Vamos a contar mentiras tralará…

‘Salvar la Navidad’ ganó a ‘salvar la vida’, un auténtico despropósito. Como ciudadana de a pie estoy cansada de tanta milonga, de que me den coba y me tomen el pelo. Harta de que pretendan colgarse medallas que no les corresponden, que hablen y hablen sin decir nada, que se protejan unos a otros: hoy por tí, mañana por mí…
Fotografía: mp_dc

El día de Reyes pondrá el broche de oro a las Navidades de la covid…La estela de contagios, ingresos y fallecidos a consecuencia de esta celebración con la apertura de bares, centros comerciales, reuniones sociales, etc, etc serán visibles los próximos días. A partir de ahí comenzarán los golpes de pecho y entonaremos un mea culpa sin vuelta atrás porque, posiblemente, ya nos encontremos en los preludios de la temida tercera ola…

Hace un par de días, apenas unos minutos después de publicar el post anterior Enero, Graciela Pinto me escribía el siguiente comentario: Y en este remoto paisito del Sur, llamado Uruguay, estamos remontando la primera ola y aún sin alguien que quiera vendernos vacunas…demasiado pequeños para los grandes intereses del mundo…Después de leerlo comprendí que la mirada vertida sobre la pandemia y sobre las vacunas se me había quedado demasiada corta. Desgraciadamente la covid no solo concierne a Europa, ni siquiera sólo a Occidente. No. Esta vez es un problema mundial que afecta a la todos los países: grandes y pequeños, ricos y pobres…Decidí que no estaría de más ampliar el foco y mirar hacia ese ‘paisito’ con la curiosidad propia de quien lo desconoce y el respeto de quien se asoma a casa ajena…

El periódico El Observador me confirma lo que Graciela ha comentado: esta semana es clave en el tema de la vacunación y el gobierno mantiene conversaciones con farmacéuticas estadounidenses y alemanas…Leo en otro periódico, La Diaria, que una senadora del Partido Nacional (de centro derecha) ataca a Pepe Mugica por su falta de colaboración en el suministro de vacunas, dada la ‘presunta’ notoriedad y reconocimiento mundial del que goza el ex presidente… Muy cómodo culpar a quien ya no está… Aquí en España lo llamamos ‘la herencia de pasado’, una excusa muy recurrente para nuestros políticos… Es obvio que no poseo datos ni manejo información pero enseguida me doy cuenta que ‘allá como acá’ se trata de lo mismo: ‘mismo perro con diferente collar…’ Que unos por otros y la casa sin barrer, que los ‘poderosos’ parecen cortados por el mismo patrón… A continuación paso a leer en El País.com que el Gobierno negocia ‘cinco’ vacunas pero ninguna inminente. Y sin plan de vacunación ni vacunas, el Ministro de Sanidad se dispone a comparecer en el Parlamento…Se percibe descontento y desacuerdo en el seno del Ministerio…De paso, echo un vistazo al tema de las vacunas en el resto de países hispanos y, salvo los grandes, dan ganas de llorar…No comment

Y tras esta brevísima mirada hacia el país hermano se me ocurre pensar que somos afortunados por tener en casa las vacunas e irresponsables al no otorgarle la prioridad que merece a pesar de las fechas. ‘Salvar la Navidad’ ganó a ‘salvar la vida’, un auténtico despropósito. Como ciudadana de a pie estoy cansada de tanta milonga, de que me den coba y me tomen el pelo. Harta de que pretendan colgarse medallas que no les corresponden, que hablen y hablen sin decir nada, que se protejan unos a otros: hoy por tí, mañana por mí…

Primero nos hablaron del principio del fin de la pandemia luego de la vuelta a la vieja normalidad -como si fuera posible- después hicieron un recuento y un cálculo de probabilidades según el cual al final del verano estaría vacunada el 70% de la población…Se publicitaron todos los Gobiernos paseando por las redes y medios de información cientos de imágenes de Araceli Hidalgo, 96 años, primera persona inoculada en España lo mismo que hicieron en cada Comunidad…Y a partir de ahí bajón en el ritmo de vacunación interrumpido ex profeso por la Nochevieja, Año Nuevo y preámbulos de Reyes…No se contrató personal sanitario extra para sustituir a quienes disfrutaban sus merecidas de vacaciones… Y las redes sociales siempre atentas, oportunas e ingeniosas pusieron en circulación tablas de cálculos según las cuales, a este ritmo, se necesitarán años para alcanzar la inmunidad de rebaño…Y sinceramente, no todo es baladí, algo de verdad habrá, seguro…Ya lo dice el refrán: cuando el río suena…

Más mentiras. El pasado 23 de diciembre, la Comunidad de Madrid informaba sobre las dosis recibidas, desglosando el primer calendario de vacunación. La información se completaba diciendo: “Hoy el Consejo de Gobierno, y con carácter de emergencia, ha aprobado la contratación del suministro de jeringas con agujas para la administración de la vacuna para inmunización de la población frente al virus, por un importe total de 229.900 euros (IVA incluido)”. Pero enseguida la Presidenta Ayuso, como viene siendo habitual en ella, comenzó a difundir sus reproches al gobierno central por la gestión de las vacunas, quejándose -otra vez- por no haber recibido dosis suficientes. Primero dijo que contrataría rastreadores. No lo hizo. Luego comunicó haber creado 46 equipos para atender a las residencias de mayores más otros 22 que tenía en reserva, pero sólo ha vacunado al 6% y a continuación entrega la campaña de vacunación a la sanidad privada en detrimento de la pública a la que tiene totalmente descuidada…La señora Ayuso proclama ahora en Twitter que se ‘vacunará mañana, tarde y noche’ luego dirá que lo ha podido hacer gracias a la privada…Y mientras tanto, entretenidos en estas cuitas, poco se habla del famoso Hospital Zendal, el hospital de la pandemia, el referente del mundo mundial cuya inversión probablemente supere los 100 millones de euros aunque, en realidad, su coste final constituye una incógnita…

En fin Graciela, sólo me resta añadir que ‘acá como allá’ la transparencia brilla por su ausencia. “Los poderes fácticos pueden mucho” eso te contesté, por eso intentan distraernos con humo por aquí o fuegos artificiales por allá, para que no miremos en la dirección correcta… No les interesa que sepamos la verdad y prefieren que seamos ‘rebaño’ antes que ‘inmunes…’ Demasiados ‘intereses creados’… Y nadie hará nada porque quienes pueden no quieren y quienes quieren no pueden…Y efectivamente los peces grandes acabarán devorando a los pequeños ..¿Alguien da más?

Y sí, ‘resistiremos’…Mis mejores deseos para ese ‘paisito del sur…’

Enero…

Entró enero casi sin darnos cuenta y para comenzar tal y cómo acabó, con la covid de por medio, a punto de declararse la tan anunciada como temida ‘tercera ola’…
Fotografía: mp_dc

Hoy tengo 365 nuevas oportunidades.

Anónimo

Entró enero casi sin darnos cuenta para comenzar tal y cómo acabó, con la covid de por medio, a punto de declararse la tan anunciada como temida ‘tercera ola’…Llegó enero solapado, medio camuflado entre los últimos días de diciembre y tras varias borrascas que han vestido de blanco el norte de nuestro país. Frío y seco comenzó el segundo año bajo la amenaza del coronavirus y sus mutantes, una nueva cepa que, al parecer, afectó primero a los ingleses y ahora reaparece en el campo de Gibraltar obligando así al gobierno de la Junta, a cerrar algunas localidades para impedir su expansión desde Andalucía al resto de nuestra geografía. Mucho trabajo han dado los ingleses en esta zona antes y ahora a cuenta de ‘brexit’ y su fea costumbre de pactar in extremis, una estrategia que de momento les ha dado resultado. Así que sí hubo acuerdo. Al final los trabajadores andaluces podrán pasar al Peñón a trabajar, se eliminará la ‘verja’ y se abrirá un espacio Shengen controlado por España. El año comienza con una alianza que pretende ‘construir un espacio de confianza’ durante los cuatro primeros años, practicando medidas beneficiosas para ambos países. Así que, finalmente el 31 de diciembre, la población del Campo de Gibraltar cuya economía depende en gran parte de las actividades que llevan a cabo en la ‘Roca’, pudieron tomarse las uvas tranquilos al saber que sus trabajos estaban a salvos, al menos, de momento…

