¿Llorar o no llorar? Esa es la cuestión…

El dicho “lágrimas de cocodrilo”, llanto fingido para atraer la atención de otros, proviene de una antigua creencia griega según la cual los cocodrilos simulaban estar llorando para atraer a sus presas.
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No es la primera vez que escribo acerca de las emociones, más concretamente de las lágrimas como respuesta, más o menos habitual, a determinados estados anímicos. Los humanos estamos programados para llorar. Si lo pensamos bien, es lo primero que hacemos al nacer. Lloramos como contestación reactiva al estrés del acto de nacer. Desde ese momento en adelante, el llanto constituirá el medio de comunicación entre el bebé y los padres. Ante la sensación de hambre, dolor o incomodidad, los bebés acuden al llanto hasta que aprenden a hablar y a comunicarse verbalmente…

A este respecto circulan diversas corrientes sobre el grado de atención o rapidez con que los padres deberíamos responder al llanto de los niños, a fin de evitar en la medida de lo posible, el desarrollo de estrategias encaminadas a practicar el chantaje emocional o la manipulación a la que sometemos el entorno, primero inconscientemente de pequeños y después conscientemente de adultos. Es una realidad que con el paso del tiempo aprendemos a regular el llanto atendiendo a señales contextuales que nos avisan sobre la conveniencia, sobre los riesgos o los beneficios de llorar en un momento o circunstancia concreta. Llorar nos vincula con el entorno y con quienes interactuamos. Por tanto los seres humanos efectuamos todo un proceso de aprendizaje sobre el llanto y sobre los beneficios o privilegios que puede reportarnos pues, es habitual, que quien llora obtenga más atención de las personas que tiene cerca quienes, además, se mostrarán más proclives a prestarle atención y ayuda.

De adulto se aprende a contener las lágrimas, aunque una película mismamente, desate ese nudo en la garganta, en ocasiones, difícil de controlar. Generalizando podría decirse que algunos individuos son más emotivos que otros y se definen como ‘de lágrima fácil’, aunque la mayoría discrimine o seleccione en consideración a premisas sociales y culturales muy arraigadas que, las más de las veces, los coloca frente al eterno dilema: ¿llorar o no llorar? Esa es la cuestión…

Alrededor del llanto han surgido construcciones sociales con un marcado acento en torno al género que han originado algunos sesgos. Así, por ejemplo, los hombres que lloran son peor valorados que las mujeres. O se califican de estoicos frentes a las féminas consideradas más emocionales y propensas a la tristeza…

Sobre la fisiología de las lágrimas y el sentido de éstas, se han generado diversas teorías que circulan desde la antigüedad (Pitágoras, Hipócrates, Empédocles y Galeno) pasando por los egipcios e incluso más tarde, autores renacentistas como Leonardo de Vinci. Todos han disertado sobre la fisiología de las lágrimas, sobre cómo, por qué y para qué se producen. Tiempo después “Charles Darwin (1809-1882) publicó su libro La expresión de la emoción en el hombre y los animales en 1872, afirmando que los seres humanos expresaban sus emociones para aliviar la angustia. Reconociendo, por tanto, que las respuestas emocionales de los humanos evolucionaron de la señalización de animales no humanos para comunicar sentimientos y se convirtieron en instrumentos sociales que se utilizaban de manera flexible en la interacción humana”. El llanto es, pues, una respuesta a emociones positivas y negativas, Lloramos de tristeza o dolor, pero también de alegría y felicidad. Y en cada caso la composición química de las lágrimas varía. Eso también está demostrado científicamente…

En cualquier caso, en el acto del llanto hay una parte fisiológica que nos viene de serie y otra social, en la que nos educan y que aprendemos a gestionar según circunstancias…Y luego, claro está, existen enormes diferencias culturales que ven con buenos o no tan buenos ojos, el acto del llanto.

A margen de todo lo dicho, llorar como reír, proporciona una agradable sensación de bienestar y relax, de ahí que se pusiera de moda la técnica de la ‘risoterapìa’ inventada por el médico norteamericano Patch Adams, cuya vida fue llevada a la gran pantalla en una película -“Patch Adams”- protagonizada por Robin Wiliams. A partrir de aquí, parece obvio que a alguien se le ocurriera una terapia similar pero en el polo opuesto. Pues bien, ha sido en Japón –cultura no partidaria del llanto en público- Takashi Saga, también conocido como el sommelier de lágrimas, puso en marcha unos seminarios de lágrimas que celebra dos veces al mes, para que los asistentes lloren transformeando la sala en un mar de lágrimas, en la que sus protagonistas se sientes muy a gusto… Una terapia de gran éxito en una sociedad que dificulta y constriñe el llanto, interpretándolo como signo de debilidad.

Y es que llorar es bueno y sana. Por eso los japoneses, tan ceremoniosos y amantes de los rituales, han hecho del llanto colectivo otro ceremonial de relajación y sanación. Con ese objetvo existen clubs y hoteles en los que se reunen para experimentar el llanto a modo de catarsis colectiva, cosa que hacen viendo películas lacrimogenas o documentales de catástrofes entre otras cosas…Sí, por raro que nos parezca, cinco o seis personas se dan cita, pañuelo en mano, dispuestos de llorar hasta vaciar los lacrimales para quedarse exhaustos y nuevos, dispuestos para la siguiente sesión…

Yuka Muroi, seguidor de Takashi Saga, en quien inspiró su método, un exvendedor que celebra ceremonias de divorcio en Tokio, descubrió también los efectos positivos del llanto observando que las parejas que lloraban durante el proceso de divorcio, completaban el mismo en mejores termimos. Comprendiendo que reprimirse y encapsular las lábrimas es nocivo para la salud y acaba afectando el cuerpo, por lo que «ser capaz de llorar sin tener que preocuparse por las apariencias es un paso importante para que las personas consigan liberarse de la depresión”.

También la literatura ha tenido en cuenta el papel que desempeñan las lágrimas en nuestra vida emocional y social. Por eso Laura Demaría publicó en octubre pasado el libro «Guía práctica del llanto», «una emocionante combinación de memoria, pérdida y nostalgia, pero también de sueños, superación y alegría…». La obra de Tom Lutz, «El llanto. Historia universal de las lagrimas», dice nada más comenzar: “El llanto es un valor universal«. Estamos rodeados de llanto o de situaciones que nos harían llorar y sin embargo hemos aprendido a ocultarlo, por eso lo hacemos a solas o nos cubrimos la cara con las manos…

El filósofo Roland Barthes escribió: ¿Quién es ese “yo” que tiene “lágrimas en los ojos”? ¿Quién ese otro que, un día, estuvo “al borde de las lágrimas”? ¿Quién soy yo, que lloro “todas las lágrimas de mi cuerpo”?, ¿o que vierto al despertar “un torrente de lágrimas”? Si tengo tantas maneras de llorar es tal vez porque, cuando lloro, me dirijo siempre a alguien, y porque el destinatario de mis lágrimas no es siempre el mismo: adapto mi modos de llorar al tipo de chantaje que, a través de mis lágrimas, pretendo ejercer en torno mío…»

Finalmente, solo añadir que «el llanto es, a veces, el modo de expresar las cosas que no pueden decirse con palabras…» (Concepción Arenal)

La revuelta de las ‘faeneras…’

Estos días se cumplen 105 años de la revuelta de las faeneras de Málaga…Mirar Al pasado para comprender el presente…
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No me cansaré de repetir la importancia que tiene mirar al pasado como oportunidad para comprender el presente. Porque la historia es tenaz, tozuda, se repite una y otra vez en diferentes espacios y tiempos… En ocasiones nos asombramos de las decisiones, actitudes o comportamientos que nos sugieren una forma diferente de competir contra la injusticia o contra los errores de nuestros gobernantes, sin tener en cuenta que, si echamos la mirada atrás, podremos decir: ‘todo está ya inventado’. Porque nuestros antepasados también tuvieron que luchar contra la inflación, el paro, las pandemias, las guerras…Y lo hicieron con escasos recursos, pero aun así, hoy por hoy, constituyen un referente y una fuente de inspiración…

Las consecuencias de la guerra de Ucrania comenzaron a hacerse sentir en año pasado. Los ciudadanos de a pie comenzamos a percibir una imparable subida de precios desde la energía, y los combustibles  a la cesta de la compra. Y todo esto en un tiempo en que recién empezamos a disfrutar de una normalidad que había sido alterada por la pandemia. El gobierno, arropado por Europa, comenzó a inyectar paquetes de ayuda que han paliado, aunque no demasiado, las consecuencias. Y en esas estamos, no solo nosotros sino toda Europa. Para muchos es una situación insólita, como la pandemia, pero no es la primera vez que ocurre según podemos comprobar en nuestra historia más reciente…  

Entre el 9 y el 21 de enero de  1918, hace ahora 105 años, se produjeron en Málaga una serie de movilizaciones populares conocidas como la Revuelta de las faeneras, considerada como el primer levantamiento femenino en dicha ciudad. Entonces como ahora, el alza de precios de los alimentos y productos básicos desató la rebelión de las mujeres trabajadoras, conocidas como ‘faeneras’, quienes protagonizaron una huelga general que se saldó con cuatro muertos y una veintena de heridos.

