Literatura y pandemias: Bocaccio, Defoe, Manzoni y Camus…

Vivimos un punto de inflexión. Ya no vale decir que la pandemia nos cambiará la vida. No. La vida ya nos ha cambiado. Basta mirar a nuestro alrededor para darnos cuenta que hemos automatizado determinadas rutinas dentro y fuera de casa. Ya no hay nadie a la puerta del supermercado para indicarnos qué hacer, ni recordarnos qué distancia mínima debemos mantener. Aguardamos nuestro turno y hacemos cola en cualquier establecimiento. Nadie protesta. Ya no nos parece raro andar con mascarilla, más bien lo contrario. Salimos menos de compra aunque han aumentado las ventas on line. El teletrabajo se está regularizando y ha animado a muchas familias a buscar viviendas en el extrarradio de su ciudad. Casas más amplias, preferentemente con terrazas y si la economía lo permite, en el campo o urbanizaciones con zonas verdes propias y/o comunitarias…Parece que se avecina un nuevo éxodo y muchos urbanitas, amantes del asfalto, comienzan a sopesar y poner en valor las bondades y beneficios de vivir en los pueblos…Así que sí. Casi sin darnos cuenta el mundo y, nosotros con él, experimenta un proceso cambio aunque el cambio no afecte a todos por igual…

Los efectos y consecuencias del coronavirus están aún por ver pero seguro serán devastadores. Los expertos vaticinan un gran impacto económico a corto y medio plazo que, de momento, sólo lo perciben en sus carnes los grupos sociales más vulnerables. Tal y como nos enseña la Historia el covid no ha sido la primera pandemia padecida por la humanidad. Tras la ‘peste negra’ que asoló a Europa durante la Edad Media, se produjeron importantes cambios que vinieron acompañados de un fuerte retroceso y una gran pérdida de población cuya recuperación tardó más de un siglo…Desapareció el comercio, decayeron los núcleo urbanos y mucha gente huyó al campo…¿Os suena?. La también conocida como ‘peste bubónica’ dejó campos sin trabajar y las cosechas podridas, situación que provocó una gran escasez de alimentos y los que salieron al mercado lo hicieron encarecidos, a precios que la mayoría no podían pagar. Así fueron a parar a manos de unos pocos los mismos que, a continuación, se dedicaron a especular y a lucrarse sacando partido de las penalidades y el sufrimiento ajeno…El siglo XIV estuvo marcado por las epidemias, el hambre, las guerras y, en consecuencia, la sociedad sufrió una profunda transformación y con ella el aumento de las desigualdades…

Los historiadores, por contradictorio que parezca, señalan además otros efectos económicos y sociales ‘positivos’ para los supervivientes. Carmen Sarasúa, Profesora Titular de Historia Económica de la Universitat Autònoma de Barcelona señala a este respecto que “la tierra era abundante, al caer la oferta de trabajo los salarios aumentaron, y se ha visto por ejemplo que las mujeres encontraron muchas más oportunidades laborales en los gremios que hasta entonces las habían vetado, en los jornales agrarios, etc…” Otras bondades sobrevenidas de las epidemias fueron la mejora de la salubridad pública, la recogida de basuras y aguas fecales, la regulación de animales vivos y muertos en la ciudad o la orden de ubicación de los cementerios fuera de las localidades (Real Cédula Carlos III en 1787).

Otra gran epidemia, la mal llamada ‘gripe española’, causó más muertes que la Primera Guerra Mundial. Entre ambos acontecimientos la economía se hundió y hubo una profunda transformación en los movimientos migratorios…No obstante lo que todas las epidemias parecen tener en común es que no afecta por igual a toda la población. Este podría ser el nudo gordiano. Y mientras algunos sectores hacen ‘su agosto’ (véase el ejemplo de las mascarillas y geles de manos) otros, en cambio, se hunden…Mientras, un reducido número de millonarios saca suculentos beneficios, tal y como ocurrió con la crisis de 2011 (https://www.lavanguardia.com/economia/20180619/45266350996/espana-ricos-millonarios-fortunas-crisis.html) tras la cual creció número de ricos en España…

La literatura y la historia siempre han ido de la mano. Cada época ha dado a luz una pluma que ha sabido recrear el contexto y sus avatares además de dar vida a personajes ficticios utilizados para contar la realidad y dar riendas sueltas los pensamientos e ideas propias… Veamos algunos ejemplos: “El Decamerón” de Boccaccio, obra que utiliza el marco narrativo del estallido de la epidemia de la peste que asoló Florencia en 1348, cuyo título significa ‘diez días’ y está inspirado en “Hexamerón” de San Ambrosio. El Decamerón es considerada una obra maestra de la prosa que narra la gran epidemia y sus efectos a través un grupo de jóvenes compuesto por siete mujeres y tres hombres que intentan escapar del horror aislándose en una villa a las afueras de Florencia…Otra podría ser el “Diario del año de la peste” escrito por Daniel Defoe en 1722. Se trata de un relato ficticio que narra las experiencias de un hombre que vivió durante la epidemia de peste que padeció Londres en 1665 y asoló a una quinta parte de la población. Esta obra puede ser comparada con la de Manzoni, I promessi sposi (Los novios), uno de los primeros referentes de la novela moderna italiana. Cuenta la historia de los prometidos Renzo y Lucía, quienes se ven separados por diversas causas acontecidas bajo el telón de fondo de la peste milanesa de 1630.