Y mientras aquí continuamos el toque de queda y diversas disposiciones según el estado de los contagios en cada territorio, Wuhan celebró en masa la entrada del 2021: “Tenemos derecho a disfrutar”, declaraba un joven, al tiempo que otros gritaban las ganas que tenían de recuperar el tiempo perdido…

Imagen Internet

‘Recuperar el tiempo’ es una sensación que muchos experimentamos aunque sea ilógica e imposible. El tiempo que pasó es irrecuperable pero todos entendemos qué quiere decir esa expresión. Basta mirar fotografías de Wuhan en Nochevieja para sentir que ‘recuperar el tiempo’ es lo que intentan. Vivir intensamente como si se pudiera vivir el doble para ponerse al día, como si no hubiera un mañana, como si hubiera lleggado el final y no quedarán más oportunidades… En fin, la imagen contagia entusiasmo y esperanza, ambas cosas nos harán falta para continuar transitando la pandemia porque, nos guste o no, aún queda mucho por delante. Al menos, esa es mi impresión…

Las cifras cantan. El primer día del año ya hemos rebasado los 83 millones de contagios con EE.UU a la cabeza y Trump agitando a sus seguidores para aguar la fiesta a su sucesor que jurará el cargo el próximo día 20. El espectáculo continúa. No creo que Trump cierre la boca hasta el final y después, con las manos libres, interferirá cuanto pueda -que será mucho- porque posee medios y acólitos de sobra para hacer ruido…

Por otro lado enero debería haber comenzado aquí en España, inoculando masivamente a mayores y sanitarios. Pero para nuestra vergüenza ya se ha ralentizado el calendario y han aparecido los primeros problemas de conservación. Tanto hablar de la responsabilidad ciudadana frente a las vacunas y parece que los mandamás de los ‘taifas’ no se dan cuenta que es el momento de tirar la casa por la ventana en lo que a sanidad concierne. Es imposible establecer un ritmo potente de vacunación, teniendo que desplazar sanitarios a las residencias de mayores, sin contratar más personal…Intentar atender la demanda con el déficit actual no cabe en cabeza de nadie…Pronto llegará la nueva la nueva remesa para las segundas dosis ¿estarán subsanados los problemas de almacenamiento frigoríficos? Ojalá…Menudo ridículo haríamos en Europa…

Preocupa el calendario y también el porcentaje de negacionistas que afirman no querer vacunarse, preocupación que crece aún más al hacer una lectura en ‘clave política’. Me explico. Según el análisis de los expertos (CIS) si plasmáramos sobre un diagrama de barras el grado de aceptación de la vacuna, crecerían las barras correspondientes a los simpatizantes de los partidos situados en los extremos del arco parlamentario, tanto a la derecha como a la izquierda, una polarización que encabezan VOX y la CUP. Los datos también confirman un aumento de población dispuesta a inocularse entre los votantes del gobierno de coalición, es decir, entre simpatizantes del PSOE y de UP.

Llama poderosamente la atención que apenas un 0,3% demande más información de carácter científico o se preocupe por el origen de la vacuna y en cambio muestre una fe ciega en determinados líderes políticos, negándose porque así lo dicen como máximos representantes. Este ‘aborregamiento’ asusta. Suena a adoctrinamiento y a considerar a los líderes investidos con cualidades que van más allá del carisma o la razón, más bien la ‘sin razón’ diría yo…Creer en alguien solo porque ese ‘alguien’ lo dice linda con la fe, esa que se define como ‘creer sin comprender’ que tanto han defendido los cristianos-católicos…Da que pensar que quienes se alinean con ideologías extremas decidan cuestiones de salud siguiendo criterios relacionados con la política y no con la ciencia o la salud, lo que para mí es algo así como confundir magnesia con gimnasia, churras con merinas o el culo con las témporas… Esta fe recuerda a la que otrora muchos tuvieron en Franco y en Hitler, admirados como hombres, adorados como dioses, ídolos caídos y enterrados en los libros de historia, los mismos que algunos pretenden resucitar…

Personalmente ‘enero’ asomó benévolo en la placidez del sueño de una noche que quise vivir ajena al festejo, a mi manera, como si el calendario no fuera conmigo porque si quiero o no celebrar que sea cuando me lo pida el cuerpo, cuando pueda ser y no cuando el almanaque aparezca tachado de rojo…

Así las cosas, con mi lista de propósitos y la agenda sobre mi mesa, me dispongo a vivir enero y el resto del año como buenamente pueda porque, a pesar del ruido de fondo, de las incertidumbres, las nostalgias y las ausencias…la vida sigue imparable su curso…

Rectificar es de sabios…

El presente se viste de incertidumbre y complejidad…Tal vez no sea posible salvar la Navidad como sería el deseo de muchos y para beneficio de otros pero, llegado el caso y puestos a salvar algo ¿no sería mejor salvar la vida…?

La semana ha transcurrido con la misma celeridad que las anteriores. Las noticias han llegado a través de la prensa digital y de las redes sociales como un constante goteo: las navidades de la covid, las vacunas, las discrepancias entre los partidos que gobiernan y, como telón de fondo, el Rey emérito, la Casa Real y la corrupción que viene del pasado reciente (caso ‘Kitchen’)…Como siempre lo importante casi nunca deja tiempo para lo urgente. Y todo parece susceptible de acabar politizado, sea lo que sea o venga de donde venga…

Destaca la actitud de los ‘reyezuelos de los nuevos taifas’, los presidentes de las CC.AA. que pugnan a ver quién se impone más y con más acierto, a ver quién vacuna antes y, sobre todo, mejor…O sea, a ver quién gana más votos la próxima vez. Al fin y al cabo, a esto se resume todo y por eso no bajan la guardia y mantienen el estatus de ‘campaña electoral’ ni abandonan el rol de futuribles elegidos, los mismos que primero reclamaron su poder cuando el gobierno central dirigía el cotarro y ahora lo critican acusándolo de inacción…Ni contigo ni sin tí…Aunque siempre hay algún ‘verso suelto’ como Ayuso, que hace las cosas a su modo y manera, o sea, como tiene que ser y como dios manda…Perdón, como Dios manda, con mayúscula, que es católica confesa…

Hubo sesión de control del Gobierno en el Congreso que, como siempre, resultó una pérdida de tiempo, un cruce de argumentos ya manidos, de palabras un tanto gruesas para nada constructivas que ya cansan no sé si más que el propio confinamiento…Cansa el contenido y cansan las formas, la inflexibilidad, el inmovilismo de unos frente a la prepotencia de otros y ese volver sobre el pasado con términos rancios y lo que es peor, con nostalgia, con añoranza…A pesar de todo, de vez en cuando suena una nota discordante dispuesta a desentonar, nota que esta vez llegó por boca de Joan Baldoví, diputado de en Comú Podem quien proclamó su vergüenza ante las palabras de una diputada de VOX, hija de emigrantes, que no escondía su recelo para con este colectivo…Las palabras del diputado valenciano sonaron a integridad, solidaridad, tolerancia y respeto, virtudes últimamente casi ausentes de esta Cámara…La sesión, que tenía como orden de día comunicar las conclusiones del Consejo Europeo sobre los fondos de recuperación y el Brexit, se desarrolló en un clima de crispación e ironías tal y como viene siendo habitual en esta legislatura, tan cuestionada y permanentemente en boca de las derechas dispuestas a mantener esta actitud hasta las próximas elecciones…

Y en las antípodas del gobierno e incluso de la sesión, Macarena Olona diputada de VOX, preguntó y replicó a Pablo Iglesias. Con calma y sin inmutarse, la diputada ha prendido la mecha con un discurso incendiario, alimentado con bulos, principios constitucionales distorsionados, referencia a partidos de izquierda a los que considera ilegítimos y un sin fin de acusaciones que ponen los pelos de punta…Aunque no tanto como comprobar que el video de su intervención colgado en youtube cuenta con 183.793 visualizaciones, más de 15.000 me gusta y muchos comentarios cuya lectura invita a realizar una seria reflexión y cuestionarse qué está pasando y qué puede pasar, un vídeo del que no copio link porque mi conciencia no me permite hacerle propaganda…En plena pandemia, miles de personas muriendo, miles de enfermos sin atender a causa del covid y su señoría se dedica a hablar de Venezuela y de la Sexta…¡¡Y a 185.000 personas (hasta ahora) les parece bien!! Pues esto es lo que hay. Y que a tanta gente le parezca bien es realmente preocupante…muy preocupante.