Por aquellos días el precio de pan subió hasta límites insospechados -55 pts/kilo- (hay que tener en cuenta que un obrero podía ganar entre 15,00 y 20,00 pesetas a la semana) con la correspondiente indignación popular. Fue entonces cuando las 800 faeneras recorrieron la ciudad hasta llegar a las puertas del Gobierno Civil, donde reclamaron a la autoridad pertinente, la bajada de precios.

El gobernador las recibió y les hizo las correspondientes promesas encaminadas al abaratamiento de los precios que, por descontado, no convencieron por lo que se decidió asaltar el Ayuntamiento y presentar al Alcalde las reivindicaciones lo que se hizo por boca de Concepción Mesa, una anciana trabajadora de la almendra…Tras oír las promesas del alcalde, la manifestación prosiguió emplazando a los movilizados a una asamblea a las puertas de la fábrica textil…Parece que el alcalde reunió al día siguiente a empresarios y comerciantes que se negaron rotundamente a bajar los precios, lo que obligó al alcalde a amenazar con imponer una tabla de precios…Pero la fuerte influencia del lobby industrial consiguió que el alcalde liberal fuera cesado fulminantemente y reemplazado por un conservador, más cercano a los intereses del gremio…(¿ No suena del algo?).

El día 14  se organizó un mitin en la sede de la Juventud Republicana en el que hablaron algunas oradoras ante la asistencia de un numerosísimo público (unas 2000 personas dentro y otras 6.000 fuera del recinto) y convocaron una manifestación para el día siguiente.  La comitiva partiría de tres puntos diferentes de la ciudad de Málaga que confluirían frente al Gobierno Civil, tal y como sucedió. Una vez allí y tras unas breves palabras las autoridades exigieron la disolución del encuentro y empezaron las cargas policiales y los disparos de la Guardia Civil…

El día 16, desde primera hora de la mañana, se inició un paro en señal de duelo por los fallecidos en la revuelta. A media mañana los comercios de la ciudad echaron el cierre, al que se unieron después los trabajadores de las fábricas. “Por la tarde, unas 12.000 personas se dirigieron en manifestación al Hospital Militar, donde se encontraban los cadáveres de los manifestantes. Las autoridades militares impusieron realizar el entierro de madrugada para evitar que se crease una comitiva fúnebre masiva”

A la huelga se fueron sumando sectores y se mantuvo al día siguiente mientras las autoridades negociaban la bajada de precios…

El día 21, una vez comprobada dicha bajada, la huelga finalizó. El levantamiento había triunfado…

Epílogo…

«Cualquier nuevo comienzo se forja a partir de los fragmentos del pasado, no del abandono del pasado».
Fotografía: mp_dc
‘Estaba escrito’. Luz Casal

Los días pasan apresuradamente. Uno a uno el calendario parece suspirar al tiempo que los deshoja sumiso, claudicando, porque no le queda otra, dispuesto a la rendición total hoy día 31, la noche más vieja del año… Mientras llegaba, la prensa, la radio y la TV han recapitulado las noticias más llamativas, las canciones más oídas, las palabras más usadas, las más buscadas en Google (este año ‘inteligencia artificial’), las nuevas incorporaciones de la RAE, los actores más populares, las bodas más interesantes, los políticos más valorados, los problemas que más precocupan y cosas así…Algunos de los periodistas con voz propia, tertulianos de raigambre, muy reconocidos, presentan en paralelo su propio balance en un tono claroscuro la mayoría, a la par que realizan propuestas y propósitos de enmienda que, casi seguro, no sucederán… Todo un inventario final del 2022 en los que prima una nota común: la superación de la covid como telón de fondo de unos años que permanecerán en la memoria colectiva durante generaciones…

Los seres humanos, en general, gustamos de los epílogos tanto como de los prólogos… De eso se trata. De saber mirar atrás para valorar, para divisar en la distancia los fallos cometidos, los errores por acción u omisión y, cómo no, los aciertos que nos animan y alientan a continuar y a iniciar un nuevo prologo, es decir, un nuevo comienzo. En definitiva: volver a empezar…Mirar atrás para comprender y adelante para rectificar. En ningún caso para abandonar. Así es (o debería ser) la vida…

Por todo esto, a pesar de la celeridad y la fugacidad con la que el tiempo acontece y se diluye, a nivel personal intento mantener la serenidad y la calma necesarias para despedir el año (a pesar de todo, por encima de todo) agradecida por lo bueno recibido de quienes conforman mi vida y la llenan con sus afectos, su amistad y su presencia. Ese círculo cercano que me sostiene y socorre, que sale a mi encuentro cuando los ánimos flaquean y el pesimismo se apodera de mi a pesar de los pesares. Así han pasado estos días, entre comidas -que no faltan- visitas recibidas y realizadas para felicitar y paseos por las playas que lucen radiantes, bendecidas por la bondad de un clima empeñado en regalar días de luz y temperaturas primaverales…Disfrutar de amaneceres maranjas y atardeceres rojos constituye un auténtico lujo del que intento sacar partido cada día, consciente -o eso intento- de la oportunidad que estar viva representa, dejándome embargar a la par por el recuerdo y la ausencia de quienes me faltan…

Y un año más toca hacer la lista de propósitos. Colocar en el horizonte nuevas metas e insistir en las no conseguidas, haciendo acopio de esperanza -sin desánimo- y de la voluntad imprescindible para persistir sin decaer en el intento, aunque esta cuestión se plantea harto difícil y, por momentos, me hace experimentar cierto vértigo al intentar adivinar o predecir qué me deparará el nuevo año. Más aún: qué me deparará el futuro…Mientras recorro el camino, cultivar el buen karma es mi destino, mi meta…

En lo colectivo -porque no vivo sola ni aislada del resto del mundo- quiero creer (aunque no estoy segura) que la situación no empeorará. Y por desear que no quede. Ya puestos a soñar que sea a lo grande. Por eso deseo desde lo más profundo de mi corazón que la inteligencia y la cordura actúen de la mano en favor de la democracia y, por tanto, de todos sin excepción. Que los ‘malos’, aunque ganen la batalla, pierdan la guerra. Que la paz se imponga por goleada. Que ninguna mujer muera a mano de ningún hombre. Que los que dirigen el mundo no pierdan la cabeza ni pulsen el botón rojo. Que los ricos se conformen con lo que tienen y los pobres puedan dejar de serlo. Que los niños y niñas vivan sin miedo. Que la ciencia y la investigación reciban el impulso que merecen para que los científicos nos curen y mejoren nuestra calidad de vida. Que las mujeres afganas vuelvan a sus aulas en la Universidad… Que los políticos dejen de mirarse el ombligo y actúen como lo que son: servidores públicos…Y que la justicia se quite la venda de los ojos para mirarnos cara a cara, de frente, con valentía y arrojo porque como dice el Talmud: «desgraciada la generación cuyos jueces merezcan ser juzgados…» Ojalá que no sea…

A los míos salud, paz interior y que nunca se sientan solos…

Y para todos vosotros -lectores y blogueros- (además de salud) paciencia, mucho ánimo y altas dosis de inspiración…

¡Feliz 2023!

Diciembre…

Fotografía: mp_dc

Cuando llegó el  Black Friday con sus rebajas y ofertas, todos sabíamos que diciembre estaba cerca, acechando… Para colmo, este año comenzó a lo grande, con un enorme puente que algunos esperaban como anticipo de las vacaciones de Navidad. Y, aunque el sol seguía haciendo guiños, sobre todo en mi tierra, finalmente, los frentes y borrascas llegaron hasta aquí en forma de inestabilidad, lluvia, viento, tormentas… El puente que tanto prometía transcurrió pasado por agua aunque contó con el beneplácito de todos, conscientes de la gran sequía que padecemos…Las luces iluminaron las ciudades y los mercados navideños abrieron sus puertas deseosos de vender a pesar de la crisis que padecemos aunque, no obstante, la hostelería no se queja más bien todo lo contrario, por algo será… En fin, poco a poco, diciembre va abriéndose paso sin prisa pero sin pausa, al tiempo que el paisaje urbano viste sus calles y plazas con una arquitectura efímera adecuada para la ocasión, en la que no falta el alumbrado, las pistas de patinaje, los vendedores de castañas, los sabores y aromas a dulces típicos que se venden en las calles y llenan los estantes de los supermercados, a la par que los centros comerciales adquieren ese tono peculiar de agitación y multitud que no cesará hasta después de Reyes.

