida y la muerte, entre la angustia y el la esperanza, el miedo y la valentía… Así ha transcurrido ya un año desde el inicio de la pandemia. Por ello estos días se han celebrado algunos homenajes en memoria de las primeras víctimas del coronavirus. Médicos, enfermeras, personal sanitario en general, han depositado una flor amarilla por cada uno de los fallecidos y pronunciado, uno a uno, sus nombres. El mensaje que han querido transmitir era claro: ninguno fue un número de expediente ni alguien anónimo. Todos mantuvieron su identidad y contaron con una mano amiga a la que poder asirse en tan difíciles momentos…Y todos, ellos y nosotros, hemos aprendido algo…

Hasta que comenzó la covid mucha gente no había oído hablar de la última catástrofe epidemológica de principios de siglo XX, conocida como ‘gripe española’ y catalogada como ‘la ‘madre de todas las pandemias’, la misma que se llevó por delante entre veinte y cincuenta millones de personas a lo largo y ancho de todo el planeta, según cifras de la OMS. El balance de la mortalidad superó con creces al de la I Guerra Mundial, sobre todo en los países pobres en los que la gripe fue implacable. Solo en la India fallecieron 17 millones de personas. Basta echar una ojeada a los libros de historia o a las hemerotecas o bucear entre los testimonios, para comprender la profundidad de semejante catástrofe y la dimensión de sus consecuencias, comprobando a la par, la capacidad de superación de los supervivientes así como las transformaciones sociales y económicas que permitieron reinventar un mundo mejor para todos.

Ahora que se acerca el 8M conviene traer la colación el papel que jugaron las mujeres en el proceso de recuperación post pandemia pues, aunque no causó cambios radicales en la estructura social como en su momento sucediera con la caída del feudalismo por la peste negra allá por el siglo XIV, resultó determinante para inclinar la balanza de género en muchos países. La falta de trabajadores a consecuencia de la alta mortalidad de la gripe y la guerra, representó una oportunidad para que las mujeres accedieran al mercado laboral. En fin, la pandemia dejó algunos legados a las siguientes generaciones (históricos, genéticos, económicos, sanitarios…), evidenció muchas carencias a todos los niveles y, algo muy importante, destapó la necesidad de cooperación internacional dando lugar a la posterior creación de la Organización Mundial de la Salud en 1948.

Ha pasado ya un año desde que nos llegaron los primeros ecos y oímos hablar por primera vez (yo al menos) de aquel virus con corona que parecía cosa de la lejana China. Tal vez sea el momento oportuno para hacer un pequeño balance y sopesar, mirando atrás, lo que semejante vivencia nos ha aportado y nos ha restado. Personalmente ha sido un año ciertamente duro que me ha privado, en primer lugar, de estar con mi hijo, al que no veo desde las Navidades del 2020 y también de los amigos que tengo en otros puntos de la geografía española aunque, no obstante, nos hemos mantenido unidos, hemos estrechado, acercado e incluso creado vínculos. Hemos aprendido a darnos calor en la distancia, ofrecer y recibir compañía, cariño, apoyo y paliar así la soledad de algunos durante tantos y tantos días. A mí me ha ayudado a ver con claridad que ‘no soy ni estoy’ sola, sino que ‘somos y estamos’ porque vivimos en un mundo interdependiente. Nuestra existencia individual no es más que el eslabón de una larga cadena que conecta a todos los seres entre sí y, a la vez, a todos con el planeta. Sin duda la pandemia ha sacado a la luz la necesidad de rectificar ciertas conductas respecto a la naturaleza y adoptar una actitud más cuidadosa y respetuosa para con nuestra querida Tierra, si queremos que continúe dando cobijo a nuestros nietos, biznietos y tataranietos…

Si algo he aprendido del género humano y de mí misma es que las dificultades constituyen un oportunidad para aprender, que incluso lo ‘malo’ que nos pasa viene de la mano de ‘ciertas bondades’ que, en ocasiones, solo somos capaces de percibir pasado un tiempo…Por eso me hizo pensar un vídeo que circuló hace poco por la red titulado «Las cosas buenas que pasaron en 2020», cuyo contenido, por lo positivo y esperanzador, comparto a continuación:

  • La población de elefantes se duplicó en Kenia.
  • Alemania está transformando 62 bases militares en reservas naturales.
  • El desarrollo de la vacuna de covid Pfizer está por revelar una potencial cura para la esclerosis múltiple.
  • Nuevo análisis de próstata en solo 20 minutos con la orina del paciente tienen un 100% de exactitud.
  • Un expécimen exótico de rinoceronte asíatico nació en un zoológico de Polonia.
  • Los propietarios de casas y departamentos no podrán prohibir las mascotas a los inquilinos de Inglaterra.
  • Cultivo de madera en laboratorio podría terminar con la desforestación.
  • Se levantaron 14 billones de dólares para seguir con la iniciativa de replantar árboles en toda África.
  • Las ventas de libros siguen en su octavo año de crecimiento sostenido en todo el mundo.
  • Se cerró el agujero de ozono en la Antártida.

Hoy por hoy nos acechan otros miedos, nos ocupan otros debates y nos preocupan otras cuestiones. El tiempo transcurrido no pasó en vano y, unos más que otros, padecemos la fatiga provocada por el confinamiento, la escasez de vida social, la falta de compañía de la familia…Y ahora todos andamos con un ojo puesto en las vacunas y otro en las nuevas cepas que primero fueron tres y, a continuación, algunas más…No obstante y aunque aún no lo sepamos, tiempos mejores se intuyen en el horizonte…Como dijo el filósofo Eric Holfer, «En tiempos de cambio, quienes estén abiertos al aprendizaje se adueñarán del futuro, mientras que aquellos que creen saberlo todo estarán bien equipados para un mundo que ya no existe». Tomo nota…

Pero sigo siendo el ‘rey…’

Según la RAE, reY: 1.-  Monarca soberano de un reino 2.-Persona que por matrimonio tiene la dignidad de rey o reina 3.- Pieza principal del juego de ajedrez, la cual camina en todas direcciones, pero solo de una casilla a otra contigua, excepto en el enroque…
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A tres días del discurso pronunciado por Felipe VI el 23-F resaltando la figura paterna como determinante para la detención del aquel golpe de Estado, paladín de nuestra recién nacida democracia, los medios de comunicación destapan un nuevo pago del emérito al fisco, esta vez de cuatro millones de euros, a fin de regularizar su situación eludiendo, otra vez, una posible actuación penal en su contra. Y conforme escuchaba esta noticia una musiquilla comienza a rondarme la cabeza y resuenan los compases de aquella famosa ranchera que inmortalizara el cantante mexicano Vicente Fernández, cuya letra viene al pelo para aderezar el contenido del presente post:

Yo sé bien que estoy afuera
Pero el día que yo me muera
Sé que tendrás que llorar…

Han tenido que pasar siglos para que los historiadores destapen la verdadera personalidad de aquellos hombres que portaron la corona sobre sus cabezas a lo largo de nuestra Historia, desde que las Monarquías se instauraron en nuestro territorio a través de la figura de don Pelayo, el primer Rey astur sobre cuya identidad existe una gran controversia: que si fue un duque visigodo, que si un noble godo o la que parece más verídica, un simple caudillo local convertido en héroe mitificado tras la batalla de Covadonga…Sea como fuere don Pelayo acaparó un relato épico, según algunos, explotado durante el franquismo, presentándolo como defensor acérrimo de los cristianos y de los asturianos…Y así comenzó todo, con un caudillo elevado a la categoría de Rey, título que adoptaron muchos nobles de entonces en una Península poblada por pequeños reinos independientes que convivieron durante ocho siglos hasta quedar unificados en una sola corona cernida sobre las cabezas de los Reyes Católicos allá por el siglo XV…