En este ambiente tan contaminado de la sesión de control se pasó a la Ley de la Eutanasia que fue aprobada con el voto de la mayoría de la cámara y los votos en contra del PP y de VOX. Sin sorpresas. Esta ley lleva una larga trayectoria en la que mucha gente ha caído. Muchos años de lucha sin que ningún gobierno haya querido librar la gran batalla…La izquierda la ha apoyado siempre mientras la derecha se ha parapetado en el ‘derecho a la vida’, mismo supuesto en el que sustentan la negativa a la ley del aborto. Y en ambos casos subyacen principios religiosos claves en estos debates. Pero no podemos olvidar que España es una Estado aconfesional y laico que no legisla para una sociedad católica, apostólica y romana sino para una colectividad aconfesional y libre a la que pretende dotar de marcos legales amplios en los que todos estemos representados y a todos nos ampare: desde los católicos acérrimos a los ateos pasando por los diversos credos y espiritualidades varias…

Rectificar es de sabios…Con allegados o sin ellos, los ‘reyezuelos taifas’ han tenido que rectificar bajo la batuta de Illa, las medidas de cara a la Navidad debido cambio de perspectiva de la pandemia. Algunos, entre ellos afines al gobierno, siguen insistiendo en ‘ni contigo ni sin tí’ en un alarde de reafirmación de su identidad de reyezuelos y en calidad de señores feudales y máximas autoridades en los territorios bajo su gobierno, dispuestos a cobrar sus tributos, recoger los frutos del vasallaje y dejar su impronta en los anales de la humanidad…

En fin, el presente se viste de incertidumbre y complejidad…Tal vez no sea posible salvar la Navidad como sería el deseo de muchos y para beneficio de otros pero, llegado el caso y puestos a salvar algo ¿no sería mejor salvar la vida…?

Llueve sobre mojado…

Desde que se inició la pandemia, se impuso el distanciamiento social y la limitación de aforos hemos normalizado que tenemos que hacer ‘cola…’. Solos, con gente  conocida o anónima compartimos la espera mientras conversamos de esto o de lo otro…Diálogos intrascendentes que, casi siempre, conducen a ninguna parte, como cuando ‘llueve sobre mojado…’
Fotografía: mp_dc

Hace unos días tuve  que ir al Banco. Cómo era de esperar había cola. Dos exactamente: una para el cajero y otra para las ‘citas previas’. El cajero no funcionaba así que todos, conforme llegaban, preguntaban al chico que encabezaba la fila, que pacientemente repetía una y otra vez: “lo están arreglando, eso me han dicho…” Todos con mascarilla, todos pidiendo turno con aire de resignación pero sin dejar transpirar una gota de impaciencia, como si hacer cola fuera un hábito de toda la vida… La pedagogía de la covid ha funcionado-pensé- hemos aprendido y a nadie le sorprende tener que esperar. Esta situación no sé por qué trajo a mi cabeza imágenes vistas en documentales por la TV de la antigua URSS o de Cuba en tiempos de Fidel Castro, ambas conocidas, entre otras cosas, por sus largas e innumerables colas –mayoritariamente de mujeres- a las puertas de los supermercados o comercios, en aquellos tiempos en los que imperaba el régimen comunista bajo el cual escasearon productos y alimentos…Me pregunté si no será por eso que muchos tienen miedo a pronunciar esta palabra –comunismo- o si es por eso que ‘algunos políticos’ la usan intencionadamente como una amenaza… Recordé también el mes de marzo pasado cuando nuestros supermercados se vaciaron y la gente arrasó con el papel higiénico… En fin, no sé por qué las colas de ahora me provocan un cierto sabor añejo, a pesar de haberlas conocido sólo por los relatos de mis abuelos o mis padres… Y enlazando un pensamiento con otro llegué hasta las actuales ‘colas del hambre…’ Y la palabra ‘hambre’ me sugirió  retroceso y el retroceso  pobreza y la pobreza escasez, penuria, carencia,  estrechez, miseria y de vuelta a las colas…

Detrás de mí unos cuantos señores mayores, dispuestos a cobrar su pensión, discutían sobre las retenciones en la paga extra… Hablaban todos a la par, indignados… Frases construidas con palabras aprendidas de oídas y escasa lectura. Palabras cojas de letras o sílabas aunque plenas de sentido común…Quejas y lamentos tras toda una vida de trabajo y una jubilación exigua que apenas llegaba para dos y que con la crisis tuvieron que dividir por cuatro o por seis … Hombres, porque eran varones los que formaban este corrillo, de piel curtida y ropa de mercadillo acostumbrados a tener que apañar la mesa con comida de ofertas y vino barato, un pecado en una tierra de viñedos y bodegas, conocida también por sus buenos vinos… Paradojas del destino, me dije: cada vez son más los que tienen menos y menos los que tienen más… Miré hacia atrás y comprobé como la cola se curvaba mientras sumaba gente diversa: jóvenes y mayores, mujeres y hombres… Obreros, oficinistas, jubilados…

Por otro lado, en las colas se comentan cosas. Una vez tomado el contacto visual con quien está delante o detrás, un gesto o una simple palabra desencadena una conversación de las de ‘andar por casa’. En esta ocasión, a las puertas de una oficina bancaria, el tema giró en torno al futuro de los bancos, de las sucursales y el triunfo de la ‘banca virtual’ sobre la tradicional. Adiós a esa atención personalizada aun cuando no tuvieras más que unos poco ahorros. “Ahora te asignan un ‘gestor/a’ personal con quien intercambias mensajes que cuelgas en tu ‘muro’ y si quieres más te lo cobran aparte” -dijo una señora con mucha seguridad-. “Lo malo es la gente mayor que no sabe nada de informática” -comentó un señor de mediana edad- “De aquí a diez años esto se acaba -dijo mientras levantaba las cejas e inclinaba la cabeza hacia la puerta de la oficina-” Y es verdad, pensé yo… Los bancos están aprovechando la coyuntura de la covid para realizar grandes fusiones e instaurar definitivamente la banca del futuro que será, casi al cien por cien, virtual…

A continuación alguien se sumó a la conversación para añadir: “Otra cosa que está cambiando es el pequeño comercio, al parecer ya existen varias aplicaciones para el comercio local on line“. Todos asentimos casi a la par. El pequeño comercio, que ya estaba siendo amenazado por las grandes superficies desde hace décadas, ha subsistido a duras penas gracias a una clientela fiel, de las de ‘antes’, aferrada a funcionar ‘como siempre’. Gente mayor, sobre todo, que vive en poblaciones pequeñas donde los cambios se producen con mayor lentitud y sus habitantes se resisten a modificar sus viejos hábitos y forma de vida…A estos pequeños comerciantes la pandemia les ha obligado a elegir entre adaptarse o desaparecer. Por eso han decidido subirse al carro de la venta por internet, animados y empujados por empresas que han impulsado campañas de informatización y han desarrollado nuevas apps -esas de las que se hablaban en la cola- que a muchos les salvará la campaña de Navidad…

De repente el cajero funcionaba y la hilera de gente comenzaba a avanzar con cierta rapidez mientras yo aguardaba mi turno en la fila de al lado… De nuevo presté oídos, movida por la intensidad de las voces más que por la curiosidad… Eran dos señoras con carrito de la compra que hablaban y gesticulaban moviendo las manos: “No sé dónde vamos a parar” -decía una que parecía más mayor- “Yo -contestaba la otra- gracias a la ‘asociación’ que nos da un lote de comida a la semana, sino de qué…” La más mayor asentía con la cabeza mientras la más joven continuaba su soliloquio casi sin respirar: “A ver qué hago yo con 400 euros…Y el Rey, mientras gastando el dinero por ahí… Y los del gobierno no harán nada, te lo digo yo, nada. Como ellos no tienen el problema… A los demás que les den…”. Bueno, tuve que hacer una síntesis rebajando el tono porque el monólogo, que no tiene desperdicio, estaba salpicado de palabras gruesas que podrían resultar ofensivas o herir la sensibilidad de alguien…Aunque sinceramente, aparte del tono y de las expresiones más o menos burdas, el contenido, el mensaje, desde mi punto de vista, se ajustaba totalmente  a la realidad…