Vivimos  el tempus felicitatem (tiempo de la felicidad) y el calendario nos autoriza para ser ‘oficialmente felices’. Todo parece confabularse para que así pueda ser, al menos en apariencia o de boquilla. Porque la verdad es que, en esta nube de felicidad que parece flotar en el ambiente, tan fugaz como pasajera, producto -por qué no decirlo- de una especie de contagio colectivo que circula a través de la memoria, hay ciertas dosis de autoengaño y pérdida voluntaria de conciencia… Las comidas de trabajo, el amigo invisible y las cestas de productos navideños que muchas empresas regalan, dan una tregua a las rivalidades, a la competitividad y, por contra, promueven el compañerismo. Todos hacemos un brindis al sol y elevamos las copas en un esfuerzo colectivo por parecer mejores con los amigos y, sobre todo, con la familia, incluso con quienes apenas nos relacionamos el resto del año…Todo en nombre de la Navidad… Será a partir del 7 de enero cuando recobremos la cordura y todo vuelva a su ser. Entonces podremos regresar a nuestras dinámicas cotidianas, a nuestras angustias, depresiones y estados anímicos varios. Que nadie se alarme, sólo es cuestión de unos días

Y mientras estamos en estas, el mundo sigue construyendo su historia y, aunque hagamos caso omiso para no sufrir, la guerra en Ucrania continúa sin visos de paz y dibuja una realidad triste, penosa y muy dura, de manera particular para los mayores y los niños. Los ucranianos viven su invierno más cruel con nieve hasta las orejas, temperaturas gélidas, a oscuras, sin calefacción y escasez de agua. Me admira tanta resistencia y resiliencia, al tiempo que me asusta la enorme capacidad para el olvido que el resto de la humanidad hemos desarrollado. Atrás quedaron las muestras solidarias, las acogidas de mujeres y niños, las campañas de alimentos y ropas…Esta sociedad tan fluida, tan líquida, nos está enseñando a adaptarnos por momentos, incapaces, como somos, de asimilar tanto acontecimiento y absorber tanta mala noticia (apuntemos dónde apuntemos: oriente, occidente, norte, sur…) en tiempo real…Es el precio del progreso, de la tecnología, de los medios que nos zambullen a cada instante en situaciones tan diversas que no nos da tiempo a adaptarnos y acabamos estresados o indiferentes porque no soportamos tanta información…

En España el gobierno intenta cumplir sus objetivos pase lo que pase y se trae entre manos la aprobación unas cuantas leyes que pretende sacar adelante antes que comience el nuevo año. Las derechas sacan todo su armamento en su versión más retro…Por lo visto para eso es oposición, para oponerse sistemáticamente, cada una a su modo: la ultraderecha machacona continúa mirando atrás, el resto aprovecha cualquier fisura para colar su mensaje, o sea, decirnos a las claras que ellos sabrían hacerlo mejor ¡Ja! Ya lo veremos, sin duda lo veremos…Porque este ejecutivo habrá cometido muchos fallos y puede que tenga fecha de caducidad, pero lo ha tenido muy complicado desde el principio, supongo que habría que tenerlo en cuenta…La ciudadanía está exhauta, desencantada, harta y, muchos de nosotros, políticamente huérfanos…

En la intimidad diciembre llega cargado de recuerdos de otros muchos diciembres vividos en un tiempo lejano, cada vez más presente que, aunque de vez en cuando dibujen una sonrisa, dejan también un tremendo sabor a nostalgia. Y experimento cierta resistencia a sacar los adornos de las cajas para desperdigarlos por el salón, mientras suenan en mi cabeza, cada vez más distorsionadas por el paso del tiempo, las voces vivas de quienes ya no están ni jamás volverán. Por eso este es un tiempo agridulce, de claroscuros, de luces y sombras, de querer y no poder, de sentimientos encontrados…Y aunque quienes aún están y estemos, nos unamos y reunamos para celebrar, el peso de la ausencia añade un punto amargo que me estremece y destempla el alma…A pesar de todo seguimos adelante…

Feliz Navidad…

Más allá de la metáfora…

”En un momento de lucha por la igualdad de salarios, seguimos pensando que si pierdes un pecho, pierdes la feminidad” (Noelia Morales)
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Detrás de un gran invento casi siempre suele haber una gran persona, en este caso, dos. Dos grandes mujeres tan valientes como decididas, capaces -cada una en su tiempo- de romper paradigmas para dejar su huella en la Historia. Por eso cuando Anne Bonny surcaba los mares junto a Mary Road allá por el siglo XVIII, ni ella ni nadie, hubiera llegado a pensar que sería recordada por algo más allá de ser una de las pocas mujeres piratas…Pero así son las cosas…

Para Anne, tal vez todo vino rodado desde su concepción, al ser hija ilegítima de una doncella que servía en casa de sus padres en los primeros años del siglo XVIII, en una pequeña localidad irlandesa. Su padre, un prestigioso abogado, tras dejar embarazada a la criada se escapó con ella para cuidar de su vástago. Primero se instaló en Londres y allí se encargó de la recién nacida a quien llamaba y trataba como a un niño. Luego se trasladó a la provincia de Nueva Carlina. El desempeño de la abogacía permitió a la pequeña vivir sin estrecheces y adquirir una buena educación aunque, no obstante, no exenta de ciertos rebrotes de indisciplina y rebeldía…

Pasada la adolescencia se concertó su matrimonio con un respetable miembro de la localidad, aunque se resistió para hacerlo para más tarde y por voluntad propia, en 1718, con el marinero James Bonny con quien, más adelante, viajaría a las Bahamas, no sin que antes el flamante marido intentara hacerse con la fortuna de Anne, quien fue repudiada por su padre antes que Bonny consumara la jugada. En todo caso, ambos acabaron estableciéndose en Nueva Providencia (Bahamas) donde los piratas ingleses habían autoproclamado la República Pirata. En este ambiente, en los años posteriores, Anne Bonny se relacionó con conocidos y afamados bucaneros, entre ellos, Jack Rackham, con quien inició una relación…

Poco a poco Anne llegó a formar parte de la tripulación de Rackham y juntos asaltaron la costa jamaicana, asaltos en los que ella participó y luchó como un hombre y, según cuentan los escritos, de manera tan competente como respetada…Según constan en algunos textos cuando quedó embarazada, Rackham la llevó a cuba y allí dio a luz a un hijo. Otras veriones cuentan que la dejaron con su familia e incluso que la abandonaron. En cualquier caso, lo que parece cierto es que Anne continuó su vida de pirata, se separó de su marido y se casó con Rackham.

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Hacia 1720, cazapiratas junto a la armada real pusieron fin a sus días de piratería. Su barco fue apresado y ella, junto a Mary Road, también pirata, con quien entonces navegaba, fueron hechas prisioneras y juzgadas. Ambas fueron declaradas culpables aunque se salvaron apelando a una ley inglesa que prohibía ejecutar a mujeres embarazadas, por lo que permanecieron presas.