A partir de ahí la genealogía se convirtió en un factor categórico, taxativo y concluyente…La sangre circulando a través de generaciones de seres humanos destinados, desde la cuna, a regir los destinos de su pueblo. Así, sin pasar ningún test psicotécnico, ni examen de valoración de aptitudes o capacidades. El heredero no era elegido sino impuesto por riguroso orden de nacimiento. Por eso nos han gobernado a pesar de las enfermedades, por encima de incapacidades de todo tipo, verbigracia Felipe III, un ludópata redomado a quien no le preocupaba gobernar o Carlos II ‘el Hechizado’, el rey hidrocéfalo, epiléptico, débil, impotente, estéril y mil cosas más sobrevenidas por el agotamiento de la práctica matrimonial endogámica… Felipe V, ‘el rey animoso’ o ‘el rey loco’ (tuvo varios sobrenombres) que sufría de una melancolía permanente provocada por el trastorno bipolar que padecía o Fernando VI que sufrió de alzeheimer y mordía a cualquiera que se le acercara e incluso a sí mismo. De Carlos IV se dice que fue robusto de cuerpo pero débil de mente…Y sobre Fernando VII se han dicho muchas cosas, casi ninguna buena: «vendió a sus padres, traicionó a sus hermanos y legó a su hija una ristra de guerras entre españoles…» Un ‘prenda’ vamos. Eso sin mencionar otras enfermedades de transmisión sexual como la sífilis o los problemas derivados del prognatismo propio de los Austria que dificultaba la masticación de los alimentos en detrimento de la salud digestiva…

Las mujeres, la mayoría reinantes -según comprobamos en la segunda acepción de la RAE- al primar en la sucesión la línea masculina sobre la femenina, también padecieron las consecuencias de las políticas endogámicas dispuestas por las familias…Isabel la Católica tuvo problemas gastrointestinales, algo tendrían que ver los disgustos por las infidelidades de su marido y, más tarde, una grave depresión tras la muerte de su hijo Juan. Doña Juana, su hija, se ganó el apodo de ‘loca’ debido a sus celos enfermizos y múltiples depresiones post parto, interpretadas (por intereses políticos nobiliarios) como delirio y locura…Mª Luisa de Saboya, primera esposa de Felipe V, padeció una grave tuberculosis, fuertes cefaleas y pérdida del cabello y Mª Luisa de Orleans, esposa de Luis I, un trastorno limite de la personalidad. Para concluir, la más castiza de todas, la reina Isabel II que fue diagnosticada de una icthiosis (sic), enfermedad conocida como ictiosis nacarada. O sea, piel escamosa. Lo que hoy llamamos psoriasis…

En fin, la naturaleza no perdona excesos vengan de donde vengan y los excesos de todo tipo han sido muy comunes entre los miembros de la realeza, sus cohortes y allegados. Naturalmente todos, como ahora, fueron vox populi aunque tanto los servidores reales, comprometidos a guardar el secreto de profesionalidad, como los hombres de Estado cercanos al Monarca de turno, intentaran tapar las numerosas vergüenzas de sus majestades disimulando, maquillando, engañando, extorsionando e incluso levantando bulos para desviar las miradas hacia otro lado, al menos, durante un tiempo…

Así que los vicios y virtudes, los errores y aciertos, lo mejor y lo peor junto a algún que otro secreto de Estado, sólo han salido a la luz tiempo después de la desaparición de sus protagonistas. Los reyes, contrariamente a lo que muchos puedan creer o crean todavía, no son seres excepcionales, dotados de determinadas capacidades transmitidas vía ADN que les cualifican para ser quienes son y presidir ‘simbólicamente’ países o Estados. Son meras personas ‘al uso’ (evito decir ‘normales’), como cualquiera de nosotros sólo que su status les otorga privilegios y prebendas ligadas históricamente al desempeño simbólico de un rol cuyo entrenamiento comienza desde la cuna, inculcándoles la conciencia de ser quiénes son, lo que representan y lo que puede llegar a ser y a representar… Así, poco a poco, se van adentrando e instalando en el imaginario colectivo hasta ocupar el lugar que les corresponde en el organigrama social de su tiempo…

No nos engañemos. Incluso las más recientes biografías de algunos miembros de la Casa Real, se han publicado previo maquillaje para evitar escandalizar a esa parte de la sociedad que la considera como más allá de este mundo, envuelta en un halo de sacralidad y, por ello, intocable…. Basta echar una mirada a la hemeroteca para comprobar aquellos tiempos en los que aparecía toda la familia real fotografiada en los jardines de Zarzuela, en el palacio de Marivent o en las regatas. Todos tan elegantes, bien avenidos, tan campechanos y ‘normales’ (ruego me perdonen la comparación…). Luego vino la separación de los Duques de Lugo, los escándalos de los Duques de Palma, la cacería de elefantes en medio de la crisis, los amoríos reales, la abdicación, las cuentas de don Juan Carlos que no cuadraban, el exilio a Abu Dabi y nuevamente las cuentas sin cuadrar…Aún son muy pocos los que consideran que la Monarquía es una institución obsoleta y bastantes quienes la miran con buenos ojos, toleran, justifican y hasta perdonan sus múltiples pecados, esos mismos que corren un tupido velo o cierran los ojos ante la falta de pudor y ejemplaridad de sus miembros… ¿Hasta cuándo tendremos que esperar para conocer la verdad? Mucho intuyo. Puede que yo posiblemente no lo vea…

Y de nuevo suenan los acordes en mi cabeza y tarareo la siguiente estrofa de la canción:

Con dinero y sin dinero
Yo hago siempre lo que quiero
Y mi palabra es la ley
No tengo trono ni reina
Ni nadie que me comprenda
Pero sigo siendo el rey…

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Emociones, palabras y lágrimas…

Samuel Beckett en su obra Textos para nada, se expresaba diciendo: «[…] mis palabras son mis lágrimas [….]». El llanto es una reacción a un estado de ánimo que no sólo relacionamos con el dolor o la tristeza, también lloramos de alegría o de risa…A lo largo de la Historia el llanto ha sido regulado mediante normas sociales que han marcado cuando y dónde se considera oportuno o propio e incluso ‘bien visto…’

Todos conocemos frases o aforismos alusivos a las lágrimas: ‘lágrimas de cocodrilo’, ‘sangre, sudor y lágrimas’, ‘no derramó ni una lágrima…’ Hasta Peret cantó aquella famosa rumba que decía ‘una lágrima cayó en la arena…’ Y luego están , ‘el valle de lágrimas’ y ‘las lágrimas de San Lorenzo’ con las que nos referimos a las Perseidas, esa lluvia de estrellas propia del verano…

El llanto es un acto biológico nacido desde el impulso de una emoción y como tal forma parte de la biología. Luego los psicólogos analizaron las emociones que las provocan. Más tarde se subieron al carro los historiadores  con el pretexto de analizar las emociones como constructo social y finalmente llegaron los sociólogos con el fin de profundizar en los contextos culturales en los que solemos ‘llorar’ averiguando, de paso, el grado de tolerancia, aceptación y permisividad del entorno…O sea que el llanto como emoción o manifestación de una emoción, presenta muchas caras. Cómo las dejamos fluir y, en general, las diferentes manifestaciones emocionales, tienen todo que ver con la cultura. Y para muestra, a muy grandes rasgos, baste mirar hacia Oriente…