Me quedé pensativa, valorando lo que había escuchado, sintiéndome privilegiada por no tener que depender de un lote de alimentos… Porque es una realidad que han crecido considerablemente el número de familias que dependen de estas ‘colas’ a pesar del ingreso mínimo vital. A los ‘pobres de siempre’ se han sumado los empobrecidos por la coyuntura económica a resultas de la pandemia. Entonces recordé que hace unos días leí un artículo sobre el voluntariado en España que, al parecer, ha crecido de manera asombrosa. En la actualidad existen dos millones y medio de voluntarios más que antes del coronavirus, la mayoría jóvenes que perdieron el empleo o están en ERTE y decidieron dedicar parte de su tiempo a ayudar a los demás…De hecho, sin esta solidaridad colectiva, muchas familias no podrían subsistir…Las políticas sociales son insuficientes y dejan fuera del tablero a los sectores más pobres…

Por fin llegó mi turno. Crucé la puerta mientras pensaba en lo variopinto del género humano, en la variada casuística de tantas vidas reunidas al azar en una cola…En la ‘suerte’ de unos frente a la bien o mal llamada ‘mala suerte’ de otros. Y me sentí aliviada de pertenecer a ese grupo que se denomina a sí mismo ‘normal’: ni mucho, ni poco sino suficiente…’Normal’ un término de compleja definición…Aunque ahora que lo pienso, en mi cazadora tengo un pin que dice: ‘Normal, es un programa de mi lavadora…’ Ahí queda eso…

La otra cara de Angela Merkel…

A la mayoría impresionó la sensibilidad de la Canciller alemana en su discurso sobre la situación de la pandemia en Alemania y las medidas impuestas de cara a la Navidad…La empatía de Merkel ha desvelado su lado más humano y por ellos, más cercano a su pueblo… Quizá sea eso lo que se eche en falta de los políticos: menos formalismos y más humanidad…
Imagen Internet

Angela Merkel, 66 años. De soltera Angela Dorothea Kasner, doctora por la Universidad de Leipzig en física cuántica y miembro de la Unión Demócrata Cristiana de Alemania (CDU), desempeña las funciones de canciller federal desde 2005. A su llegada, Merkel no disfrazó su imagen de ‘mujer emancipada del ‘qué me pongo’ optando, a pesar de su coquetería, por un look que ha mantenido a lo largo de su trayectoria política, al que ha permanecido fiel y la ha identificado, apareciendo en público ataviada con pantalón y chaqueta de colores variados, pelo corto, ausencia de joyas y discreto maquillaje… Aunque al parecer y, según ha publicado la prensa, la canciller ha confesado tener una gran debilidad por los bolsos…

No obstante la política alemana no es tan fría como pueda parecer a tenor del vídeo de ayer en el que aparece una Ángela Merkel emocionada, con los ojos brillantes, mientras pronunciaba en el Bundestag un discurso en el que hacía balance sobre los efectos mortíferos de la pandemia al tiempo que pedía a los alemanes un esfuerzo más en estas fechas claves. Sus palabras y, sobre todo su actitud, nos han conmocionado a casi todos: “No puede ser que ahora antes de fiestas -afirmaba emocionada- tengamos muchos contactos y a continuación sea la última Navidad con los abuelos porque hemos desperdiciado la oportunidad de hacer algo”.

Y es que no estamos acostumbrados a ver a nuestros políticos como lo que son: seres humanos iguales a nosotros. Siempre parapetados en una oratoria poblada de términos administrativos y de palabras huecas que, nada más salir de sus bocas, se congelan en el aire. Sus expresiones suenan a consignas de partido o aparecen envueltas, en el mejor de los casos, en una compasión y sensibilidad que resultan demasiado tibias, pronunciadas por quienes parecen tener miedo a que su humanidad se interprete o confunda con debilidad…

Es de suponer que como todos, ellos también tienen familiares o amigos en otras comunidades o en el extranjero a quienes estén deseosos de ver y abrazar. Que sus preocupaciones no son sólo colectivas sino personales e individuales. Que tal vez estén asustados. Que puede ser que incluso hayan perdido a seres queridos, familiares y ‘allegados’, el término de la discordia que, dicho sea de paso viene al pelo, sin ningún género de dudas, para englobar a quienes conforman esa otra familia ficticia. Es decir, aquella a la que nos une un vínculo más allá de la sangre, mucho más fuerte e inquebrantable: el afecto…

Por eso la actitud de Merkel la hace más fuerte y su humanidad más digna, además de rompernos los esquemas de ‘dama de hierro’ o de mujer imperturbable a quien el poder ha despojado de todas aquellas virtudes que la acercan y la igualan a resto de mortales.

La democracia pregona que aquellos que son iguales en un aspecto son iguales en todos los demás

Aristóteles

Sabio, como siempre, el filósofo. Este debería ser el espíritu de todos lo políticos en general. Si así fuera, seguro que los ciudadanos seríamos más obedientes y disciplinados, más aún si cabe. Porque se predica con el ejemplo y aquí, en España, escasea lo paradigmático mientras prolifera lo corrupto acostumbrados, como estamos, a comprobar con frecuencia el uso y abuso de quienes están en el poder y aprovechan su posición para medrar y sacar ventaja: desde amañar alquileres de pisos de lujos en zonas privilegiadas a precios de barrio, pasando por usar las tarjetas black para pagar un miserable ticket de parking hasta evadir el pago de impuestos por parte de quien ha ocupado, nada más y nada menos, que la Jefatura del Estado (me refiero al Rey emérito). Así podríamos enumerar todo un elenco de personalidades, trabajadores por cuenta del Estado pagados con dinero público, a cual más corrupto, que han conseguido alejar cada vez más a los ciudadanos de a pie de quienes ocupan los diferentes ámbitos de poder, a consecuencia de lo cual se ha generado un clima de desconfianza y desafección generalizada en quienes nos gobiernan y en las Instituciones que presiden…

Por eso las lágrimas de Merkel nos tocan la fibra y es curioso que un simple gesto, apenas imperceptible, llame tanto la atención y ocupe las portadas de la prensa internacional. Prueba inequívoca de lo poco habitual que resulta ver a una política de tamaña dimensión mostrando su lado más humano, su naturaleza en su condición de mujer, hija, madre, hermana, esposa, amiga… Identidades que todos y todas construimos a lo largo de nuestras vidas a la que acompañan y atraviesan emociones diversas, entre ellas, la compasión, la benevolencia, la caridad, la empatía, el altruismo…Ninguna reñida y todas compatibles con el desempeño de la Presidencia de un país…

El poder no cambia a las personas, sólo revela quiénes verdaderamente son.

José Mujica

El post número 100…

Cien entradas dan para mucho o para muy poco, según se mire…A lo largo de este primer año ‘la pensadora gaditana’ ha tocado diferentes ‘palos’: desde el intimismo introspectivo a las realidades cotidianas, planeando sobre el actual panorama, desde marzo, atravesado por la covid…Y en cada entrada permea la presencia de la Historia, la referencia a nuestro pasado colectivo, evidentemente necesario para la comprensión del presente…
Fotografía: P. G.

La foto no es mía pero soy yo. Recuerdo perfectamente cuando Pablo, un amigo de mi hija, me la hizo un día que dimos un paseo por una pequeña cala cercana a mi casa. Por entonces remontaba mi duelo y reinventaba una vida vacía que comencé a llenar con actividades placenteras y enriquecedoras. Me costó aceptar que la oportunidad de entregarme a realizar todas las tareas que me gustaban hubieran llegado de la mano de la muerte de mi hijo, lo que quise interpretar como un regalo o un legado resultado de su generosidad. Había pasado de no tener tiempo para mi a tener todo el tiempo…Todo el tiempo, literalmente, entonces me resultaba tanto que me asustaba y me conmovía a la par…Hasta que aprendí o asumí que la vida es un don, esa vida que inexorablemente proseguía su curso a pesar de mis resistencias. Así que superadas las primeras etapas, cuando sentí la aceptación plena, tomé la decisión -creo que sabia- de abrir un blog (que no era el primero, porque ya tenía otro) y crear un espacio donde plasmar mi impronta haciendo algo que me llena, me gratifica y me ayuda a expresar, a nombrar y a renombrar emociones: escribir. Me apetecía tener una bitácora propia, un trocito virtual, una plataforma desde donde lanzar mis pensamientos, opiniones, reflexiones y vivencias dejando al azar su destino…

Biografías históricas de mujeres, temas de actualidad o relatos de ficción en los que mi yo más íntimo se ha colado en múltiples ocasiones. Unas veces sin querer, a modo de proyección, otras queriendo, conscientemente, siempre disfrazado o escondido entre metáforas o entelequias a las que he trasladado sentimientos, emociones o mensajes encriptados u ocultos, cuyas claves o códigos son accesibles sólo para quienes me conocen bien y me leen entre líneas…