Mary murió probablemente en el parto. De Anne se sabe que dio a luz, aunque las noticias y circunstancias de su muerte no están claras. Hay quienes cuentan que murió en prisión, otros la sitúan en Carolina del Sur, donde fallecería posteriormente… Y hasta aquí la historia de Anne Bonny, rescatada cuatro siglos después, concretamente en el 2015, al hilo de otra historia que acabaría ligada a ella…

Todo comenzó cuando Noelia Morales sufrió una mastectomía a consecuencia de un cáncer de mama: ”Al salir de la mastectomía me aseguraron que me iba a sentir menos mujer, pero yo creo que tendría que perder mucho más que un pecho para dejar de ser mujer” –afirmaba en una entrevista-. Si alguien pierde un riñón o cualquier otro órgano de los que tenemos  duplicado, a nadie se le ocurre poner en duda la pérdida de cierto porcentaje de humanidad o considerar una disminución de su condición de persona. Por lo tanto someterse a una reconstrucción mamaria debería plantearse como una opción estética, a elegir en cada caso por cada una de las mujeres que se vean en este trance. Lo que parece no fue el caso de Noelia que tuvo claro que no quería volver a entrar en quirófano  si no era estrictamente necesario… O así lo confiesa en un artículo  publicado hace un par de semanas en el periódico La Vanguardia titulado, “No son los pechos los que nos convierten en mujeres”

La que suscribe conoce los efectos de la enfermedad en segunda persona, como acompañante, por lo que no me cabe duda del poder transformador en quien la padece y, en menor grado, en quienes la comparten. Por eso creo en la agudeza de ingenio y la capacidad de reinvención que aporta a sus protagonistas, quienes se ven inmersos en un proceso en el que no se puede dejar de luchar ni bajar la guardia. Y por eso me hago cargo y valoro que cuando Noelia optó por vivir con un solo pecho, harta de hospitales, intervenciones y quimio y el mercado de lencería no le ofreció opciones porque hasta ese momento dicho mercado se inclinaba, en exclusiva,  por ‘disimular’ o ‘aparentar’ que las mujeres mantegan los dos pechos a pesar de los pesares, por eso, digo, pongo en valor su iniciativa creando un tipo de lencería que mantuviera el atractivo de la ropa interior pero para una sola mama y no dos, rompiendo con ello todos los esquemas y patrones.

Es entonces cuando la metáfora del la mujer pirata, imaginada con el parche en el ojo, trasciende, va mas allá e inspira los sujetadores con ‘parches. Y es entonces también cuando la histria de Anne Bonny aparece en el imaginario para nombrar la marca que, hoy por hoy, se mantiene en el mercado para quienes rechacen la cigugia estética de reconstrucción que, lejos de lo que pueda pensarse representa un 58% de los casos.

La idea de Noelia revolucionó el mundo de la lencería, amplió y transformó el universo femenino para incluir a quienes podríamos considerar las nuevas piratas del siglo XXI: mujeres con un parche en el pecho. Ante el futuro de la firma su creadora opina que «Anna Bonny tiene condición de pirata, no piensa mucho en el futuro, seguirá supongo, en busca de aventuras. Pero ojalá un día desaparezca porque ya no tenga razón de ser, ¡esa sería la mejor noticia!».Ojalá…

La ‘sucesora…’

En política sucede como en las matemáticas: todo lo que no es totalmente correcto, está mal.( Edward Moore Kennedy, político)
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Al parecer Macarena Olona ya tiene sustituta en el Congreso de los Diputados: Carla Toscano. Su señoría ha pasado desapercibida hasta la sesión de esta semana, que salió a escena a representar la que se podría calificar como su ‘opera prima’ en la tribuna de los oradores, tras un largo período de observación desde el escaño aprendiendo estrategias y puliendo la dialéctica de la mentira, de la media verdad y la manipulación de datos a lo que suma (como ya es habitua en el grupo) altas dosis de osadía, ataque personal, ironía y otras técnicas de acoso y derribo en las que los diputados de VOX son expertos…

La verdad es que, desde que Macarena Olona frustró las expectativas de la extrema derecha en Andalucía, el grupo parlamentario parece haber perdido votos (o eso dicen las encuestas) y apenas se dejan ver en los medios habituales. Algo estarán tramando porque, de momento, su único talismán es el Sr. García Gallardo, vicepresidente de Castilla-León, que no deja de meter la zarpa siempre que tiene ocasión y hasta ahora, era el único de quien se hablaba desde que la Sra Olona hizo mutis por el foro hace ya unos meses. Y es que los diputados de este grupo carecen de propuestas serias, factibles y acordes a la realidad por eso aprovechan el uso del micrófono para lanzar sus consignas fuera de lugar y hasta de tiempo: ellos se limitan a decir lo que han acordado decir, sea cual fuere el objetivo del debate…

Carla Toscano reúne en su persona algunos cargos de responsabilidad en el seno del partido. Entre otros es portavoz(a) de la Comisión de Igualdad y, agárrense los piños, entre sus varias titulaciones (sin saber si ejerció alguna) es Especialista en Ayuda Humanitaria, aunque el otro día, la humanidad no asomó por ninguna rendija y la sororidad brilló por su ausencia en un discurso cargado de ironía, indirectas y un pelín de mala leche. A la diputada no se le conoce aportación alguna más allá de twitear frases del calibre: “Feministas, voy a ser breve: dais asco”, escribía durante un 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. No hay mucha información suya –hasta ahora- en internet y no cuenta con página propia de Wikipedia como sí es el caso de la Ministra Montero. Así que, de momento, parece que Toscano se mueve por las redes como pez en el agua donde, por cierto, vierte sus opiniones contra el colectivo LGTBI; la Ley Trans; el negacionismo cientifico, el cambio climático, el medio ambiente y la ideología de género…

La que suscribe considera que el espectáculo del pasado miércoles debería marcar un antes y un después. No deberíamos asistir a más sesiones de tamaña envergadura que, incluso la prensa extranjera, como el periódico británico The Guardian se hizo eco, afirmando que la diputada Toscano «pronunció esas palabras ‘para regocijo’ de sus compañeros de partido y dedica unas palabras a la política española que son para reflexionar». Los señores diputados cobran un salario más que digno y tendrían que ganárselo haciendo lo que supone que deberían saber hacer: política. Debatir empleando una dialéctica donde prime el respeto a la pluralidad, pensando en la ciudadanía, con altura de miras y no calentar los asientos, apalaudir, protestar golpeando el escaño y pertenecer a comisiones que no llegan a ninguna parte… Lo que sucedió fue de patio de colegio, vergonzoso, ordinario, desconsiderado, maleducado, bajuno, indecente, intolerante, machista e irrespetuoso y lo peor de todo: da la impresión que Toscano lo disfrutó…

La Presidencia de la Cámara debería tomar medidas más allá de la simple llamada de atención. La discrepancia política puede resultar interesante y enriquecedora. El ataque personal no debería tener cabida en un espacio que simboliza la democracia, en un foro donde todos estamos representados.

En cualquier caso, para bien y para mal, Olona ya tiene sucesora…

«Citius, altius, fortius…»

Fotografía: mp_dc

Cuando era pequeña me hicieron creer durante un tiempo en la existencia del ‘ángel de la guarda’. Una especie de ‘guardaespaldas invisible’ que me vigilaba, me prestaba atención continua y evitaba ciertos desastres personales. No sabría decir hasta dónde se supone que llegaba su cobertura, pero como todas las niñas y niños de mi generación, creí en su existencia durante algún tiempo y me sentí a salvo de ciertos peligros. Con el paso de los años sobrevino el desencanto y la incredulidad. Y, más tarde,  cuando tuve mis propios hijos y trabajaba en la enseñanza, aunque continuaba sin creer en la figura del ‘ángel custodio’, llegué a pensar que una especie de halo sobrenatural protegía a los niños en general, cristianos o no, porque los patios de recreo encierran cientos de peligros y que todos los alumnos regresen a las aulas sanos y salvos, con frecuencia, representa un auténtico ‘milagro…’En esta era tan convulsa, no estaría mal contar con un ‘ser protector’ -alado o no- que nos protegiera o al menos que una aureola de esperanza nos envolviera y acompañara…

Y hablando de milagros, puede que también lo sea sobrevivir en estos tiempos tan desapacibles, plagados de incógnitas e inquietudes. Un tiempo de lucha de ‘egos’, de competitividad, de zancadillas, de trepas y de retrógrados consumados, empeñados en gobernar desde el anacronismo y las políticas de regresión. Que el ‘altísimo’ nos libre de aquellos que invocan la memoria de líderes nacionalistas y derrocan sin pudor cualquier vestigio de los contrarios, aquellos a quienes despectivamente se refieren como ‘rojos comunistas’, cuyos nombres se esfuerzan en borrar…