En el marco de la historia de las emociones las lágrimas han sido objeto de estudio en general y desde la perspectiva de género en particular pues, como veremos, el llanto no sólo es una respuesta emocional a nivel personal e íntimo sino también social que, en el devenir de los tiempos, acabó relacionándose, sobre todo, con las mujeres. No es un secreto que las emociones también se han feminizado, etiquetado y clasificado en función del género: ‘llorar es de nenas’ y por eso ‘los hombres no lloran…’ Pobres…Toda la vida controlando y llorando a escondidas… En fin, un residuo más en el imaginario colectivo de un período en el que la ‘castración simbólica’ estuvo a la orden del día y, por eso, según parece, los hombre son menos proclives al llanto. Durante generaciones los padres educaron a los hijos varones siguiendo algunas de estas máximas: “los niños que lloran son unas nenazas” o “ no llores, sé un hombre…» Una pedagogía que potenció las categorías sexo/género en base a las cuales hemos construido un cliché del que aún quedan ciertos residuos y por eso se califica a las féminas como débiles, cambiantes y lloronas en contraposición a los hombres definidos como fuertes, seguros y autocrontolados…En su favor he de decir que los discursos sobre la masculinidad están siendo actualmente revisados y un nuevo ‘prototipo’ de varón, apto para el siglo XXI, comienza a pulular…Aunque ya se sabe, como es un ‘prototipo’, aún escasea…

En fin las lágrimas han sido objeto de estudios desde muy atrás en el tiempo. Ya en el siglo XVI interesó su origen fisiológico sustentado en la teoría hipocrática de los humores: húmedos, propios de las mujeres y cálidos, característicos de los hombres. Ambos compuestos por los diferentes fluidos del cuerpo: sangre, flema, bilis negra y bilis amarilla. Cuando la homeóstasis se interrumpía, es decir, se desequilibraban, sobrevenían las enfermedades cuya curación se trataba con purgas y sangrías que purificaban tanto en cuanto expulsaban del cuerpo parte de dichos líquidos. En este sentido las lágrimas se entendían como catarsis o liberación tal y como se explica en los tratados del médico navarro Huarte de San Juan o del humanista Juan Luis Vives, quien defendió que las lágrimas eran ‘humores destilados…’

Más tarde en el siglo XVII Descarte observó una serie de matices que relacionaban el llanto con otras reacciones del cuerpo. Por primera vez se mencionaron las emociones como mezcla de pasiones primarias (amor, odio, tristeza, dicha, asombro y deseo) mezcla que, dependiendo de las ‘pasiones’ que predominaran, podían derivar en personas más o menos lloronas. La novedad cartesiana fue observar en primicia las reacciones del cuerpo y de la mente no aisladas sino ligadas, relacionadas unas con otras. En esta dirección continuaron, posteriormente, los estudios de Darwin…

Otra cuestión no menos relevante que apostilla la relación causa-efecto del llanto se refiere a la composición química de las lágrimas. En general son compuestos acuosos con un pequeño porcentaje de proteínas, minerales, lípidos y enzimas que alteran dicha composición según la emoción que las origine. Así las lágrimas provocadas por el dolor o el sufrimiento no son químicamente exactas a las que se producen como consecuencia de la risa, la alegría o cuando cortamos una cebolla…

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Por otro lado e independientemente del proceso fisiológico desencadenante del acto mismo del llanto, la sociología se ha encargado de analizar su interacción social o, dicho de otra manera, de cómo algunas emociones se convierten en ‘construcciones sociales’ y cómo pasan a formar parte del lenguaje visual y de la representación característica de determinadas sociedades tanto del pasado como actuales. Así las lágrimas han podido resultar tan efectivas para seducir como para convencer…Lágrimas para enamorar o para conmover… Y de ahí que durante siglos se haya regulado tácitamente cuándo es correcto y adecuado llorar, cuáles son los escenarios aptos o convenientes para representar públicamente el dolor o la excesiva alegría y a quiénes les está permitido o tolerado… A modo de ejemplo baste recordar a las plañideras que los antiguos romanos contrataban en los funerales y bodas, actos en los que llorar se consideraba una expresión de dolor o de dicha y felicidad. Otro ejemplo, en sentido  místico, sería la ‘transverberación de Santa Teresa” así como las visiones autobiográficas en el “Libro de la Vida” en el que las lágrimas tuvieron un papel destacado…En fin, resultaría demasiado largo y prolijo repasar cuanto se ha dicho y escrito sobre las lágrimas y el llanto a lo largo de la historia, así que acelero para detenerme en ejemplos concretos..

Mis palabras son mis lágrimas...escribió Samuel Beckett. Y tenía razón…Estoy segura que recuerdan el caso de la violación múltiple de aquella chica de Pamplona y también cómo la prensa y parte de la opinión pública comentaba sobre la conducta que se esperaba de ella, es decir, un estado de depresión, miedo, tristeza, abatimiento…De todo menos valentía y mantener la cabeza alta…Bien, ahí entraría el llanto como respuesta socialmente ‘esperable’ de una mujer ‘violada’. El llanto, por tanto, sigue estando regulado a través de acuerdos sociales tácitos.

Pero quizá uno de los ejemplos más claro los encontramos si retrocedemos hasta la época moderna (s. XVI al XVIII) tiempo en que el llanto, los sollozos y los gemidos fueron conductas determinantes en los relatos de mujeres en procesos de demandas de divorcio. Los tribunales consideraban las lágrimas como signos de evidente perturbación y dolor, emociones esperadas y deseadas por quienes juzgaban los hechos. Así, llorar en el momento adecuado se convertía en una estrategia de credibilidad. Es decir, que la narrativa más que ‘ser veraz’ debía ‘parecer veraz’. O lo que es lo mismo, el llanto constituyó para muchas mujeres una conducta que otorgaba o acentuaba su condición de honestas, bondadosas, abnegadas y, sobre todo, a-rre-pen-ti-das… Dejar correr una lágrima por la mejilla en el momento y lugar adecuado resultó ser altamente eficaz…Si, además, las palabras iban acompañadas de otros gesto, suspiros y palpitaciones con las manos colocada sobre el pecho, las posibilidades de ganar la defensa aumentaban…Pocas demandas de divorcio prosperaban pero estos comportamientos aprendidos, acordes a los valores imperantes en la sociedad de aquel tiempo, resultaron muy útiles y quedaron incorporados al imaginario femenino…

El llanto ha quedado asociado en la memoria colectiva a manifestaciones emocionales plausibles e incluso elogiables en determinados actos y espacios. No obstante y, volviendo a la teoría de los humores, las lágrimas, enraizada a los humores húmedos dominantes en la naturaleza de las mujeres, según dichas teorías han dejado su rastro en la subjetividad femenina y continúan siendo interpretadas como expresión propia de dicha condición, mientras que en los varones ha quedado relegado al ámbito de la más estricta privacidad… Nos guste o no, las lágrimas continúan siendo una categoría de análisis en nuestra sociedad actual cuyo contenido e interpretación difiere en las culturas orientales. No hace mucho leí en un artículo que la reina Letizia ha prohibido a sus hijas, entre otras cosas, que lloren en público, de ahí que casi siempre que aparecen ante las cámaras esbocen una espléndida sonrisa. Este autocontrol emocional viene de muy atrás pues, desde siempre, tanto los miembros de la monarquía como de la alta nobleza, por protocolo, están obligados a ser comedidos al expresar sus emociones tanto positivas como negativas…

En definitiva el llanto profundo nos permite desahogarnos y activa la función de las neurotrofinas (proteínas capaces de favorecer la plasticidad neuronal). Dicho de otra forma, el llanto es ‘reparador y terapeútico’. Favorece nuestro aprendizaje, nos ayuda a ser más creativos, resilientes, capaces de poner en marcha nuevas conductas que nos permitan adaptarnos mejor a nuestros entornos. En estos tiempos que corren el llanto es una emoción que ha pasado a primera fila por su poder para sanar y fortalecer nuestro maltrecho ánimo… Casi me atrevería a afirmar que ‘llorar también es de sabios…’