Más cercana en el tiempo es “La peste” del conocido escritor francés Albert Camus, Premio Novel en 1957, considerado el autor que mejor encarna la literatura de la Europa del siglo XX. ‘La peste’ se publicó en 1947 y en ella Camus cuenta la historia de unos doctores que se encuentran en Orán, ciudad portuaria de Argelia asolada por una epidemia de cólera, por boca de los cuales el escritor reflexiona sobre la solidaridad, la religión y sobre cómo los seres humanos nos aferramos a lo absurdo, invitándonos a valorar la responsabilidad personal y a cómo deberíamos negarnos a entregar la vida al mantra de la religión…Ante la vida y la muerte Camus se posiciona negando a Dios, observando la fe como expresión de impotencia, aunque admitiendo, a la par, que el escepticismo tampoco nos libera…

En definitiva todas nos hablan de cómo la sociedad afronta el miedo y la muerte, la búsqueda de culpables y los caminos recurrentes: para unos la religión y la magia, para otros el escepticismo o la ciencia como única solución…En todo caso algunos ‘gurús’ salen ya al paso: bien advirtiendo sobre cierto tufillo ‘anticristiano’ o bien augurando una apocalipsis final bajo el lema ‘cualquier tiempo pasado fue mejor…’. La realidad es que corren tiempos difíciles y, en mi opinión, ninguno de nuestros líderes políticos da la talla…Todo lo demás es vanidad o falacia…

A modo de epílogo…

El filósofo y pensador italiano Nuccio Ordine, recientemente ha participado en una serie de conferencias y encuentros con destacados intelectuales a fin de reflexionar sobre el impacto del coronavirus. El punto de partida se inicia con esta cuestión ¿Nos obligará el covid-19 a repensar el mundo? Mejor que parafrasear a Ordine o realizar un corta y pega de sus palabras, mejor digo, será leerle directamente en esta entrevista publicada en el periódico ‘La Vanguardia’https://www.lavanguardia.com/cultura/20200316/474180133280/conversaciones-pandemia-nuccio-ordine-coronavirus.html o si lo prefieren pueden escucharlo directamente en la entrevista concedida a Javier del Pino para su programa de radio del fin de semana en la ‘Cadena Ser’, https://cadenaser.com/programa/2020/05/31/a_vivir_que_son_dos_dias/1590928105_680252.html. Habla el filósofo del antiguo Renacimiento como una puerta de acceso al amanecer que iluminó una nueva forma de vida hasta entonces eclipsada por la ‘oscuridad’ que caracterizó a la Edad Media, la misma de la tanto han hablado los medievalistas más benévolos que vierten interpretaciones menos drásticas sobre dicha etapa. Lo cierto es que el esplendor del renacimiento y del humanismo representó el nacimiento de una nueva concepción del universo, del hombre y de la vida. Nuevas ideas que calaron enseguida e irradiaron desde la vecina Italia hasta el resto de Europa.

Ordine articula su pensamiento en torno al reconocimiento de los ‘errores cometidos del pasado’ una idea que, extrapolada a países como Italia o España, da para considerar sobre los desatinos de los diferentes gobiernos evidenciados ahora durante la crisis de la pandemia, errores que han socavado los pilares fundamentales que sostienen nuestra sociedad: la educación y la sanidad, motores de cambio y sostenimiento de la sociedad de bienestar, esa realidad de la que hemos gozado hasta hace nada aunque sobre esto haya opiniones para todos los gustos …

Sea como fuere por primera vez en mucho tiempo los filósofos salen a escena para recuperar el protagonismo y tirar del hilo de la historia dispuestos a coser trozos de pasado con pedazos del presente a fin de extraer la moraleja, la enseñanza, el aprendizaje que nos impulsa a rectificar. Y nada más didáctico que mirar atrás para contemplar los grandes fallos cometidos por nuestros gobernantes, la mayoría más ‘idiotas’ que ‘políticos’ (según entendían los griegos) es decir, más preocupados y ocupados por lo personal y privado que por los intereses generales y públicos… Puede que en este epílogo, en el período de luto por quienes fallecieron y tras muchos tiempo de silencio y de trabajo parapetado en despachos atiborrados de libros, hoy como ayer, los filósofos salen al paso con sus reflexiones para ayudarnos a responder a los grandes interrogantes sobre la vida, el universo, la amistad, el amor… Es un hecho que la pandemia ha sido y es una oportunidad para mirar el mundo desde una nueva perspectiva porque la crisis ha dejado al descubierto que no somos individuales sino colectivos, que no ‘somos’ aislados sino interdependientes, que más allá de la virtualidad está la realidad personal, que puede que hayamos permanecido de espaldas a la materialidad de la muerte y haya sido ahora cuando muchos se han encontrado con ella cara a cara…