El caso es que este mes hace un año que hice la ‘mudanza’ desde otro blog, aunque ‘la pensadora gaditana’ no cobró vida propia y comenzó su andadura hasta marzo del 2020, fecha en la que se inició el confinamiento colectivo por la pandemia. Por entonces escribí la siguiente presentación:

Mujer, feminista, humanista, docente (actualmente jubilada), historiadora de oficio, traigo ‘de serie’ chip de ‘pensadora y gaditana…’ ‘Solo sé que no sé nada’, que ‘el saber no ocupa lugar aunque coge mucho sitio’ y que ‘nunca es tarde si la dicha es buena…”Aprendo a aprender…’ El estreno de este nuevo blog (que no es el primero, al que me refería más arriba) llega de la mano de una situación tan insólita para mi como para todos: la pandemia por COVID-19. Los hashtags #yomequedoencasa, #coronavirus y #covid-19 son los más repetidos estos últimos 20 día de reclusión en nuestros hogares y no se han hecho virales en vano, por el contrario, han despertado una oleada de creatividad que ha tomado múltiples y variadas formas, dándonos a cada cual la oportunidad de sacar lo mejor de nosotras mismos para ofrecerlo solidariamente a los demás…Y me pregunto ¿qué puedo hacer yo? No canto bien, ni toco ningún instrumento, ni tengo dotes de actriz… Por tener, tengo otras dotes que no vienen al caso y por no tener no tengo balcón lindero a una calle transitada de cualquier ciudad al que poder asomarme cada tarde a las 20.00h para compartir los aplausos a nuestros héroes sanitarios y a todos los trabajadores esenciales de quienes depende nuestra subsistencia…aunque aplaudo a solas en el salón de mi casa al compás de la TV… No obstante y pensándolo mejor (siguiendo la sugerencia de Pura Mª) si que poseo el mejor de los ‘balcones’, uno enorme: mi ‘imaginación’, ‘mi mente’ siempre abierta de par en par, donde habitan pensamientos y cientos de palabras que procuro hilvanar hasta componer textos coherentes, entretenidos e incluso bellos…Ojalá sea sea así…Os espero…Gracias…

Y aquí sigo. Confío no haberos defraudado…Agradezco los préstamos a las ‘blogueras’ invitadas, ‘amigas virtuales’ con quienes comparto el placer de la escritura… Un honor acogerlas en mi modesto blog. Gracias también a los conocidos y desconocidos que me habéis leído con silenciosa e incondicional lealtad… Esta ‘pensadora gaditana’ reconoce que necesita remontada de ánimo, pero continuará adelante, más y mejor a ser posible.Porque como diría Eleanor de Aquitania: ‘Solo Sé Seguir’.

‘Vuelo libre’. Fotografía: mp_dc

Nos sobran los motivos…

El informe del Gobierno sobre la incidencia del covid en la población anciana durante la primera fase de la pandemia resulta, a todas luces, triste y desolador… Pero la vida continúa y aunque ‘nos sobran los motivos’ para que no sea, la Navidad será…
Fotografía: mp_dc

Entre la buena voluntad y el miedo, entre la salud y la economía, entre el quiero y no puedo los políticos se reúnen para acordar qué hacer esta Navidad. Nos sobran los motivos para no celebrarla pero lo haremos, aunque este año sea diferente y, precisamente por eso, pase a los anales de la Historia y a nuestra memoria individual y colectiva… Así se despidió noviembre, con esta cuestión en el aire, con cifras catastróficas entre los afectados y fallecidos por la enfermedad. Tal vez por eso ha transcurrido despacio, sigiloso, con la población caminando de puntillas y hablando bajito de las Fiestas que se acercan, poco poco, sin que nadie pueda detener el calendario…Todos a la expectativa, confiando doblar la curva maldita con la esperanza puesta en que las autoridades permitan la apertura de las fronteras y con ello el reagrupamiento familiar… ¿Salvar la Navidad o salvar la vida? Esta es la cuestión. ¿Susto o muerte? Este es el nudo gordiano, el dilema, la encrucijada afrontada ahora por las CC.AA. que concluirán, ya se verá, solicitando responsabilidad a la ciudadanía, animando a que el sentido común y el buen criterio imperen en estas fechas que se aproximan bajo la atenta mirada de la tercera oleada…

Y nos sobran más motivos para estar desanimados…El pasado jueves el Gobierno presentó a las CC. Autónomas el informe que Pedro Sánchez se comprometió a elaborar, allá por el mes de abril, sobre la incidencia del covid en las residencias geriátricas. Las cifras resultan tan dolorosas como desoladoras. El 47% de los fallecidos durante la primera oleada de la pandemia eran ancianos residentes en geriátricos. Exactamente 20.268 mayores cifra que, junto a los fallecidos de ahora, se acercará a los 30.000. Y, aunque esta vez ha descendido bastante, algunos expertos señalan un patrón similar al de marzo-junio. El informe recoge la existencia de un total de 5.500 residencias en nuestro territorio, hogares que albergaban hasta 334.000 ancianos cuando se declaró la pandemia. O sea, que la covid se ha cobrado hasta la fecha el 6,1% de la población anciana de este país, “una de las cifras más alta -si no la más- de los países de la OCDE”.

Los medios han sacado a la luz un variado repertorio de relatos tanto en defensa de los directores de los geriátricos como en contra, acusándolos de una nefasta gestión. Unos señalan hacia la desprotección de los cuidadores sin EPIS, ni mascarillas, ni formación. Otros denuncian la falta de atención en los hospitales que se negaron a realizar ingresos. Los psicólogos matizan y subrayan los daños colaterales: el aislamiento y soledad a la que fueron sometidos en la que muchos murieron por la enfermedad, la desatención y la tristeza…Personalmente creo que no hemos tomado conciencia de la gravedad de los hechos y por eso tenemos una deuda para con ellos, les debemos una reflexión, estamos moral y éticamente obligados. Igualmente es necesario poner en valor que se nos muere una generación de supervivientes de la Guerra Civil, de la posguerra, del franquismo, los mismos que después vivieron la transición democrática. Hombres y mujeres que levantaron aquella España en blanco y negro a la que pusieron color con alta dosis de esfuerzo y sacrificio para dejarlo como legado a los de mi generación, sus hijos e hijas…

Es por eso que los audios de la Sra. Burgueño -hija del ideólogo de la privatización de los hospitales de Madrid a quien Ayuso señaló con su ‘diestro dedo’ y sus argumentos sapienciales, para colocarla al frente de la gestión de las residencias de mayores de la capital- por esto, decía, sus ‘graciosas’ opiniones me resultan vomitivas, despreciables, inmorales y hasta delictivas: “Flipo colorines”, dice en uno de los audios. “Nos vamos a hacer los reyes y los amos de la gestión sociosanitaria de Madrid, Comunidad Autónoma”. Esta es la altura de miras, la calidad, la profesionalidad de una mujer que ocupa un puesto de tamaña dimensión y que dirige como si de un juego se tratara a tenor de sus expresiones infantiles y fuera de tono, tan del estilo de su ‘mentora’. Ambas están implicadas en la denominada ‘operación bicho’. Una estrategia diseñada por el gobierno de Madrid que decidió encerrar a los residentes mayores, dejando su destino en manos de la Burgueño, alias ‘flipo colorines’, encomienda que, dicho sea de paso, resultó un gran fracaso pues, desgraciadamente, no se asistió a los ancianos ni en hospitales ni en los geriátricos por falta de medios, de ahí los miles de fallecidos, muchos por negación de auxilio…Eso sí, a quienes tenían póliza privada si se les atendió debidamente, sobre todo en aquellos hospitales privatizados por su padre…Por cierto, ni la Sra. Burgueño ni la Sra. Ayuso han dado la cara ante estos hechos…Es de suponer que ‘inaugurar hospitales’ requiere de todo su tiempo…

En fin que nos sobran los motivos para no estar bien. Desgatados, aturdidos y preocupados ante tanta incertidumbre parece que recibimos impertérritos el informe diario de la pandemia, como si el escenario nos fuera ajeno, como si se tratara de un relato imaginario, quizá porque la realidad, esta vez sí supera con creces la ficción…Y por si no tuviéramos bastante, un grupo de ‘abuelos’ ‘altos cargos militares de pro’ jubilados, se dedican a planear un pronunciamiento desde un grupo de wasap, declarándose alguno dispuesto a ‘fusilar’ a 26 millones de personas, entre las que yo me encontraría fijo…Mientras, Carmen Falomir, 54 años, enferma de Ela ingresa en el Hospital de la Fe de Valencia para que se le practique la sedación. Su entereza y valentía ha sido ejemplar y ayer, justo antes de ingresar, se despedía con este mensaje: «cuando no os toque el gordo y, resignados con tener salud, sigáis con los preparativos de Nochebuena, acordaos de estas palabras y sentíos afortunados» Ojalá que te vaya bonito allá donde vayas Carmen…Que tu tránsito discurra tan sereno y sabio como tu propia decisión…