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Gobernar en femenino: una apuesta de Joe Biden…

Ayer Joe Biden, 46 presidente de los EE.UU. juró su cargo siguiendo la tradición: colocando su mano derecha sobre una Biblia católica que compraron sus bisabuelos. Jorge Washington hizo lo propio, aunque tomó prestada una de una logia masónica neoyorquina a diferencia de Lincoln que compró una nueva, hoy conservada en la Biblioteca del Congreso, la misma que utilizaron en su día tanto Obama como Trump…
Despacho Oval (Internet)

Ayer fue un día histórico del que más de uno quiso participar en calidad de telespectador. Primero se vio la despedida de Trump y Melania. Ella, según dicen los expertos, feliz y, quien sabe, si con el divorcio a la vista. Él con poca gana y cara de pocos amigos, anunciando que volverá aunque no sepa cómo ni cuando. Lo cierto es que la ‘era Trump’ concluyó para descanso de unos y enfado de otros. A mi, lo que más me atrae del sistema electoral estadounidense es que, para mal o para bien, los candidatos sólo pueden postularse dos candidaturas. Tiempo más que suficiente porque según el dicho ‘lo mucho cansa y lo poco agrada’

En estos tiempos que corren, la prudencia aconsejaba para la ocasión, una ceremonia breve y sobria, como no podía ser de otra manera, aunque con los símbolos presentes: cientos de banderas ocupando el espacio habitualmente dispuesto para los asistentes. También hubo invitados especiales como Lady Gaga y Jenniffer López, entre otros, que pusieron una nota musical muy del estilo americano una vez que Joe Biden juró su cargo siguiendo la tradición, es decir, apoyando su diestra mano sobre una biblia familiar, legado de sus bisabuelos. Y tras las formalidades y demás protocolos oficiales, marchó con su esposa -ahora ‘primera dama’- a la Casa Blanca. Según cuentan los medios de comunicación el nuevo Presidente se habrría ido a cama después de haber firmado una serie de decretos que devuelven EE.UU a tiempos de Obama…Europa vuelve a tener un ‘amigo’ y está preparada para retomar las relaciones interrumpidas con Trump…

Aunque con algunas reservas, muchos miramos con ciertas expectativas hacia la nueva Presidencia. Los gestos y maneras de Biden representan un gran alivio. Transmiten una serenidad, sosiego y moderación tal vez aumentadas por contraste con su antecesor, cuya pose y actitud prepotente, a mi personalmente, me producía inquietud y rechazo. El tiempo dirá si hemos exagerado. De momento el recién llegado aporta un aire nuevo que va dejando una estela de respeto, educación, tolerancia, reconocimiento…Virtudes que colaboran a serenar los ánimos exasperados de los últimos años. Y así de entrada, mi ‘simpatía hacia Biden va in crescendo cuando observo los nombramientos de su equipo personal que destacan por una fuerte presencia femenina y una gran diversidad, muestra inequívoca de su interés por unir, igualar y reflejar la realidad de un país tan diverso y multicultural como EE.UU.

En el equipo Biden reina la paridad: 15 mujeres y 14 hombres repartidos en los tres órganos de su gabinete: Secretaría de Estado, Inteligencia y Exteriores y la Casa Blanca. Veamos quienes son estas mujeres.

En las Secretarías de Estado: Yanet Yellen, neoyorquina de 75 años. Doctora en Economía por la Universidad de Yale. Pionera con Obama como presidenta de la Reserva Federal, volverá a serlo ahora al frente de la Secretaría del Tesoro. Deb Haaland, de Arizona, 60 años. Miembro de la tribu ‘Pueblo of Laguna’. Haaland es una de las primeras nativas que formaron parte del Congreso y que ahora ocupará la Secretaría de Interior. Khaterine Tai de Connecticut, 50 años. Estudió derecho en Yale y Harvard. Secretaria de Estado que se encargará de negociar los términos comerciales con China y demás países. Cecilia Rouse, California, 58 años. Decana en la Escuela de Asuntos Públicos e Internacionales de la Universidad de Princeton, nueva Presidenta del Consejo de Asesores Económicos. Kathleen Hicks, 50 años. En la actualidad directora del programa de seguridad internacional del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales que ocupara la Subsecretaría del Departamento de Defensa. Gina Raimondo, Rhode Island, 49 años. Gobernadora de dicho estado, llevará la Secretaría de Comercio. Marcia Fudge, Ohio, 69 años. Congresista por Ohio desde 2008. Formó parte del Comité de Administración, Agricultura, Educación y Trabajo, Presidenta de Caucus negro del Congreso y alcaldesa de Warrensville Heights, Ohio. Ocupará la Secretaría de Vivienda. Jennifer Granholm, 61 años, Vancouvert (Canadá). Primera mujer gobernadora de Michigan y primera fiscal del mismo estado. Ahora será Secretaria de Energía.

Rochelle Walensky, 52 años, Massachusett. Jefa de Enfermedades Infecciosas del Hospital General de Massachusetts. Docente en la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard. Durante la Covid-19 ha realizado investigaciones sobre la distribución de las vacunas en comunidades desamparadas y ahora será Directora de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades. Linda Thomas-Greenfield, Luisiana, 69 años. Diplomática que dirigió la Oficina de Asuntos Africanos del Departamento de Estado en 2013 y 2017, nombrada para ser Embajadora ante la ONU.

En Inteligencia y Exteriores, solo una mujer ha sido elegida por Joe Biden: Avril Haines, de 52 años, nacida en Nueva York. Licenciada en Física y graduada en Derecho, lleva más de 15 años trabajando como asesora con Biden y se hará cargo de la Dirección de Inteligencia Nacional.

Finalmente el Presidente también ha elegido una mayoría femenina para su círculo más cercano: el gabinete de la Casa Blanca en el que destaca la que seguramente sera el miembro más cercano al gobierno: la vicepresidenta, Kamala Harris quien, posiblemente, pueda ser la próxima candidata ya que Biden ha manifestado que solo gobernará esta legislatura. Harris, hija de un jaimacano y madre originaria de la India, nació en California hace 56 años. Estudió Derecho en la Universidad de California-Hastings y en 2003 obtuvo la fiscalía del distrito de San Francisco, siendo nombrada más tarde fiscal general del estado de California, convirtiéndose así en la primera mujer negra en ese puesto. Se podría decir que Harris ha roto ‘varios techos de cristal’ con su trayectoria y ha constituido un gran activo electoral para Biden. Neera Tanden, al presente directora del Centro para el Progreso Americano. Con Joe Biden pasará a la historia como la primera mujer de color y la primera persona surasiática-estadounidense en dirigir la Oficina de Administración y Presupuesto. Jen Psaki, 43 años, nacida en Connecticcut. Secretaria de Prensa. Actualmente supervisa el equipo de confirmaciones para la transición de Joe Biden y Kamala Harris. Kate Bedingfield, de Georgia, 42 años. Ha sido portavoz principal y vicepresidenta de comunicaciones corporativas de la Asociación Cinematográfica de Estados Unidos y ahora nombrada para como Directora de Comunicaciones.