Quizá por primera vez en muchos años de historia hayamos recuperado el sentido de la universalidad, de sabernos eslabones de una sola cadena y sentir que el hilo de la vida nos atraviesa y nos une a todos…Tal vez es por eso que los muertos no nos han dejado indiferentes y como dice el filósofo cuando alguien muere una parte de nosotros muere también … Si así fuera todo tendría una nueva razón de ser, incluso lo más insensato o absurdo …

[…]Ninguna persona es una isla; la muerte de cualquiera me afecta, porque me encuentro unido a toda la humanidad; por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti […] (John Donne)

Las caras ocultas de la pandemia…

Foto: mp_dcb

La normalidad, a secas, parece que vuelve poco a poco…Aunque seguimos saliendo con mascarillas y los supermercados, tiendas y bares nos sorprenden con nuevas normas y un uso diferente del espacio, aquellos días silenciosos de marzo y de abril, de ciudades calladas y calles desérticas interrumpidas sólo por las sirenas de las ambulancias y policías, van quedando atrás y comenzamos a despertar con ganas de olvidar una pesadilla que, no obstante, ya forma parte nuestro pasado más reciente…

Nadie nos hubiera convencido hace apenas medio año, en Navidad por ejemplo, con las tiendas, centros comerciales y restaurantes a tope o mientras asistíamos a la tradicional Cabalgata de los Reyes Magos atiborradas de niños nerviosos e inquietos ante su llegada…Nadie, decía, nos hubiera convencido que, apenas dos meses después, un virus paralizaría el planeta y nos confinaría durante 70 días en nuestros hogares. Y sin embargo hemos resistido: unos con más entereza, otros con más desánimo…Unos solos, otros demasiado acompañados y todos con más o menos miedo y resignación…Somos coautores de un relato que ya forma parte de la historia de la humanidad, de la memoria colectiva, la misma que dejaremos a las generaciones venideras… El calado, la profundidad de su impronta aún es pronto para conocerla. Estamos en ello. Tampoco sabremos hasta más adelante si los nuevos usos y formas de relacionarlos han llegado para quedarse, serán pasajeros o acabarán siendo puramente anecdóticos: la nueva forma de saludar, las colas, la distancia social, la limitación de aforos, las mamparas en las farmacias y tiendas, los guantes, geles de manos y las agobiantes mascarillas… ¿Pasarán también a la historia?…El tiempo lo dirá…

Hemos descubierto que nuestra capacidad de adaptación es sorprendente aunque no gratuita…La pandemia no pasará en balde para nadie. a estas alturas comienza a detectarse el rastro de ciertos ‘daños colaterales’, secuelas psicológicas, aún por determinar, algunas de las cuales la Agencia Nacional del Medicamento destapa tras publicar el subidón de ventas de fármacos prescritos para combatir las depresiones, la ansiedad y el estrés así como el claro aumento de consultas ‘on line‘ a psicólogos y terapeutas… Por otro lado, la Universidad de California, ha afirmado que a consecuencia del coronavirus la esperanza de vida en España ha caído algo más de un año…el mismo que el covid nos ha robado en nuestras narices borrandolo de nuestra expectativa media de vida… Son los primeros retazos de los efectos colaterales, caras aún sin mostrar de la pandemia …

No queda ahí la cosa. Desde el punto de vista médico, parece que el corolario de la enfermedad abarca mayor espectro de lo esperado: insuficiencias motoras que, hoy por hoy, sufren algunos pacientes o los trombos y coágulos que pueden aparecer son otros ‘daños colaterales’ a la enfermedad… Tengo la impresión que son muchas las incógnitas pendientes de estudio, lo que impide valorar la verdadera dimensión de lo ocurrido así como su proyección sobre el futuro a medio plazo…