El presente es complicado, complejo, incierto y pleno de incertidumbres. A muchos nos preocupa la guerra, la economía, la salud y también que proliferen los Trump(s), los Bolsonaro(s) o los Putin(s)–aunque tal vez no en este orden- problemas a los que sumamos nuestras preocupaciones e intereses particulares de ahí que, según los últimos informes de la OMS, en España, una gran parte de la población tenga dificultades para conciliar el sueño y haya ascendido el porcentaje de personas con depresión. Y no es para menos. Cuando nuestros líderes políticos, responsables de las grandes decisiones salen al paso, una oleada de indignación recorre nuestros cuerpos, porque reducir la guerra civil a una ‘pelea de abuelos’ es no saber ni papa de historia y afirmar que la izquierda la está liando en Madrid solo porque faltan ’34 médicos’, es tener una mirada excesivamente reduccionista, actuar de muy mala fe y no saber hacer las cuentas. Y es que los políticos, por sí mismos, saben lo que saben y el resto se lo soplan al oído –hasta las citas- un puñado de expertos que se pasan el día investigando, atentos a las noticias, diseñando estrategias, preparando intervenciones y discursos… Por eso deberían dejar la historia en manos de los historiadores y la medicina en manos de médicos y especialistas…Desgraciadamente hay mucho ‘Procusto’ suelto que piensa peligrosamente: ‘quiero que te vaya bien, pero no tanto como a mí…’ o ‘cuanto peor, mejor…’

¿Que quién era Procusto? Según la mitología griega era un bandido que tenía una posada en una colina solitaria de la región de Ática en la que ofrecía albergue a los viajeros solitarios. Allí llevó a cabo los más horrendos crímenes. Así, cuando los viajeros se dormían, los ataba a una cama de hierro y si eran más altos les cortaba los miembros y si eran las bajos los estiraba con el fin de que se adecuaran al tamaño de su cama…Y así vivió día tras día hasta que se tropezó con Teseo, quien invirtió el juego e invitándole a comprobar su propio tamaño, una vez que se hubo echado en la cama, lo ató y le cortó los miembros y la cabeza…Vamos que lo adaptó a su propio molde…Eso es lo que algunos intentan, no adaptarse a los nuevos tiempos sino adaptar los tiempos a las viejas ideas…Establecer una sola norma, modo o criterio: el suyo.

Dijo Galeano que ‘el futbol es lo más importante de las cosas menos importantes de la vida’. Será por eso que aunque todo vaya muy mal, siempre llega alguna noticia futbolera que acaba rebajando la tensión y distrayendo a una parte del público, siempre dispuesta a desviar la atención para no calentarse demasiado el coco… Es lo que sucede estos días con la retirada de Gerard Piqué, de la que se está hablando una y otra vez siempre a final del resto de noticias…Me pregunto si acaso no será así intecionadamente…

Y sin embargo, no todo son malas noticias: los rusos se retiran de Jersón. El futuro gobierno de Lula en Brasil prosigue con los trámites de la transición y Trump, que se las prometía muy felices y anticipaba los buenos resultados de los republicanos en las legislativas, tal vez tenga que plegar velas por lo menos, de momento…Cosas de la vida…

Lamentatrices, lloronas y plañideras…

Muy sentida es la muerte cuando el padre queda vivo. (Séneca)

Como todos los años por estas fechas, nos disponemos a celebrar el Puente de Todos los Santos y el día de los Difuntos. La DGT advierte sobre un posible record de desplazamientos que cifra en 6.600.000. Hoteleros y hosteleros en general, ya se frotan las manos pensando en la llegada de una nueva oleada de turistas que, para variar, ocuparán nuestras costas a la caza y captura de los últimos rayos del sol de un ‘veroño’ que se resiste a acabar…

Tradicionalmente son fechas para recordar a nuestros seres queridos ausentes a los que visitamos en los cementerios. Se limpian las lápidas, se renuevan las flores, se reza, se llora quizá…Los camposantos, vacíos el resto de año, se llenan de gente, de murmullos entremezclados con un trasiego de flores entrecortado con los restos del aroma de la cal típica de mi tierra. No obstante cada año, el día de los difuntos se anticipa más y más para no coincidir con muchos y para cumplir con el ritual antes de marchar a pasar unos días de asueto. El puente y el buen tiempo proporcionado por el cambio climático, ha conseguido que la fiesta pierda la intensidad tradicional para imponer nuevas reglas de juego llegadas al calor de un evento tan ajeno como el Halloween: calabazas, disfraces, ‘truco o trato’ / ‘susto o muerte’ a las puertas de casa y fiestas para adultos por doquier…

A quien suscribe esta fecha la traslada a la infancia, al mercado de mi ciudad -abierto mañana y tarde durante el puente- en el que me visualizo con mi madre y mi abuela. Veo los puestos adornados: pollos, huevos y verduras representando diversas escenas. Recuerdo que hacía algo de frío o llovía porque llevo botas de agua. Entonces, aunque tardaba un poco, noviembre era un mes particularmente lluvioso. Mi abuela me compraba frutos secos: castañas, nueces, almendras, piñones y yo me sentaba en la puerta con los demás niños a golpearlos y comerlos. Curiosamente, como nunca he sido de dulces, no recuerdo ninguno en particular aunque seguro que también los había en casa. También recuerdo a las mujeres vestidas de negro, luciendo un largo período de luto que se prolongaba durante uno o dos años, según cada caso. En aquel tiempo el negro inundaba los cementerios, repletos de huérfanas y viudas de luto riguroso o el medio luto que dejaba insinuar el gris o retazos de banco sobre negro…

Durante generaciones esta tarea y otras que forman parte de rituales relacionados con la muerte, han estado ligado a las mujeres. Ellas, a solas con los difuntos, se encargaban de preparalos, de vestirlos y amortajarlos mientras los lloraban en privado y en público. Ya en el Antiguo Egipto apareció el oficio de plañideras o ‘yerit’, pues era un tubú manifestar tristeza en público, de ahí que se contratasen mujeres para desempeñabar este rol social que se transmitía coo el de matrona o hechicera, de madres a hijas… También en la Antigua Roma existieron las suplicantes, lloronas o plañideras conocidas como ‘praeficas’ que acompañaban a la comitiva funeraria elevando o descendiendo el tono de los lamentos según el momento…

Según el «Libro de las lágrimas» de Heather Christle, «El sistema lagrimal se desarrolló por primera vez cuando los peces se convirtieron en anfibios terrestres. Dejamos el agua y empezamos a llorar por el hogar que habíamos abandonado». Sea como fuere por alegría, por miedo, de risa o por tristeza, llorar es un acto que nos acompaña desde el nacimiento y sin embargo es una capacidad vinculada a la debilidad, a la fragilidad y, por ende, asociado a las mujeres. No es ningún secreto que las emociones se han sexualizado y por eso a los hombres de mi generación les enseñaron que ‘llorar es de nenas’. Y por eso el digno oficio de plañidera ha sido propio de las mujeres que dignificaron el llanto como manifestación del dolor en general y por los difuntos en particular.

Las plañideras se expandieron desde la antigüedad y con ellas sus llantos y sollozos. En la Ilíada, Homero describe a Hécabe, madre de Héctor, arrancándose los cabellos ante la muerte de su hijo, o el llanto de las Ninfas por el padre de Andrómaca y el de las Nereidas en el funeral de Aquiles. El profeta Jeremías, en el Antiguo Testamento, menciona a las ‘lamentatrices’ de la nación hebrea, cuando Judá e Israel fueron tomadas por Nabucodonosor: “Atended, llamad a las lamentatrices, que vengan; buscad a las más hábiles en su oficio” (Jeremías, 9:17).

En la cultura cristiana el llanto ha quedado singularmente plasmado en la figura de la Magdalena y de María, la Virgen, aunque durante siglos evitó que las mujeres se reapropiaran del llanto como una realidad intríseca al género: “En España, las constituciones sinodales de Sevilla prohibían a la viuda e hijas del difunto la asistencia al entierro para evitar que llorasen” 

No obstante hasta mediados del siglo XX hubo plañideras en España, particularmente en los pueblos, donde a cambio de una módica cantidad. ofrecían sus lágrimas en los funerales. A modo de actrices trágicas preparaban el papel a desempeñar empapándose de la vida del difunto o difunta y, sentadas alrededor del féretro sollozaban, cosa que pueden recordar quienes vivan en las Rías Baixas, donde alcanzaron gran propularidad las conocidas ‘choronas’.