De izquierda a derecha: Harris, Yellen, Haaland, Raimondo, Psaki y Thomas-Greenfield…

Finalmente, no podía dejar en el tintero a la esposa, la ‘primera dama’, supuestamente, la persona más cercana a su círculo personal: Jill Tracy Biden, de soltera Jill Tracy Jacobs. Natural de Hammonton, un pueblo situado en el condado de Atlantic en el estado de Nueva Jersey. Jill creció en el seno de una familia trabajadora y fue la mayor de cinco hermanas. Estudió en 1969 en la Upper Moreland High School y posteriormente en la Universidad de Pensilvania, ambas carreras relacionadas con la moda, profesión que apenas ejerció. Tras su graduación comenzó a trabajar como profesora sustituta en Wilmington aunque su trayectoria profesional toma cuerpo más tarde tras un máster de Educación en la Universidad West Chester de Pensilvania al que siguió un posgrado en Inglés en la Universidad de Villanova y un doctorado, realizado a los 56 años, con una tesis dedicada al estudiar estrategias para disminuir el abandono escolar. Actualmente imparte clases de inglés que compaginará con sus deberes como ‘primera dama’.

La apuesta de Biden por un poder en femenino pasará a los anales de la historia junto con el posicionamiento estratégico de Kamala Harris como próxima candidata de los Demócratas. Aún no sabemos qué éxitos distinguirán su legislatura pero, sin lugar a dudas, la feminización de la Casa Blanca constituirá todo un referente y un paso importante en la lucha hacia la igualdad de género…

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El secreto del ‘guardainfante…’

Guardainfantes: Armazón de aros metálicos que se ata a la cintura con cintas y se coloca bajo una falda larga para ahuecarla; fue un soporte del vestido originalmente circular que fue aplanándose por delante y por detrás y ensanchándose por los lados, dando una forma exageradamente ancha a las caderas...

Que la ‘moda viene de París’ ha sido uno de los tópicos que más se ha repetido a lo largo de la Historia, cosa que no es del todo cierta. Aunque nos cueste creerlo la España del XVII también marcó tendencia poniendo de moda el color negro, popularizado y extendido por los Austrias tal y como veremos en un próximo post… La globalización, la multiculturalidad y el uso masivo internet tan presentes en nuestras sociedades actuales, han traído como consecuencia la utilización de usos y estilos diversos que coexisten y atienden la demanda de grupos sociales diferentes de manera que ya no se puede hablar de moda -en singular- sino de modas…

El vestido, el traje, la ropa en general y sus complementos conforman nuestra identidad, reflejan nuestra ideología y proclaman nuestra manera de ser y estar en el mundo. Cómo vestimos comunica a los demás quiénes somos. Nuestra imagen visual forma parte de esa liturgia que conforma la representación visual que constituye, a su vez, la base sobre la que construimos los estereotipos que a menudo condicionan nuestras relaciones y opiniones. A partir de este corolario buscamos nuestras propias singularidades, aquello que nos distingue de los otros, proyecta nuestro yo, nuestra subjetividad dejando entrever, a la par, nuestra individualidad la misma que nos diferencia del resto de seres y nos convierte en los individuos únicos e irrepetibles que somos…

La historia de la moda refleja la evolución de las prendas de vestir a través de los tiempos así como los factores que incidieron en ella: el clima, la geografía, los recursos… Pero sobre todo, el vestido ha sido objeto de diferenciación sexual y de género. El traje ha distinguido a los hombres de las mujeres y también a las propias mujeres en función de diversas categorías como el estatus socio-económico, la profesión, el estado civil o la religión. Así, las mujeres honestas -entiéndase por honestas las casadas estuvieron sujetas a unos cánones a su vez ajustados a determinados tejidos y colores, algunos de los cuales fueron privativos de ciertos grupos sociales o marginales como en el caso de las prostitutas, a quienes se reservó el color amarillo… El color delimitaba así la frontera entre la honestidad y la indecencia. En definitiva a lo largo de la historia de la humanidad y, en este caso durante la Edad Moderna, la jerarquización social se extrapoló a todos ámbitos de la vida, también al vestido, cuestión que adquirió tal importancia que incluso llegó a estar regulada por el Estado a tenor de los numerosos tratados de leyes suntuarias sancionadas por los Reyes durante los siglos XVI, XVII y XVIII.

Las mujeres tuvieron que padecer el ‘peso’ -en sentido literal- de la moda. Sufrieron y soportaron lo indecible con el uso de prendas incómodas, excesivamente ajustadas y recargadas telas ya de por sí pesadas, la mayoría confeccionadas con grueso tafetán negro, o de pelo de cabra gris liso, con las que debían asistir e incluso presidir (en el caso de las Reinas y nobles tituladas) numerosos actos oficiales, sociales o cortesanos que las obligaban a permanecer en pie durante horas… Las numerosas series y películas inspiradas en esta época, algunas muy bien ambientadas, han acercado a los espectadores a los ambientes, costumbres y vestuario de algunas cortes modernas europeas.

Entre las numerosas prendas femeninas (Vid. Museo del Traje de Madrid) llama particularmente la atención el ‘guarda-infante’ (palabra que separo mediante guión para comprender mejor su significado). Con semejante nombre no cabe duda que fue una prenda nacida para ‘guardar’ el mayor secretos que cualquier mujer que se preciara pudiera querer preservar… Exacto: el embarazo no deseado, los hijos ilegítimos, esos hijos engendrados furtivamente, ‘frutos prohibidos’ que podían acabar condenando a una dama a la marginación o a la miseria…

El guardainfante, también conocido en España como ‘miriñaque’, ‘tontillo’ o ‘panier’, eran estructuras que se ataban a la cintura para aumentar el volumen o ahuecar las faldas. Estos armazones adoptaron diversas formas más o menos redondeadas según se extendieran hacia las caderas, como se pueden observar en el cuadro de las meninas, o abriéndose desde la cintura hasta los tobillos, ejemplos todos que encontramos en la pintura de Corte de la Europa de los siglos XVI y XVII. Sobre dicho armazón se colocaban las faldas que, según Madame D’Aulnoy, escritora francesa conocida por sus cuentos de hada y libros de viaje, eran tan largas por delante y por los lados, que arrastran siempre mucho, y jamás arrastran por detrás. Las llevan a flor de tierra pero prefieren tropezar al andar, a fin de que no se puedan ver sus pies, que es la parte de su cuerpo que ocultan más cuidadosamente…

El origen de este incómodo artefacto no fue otro que disimular los embarazos de las prostitutas, de ahí su nombre: guarda infantes. Primero la usaron las meretrices en Francia hacia la segunda mitad del siglo XVI desde donde pasó a España, calculándose su llegada hacia 1630 cuando ya en el país vecino había quedado en desuso (tal y como suele suceder en la actualidad). Según algunos historiadores la hipótesis más probable es que se introdujera de manos de los cómicos dedicados al teatro llegados hasta la Corte del Madrid de los Austria. Aquí en España como en Francia, la popularizaron las prostitutas y mujeres del pueblo, de ahí la lluvia de críticas y murmuraciones que despertó. Pero, cosa curiosa, de repente saltó al ámbito cortesano revolucionando así el mundo la moda barroca.

No se sabe con certeza cómo se produjo el cambio y, sobre todo, quién lo importó aunque algunas voces entendidas señalan hacia Isabel de Borbón, segunda esposa de Felipe IV, como la mujer que lo introdujo en la corte española y, por lo que se sabe, en beneficio propio… Las cortes barrocas en general se distinguieron por una total ausencia de improvisación, más bien al contrario, se rigieron por un estricto protocolo que reguló la vida de los monarcas y de los cortesanos y cortesanas, de manera que la Reina convirtió el guardainfante en un instrumento político destinado a reconstruir una identidad personal destacada frente a la personalidad del valido de turno, en este caso el Conde-Duque de Olivares, además de reforzar su papel en un contexto de guerra contra Francia.