Por otro lado, llama la atención la falta de relatores y cronistas de este capítulo de nuestra historia. Conocemos el relato ‘oficial’ de boca del gobierno y opiniones diversas vertidas en las redes y por ello, carentes de objetividad y fiabilidad. Vivimos un tiempo donde la verdad, tantas veces construida sobre el descrédito de quienes la defienden, no arraiga y crece entrecomillada y sujeta a su propia ‘cuarentena’… Se supone que nos han mantenido informados pero ¿desde la verdad verdadera o desde la verdad sesgada que ‘conviene’ que creamos?. Los historiadores sabemos que las crónicas oficiales contienen una elevada carga de subjetividad por lo que deben ser contrastadas si queremos historiar con rigor científico. En este sentido la prensa y los medios audiovisuales constituyen fuentes de primera mano, de gran fiabilidad para la reconstrucción histórica, más allá de las documentales y archivísticas. Por este motivo han salido a la palestra algunos reporteros denunciando la trabas y la censura a la que ha estado sujetos y que han resultado, según dijeron, mucho más rígidas que cuando fueron enviados a territorios o países en guerra. En consecuencia un enorme vacío de fondos fotográficos se cierne sobre nuestra memoria histórica debido al impedirse su acceso a los hospitales a fin de mostrar la cara más real del coronavirus… Vivimos en una sociedad interconectada y visual, acostumbrada a inundar las redes con fotos y vídeos para mostrar a diestra y siniestra la vida personal en foros y espacios públicos, por eso no se entiende que el episodio más importante de nuestro siglo carezca de un archivo fotográfico prolijo y minucioso que lo documente, perpetuando y conservando el testimonio de sus actores principales para la memoria colectiva.

Estas podrían ser algunas de las caras ocultas de la pandemia…Estoy segura que los historiadores del futuro sabrán escudriñar la verdad y la sacarán a la luz…Aunque tal vez yo ya no esté para disfrutarlo…

And the winners are…

#HoraDeVencer

Era ya casi de noche cuando el Ministro Illa salía en pantalla para hacer el tan esperado anuncio: and the winners are... Por fin podíamos ver el mapa de España que señalaba con diversos tonos de verde las provincias que pasaban o no a la fase 1…La historia de la pandemia continúa…

Ya lo dijo Rajoy en su día: ‘somos muy españoles y mucho españoles’… Es por eso que no ‘desescalaremos’ todos a la vez, de manera que hoy amanecemos clasificados y divididos a pesar de la apertura interprovincial de fronteras en la mayoría de Comunidades. El 51% hemos aprobado, el resto NM… Lo que viene a decir -lo aclaro para los profanos en cuestiones de nomenclatura escolar- que necesitan mejorar… (No es nada personal, esto va para quienes sean que decidan).

Entrar en la ‘fase 1’ implica ganar una mayor libertad de movimientos y poder desplazarse en un radio que, aunque sigue limitado, ahora nos parece inmenso…Y con esta ganancia podremos acercarnos a ver a nuestros familiares y amigos, aunque con el atuendo pertinente y guardando la correspondiente distancia de ‘dos metros’… Podremos entrar en aquellos comercios que abran previa desinfección…E incluso sentarnos en el 50% de la primera terracita que pillemos, para disfrutar de una cervecita junto al porcentaje de sol que nos toque si estamos bajo una sombrilla…

Cuando era pequeña ante una situación que tanto a mí como a mis amigos nos parecía injusta, solíamos decir con mucha contundencia y seriedad: ‘o todos moros o todos cristianos’. Porque lo que vale para uno o unos cuantos, también debería valer para todos…Supongo que eso mismo pensarán quienes se están quedando rezagados en esta carrera hacia el ‘desconfinamiento’ y habrá poblaciones que nos miren con cierta envidia ‘sana’ o recelo… Se supone que se trata de una decisión ‘sanitaria’ aunque algunos ‘políticos’ se lo estén tomado como una cuestión personal o partidista… para una vez que no tiene nada que ver… Ya lo dice el refrán, ‘nunca llueve a gusto de todos’… Así que los hay que se han dado por aludidos y ya preparan una nueva petición como si se les hubiera negado a ellos en su condición de individuos y hablan de ‘agravio comparativo’ cuando en los criterios de aprobación no existen nombres sino números: estadísticas, porcentajes, recuentos, gráficas…Matemática pura…Así que la ecuación resultante es una de primer grado, muy sencilla de resolver e incluso para mí que soy de ‘letras puras’ y aún cuento con los dedos…

Seguimos siendo iguales y tenemos los mismos derechos pero nuestro país más que dividido ahora está ‘catalogado’… Es más, a la tradicional división administrativa (comunidades, provincias, municipios) ahora se pretenden incorporar ‘las àreas sanitarias’, una unidad más que geográfica salubre, que puede tener su lógica siendo la ‘salud’ el principal objetivo…Son las nuevas coordenadas en las que orientarse en tiempos del covid-19…La verdad, todo es extremadamente complicado y los países se miran mutuamente, de soslayo, por si acaso se iluminan unos a otros a la hora de imponer sus propias medidas, a sabienda, que sean cuales fueren irán acompañadas de polémicas y críticas…