Panem et circense…

Imagen Internet

Un millón de infectados por covid después, con la declaración del ‘toque de queda’ en el horizonte para varias Comunidades, las UCIs sobrepasadas y la sanidad primaria desbordada, los de VOX estrenan hoy en su cartelera el melodrama titulado ‘Lo que la moción no se llevará’ escrita y dirigida por la cúpula del partido con la actuación estelar de Santiago Abascal en papel de Santiago Abascal junto a otros secundarios, además del ‘célebre coro’, rescatado para la ocasión de las clásicas tragedias griegas… Señoras y señores, no tenemos ni tiempo ni dinero para invertir en vuestra campaña electoral…

La ‘nueva’ política, entendiendo por nueva a la recientemente incorporada a dicha actividad, se parece demasiado a la vieja a la que tanto se ha criticado. Los de VOX parecen desconocer que la ‘moción de censura’ no puede ser un teatrillo montado para su propio lucimiento y beneficio, reanimando y recordando a su electorado que están ahí y que son ellos quienes poseen la ‘piedra filosofal‘ o la ‘fórmula secreta del color púrpura’. La moción tiene como finalidad exigir responsabilidad al Presidente proponiendo a la par un nuevo gobierno y no solo para derrocar a quienes lo conforman ahora por muy comunistas que sean… No puedo comprender que un partido inspirado en la ‘formación del espíritu nacional‘ que cita a Primo de Rivera y a Franco’, de misa y comunión, que camina de la mano de obispos y sacerdotes, niega la violencia machista y llama despectivamente ‘maricones’ a los homosexuales, continúe ganando adeptos y subiendo en las últimas encuestas…Pero así es. Y para colmo hoy asisten a la Cámara con su mejores galas porque están de fiesta y se disponen a entretenernos más de 24 horas de la misma manera que Roma en tiempos del Imperio: ofreciendo panem et circense a sus ciudadanos…

Pasarán el día hablando de gobierno fraudulento e ilegítimo olvidando que, aunque ajustada, obtuvieron el apoyo de la mayoría de los parlamentarios todos y cada uno elegidos democráticamente incluso ellos, aunque la palabra’ democracia’ les venga grande… Abascal y sus acólitos llegaron hasta el Congreso, el Senado, los gobierno de Madrid y Andalucía y al poco tiempo varios miembros de su cúpula levantaron sospechas sobre posibles escándalos que destaparon una manera de funcionar a la ‘antigua usanza’: dedocracia, nepotismo, entradas y salidas por la puerta de atrás…Espinosa de los Monteros y su esposa habían firmado proyectos de construcción de viviendas sin licencias, es decir, cobrando ilegalmente. Un dicho muy sabio afirma: ‘Si quieres conocer a fulanito, dale un carguito…’ Y así fue. El líder de VOX de Andalucía Francisco Serrano se vio obligado a dimitir tras ser investigado por ‘presunto’ fraude en las ayudas públicas. Podría seguir tirando del hilo de las hemerotecas pero se me haría largo. Sin embargo no quiero dejar de señalar la falta de empatía y camaradería entre ellos mismos, cosa que quedó clara y nítida cuando una diputada andaluza de dicho partido dimitió por acoso sexual ¿quieren conocer la opinión de sus compañeros?: “No es una pérdida importante. No destacaba por su trabajo y su calidad humana dejaba mucho que desear…” No comment

En fin, ‘ver la paja en ojo ajeno’ siempre resultó más fácil. El caso es que el Santiago Abascal, ahora en la tribuna de los oradores (lo tengo delante mientras escribo y acaba de recibir un aplauso tras pronunciar las cuatro primeras palabras) apenas un año en política nacional, el mismo al que habían desahuciado de su casa en el País Vasco, ha adquirido un chalet en una zona noble de la capital por valor de más de 800.00 euros…Y ahora viene a darnos lecciones sobre qué se debe hacer, a llamar mafiosos a los miembros del gobierno y a afirmar, abusando del plural mayestático, que los españoles ‘estamos cansados’ de este desastre que él mismo había anunciado. El líder de VOX nos alecciona desde el estrado ofreciéndonos más y mejor España pero con ellos…

Así, mientras los de VOX pasan el día presumiendo de oratoria en un acto de uso y abuso del espacio democrático por excelencia, símbolo de nuestra soberanía como es el Congreso de los Diputados y Diputadas, ‘muchos y muy españoles’ deambularán indignamente por los pasillos de hospitales saturados o morirán víctimas del covid-19…Ese debería ser el único debate…Lo demás, vanidad de vanidades…¿Alguien da más?

Al hilo del ‘no-lugar’: ausencias y añoranzas…

Echo de menos viajar. A mis abuelos les tocó vivir en una España dividida y enfrentada…A mi padre renunciar a su vocación de maestro al morir mi abuelo demasiado pronto, apenas con 40 años y 8 hijos…Mis padres se casaron años después de acabar la guerra civil, en un tiempo de escasez generalizada a consecuencia del régimen autárquico declarado por el dictador Franco… Todos albergaron la esperanza de legarme un mundo mejor, una sociedad unida y un país donde pudiera vivir en paz…Agradezco la herencia recibida y el empeño de mi padre en darme un trato igualitario respecto a mis hermanos ofreciéndome la oportunidad de estudiar, oportunidad que hoy me brinda la ocasión de ser independiente y la satisfacción de deberme cuánto tengo a mi misma, a mi esfuerzo y mi trabajo…

Por circunstancias que no vienen al caso, he pasado casi una década sin poder viajar como hubiera deseado. Recientemente hice algunas escapadas, un poco de turismo exterior e interior, por primera vez, sola. Todo un aprendizaje y una prolifera experiencia adquirida mientras transitaba por los ‘no-lugares’, escalas intermedias o previas a mi destino. Paradas que me enriquecieron e inspiraron diversas reflexiones sobre el tema de esta entrada, algunas de las cuales quedan recogidas en las imágenes de la galería que por orden se corresponden con los Aeropuertos del Prat (Barcelona), Valencia, Bilbao y las estaciones de tren de Cuenca y Zaragoza…La última tiene un carácter puramente anecdótico: IKEA. Un ‘no-lugar’ recurrente donde los haya…

En la década de los 90 Marc Augé, antropólogo francés especializado en etnología, profesor en la Escuela de Estudios Superiores en Ciencias Sociales de París acuñó el concepto del ‘no-lugar’, una idea nacida en nuestra historia presente que ayuda a soportar la definición de aquellos espacios de transitoriedad, de provisionalidad que antropológicamente no tienen cabida en la noción de lugar o lugares históricamente considerados ‘espacios vitales’, en los que transcurre nuestra cotidianeidad. El ‘no- lugar’ constituye un espacio neutro donde impera el anonimato y la confluencia ocasional con una gran diversidad de personas reunidas por azar cuyas vidas se entrelazan apenas un tiempo breve e indeterminado… En el no-lugar el ciudadano se entremezcla con el decorado, se fusiona hasta formar parte de la arquitectura a la que se une en una simbiosis total e instantánea como un nudo de liberación rápida, de esos que llaman de fugitivo o de forajido que se deshacen de un tirón…Un vínculo inconsciente, fugaz y enigmático…

Aeropuertos, estaciones de trenes, de autobuses o metro, cualquier área de servicio de una autovía e incluso los centros comerciales constituyen algunos de los no-lugares más habituales, frecuentados, bulliciosos y espectaculares ajenos, por su significado y apartados por su ubicación, de las zonas marginales de las grandes urbes. En ellos nos encontramos con otras personas a las nos ligamos provisionalmente a través de un billete hacia un destino común surgido en una breve coyuntura que Augé explora desde la perspectiva de la ‘sobremodernidad’ y analiza desde la etnología de la soledad de la condición humana como nota común de nuestras sociedades actuales. En el prefacio de su obra Hacia una antropología de los mundos contemporáneos publicada en 1994, Augé escribe: “la paradoja del momento actual quiere que toda ausencia de sentido pida sentido, así como la uniformización llama a la diferencia”.