Aquí radica la importancia de esta prenda, tanto en cuanto colaboró a la construcción de la imagen de una Reina que pretendió reconstruirse en una Corte nueva pues, como sabemos, Isabel de Borbón, hermana de Luis XIII, procedía de Francia país, en aquel momento, enemigo de España. En esta circunstancia, la nueva reina se vio obligada a redefinir su imagen y su nueva posición a fin de no perder prestigio y con ella el guardainfante, una prenda nacida para encubrir la inmoralidad de un embarazo extramarital, pasó a convertirse en una prenda de moralidad intachable, de uso entre las Reinas, sus damas y cortesanas en general. Durante mucho tiempo, el guardainfante, tontillo o miriñaque fue muy utilizado por las damas de la alta sociedad española.

Al parecer a finales del XVII esta prenda cayó en desuso tal y como contaba Madame D’Aulnoy a su vuelta de un periplo por España: Hasta hace algunos años las señoras llevaban guardainfantes de un tamaño prodigioso, lo cual las incomodaba e incomodaba a los demás. No había puertas bastante grandes por donde ellas pudiesen pasar, se los han quitado, y ya no los llevan más que cuando va a ver a la reina o a ver al rey…

La otra cara de Angela Merkel…

A la mayoría impresionó la sensibilidad de la Canciller alemana en su discurso sobre la situación de la pandemia en Alemania y las medidas impuestas de cara a la Navidad…La empatía de Merkel ha desvelado su lado más humano y por ellos, más cercano a su pueblo… Quizá sea eso lo que se eche en falta de los políticos: menos formalismos y más humanidad…
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Angela Merkel, 66 años. De soltera Angela Dorothea Kasner, doctora por la Universidad de Leipzig en física cuántica y miembro de la Unión Demócrata Cristiana de Alemania (CDU), desempeña las funciones de canciller federal desde 2005. A su llegada, Merkel no disfrazó su imagen de ‘mujer emancipada del ‘qué me pongo’ optando, a pesar de su coquetería, por un look que ha mantenido a lo largo de su trayectoria política, al que ha permanecido fiel y la ha identificado, apareciendo en público ataviada con pantalón y chaqueta de colores variados, pelo corto, ausencia de joyas y discreto maquillaje… Aunque al parecer y, según ha publicado la prensa, la canciller ha confesado tener una gran debilidad por los bolsos…

No obstante la política alemana no es tan fría como pueda parecer a tenor del vídeo de ayer en el que aparece una Ángela Merkel emocionada, con los ojos brillantes, mientras pronunciaba en el Bundestag un discurso en el que hacía balance sobre los efectos mortíferos de la pandemia al tiempo que pedía a los alemanes un esfuerzo más en estas fechas claves. Sus palabras y, sobre todo su actitud, nos han conmocionado a casi todos: «No puede ser que ahora antes de fiestas -afirmaba emocionada- tengamos muchos contactos y a continuación sea la última Navidad con los abuelos porque hemos desperdiciado la oportunidad de hacer algo».

Y es que no estamos acostumbrados a ver a nuestros políticos como lo que son: seres humanos iguales a nosotros. Siempre parapetados en una oratoria poblada de términos administrativos y de palabras huecas que, nada más salir de sus bocas, se congelan en el aire. Sus expresiones suenan a consignas de partido o aparecen envueltas, en el mejor de los casos, en una compasión y sensibilidad que resultan demasiado tibias, pronunciadas por quienes parecen tener miedo a que su humanidad se interprete o confunda con debilidad…

Es de suponer que como todos, ellos también tienen familiares o amigos en otras comunidades o en el extranjero a quienes estén deseosos de ver y abrazar. Que sus preocupaciones no son sólo colectivas sino personales e individuales. Que tal vez estén asustados. Que puede ser que incluso hayan perdido a seres queridos, familiares y ‘allegados’, el término de la discordia que, dicho sea de paso viene al pelo, sin ningún género de dudas, para englobar a quienes conforman esa otra familia ficticia. Es decir, aquella a la que nos une un vínculo más allá de la sangre, mucho más fuerte e inquebrantable: el afecto…

Por eso la actitud de Merkel la hace más fuerte y su humanidad más digna, además de rompernos los esquemas de ‘dama de hierro’ o de mujer imperturbable a quien el poder ha despojado de todas aquellas virtudes que la acercan y la igualan a resto de mortales.

La democracia pregona que aquellos que son iguales en un aspecto son iguales en todos los demás

Aristóteles

Sabio, como siempre, el filósofo. Este debería ser el espíritu de todos lo políticos en general. Si así fuera, seguro que los ciudadanos seríamos más obedientes y disciplinados, más aún si cabe. Porque se predica con el ejemplo y aquí, en España, escasea lo paradigmático mientras prolifera lo corrupto acostumbrados, como estamos, a comprobar con frecuencia el uso y abuso de quienes están en el poder y aprovechan su posición para medrar y sacar ventaja: desde amañar alquileres de pisos de lujos en zonas privilegiadas a precios de barrio, pasando por usar las tarjetas black para pagar un miserable ticket de parking hasta evadir el pago de impuestos por parte de quien ha ocupado, nada más y nada menos, que la Jefatura del Estado (me refiero al Rey emérito). Así podríamos enumerar todo un elenco de personalidades, trabajadores por cuenta del Estado pagados con dinero público, a cual más corrupto, que han conseguido alejar cada vez más a los ciudadanos de a pie de quienes ocupan los diferentes ámbitos de poder, a consecuencia de lo cual se ha generado un clima de desconfianza y desafección generalizada en quienes nos gobiernan y en las Instituciones que presiden…

Por eso las lágrimas de Merkel nos tocan la fibra y es curioso que un simple gesto, apenas imperceptible, llame tanto la atención y ocupe las portadas de la prensa internacional. Prueba inequívoca de lo poco habitual que resulta ver a una política de tamaña dimensión mostrando su lado más humano, su naturaleza en su condición de mujer, hija, madre, hermana, esposa, amiga… Identidades que todos y todas construimos a lo largo de nuestras vidas a la que acompañan y atraviesan emociones diversas, entre ellas, la compasión, la benevolencia, la caridad, la empatía, el altruismo…Ninguna reñida y todas compatibles con el desempeño de la Presidencia de un país…

El poder no cambia a las personas, sólo revela quiénes verdaderamente son.

José Mujica

Contrapunto…

Fotografía: mp_dc

Hace algunas semanas que decidí bajar el volumen exterior. Demasiado ruido. Demasiada información. Demasiados expertos que parecen saber de todo aunque no sepan casi nada y se limiten a repetir como loros una y otra vez lo mismo en distintas versiones…La radio y la TV no paran ese constante run run anunciando estadísticas sobre afectados, ingresados y fallecidos. Cifras y cifras, a veces corregidas una y otra vez, que lejos de tranquilizar merman mi ya maltrecho ánimo. Y ahora, después de meses sumergidos en esta saturación de datos e infinitas especulaciones sobre los ensayos clínicos en marcha, comienza el bombardeo esperanzador de las vacunas en un intento flagrante por vendernos humo porque, en realidad, la eficacia de estos medicamentos no está del todo probada. A lo dicho se une un profundo sentimiento personal de desafección, incredulidad y orfandad política sobrevenido a consecuencia de gobernantes con poca altura de miras y una gran desconsideración hacia la ciudadanía, a la que desgastan con una actitud de crispación, confrontación e ineptitud cuyo resultado ha desembocado en una situación de descrédito y desconfianza antes nunca vista…