Un peldaño más arriba, en el contexto europeo, las diferencias son aún mayores. Los países nórdicos nos llevan la delantera, como siempre…Son los más ricos y conforman la vanguardia así que presumen de practicar el ‘confinamiento inteligente’ lo que significa que no hace falta restricciones obligatorias porque a la ciudadanía le da para pensar por sí mismos y con cierta lógica que, al parecer traen de ‘serie’, que ante una pandemia lo suyo es recogerse en casa, aislarse y mantener la distancia…!Unos máquinas vamos¡ Tanto frío y no se les hiela la sangre sino que les llega fluida al cerebro… Nosotros, en cambio, somos más mediterráneos, más de estar juntitos, de toquetearnos, de estar en la calle por si se cae el techo que no nos pille…Y traemos de serie ‘otras bondades’ que desarrollamos en el contacto callejero que forja nuestra sabiduría popular y conforma nuestra idiosincrasia, la misma que atrae a esos nórdicos ‘inteligentes de serie’ que se queman como ‘gambones’ bajo un tórrido ‘lorenzo’ en la plenitud del verano… Por eso suele suceder que el verde norte y el azul del sur, como polos opuestos, se atraigan irremediablemente, encontrando cada uno en las diferencias del otro, el anhelado objeto de deseo…

Solo me resta añadir por una vez y para ser justa, que el único que ha demostrado tener cabeza y sentido común ha sido rlel President Torra…Esta vez sí…Claro que también podría ser que fuera demasiado evidente que de pedirlo se lo negaran y entonces, además de sensato ha sido listo…Otro punto para él…

Gracias a Ferran Martín, otro catalán, por poner humor en estos tiempos…

Borde (Puerta de acceso)

Graciela Pinto rebloguea un poema publicado en agosto de 2011… Una lectura a la que os invito desde mi modesto blog…

A veces las palabras permanecen atemporales, ajenas al paso del tiempo y al espacio porque expresan emociones, deseos o aspiraciones universales…

Que ustedes lo disfruten…

https://puertadeacceso.wordpress.com/2011/08/06/borde/

Ya no basta con rezar…

Ayer el Presidente del Gobierno se dirigió nuevamente a la nación…Empieza a parecernos habitual que comparezca los fines de semana para advertirnos sobre los peligros de salir a calle y aconsejar que permanezcamos recluidos en casa…Así, un Pedro Sánchez revestido de una solemnidad a mitad de camino entre hombre de Estado y ser humano, comunicaba a los ciudadanos y ciudadanas la decisión de una nueva prórroga del estado de alerta que se extenderá, en principio, hasta el 25 de abril…

Al principio, hace apenas un mes, se hablaba del ‘alcanzar el pico’…Un poco más adelante se colaba el término ‘meseta’ para instalarnos el un ‘pico’ extenso y prolongado. Días después se hacía alusión a la idea de ‘doblar la curva’ , de invertir el sentido, hasta ahora, in crescendo…Finalmente, esta última semana, ha penetrado en nuestro vocabulario otra nueva locución: ‘desescalar’. Es decir, descender desde la ‘meseta’, lo que viene a significar reducir el número de contagios y de ingresos a fin de descongestionar y aliviar los hospitales y, con ello, al personal sanitario, necesitado imperiosamente de un descanso o receso…

En las grandes ciudades se han habilitado ‘hospitales de campaña’, ‘morgues’ para albergar fallecidos… Hoteles medicalizados, ‘arcas de Noé’ para albergar a sanitarios y enfermos leves… Camping que han cedido para bungalows para familias sin techo, donde más que una pandemia parecen vivir esas vacaciones que nunca tuvieron …La Seat ha cambiado la producción de coches por respiradores… Decathlon fabrica mascarillas protectoras que pronto llegarán a los centros sanitarios… Fábricas de calzado transformadas, de un día para otro, en industria textil dedicada a la confección de mascarillas y batas…’Economía de guerra’ que lo llaman algunos medios… Arrimar el hombro, digo yo…’Sacrificio, resistencia, moral de victoria’ eso se nos pide a los españoles por boca de nuestro Presidente…

Pertenezco a esa generación que estudiaba el catecismo y recibía clases de religión (católica, claro) obligatoriamente…Me enseñaron la metáfora de ‘El Cuerpo Místico de Cristo’, una alegoría muy recurrente por cierto, que trata de meternos a todos en el mismo saco. El Cuerpo representa a la Iglesia, cuya cabeza simboliza a Cristo y los miembros encarnan la asamblea de creyentes…Pues bien, ahora que gran parte del Cuerpo está enfermo y moribundo, ¿dónde está la Iglesia? ¿por qué no se oye su voz a través de sus representantes? Hasta hace nada, día sí día también, voceaban desde los medios de comunicación opinando sobre el aborto, el matrimonio, el feminismo…Y ahora parecen desaparecidos… Es verdad que han prohibido los ‘besapiés’ una práctica antihigiénica allá dónde las haya, que dan la hostia en la mano (cosa que ya se hacía), el abrazo de la paz se ha sustituido por un nuevo gesto: inclinar la cabeza. Y los bancos y confesionarios han sido desinfectados… A estas medidas se ha sumado otra de carácter económico, aunque no voluntario, y en algunas ciudades la Iglesia deberá parar el IBI como todo hijo de vecino. Una medida que aplaudo y solicito se haga extensiva, obligatoria y definitiva en todo el país de ahora y para siempre…