También el África Occidental, en Dahomey, cuando alguien va a morir, todas las mujeres de la familia se reúnen para lanzar sus lamentaciones a las que siguen los hombres y los niños. Y en América Latina aún pueden verse a algunas mujeres de negro, con un pequeño libro en las manos, llorando por alguien a quien no conocen…

En fin, con el correr de los años, las costumbres se han relajado y junto a la fiesta de los ‘fieles difuntos’ convive la ‘fiesta de los vivos’, aquellos que celebran la vida y burlan la muerte, haciendo alarde de lo que otrora dijo Cicerón: «La vida de los muertos perdura en la memoria de los vivos». Que así sea…

Sincronías…

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Pablo Milanés: Coincidir…

Apenas dos semanas sin escribir y ya echaba de menos pasar por aqui, por el blog. Primero un viaje y luego una gripe, me han mantenido alejada de una de las actividades cotidianas que mayor placer me proporciona: escribir. Pero, a veces, (en realidad, muchas veces) una tiene que aceptar que no se puede luchar contra ‘los elementos’. Abatida por la fiebre, no me ha quedado otra que rendirme y dejarme llevar, cual trozo de corcho sobre el agua, impulsada por los fenómenos naturales y confiando en la sabiduría de la naturaleza, hasta desembocar, de nuevo, en esta ‘habitación propia’, dispuesta a sacar adelante esta nueva entrada…

No obstante, todo tiene su lado positivo. Porque estos días me dejaron al margen de lo cotidiano, sí, pero lo cotidiano ha incluido también permanecer al margen de la actualidad política y económica y, sobre todo, de la guerra de Ucrania…Estas y otras son sincronias que nos acechan. Simultaneidades. Coincidencias…Nos pasan muchas cosas a la par y a veces todo se nos mezcla sin que seamos capaces de separar. Tengo la sensación de que pasamos un poco por alto esta realidad. Tal vez por aquello que comentaba en otro post de vivir en un mundo ‘líquido’, ‘fluido’, al que nos adaptamos constantemente a velocidad de vértigo. Por ejemplo recuerdo que las primeras instantáneas de la guerra nos sacudieron. Por eso abrimos rápidamente nuestras fronteras geográficas para dejar entrar al pueblo hermano y nuestros corazones para acoger refugiados. Por eso nos conmovimos con la imagen de la ‘maleta’ en medio de la calle y la familia muerta a tiros alrededor…Hasta que un mes después nuestras retinas ya se habían habituado y nuestros ojos miraban atentos pero fríos…

Esta es la realidad que nos ha tocado vivir y cuesta gestionarla sobre todo si tienes una cierta inclinación hacia lo que, a grandes rasgos, se entiende como ‘justicia social’, precisamente por el alto grado de ‘injusticia’ que dicha realidad lleva implícita…

Pero no este el tema del que quiero hablar, aunque todo es concomitante, concurrente, simultáneo, sincrónico…La guerra me come demasiado la moral. Me asusta. Me hace sentir impotente y, sobre todo, despierta cierta violencia interior contra sus más inmediatos responsables y el resto de aliados…Pero sucede al tiempo que suceden otros hechos, como este otro que pasaré a comentar sobre una noticia de la que ayer se hizo eco la radio. Noticia que, primero, moviò mi curiosidad para después transformarse en una enorme decepción respectto al género humano, fuente inacabable de aprendizaje…Les cuento…

Resulta que en la Feria del Libro de Frankfurt 2022, el pabellón español ha sido Invitado de Honor bajo el lema ‘Creaticidad desbordante…’ El evento, celebrado entre los días 19 y 23 del corriente, parece que está teniendo gran éxito y ha contado con un amplio programa cultural del que tanto escritores como editoriales, se están beneficiando a todos los niveles. Hasta aquí todo bien, normal, previsible…Bien, pues según parece, entre otras actividades, se ha promocionado una iniciativa consistente en la puesta en marcha de la redacción de un ‘poema colectivo’ en el que cualquiera puede participar (digo puede porque la iniciativa continua hasta mañana) accediendo a través de la página universalpoem.com. Para rematar la idea, los versos son transcritos en tiempo real por un robot -una especie de plóter o brazo escritor- cuyo extremo delinéa las palabras trazadas con un clásico ‘boligrafo bic‘….

A bote pronto, la inciativa no solo me parece fantástica sino origianal, quizá porque escribir poesía me impone mucho respeto y admiración hacia quienes poseen ese don. De ahí que la idea de poder colaborar con un verso suelto tecleado desde mi modesto ordenador, para después ser lanzado a ese espacio difuso que es la red, al tiempo que un brazo robótico, lo transcribe con el bolígrafo que mejor puede identificar a mi generación, me pareciera a priori realmente genial. Por eso me decicí a participar con un modesto verso de no más de 70 caracteres…

Así, dispuesta a participar, entré en la citada página, para inmediatamente llevarme las manos a la cabeza… Porque lo que vi más que poesía, me recordó la imagen de buitres sobrevolando los restos de un cadáver…Pues resulta que un grupo de internautas ha aprovechado este espacio para volcar sus reivindicaciones políticas, cosa que han llevado a cabo sin ningun tipo de escrúpulos. Entonces recordé la pulcritud de los poeta, su sensibilidad… El arte de cultivar palabras amorosamente envueltas y trazadas con cariño y rigor…

Como en el circo: pasen y vean…

Poco me queda que añadir y a los hechos me remito. Aprovechar esta iniciativa para convertirla en un foro reivindicativo o en un pozo donde vomitar ideas de todos los colores, no tiene justificación… Y no, no todo vale, porque no todo es política, ni todos los espacios se pueden politizar…

Aún así, entre los 43.934 versos escritos en este momento, mi verso suelto es lanzado a la red, imparable, para que circule a la espera de ser transcrito por un boli bic-azul…Y a pesar de los pesares, este hecho en sí, ya me parece poético…

La llamada de la selva…

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Aunque este post versará, en cierto modo, sobre evolución y progreso, evitaré entrar en jardines que no controlo. Por eso no voy cuestionar ni disertar sobre Darwin, Mendel o cualquiera relacionado con las teorías sobre la evolución. Pero lo que parece actualmente incuestionable es que nosotros (la especie humana) y los simios procedemos de un antepasado común: el Ardipithecus ramidus, del que se encontraron restos parciales de un esqueleto femenino anterior al de la conocida ‘Lucy’. Sí, Nos guste o no compartimos orígenes con los chimpancés…Cosa que no debería extrañarños porque, a veces, resulta demasiado evidente…Tal vez por eso, a algunos ‘machus ibericus’ les quede el remanente del ‘grito de la selva’ como recurso de atracción de la alguna ‘hembra’. Ya verán por qué…

Afortunadamente (o no, según se mire), hombres y mujeres, somos más inteligentes y capaces de aprender. Aunque la historia haya sido muy parcial en esto y no nos haya tratado bien, a nosotras, las mujeres, relegándonos desde tiempos remotos a la ‘cueva y a sus alrededores’, son evidentes los logros conseguidos, sobre todo, en los últimos tiempos. Por eso sería justo decir que nosotras hemos progresado, renovado, avanzado y que muchos hombres no se han movido e incluso han retrocedido (no todos, que conste). Como prueba, cada día la actualidad nos ofrece todo un repertorio de titulares relacionados con mujeres destacadas en diferentes ámbitos: ciencia, política, artes, cultura… Tras milenios y siglos de lucha, aquí estamos, conquistando espacios impensables en otra época. Protagonizando la historia en primera persona. Que se lo digan si no a la vicepresidenta Calviño, cuya intervención en el Congreso esta semana, puso en pie a toda la bancada del gobierno que aplaudió el zasca monumental atizado a VOX en la persona de Espinosa de los Monteros. La política tecnócrata-conservadora, en opinión de algunos expertos, estuvo rápida en una réplica contundente en la que repasó las diversas medidas adoptadas por el ejecutivo desde que comenzara la crisis energética y la guerra de Ucrania…

Así es. Vamos avanzando aunque tal vez no al ritmo deseado…

No obstante y muy a nuestro pesar, existen grandes brechas entre unos países y otros. La primera y más profunda entre oriente y occidente. Aquí es donde me siento afortunada y doy gracias por estar en el lado privilegiado. Gracias a quien sea que deba dárselas por ser occidental y europea…La vida en el otro lado -oriente- es complicada, represiva, injusta y cruel. Si naces hombre te salvas. Si naces mujer estás condenada y tu vida puede transcurrir bajo la tiranía de un velo (si es impuesto y no libremente elegido) o un burka. Un uso rígido en las normas del vestir, sometido a leyes inventadas e interpreadas por hombres que ejercen un férreo control sobre las féminas, normas que pueden desembocar en hechos deleznables como ha sucedido con Mahsa Amini, la joven iraní que dejó asomar bajo su hiyab un mechón de pelo que le costó la vida.

Aquella chispa desbordó el vaso y, desde ese día, no han cesado las manifestaciones a cara tapada o descubierta en Irán, epicentro del terremoto feminista, cuyos ecos se han dejado sentir en el mundo…Y no es fácil para las iraníes salir a la calle y manifestarse. Lo que para nosotras es un derecho que nos permite ataviarnos con nuestros símbolos (color morado, pancartas…) y gritar consignas de manera pacífica al ritmo de batucadas, para ellas, en cambio, representa arriesgar la propia vida pues el gobierno iraní cuenta con un cuerpo denominado Policía de la Moral que tiene a las mujeres en el punto de mira.  