Así que sí. Bajo el volumen de fuera -o al menos pongo mucha voluntad en ello- a la par que elevo el tono de mis emociones y sentimientos, considerando esta coyuntura un buen momento para escuchar-me, mirar-me y atender-me en un intento por regresar a mis orígenes, a ese estado primigenio de no saber para aprender de nuevo (seguramente lo mismo) pero de otra manera. Algo parecido a lo que llamamos ‘reseteo’ o ‘reinicio’: la pantalla se oscurece, el sistema se paraliza apenas unos segundos, suficientes para reparar los pequeños errores de funcionamiento… Y de repente, como un milagro, todo vuelve a conectarse y todo vuelve a funcionar…Misterios de la informática. Una analogía muy clara como ejemplo aunque lleva mucho más tiempo en la práctica, sobre todo cuando se trata de asuntos relacionados con el complejo mundo de las emociones…

En esto ando. En el reinicio. Serena, tranquila, refugiada en este bastión que representa mi casa donde paso las horas pegada a una mesa repleta de documentos, papeles, libros, lápices y un modesto ordenador, herramientas mediante las cuales me entrego a mis aficiones, aunque ahora, de momento, pase un poco menos por este blogY es que, como cantaba Serrat, siento que las musas ‘han pasao de mi…andarán de vacaciones…’ No seré yo quien las coarte. Si han de volver -cosa que espero y deseo- que así sea pero que lo hagan libremente…Y como escribo menos leo más pero no de lo mismo, esa es la novedad…

El pasado martes 15 de octubre en el Palau de la Música Catalana, de Barcelona, en una ceremonia íntima cuyo formato tuvo que ser adaptado debido a las actuales circunstancias, se entregaron los Premios Planeta 2020. Premios que además del consabido prestigio, conllevan una suculenta dotación de 601.000 euros para la obra ganadora y 150.250 para la finalista capitales que, en esta ocasión, recibieron dos mujeres…A bote pronto esto se convirtió en un bombazo, un notición. Pero no nos quedemos ahí, hagamos una segunda lectura o una tercera si fuera necesario. Y en esas relecturas me cuestioné no ya la publicidad o el mérito del galardón sino el hecho de que las premiadas fueran mujeres. Ese fue el matiz que me hizo reflexionar en la excepcionalidad de la noticia que llegaba de la mano del ‘género’ de las ganadoras…El día que esta ‘excepcionalidad sea normal’ -permítanme el oxímoron- y dicho ‘matiz’ no constituya el corazón de la noticia, ese día habremos avanzado en la igualdad… Aún así creo que todas las mujeres nos congratulamos ante cualquier merecido reconocimiento. Sea mi enhorabuena para Eva García Sáenz de Urturi por ‘Aquitania’ y a Sandra Barneda por ‘Un océano para llegar a ti’.

Imagen Internet

La escritora premiada Diplomada en Óptica y Optometría, profesión que ejerció durante diez años, recientemente incorporada al mundo de la literatura, nada más llegar (2012) ‘besó el santo’ con su primera novela La saga de los longevos: La vieja familia que fue un rotundo éxito, el mismo que ha seguido cosechando desde entonces. Muy conocida es la  Trilogía sobre La ciudad blanca, llevada al cine in illo tempore (2019), cuando podíamos disfrutarlo que era hace nada aunque parece mucho y de las que se han vendido más de un millón de ejemplares, por lo que se puede afirmar que Eva García Sáenz de Urturi es, actualmente, la novelista de más éxito en España.

«Aquitania» nos acerca a la figura y personalidad de una mujer singular en su tiempo (primera mitad del s. XII). Noble, miembro de la casa francesa de Poitiers y desde 1137 por derecho propio duquesa de Aquitania y Guyena, condesa de Gascuña y, por matrimonio, primero reina consorte de Francia y después de Inglaterra. Leonor de Aquitania fue una de las mujeres más ricas y poderosas de Europa Occidental durante la Edad Media, adelantada a su época, una figura controvertida por su actitud tímidamente feminista en torno a la cual nacieron multitud de leyendas que han servido de excusa a la autora para construir una historia en el marco de la Historia apta para todo tipo de lectores, incluso para quienes no gusten de la novela histórica…»Un poderoso thriller histórico que atraviesa un siglo repleto de venganzas, incestos y batallas. «Actúa como un león. Arremete como un águila. Ejecuta como un escorpión.» (Entrecomillado textual) Este fue el legado recibido de su padre, el hilo conductor que atraviesa el relato.

La novela finalista pertenece a Sandra Barneda, periodista barcelonesa presentadora de una gran variedad de programas en cadenas de Mediaset y en la televisión catalana. La escritora quedó finalista con un relato que habla sobre las relaciones familiares, sobre los secretos silenciados…A través de los personajes la autora explora las emociones experimentadas en el tránsito del duelo ante la pérdida de un ser querido a la par que propone algunas cuestiones: «¿Y si el destino de las personas pendiera un hilo invisible que las conecta con aquellos que deben encontrar? ¿Y si la vida solo fuera un viaje para encontrarlos?» (Entrecomillado textual).

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Dos mujeres, dos thrillers, dos historias concebidas para aprender, entretener y reflexionar en espacios de soledades a solas o en compañía… En un tiempo de incertidumbres y de cambios que, esperamos, nos hagan mejores y nos conduzca a buen puerto…Que lo disfruten. Yo estoy en ello…

Szent Erzsébet: filántropa, enfermera y santa…

Santa Isabel de Hungría curando a niños tiñosos. Murillo (Imagen de internet)

Parece que alcanzar la santidad era más fácil o al menos más frecuente en el pasado, tal vez porque la religiosidad estaba presente desde el nacimiento a la muerte y la vida cotidiana contemplaba un calendario festivo-religioso lleno de iconos a los que imitar. Los conventos femeninos y masculinos fueron instituciones que dieron cobertura a varones segundones y a muchas mujeres que no tenían cabida en el mercado matrimonial, además de funcionar como refugio y residencia de viudas que se retiraban ‘del siglo’ para vivir una vida tranquila pues muchos contaban con apartamentos de más de una estancia con cocina, en el que alguna que otra dama de la nobleza, en particular, viudas, vivían de sus rentas a buen recaudo, bien atendidas y servidas por varias criadas. Fue la ‘época dorada de la Iglesia’, un tiempo en el que desplegó todo su poder tanto de convicción como de coacción. Nada más convincente para creer que la Inquisición o los castigos físicos a que se veían sometidos los/as ‘herejes…’ Cosas de la historia…

El caso es que durante la Edad Media y Moderna proliferó un arquetipo de ‘mujer santa’ cuya vida, entre lo terrenal y lo celestial, constituyó un modelo a imitar, un cliché insertado en el imaginario femenino de la época. Entre tantas otras mujeres elevadas a la categoría de ‘santas’ hoy conmemora en el calendario cristiano la festividad de Santa Isabel de Hungría, bautizada como Szent Erzsébet, princesa húngara, filántropa y ‘enfermera’ nacida en uno de los castillos de su padre el 7 de julio de 1207 y fallecida el 17 de noviembre de 1231 (hace la friolera de 799 años, casi ocho siglos). Hija del rey Andrés II de Hungría y su esposa Gertrudis de Merania – asesinada en 1213, cuya hermana fue una religiosa que también fue santa, Eduviges de Silesia– Isabel creció en la corte junto a sus tres hermanos rodeada de lujo y abundancia que, sin embargo, no ahogaron su alma compasiva, entregada a los pobres desde niña a quienes donaba muchos de los regalos que recibía de su padre, el cual, dos años después de enviudar, contrajo un segundo matrimonio del que nació una hija, Violante, futura esposa de Jaime I el Conquistador, rey de Aragón.