El Cuerpo Místico muere a gran escala. Mueren aquí, en nuestra realidad cotidiana, en las ciudades y pueblos donde vivimos. Y muere allá, en otros países más o menos lejanos. Mueren ricos y pobres, mayores y jóvenes, la mayoría solos, sin el acompañamiento de seres queridos, al calor de extraños que estrechan sus manos y los lloran…E incluso hay quienes mueren en la más miserable de las miserias…Así nos llegan las imágenes de Guayaquil (Ecuador). En sus calles los cadáveres aparecen aparcarlos a la puerta de las casas, a la espera que una Administración sobrepasada, los retire…Escenas dantescas que me llevan a considerar la suerte de vivir en un país privilegiado, a pesar de sus deficiencias… Mueren los pobres más pobres a quienes se les priva incluso de la dignidad…Durante siglos, desde los púlpitos, la Iglesia ha dirigido magníficos sermones y citado una y otra vez el evangelio: “Cuanto hicisteis por uno de estos hermanos, por mí lo hacéis…” (Mateo 25: 31-46). Ante lo cual y, reiterándome en la dialéctica hegeliana, si toda tesis tiene su antítesis: ‘lo que NO hicisteis por ELLOS, por Él tampoco…’ Ahora rezar no basta.

La prensa católica y de derecha, publica algunos artículos señalando el cierre obligado de las parroquias así como diversas iniciativas por parte de algunos sacerdotes que aprovechan las nuevas tecnologías para que los católicos puedan oír misa y confesar. Alguno incluso se subió al tejado con toda la parafernalia, custodia incluida, a dar la bendición a los parroquianos y a quienes pillara de por medio…El conocido ‘padre Ángel’ que ya hace tiempo abrió las puertas del templo que dirige a sin techos e inmigrantes, hace lo propio ahora más que nunca. Es una de las pocas ‘voces en el desierto’, un soldado raso de Cristo. A los ‘jefazos’ de la diócesis, obispos y arzobispos, no se les ve a pie de calle…Imagino estarán parapetados en sus grandes y confortables casas, servidas con buenas viandas sus mesas, llenas sus despensas y sus ropas perfumadas y aireadas en sus enormes armarios cual anticristos…Mientras gente anónima -entre quienes se encuentran ateos, agnósticos y creyentes no practicantes- abanderan movimientos solidarios destinados a paliar la soledad de la reclusión y acompañar la soledad de la enfermedad y la muerte…

Dejen de dar la espalda a quienes más lo necesitan, cuando más lo necesitan…”Empieza por hacer lo necesario, luego haz lo posible y pronto estará logrando lo imposible”…Me repito, ahora ya no basta con rezar…Yo, ahí lo dejo,,,

Ni héroes ni villanos: escépticos, insolidarios y necios…

#YoMeQuedoEnCasa

‘Quien más quien menos’, como canta el maestro Sabina, lo ‘ha negado todo’…Por encima del bien y del mal, cuál seres tocados por una varita mágica, indestructibles, superiores, casi infalibles, algunos hombres que se saben grandes como los Estados que lideran, han mantenido una actitud ciertamente escéptica frente a la pandemia, mientra el resto de los mortales comenzábamos a padecer las consecuencias del coronavirus…

Tramp, haciendo gala de su prepotencia y de una ignorante sabiduría a la que ya nos tiene acostumbrado hizo alarde de saberlo todo, voceando que ‘el calor’ mataría al virus…Sólo era cuestión de tiempo o del clima…Incluso se atrevió a poner fecha al final de la pandemia que, según él, sucedería a primeros de abril…Se equivocó… Nueva York, Los Ángeles y Chicago están guardando desde hace días la cuarentena junto con 45 estados más. Las estadísticas son escalofriantes: 211.408 casos positivos por COVID-19 ; 4.718 fallecimientos; 8.805 recuperados.