Allí, en oriente, los hombres también suelen jalear a las mujeres con el ‘grito de la selva…’.

Por eso no es exagerado afirmar que las iraníes se juegan la vida cada vez que salen a la calle. Y por eso, en reconocimiento a su valentía y en solidaridad con su justa causa, alrededor de 50 actrices, entre ellas Marion Cotillard, Juliette Binoche e Isabelle Adjani compartieron videos en sus redes sociales cortándose el cabello a modo de protesta. Gesto que realizó en directo la diputada sueca Abir-Al Sahlani, quien se unió a la causa cortándose el cabello en tribuna durante una sesión. Aquí, en España, “un grupo de manifestantes ha aplaudido a varias mujeres que han roto pañuelos este jueves frente a la Embajada de Irán en Madrid en una concentración convocada por Amnistía Internacional para protestar por la muerte de la joven kurdo-iraní Mahsa Amini”.

Mahsa Amini, según testimonio de un grupo de médicos independientes, murió en la cárcel, a consecuencia de los golpes recibidos el pasado 16 de septiembre…La lucha por la libertad y la igualdad continúa… Otros dicen que murió de una enfermedad que ya padecía…(¿versión oficial?).

A estas alturas del post, con referencias de sobra conocidas por todos y todas, en la plenitud de la sororidad y abrumados ante semejante trato hacia las iraníes, los medios de comunicación nos sorprenden con una noticia, a su vez ilustrada con un video, que contiene imágenes del Colegio Mayor “Elías Ehujas”, adscrito a la Universidad Complutense de Madrid. Un centro masculino donde por la módica cantidad de casi 1200 euros al mes, se alojan estudiantes universitarios de clase media-alta, esa que tanta simpatía despierta al gobierno de dicha Comunidad, la misma que se puede beneficiar de las becas justificadas por Ayuso… Pues bien, la noticia recogía los hechos acontecidos al son del famoso ‘grito de la selva’ –putas ninfómanas- protagonizado por el ‘gallo del gallinero’ (así se denominan ellos) y coreado por el resto de polluelos, más bien, de cachorros de ‘neandertales’ en celo (con perdon para los neandertales…).

Según parece es una tradición que los alumnos de este centro, a principios de curso, dirijan ciertos cánticos a las chicas del colegio Mayor Santa Mónica, situado justo enfrente. Tradición celebrada desde hace décadas, que ha degenerado en un canto vejatorio, machista e insultante no ya para las alumnas de Santa Mónica sino para las mujeres en general…

Entonces me dio por pensar en esos ‘machotes’, ‘pecho lobos’ de ‘sangre caliente’, porque es posible que alguno, dentro de unos años, acabe en la carrera judicial, sea ministro, un reputado cirujano, un investigador, un padre de familia, un periodista o escritor aunque sea mediocre…Y la verdad, da un poco de yuyu que hombres así ocupen las instituciones y pululen por los espacios públicos de nuestros país, ensuciándolos con su hipocresía y machismo…

Pero si sorprendente fueron estos hechos, más lo ha sido la defensa a ultranza de las supuestamente agraviadas, quienes han defendido a capa y espada a sus vecinos, alegando que para nada se sienten ofendidas, que son bromas, códigos de conducta que no van más allá. Y lejos de sentirse insultadas, acosadas o amenazadas, se sienten seguras y afirman estar protegidas por ellos porque son ‘sus amigos’

Esta “pensadora” se queda atónita, no da crédito… No sé qué me produce mayor estupor, si que me jaleen con el ‘grito de la selva’ o que chicas jovenes no reconozcan ni condenen un comportamiento machista…¡Manda ovarios!

Búhos, alondras y el «canto del gallo…»

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Mucho se ha dicho y escrito sobre el sueño y los sueños. Desde Calderón de la Barca que habló de la vida y sentenció que ‘los sueños, sueños son’ en ese profundo monólogo de Segismundo, pasando por Freud que fue más allá para adentrarse en la mente humana, apostando por la interpretación onírica…A partir de aquí la disertación podría continuar desde diferentes ángulos y perspectivas…

Según la RAE, el término ‘sueño’ tiene tres acepciones: 1.- Acto de dormir 2.- Ganas de dormir 3.- Acto de representarse en la fantasía de alguien, mientras duerme, sucesos o imágenes. Sobre soñar despierto no se dice nada… El caso es que necesitamos dormir y es una realidad que con la edad suelen aparecer ciertos cambios en los hábitos del sueño. A este respecto existe la creencia popular sobre el número de horas que corresponden según franjas de edad, observándose que conforme nos hacemos mayores se necesita dormir menos, cosa que, a decir de los estudiosos, no es así. Lo que sucede en general es que con el paso del tiempo se pierde dicha capacidad y el sueño se altera e interrumpe, a veces, por la falta de actividad o a consecuencia de la medicación, por estados de ánimos o pérdidas…

Esta curiosa reflexión me viene a la cabeza tras la lectura de un artículo de Juan José MIllás sobre el insomnio. Un análisis pormenorizado, basado en datos científicos y en la propia experiencia, sobre las consecuencias que acarrea para quienes que lo padecen y, a consecuencia de lo cual, según el autor se veran abocados a vivir las noches inmersos una ‘pseudovida noctámbula’, imaginada por Millás, que acontece mientras el resto del mundo descansa. El artículo constituye una reflexión que invita a pensar, sobre todo, si hemos tenido la oportunidad de vivir alguna que otra noche en blanco, mientras los demás duermen a pierna suelta a tu alrededor…El escritor desgrana los diversos escenarios testigos mudos a esas horas intespectivas, explicando que, aunque nos despertemos en el mismo entorno donde vivimos de día, todo parece mutar durante la noche a lo que añade el acompañamiento de un silencio sepulcral que se mastica, apenas interrumpido por algunos ruidos, el maullido de un gato o el paso de algún coche…

Según los entendidos a lo largo de nuestra vida nos vamos decantando hasta quedar, finalmente, inscritos en uno de estos dos grupos: las alondras o madrugadores y los búhos o noctámbulos, preferencia conocida como ‘cronotipo’, que nos viene predispuesto o condicionado por la genética, el ambiente donde vivimos, la exposición a la luz solar o el horario de comidas y de actividad física. En opinión de algunos expertos lo ideal para rendir al máximo sería adaptar nuestro cronotipo al trabajo y al resto de nuestras actividades pero no es así. Tal y como está organizada la sociedad los alondras no lo pasan tan mal, son los búhos quienes llevan todas las de perder por razones obvias, pues experimentan un continuo conflicto entre los horarios marcados por sus genes y los del trabajo. De manera que podría decirse que viven sujetos a un permanente ‘jet lag social’, por lo que suelen necesitar recuperar descanso los fines de semana…

Mucho han cambiado las cosas en la cultura del sueño, al menos, en occidente. Para empezar actualmente las ciudades –tan ruidosas durante el día- se silencian durante la noche lo que, a priori, facilita el descanso. Pero esto no siempre ha sido así, pues los núcleos urbanos en la antigüedad eran muy ruidosos como testimonian algunos escritores y poetas, por ejemplo los hispanos Marcial y Séneca. El primero se quejaba de los ruidos constantes de la populosa Roma de la que, dice, se marchaba a menudo a su ‘casa de campo’, suponemos que más silenciosa. y menos estresante…Séneca se quejaba igualmente de los ruidos porque vivía justamente encima de unos baños públicos… Y no fueron los únicos. En general muchos se quejaban del traqueteo de los carros y algunos documentos de época romana afirman que eran tantos y variados los sonidos que podrían conseguir incluso despertar a Druso, cónsul romano, conocido por la profundidad con que dormía…

Y muy relacionado con el sueño tenemos el canto del gallo, que funcionó a modo de despertador in illo tempore, cuando las horas venían marcadas por los ciclos naturales y las labores del campo. El cacareo matutino indicaba que estaba a punto de comenzar la jornada, cacareo que, a decir de los estudiosos, es debido a un reloj interno que anticipa al gallo la llegada del amanecer. Al parecer, casi todos los animales tienen ciclos diarios de actividad que se conocen como ‘ritmos circadianos’. Aunque según Takashi Yoshimura, coautor de un estudio especializado en relojes biológicos en la Universidad de Nagoya, “nadie [ha] demostrado experimentalmente la implicación del reloj biológico en este conocido fenómeno”. Sea como fuere, los gallos cumplieron un papel, digamos que social -anterior a la invención de los despertadres- a lo largo de la historia. Un ejemplo de su cotidianeidad se comprueba en las palabras de Jesucristo a su discípulo Pedro, en Mateo 26:69-75: «Antes que cante el gallo, me negarás tres veces». Y así fue…