Tenía Isabel 14 años cuando su padre concertó su desposorio con Louis IV, noble de Thuringia, celebrándose dicha boda en Wartburgo en el año 1221. El matrimonio, según cuentan las leyendas, estuvo lleno de amor correspondido por un esposo que apoyó su actitud bondadosa y llena de generosidad para con los pobres entre quienes repartía dones y dádivas y a los que curaba heridas y enfermedades, conducta que reprobaba su suegra, la duquesa Sofía, quien no veía con buenos ojos la generosidad de Isabel que dejaba en evidencia su egoísmo, razón por la cual aprovechaba cualquier ocasión para desprestigiarla, intentando hacer ver a su hijo que la engañaba y dilapidaba las arcas del tesoro en limosnas. A los 20 años quedó viuda tras morir su marido en La Algaba (Sevilla, España) camino de las Cruzadas. Pocos días después la viuda daba a luz a su hija, la beata Gertrudis de Altenberg que ingresó muy pronto en el convento de las monjas Premonstratenses, donde fue criada como religiosa y murió siendo abadesa en el año 1300. Con su esposo fallecido y su hija en el convento Isabel vivió dedicada a los pobres y necesitados. Mandó construir un hospital para pobres e indigentes junto a su castillo, invirtiendo en su construcción gran parte de sus bienes. Allí se trasladó para vivir dedicada al cuidado de los enfermos.

En aquel tiempo aún vivía San Francisco de Asís del que había oído hablar y, conocidas sus enseñanzas, las fue haciendo suyas poniéndolas en práctica hasta el punto de convertirse en ‘terciaria franciscana’ … Isabel murió en Marburgo tal vez por agotamiento físico o enfermedad a los 24 años. Fue canonizada  por el Papa Gregorio IX en 1235, quien en su discurso la alabó diciendo que había sido «la mujer más grande de la Edad Media alemana». Su cuerpo descansa sobre un magnífico altar dorado en la Iglesia de Santa Isabel, en Marburgo, iglesia hoy dedicada al culto luterano, aunque conserva espacios reservados a la fe católica. El panteón se puede visitar en la actualidad.

Otras curiosidades: 1.- El nombre de Isabel cobró una gran popularidad, en el caso de España, tras el matrimonio de su hermanastra Violante con el Rey de Aragón. 2.- Después de su muerte, muy pronto pasó a ser santa patrona de la Orden de los Caballeros Teutónicos junto a la Virgen María y San Jorge 3.- La capilla más pequeña del mundo (no llega a dos metros cuadrados) dedicada a esta Santa se encuentra en la provincia de Málaga, concretamente en el Castillo de Colomares, Benalmádena. 4.- Es la patrona de las enfermeras 5.- Se conserva una reliquia de su cráneo en Bogotá, a donde llegó de manos de un arzobispo. 6.- Ha sido representada en arte como una dama noble curando a niños y mendigos 7.- Inspiró una obra de teatro,  «El ejemplo de virtudes y Santa Isabel Reina de Hungría», cuya autoría se debe a «Una dama sevillana» de la nada más se sabe…

Desmontando mitos: ellas también fueron cazadoras…

Imagen Internet

La Historia permanece siempre abierta y sujeta a la aparición de nuevas fuentes y con ello a nuevas hipótesis que pueden dar un giro a las tesis vigentes. En mis años de docencia insistía sobre la relevancia de los historiadores, de su tarea como rastreadores del pasado así como en el carácter científico de la Historia. El término ‘científico’, por defecto, suele entenderse como relativo a la ‘ciencia’ aunque también se refiere al uso de un método que, aplicado a cualquier disciplina, valida y avala una investigación o estudio, que en el caso de la prehistoria es más complejo pues las únicas fuentes son restos humanos, artefactos o utensilios. A partir de aquí, las conclusiones han dado cuerpo a diversas interpretaciones articuladas sobre el reparto de actividades sobre la base de la dicotomía sexo/género. Interpretaciones que hoy podrían dar un giro al debate suscitado durante décadas en torno a los roles de género en las sociedades primitivas.

Hace ya tiempo que tenemos noticias sobre la existencia de mujeres guerreras en civilizaciones como los vikingos y también de las amazonas (sobre las cuales los griegos extendieron la idea -sin fundamento- de que se amputaban un pecho para poder disparar mejor con el arco) de las que más recientemente supimos a través de los cronistas reales, especie de reporteros enviados al Nuevo Mundo durante el Descubrimiento, cuya misión era recoger sus impresiones y dar testimonio a su regreso de cuanto presenciaran en aquellas tierras lejanas. Posteriormente, en fechas más cercanas, los restos encontrados en diversos lugares del planeta (Rusia, Península de Anatolia, Suecia, Mongolia) confirmaron la existencia de mujeres guerreras.

No obstante el reciente hallazgo en los Andes de restos que datan de hace unos 9.000 años, pertenecientes a una joven enterrada junto a sus armas, puede tirar por tierra la actual teoría del hombre cazador. Nuestros ancestros, ( de los mismos escribí en el post anterior hablando de la muerte) enterraban a sus difuntos acompañados de un ajuar funerario compuesto por aquellos objetos personales más preciados que en el caso de los hombres eran las armas, en el de las mujeres brazaletes o collares y en el de los niños los juguetes…Los Museos Arqueológicos repartidos por nuestra geografía conservan entre sus fondos numerosos ajuares de mayor o menor entidad y consideración.

La importancia de esta noticia que hoy recoge extensamente la prensa, tiene una enorme relevancia pues rompe el esquema sexista que ha circulado en los libros de textos durante generaciones, producto de una Historia escrita mayoritariamente por hombres que la Historia de las mujeres lleva años combatiendo dispuesta a reivindicar el papel activo de las mujeres en las sociedades primitivas, sobre todo después de la revolución neolítica que dio paso a las primeras comunidades sedentarias con la consiguiente división del trabajo. Hasta ahora la etnografía y la antropología han señalado un reparto de roles acorde a una economía productora/reproductora que condicionó el trabajo de mujer a la que se encomendó la recolección y el de los hombres, encargados de la caza.

Pinturas rupestres (Internet)

Pero aún hay más porque no hay pruebas arqueológicas fehacientes que demuestren que la caza fue una actividad exclusiva de hombres tratándose, por tanto, de una afirmación que proviene de la etnografía. La caza es una actividad que exige riesgo, destreza y fuerza a la par que proporciona prestigio, cualidades asociadas al estereotipo del varón…Aunque algunos expertos en esta materia acuerdan señalar que la caza de animales de gran tamaño, como el mamut, no dependía tanto de la fuerza como del número de individuos y de la estrategia a utilizar…Así pues el debate está servido…

Contra todo pronóstico aquellos seres humanos que erróneamente hemos atrapado en nuestro imaginario más parecidos a los simios que a los humanos fueron muy inteligentes, algo a lo estaban obligados ante el constante peligro que corrían y la necesidad de supervivencia… Y, curiosamente, basaron sus descubrimientos (como el fuego) en un principio fundamental que forma parte del método científico: la observación, en este caso de los fenómenos que se producían en su entorno, es decir, en la naturaleza. En general poco se sabe sobre la vida cotidiana en estos tiempos ancestrales y lo que se sabe posiblemente necesite ser revisado ya que algunas teorías, escritas al dictado de mentes masculinas, han condicionado el relato proyectando una imagen estereotipada de la mujer, filtrada a la par, por el cliché del ‘ama de casa’ ( ¿limpiando y organizando la cueva?) Afortunadamente, recientes interpretaciones las presentan cargando a sus crías, armadas hasta los dientes, defendiendo el territorio, asegurando su supervivencia y la del grupo…

En cualquier caso y ante las nuevas evidencias, no cabe duda que la ‘hipótesis del hombre cazador’ se tambalea. Y al tiempo que se desmonta el mito, comienza a tomar cuerpo una nueva teoría: ‘ellas también fueron cazadoras…’