En el número dos: el premier británico, Boris Johnson. Al igual que su homólogo estadounidense no estableció medidas desde primera hora. Por el contrario, mantuvo en vigor las salidas de los ciudadanos, dejó que abrieran los establecimientos, bares y pub además de permitir que se celebraran maratones en algunas ciudades…Como si no fuera con ellos, como si el ‘brexit’ incluyera la exención de la enfermedad… Hasta que el Primer Ministro tuvo que rectificar, siendo uno de los primeros en contagiarse…A veces la vida nos obliga darnos un baño de humildad…No viene mal a ningún mortal, menos a quienes se sienten superiores al resto…Su discurso fue verdaderamente duro: «Debo sincerarme con ustedes, con el pueblo británico: muchas familias van a perder a sus seres queridos antes de tiempo», argumentando que «si se introdujesen medidas demasiado pronto para impedirlo terminarían siendo inefectivas». Finalmente decretó el cierre de gran parte de los establecimientos y la reclusión domiciliaria de la población…

En el tercer puesto tenemos ‘al hombre de los abrazos’: Andrés Manuel López Obrador, presidente de México que animó a sus habitantes a disfrutar de la vida y a continuar con las muestras de cariño, convencido de que el virus no les afectaría ni haría mella en su país. Afirmaciones atrevidas por parte de quien se cree investido con poderes extraordinario y virtudes sobrenaturales, entre ellas, la capacidad de adivinar el futuro…Y mientras él sentenciaba así de categórico, el COVID19 iba abriéndose camino, dejando una estela de infectados a su paso…El líder mexicano confía en el poder de los amuletos y de las plegarias: ‘Detente enemigo, el corazón de Jesús está conmigo’, un billete de dos dólares y un trébol de cuatro hojas «son sus guardaespaldas». Nada más peligroso que alguien con complejo de ‘Dios’…México también tuvo que decretar la cuarentena…

Y en último lugar, nada más y nada menos que el ‘supermachote’ Bolsonaro. El ultraderechista que se pasaba los consejos de la OMS y de su Ministro de Salud por los bajos fondos, lugar por donde suele pasarse la mayoría de los temas y cuestiones sociales que no le preocupan porque no entran en su mente estrecha y retrógrada…Por dos o tres veces despreció la emergencia sanitaria y tal como hiciera nuestro Ortega Smith, salió a darse un baño de multitudes, cual ‘pecho lobo’ , abrazándose con sus simpatizantes, lo que provocó numerosas críticas y hasta tres solicitudes de ‘impeachment’, cosa se lo trae al pairo…«Este virus ha traído histeria y algunos gobernadores, a mi entender, están tomando medidas que van a perjudicar mucho a nuestra economía» Afirmaba. Eso además de declarar dos días de fiesta por su cumpleaños y el de su esposa…Hoy por hoy, Río de Janeiro y Sao Paulo concentran en mayor número de casos y han decretado el estado de emergencia, desmarcándose del Gobierno federal…

Y esta es la imagen de la sin razón…Las tumbas cavadas en el Brasil, a costa de la vanidad de Bolsonaro para vergüenza de todos…

Nadie está tan cerca de la estupidez como aquel (o aquella) que se cree naturalmente sabia… Estas grandes naciones se merecerían gobernantes más preocupados por su ciudadanía y menos atentos a sus ambiciones… Más cercanos a las miserias terrenales y menos ocupados en su inmortalidad…No son ni héroes ni villanos, simples mortales escépticos, insolidarios y sobre todo, necios… Y líbranos de mal… Amén…

‘Soldado de Nápoles’… ¿Otra vez?…

#YoMeQuedoEnCasa

El 18 de mayo de 1918, los españoles recibían por la prensa noticias que informaban sobre la detección de algunos casos de una enfermedad ‘leve’, cuya sintomatología se parecía a la gripe… En Madrid se acercaban las fiestas de San Isidro, un festejo muy esperado por todos sus ciudadanos teniendo en cuenta que, por aquel tiempo, este tipo de celebraciones eran las únicas al alcance de todos. Lo que no se sabía era que las verbenas se convertirían en un vivero ideal para el contagio del virus. Aquella gripe se popularizó con sorna, como ‘El soldado de Nápoles’, serenata interpretada en el cuadro segundo de la famosa zarzuela La canción del olvido… Los periódicos aprovecharon para publicar viñetas y tratar con guasa este tema, consiguiendo que se popularizara la canción, aunque muy pronto, aquellas risas se apagarían cuando, meses después, la epidemia mostró su rostro más cruel…