Los hilos que pueden derivarse de esta frase podrían ser muchísimos. El tiempo del covid ha transformado los ‘lugares antropológicos’ donde de manera ‘natural’ acontecían nuestras vidas -la casa, el trabajo o establecimientos de ocio- en los que imperaba una determinada ‘normalidad’ en ‘lugares multifuncionales’ utilizados para trabajar y socializar aunque imponiéndose lo virtual sobre lo presencial. Las nuevas tecnologías nos han proporcionado una suerte de ‘avatar’ o alter ego a fin de interactuar con familiares, amigos o compañeros de trabajo. Poco hueco nos ha dejado la pandemia para deambular por el no-lugar y una cierta nostalgia se apodera de mí cuando me recuerdo arrastrando mi maleta, nómada de estaciones y aeropuertos, mientras esperaba para trasladarme de unos lugares a otros in illo tempore, cuando el mundo carecía de fronteras y éramos libre de ir y venir a ninguna parte si así lo deseábamos…

Hoy mismo, un domingo cualquiera de octubre, desde mi ‘lugar antropológico’, confieso que añoro más que nunca aquellos benditos ‘no-lugares’ en los que apenas durante unas horas me sentía ‘nadie’, me confundía con los otros y me integraba con el medio hasta formar parte de un todo…

El sabio duda y reflexiona, el ignorante simplemente afirma…

Imagen Internet

Dicen los expertos politólogos que vivimos una crisis sin precedentes. Una convulsión mundial agravada por la pandemia que está levantando ampollas en todos los ámbitos: social, político, económico y, por ende, en la vida personal de la ciudadanía. Al gobierno de España le llueven las críticas. Seguramente, cuando este episodio pase a los libros de Historia, quedarán reflejados los pecados cometidos por error y por omisión. Siendo justos esto no podía estar previsto en ningún guión y hubiera dejado fuera de juego a cualquier otro gobierno. Sin embargo, también es cierto, que asistimos a una oleada de prepotencia, protagonismo, ambición política y lucha de egos que, lejos de beneficiar, siembra el caos y la confusión. Creo que muchos coincidirán conmigo en que nuestros políticos parece que se hayan puesto de acuerdo para cantar a coro aquella canción popular tan propia de las excursiones de colegio de ‘monjas’: ‘vamos a contar mentiras tralará…’ Sin lugar a dudas estamos frente a una profunda crisis política a la luz del comportamiento de nuestros dirigentes, incapaces de abandonar los intereses partidistas y unirse en favor del bien común. Los elegimos para que nos representaran pero sólo se representan a sí mismos. No estaría de más que bajaran del pedestal para recapacitar un poco. Ahí les dejo una gran frase de un célebre filósofo (no está claro si fue Aristóteles): “El sabio duda y reflexiona, el ignorante simplemente afirma…” El que quiera entender que entienda…

Lo cierto es que la pandemia va para largo, como largo se nos hace el tiempo que nos separa de nuestros seres queridos que no están a nuestro lado o no pueden venir a visitarnos ni nosotros podemos ir a verlos…Atrás y muy lejos parece haber quedado la euforia de los aplausos, las canciones solidarias y demás iniciativas destinadas a subirnos la moral y mantenernos firmes y cuerdos…Todos sabíamos que la desescalada llegaría a la par que el verano para desatascar la economía, intentar salvar los trastos y evitar el hundimiento de miles de familias que viven del turismo y la hostelería…Pero aparecieron los rebrotes y la segunda oleada llegó antes de tiempo desencadenando las disputas entre los líderes de las diferentes formaciones, enzarzados unos con otros como niños que se pelean ‘a ver quien la tiene más grande…’ Las Autonomías en disputa unas contra otras y casi todas contra el gobierno central… Y así estamos: el Gobierno propone y la Comunidad dispone…Donde la Sanidad recomienda el Tribunal Supremo enmienda…Política judicializada y justicia politizada… ¿Hasta cuando aguantaremos sumisos y aborregados? El país avanza no por la eficacia de nuestros dirigentes sino por la eficiencia de sus ciudadanos…Alea iacta est

No obstante, más allá del covid también hay vidas y también hay muertes y con ellas soledad, desolación, abandono, crueldad, maltrato, decadencia y pobreza. La pandemia tiene su propia cara pero también múltiples aristas. El colapso sanitario obstaculiza la atención de enfermos crónicos y oncológicos, por no hablar de las inversiones en ensayos casi todo a cero y paralizado porque ahora lo primero es una vacuna que nos salve del coronavirus… Pero ¿quién salvará a los enfermos crónicos y a los pacientes de cáncer? El covid ha caído sobre el planeta como un manto que lo cubre todo ocultando lo que quedó debajo…Ahora apenas oímos hablar de la violencia contra las mujeres justo cuando más tiempo conviven con el enemigo. En lo que va de año 33 fueron asesinadas. Las estadísticas de Europa Press muestra datos escalofriantes… Tampoco se oye nada sobre refugiados, seres humanos desamparados, desasistidos, dejados a su mala suerte, abandonados por una Europa que paga a segundos y terceros para establecer campamentos donde los mantengan apartados de las ciudades tal y como sucedió en el caso de Turquía, o se lavan las manos como Pilatos y quitarse ese lastre de encima…Finalmente, de tarde en tarde, casi diluida entre las noticias sobre el coronavirus, se reseñan algunos datos sobre la pobreza y las denominadas ‘colas del hambre’ … Largas filas de pobres de solemnidad, venidos a menos a consecuencia de la pérdida del empleo. En este sentido es justo señalar la labor que vienen realizando Cáritas, ONGs, bancos de alimentos e incluso asociaciones vecinales cuya tarea encomiable pasa casi desapercibida a la par que dejan al descubierto lo que podría llamarse ‘solidaridad entre iguales’…No he visto nunca ningún ‘abrigo de visón’ ni ningún bolso de ‘Prada’ colgado de una mano generosa que reparta alimentos con envoltorios de afecto… Nunca tan elogiable desempeño mereció tan alto honor como en esta ocasión lo ha tenido el Programa Mundial de Alimentos de la ONU, Premio Nóbel de la Paz en este año 2020. Enhorabuena a todos aquellos que lo han hecho posible gracias a su generosidad.

Imagen Internet

Al César lo que es del César…

Según la RAE un ‘manifiesto‘ es ‘un escrito en el que se hace pública declaración de doctrinas, propósitos o programas’. En la Historia de España encontramos numerosos escritos de este calado procedentes de diversos ámbitos. De todos ellos dos resultan muy conocidos por su trascendencia: el Manifiesto de los Persas y el Manifiesto de Sandhurst, ambos de carácter político. Se trata por tanto de recoger en dicho documento el sentir de una comunidad concreta respecto a temas que conciernen a todo un país. Esto viene al caso porque, mientras los españoles dormíamos plácidamente en nuestras camas, el todopoderoso superhombre y actual presidente de los EE.UU. Donald Trump, paseaba cual niño en coche blindado alrededor del Hospital en un alarde de temprana y cuasi milagrosa recuperación. El magnate salió triunfalmente en dicho vehículo mientras sonaba de fondo The eye of the tiger, la banda sonora de Rocky al tiempo que era vitoreado y aclamado como un ‘héroe’ por sus fans más leales, atrincherados en el entorno próximo al centro hospitalario. Una ‘americanada’ más de un líder insaciable que se cree invencible y, lo que es peor, con una desmedida ambición de rentabilizar su enfermedad y ganar las elecciones por las buenas o por las malas…Pronto lo veremos…

Y al tiempo que Trump hacía de las suyas aquí en España el debate entre partidos continúa. Las encuestas parecen mermar el número de diputados del PP en favor de VOX, aunque dan como claro vencedor al PSOE. Todos sabemos que las ‘encuestas las carga el diablo’ pero algo de verdad puede que haya. No obstante a la ciudadanía de a pie lo que nos preocupa es la falta de unanimidad respecto a las actuaciones sanitarias que tienen que ver con la pandemia y con la salud en general, además de las torpes e insuficientes disposiciones incapaces de doblegar o detener la curva. Las medidas deberían ser unánimes y no contradictorias según la Comunidad Autónoma y el sector político del que provengan. Todos pretenden colgarse la medalla y nadie quiere reconocer los propios errores. La autocrítica brilla por su ausencia justo en el momento en que las ‘meteduras de pata’ son fácilmente comprensible.