Finalmente, y como curiosidad, comentar lo que sucedió en la ciudad de Síbaris, la ciudad del placer, antigua colonia griega situada en el golfo de Tarento, en el Mar Jónico. Dicha ciudad, gracias a la gran cantidad de recursos con los que contaba y al desarrollo del comercio con las localidades vecinas facilitado por su enclave geográfico, se convirtió en un importante centro comercial en el que sus habitantes disfrutaban de un alto nivel de riqueza además de gozar de un gran desarrollo urbanístico. No obstante, los gobernantes de Síbaris  prohibieron  el establecimiento de oficios productores de ruidos como herreros, toneleros, constructores o criadores de gallos. Y es que  la gran urbe concedía el derecho de ciudadanía a todos sus habitantes, lo que dio lugar a la llegada masiva de emigrantes, mano de obra abundante que contribuyó a su pujanza, a lo que se suma que sus dirigentes eludieron la participación en el arte de guerrear, entregándose a vivir como auténticos ‘sibaritas’ disfrutando del lujo y el placer (de ahí la semántica del término). Fue por esta razón que se denegó la cría del gallo, para que los moradores pudieran descansar tras largas noches de fiestas hasta el amanecer… Una idea brillante que las personas- búhos de Síbaris, sin duda, agradecierían…

Crónica de un verano «normal…»

Fotografía: mp_dec

Se dice que este ha sido el primer verano «normal» después de la pandemia…Verano, que según los meteorólogos y climáticamente hablando, ya ha dado paso al otoño… Otra cosa es lo que nos dice la realidad o la experiencia. Porque el calor continúa acechando aunque, por medio, se crucen algunas borrascas. Personalmente estoy encantada pues, sin eclipsar un ápice de mi identidad andaluza, presento cierto ramalazo nórdico que me decanta por el gusto de las estaciones invernales -dias grises y lluviosos incluidos-, por la paleta de otoño con sus marrones y ocres o el fresco de las mañanas y las tardes más cortas…Me encanta el olor de la casa a chimenea encendida o el aroma a tierra mojada y unos pies bien calzados con calcetines de lana… No es lo usual aquí, lo sé. Quiero suponer que esa ráfaga de pequeños placeres que inclinan una parte de mí hacia costumbres norteñas, no debería resultatme del todo extraño pues, he de confesar, según tengo entendido, que mi abuela paterna era vasca y mi primer apellido hunde sus raíces en la región cántabra de Trasmiera… En fin, a lo que voy y sin más preámbulos: declaro que estos días de ‘veroño’ (mitad verano, mitad otoño) me siento extraña en mi propia casa. Será por el tiempo, será porque más de un mes atareada y acompañada me han dejado un ligero sabor a nostalgia y una pizca de añozanza. Nada que en breve no pueda superar… O eso espero.

Por otro lado, estos días tambien me estuve preguntando cómo retomar el blog, desde qué otra perspectiva una vez abordada la personal… Y pensando en el tema para este nuevo post me acordé de la profecía vaticinada que nos ha acompañado estos meses. Profecía anunciada desde diferentes altavoces tanto nacionales como internacionales, procedentes de las diversas esferas de poder (económica, política) y actores sociales, que nos afectan como colectividad. Ese rum rum que nos están soplando continuamente al oído como miembros de nuestra nación y como ciudadanos del mundo, anunciando un duro invierno y la necesidad de cambiar nuestra cultura energética…

Este aviso o advertencia, por otro lado tan insistente, que ha sonado de fondo durante todo el verano sobre ‘lo que está por venir’, ha llegado de la mano de la guerra de Ucrania y de la presión rusa sobre el control de gas…Y eso que ha sido un verano súper, con casi el 100% de ocupación hotelera. Aquí en mi ciudad no cabíamos: de 80.000 que somos habitualmente, pasamos a 200.000, por poner un ejemplo…Lo que me lleva a pensar dos cosas: o bien el Gobierno quiere poner el parche antes que salga el grano, es decir, prevenir, o bien exageran asustándonos para que luego resulte menos grave y así se apunten el tanto… El caso es que tenemos una ocasion de oro para la solidaridad y los gobiernos tendrán que emplearse a fondo, reinventarse y evitar que los solidarios sean siempre los mismos…La clase trabajadora ya ahorra energía sólo por el mero hecho de no poderla pagarla ¿Qué harán los ricos? ¿Segurán poniendo la lavadora y la calefacción a tutiplen? ¿Cómo se les controlará?

Y ya metidos en harina, en mi opinión la actividad política no ha cesado y se percibe un cierto tufo electoral… A pesar de las vacaciones los ministros se han dejado ver, alternando entrevistas y declaraciones, todos repitiendo el mismo mensaje: ‘cuidado que viene el lobo’.

A nivel nacional ha llamado mi atencion, la reciente noticia sobre Toni Cantó, por entonces director de la Oficina del Español, anunciando que dejaba el cargo… Y digo que llama mi atención por la ‘cara dura’ y el abuso, no por la relevancia. Este hecho ya ha quedado diluido, pues el sr. Cantó, con todos mis respetos, es irrelevante desde que concluyó la serie «7 Vidas» que le dio mucha popularidad…De momento no se aclaró nada más. sobre dicha renuncia. Mutis por el foro… Pero enseguida, los periodista curiosos y sabuesos, delataron lo que había detrás. Y resulta que ficha por una TV privada (7NN) para hacerse cargo como presentador de un nuevo programa en la parrilla de la próxima temporada…Da la impresión que el actor metido a político se ha cansado del interpretar el papel de director del chiringuito, tal vez porque le venía grande o tal vez, simplemente, porque la pela es la pela nen…Sea como fuere, parece que protagoniza una nueva trasición desplazándose peligrosamente hacia la extrema derecha, pues dicha cadena es afín a VOX. Primero vistió el ‘rosa’ con Rosa Díez, luego el ‘naranja’ con Albert Rivera, recientemente el ‘azul claro’ con Isabel Ayuso y ahora parece que marca tendencia hacia el verde Abascal… Que no se diga que el actor no es versátil ni toca casi todos los palos…

En el ámbito internacional, apenas hace una semana, falleció la Reina Isabel II. En su última aparición se la veía una simpática anciana que inspiraba cierta ternura, una mujer longeva cuyo reinado ha sido determinante, clave, en la historia de Gran Bretaña. Con ella se cierra una parte importante de la historia del siglo XX, de cuyo reinado y personalidad algo hemos conocido gracias a series como The Crown. Sobre ella se ha dicho y escrito mucho estos días, así que solo comentaré lo que más llama mi atención de la cultura británica: por un lado, el respeto y profundo afecto que la realeza despierta en su pueblo a pesar de todos los escándalos y por otro, el ferreo protocolo conservado impoluto, intacto e inmutable, a punto de cumplir casi un milenio de historia…

Parece que el nuevo monarca, Carlos III, no goza -según las encuestas- de las simpatías de su madre ni de las de su hijo. Para empezar y, como se ha visto en la Proclamación y en las exequias, el Rey ya ha mostrado gestos poco delicados e incorrectos durante la firma de documentos que tuvieron lugar durante los actos, al querer hacerse hueco en la mesa o tras mancharse los dedos de tintas, gestos que se han hecho virales y han tenido diferentes interpretaciones… Su Majestad debe tener presente que vivimos en una sociedad visual, en la que nada escapa al ojo del espectador…También dice mucho de él que no esperase a enterrar a su madre para despedir a más de cien personas a su regio servicio… A la luz de los testamentos nobiliarios, la historia demuestra que en el pasado a los servidores se les valoraba la lealtad por los años de servicio y eran tenidos en consideración, teniendo en cuenta que algunos pasaban toda su vida sirviendo a la misma familia. La frialdad con que ha tratado Carlos III esta cuestión, da que pensar sobre su personalidad y carácter…La historia lo juzgará en el futuro.

Y esto es casi todo, o más bien una parte, de lo sucedido este primer verano «normal» post pandemia. El nuevo curso se presenta incierto y plagado de incógnitas, cuya gravedad y repercusiones solo el tiempo y la Historia desvelarán…

Mientras, sencillamente vivamos…