Ni el gobierno multicolor proclamado bajo la Monarquía de Alfonso XIII, ni las autoridades locales supieron reconocer la magnitud de aquel brote y no se la tomaron en serio desde el principio. Lo que se diagnosticó como una ‘enfermedad leve’ que dio la cara meses más tarde, acabó llevándose por delante a más de 40 millones de personas, aproximadamente el 6% de la población mundial…No obstante, esta mirada retrospectiva debería acompañarse de una cierta dosis de benevolencia pues bien es cierto que aquella sociedad carecía de muchas terapias, de medicamentos eficaces, de medios e infraestructuras. Es de suponer que aquella Sanidad, nada tendría que ver con la de ahora…se supone…Así que no verlas venir podría llegar a entenderse en aquella España de primeros de siglo…Ahora estamos en otra pantalla. Hemos avanzado, con mayor o menor rapidez, siempre racaneando las partidas para investigación, con la idea de que los investigadores son una ‘especie rara’ de humanoides que se alojan en un laboratorios para pasar los días experimentando, algo que algunos ignorantes consideran casi una pérdida de tiempo porque los resultados casi nunca son rápidos y eficaces… Aprovecho para reivindicar la tarea de estos hombre y mujeres que entregan su vida para preservar la nuestra… No sólo son un grupo de incomprendidos sino que pocas veces reciben el reconocimiento que merecen…Vaya el mío por delante…En fin, aquella vez a la pandemia se la bautizó con el nombre de ‘gripe española’ y así ha pasado a la Historia…

Y a falta de pan….buenas son tortas…Es decir, a la escasez de soluciones sanitarias y medidas políticas, la sociedad española de principios del siglo XX tomó refugio en el poder de al lado, el de la Iglesia. Novenas, vigilias, misas, rosarios, rogativas y, sobre todo, sermones difundieron ‘medidas paliativas’ para el alma, nunca más expuesta a la muerte y a la posible condenación eterna en las fauces del infierno, a quien pillara en pecado mortal…Obispos y sacerdotes cosecharon adeptos y, colaboraron .qué duda cabe- a difundir la palabra de Dios, cierto, y con ella el virus. Pues está más que demostrado que el aislamiento forma parte del proceso de control en la expansión epidémica…

Con la llegada del verano, la enfermedad parecía haber remitido. Pero en realidad lo peor aún no había llegado…Y conforme se acercó el invierno la pandemia se recrudeció colapsando el débil sistema sanitario de entonces. En los pueblos escaseaban los médicos y para poder medio atender a tantos infectados, al igual que ahora, se reclutaron estudiantes de medicina y voluntarios…La pandemia avanzó dejando muerte, miseria y desolación…Durante tres largos años la gripe se cobró cifras escalofriantes: 147.114 personas en 1918, 21.245 en 1919 y 17.825 en 1920, sobre un total de 20 millones de españoles…. En este caso el mayor grupo de riesgo estuvo representado por los jóvenes sanos de aproximadamente 20 años …

‘Mirar al pasado para comprender el presente’ es el cometido de la Historia. No estaría de más observar los errores de ayer para no cometerlos hoy, porque aunque haya pasado ya un siglo y nuestra sociedad actual nada tenga que ver con aquella, aplicando el microscopio aparecen sinergias y de ellas podemos y debemos aprender…Es verdad que hemos avanzado mucho tanto en terapia como en farmacología, que poseemos otras infraestructuras, un personal más formado y muchos más y mejores medios que en aquella España que se recuperaba de la I Gran Guerra. En eso confiamos…

No creo que ningún gobierno, sea del color que sea, esté preparado para abordar semejante situación…Seguramente se cometerán errores, ya lo han hecho, pero no es momento para ajustar cuentas ni de hacer leña del árbol caído, ni de querer ganar puntos a costa de arremeter al contrario. Más bien de remar en la misma dirección, de apoyar, de colaborar en beneficio de todos…A los ciudadanos de a pie tampoco nos cuadran los hechos, no somos imbéciles. Basta observar la conducta de algunos presidentes de las Comunidades gobernadas por el PP, como en Andalucía, para comprobar la estrategia, tratando de venderse como ejemplo de buena gestión afirmando a boca llena que los hospitales no están colapsados –no ni ná– ni el personal médico carece del equipo necesario –no ni ná– que las residencias de ancianos se desinfectan a diario .ni ni ná- y que estamos preparado para lo que venga…Claro… Podría seguir añadiendo ejemplos del no ni na, una forma que los andaluces tenemos de afirmar consistente en negar la negación…Aclaración que incluyo para quienes no conocen nuestra lengua rica, variada y repleta de préstamos, legados de las variadas culturas que nos han visitado a lo largo de nuestras milenaria historia…

Puede que la sociedad,hoy por hoy protagonista de los hechos históricos, no lleguemos a conocer la verdad verdadera ni ahora ni después…Pasarán décadas hasta que los historiadores del futuro puedan acceder a los archivos que custodian ya, órdenes, mensajes, conversaciones, pagos, sobornos, wasap, e-mails. Información que servirá para desenterrar los más oscuros secretos de quienes hoy mueven los hilos del poder y juegan con el destino de la humanidad. Y entonces se conocerá la verdad que no trasciende ahora pero subyace tras el auténtico relato de la pandemia del COVID19 de 2020 …Y entonces, sólo entonces, se sabrá si hemos repetido como nuestros antecesores la parodia del ‘El soldado de Nápoles’ y la enfermedad, como el soldado, ‘hace como que se va pero vuelve’…