El pasado mes de septiembre un total de 171.656 profesionales sanitarios de 55 sociedades científicas firmaron un ‘manifiesto’ a favor de una respuesta a la pandemia “coordinada, equitativa y basada en la evidencia científica”. Y hoy la comunidad científica vuelve a advertir a los políticos: ‘En la salud ustedes mandan, pero no saben’, un mensaje de la sociedad científica avisando a los políticos sobre su ineptitud en la gestión del covid-19. El Manifiesto viene a colación del I Congreso Nacional sobre el Covid-19 celebrado del 13 al 19 del pasado mes de septiembre cuyas conclusiones fueron trasladadas a la sociedad española por medio de la plataforma change.org que pueden firmar si lo desean (aquí) . Los expertos animan a apoyar esta petición a fin de dinamizar un decálogo de medidas que los dirigentes deberían tener en consideración a la hora de las dictar las medidas para combatir la pandemia. Según “La Vanguardia” estaría bien que nuestros gobernantes comenzaran aceptando “la mejor evidencia científica disponible, desligada por completo del continuo enfrentamiento político”.

Y es que estamos en una situación de marasmo político que nos hunde poco a poco en una especie de histeria o locura colectiva. Da igual que seamos de derechas o de izquierdas, la salud y el bienestar es patrimonio de todos y a todos nos concierne ¿cómo sino Bolsonaro, Johnson o Trump hubieran caído en las garras del virus? Ellos constituyen la paradoja del negacionismo y no el paradigma o modelo a seguir que han pretendido imponer a sus compatriotas. El mensaje de la comunidad científica es claro: ‘al César lo que es del César…’ Sin interferencias, sin intromisión. Los médicos y expertos epidemiólogos no se meten en política… Cada cual entre sus pares…quid pro quo señores del gobierno…

Literatura y pandemias: Bocaccio, Defoe, Manzoni y Camus…

Vivimos un punto de inflexión. Ya no vale decir que la pandemia nos cambiará la vida. No. La vida ya nos ha cambiado. Basta mirar a nuestro alrededor para darnos cuenta que hemos automatizado determinadas rutinas dentro y fuera de casa. Ya no hay nadie a la puerta del supermercado para indicarnos qué hacer, ni recordarnos qué distancia mínima debemos mantener. Aguardamos nuestro turno y hacemos cola en cualquier establecimiento. Nadie protesta. Ya no nos parece raro andar con mascarilla, más bien lo contrario. Salimos menos de compra aunque han aumentado las ventas on line. El teletrabajo se está regularizando y ha animado a muchas familias a buscar viviendas en el extrarradio de su ciudad. Casas más amplias, preferentemente con terrazas y si la economía lo permite, en el campo o urbanizaciones con zonas verdes propias y/o comunitarias…Parece que se avecina un nuevo éxodo y muchos urbanitas, amantes del asfalto, comienzan a sopesar y poner en valor las bondades y beneficios de vivir en los pueblos…Así que sí. Casi sin darnos cuenta el mundo y, nosotros con él, experimenta un proceso cambio aunque el cambio no afecte a todos por igual…

Los efectos y consecuencias del coronavirus están aún por ver pero seguro serán devastadores. Los expertos vaticinan un gran impacto económico a corto y medio plazo que, de momento, sólo lo perciben en sus carnes los grupos sociales más vulnerables. Tal y como nos enseña la Historia el covid no ha sido la primera pandemia padecida por la humanidad. Tras la ‘peste negra’ que asoló a Europa durante la Edad Media, se produjeron importantes cambios que vinieron acompañados de un fuerte retroceso y una gran pérdida de población cuya recuperación tardó más de un siglo…Desapareció el comercio, decayeron los núcleo urbanos y mucha gente huyó al campo…¿Os suena?. La también conocida como ‘peste bubónica’ dejó campos sin trabajar y las cosechas podridas, situación que provocó una gran escasez de alimentos y los que salieron al mercado lo hicieron encarecidos, a precios que la mayoría no podían pagar. Así fueron a parar a manos de unos pocos los mismos que, a continuación, se dedicaron a especular y a lucrarse sacando partido de las penalidades y el sufrimiento ajeno…El siglo XIV estuvo marcado por las epidemias, el hambre, las guerras y, en consecuencia, la sociedad sufrió una profunda transformación y con ella el aumento de las desigualdades…

Los historiadores, por contradictorio que parezca, señalan además otros efectos económicos y sociales ‘positivos’ para los supervivientes. Carmen Sarasúa, Profesora Titular de Historia Económica de la Universitat Autònoma de Barcelona señala a este respecto que “la tierra era abundante, al caer la oferta de trabajo los salarios aumentaron, y se ha visto por ejemplo que las mujeres encontraron muchas más oportunidades laborales en los gremios que hasta entonces las habían vetado, en los jornales agrarios, etc…” Otras bondades sobrevenidas de las epidemias fueron la mejora de la salubridad pública, la recogida de basuras y aguas fecales, la regulación de animales vivos y muertos en la ciudad o la orden de ubicación de los cementerios fuera de las localidades (Real Cédula Carlos III en 1787).

Otra gran epidemia, la mal llamada ‘gripe española’, causó más muertes que la Primera Guerra Mundial. Entre ambos acontecimientos la economía se hundió y hubo una profunda transformación en los movimientos migratorios…No obstante lo que todas las epidemias parecen tener en común es que no afecta por igual a toda la población. Este podría ser el nudo gordiano. Y mientras algunos sectores hacen ‘su agosto’ (véase el ejemplo de las mascarillas y geles de manos) otros, en cambio, se hunden…Mientras, un reducido número de millonarios saca suculentos beneficios, tal y como ocurrió con la crisis de 2011 (https://www.lavanguardia.com/economia/20180619/45266350996/espana-ricos-millonarios-fortunas-crisis.html) tras la cual creció número de ricos en España…

La literatura y la historia siempre han ido de la mano. Cada época ha dado a luz una pluma que ha sabido recrear el contexto y sus avatares además de dar vida a personajes ficticios utilizados para contar la realidad y dar riendas sueltas los pensamientos e ideas propias… Veamos algunos ejemplos: “El Decamerón” de Boccaccio, obra que utiliza el marco narrativo del estallido de la epidemia de la peste que asoló Florencia en 1348, cuyo título significa ‘diez días’ y está inspirado en “Hexamerón” de San Ambrosio. El Decamerón es considerada una obra maestra de la prosa que narra la gran epidemia y sus efectos a través un grupo de jóvenes compuesto por siete mujeres y tres hombres que intentan escapar del horror aislándose en una villa a las afueras de Florencia…Otra podría ser el “Diario del año de la peste” escrito por Daniel Defoe en 1722. Se trata de un relato ficticio que narra las experiencias de un hombre que vivió durante la epidemia de peste que padeció Londres en 1665 y asoló a una quinta parte de la población. Esta obra puede ser comparada con la de Manzoni, I promessi sposi (Los novios), uno de los primeros referentes de la novela moderna italiana. Cuenta la historia de los prometidos Renzo y Lucía, quienes se ven separados por diversas causas acontecidas bajo el telón de fondo de la peste milanesa de 1630.

Más cercana en el tiempo es “La peste” del conocido escritor francés Albert Camus, Premio Novel en 1957, considerado el autor que mejor encarna la literatura de la Europa del siglo XX. ‘La peste’ se publicó en 1947 y en ella Camus cuenta la historia de unos doctores que se encuentran en Orán, ciudad portuaria de Argelia asolada por una epidemia de cólera, por boca de los cuales el escritor reflexiona sobre la solidaridad, la religión y sobre cómo los seres humanos nos aferramos a lo absurdo, invitándonos a valorar la responsabilidad personal y a cómo deberíamos negarnos a entregar la vida al mantra de la religión…Ante la vida y la muerte Camus se posiciona negando a Dios, observando la fe como expresión de impotencia, aunque admitiendo, a la par, que el escepticismo tampoco nos libera…

En definitiva todas nos hablan de cómo la sociedad afronta el miedo y la muerte, la búsqueda de culpables y los caminos recurrentes: para unos la religión y la magia, para otros el escepticismo o la ciencia como única solución…En todo caso algunos ‘gurús’ salen ya al paso: bien advirtiendo sobre cierto tufillo ‘anticristiano’ o bien augurando una apocalipsis final bajo el lema ‘cualquier tiempo pasado fue mejor…’. La realidad es que corren tiempos difíciles y, en mi opinión, ninguno de nuestros líderes políticos da la talla…Todo lo demás es vanidad o falacia…